Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.
Hola, bueno, paso a dejar un nuevo capítulo esperando que sea de su entero agrado. y bueno perdón lavida134, por no contestarte de manera privada como siempre, es sólo que Fanfiction me está omitiendo tu review, la vi por el mail, en este capítulo se verán al menos dos reacciones sobre la relación de Teddy y Lily, muchas gracias por sus reviews, sus follows, sus favoritos, y perdón los inconvenientes de fanfiction.
Capítulo 24: Planes a Futuro.
Teddy tuvo que mantener el semblante enfadado y seguir haciendo que su cabello fuese de un color a otro para que creyeran que en realidad habían discutido.
—Es que no comprendo cómo es que explotó –murmuró Dominique.
—Deberías ir a calmarla, Scorpius –sugirió Jarvis.
—Sí, tengo que hacerlo, no podemos dejar que…
—Dejen las cosas así, ya intentamos y no funcionó, pues que se queden así las cosas, que siga buscando muggles y lo que quiera, no me importa –se alejó.
—Se nos arruinó todo a pocos días, sí que somos un fracaso –se quejó Dom.
—Iré con Lily –suspiró Scorpius.
El rubio subió corriendo las escaleras y entró a la habitación de la pelirroja ya que la puerta estaba abierta.
—Lily –susurró al verla arrojando sus cosas a su mochila.
—No, no dirás nada –contestó.
—No sé qué pasó, pero no eres así, tú estás enamorada de él.
—Ya no más, eso se terminó, tú lo viste y lo escuchaste ¿cómo puedo estar enamorada de un idiota como ese? –Negó –no, no, no más, ya no más, desde que llegamos aquí, todo lo que hace o dice me enfada, quisiera lanzarle la maldición asesina y…
Scorpius siguió la vista de Lily, el metamorfomago estaba escuchándolos. Así que Lily se enfureció aún más.
— ¡Deja de seguirme! –Avanzó hasta la puerta, le guiñó un ojo a su novio, y azotó la puerta fingiendo estar enfadada –me iré esta misma tarde para sacar mis cosas.
— ¡Por mí perfecto! –golpeó la puerta y no se escuchó más.
—No quiero volver a verlo –le informó a su mejor amigo –sé que son amigos, Scor, pero no quiero tener nada que ver con él, así que voy a rogarte, que cada que hagas algo, me saques de tus planes.
—Lily, no puedo hacer algo así.
—No te estoy haciendo elegir…
—Nunca preferiría a Teddy sobre ti, haremos lo de siempre, seremos tú y yo contra el mundo, si Dominique quiere verlo, que organice sus propias cosas ¿bien?
—Eres el mejor amigo del mundo –lo abrazó.
Scorpius llevó a Lily hasta el traslador, nadie intentó detenerla, cuando se le mezclaban los cables Potter-Weasley, no había poder humano que la hiciera entrar en razón.
—En serio que no sé…
—No volveré con ustedes –informó Teddy –me quedaré un poco para dejarle sacar las cosas a tiempo.
—Teddy… en serio que no sabemos cómo pasó todo eso.
—Está bien, lo intenté, y lo único que entendí es que no estamos hechos el uno para el otro, es mejor que se vaya, me iría yo pero es mi casa –se encogió de hombros.
—Lo comprendemos, pero aun así, al menos como amigos.
—Desde un inicio se negó a ser mi amiga de nuevo, así que esto sólo era cuestión de tiempo.
Los chicos se quedaron en casa el tiempo que restó de sus vacaciones, Teddy iba de un lado a otro, estaba aburrido, quería ver a Lily con su sexy traje de baño, pero la pelirroja había querido vengarse de sus amigos y de él por llevarla ahí con planes bajo las mangas.
—En serio vas a quedarte –lo abrazó Dominique.
—Sí, tomaré el primer traslador mañana –aseguró –sólo quiero que ella saque todo del apartamento sin sentirse incómoda por mi presencia.
—Si hubiésemos sabido lo mal que terminarían las cosas, te hubiésemos dejado actuar solo –Teddy negó ante el comentario de su amiga.
—Supongo que soy yo el problema en todo esto, por eso no funcionó, sólo espero que le vaya bien en sus cosas y que me deje en paz.
—Pues te has perdido de la mejor chica –informó Jarvis –así que lo lamento, y créeme que aposté todo porque realmente funcionara lo de ustedes.
—Fue mi primer aliado cuando se me ocurrió unirlos en estas vacaciones –admitió Dominique –pero no funcionó.
—Yo conozco mejor a Lils, pero lo preferiste a él –se quejó Scorpius asume las consecuencias.
—Hablaré con ella –insistió Dominique.
—No quiero que les quite de su lista de Navidad –informó Teddy –es el peor castigo que Lily puede hacerle a alguien.
—Lo sabemos, con lo mucho que le gusta Navidad y comprar los obsequios, sin duda sabríamos que no tenemos un lugar en su corazón si no nos obsequia nada.
—Victoire sigue en su lista de Navidad, así que posiblemente Teddy siga también.
—Dudo eso, pero es mejor que se vayan o perderán el traslador, claro que si quieren quedarse, es mejor –sonrió Teddy.
—Te dejaremos descansar de nosotros –informó Jarvis.
Jarvis, Scorpius y Dominique aparecieron en el lugar del traslador, aún tenían un poco de tiempo, pero estaban de un humor extraño.
—No puedo creer que arruinamos tan drásticamente la posibilidad de que ellos dos salieran –informó Jarvis.
—Yo tampoco, aposté porque Teddy se pondría celoso del muggle al que le sugerimos que sacara a Lily a bailar y terminaría confesándole sus sentimientos, pero no sé qué pasó, porque pelearon.
—Admite que Teddy lucía genial con la mezcla encima –se burló Scorpius –Lily se lució con eso.
—Cierto, tuve que soportar la carcajada para que no se subieran más los ánimos entre esos dos.
oOo
Teddy observó a la chica al otro lado de la pista, sonrió y avanzó hasta ella, había elegido un bar muggle para evitar que los conocieran, la inspeccionó, sus piernas estaban descubiertas, y su top morado llamó su atención de inmediato.
—Mi rostro es un poco más arriba –informó la chica haciéndole sonreír.
—Podrías dejarme admirarte antes de reprenderme ¿cierto? –la observó, sus ojos verdes sobresalían gracias a la sombra de ojos morada, se veía hermosa.
—Podrías dejar de ser un pervertido y ver sólo mi rostro –sonrió y se dejó arrastrar hasta el cuerpo del chico.
—Me gustas completa, y sí, soy un pervertido también –besó el cuello de la chica –justo ahora engañé a mis amigos para quedarme en las Bahamas un poco más con una chica que ante los muggles, es menor de edad, así que técnicamente, en el mundo muggle, soy un pervertido total.
—Es bueno no ser muggle ¿cierto?
Lily se alejó del cuerpo de su novio y lo tomó de la mano para guiarlo hasta la pista de baile, Teddy rodeó su cintura desde atrás y tragó saliva cuando sintió a Lily mover sus caderas, habían bailado algunas veces antes, pero ella jamás había bailado de esa forma para él, ni con él, la pelirroja levantó los brazos mientras movía las caderas de forma sensual, las manos del metamorfomago dibujaron su silueta perfecta.
Lily rió divertida cuando él dijo un chiste, era la primera vez que pasaban tanto tiempo juntos tanto en un lugar como ese o en cualquier otro, y ella se estaba divirtiendo, su risa contagiosa lo demostraba, sus sonrisas, sus besos, la forma en la que su cuerpo buscaba el de él.
—Te amo –le informó antes de besarla.
—No soy una chica fácil –le sonrió.
—Lo sé, es posible que por eso me tienes vuelto loco.
—No vayas a perder la cabeza –las manos de la chica bajaron por su pecho un poco más al sur –iré al baño –se burló.
Teddy la siguió, las manos de la pelirroja se pegaron en la puerta del cubículo del baño mientras Teddy besaba su cuello y sus amplias manos acariciaban la piel desnuda de sus muslos.
—Eres cruel –murmuró en su oído y su mano fue entre las piernas de la chica haciendo que respingara, su mano derecha siguió la mano del metamorfomago mientras se mordía el labio –te esperaré afuera –besó su mejilla y se alejó de ella.
Lily sonrió, esa era su venganza por la vez que no lo había dejado besarla en el baño, bueno, suponía que podría vengarse después.
Pasaron una noche bastante divertida, Lily evitó tomar demasiado para evitar olvidar lo que deseaba que pasara entre ellos en cuanto llegaran al lugar donde se habían estado quedando.
oOo
Lily se acomodó un poco, tenía calor y el peso extra del brazo sobre ella la hizo despertar completamente, estaba desnuda, ella jamás dormía desnuda, se giró para toparse con el metamorfomago, sonrió y acarició su rostro.
—Ni siquiera puedes dormir hasta tarde hoy –se quejó Teddy.
—Lo siento, tu cuerpo hace que me de calor –él abrió los ojos.
—Lo agradecerás en casa –aseguró y besó su hombro desnudo.
—Bien ¿cómo es que hacen ustedes para recordar algo? Ni siquiera tomé demasiado y no recuerdo nuestra noche loca y mágica –Teddy se rió y se alejó.
—Sabía que algo así pasaría –Lily evitó quitar la mirada de las abdominales de su novio, jamás se había permitido observarlo de más, pero ahora era libre de hacerlo.
—Así que aun así lo hiciste –se rió –eres un descarado.
—Lo relataré para ti, no hay nada mejor que ser erótico con tu chica –la abrazó y la acercó a él –llegamos besándonos como desesperados aquí, me llamaste pervertido, así que volví a besar tu cuello –detuvo el relato para hacer lo mismo que le había dicho –deslice tu top hasta tu cintura, para poder ver tus hermosos pechos –pasó sus manos en los pechos desnudos de Lily haciendo que la chica se mordiera el labio inferior –después los besé –pegó sus labios a sus pechos –mientras los acariciaba –la pelirroja cerró los ojos –claro que estábamos de pie –sonrió –después te recordé que quiero hacer esto cuando estés sobria y nos recostamos para dormir.
—Estoy sobria ahora ¿sabes? –Abrió los ojos para observarlo –podemos hacer eso ahora que estoy sobria.
—Tienes resaca –besó la punta de su nariz –déjame hacer esto a mi manera, y si no te gusta, podemos intentarlo a la tuya ¿bien?
—Bien –sonrió y se levantó.
Comenzó a vestirse y después volvió a recostarse junto a él, Lily sonrió ante la mirada confundida de Teddy.
—No me gusta dormir desnuda –se encogió de hombros.
—Así que inmediatamente después de terminar te vistes –se burló.
—Jarvis sólo fue el previo, nunca más –le aclaró –sexo oral –admitió –pero sólo eso, y bueno, en cada intento fallido de llegar a más… me hacía sentir más cómoda y menos inútil, así que siempre es lo mismo.
—Te he imaginado tantas veces desnuda, así que déjame disfrutarte ahora que puedo verte y no te imagino.
—Es incómodo, mis pechos no son firmes y…
Teddy la besó, las mujeres siempre veían sus miles de defectos físicos, pero a él no le importaban, Lily era la mujer que amaba, con pechos firmes o sin ellos, la deseaba, con pecas o sin ellas, con lunares o sin ellos, con cicatrices o sin ellas, amaba a Lily y ni sus pechos poco firmes o su lunar en forma de luna cerca de la axila derecha iban a hacer que dejara de amarla.
—No sé cómo llegamos hasta aquí –musitó él –pero sin duda amo amarte –la besó –te amo, Lils.
—No me digas Lils –se quejó ella.
—Ahora soy tu novio, ya no estás enfadada conmigo ¿o sí?
—Tú no me llames Lils.
—Bien –suspiró y se quitó de encima de ella.
Lily esperó un segundo, se subió sobre el estómago de su novio, haciendo que su mirada miel se volviera un poco más oscura y sus manos fueran a sus piernas para acariciarlas.
—Así como tú eras el perfecto Teddy cuando no sentías nada por mí, yo soy Lils cuando no sentía nada por ti –acercó su rostro hasta él –llámame así si quieres ser sólo mi amigo.
—Así que sólo por eso Scorpius y Jarvis te pueden llamar así –sonrió.
—Sí –sonrió.
—Pero me pediste desde hace mucho no llamarte así, eso quiere decir…
—No –admitió –estaba enfadada contigo por lo que le dijiste a Louis.
—Lily –acarició su rostro –deberías dejar de quedarte con todo y explotar en el momento, no después –la besó –cuida de ti primero, porque si no, no podrás cuidar de los demás.
—Cierto –sonrió.
La sujetó del cuello y la acarició suavemente, los labios de la chica se movían dócilmente sobre los de él, mientras él sentía la delicadeza del cuello de su chica.
—Tu erección está en mi trasero –se burló Lily.
—Lo sé –murmuró y abrió los ojos cuando ella se levantó un poco para recorrerse hacia el sur –no es buena idea que hagas eso –aseguró.
—Quieres hacerlo a tu manera ¿cierto? –sonrió y movió un poco las caderas.
—Han hecho de ti un monstruo –le sonrió y se giró aprisionándola contra el colchón –pero haremos esto como normalmente sería, dejemos tus hormonas en paz, no quieres alterar de más las mías, en serio –la besó.
—Tomaré la ducha primero en ese caso –se levantó y fue hasta el baño.
Teddy se dejó caer en la cama, hacía mucho que no se sentía de esa manera, Lily le hacía sentirse de diecisiete otra vez eso sin duda, estaba llena de vida, era alegre, cálida y adorable, sus ojos siempre brillaban llenos de vida, emocionados, felices, sin importar que tanto sufriera por las palabras rudas o el mal trato de los demás, siempre tenía una sonrisa bonita y el brillo en sus ojos para hacerte sentir vivo, hacerte sentir importante y querido.
Se levantó cuando la observó, tenía la toalla sujeta, su cabello caía sobre su hombro y cuando se giró le permitió ver su espada desnuda y los lunares en forma de corazón fueron visibles, así que sonrió, era cierto que los tenía, y lucían bastante atractivos ahí, sabía que había sido descuido pero aun así provocaba demasiado en la parte sur de su cuerpo.
Fueron a desayunar fuera, la cabellera de Teddy se había quedado quieta, cuando normalmente iba de un color a otro, y recordó lo que Ginny le había dicho una vez sobre eso, su madre solía decírselo a ella, así que sólo pasó la información.
—Dime que moviste todo a donde te pedí –sonrió Teddy.
—Sí, mis cosas están en tu habitación ahora –sonrió.
—Nuestra habitación –le recordó y rodeó su cintura mientras la besaba.
—Es tan raro estar así y no peleando –sonrió –extraño pelearme contigo.
—Sabía que me provocabas por placer –bromeó Teddy.
—Tú siempre comenzabas a reprenderme y te enojabas por todo, sobre todo por Scorpius.
—Odiaba que le dieras de comer en la boca –frunció el ceño –o como se acercaba a ti, invadiendo tu espacio personal, a mí jamás me dejabas hacer eso.
—Scorpius no me gusta, tú sí –le recordó –así que cada que estabas cerca, me ponía nerviosa, no sabía qué hacer, tu no me volteabas a ver, y luego, cuando me besas, por la tarde tienes otra ¿eso no es ser cruel? –frunció el ceño y entrecerró los ojos a causa del sol.
—Siento ser un idiota –sonrió –ya lo dije, nunca sentí celos de nadie y bueno, lo que hice fue algo parecido a lo que me hiciste hace poco aquí, o la primera vez que te emborrachaste y me besaste, claro, y me llamaste Jarvis.
—No hice eso –contestó abriendo los ojos sorprendida –no pude ser tan cruel contigo –su rostro cambió a uno apenado.
—Tranquila –la abrazó –estuvo bien, me hubiese aprovechado de una dulce chica ebria si no me hubieses llamado Jarvis.
Regresaron temprano, comieron en la casa y Teddy se puso a leer mientras Lily se quedaba dormida.
oOo
Lily abrió los ojos era bastante tarde, faltaba poco para que anocheciera, buscó a Teddy pero no estaba, así que se levantó somnolienta y lo buscó por todos lados, pero no lo encontró, hasta que lo vio de pie en la playa.
—Es injusto Edward Lupin, podrías dejar una nota que saliste o algo así por el estilo –frunció el ceño.
—Lo siento –sonrió –ven, prepararon la cena y antes de que te niegues, fueron muggles.
—Si de alguna forma me estás manipulando para hacerme pensar que no esclavizaste a esos elfos…
—La bolsa donde los trajeron siguen en la basura, después de la cena puedes verlas.
—Prefiero verlas ahora mismo.
El metamorfomago sonrió divertido, la siguió a los contenedores donde ella sonrió agradecida, se giró hasta su novio y lo besó.
—Buen chico –se alejó –tengo hambre, cenemos.
—Desde luego.
Avanzaron tomados de la mano hasta el pequeño picnic que Teddy había planeado, haciendo que ella sonriera y se sentara de inmediato con la vista al mar; él se sentó junto a ella y comenzó a servir la comida.
—Eso es vino –recriminó ella –Edward…
—Lily –giró el rostro hasta ella –no tiene alcohol, y no te preocupes, no pasará nada esta noche –le sonrió.
— ¿Por qué? –Su voz sonó débil –dices que no pero el hecho de que…
—Lily por favor –suplicó –lo que pasó entre tú y Draco Malfoy dejémoslo en el pasado ¿te parece? No pienso en ello, en su momento me enfadó, pero lo dejé ir, porque te amo demasiado como para dejar que nuestro pasado afecte nuestro futuro, no quiero nada opacando nuestra felicidad, por eso he decidido desecharlo, no es la razón por la cual no te he llevado a la cama, quiero hacerlo, por supuesto que sí.
—Claro –se llevó la copa a los labios.
—Quiero que nuestra relación comience de diferente manera a la que inició –admitió –quiero llevarte a una cita, a cenar, a conocer a mi abuela, aunque ya la conozcas, y que me presentes como tu novio antes de que te lleve a la cama, quiero una relación; todo lo que conlleva una relación, no sólo el sexo vacío y lleno de lujuria, quiero que la primera vez que seas mía no sea algo que sientas sólo con el cuerpo.
Lily ocultó su sonrisa tras la copa de vino y lo observó, los ojos de Teddy brillaban por primera vez mientras la veían a ella, no a otra chica; él estaba siendo un cursi enamorado con ella, Lily Luna Potter, y no otra, podía esperar la vida eterna por él, lo sujetó de la mano y le sonrió ampliamente.
—Haremos esto a tu manera, pero tienes que dejar de embriagarme, hay más cosas que prefiero no olvidar, como lo guapo que luces en el atardecer del caribe –se acercó a él –mientras me dices que de los dos, quien teme llevar esto de forma lenta, soy yo, que tienes nuestro futuro paso a paso, detalle a detalle, que cuando seamos viejos quieres contarle una historia bonita y de amor a nuestros nietos, no una pasional y para mayores de edad.
—Exactamente –sonrió él acortando el espacio –de la misma forma, quiero decirles que mientras estábamos en el atardecer del caribe; después de hacerle creer a nuestros amigos más cercanos que nos odiábamos observé tus hermosos ojos verdes llenos de vida; llenos de Lily Potter, y no podía creer que idiota había sido por no haberte dicho antes lo mucho que te amo; que ese atardecer, mientras el cielo igualaba a tu cabello supe que tenía más tiempo enamorado de ti de lo que siempre pensé –la besó suavemente –quiero decirles que es el sitio al que siempre volvemos como promesa de que no dejaremos de amarnos jamás.
Lily se opuso rotundamente pero Teddy llamó a uno de los elfos domésticos; quería ese momento inmortalizado en una fotografía, así que al final ella tuvo que acceder; en el fondo, sabía que quería una prueba de que todo aquello era cierto, totalmente real y no sólo un bonito sueño que podría terminar al volver a Londres y cuando Victoire lo supiera.
—Basta –intentó girarse a reprender al elfo, pero Teddy volvió a capturar sus labios en un agradable beso.
—Te amo, Lily.
—Te lo diré todos los días, hasta que te hartes de oírlo, te amo, Edward.
La cena fue tranquila, Lily sonrió al ver que Teddy tenía todo planeado, las pequeñas lucecitas flotando le daba un toque completamente romántico, el flash la sorprendió y su novio sólo se encogió de hombros.
—Tendremos muchas fotos de nosotros juntos, te lo prometo, una habitación llena de álbumes.
—Eso es un exceso –sonrió –de acuerdo –cedió cuando su rostro adquirió las facciones de un cachorro triste.
—Genial –sonrió regresando a ese rostro agraciado.
—Es injusto que tu manipulación pueda ser así de grande –se recargó en su pecho observando las olas golpear más fuerte contra la arena.
—No es manipulación, además, no sé de qué te quejas, jamás he podido negarte nada, sólo abres esos enormes ojos esmeraldas para que termine cediendo ante todo.
—Bien ¿me ayudarás a mejorar en tu clase después de la academia? –sus enormes ojos brillaron, Teddy negó un segundo.
—No puedo decirte que no, pero no voy a pasarte sólo porque seas mi novia ¿te queda claro?
—Si lo hicieras, yo misma te golpearía hasta el cansancio.
—No me molestaría ser el sumiso en la cama por una ocasión –besó el cuello de la chica –pero soy demasiado posesivo en el sexo –admitió.
—Siempre hay una chica sobre ti, Lupin –le informó y él sonrió.
—Desde abajo tengo una mejor vista –admitió él con una sonrisa pícara.
—Desde abajo no se puede ver mejor –negó ella –es desde arriba.
—Ya verás que se puede disfrutar mucho la vista desde abajo.
—También quiero que me ayudes a practicar para mi examen de aparición.
—Claro ¿Por qué el cambio tan repentino de tema?
—Bueno, si haremos esto a tu manera, yo elegiré de que quiero que vayan las charlas ¿de acuerdo?
— ¿Desde cuando eres tan precoz? –sonrió.
—No soy experta en sexo –le recordó –y la química sexual que tengo contigo siempre está activa, así que cada que me tocas, la sensación se incrementa.
—No sabía que provocaba algo en ti –se burló.
—Bueno, ahora lo sabes, y evita que me aleje de ti a causa de los nervios de nuevo.
—Evitaré que te alejes de mí –la besó.
oOo
Scorpius apareció por la chimenea del apartamento de Teddy; hacía algunos días que no lo veía, él y Lily habían faltado un par de días a la Academia, sin embargo la pelirroja se había presentado esa mañana a clases como si nada hubiese pasado, se asomó aprovechando la puerta abierta de la habitación que solía ser de Lily, estaba vacía, todo rastro de Lily Luna Potter había desaparecido de esa habitación.
Regresó en sus pasos hasta la puerta de Teddy; ya lo imaginaba con la guirnalda de luces, tal y como James y Lily gustaban de llamarlo cada que se enfadaba y no podía controlar su metamorfosidad.
—Ted, sé que estás deprimido por lo que pasó con Lily en las Bahamas, pero vamos amigo, ella ya lo superó y regresó a clases y tú aquí…
Se quedó callado; frunció el ceño enfadado, hacía poco se había peleado con Lily y ya estaba enredado con otra, comenzaba a creer que no le convenía a su mejor amiga; escuchó susurros y como Teddy pedía que se callara, salió debajo del edredón y su cabello iba de un color a otro; estaba rojo a causa del calor debajo de las mantas.
—Hola –saludó un poco incómodo.
—Hace cuanto te peleaste con Lily y te estás revolcando con otra, Edward Lupin –bramó enfadado el rubio y le aventó algo que golpeó a la chica oculta debajo del cuerpo de Teddy y el edredón.
—Auch –se escuchó una risita y Scorpius no distinguió la voz, haciéndolo enfadar.
—Shhh –ordenó Teddy observando debajo de su cuerpo.
—Ya dile –la voz sonó distorsionada, así que el rubio lo atribuyó a un encantamiento.
—Ni siquiera estás presentable como para presentarte.
—Tampoco es como si la desnudez le incomodara a tu amigo –se burló.
El rubio abrió la boca tan grande como sus quijadas lo permitieron cuando el rostro que se asomó debajo del cuerpo de Teddy era el de su mejor amiga.
—No lo comprendo –soltó incrédulo –un encantamiento ¿cierto?
—Te acostaste por primera vez con Cecil Bradbury -contestó la pelirroja –según tú fue la peor experiencia sexual que has tenido.
—Lily –contestó Scorpius sorprendido –pero ustedes, se pelearon frente a todos nosotros.
—Así es –admitió ella –para que dejaran de interferir en mi vida.
—Sólo queríamos que esto pasara –contestó.
—Pues pasó, y nos divertimos al ver sus caras preocupadas porque habían arruinado nuestra única oportunidad de estar juntos ¿cierto, amor?
—Cierto –la besó y Lily se recostó sobre la almohada.
—Dejaré que se vistan, los espero en la sala –salió perturbado.
—Él cree que tuvimos sexo –informó Lily.
—Aún estamos conociéndonos –admitió Teddy la besó.
—Pues tu miembro presionando esa parte de mi anatomía ya es demasiado familiar –sonrió.
—Ya lo sé, supongo que tengo que volver a mis obligaciones como profesor ¿cierto? –renegó.
—Lo primero es vestirnos para reunirnos con el metiche de mi amigo –lo besó.
Scorpius Malfoy observó incrédulo a la pareja frente a él, no estaban bromeando, y después de descubrir a Lily, pudo notar que se había mudado completamente a la habitación del metamorfomago; él jamás había querido que una chica viviera con él, posiblemente por eso jamás había presionado a Victoire para que vivieran juntos y siempre decía que estaban bien cuando ella lo sugería.
—Me siento timado –admitió.
—Lo siento, pero en verdad me pareció una idea asombrosa mentirles.
—Ya no eres mi dulce Lily, ahora este tipo te ha profanado –lloriqueó Scorpius.
—No, aún no –se burló el hombre –aunque nos conocemos mientras tanto, se la presentaré a mi abuela la siguiente semana –admitió.
—Mañana iremos con mis padres –sonrió cuando Teddy rodeó la cintura de ella desde atrás y la acercó a él.
—Espero que todo esto…
Los tres se giraron a la chimenea, James apareció con un rostro de pocos amigos, sujetó a su hermana de la mano alejándola de Teddy.
—No puedo creer que cayeras tan bajo como para salir con él –la reprendió.
—Pensé que estabas de acuerdo, James –intervino Teddy.
—Creí que te dije que era broma, que me pondría como loco si algo así pasara.
Aventó una revista sobre la mesa y los tres magos desconcertados observaron la publicación.
—No me jodan –pronunció Scorpius al ver la imagen de su mejor amiga siendo demasiado cariñosa con su padre, el día del accidente de Audrey.
—Eso… eso… -observó a su hermano y a su amigo, no sabía cómo contestar a lo que estaban viendo.
—Es la perspectiva –informó Teddy tranquilo –estaba abrumada por lo que ocurrió, Malfoy la consoló, es todo ¿cierto amor?
—Sí… cierto –sonrió incómoda y dejó que el metamorfomago la abrazara.
— ¿La llamaste amor? –elevó una ceja James.
—Estamos saliendo desde las Bahamas –admitió Lily.
—Es la mejor noticia que he escuchado en días, incendio –pronunció y el ejemplar de Corazón de Bruja comenzó a quemarse.
—Mañana se lo diremos a tus padres, siéntete especial, lo has sabido tan sólo después de Scorpius.
—Puedo lanzarle un obliviate y es como si no contara –sonrió James.
—Te he ganado la primicia, no me importa –frunció el ceño Scorpius.
