Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.
¡Hola! Bueno, paso de nuevo a dejar otro capítulo más de esta historia que en lo personal me tiene loca, espero que siga siendo de su agrado, si llegan al final, encontrarán una pequeña lista de descripción, por si en este momento no recuerdan el uso correcto del patito de hule, al final se explica.
Pasando a otra cosa, también aprovecho para invitar a todo aquel que desee ser parte de la comunidad dedicada a Teddy y Lily en facebook, así es gente, hay un grupo especial para este bello ship en facebook, somos pocos aún, pero esperamos conquistar al mundo, pueden buscarlo como Teddy & Lily (corazón) es un grupo pequeño, ya lo he dicho, pero tenemos a Teddy desnudo esperando por ustedes ;) espero verles por el grupo, en serio, búsquenlo y únanse.
Capítulo 27: Sin Ti.
Ginny Potter se quedó con el nombre de su hijo en los labios, había desaparecido de inmediato, suspiró enfadada pero no le dijo nada al rubio que se negó a que lo curara.
—Iré a casa, posiblemente Dominique se quedó preocupada.
— ¿Ya viven juntos? –sonrió.
—Bueno, tengo la sospecha que no planeó solamente como juntar a Lily y a Teddy en esas vacaciones –la mujer rió, era un sonido cantarín y suave.
—Posiblemente me he equivocado de profesión, ve antes de que se ponga histérica –aceptó.
—Nos veremos después.
oOo
Lily Luna Potter se sobresaltó cuando sintió una mano sobre su rostro, su movimiento brusco despertó al metamorfomago que estaba junto a ella.
—Lo siento –se disculpó Scorpius.
—Pero… ¿qué demonios haces aquí Hyperion? –bramó Teddy.
— ¿Estás bien? –la mirada preocupada en Lily le hizo sonreír, vaya diferencia entre los ojos de su hermano y los de ella, no sólo que los de Albus fuesen de un tono esmeralda y los de Lily fuesen de color olivo, había sólo calidez, nada de maldad y mucho menos arrogancia.
—Estoy bien –admitió y se aferró a ella.
—Scor –acarició los cabellos rubios y observó a su novio sorprendida de la actitud de su mejor amigo cuando vio un par de lágrimas recorrer sus mejillas.
—Te peleaste con Dominique –sentenció Teddy –jamás creí que te fuese a dejar así.
—No fue con Domine con quien me pelee –admitió.
— ¿Entonces con quién? –interrogó en tono mandón Lily.
—Prométeme una cosa, Lily Potter –pidió.
—Lo que sea –contestó y sonrió al ver los ojos grises opacados por las lágrimas.
—Prométeme que jamás vas a dejarme, que no importa que tan jodida sea nuestra relación siempre vas a estar ahí.
—Oh, tonto –se hincó en la cama y lo abrazó –jamás voy a dejarte –sonrió y limpió sus lágrimas –no importa si el mundo mágico se está cayendo a pedazos, o te incriminen de un asesinato, robo o lo que sea, Lily Luna Potter siempre estará de tu lado, incluso si eres culpable –lo besó en la mejilla.
—Sólo quería saber eso.
— ¿Mataste a alguien? –interrogó Teddy.
—Esto hubiese sido menos incómodo si no durmiesen juntos ahora –admitió con una sonrisa –confío en ti, Teddy, voy a matarte si dejas que alguien la lastime.
—Te acompaño –Teddy se levantó de la cama y le pidió a Lily que intentara volver a conciliar el sueño.
Los dos hombres llegaron a la sala, así que el metamorfomago se cruzó de brazos y observó el rostro magullado.
— ¿Qué fue lo que pasó? –exigió.
—Pelee con Albus, Ginevra me dijo lo que ocurrió, y sobre lo que le dijo, así que fui a verlo y peleamos.
—Scorpius, los dos sabemos lo que Albus significa para ti, fue él quien te ayudó en tu momento de desconcierto, se volvió tu amigo a pesar de que todo el mundo te señalaba, no puedo creer que…
—No voy a poner a nadie sobre Lily –avanzó hasta Teddy –tal vez el amor que siento por Lily no es de la misma clase de la que tú sientes por ella, pero la amo, y posiblemente soy el único que comprende la forma en la que ella se siente, y lo frágil que su mente es, y temo que todo esto, la lleve a un camino sin retorno.
—Ella no es tan débil –contestó enfadado Teddy.
—Te hace falta observarla más, Teddy, es la mujer que amas y no sabes que todo esto le afecta más de lo que a una persona normal le afectaría ¿sabes distinguir entre una sonrisa verdadera y una falsa? –el mago lo observó –porque la que acabas de ver hace unos minutos, sólo era de consuelo porque sabía que la necesitaba, ella merece un hombre que sepa todo eso, no uno que espere lo suficiente para llevársela a la cama para hacerle creer que realmente la ama.
—Yo la amo –informó.
—Pues pregúntale que le dijo tu padrino respecto a su relación.
—Ya le dijimos, estaba ahí cuando Albus…
—Entonces quien debió romperle la cara fuiste tú, no yo –fue hasta la chimenea –la próxima vez, no te daré oportunidad de una tercera.
Teddy regresó hasta la habitación, la pelirroja estaba observando a la nada, las palabras de Scorpius lo golpearon, por supuesto que había tenido una charla a solas con Harry, que idiota.
—Lily ¿Qué fue lo que te dijo tu padre en mi despacho?
— ¿Se peleó con mi padre? –se levantó preocupada.
—Lily –pidió deteniéndola cuando quiso pasarlo –dímelo.
—Sólo me dijo que no me quería cerca del señor Malfoy –mintió –que no le importaba cuanto me tratara bien, él sólo vería a mi madre y no a mí.
—Tu padre es un idiota –vociferó –es obvio que si Draco Malfoy se acercó a ti es porque eres hermosa, divertida, inteligente, eres una mujer que vuelve loco a cualquier hombre, tú no estás bajo la sombra de tu madre, tú eres única –la besó.
Se dejó atraer por el mago, que la besaba apasionadamente, estaba furioso, el hecho de que su cabello intentara un par de veces ir de un color a otro lo dejó en claro, pero posiblemente para que creyera que mantenía la calma intentaba estabilizarlo.
—Deberíamos dormir un rato más –pidió ella.
—Vamos –sonrió para ella.
Lily sonrió cuando Teddy se aferró a ella antes de perderse en sus sueños.
oOo
La pelirroja levantó la vista para saber quién sería el profesor suplente de Teddy y Scorpius, según les habían informado por ese día, alguien los cubriría por petición del Departamento de Aurores, y en cuanto su mirada se topó en el rostro golpeado descubrió con quién se peleó Scorpius, ellos jamás habían peleado así, lo máximo por lo que peleaban era por sus equipos favoritos y quién sería el que ganaría la temporada, pero sólo eso.
—Será una clase rápida –informó enfadado Albus –no soy su estúpido profesor Lupin –se burló viendo a la pelirroja –así que quien quiera puede quedarse quien no, no me interesa.
Lily tragó saliva, su hermano no le llegaba ni un poco a la intimidación que lograba tener Teddy en el grupo, porque cuando él decía algo como eso, no solían ni moverse un centímetro, sin embargo ahora, se había quedado ni la mitad de la clase.
—Saca tu varita –informó enfadado a su hermana –vamos qué esperas.
—Albus –pidió.
—No voy a atacarte hasta que no saques tu varita, pero haré algo peor.
Con la mano temblorosa sacó su varita, observó al resto de sus compañeros y vio la sonrisa engreída de Jack Goyle, estaba más que disfrutando esto junto a Jenny Smith.
—Everte Statum –lanzó Albus haciendo que su hermana perdiera el equilibro –Expulso, Flipendo.
Escuchó como sus compañeros se reían de ella y su gran ridículo que estaba haciendo gracias a su hermano.
—Expelliarmus –soltó cuando ella iba a atacarle por primera vez.
Cayó al suelo completamente de bruces y la sonrisa de lado de su hermano no era la que normalmente le conocía.
—Sectum –le apuntó directamente al rostro –Sectum –repitió cortándole el brazo –Sect…
Albus levantó la vista enfadado y se puso recto cuando vio a Teddy cubrir a la pelirroja que seguía en el suelo.
—Seré tu oponente desde éste momento –soltó en un tono que hizo que todos sus alumnos dejaran de reír e incluso quitaran la sonrisa.
—Quítate –ordenó Albus.
—Tienes que aprender, que aunque seas el favorito de tu padre, aquí no eres más que un idiota.
—El único idiota eres tú –soltó Albus –no soy yo quien está de profesor en lugar de siendo un verdadero Auror.
—No soy yo, el que olvidó las palabras que llevo en mi placa –se burló el metamorfomago –atacar a un estudiante siendo Auror es una sanción grave –avanzó hasta al chico –atacar a mi estudiante es equivalente a un duelo.
—No quiero un duelo contigo –vociferó nervioso Albus.
—Pues yo no te estoy preguntando te estoy retando a uno –todos se observaron entre sí.
—Ustedes fuera de aquí –mandó Albus Severus.
—No se moverán, la clase aún no termina, Smith, vaya por el resto de sus compañeros ahora mismo, esto será una bonita demostración de cómo no tiene que actuar un Auror.
La chica no tardó más de cinco minutos, faltaban algunos pero suponía que venían en camino, eso a Teddy no le importaba, la luz roja salió de la varita del Potter mediano, pero fue esquivada de forma sencilla.
—Eso no es digno de un Auror –se burló Teddy –incluso tu hermana es capaz de lanzar un mejor Expelliarmus.
—Mi hermana es una estúpida –bramó –debería realmente pensar si esta carrera es para ella realmente; ya que está claro que jamás podrá ser tan buena como James o yo.
—Te measte en los pantalones la primera vez que te enviaron en una misión, Albus, no sé qué estás fanfarroneando.
—Eso no es verdad, pero al menos no me vencían usando un maldito Flipendo –se burló, y observó a los alumnos, normalmente eso los hubiese hecho reír, pero no, la mirada de todos los presentes era angustiada, él había escuchado como el metamorfomago había logrado cierta reputación, pero jamás imagino que fuese tan al grado de que sus alumnos temieran respirar cuando él tornaba su cabello en ese color negro al igual que sus iris.
—Nadie aquí piensa que tus chistes sean graciosos, Potter –negó y se encogió de hombros.
—Obscuros –lanzó el hermano de Lily haciendo que la venda negra cubriera los ojos de Teddy –veamos qué tan bueno eres a ciegas, Lupin.
—Basta Albus por favor –suplicó Lily.
La varita del chico apuntó a su hermana, pero Teddy la cubrió, los dos rodaron un poco.
— ¿Estás bien? –interrogó preocupado.
—Sí ¿y tú? –Cuestionó ella, la venda estaba demasiado justa como para permitirle ver tan siquiera un poco.
—Por favor no vuelvas a interceder por él –se levantó ágilmente y lanzó un hechizo que golpeó directamente en su objetivo, el público se estremeció un poco al ver la puntería tan exacta del enfurruñado profesor Lupin.
—Vaya, sí que tienes buenos reflejos –se burló –incluso ciego.
El duelo no duró mucho para disgusto de los alumnos, Edward Lupin les había demostrado que incluso invidente, era demasiado bueno para que un Potter pudiese contra él.
—Ni siquiera con ventaja ha podido –se quejó Jack Goyle haciendo que Albus lo observara –eso es más patético que la hermana.
—Pueden irse –informó el profesor, mientras trataba de acostumbrarse de nuevo a la luz normal.
Lily esperó a que todos se fueran para poder acercarse a su hermano, su mano se estrelló en su rostro tan fuerte que incluso su mano quedó roja y dolorida.
—No puedo creer que tu indignación hacía mí, te hiciera cometer una tontería tan grande –gruñó –dime Albus lo único que querías era humillarme delante de los que ya me odian –se burló –pues no te salió.
—Claramente no –admitió aun enfadado –pero no porque lo tengas a él cuidándote la espalda ahora sólo porque se acuesta contigo cambiará las cosas, Lily, todo el mundo estaría mejor sin ti.
El puño de Teddy se detuvo justo a tiempo antes de golpear a la pelirroja que se interpuso en el camino de su puño y el rostro de su hermano.
—Basta de peleas, Teddy –suplicó y se giró de nuevo hasta su hermano –está bien, no puedo darte un mundo sin mí, porque para tu mala suerte ya he nacido.
—Incluso para la mala suerte de mi padre –se burló –para la mala suerte de todos –observó a Teddy –y puede que ahora estés en tu plan protector porque se abre de piernas contigo, pero era lo mismo para ti, siempre te quejabas y una vez pensaste en lo pacífico y feliz que sería el mundo si mi madre jamás hubiese traído al mundo a Lily Luna Potter –Albus colocó su mano en el rostro de su hermana y la empujó.
—Yo jamás lo dije o pensé eso –informó Teddy –la diferencia de edad al inicio era más notoria –Lily lo observó –yo era un adolescente cuando ella era apenas una niña y posiblemente jamás me di el tiempo para ella –avanzó hasta Albus –pero te lo diré ahora, envidio a Scorpius por la amistad tan cercana que tiene con ella, daría todo porque jamás hubiesen salido las palabras que la alejaron de mí, pero gracias a ello, Lily y yo dejamos de ser amigos, porque la prefiero junto a mí del modo en el que ahora la tengo, no me conformaría con ser su simple amigo, y celo a Hugo, porque es el único que ha dedicado casi todo de él en cuidar de Lily, cuando debí ser yo quien lo hiciera, ellos tienen más de Lily que yo, pero no más, no voy a permitir que alguien más la lastime, ni siquiera tú, Albus.
La clase se quedó callada cuando ella entró, Scorpius, ajeno a todo la reprendió por llegar tarde y sabía que era más que nada a causa de no le llamaran la atención por el claro favoritismo que demostraba por ella.
—Toma tu lugar, Potter –negó y cuando se giró, sonrió.
—También se peleó con el Auror Potter ¿profesor? –se burló Goyle.
—No ¿por qué lo dices? –se cruzó de brazos viendo a la clase.
—El profesor Lupin nos ha dado una demostración de un duelo –intervino Jenny Smith –de que tan sensuales tienen que lucir –rió.
—El Auror Potter vino a nuestra clase pasada y todos pensamos que sería nuestro profesor suplente, pero sólo atacó a Lily –la pelirroja se tensó cuando Jack informó de eso a Scorpius y le sorprendió aún más el hecho de que le llamara por su nombre, lo observó, estaba bastante divertido.
—No lo sabía, veo que algunas personas gustan de romper las reglas sin importarles nada, no deberían seguir ese ejemplo, si piensan ser Aurores, más vale que memoricen las palabas: Honor y deber que son las que lleva nuestra placa y nuestro emblema, no hay nada peor que un Auror traidor, si una persona no tiene honor y no tiene el llamado del deber, no debería ser Auror.
oOo
Lily se sentó un momento en su silla de la oficina y después comenzó a organizar los paquetes, no quería pensar mucho en lo que había pasado en la Academia, y esperaba que tanto Scorpius como Teddy dejaran eso pasar, todos los hermanos tenían peleas, pero ellos no podían saberlo porque eran hijos únicos.
—Lily –la voz de su padre la sacó de su mundo imaginario al que el ulular de las lechuzas la enviaban para olvidarse de sus problemas.
—Perdón ¿Has dicho algo antes?
—Sí, pero no importa mucho, deberías ser un poco más educada.
Lily se levantó apresurada al ver a la mujer de ojos castaños y cabello entre castaño y cano, observó a su padre de nuevo, preguntándose por qué razón, la abuela de su novio estaba ahí.
— ¿Pasó algo con Teddy? –susurró preocupada.
—A pesar del hecho de que sale contigo, nada peor –sonrió Harry.
—Papá –pidió ella –no sé porque la abuela de Teddy está aquí, apenas…
—Lo siento, tenía curiosidad por saber si le habían informado antes, con eso de que tus abuelos Weasley ya lo saben incluso antes que nosotros, pensé que Andrómeda también, es tan feo que te dejen fuera de esto Drómeda.
—Teddy me dijo que me quería presentar a alguien hoy –admitió la mujer y suspiró viéndola –Lily, sabes que te aprecio –sonrió.
—Adivino –la observó –no estás de acuerdo en que salga con tu nieto.
—Su relación con Victoire tu prima, acaba casi de terminar, iban a casarse, estuvieron diez años juntos ¿crees que él realmente está listo para una nueva relación? Para una relación estable al menos –sonrió –conozco a mi nieto mejor que nadie, su único amor siempre ha sido Victoire.
—Sólo somos novios –negó apenada.
—Así que la idea de presentarte conmigo fue tuya y no de él –Andrómeda observó a Harry.
—Dime al menos que no tuviste nada que ver con la ruptura entre Teddy y Vic –pidió Harry enfadado –no puedo creer que hicieras fracasar una de las más estables y bonitas relaciones de la familia sólo por un capricho.
—Teddy no es un capricho –contestó molesta –amo a Teddy.
—Yo a tu edad creía que el amor de mi vida era tu madre –sonrió Harry –y ves que tan equivocado estaba, así que no es el amor de tu vida, sólo es un capricho, quieres sentirte como tus primos, y eso te impulsa a tener lo que ellos Lily pero… no es posible, no puedes ir jugando con la gente de esa forma.
—Andrómeda –pidió Lily.
—Lo siento –contestó –le he pedido a tu padre que me trajera aquí a pedirte que te alejes de mi nieto, eso es lo que quiero, te quiero lejos de él, posiblemente ya es muy tarde para que él vuelva con Victoire, pero déjalo ser feliz con alguien que realmente sea para él, digno de él.
—Lo amo –su voz fue suave y casi inaudible.
—Ya es un poco tarde para pedirte que no te presentes en mi casa, pero también hablaré con él, y le diré que hasta que no admita que lo único que representas para él es un capricho y venganza para herir los sentimientos de Victoire, no podrá volver a mi casa, ni llamarse mi nieto.
—Y dicen que los Malfoy son la peor familia del mundo mágico –se mofó Draco recargado en el umbral –me da tanta pena, tía Drómeda –negó el rubio –pensé que el parecido con la tía Bella sólo era físico, pero no, es una total perra tal y como ella, locas de remate.
—No vuelvas a…
—Tú no me vas a dar órdenes en mi empresa, Potter y no voy a dejar que lastimes de ese modo a tu propia hija, creo que Edward Lupin es lo suficientemente mayor para elegir, y en todo caso, permítanme opinar que el único indigno de alguien en esa relación, es ese metamorfomago, Lily es demasiado mujer para alguien como él y si tiene miedo a comprometerse con ella, que sea él quien lo exprese, no ustedes.
—Es mi nieto –contestó enfadada Andrómeda –y sólo busco lo mejor para él, y ella no lo es, lo sé.
—Si tanto quieres a Victoire como tú nueva nieta, deberías preguntarle a mi hijo la razón por la cual tu nieto y tu adorada Victoire terminaron su bonita y estable relación.
—Señor Malfoy, por favor.
—No Lily, ya basta que te dejes pisotear –fue hasta ella y la abrazó.
—Suelta a mi hija, maldito cerdo…
—Ahora sí es tu hija ¿acaso no lo era hace cinco minutos? –Se mofó –eres patético, no mereces nada de lo que tienes…
—Claro, la familia que debió ser tuya ¿es eso? ¿Piensas que la razón por la que Lily es pelirroja es porque podría ser tuya y de Ginevra? –La carcajada fue clara y divertida –eres patético.
—Es mejor que nos marchemos –pidió Andrómeda –y ya lo sabes, si eres tan correcta como te presumes serlo, lo dejarás, Teddy estará mejor sin ti.
—Nymphadora estaría tan avergonzada de ti, tía Andrómeda.
—Si mi hija estuviese aquí, ella jamás hubiese dejado que su hijo perdiera el camino, y se revolcara en el fango.
Lily se zafó de los brazos de Draco y soportó las lágrimas que cosquilleaban a punto de salir, se sobresaltó cuando escuchó que algo explotó a sus espaldas, Draco Malfoy había arrojado todo lo del escritorio al piso.
—Divirtámonos un poco, puedo darme el lujo –le sonrió.
Toda el dolor salió en forma de lágrimas a medida de que ayudaba a su jefe a destruir la oficina, dolor, rabia, frustración, se sentía tan poca cosa ante los ojos de quien más quería, no podía creer la forma en la que siempre tenían que ser los Malfoy quienes la salvaran de todo aquello.
Lloró amargamente en los brazos de su jefe y después de un rato fue hasta el apartamento de su novio, en su tonta ilusión pensó que Andrómeda los apoyaría, no le importaba mucho si sólo contaba con el apoyo de sus abuelos Arthur y Molly, el de su madre y el de Andrómeda, eso le bastaba para ser feliz, pero… ¿realmente soportaría saber que ella era la razón por la cual Teddy no pudiese estar con lo único que le quedaba de su madre?
—Llegas temprano –sonrió Teddy y la besó –pensé que tendría que irte a buscar de nuevo.
—Me quedé sin oficina –admitió.
— ¿Malfoy te corrió? Iré a…
—No –lo detuvo –está en remodelación por orden del señor Malfoy –informó.
—Bueno, menos mal –se burló –la cena con mi abuela será en una hora, ya verás que Drómeda Tonks te adorará, será la mujer más feliz por tenerte como nieta.
—Desde luego –le otorgó una sonrisa.
Se duchó un poco pensativa, Andrómeda conocía bastante bien a Teddy lo sabía, pero ¿cómo los recibiría? Sería amable y después le pediría a su nieto hablar en privado, se alejarían, le diría que no quería volver a verlo, no hasta que terminara con ella ¿Qué haría Teddy?
—Sigues pensando en lo de Albus ¿cierto? –Limpió sus lágrimas –no te preocupes, no voy a reportarlo y Scorpius tampoco sólo porque tú lo pediste.
—Gracias –sonrió.
Apenas se había dado cuenta de que en algún momento había quedado debajo de Teddy, estaban sobre la cama y él estaba sólo con la toalla enrolada en las caderas, entre sus piernas y el tirante de su sostén había sido deslizado hasta su brazo.
—Perdón por estar ausente –acarició su rostro.
—No todos los días conoces a la abuela de tu novio –bromeó.
—Teddy ¿y si no le agrada la idea?
— ¿No agradarle algo a Andrómeda? –Se burló –te adorará, ya lo he dicho, siempre dice que…
—Soy quien más te quiere pero… ¿y si sólo piensa que te quiero como un capricho? Porque en el fondo, quiero todo lo que Victoire tiene y sé que jamás podré tener…
—Ella jamás se opondría a lo que me hace feliz…
—Edward –soltó enfadada –y en el caso hipotético de que se opusiera.
El cabello del hombre adquirió un tono rosado para después adquirir un tono violeta, para ir de uno a otro de nueva cuenta, sus ojos se pusieron de un tono tan claro que su iris parecía inexistente.
—Me dejarías –contestó por él.
—Lily, tengo veintisiete años y lo único vivo que me recuerda a mi madre es mi abuela –admitió –amo a mi abuela demasiado como para soportar que me hiciera elegir, así que dime tú ¿cuál es la decisión que tomarías si mi abuela me pusiera en esa encrucijada?
—Te dejaría elegir a ti –musitó.
—Me gusta la fantasía de esa realidad hipotética donde me dejarías elegir, pero creo que muchas veces las personas piensan en lo mejor para la otra sin realmente preguntarle a la otra persona que es lo que es mejor para él o ella, y así siempre se cometen errores, en caso de que el caso hipotético se vuelva realidad, veré que contestó –informó.
—Claro –sonrió –no es como si tu adorable abuela fuese a odiarme ¿cierto?
Lily se acomodó el vestido por décima vez, haciendo que el metamorfomago sonriera divertido a causa de los nervios injustificados de su novia, su abuela abrió la puerta y le sonrió, lo jaló para abrazarlo como siempre y cerró la puerta dejando a la pelirroja fuera de la casa.
—Abuela –gruñó y abrió la puerta sujetó la mano de Lily y la hizo entrar.
—Lo siento, es sólo que no acostumbro recibir más visitas, la costumbre.
—Te dije que quería…
—Presentarme a alguien, a tu novia, pero sólo veo a Lily –sonrió.
—Estoy saliendo con Lily –sonrió y besó a la pelirroja frente a la castaña –ha estado nerviosa pero le he dicho que no hay problema ni razón por la cual estarlo.
—Teddy ¿podemos hablar un momento a solas?
—Supongo que ya has hablado con ella a solas ¿no es cierto? –sonrió divertido.
—Ve a hablar con tu abuela, Teddy –ordenó Lily fingiendo diversión.
—No tardamos –la besó.
Teddy siguió a su abuela hasta la que solía ser la oficina de su abuelo Ted, cerró y murmuró un encantamiento para después girarse a su nieto.
—Lily Potter, Edward –musitó.
—Sí ¿Qué hay de malo en ello, abuela?
—Recuerdo cuando viniste a esta oficina enfadado porque siempre tenías que cuidarla, y un día, después de un largo día en la casa de los Weasley llegaste feliz, porque ella había dejado por fin de molestarte ¿cómo es que pasas de ser feliz por no soportarla a salir con ella?
—Bueno abuela, tengo que decirte lo mismo que le digo a todos, tenía diecisiete y ella siete, y ya no es para nada esa niñita –se encogió de hombros.
—Bueno, te recuerdo que sigues siendo diez años mayor que ella y eso jamás cambiará, que ella tenga diecisiete ahora no significa que tú también.
—Ya lo sé –admitió –pero si esa noche no me hubieses dicho que las cosas suceden por algo, y en lugar de eso me hubieses dicho oh querido, Lily es una niña y tú un joven, piensa en eso y vuelve a estar para ella como un buen amigo, ahora me estarías diciendo que volviera con mi esposa Victoire y mis ocho hijos –se burló –pero no, me dijiste que me apoyarías en la decisión que tomara, y la decisión que tomé aquella noche me trajo a este punto, estoy enamorado de ella, como un completo loco.
—No te quiero con ella –informó –con todas pero no con ella ¿lo comprendes? Deberías buscarte una linda chica de tu edad, no lo sé, Maya Clarke –sugirió.
—Dime tu condición abuela –sonrió.
—No te quiero cerca mientras ella siga siendo tu novia, no te quiero aquí mientras ella siga contigo de cualquier forma.
—De acuerdo, solucionaré esto para ti abuela –salió del despacho –Lily, cariño, es hora de irnos, olvidé que tengo boletos para un concierto.
—Edward –vociferó incrédula su abuela.
—Creo que alguien ya hablado contigo antes, y no sé quién fue y no me importa quién, pero no voy a dejar a Lily, hay un momento en la vida de toda persona que tiene que dejar ir a sus padres para formarse como persona, bien abuela, ha llegado mi momento, eres el recuerdo más vivo que tengo de mi madre, pero no permitiré que seas tú o la mujer que amo, porque voy a ir tras ella, no la voy a dejar ir –besó a su abuela en la frente –espero que entres en razón, porque no concibo mi vida sin ella, y que rápido ese caso hipotético se volvió real, Lily cariño –la llamó de nuevo –vamos a casa, que quiero que el mundo se entere que no hay un Teddy Lupin sin ti, sin ti no hay nada –se giró al buscar a su novia, pero en ese lugar solo estaban su abuela y él.
—Es bueno saber que al menos alguien si escucha lo que le digo –sonrió –no hay tanto amor de su parte ¿cierto? una niña jamás podría amarte como mereces.
oOo
Lily observó el río Támesis desde el lugar donde estaba, su padre una vez los había llevado ahí cuando eran chicos, y aunque les había pedido no volver ahí, y ella había hecho caso por muchos años, sabía que los demás no, incluso sabía que en ese lugar Teddy le había propuesto matrimonio a Victoire.
El Big Ben siempre había sido el lugar que más le gustaba en el mundo muggle, siempre solía quedarse viéndolo por largo tiempo, recordando la vista desde ese lugar, se quitó los incómodos zapatos y se subió al borde, avanzó hasta la orilla.
El viento meció suavemente sus cabellos mientras observaba los pequeños puntos encendidos de los faroles, sonrió y unas cuantas lágrimas cayeron por sus mejillas, se limpió las lágrimas y observó con atención la ciudad, Londres siempre había estado ahí, y no se iría a ningún lado cuando ella se fuera, había tanta vida y tantas personas que nadie se daría cuenta si alguien faltaba, mucho menos ella que no pertenecía ni a los magos ni a los muggles.
Sonrió en contradicción a las lágrimas que seguían cayendo por sus mejillas, una suave briza revolvió sus cabellos cuando se dejó ir hacia delante.
Obscuro: Amarra una venda negra al oponente.
Sectum: Provoca un corte en la zona deseada del oponente.
Flipendo: Golpea al oponente y lo aturde, pero de una forma no muy potente.
Expulso: Empuja bruscamente por los aires un objeto o una persona.
Enverte Statum: Empuja hacia atrás al oponente haciendo que pierda el equilibrio.
Las descripciones fueron tomadas de la Wikia de Harry Potter.
Aclaro que la razón por la que Albus usó hechizos fáciles es por que como lo ha dicho Teddy, hubiese sido sancionado gravemente si en lugar de un sectum le lanza un sectumsempra. Gracias por su atención, nos leeremos en el siguiente capítulo.
