Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.

¡Hola! Tengo que avisarles que a partir del siguiente capítulo la cuenta por el final comienza, no tengo claros cuantos capítulos serán del capítulo 30 al final, pero sin duda serán parte de la cuenta regresiva hasta que este fic pueda tener el lema de "complete" en fin, espero que les agrade el capítulo, nos leemos después.

Les recuerdo que quienes quieran unirse al grupo de facebook de este hermoso ship pueden encontrarlo con tan sólo buscar Teddy & Lily (corazón)


Capítulo 29: Aliada Inesperada.

Jarvis se detuvo abruptamente, la sonrisa en sus labios se desdibujó lentamente ante la escena frente a sus ojos, la pelirroja estaba acurrucada sobre el pecho del hombre de cabellos azul eléctrico, la desnudes de su piel le dejaba en claro que entre ellos había pasado algo más.

Sabía a la perfección que eso terminaría pasando, y por más que hubiese sido él quien se alejó por voluntad propia dejándole el camino libre al metamorfomago para conquistarla; lo que seguía sintiendo por Lily era imposible de arrancar, y la decepción lo golpeó en el pecho al saber que jamás pudo tenerla como ahora el mago con habilidades más avanzadas, la tenía.

— ¿Ocurre algo? –interrogó Ted con voz ronca a causa del sueño.

—Venía a despertarlos, mi abuelo les espera para desayunar –informó, mientras su vista se perdía en la espalda desnuda de la chica.

—En verdad, discúlpanos, no queríamos que nos encontraras así –pidió Teddy.

—Hubiesen usado la habitación para esto, y no los hubiese encontrado en primer lugar –contestó en tono seco.

—Fue mi culpa –admitió.

—De todos modos, ella no sabrá que los encontré así.

Se quedó ahí, no se movió, observó al lago y sonrió, recordando que la chica dormida junto a él, en la madrugada había buscado algo más que acurrucarse junto a él, diciendo de antemano, que hacer eso en su primera vez había sido suficiente castigo, y él concedió, no haberse adentrado en ella había tomado mucho de sí, así que en su segunda oportunidad, pudo hacerla disfrutar, sin tener que llevarla al borde de la locura.

—Lily, cariño –susurró en su oído –el señor Whisp nos espera para desayunar.

—Tengo sueño –se quejó.

—Bueno, casi no dormiste –admitió con una sonrisa divertida.

—Me duelen las entrepiernas –musitó abriendo los ojos.

—Eres lo más hermoso que hay en el mundo ¿lo sabes? –la besó.

—Te has vuelto un hombre cursi y halagador –hizo círculos imaginarios en el pecho desnudo –y me encanta –rió.

—No me voy a cansar de decirte lo hermosa, preciosa, divertida, perfecta que eres –le hizo cosquillas.

—No, basta –chilló –nos esperan, lo mejor es que tomemos una ducha antes de que alguien venga a buscarnos.

—De acuerdo –la dejó levantarse y frunció el ceño, su larga cabellera le impedía verle el trasero desnudo.

—Ted ¿Qué esperas? –se giró hasta él, dejándole ver su seno.

—Esperaba con ilusión verte el trasero desnudo, pero tu cabello no me lo permitió.

—Ya –se sonrojó.

Ted se puso de pie, la vista color olivo se perdió en la parte sur del cuerpo del mago, haciéndole sonreír de forma fanfarrona, besó la frente de su novia y avanzó hasta la ducha, permitiéndole verle el trasero que estaba bastante bien a causa del ejercicio constante al que se sometía él en los entrenamientos.

El señor Whisp sonrió encantado al verlos, la chica venía con una sonrisa espectacular, y es que su novio le había dado una demostración de a qué se referían con un sexo rápido y casual, mientras estaban en la ducha, y es que no iba a cansarse de estar con él de esa forma, ahora comprendía las burlas que le hacían respecto a cómo volvía locas a las chicas en la cama, y es que no sólo en la cama podía volver loca a una chica, en la ducha, en la sala, en la cocina.

—Se ve muy feliz, señorita Potter –sonrió Ken poniéndose de pie para besarla en las mejillas.

—Sí, es un día encantador –su amplia sonrisa hizo que Jarvis se removiera incómodo y observara a Ted, que quitó la sonrisa de inmediato al notar que lo observaba.

—Usted también, espero que la sorpresa de anoche uniera más su relación.

—Lo sabías abuelo –soltó sorprendido.

—Bueno, hijo, soy partidario del amor verdadero, y éste chico ama a Lily, y un detalle romántico ayuda a fortalecer una relación, aunque esta tenga cincuenta años.

Jarvis accedió de forma poco cortés a ser demostración junto con Teddy de algunas de las infracciones, Ken Whisp estaba mostrándole a Lily las sanciones que eran acreedores los cazadores, y la chica defendía a capa y espada a los jugadores, ya que era el puesto de su madre, recordaba la vez que Scorpius alegó con Ted sobre la infracción que le hicieron injustamente una vez a Ginevra.

Era pasado de medio día cuando el anciano dejó de darle clases a Lily; les autorizó para merodear por la propiedad libremente, pasearon solos ya que Jarvis se negó rotundamente a acompañarlos, cosa que hizo que ella se desanimara.

—No tienes de qué preocuparte –sonrió.

—Jarvis jamás se ha comportado así –le recordó –y no lo sé, siento que hice algo malo y no sé qué fue.

—Créeme, no has hecho nada malo –volteó a verlo, su rostro era mueca pervertida, que la hizo reír.

—Tonto, sabes a lo que me refiero –acarició los cabellos azul eléctrico cuando se recostó en su regazo.

—Yo también, quien iba a decir que la torpe y dulce Lily tiene un lado sensual y pervertido.

El rostro de la chica se encendió en un rojo carmesí ante las palabras de su novio, y podía recordarse a sí misma suplicándole que fuese más rápido en ella, o diciéndole que continuara moviendo de esa forma su lengua en su intimidad.

—Basta –pidió.

—Me encantas en la cama –le informó aumentando el sonrojo.

—Eres un mentiroso –frunció el ceño haciendo que el Auror se incorporara en un movimiento rápido y fluido, su rostro quedó a la altura del de ella, contuvo la respiración al sentirlo tan cerca, nerviosa como si no fuesen nada, como si los sentimientos que tenía por él siguiesen siendo ocultos, se acercó demasiado, invadiendo de forma descarada su espacio personal.

—No soy un mentiroso, te adoro en la cama, me encanta la manera en que me siento mientras estamos envueltos en la pasión, como tu cuerpo se estremece cuando te toco, la forma en que nos unimos en uno solo cuando estoy en ti.

—Mentiroso –repitió haciendo que el cabello de Teddy cambiara al instante en un tono negro azabache.

—No me digas que miento –informó.

—Lo haces –su voz fue suave –ninguna de las tres veces hemos estado en la cama –elevó una ceja –ahora dime que no mientes.

—Decir estar en la cama, es hacer referencia a un acto sexual –le informó sonriendo –pero si quieres que sea específico lo haré –la besó en la mejilla –amo tenerte desnuda sólo para mí, que tus labios se muevan de forma violenta sobre los míos, que tu cuerpo vibre de placer y que tu vocecita normalmente suave y dulce se vuelva un tanto chillona a causa de la excitación, me gusta como dices: Teddy más adentro –las mejillas de Lily enrojecieron de nueva cuenta –puedo decirte que me gusta de hacer el amor contigo, puedo detallarlo si gustas.

—Ya lo has detallado bastante –admitió –y me encanta todo eso también, cuando quien lo provoca eres tú, aunque –frunció los labios –eres el único que me ha hecho sentir completamente extasiada.

—Bueno, tu experiencia sexual se limita a dos sujetos –sonrió socarrón –y aunque fuesen más –se encogió de hombros –no tienen la habilidad de un metamorfomago, así que no pueden dar las mismas sensaciones que yo.

—Eso –se quedó callada cuando el chico se relamió los labios haciéndole referencia al sexo oral.

—A que no te esperabas las habilidades que tiene tu novio el metamorfo ¿cierto, cariño? –Lily se mordió el labio.

Sonrió ante la reacción de su novia, era tan inocente que pensaba que no usaba sus habilidades para el sexo, suponía que se debía más que nada a su vida depravada cuando sólo había estado con tres mujeres, cuatro, ahora con ella, sin embargo admitía que ninguna de las pasadas significaban ni un poco de lo mucho que Lily significaba para él, había comprobado las teorías que tenía de joven sobre lo que les ocurría a ellos cuando se enamoraban de verdad.

Los ojos normalmente miel se volvieron amarillos, dándole un aspecto gatuno, sonrió, esa mirada era fácil de identificar, significaban que estaba excitado al grado de llevarlo a más allá de simples besos.

—No aquí –informó cuando su novio se movió lentamente hasta ella, con esa mirada amarillenta y una sonrisa en los labios haciendo que su corazón se agitara ¿Por qué Ted era tan apuesto? Tanto, que lograba agitarla por completo, sólo con verla de esa forma, hacía que las mariposas en su estómago revolotearan violentamente buscando escapar.

—Nadie va a vernos aquí –gateó hasta ella lentamente y de forma sensual –vamos cariño, sabes muy bien que lo deseas; te gusta correr riesgos y el peligro, sino no estarías en la Academia ¿cierto?

Se recostó sobre el pasto lentamente conforme el cuerpo de Ted se subía pausadamente sobre el de ella, después de una sonrisa incitándola a dejar el pudor de lado y entregarse a ese tórrido romance que estaban teniendo.

Sus bocas se unieron violentamente en un beso desesperado, como si en ello les fuera la vida, tal parecía que hacía tanto tiempo que no se veían y no estaban juntos, Lily separó las piernas flexionándolas cuando Teddy intentó acomodarse sobre ella, así que le permitió libre acceso a ella; mientras sus labios seguían moviéndose con demasiado ímpetu.

oOo

Jarvis se quedó callado después de que discutiera con su abuelo sobre lo que había provocado aceptando que Teddy le organizara aquél detalle romántico a la chica, y su abuelo le había dicho que no era ni culpa del metamorfomago ni de él que Lily eligiera llegar a ese paso con Ted y no con él. Tenía razón lo sabía pero aun así, la imagen de la pareja desnuda lo había enfadado tanto que le parecía imposible estar cerca de ella, saber qué pasó no hubiese sido tan doloroso como ver con sus propios ojos la desnudes de ambos.

Negó, posiblemente sólo había sido sexo oral, asintió, si, seguramente era eso, no más, tenía que quitarse esa imagen de ellos durmiendo plácidamente desnudos.

—Teddy –se giró al escuchar la voz suave de Lily en un tono excitado.

— ¿Te gusta? –la indagación del mago fue en tono rasposo.

Jarvis giró el rostro sólo para toparse con lo que faltaba, su sangre hirvió ante la furia, Lily tenía las palmas extendidas en el árbol que estaba a unos metros de él, estaba desnuda, aunque su cabello caía por los lados impidiéndole verla bien, su rostro estaba pegado a la corteza, tenía los ojos cerrados y sus labios delgados y finos estaban levemente separados, Teddy estaba detrás de ella, y acariciaba su espalda desnuda mientras la embestía, sus manos se deslizaron hasta los senos de la mujer que intentó apretar el tronco del que se sostenía, él se acercó un poco para poderla pegar a su tórax, subió la caricia por la piel desnuda de la pelirroja y uno de sus dedos se introdujo en la boca de Lily para acallarla; pero no lo consiguió del todo.

Su respiración se agitó a causa la ira, empuñó las manos con furia, cerró los ojos e intentó por todos los medios controlarse, no era normal en él sentir toda aquella exasperación, sentía que tenía fuego en lugar de sangre recorriendo su torrente sanguíneo, se alejó antes de que la pareja se percatara de su presencia, no podía creer la mala suerte que tenía ese día.

Llegó hasta la mansión de su abuelo, subió las amplias escaleras y recorrió el pequeño patio hasta la puerta principal, las puertas de madera se abrieron automáticamente.

—Parece que viste a Voldemort –se burló su abuelo.

—He visto algo peor –vociferó y se fue usando la red flu.

oOo

Lily avanzó por el callejón Diagon, odiaba no poder ir de compras con Teddy por temor a lo que dijeran y es que a pesar de que lo suyo con Jarvis había sido hacía meses, aun la seguían a todos lados esos periodistas de Corazón de Bruja que no perdían oportunidad para atacarla en sus publicaciones.

Se detuvo ante la estantería; exactamente ante el ejemplar que tenía en portada a Jarvis, lucía bastante atractivo en esa foto, así que sonrió, desde el día de ayer se comportaba demasiado raro con ella y no le agradaba pensar que había hecho algo para enfadarlo, porque no tenía la menor idea de que pudo haber hecho o dicho que le había hecho enojar.

—Hay una con tu rostro también, vanidosa.

Lily se giró hasta la rubia que salía del lugar, sus ojos azules eran bastante expresivos, y la sonrisa en su rostro era de diversión, hacía seis meses que no la veía, y no podía saber si sabía sobre su relación con Teddy o no.

—Hola Vic –sonrió.

—Hola más que una cara bonita –se burló y le enseñó que salía de nueva cuenta en la portada de Witch Weekly, hizo el rostro hacia atrás cuando la rubia acercó el ejemplar a su cara –pero vamos ¿Qué esperas? Quiero la mía firmada.

—Basta, lo único que me falta es que en Corazón de Bruja piensen que me creo famosa tanto como para autografiar cosas.

—Eres famosa, si les duele, que se soben –se encogió de hombros –lo harás en casa –la guardó en su bolso de nueva cuenta y la observó.

—Victoire, querida –Lily giró el rostro hasta Andrómeda.

—Ya estoy lista, Drómeda –sonrió amable.

—Ah, eres tú –le dedicó una mirada llena de desdén a la pelirroja haciendo que la chica frente a ellas las observara enarcando una ceja, la abuela de Teddy siempre había querido a Lily como una nieta más, había protestado en ocasiones contra su nieto por abandonar la amistad.

—Creo que me he perdido algo –anunció Victoire.

—Pero ¿es acaso que no le has dicho a Vic que te metiste entre ella y Teddy?

Lily observó el rostro de Victoire, la mueca de sorpresa se borró en fracción de segundos, le regaló una sonrisa floja y observó a Andrómeda.

—Me dices que Lily y Teddy se entienden ahora.

—La llevó a casa, quería presentarla como su novia, pero es obvio que…

— ¿Cuándo fue eso? –frunció el ceño.

—Hace como seis meses más o menos, pero claro que le dije a Teddy que…

—Echaste a Lily de tu casa, Andrómeda –su bonito rostro se arrugó.

—Les dejé en claro que la única relación que Teddy tiene permitida es contigo.

—Disculpa, es que no sabía que tú te acostabas con las novias de tu nieto, porque de otra forma, creo que no te incumbe con quien se acuesta, de quien se enamora o no.

—Victoire, pensé que tú…

—Que mis sentimientos por él sigan en su lugar es bastante diferente, Andrómeda, fui yo quien perdió a tu nieto no al revés, fui yo quien se acostó con otro mientras decía que preparaba las cosas para la boda –observó a su prima –y tú debiste habérmelo dicho.

—Yo… lo siento, no quería que…

—Sí, soy una perra –admitió enfadada –te he gastado bromas y mis celos hicieron que hiciera cosas de las que no me arrepiento pero no me hacen sentir muy orgullosa ¿sabes?

—Su padre tampoco está de acuerdo.

— ¿Y parece que me importa? –Chilló la rubia –al tío Harry lo puede violar un puerco y créeme, Andrómeda, no va a importarme en lo absoluto. Ven, te llevaré de compras, Lily –la sujetó del brazo –lo bueno de que tu prima sea la ex novia de tu novio, es que sabe que le gusta.

oOo

El aire dejó de mecer sus cabellos, no había abierto los ojos por temor a usar algún encantamiento que detuviera su caída, quería morir, dejar que todos sintieran la pesada carga que era ella, dejarlos ser felices sin su presencia.

Abrió los ojos justo cuando se estrelló de bruces en el suelo, no comprendía en qué momento la caída desde el Big Ben se había reducido a… nada.

Giró su rostro cuando sintió el movimiento junto a ella, el cabello rubio estaba esparcido por el pavimento, no vio su rostro porque lo había cubierto con sus manos, pero el movimiento de sus hombros le indicaba que estaba llorando. Así que no pudo evitar sentirse culpable de ello. Victoire Weasley jamás había llorado de esa forma en su vida, al menos no que ella supiera o viera, se sacudía y los sollozos llamaron la atención de los transeúntes.

Victoire –la nombró sorprendida.

¡Pero es acaso que te has vuelto loca! –Vociferó enfurecida, la sujetó de los hombros y la sacudió violentamente –no puedo creerlo, no de ti, Lily, no de ti ¡creí que a pesar de todo había algo en ti que te motivara a seguir! –chilló.

Lo siento, pero creo que ha dejado de ser así –observó a otro lado, apenada de que alguien la descubriera en ese momento tan inestable –a todo esto ¿Qué haces aquí?

Me gusta venir a este lugar, después de todo…

Fue donde Teddy te pidió matrimonio –informó y la rubia asintió.

No pensaba venir, pero agradezco a Merlín haberlo hecho.

¿Por qué? –las lágrimas surcaron de nuevo su rostro.

Llegué cuando te subiste al borde, pensé que sólo querías ver la ciudad, pero cuando te llamé y no me contestaste –se detuvo y el llanto volvió a sacudirla –te aventaste a la nada frente a mis ojos, Lily.

Nunca pensé que te importara –admitió.

Eres mi prima y sin importar que tan diferentes podamos ser, la sangre que corre en nuestras venas viene del mismo lado, eso nos une, Lily, y no importa –repitió –si mis acciones van en contra de lo que digo ahora, pero… no podría con el hecho de saber que decidiste irte, y pude evitarlo.

Estoy harta –admitió –harta de vivir y harta de sentir todo esto, a veces quisiera arrancarme la piel, y dejar de ser yo, dejar de ser la torpe y tonta Lily Luna Potter, y ser alguien más… o simplemente no ser nada.

Tienes diecisiete –le recordó –llegará el momento en que verás atrás y reirás como una desquiciada al recordar que los actos de personas tan diminutas afectaron tu vida en un momento, pero que gracias a eso, decidiste llevar tu propia vida; sin importar lo que los demás dijeran, serte fiel a ti, si crees que eres capaz de hacer algo, no te detengas hasta conseguirlo ¿te queda claro?

Gracias –se abalanzó sobre la rubia y la abrazó.

Las manos de Victoire acariciaron el cabello pelirrojo, y su espalda para darle un poco de confort a la joven que se había soltado a llorar de forma desconsolada, la envolvió en sus brazos y la estrujó demasiado fuerte, jamás en sus diecisiete años, había sentido un abrazo tan lleno de consuelo, tan cálido, y le sorprendió que fuese precisamente Victoire quien se lo otorgara.

Te llevaré con Dominique –musitó –a ella se le da mejor consolar que a mí.

Gracias por todo, Vic.

No lo menciones, en serio, no lo hagas, dejemos que esto sea nuestro secreto.

Te quiero –la besó en la mejilla ocasionando que su prima sonriera de forma dulce y su mirada azul se volviera un tanto cálida en comparación a la fría y calculadora que tenía la mayor parte del tiempo.

Lo sé, todo el mundo me quiere –le guiñó un ojo, para hacerle saber que bromeaba, a la delicada Victoire se le daba bastante mal eso de mostrar sus sentimientos, así que lo único que podía hacer en un momento así, era bromear.

oOo

Lily se sentó en el sofá de color azul en la pequeña casa de Victoire, se inclinó hasta la pequeña mesa de té donde meses atrás había estado a punto de agarrar chocolates con amortentia, pero en esta ocasión, sujetó el ejemplar de Corazón de Bruja que su prima había comprado para ella, Jarvis Whisp estaba en la portada, luciendo completamente atractivo, con su playera verde esmeralda a medio quitar, dejando ver su vientre marcado, los pantalones estaban a la altura de su cadera dejando ver sus vellos en el vientre.

—No está nada mal –admitió Victoire viendo la portada –sus ojos azules son realmente bonitos ¿puedo quedármelo? –se burló.

—Tendrías que ganártelo, pero no es como si no me agradara la idea, serían una pareja sexy –admitió sonriendo –Vic, lo de Teddy…

—No lo digas –levantó la mano para evitar que continuara –no me molesta, no es como si no me doliera saber que no fui la mujer de su vida, pero si tengo que elegir a alguien para él, sin duda eres tú –le sonrió honestamente –no hay nadie mejor para él, al menos sé que lo quieres realmente y no sólo lo usas por sus habilidades de metamorfomago –le guiñó un ojo.

—Son bastante buena… -se detuvo y sus ojos olivo se abrieron sorprendidos –nunca confíes en una pelirroja sobre todo si es Lily Luna Potter –levantó la mirada hasta su prima –es que no puedo odiarlos más.

—Yo sólo la compré por lo atractivo que luce –se encogió de hombros y se llevó un trozo de chocolate a la boca.

Jarvis Whisp.

¿De novio a testigo?

Todo el mundo conoce a este célebre jugador de Quidditch, sus habilidades en el juego han sido de las cosas que más han sorprendido al mundo; los expertos del deporte han expresado en repetidas ocasiones que talentos como él cada vez se dan menos, sin embargo a pesar de provenir de una de las familias más prestigiosas en el mundo del Quidditch, y de tener un don tan digno del mismo Merlín haciendo que se mantenga con el título del mejor buscador del mundo desde que era un simple buscador en el equipo de Slytherin en Hogwarts, no ha podido mantenerse en el corazón de la chica.

Así es queridos lectores, después de que la clara infidelidad de la que coloquialmente se le apodó «La Aprendiz de Quidditch» con uno de los más atractivos empresarios que el mundo mágico ha visto en décadas, entiéndase el ex Mortífago Draco Malfoy, la noticia de su ruptura se hizo pública después de un tiempo bastante "prudente".

Los reflectores sin embargo no se han quitado de la mira de la pelirroja que ha sido vista recientemente en la residencia de los Whisp en la cena que el mayor de la familia organizó en su casa de Nottinghamshire donde se pudo apreciar la presencia de más de uno de los amigos del buscador, por mencionarse algunos Audrey McLaggen que desde hace seis meses abandonó su puesto como contratista de los Chudley Cannons para aceptar un puesto importante en el ministerio de magia americano, y sus compañeros de los Cannons Arnold Bell, Alex Turner, Alice Watson y Clara McCarthy; la pregunta que todos nos hacemos es ¿cuál era la razón de la presencia de la ex novia del jugador?

Durante la velada se le vio demasiado cariñosa con el americano Josh Thomson, siempre ante el escrutinio del buscador que no le quitó la vista de encima, cabe mencionar que la mujer lucía presentable.

Así mismo; nosotros nos preguntamos lo mismo, ¿quién podría abandonar a un atractivo jugador con un futuro tan prometedor por una incertidumbre?

Querida Lily. Todos sabemos que tu familia es la más importante en el mundo mágico, pero aunque tu padre ha sido El Niño que vivió y quien derrotó al señor tenebroso, no puedes ir por la vida votando al chico más atractivo y talentoso de nuestro mundo por un americano común y corriente.

Lo que nos está quedando claro es que la hija menor de los Potter es caprichosa, envidiosa, y sin duda sabe aprovechar sus oportunidades para pisotear y subir en la cima.

Jarvis, querido, no te preocupes, tus adoradas admiradoras están dispuestas a sanar el corazón roto que la infiel, traicionera y oportunista de Luna Potter te ha dejado.

Victoire se encogió de hombros cuando su prima terminó de leer, se estiró y tomó el ejemplar de Witch Weekly, que tenía a la pelirroja en la portada en un bonito vestido rojo, aunque Lily en realidad era una Hufflepuff, el logotipo de la revista se había vuelto amarillo por ese número, al igual que el nombre de su prima, estaba en color negro pero el contorno de un tono amarillo, haciendo referencia a la casa de la chica.

Lily Luna Potter.

Más que una cara bonita.

Desde hace meses la controversia sobre la supuesta infidelidad de nuestra adorada y querida «Aprendiz de Quidditch» hacia su ex novio y jugador de los Chudley Cannons Jarvis Whisp ha estado en todos los tabloides del mundo mágico con el fin de desprestigiarla; WW ha estado desde el inicio de la relación siguiéndoles de cerca y no ha quitado su atención de ellos incluso después de su ruptura.

Los involucrados han dado infinidad de entrevistas a los medios aclarando el circo mediático a los que cierta revista amarillista y vulgar ha estado publicando con el fin de demeritar el trabajo y esfuerzo de Lily Potter por mantener su vida en privado.

La noticia oficial de que nuestra pelirroja favorita —después de nuestra amada ex cazadora Ginevra— es actualmente empleada del empresario y amante del Quidditch Draco Malfoy fue primicia para el diario El Profeta; el poco carismático hombre de negocios declaró que la chica ya era su empleada incluso antes de que Jarvis Whisp formara parte del equipo de los Cannons; de igual forma, que la ahora ex pareja se conoció cuando Lily Luna Potter fue encargada de llevar a cabo convencer al atractivo y encantador buscador, la atracción fue instantánea y poco después les llevó a volverla un noviazgo que término meses después en buenos términos.

La razón por la cual la menor de los Potter sigue presente en la vida del jugador y de su familia es tan simple que incluso un ciego podría verla; una relación terminada en buenos términos puede mantenerse en una bonita amistad como la que estos dos chicos mantienen aún.

Jarvis Whisp ha declarado a lo largo de estos seis meses de chismes que su relación amorosa terminó, pero que no es razón suficiente como para que su relación amistosa con su ex novia también lo haga; la familia Whisp ha dado múltiples declaraciones defendiendo a la pelirroja de las acusaciones que se hacen de la infidelidad.

¿Pueden ustedes observar el rostro dulce y la mirada inocente de Lily y seguir asegurando que una chica tan dulce es capaz de ser infiel?

Ella ha trabajado y se ha esforzado en su trabajo mientras continúa con las mejores notas en La Academia de Aurores, lugar donde ni siquiera ser la hija del elegido puede ayudarle a pasar las materias sin esfuerzo propio.

Además ¿podría Draco Malfoy estar tan tranquilo si esa atroz acusación de romance entre él y la hija menor del que ha sido su enemigo desde el colegio fuese verdad? ¿Harry Potter dejaría que su hija saliera con su enemigo?

Podríamos seguir con las razones por las cuales la tonta teoría de la infidelidad es basura, pero confiamos en que los lectores de la revista son lo suficientemente inteligentes como para saber que de lo único que Lily es culpable; es de ser una chica adorable con un ex novio envidiable.

—Luces sexy –se burló la rubia mostrándole la portada –quien te tratara se sorprendería de la abismal diferencia –rió.

—No puedo discutir eso, la verdad es que la intimidación de mi jefe hace que cumpla sus deseos cuando se trata de posar –se encogió de hombros.

—Bueno, Teddy es demasiado posesivo y dominante –sonrió.

—Lo he notado apenas hemos llegado al sexo –sonrió.

— ¿No se acostaron desde el inicio? –se sorprendió.

—No –se sonrojó –apenas lo hicimos el fin de semana.

—Pobre Josh –hizo un puchero y dejó la revista sobre la mesita para volver al chocolate.

—En serio que estás obsesionada con el chocolate.

—Oh –sonrió –no es eso –negó –pero es que soy un poco descuidada.

— ¿Qué tiene que ver?

—Estoy embarazada –se encogió de hombros y su vista fue sincera, se mordió el labio y rió –pero no es de él –le aclaró, Lily dejó escapar el aliento que había estado reteniendo –he sido una chica mala últimamente –se encogió de hombros.

—Bastante mala, al parecer.

—Con Teddy jamás tuve ese problema, tantos años y bueno…

—Ya –aceptó.

—Quédate tranquila respecto a mí, no intentaré recuperarlo si está contigo –aclaró –si decides tirarlo, dime donde –rió.

—Procuraré, pero no pienso hacerlo –admitió.