CAPÍTULO 28: ÚLTIMOS ENTRENAMIENTOS.

LA CALMA MIENTRAS ESPERAS LA TORMENTA.

(Voz de Ann)

De nuevo asamblea para entrenar el grupo uno, en el que yo estoy.

Cada atardecer es igual. Nos reunimos y entrenamos.

Jasper y Carlisle controlan nuestros entrenamientos de uno contra uno. Nos dicen cómo luchar y los errores que cometemos para aprender de ellos y evitarlos.

"Guardia baja." Le dice Roberto a Sean cuando acaba con una daga contra el cuello. "Decapitado."

"Buen trabajo, como siempre, Roberto." Le dice Carlisle. "¿Ann?"

"Voy." Afirmo.

Por fin mi turno. Suelo entrenar un uno contra uno, mi oponente juega contra mi pero yo doy lo mejor que tengo, hago lo que puedo para que al final, siempre me ganen.

"Carlisle, hoy quería probar algo diferente." Le dice Jasper suavemente.

"Claro." Asiente. "Pero... ¿estás seguro?"

"Completamente." Afirma tomando el puesto de su novia Alice. "¿Estás lista?"

"Sí." Asiento. "Pero creía que solo jugaban conmigo. Y que tú no tenías tiempo para perderlo conmigo."

"Exactamente, asi que procura no hacérmelo perder." Me dice irguiéndose. "Coge tu palo."

Con cuidado, cambio mi arma enfundada por un boken en madera que Roberto ha tallado para mi. La misma arma, en madera de abeto, pulida y barnizada para que fuera exactamente como la de verdad, un poco más pesada y totalmente inofensiva dado que no cortaba ni se clavaba. En los entrenamientos, la punta y el filo romo estaban untados de pintura roja, que al golpear o cortar algo, quedaban manchando como si fuese sangre.

"Píntala." Me dice moviendo la mano para esperar a que lo haga y entonces volver a ponerse erguido. "Ataca."

"¿Seguro?" Le pregunto dudando.

"A-ta-ca." Me repite abriendo los ojos mostrando impaciencia y seguridad. "No me hagas perder el tiempo."

"Jasper." Le llama Alice como riñéndole para que él haga un gesto de que le deje tranquilo.

Supongo que sí que lo dice en serio, así que me preparo y lanzo un ataque.

"Penoso." Afirma apartándolo de un golpe para darme un toque en la espalda por lo que respondo con otro golpe. "Lamentable." Añade para responder a otro de mis ataques con un bostezo derribandome. "Pensaba que habías mejorado, pero es evidente que me equivocaba." Afirma apoyándome el pie en la espalda antes de pisar hundiéndome un poco en la nieve helada y alejándose. "Eres incluso peor que al principio. Te tomas esto a juego y..."

Zas. Se gira justo a tiempo para parar el golpe que le lanzo con el boken manchándole la mano de tintura y apartandomela.

"Esto... No es... Ningún... Juego... Para mí." Le bufo furiosa para contestar con otro golpe que vuelve a esquivar.

Entonces le derribo con una patada en la corva haciéndole tambalearse y caerse cuando le encajo un culetazo con el mango de mi arma en plena nariz.

Sin embargo, cuando voy a clavarle una estocada en el pecho, se levanta fácilmente y me para la estocada con una mano y me pincha el costado con la otra.

"En una batalla real, estarías muerta." Me dice.

"En una batalla real hubieras perdido esa mano hace rato, con lo cual no podrías clavármela en el costado." Le contesto apartando la espada. "Mientras yo mantendría mis miembros. Aunque probablemente el dolor en mi espalda me tendría derribada haciéndome la muerta a la espera de que alguien me recogiera y llevara ante Monique."

"Cierto." Afirma haciendo una reverencia de cabeza que indicaba el final del enfrentamiento. "Elige un compañero."

"¿Cómo?" Le digo confusa.

"Tú ganas, eliges un compañero." Me dice. "Es un nuevo entrenamiento. ¿Quién eliges?"

Quién elegía.

La respuesta estaba clara.

"Seth." Afirmo.

"¿Un lobo?" Me pregunta.

"Deduzco que es para pelear contra tí, asi que... si." Afirmo. "Seth, si él quiere."

"Desde luego." Afirma para convertirse y venir a mi lado para frotarme el morro contra mi hombro antes de encarar a Jasper a mi lado esperando instrucciones.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jasper)

"Seth, si él quiere." Afirma Ann.

Había supuesto que escogería a otro.

Apostaria a que si luchara con Roberto, harían un gran trabajo. Él era un gran espadachín, uno de los mejores que habia visto nunca. Dominaba por igual el esgrima como las 'peleas no tan nobles'. Les habia visto practicar pelea con espadas juntos, y eran muy buenos. Si escogiera al irlandés que le prestaba la escopeta para practicar puntería y entrenar la visión a la distancia, este podría cubrirle las espaldas mientras ella peleara conmigo. Con Emmet podría cubrirse las espaldas porque él tenía la fuerza que a ella le faltaba.

En cambio habia cogido a uno de los chicos quileutes, a Seth, uno de los más jóvenes. Un lobo y una semi-vampiresa. Una combinación arriesgada, sin embargo, servía para comprobar lo que yo pensaba.

"Muy bien. Cada vez que se haga un ataque de mutilación, el miembro amputado o inutilizado quedara apartado. Confío en vosotros para no hacer trampas."

"No me gustan las trampas en las peleas honestas." Me contesta ella acariciándole al lobo la mejilla sonriéndole.

"¿Seth?" Le digo.

Como respuesta, asiente suavemente.

"Muy bien." Afirmo acabando de limpiarme las manchas rojas de cortes mientras ella tiñe su arma de nuevo. "Preparados..."

Era curioso. Pero poniendo juntos a esos dos, las fuerzas, tal y como había supuesto, crecían en lugar de disminuir.

Por separado, no son malos, pero juntos...

"Brazo arrancado." Le digo agarrándole el brazo sobre el que lleva un tatuaje que se pierde dentro de las ropas.

"Ok." Afirma dejando caer la espada mientras la suelto y poniéndose el brazo a la espalda. "Seguimos." Añade empujándome con el brazo libre y dándome una patada para mandarme casi contra Seth y recogiendo su arma del suelo con una voltereta sobre la nieve para volver a incorporarse y pincharme sobre el corazon para trazarme un cerco horizontal en el cuello trazando un cuarto de perímetro.

"Decapitado." Me dice.

"Y con arma en el corazon." Afirmo suavemente. "Nada mal para un mestizo."

"Lo se." Afirma sonriéndo divertida soltandose el brazo. "¿Tengo que coger otro?"

"No, mi turno." Afirmo. "Pero primero descansa, luego retomaremos sin tu brazo y la cojera de Seth."

"Perfecto." Afirma ella sonriéndo. "Me duele un poco la caída."

"Descansa." Afirmo.

Esa chica era algo extrahordinario. Tenía lo mejor de ambos mundos, como Nessy.

Era resistente y rápida como un vampiro, en cambio tenía ese punto de humanidad que la hacía preocuparse por los compañeros, algo que a los Vulturi, como al resto de vampiros en nuestro lado, parecía fallarles algo.

Había visto pelear a todos ellos, no solían preocuparse demasiado por los otros mientras peleábamos simultaneamente por parejas. En cambio, ella, si llegaba a un punto donde podía defenderse de su agresor a la vez ayudar a otro, lo hacía.

Y su pelea había mejorado, sobre todo con la espada.

"Nada de curarse." Les digo cuando veo que la chica que cura con solo tocarte está estirando las manos para imponérselas.

"No cgeo que peleagos si no estáis en las mejoges condiciones sea bueno." Me dice.

"No Monique." Le dice Ann. "Jasper tiene razón. En una pelea de verdad, te hieren y tienes que seguir adelante. Por suerte, con los Vulturi no hay ese punto. O matas o te matan."

"No si puedes escapar sin un brazo." Le digo. "Bien chicos, seguid así. Emmet, recuerda que no queremos romperles nada."

"Es difícil cuando ellos parece que te van a morder." Me contesta divertido.

"Jasper." Me dice Ann viniendo y dando la espalda al resto para susurrar. "Les he visto pelear. Si les enfrentamos nos matarán. No mutilan, o matan o no. Si te arrancan un brazo puedes tener por seguro que perderás también la cabeza, nunca atacan solos."

"Perfecto, nosotros tampoco lo haremos." Le digo para hacerle mirarme. "Es posible que seamos menos, pero estamos más unidos."

"Por dios... Creia que tú eras el único cabal aquí." Afirma preocupada. "Para decir esas cosas, ya estoy yo."

"Y haces un buen trabajo." Afirmo. "En la guerra, no toda la importancia recae en la estrategia y la habilidad. También hay mucho peso en la motivación. Y creo que tú andas por ahí diciendo que podremos si nos mantenemos unidos."

"No soy yo quien lo dice, todos lo creían antes de que yo comenzara a decirlo." Me dice calmadamente. "Pero sé que en el fondo, ellos tienen mucha más preparación, y eso jugará en su favor."

"La revolución francesa también se hizo con la gente del pueblo." Le digo mirándola y dejando de observar la partida entre Carlisle y Emmet contra un par de lobos. "Supongo y se que su preparación esta bien suplida con nuestra unidad y motivación. Además, tenemos un as en la manga."

Ella no era consciente, pero Edward había visto algo más en las mentes del enemigo. No todos despreciaban realmente a aquella chica. Al contrario, habían tenido que usar algo poderoso para cortar los lazos sentimentales y mantener a todos unidos.

"Ann." Le digo volviendo a la pelea. "Cuando comience la pelea, apunta primero a por Chelsea. Eso nos dará un poco de ventaja."

"Ah, ya entiendo." Afirma asintiendo para sonreir. "No será fácil. Los maestros saben exactamente lo valiosa que es para ellos, no creo que la saquen a pelear."

"Lo sé." Afirmo un poco sorprendido de que aún sigua llamandoles 'maestros' a pesar de todo lo que le han hecho. "Por eso tendrás que encontrar la forma de llegar allí sin que te maten, rápidamente."

"Un reto, me gusta." Afirma sonriéndo mientras un par de lobos se le acercan lentamente y ella los mira para sonreírles y hacerles unas caricias en las cabezas. "Dalo por hecho. Pensare alguna forma."

Esa chica es realmente extraña.

No sabiamos demasiado de su trasfondo, ni de si realmente era solo mitad vampiro o una completa enclenque y con el don de poder comer comida normal sin vomitarla por su extremado sabor a arcilla y barro.

Sin embargo, habia algo que si que habia que concederle, y era que tenía un montón de energía para afrontar cualquier cosa.

Le proponía una tarea que podía ser suicida y ella lo llamaba 'un reto'. Así, tan campántemente.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Ann)

"Jasper." Le llamo tras un buen rato sentada en el suelo contra el lobo que era Seth y rodeada de otros lobos pequeños echados por el suelo cerca. "Perdona, necesito un favor."

"¿Un favor?" Me pregunta mientras la gente nos mira dado que ha acabado el último ejercicio y esperan que diga quién irá entonces.

"Sí, necesito que alguien haga de blanco y el resto peleen en dos bandos." Afirmo tranquilamente borrando el esquema que me había hecho en el suelo planeando formas de acercarme a mi presa y no morir en el intento. "Tengo un par de ideas para lo que me dijiste antes, pero no acabo de verlo."

"Esto de jugar a la bandera me gusta." Afirma Emmet divertido.

"Está bien." Afirma Jasper. "Propongo pues que puesto que vamos a enfrentarnos contra vampiros, todos los vampiros estemos en el mismo bando."

"Deberíamos dejarles algunos a ellos." Le dice Seamus. "En este bando también somos algunos vampiros."

"Está bien." Asiente entonces. "Elegid quiénes."

"Roberto y Aidan." Afirmo rápidamente.

"Eh, nosotros también queriamos ir contigo, enana." Me dice Axel.

"Piensa que yo tengo a todos los lobos." Afirmo divertida. "Tenéis la oportunidad de derribar a todos los que queráis."

"Retiro lo dicho por mi hermano." Afirma Castel sonriéndo con picardía. "Nosotros dos vamos con el equipo vencedor."

Bueno, los equipos no estaban demasiado bien nivelados. POr un lado estaban todos los vapiros y en mi bando los lobos, un vampiro completo y otro mestizo como yo.

Cada uno nos ponemos a un lado del claro y formamos una recta.

Entonces me agacho ligeramente a tocar la cabeza de Seth.

"Recordad, tenemos que cubrirnos unos a otros." Les digo.

"Aidan, ya sabes, haz lo que mejor se os da a los otros dos irlandeses y a ti. Roberto." Le llamo. "Cuando saque la espada, cúbreme las espaldas."

"Saquea, arrasa, y generoso no seas." Me dice sonriéndo.

Era extraño, pero mientras notaba cómo ponía mi vida en manos de un montón de lobos y dos vampiros, noté como si me aligerasen la carga. Así que cuando Carlisle dio la salida a ambos grupos a pesar de estar en el enemigo, grité y salí corriendo tan rápido como pude con el resto, armada con el boken entintado de rojo en el cinturón y sabiendo que el equipo contrario estaba compuesto por las maquinas de matar más perfectas que la naturaleza había dado nunca. Más rápidas, fuertes y probablemente mejor equipadas que yo. Sin embargo, yo tenía algo que el enemigo real no tenía.

Solo necesitaba mirar a mis lados una milésima de segundo para ver que no estaba sola; asi que cuando derrapo para pasar por debajo de la Castel dandole un golpe con el boken en la entrepierna y luego la espalda y dándole otro a Emmet en las piernas, desaparezco en el mar de pellejos y comienzo con el primer plan, el más loco y por tanto, por el que más apostaba.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Carlisle)

No podía creermelo. Había estado vigilando a Ann todo el rato. Jasper nos había dicho que no podíamos dejar que ella se hacercara para nada a Alice que iba a fingir ser Chelsea, una de las unidades que los Vulturi más protegían y que siempre estaba en última línea, junto a ellos mismos. La habia visto correr como alma que lleva el diablo flaqueada por dos lobos, saltarles por encima y derrapar para pasar bajo Emmet golpeándole con su arma para que Emmet levantara los brazos y se tirara al suelo fingiendo haberse quedado sin piernas para reptar. Mientras el de pelo teñido de rojo del par de locos se tiraba al suelo con la espalda manchada de rojo en un tajo pintado.

Entonces habia perdido de vista a Ann.

No podía haber desaparecido, sin embargo, no podía verla en ningún lado mientras la pelea se hacía más grande y más gente caia al suelo o se pegaban miembros al cuerpo para indicar que estaban inservibles.

Y entonces, algo más cambia.

"¡Ahhh!" Grita Alice.

"¡Eh, funciona!" Afirma Ann divertida mientras vemos cómo ayuda a levantar a Alice y ver que tiene varias líneas y manchas goteando de pintura roja indicando que Ann la ha decapitado, cortado un brazo y pinchado con la punta del arma de juguete con suficiente fuerza como para que la pintura goteara de la mancha debido a la cantidad.

"No me lo puedo creer." Afirma Jasper. "¿Cómo lo has hecho?"

"Yo te he perdido de vista después de que cortaras a Emmet las piernas." Le digo mientras paramos.

"Se llama 'prueba a buscarme en la tripa de los lobos' y 'adivina para qué sirve ir toda de blanco'. Divertido ¿no?" Nos dice sonriéndo divertida con arañazos y heridas leves por todos lados.

"Hay que reconocer que si hubiera sido de verdad tu truco hubiera funcionado." Le dice Jasper asintiendo. "Ni nos lo hemos visto llegar."

"Tengo tres planes más." Afirma asintiendo mientras Seth en forma de lobo gigante le da un lametón en la cara para quitarle la sangre que le sale de una herida en la mejilla y que ella le frote el hocico con su nariz sonriéndo como dándole un beso esquimal antes de volver a mirarnos. "¿Podemos volver a intentarlo? Esta vez prometo no esconderme en lobos."

"Yo quiero la revancha." Afirma Emmet. "Nadie me corta las piernas y sigue vivo para contarlo." Añade bromeando.

"La verdad es que esto estaba empezando a ser divertido." Añade otro de los vampiros.

"Oh, pero Axel." Le dice Ann. "Esta vez, por favor, cuando notes que te toca algo húmedo, haz el favor de perder el brazo. No puedo salvo pintarte."

"Si me hubieras dado así de suave no me la hubieras cortado, princesa." Le dice el revelando que tiene una mano con un cerco rojo pintado como si se lo hubieran cortado en la carne.

"Axel, no seas capullo." Le dice Roberto. "Si fuera la de verdad hubieras perdido algo más que la mano, sabes que tiene fuerza para cortártela sin problemas con su arma."

"Pero ahora no jugamos con eso." Le dice él.

"Déjalo, tienen muy mal perder." Afirma Ann. "¿Otra?"

"A nuestros puestos." Asiento sonriéndo.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jasper)

"Más, por favor." Pide uno de los lobos en la mesa levantando su cuenco.

"No tengas cara que primero he pedido yo." Le dice Ann riéndose. "Además, las damas y niños primero, y creo que sigo siendo la mas pequeña de por aquí."

"Eres una tramposa, enana." Le dice uno de los dos vampiros colgados que a mí además me parecian idiotas y anárquicos. "Solo porque tengas menos de 14 no quiere decir que puedas hacerte llamar niña."

"Eso, legalmente ante la ley humana eres una adulta." Añade Aidan con ironía sirviéndose otro cazo de comida para hacer protestar a todos por colarse.

"Ann, me ha parecido realmente inteligente cómo has conseguido la bandera." Le digo sentándome en diagonal a ella.

"No digas tonterias, la mitad de ideas que se me habían ocurrido estaban mal." Me dice cogiéndo otro trozo de pan para untar en la sopa de lata a la que habían añadido trozos de carne de lo que cazábamos para secarlos de sangre y que se convertían en comida para los chicos, Aidan y ella mientras estos dos ultimos bebían sangre escondida en latas y botellines de productos que a simple vista parecerían normales y ordinarios. Haciéndoles parecer un par de humanos más junto a los chicos de la manada.

"Me refería a lo de esconderte entre los lobos y aprovechar sus movimientos para acercarte a Alice aprovechando que al ir de blanco, te fundes con la nieve si estas quieta."

"Ah, se me ocurrió cuando no me visteis mientras orinaba tras el montículo de nieve mientras entreábamos." Me dice sonriéndo. "Y lo de esconderme en los lobos de un libro que leí hace años. La Odisea de Ulises. Al veros cubiertos de nieve por revolcaros me parecisteis ovejas y me acordé de lo que hace Ulises de esconderse bajo pieles de cordero para pasar por ovejas y esconderse del cíclope. Ulises de cordero y yo de lobo."

Inteligente, MUY inteligente.

"No se me habría ocurrido algo asi." Le digo.

"Perfecto." Afirma divertida.

"¿Perfecto por qué?" Le pregunto confuso mientras la veo reír con todos de algo que han contado en la mesa.

"Porque si a tí que eres un estratega no se te ha ocurrido, a ellos mucho menos." Me dice divertida.

"Hum, Annie." Le dice Roberto divertido. "Tienes que probar esto." Afirma pasándole un trozo de roedor mordido y despellejado soltando aún sangre. "No sé qué bicho es, pero sabe increíble."

"Tiene pinta de lemin." Le dice ella mordiéndolo para abrir los ojos. "Mmmm... Sabe a lemín. Pero... ¡está mucho mejor que eso!"

"Es fresco." Afirma el moreno del duo de locos divertido desde el saco que usamos para sofá. "Aún estaba aturdido cuando le hemos despellejado y mordido."

"Joder, eso es asqueroso." Le dice uno de los lobos mas pequeños de las manadas.

"Ann, deja de morder esa rata y come estofado de Esme." Le dice Seth.

"Qué dices, si esta... De muerte." Afirma dando un último mordisco para pasárselo a Roberto. "Hummmmm... Sangre fresca..."

"Me sorprende que no tengas que cazar y te contentes solo con esas botellas." Le digo.

"Soy una mestiza, me basta con las botellas y un poco de sangre recién matada de vez en cuando." Me dice mordiendo un trozo de carne del estofado más grande de lo normal para arrancarla de una forma que me recuerda un poco a los animales salvajes.

"Ya, pero... No sé, Reneesme necesita salir a cazar de vez en cuando." Le dice Edward calmadamente. "Pero tú..."

"Yo prefiero jugar a pillar con vosotros." Nos dice sonriéndo divertida y clavando el tenedor en uno de los ratoncillos que resistían viviendo en la casa para desclavarlo lanzarlo por el aire aun vivo a uno de los vampiros irlandeses, el de la gorra irlandesa que lo coge y despelleja rápidamente haciéndole chillar antes de comérselo e ir escupiendo huesecillos al fuego mientras los lobos que los tragan dicen algo como que eso es asqueroso.

"Tampoco sientes sed de sangre." Le digo yo.

"Me controlo bastante bien." Me dice cogiendo otro trozo de carne del guiso con la cuchara y masticándo con avidez. "El truco es tener siempre la panza llena con comida y a poder ser siempre con un poco de sangre cuando sepas que habrá tentaciones cerca. Por eso bebo tanto ahora. Un botellín al día está bien contando con que los chicos siempre acaban heridos últimamente."

Entonces, pasa algo mas, todo el barullo se calla mientras oimos algo rompiéndose y vemos a Alice que ha dejado caer el bote de la sala de donde cogía un pellizco de sal para añadir a la olla de sopa.

Una visión. Y esta vez, no necesitamos que acabe de tenerla para saber qué ha visto. Asi que cuando pasa y pestañea, sabemos qué viene después.

"Se han puesto en marcha." Afirma. "Han encontrado el rastro que les trae hacia aquí."

"Muy bien, les estaremos esperando." Afirman Axel y Castel.

"Ann." Oigo a Seth susurrar haciéndome reparar en que ella no da las mismas muestras de energía que el resto. "¿Estás bien?"

"Sí, es... Sabia que tarde o temprano esto tenía que pasar." Le susurra. "Pero... No esperaba que fuera tan pronto."

"Eh, enana." Le dice Roberto. "Coge el boken, vamos a manchar mas a la gente. ¿Carlisle?"

"Estare encantado." Afirma mirando a Alice.

"A medio día." Afirma. "Pero el sol esta cubierto."

Va a ser una noche dura. Aunque sepamos que será de dia, apuesto a que nadie va a dormir.

Conozco esto. Es la calma que precede a la batalla. Ese momento en que sabes que se avecina una batalla pero nadie puede encontrar descanso.

Algunos se sentaban en los rincones y jugaban con lo más tonto. Otros se limitaban a rezar lo que supieran y a los dioses que supieran. Unos pocos solían entretenerse haciendo cosas más mundanas como escribir una carta a alguien querido de quien no se habian despedido o incluso habia gente que tarareaba canciones de todo tipo.

Sin embargo, era evidente que Pam era diferente.

Ella, como yo, preferia estar preparada. Solo que yo mentalmente y ella parecía más decidida a prepararse físicamente.

"Pam." La llamo. "Procura no cansarte, si esto acaba en pelea, iran primero por tí."

"Lo sé." Asiente. "Descansaré lo que pueda, pero ahora mismo sería incapaz de descansar nada."

Lo que suponía, eran los nervios previos. Eso podía jugar a su favor o en su contra.