CAPÍTULO 29: AGUANTANDO. HERIDAS POR LA ESPALDA.

.

((Bueno, pues como todos los años... llega el momento de poner el temible cartel de "Cerrado por vacaciones".

De mañana 23 al 31 de Julio me voy a la playita, así que no puedo asegurar que pueda colgar más capítulos hasta que vuelva. Como siempre intentaré buscar ratitos para escribir (principalmente por la noche...) y a ver como volvemos tras las vacaciones.

Feliz verano.

Oh, y por cierto... ¡OS ADORO, OS ADORO Y OS ADORO! A las/os que lleváis tiempo siguiéndome en las varias aportaciones que he ido haciendo ya estaréis hasta las narices de oírmelo decir pero vuestros reviews me alegran el día. Y no veáis la ilusión que me ha hecho hoy que me he conectado y he visto que me había comentado tanta gente. Así que... creo que por milesima quinta vez... ¡MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LOS REVIEWS TAN BONITOS E INSPIRADORES QUE ME DEJÁIS! SOIS LOS MEJORES. :-)

Y ahora sí, os dejo con el capítulo. Por cierto, chicas y en especial Chilli que siempre me pide más... ¡por fin hay algo más! No es mucho, pero... ya es esclarecedor. ;-) Ya lo veréis, que no quiero adelantar nada.))

.

(Voz de Ann)

Espera… espera… espera…

Crack. Un trocito de hielo que cruje indicándome que se acerca.

"Espalda." Afirmo saltándole por la espalda para pincharle con la punta en el lomo y pintarle la garganta con un tajo. "Decapitado." Afirmo antes de saltar contra el poste que marca la distancia de la casa para las prácticas de tiro, tirándola pero para pinchar con la punta una cabeza para dar un tajo por la espalda de hombro a cadera contraria.

"Espalda." Canto. "Tajo profundo diagonal. Muerto por herida grave al menos."

Entonces noto un filo de boken en mi cuello.

"Distracción." Me dice Roberto. "Decapitada."

"Mierda, he estado a esto." Afirmo bajando mi arma y tocándome el cuello donde tengo una línea de pintura roja y blanca para hacerla rosa clara.

"No te deprimas, sabes que llevo empuñando una espada desde hace siglos." Me dice divertido dándome el antebrazo para ayudarme a levantar antes de parar mirando al mismo punto donde yo acabo de oír otro ruido mientras Sean y Seamus miran al mismo sitio tras haber sido 'decapitados' con pintura. "Deberíamos volver."

"Eso creo." Afirmo asintiendo.

Al momento, los 4 salimos corriendo para que al cabo de un rato, nos caiga Axel casi encima.

"Ya están aquí." Nos dice.

Aún no era medio día, la visión había cambiado.

Según nos acercamos a la casa, silbo como hemos acordado para hacerlo pasar por un sonido natural y enseguida veo cómo varios lobos salen corriendo y Jasper sale por la puerta.

"Jasper, están cerca." Le digo.

"Lo sé, los hemos notado." Afirma. "He dado instrucciones sobre dónde ir. Entra y sigue con el plan."

Asiento.

Ya hemos hablado antes de esto, así que no me cuesta nada hacerlo, de hecho es casi hasta mecánico. Según entro, me pongo la ropa que hemos decidido que voy a llevar y que por tanto, se ha puesto toda la familia menos yo, para darle otro olor dado que el 75 por ciento de ropa es de cuero y la única pieza de ropa que no lo es, es un corsé en cuero salvo el trozo que literalmente cubre mi pecho, dado que lo que se ata al cuello es igualmente de cuero.

Todo blanco salvo el corsé que es negro y reforzado con placas de acero sobre el corazón, tanto delante como por la espalda.

Entonces cojo el último regalo que me ha hecho Roberto: un par de protecciones de antebrazo reforzados en cuero cubriendo placas de acero que me harán las veces de escudo de antebrazo para evitar que me rebanen las manos.

"¿Estás lista?" Me pregunta Seth mientras acabo de cambiarme tras la cortina que marca la zona de la bañera y que usamos para cambiarnos dentro.

"Lista." Afirmo saliendo para salir juntos hasta la puerta donde vemos que el enemigo ha trepado ya casi media distancia y han pillado los diversos rastros que hemos dejado por lo que han bajado su velocidad de avance haciéndose perceptibles.

"Seth." Le llamo viendo el número de gente que ha ido.

"¿Hum?"

"Por si no salgo con vida de esta…" Le digo.

He estado dándole vueltas a esa posiblidad. Tenía confianza, pero viendo lo que se nos viene encima… bueno, supongo que podría decirse que le veo 'las orejas a la muerte', por decirlo así.

"Claro que vamos a…" Me dice deshaciéndose de la camiseta para evitar romperla, cosa que aprovecho para cogerle de la nuca y atraerlo a mí tras clavar la espada en la nieve para plantarle un beso apasionado y soltarle notando cómo me arden las mejillas mientras le veo al abrir los ojos para mirarle segura.

"Ha sido un honor contar con amigos tan leales como vosotros y con lo que sea que tú hayas podido sentir por mí. Si pudiera cambiar algo, desde luego no sería haber ido a espiaros, porque eso me ha permitido conoceros y conocerte a ti." Afirmo recogiendo la espada para ponerme en posición mientras susurro. "Ojalá hubieras sido tú a quien encontré cuando mis padres adoptivos murieron."

"Ann." Me llama Seth cogiéndome de la manga de la chupa para tirar de mí y pegarme a él para plantarme otro beso, esta vez uno que nacía de un corazón tierno y caliente como el suyo en lugar del mío que había sido apresurado y algo violento incluso, nacido de la prisa por mostrar al menos una vez lo que sentía en ese momento.

Su beso me coge también por sorpresa, como el hecho de que para dármelo, me abraza sin importarle que tenga una wakizasi enfundada que de estar desenfundada le cortaría hasta el hueso solo por esa ligera presión que hace al abrazarme.

"Vas a salir con vida de esta." Me dice sonriendo. "Y cuando lo hagas… podrás volver a vivir a la reserva." Afirma antes de volver a besarme, esta vez suavemente. "Y bueno, que espiarnos ha sido lo mejor que me ha pasado, me ha permitido conocerte."

Eso me hace sonreír y frotarle la barbilla antes de salir corriendo para ir a mi puesto en lo alto donde encuentro un pequeño cañón con forma de metralleta y una nota que me hace sonreír.

"Por si las moscas. Mi niña acierta a una mosca a un par de kilómetros en línea recta, ten cuidado de no darnos a nosotros.

Seamus."

"Puto irlandés loco." Afirmo riéndome.

Con cuidado compruebo la carga para sonreír al ver que tengo cargadas las mejores balas que nunca se hayan fabricado. Indeformables por la velocidad ni la fricción con el cañón y con núcleo hueco que por cómo huele diría que lleva dinamita. Muy al estilo 'Axel y Castel'.

Si eso le daba a alguien en hueso, al golpear la punta con el interior por la colisión, la dinamita explotaría, daba igual que acertara el tiro que no, la explosión los dejaría para el arrastre si no les mataba por explotarles dentro y prender los órganos medio momificados de todo vampiro.

"Putos colgados." Afirmo riéndome para quitar el seguro y mirar antes de apuntar.

Al primer vampiro que pretende colarse por un lateral le meto una bala en pleno cráneo y veo un pequeñísimo destello que me indica que le ha estallado de pleno en la cabeza, sobre todo porque se sujeta la cabeza con dolor.

Bien, al menos lo he dejado ciego seguro.

Después de vaciar un cargador entero, me queda bien claro que ese es un gran regalo. Porque puede que no sea letal de necesidad como una decapitación, pero desde luego al que no mata la explosión dentro del cuerpo prendiendolos de dentro a fuera, le causa grandísimos impedimentos.

"Esto va a ser divertido…" Afirmo cuando descubro un cargamento de lo que parecen torpedos incendiarios con punta de líquido inflamable y algo dentro que me parece más del tipo granada por el mecanismo.

Y en efecto, cuando disparo uno, me queda bien claro por qué no tengo que usarlos.

Uno: el retroceso es tan bestial por la fricción que me mueve y tengo que volver a recolocar el trípode donde se sujeta el arma, por no contar que me arrastra y duele.

Y dos: suelta tal calor que noto como si me quemase a mí también, por no contar que estalla antes de llegar al objetivo y prende en el aire disparando trozos en llamas por doquier. Sería genial si no fuese previsible donde caerá un trozo encendido y no corriera el peligro de quemar a uno de los Cullen porque a los lobos que les había caído, se revolcaban en nieve y se apagaban.

Así que, cuando el arma deja de serme útil porque se encasquilla y no sé arreglar ese tipo de armas, la aparto y me preparo.

Saco mi arma de su funda y me preparo para lo que sea.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Seth)

"¡Me cago en…!" Oigo en mi mente mientras siento el dolor profundo de un hermano mientras le cae otro pedazo de lo que sea que cae ardiendo del cielo.

La verdad es que la lluvia de fuego era genial. Como lo que sea que se les clavaba y de pronto, algunos estallaban en llamas como si les hubiera empezado el fuego dentro tras revolverse con espasmos de dolor.

Por desgracia, todos los que nos habían ido llegando eran neófitos y vampiros con poca experiencia. Los premios gordos no habían aparecido aún.

Entonces, el vampiro de las espadas me pisa el lomo para salir volando y caer haciendo círculos que consiguen decapitar a un par de neófitos mientras corta el brazo a otro.

"Hey, sigo estando totalmente en forma." Afirma divertido tirando un golpe de espada hacia atrás para estacar a otro neófito mientras me mira a mí. "Oye, ya sé lo que dice el rubio ese, pero… plan B. Yo que tú correría a toda leche hacia el punto 'V', pero haz rodeos para perder el rastro." Añade mientras vuelven a disparar una de las granadas que llenan todo de fuego cuando estallan en el aire. "Hum… y de paso dile que deje de hacer eso, va a quemarnos a todos."

No necesito más, cuando el viento me trae su quejido enoloquezco y acabo con un par de neófitos para saltar y correr directamente a la montaña.

Sé que el plan era que subiera a tal altura que el camino fuese casi impracticable, pero siendo un lobo, puedes trepar a muchos sitios que la gente normal no podría, así que entro hasta el culo de una aguja para llegar hasta ella y acabo llegando hasta donde se abre la explanada donde ella debería estar, sin embargo, no la veo.

Al contrario, lo primero que veo es un arma humeante montada que huelo para apartarme al momento al ver que estaba cargada. Entonces reparo en que hay un par de cuerpos derribados cortados casi por la mitad, por lo que me preocupa no encontrar a Ann, hasta que me cae algo encima y me veo derribado mientras algo duro se me clava con un golpe en el cuello.

"Mierda, lo siento…" Afirma Ann. "Menos mal que te he dado con el mango. La hoja te hubiera separado la pata del cuerpo."

Sacudo la cabeza y me levanto para frotársela contra su costado antes de destransformarme.

"No importa, no me has hecho daño." Afirmo mientras me echa una manta térmica que debe haber estado usando para ocultarse dado que está pintada de blanco y caliente por dentro. "No te preocupes por mí, cuando me convierto en lobo no paso frío."

"Yo aguanto mucho mejor el frío." Me dice levantándose para mover su arma desenfundada en el aire. "Hay algo acercándose, puedo sentirlo. Están… muy cerca."

Entonces me levanto y voy a asomarme por el borde con cuidado de no dejarme ver desde ningún punto.

"Yo no veo a nadie demasiado cerca." Le digo.

"Pues lo están." Afirma reculando para pegarse a un montón de nieve que sale bajo una especie de repisa en la subida. "Puedo sentirlos."

"¿Les tienes miedo?" Le pregunto.

"Sí, pero hay algo mucho más fuerte." Afirma. "Les tengo muchas más ganas que miedo." Añade moviendo el arma en sus manos para ponerse en guardia.

"¿Puedo preguntar qué te han hecho personalmente?" Le pregunto.

"Usarme." Afirma. "Mentirme, convertir mi vida en una farsa solo para tenerme contenta y poder utilizarme. Ya no me fío más que de mi misma."

Eso era triste, muy pero que muy triste.

"Ann, en mí puedes confiar." Le digo. "Y en el resto."

"No, se acabó confiar igual en nadie más." Me dice. "Confío en vosotros, sois mis compañeros de lucha, vosotros me cubrís las espaldas a mí y yo a vosotros. Pero cuando acabe… no me querréis con vosotros porque os he traicionado."

"Vale, pues cogeremos tu coche y nos iremos los dos." Afirmo intentando sonreír y consiguiéndolo al imaginarme a Pam conduciendo y a mí en el asiento de copiloto guiándole mientras leo el mapa de carreteras por ella. Nuestras cosas en la parte de atrás de su coche, en la zona cerrada con llave. "Bastará con que me dejes coger cosas de casa antes. Voy a necesitar al menos un par de vaqueros más, y unas cuantas camisetas también. Sin ropa interior puedo pasar. Y tendré que sacar dinero. Vamos a necesitar dinero."

"Seth." Me corta ella. "No vas a venir conmigo. Lo sabes ¿no?"

"Pues claro que sí." Afirmo. "Si quieres te doy ventaja, pero en cuanto te vayas y me de cuenta de que no planeas volver, saldré a buscarte."

"No, no, es… no creo que yo vaya a salir viva de esta." Me dice. "Pero te aseguro que antes de morir, me pienso llevar por delante a unos cuantos. Así que… si por lo que fuera no pudiera matar a toda mi lista… hazme un favor."

"No vas a morir." Le digo viendo cómo nuestro frente va retrocediendo un poco aunque mantiene a ralla al enemigo.

"Pero si lo hiciera… acaba con Félix por mí." Me dice de una forma que me da qué pensar.

"Claro, pero ¿y ese odio hacia uno solo?" Le pregunto. "Si salieramos juntos y lo dejáramos me parecería fuerte que intentaras matarme por ello."

"Porque le di mi corazón y él jugo con él." Afirma.

"Ah, cierto…" Afirmo recordando cómo había llorado contándomelo. "No necesitaba que me lo dijeras. De todas formas iba a matarlo yo."

"No." Niega ella. "Mata a quien te de la gana, pero Félix es mío."

Esa afirmación me hace recelar un poco.

¿Cómo podía besarme apenas unas horas antes y ahora decirme que quería matar ella misma a su ex?. ¿Acaso no era eso una forma de decirme que seguía sintiendo algo por él?

De todas formas, no me da tiempo a quejarme, porque de pronto, me cae algo encima. Fuerte, rápido y letal, es evidente que este ya no es un neófito, y tampoco viene solo. Así que me convierto.

Y entonces, una sombra más.

"¡Al suelo, ahora!" Me grita Pam saltándome encima y derribándome con un golpe en la pata para que me pase algo muy afilado por encima demasiado cerca mientras noto cómo me caen un medio centímetro de pelo a los lados antes de ver cómo los atacantes caen en trocitos al suelo antes de ver a Pam pegada al suelo a mi lado pasando fácilmente por un pequeño montículo de nieve.

Y entonces lo veo, me ha cortado las puntas que están a mis lados formando una especie de espolvoreado raro.

"¿Te he hecho daño?" Me pregunta susurrando con lo que sacudo suavemente la cabeza para negarme. "Siento el golpe, no quería cortarte. Voy a volver a…" Me dice sacando una mano de debajo suyo para señalarme al saliente donde había estado.

Entonces le doy un lametazo a la mano haciéndola acariciarme el morro y comenzar a reptar hasta donde le veo levantarse y volver a su saliente con un salto para volver a quedarse lista para atacar.

Nunca antes hasta que había descubierto 'la verdad, la verdad y nada más que la verdad' sobre ella la había visto como una miembro de los Vulturi, en cambio, ahora, viéndola inmóvil y preparada para cortar en trocitos a cualquiera que asomara por allí y no fuera 'amigo', me parecía no una vampiresa de los Vulturi, sino la mismísima diosa de la muerte y la justicia.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Carlisle)

La verdad es que era un poco increíble ver cómo los vampiros que habían ido allí para echar una mano a Ann, estaban luchando como auténticos diablos.

El que parecía ser o haber sido un pirata cuando estos eran los reyes de los mares, manejaba su espada como si fuese un auténtico cirujano y no cortaba por ningún lado que no quisiera él cortar.

Los dos vampiros que eran como una mezcla rara entre góticos y punks, eran como un par de dementes. Luchaban como si no temieran morir, claro que con su don no era tan difícil, había visto a dos vampiros arrancarle la cabeza y al tío cogérla del suelo, ponérsela como si fuese a rosca, sujetársela con una bufanda y al cabo de un par de minutos, tenerla de nuevo unida al cuerpo si bien tenía una marca roja por donde había cortado. Al otro le habían arrancado la pierna, él había matado a los que la habían arrancado, la había cogido y se la había unido con cinta americana hasta que se le había regenerado y se las había quitado rápidamente con un tirón, eso sí, quejándose mucho porque 'se había depilado en seco'.

Los irlandeses eran un poco harina de otro costal.

El uno no se había movido demasiado aunque manejaba las pistolas que ya les hubiera gustado a los gangster tener su puntería y el otro era realmente como tener tres de él, que dudaba mucho que pudiera desdoblarse pero era tan rápido que parecía estar en tres sitios a la vez.

Realmente, con ellos actuando tan ordenadamente demenciales, las filas de neófitos estaban mermándose increíblemente rápido y enseguida, el enemigo se acabó.

"No puedo creerme que esto vaya a acabar así." Afirma uno de los punks.

"Imposible." Afirma el pirata. "Son los Vulturi, no se rendirán así como así."

Entonces, oímos un aullido de dolor y un grito en el aire.

"¡Tonto el último!" Grita el otro punk.

"¡Idiotas, esto no es un juego!" Le gritan desde una distancia prudencial.

Entonces oimos un grito más, esta vez no es ni de uno de los lobos ni mucho menos de Ann, sino de hombre y no es Seth. Así que corremos y escalamos la pared nevada a una velocidad vertiginosa con problemas dado que no habían elegido ese punto precisamente por ser accesible, al contrario.

Y cuando llegamos arriba, nos encontramos con algo más.

Allí arriba, está Ann con un brazo colgando inutilizado y cubierto de sangre así como el arma clavada en la espalda que se saca rápidamente con un gemido de dolor mientras vemos a Seth tirado en la nieve y un vampiro más con media cabeza desaparecida con olor a pólvora, sentado de rodillas y con la cabeza apoyada contra el pecho así como unos cuantos miembros esparcidos tras haber sido cortados límpiamente.

"Suben más." Afirma poniéndose en pie para caerse tras dar un par de pasos.

"Tú quédate aquí." Le dice el pirata quitándose uno de los retales de tela que llevaba como fajines para atarle el hombro e inmovilizarle el brazo para mirar donde acababa de aparecer un grupo de vampiros completos. "Que ahora estamos nosotros para encargarnos de eso. Doc, toda tuya."

"Roberto." Le dice ella. "Son el nivel 3."

"Perfecto, carnaza para desoxidarse un poco." Le dice él divertido. "¡Axel, Castel, juguetes nuevos!"

"¡A la carga!" Gritan los punks locos saltando al frente.

"Putos locos…" Dice Ann haciendo un giro de ojos.

"Esto va a dolerte." Afirmo. "¿Qué te ha pasado?"

"Ataqué a un par de vampiros completos que subieron, Seth se encargó de uno y yo decapité al otro. El problema es que no vimos al 3º y ese me quitó mi arma y me la clavó. Entonces Seth lo reventó pero a él le hizo daño. Ah, atiende primero a Seth." Me dice. "¡Axel, Castel, necesito un cinturón!"

"¡Otra vez no!" Se quejan molestos.

"¡Eh, capullos, que de verdad lo necesito!" Les grita ella.

"¡No jodas!" Le grita el pelirrojo separando la cabeza del cuerpo a un vampiro tirando con su hermano del lado contrario. "¡La última vez lo cortaron por la mitad! ¡Y era exclusivo porque había sido de Mike Scaccia, el guitarrista de los Buck Satan!"

"¡Chicos!" Les grita ella.

"Zorra…" Le dicen ente dientes para quitarse uno el cinturón para lanzárnoslo y que Ann lo recoja del suelo.

"Por favor, inmovilízame el brazo." Me dice. "Con estos cinturones de doble vuelta bien ajustado podrías atármelo al pecho."

"Claro, pero… para qué quieres que lo haga." Le digo.

Tenía que haberme olido algo cuando no me contesta de inmediato sino que cuando acabo y tras comprobar que está bien asegurado. Claro que igual el hecho de que no para de mirar la pelea debería haberme dicho algo.

"Gracias, lo necesitaba para… esto." Afirma levantándose de golpe para correr cogiendo la pequeña catana en la mano sana y saltar hacia el meollo para estacar con ella al último vampiro que amenazaba con matar a uno de los chicos por la espalda.

"Gracias." Le dice el pirata dándole la mano después de que ella le haya cortado al otro dejando el arma clavada de lado a lado del cuerpo y cayéndose ella por lo que la ayuda a levantar de la mano que tiene libre.

"Tú cubres mi espalda."

"Yo cubro la tuya." Le contesta él sonriéndole y dándole un abrazo para hacerla estremecer. "Heridas, lo siento."

"Deberías dejarme echar un ojo a esas heridas." Le digo.

"No te preocupes, sanarán. Y ahora saben que tenemos armas." Afirma Ann cojeando para ir a ponerse de rodillas junto a Seth para frotarle la mejilla dado que vuelve a ser humano. "Y eso es antideportivo, total."

"Eh, ellos sí que son antideportivos." Le dice uno de los irlandeses haciendo un disparo con la metralleta para hacer que explote una carga y se incendie antes de caer. "Atacar por la espalda cuando se hace un tiempo muerto es totalmente antideportivo."

"Cierto, incluso yo que soy un tramposo sé las normas de caballerosidad." Afirma el otro que rara vez mueve un dedo.

"Propongo bajar los heridos a la cabaña." Digo. "Alguien puede quedarse aquí para defender desde aquí."

"Yo puedo quedarme" Afirma Pam. "Pero Seth necesita ayuda urgente."

"Creo que sería mejor que bajaras." Le digo. "Tus heridas no son para nada esperanzadoras, por muy vampiro que seas."

"Sería mejor que si se acercan, me encuentren aquí arriba." Me contesta ella encogiéndose de hombros para hacerse daño en la herida. "Estaré bien, tranquilos."

"No seas cabezota." Le dice uno de los irlandeses. "Bájate a la choza, que te atienda el matasanos y de paso hazles algo de comer a esos chuchos, antes a poco me comen a mí."

"Seguro que les has hecho algo, idiota." Le dice ella entre dientes para apoyarse en mi cuando le ofrezco la mano. "¿Costará mucho?"

"No, pero vas a necesitar puntos." Le digo.

"No lo creo, pero como digas." Me dice encogiéndose de hombros para volver a poner cara de que le duele.

"Y deja de encogerte de hombros." Le digo sonriéndole. "Te haces daño."

"Sí, bueno… es la primera vez que me clavan una espada por la espalda." Me contesta calmadamente. "Las otras veces simplemente me daban empujones o algo cuando pensaban que ligaba con los novios de otras."

"¿En serio ligabas con los novios de otras?" Le pregunta Jasper con ironía.

"Claro que no, he dicho 'pensaban', eso significa que no lo hacía." Le contesta ella mientras le hace un leve roce a la mano de Seth a la espalda de mi hijo mientras lo baja y yo me centro en ayudarla a ella dado que solo tiene un brazo disponible ya.