CAPÍTULO 33: SORPRESA. ¿ES UN PÁJARO, ES UN AVIÓN?
(Voz de Seth)
Había sido todo demasiado confuso.
Cuando había saltado por el borde del acantilado sin pensarlo un solo segundo, había caído rápidamente. Supongo que al ser más pesado que Ann, eso me había ayudado a alcanzarla enseguida, y me había destrasformado para cogerla entre mis brazos mientras seguíamos cayendo, protegiéndola contra mi pecho a pesar de ver que tenía el cuello partido y la muñeca hinchada y amoratada que parecía indicar que la tenía rota también.
"Ann… por dios… no me dejes solo…" Le digo notando cómo me sale agua de los ojos y sale volando por la velocidad de nuestra caída. "No deberías haberte sacrificado así…"
Estaba pálida salvo por donde el vampiro la había golpeado.
"Has sido tan valiente… no puedo creerme que vayas a dejarme." Le digo apretándomela más contra el pecho tras besarla.
Me moría si no la podía tener a mi lado. Si en la caída me partía la espalda, podría ir al mismo sitio que ella porque sin duda tenía que estar ya muerta también.
Entonces pasa algo realmente extraño. De pronto, noto cómo el calor vuelve a su cuerpo. Un calor mucho más alto que el que nunca había tenido ella, un calor más que humano.
Y de pronto, noto cómo me abraza a pesar de tener el brazo roto.
"Seth, idiota." Me dice mientras noto cómo levanta la cara y busca mis labios por mi pecho por lo que le levanto la barbilla con mis dedos para besarle notando cómo estamos a pocos metros del suelo ya.
Me preparo para golpearme contra el suelo, partirme la espalda y tras unos cuantos minutos de agonía, morir a su lado.
Pero mientras la beso, el tiempo parece desaparecer, el dolor parece desaparecer y solo quedamos los dos.
Es una pena, si hubiéramos podido tener más tiempo para nosotros, la hubiera llevado a donde fuera. Lejos si era necesario. A donde no tuviera que recordar nunca más que había sido engañada por los vampiros más viejos que se conocían. Donde no tuviera que ver la cara de mis amigos que le recordara que nos había espiado y vendido…
Y entonces, noto cómo en lugar de besar un par de labios calientes, lo que beso es algo duro y frío que me hace abrir los ojos mientras noto cómo flotamos en el aire.
Y no puedo evitar gritar para que ese grito quede ahogado dentro del pico de un monstruoso ave negro que al mirarme refleja miedo en sus ojos.
Y entonces me fijo mejor en los ojos.
No son oscuros como los de cualquier cuervo que haya visto nunca. Al contrario, mientras veo cómo ese ave mueve las alas torpemente manteniéndonos cerca del suelo sin tocarlo para estamparnos sino que acabamos posándonos suavemente en la nieve del suelo, me doy cuenta que sus ojos tienen una forma y una mirada muy humana.
Veo miedo en ellos, pero son del mismo color verduzco que he visto cientos de veces antes de ese momento.
"¿Ann?" Le digo viendo cómo, tras dejarme en el suelo aletea sin control asustada cayéndose y volviendo a levantarse del suelo graznando suavemente pero asustada. "Ann, eres… ¿eres tú?"
Entonces se para y me mira.
Tiene que ser ella. No hay duda.
Entonces me levanto y estiro la mano para ponérsela en la cabeza haciéndola asustar y cuando me ve y le acaricio suavemente la parte superior de la cabeza, parar de aletear y pegar su cabeza a mi mano.
"Ya está… tranquila…" Le digo. "Es… eres un…"
De pronto, las palabras de Arik cobran sentido: "Tu madre… Tuvo que… ser… una… dama animal…"
"Tu madre era una cambiante ave…" Murmuro asombrado del descubrimiento.
Sabíamos de primera mano por Edward y Bella que un vampiro macho podía reproducirse, Nessy era la prueba de ello. Pero de las hembras de gente como nosotros, cambiaformas… no sabíamos nada.
¿Y si era posible que una hembra de nuestra especie pudiera tener hijos?
¿Y si el fruto de la unión entre un vampiro y una mujer cambiaforma fuera alguien como Ann?. ¿Alguien mitad vampiro mitad animal y a la vez ambas?
Entonces oímos estallidos en la cima y ella mueve rápidamente su cabeza para mirar arriba y luego de unos segundos mirarme.
"Creo que algo arriba no va bien." Le digo para ponerme a intentar trepar de nuevo por las piedras para al cabo de unos segundos, notar cómo unas garras me sujetan de los hombros pinchando un poco con unas uñas afiladas mientras unos dedos de ave se me meten bajo las axilas para separarme de la montaña y ver cómo mis pies dejan de tocar el suelo suavemente. Cuando miro arriba, veo los ojos de ese cuervo mirándome mientras ladea la cabeza y entonces me hace un gesto señalando arriba.
"Vamos allá." Le digo asintiendo y sonriéndole. "Por cierto, mis hombros…"
Con cuidado entonces parece pensarlo para de pronto, subir en vertical un poco y notar cómo me suelta para al momento, notar cómo me estampo en una alfombra de plumas para sujetarme como puedo y ver que he aterrizado en su espalda, justo entre las alas extendidas que se mueven a mis costados para volver a elevarmos mientras la oigo gritar y quejarse porque le he agarrado unas plumas en mi intento de sujetarme.
"Perdón, me has asustado." Le digo soltando una mano tras otra para sujetarme a sus hombros con cuidado para notar, al momento, cómo tras unos gritos más de cuervo, sale disparada de forma que siento que voy a salir volando de encima y me sujeto como puedo con los pies también para evitar caerme y a la vez, con cuidado para no hacerle daño a ella mientras nos elevamos, elevamos y elevamos entre la bruma que parece estar bajando de la montaña para acabar saliendo volando para acabar subiendo como una centella sobre el borde de la montaña y que se pare a bastantes metros sobre la pelea dejándome ver cómo la pelea ha vuelto a salir a pesar de su sacrificio.
"Mierda, esto no tiene buena pinta." Afirmo para que ella haga ese ruido de grititos de cuervo antes de sacudir suavemente la cabeza. "¿Te importa que baje ahí abajo?"
De nuevo sacude suavemente la cabeza antes de tirarse en picado para pasar a ras de la nieve levantando una capa de nieve que la oculta cubriéndole el plumaje negro de una capa moteada blanca y haciéndola casi invisible para todos dado que enviste todo lo que pilla haciendo volar a vampiros y aliados por igual hasta que bajo de su espalda y vuelve a levantarse con un vapiros entre las zarpas que se convierte en una lluvia de confeti hecha de trozos de cuerpo arrancados violentamente para que de nuevo vuelva a bajar en picado levantando a un vampiro que lleva a un lobo agarrado y que ella, con un picotazo certero, obliga a soltar haciéndolo caer y golpearse ligeramente el lomo.
"¿Habéis visto eso?"
"¿Qué coño es esa cosa?"
"Es Ann." Afirmo orgulloso por cómo, uno a uno, va haciendo desaparecer enemigos para estamparse contra el suelo cuando los tira o caer convertidos en confeti.
Pero cuando entre un par de vampiros consiguen derribarla cuando le han pillado de las patas y han tirado de ella para estamparla contra el suelo.
Un ave en el suelo es inútil. Sin embargo, ella tampoco se queda quieta.
De pronto, oímos cómo los que la tienen gritan con dolor y veo cómo les sale volando trozos de carne de la cabeza antes de que ella quede libre como para volver a emprender el vuelo y volver a caer en picado.
Y de pronto, todo para cuando noto cómo me cogen por el cuello y noto cómo el tiempo se hiciera eterno hasta que me como unas plumas y noto cómo el tío que me sujeta me suelta para cubrirse la cara dejándome sin respiración. Pero no lo suficiente como para no fijarme en que el cuervo gigantesco lo ha cogido por los brazos con las patas separándolas para dispensarle picotazos apuntados a sus ojos que él consigue esquivar de chiripa girando la cara y moviéndo los brazos como loco intentando cubrirse la cara para que ella le siga picando y arrancando trozos de carne que tira por todos lados.
"¡ANN!" Le rujo asustado.
Solo que no para hasta que no se le cae lo que le queda de vampiro al suelo estampándose y levantándose con problemas para volver a quedarse tirado.
"¡La ostia!" Oigo gritar en mi mente. "¡Les está sacando los ojos!"
"Yo creía que lo de 'Cría cuervos que te sacarán los ojos' era un dicho solo." Afirma Jasper mientras derriba a otro vampiro y veo cómo Ann saca volando al par de vampiros que sujetan a Carlisle llevándose también a este de manera que uno de los lobos salta para cogerle de los pantalones y finalmente caer ambos al suelo cuando los vapiros no pueden sujetarles más. De forma que el cuervo acaba tirando a un vampiro al aire mientras al otro le pica el cuello haciéndolo crujir antes de cortar los brazos con sus garras y les saque los ojos antes de coger al que había tirado para hacerle lo mismo mientras un par de vapiros saltan por ella que cae en picado haciendo que ambos vampiros se estampen uno contra el otro.
"Esa es mi chica." Afirmo orgulloso cuando la ve volver a hacer el efecto 'quitanieves' para tirar a combatientes.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Ann)
Descubrir cuando tienes apenas 2 años que eres especial porque aparentas tener casi 9 años es chocante. Descubrir poco después que además de comer comida como el resto de gente, también te gusta beber sangre, es un poco… vale, no tenía palabras para describir eso.
Pero descubrir que te conviertes en un cuervo tras caer con el cuello roto, el codo dislocado y un par de costillas rotas… eso sí que es aterrador.
Suerte que Seth había estado allí para darme algo de calma con sus caricias y palabras.
Así que cuando le había subido y me había dicho que quería bajar a la pelea, había bajado también yo a ras de suelo para dejarle saltar sin peligro; y cuando había visto que Demetri le había cogido para intentar matarlo, había visto todo rojo, y no precisamente porque la sangre del corte que tenía sobre lo que sería el párpado del ave me lo llenase todo de una peliculilla roja.
Entonces, algo dentro de mí me había dicho que apuntara con mi pico a todas las partes blandas que pudiera encontrar.
Cuando había sacado el primer ojo con mi pico había descubierto que el pico servía para mucho más que para proteger mi boca.
Me habían intentado romper el pico, separarme la mitad superior de la inferior tirando de cada una a un lado diferente. Pero todas las veces, uno u otro aliado me había ayudado.
Hasta que finalmente, el maes… Aro, finalmente Aro había salido a escena, con Cayo.
Entonces el resto del mundo había desaparecido.
Y no necesitaba tenerlo en mi campo de visión para saber que Axel y Casel estaban con sus ojos puestos en ellos también por ser el premio gordo; sin embargo, podía notar la furia de Sean.
Todos teníamos motivos para odiar a esos hombres, sin embargo, éramos Sean, Finn y yo quienes más teníamos que odiar.
Sean había sido víctima directa de la "justicia" de los Vulturi, solo que ellos no lo habían sabido.
Sean había tenido una hija, mestiza, pero por entonces había encontrado a Agnes, una vampiresa recién convertida de la que se había enamorado locamente.
Los Vulturi habían visto a la niña de ojos rojos y a Agnes, las habían capturado mientras él estaba cazando. Las habían matado, quemado y demás. Y yo había descubierto que había sido el maestro Aro quien había dado las ordenes. Porque es cierto que era quien mejor mantenía la máscara de amabilidad, pero también era el más taimado de ellos mientras que Cayo era el más borde porque también era el que más miedo tenía a las novedades y a cualquier cosa que pudiera desencadenar un conflicto como este.
Entonces, oigo cómo Felix frena la disputa y soy yo quien se mete en medio. De mi bando abriendo las alas en toda su amplitud sin perder de vista a los enemigos para asegurarme que no aprovechaban mi gesto para herirme aún más.
"Felix, apártate ahora mismo." Le dice Aro.
"Maestro, por favor." Le dice. "Solicito una prorroga. Deberíamos agruparnos y… pensar."
"No se puede negar que a la luz de estas… novedades, a nosotros también nos vendría bien reagruparnos y valorar las bajas." Susurra Jasper en nuestro lado.
Lo que decía Felix tenía su lógica, sin embargo, les había visto pelear durante muchas más horas, sin parar, sin piedad. Si ahora tenían que pedir esa prorroga era porque realmente estaban jodidos. Y Félix, por desgracia, no estaba salvo tuerto, no misma le había sacado un ojo con mi pico mientras reducía su cara a una masa sanguinolienta.
Entonces uno de los lobos se destrasforma en Seth que viene a ponerse junto a mí para frotarme con el puño la herida de la cara.
"Estás herida." Me dice para que yo le aparte suavemente con la cabeza para mirar a Jasper y asentir moviendo levemente un ala intentando trasmitirle que pactara.
"Si necesitáis una pausa por nosotros está bien." Afirma Carlisle.
"Por nosotros también." Afirma Seth mirando a un lobo color pardo pelirrojo que asiente suavemente.
"Si no queda otra…" Dice Roberto mientras otros se quejan. "Chicos… hay mucho que hablar por nuestro lado."
Eso me sentaba mejor, mucho mejor.
"Está bien." Afirman los maestros Vulturi. "¿Al anochecer?"
Hijos de puta… sabían que me costaría más ver a esas horas. Sin embargo, no tenía muy claro que ellos supieran que yo era esa mostruosidad de ave.
Así que, cuando desaparecen quedando solo Felix mirándonos unos segundos con el ojo sano antes de irse, siento como si de nuevo, me dieran una puñalada en el corazón. Porque cuando me mira, lo hace con dolor y también con asco.
Y por algún motivo, aunque me duele, no tanto como lo hubiera hecho antes, porque aunque tengo mis ojos fijos en él, hay una mano cálida en la juntura de mi ala a mi cuerpo, y cuando Felix desaparece y giro la cabeza, me encuentro con la cara de Seth que apoya su frente en la mía.
"Estás herida." Me dice pasándome un dedo mojado en saliva por el corte de la frente para limpiármelo mientras giro la cabeza suavemente para intentar quejarme porque me trate como a una cría. Entonces me encuentro cara a cara con Carlisle.
"Estás haciendo un buen trabajo." Me dice. "Deberíamos curarnos todo lo que podamos antes de que vuelvan."
"Dejarlo en manos de Monique." Les dice Aidan. "El problema va a ser qué hacemos con ese." Añade señalándome a mí.
"Ann, deberías desconvertirte." Me dice Seth.
"No sé." Le intento decir.
"No hay quien entienda a los cuervos." Afirma Sean.
Con cuidado, pliego mis alas y sacudo la cabeza antes tocar la frente de Seth con mi frente para hacerle sonreír.
"¿No sabes?" Me pregunta sonriéndo por lo que asiento. "Es muy fácil. Solo tienes que pensar en ti como humana y desear ser humana."
Sí, claro, como que eso fuera tan sencillo.
"Venga, inténtalo." Me pide. "Cierra los ojos… y céntrate."
"Eres un pervertido que se muestra delante de una señorita desnudo, pero yo no lo soy." Afirmo divertida con los ojos aún cerrados antes de notar cómo me echan por encima una chaqueta.
"Eh, Casel me debe un par de los grandes." Afirma Castel divertido. "Desnuda estás mucho mejor que vestida."
"Idiotas." Afirmo abrochándome mejor la chaqueta. "Ha sido un accidente."
"Está bien." Afirma Seth. "Vamos a volver a la cabaña."
"Primero… me gustaría poder ir a un sitio." Le digo. "Sola." Añado poniendo una mano al frente cuando presiento que Seth pretende que le siga.
(Salto espacio-temporal)
Riiing… riiiing…
"Vamos… contesta…" Pido colgada de un árbol.
Sé que no está acostumbrado a esto, sin embargo, necesito saber la verdad.
"¿Sí?" Preguntan.
"No te gires, ni reacciones raro." Afirmo. "Aléjate un poco del grupo. Eso es…" Afirmo mirando por los prismáticos de visión térmica y viendo cómo pone una excusa y se va a alejar un momento.
"Ann, qué…" Me dice.
"No, cállate." Le digo. "No quiero oírte hablar. Solo quiero que me digas por qué. Qué necesidad tenías de hacerme creer que me querías. ¿Es que solo era un juguete para tí?"
Silencio. Solo silencio.
"Ann… no todo era mentira." Me dice. "Me… me siento muy confuso."
"¿Por qué… lo hiciste?" Le bufo al auricular del manos-libres que me regaló.
"No lo sé." Afirma. "Los maestros me pidieron que lo hiciera, no quería que me mataran. Y tú… tú eras demasiado fácil. Eres todo lo que nosotros odiamos. Eres imprevisible, estás viva. Me pareció demasiado fácil encariñarme contigo. Tienes todo lo que nosotros perdimos. Es… rezumas vida."
"Ya, pues tú me mataste." Afirmo quitándome el auricular para convertirlo en polvo en mis manos para dejarlo caer y saltar al suelo.
Era raro, desde que me había convertido, mis reflejos habían pasado de ser 'bastante buenos' a ser 'inhumanos'. Mi agilidad de ser 'wow' a ser 'hostia, pareces un puto gato'. Y por desgracia, mi hambre también estaba un poco descontrolada. Así que en cuanto en mi camino se cruza una liebre nival, mis sentidos se despiertan y salgo corriendo para perseguirla.
Una liebre, otra… y luego otra más… hasta que llego a un pico donde si salto, llegaría a la cabaña en un momento.
Nunca antes se me había ocurrido que el camino más recto fuera la línea recta. Así que… sonrío y cojo carrerilla para saltar.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Seth)
"Y entonces…"
"Ya, pero… por qué ella." Me dice Quil. "Quiero decir… siempre habíamos pensado que eran solo lobos."
"Pues a mí me parece super-cool." Me respalda Rudy. "Es una mujer-cuervo. Ella puede volar."
"Sí, pero…" Dice Embry. "No sé, el chico-lobo y la chica-cuervo. Suena un poco raro."
"¡Coño, apartaros!" Nos dice 'Abe' rodando para apartarse.
"¡Nonononono!" Oigo gritar antes de oír un golpe en el tejado antes de que se abra un agujero y me encuentre con un cuerpo en brazos. "Joder… que mierda de caída. Gracias Seth."
"¿Por qué has aparecido por el techo haciendo un agujero?" Le pregunto mirando un agujero del pecho antes de darme cuenta que está desnuda, otra vez y cubrirla como puedo con mi ropa. "¿Te has vuelto a convertir?"
"He intentado convertirme en el aire y desconvertirme para caer de pie, pero… no ha funcionado como esperaba."
"¿Qué coño ha pasado aquí?" Pregunta Emmet entrando en la cabina. "Madre mía, sí que teníais que estar cabreados para hacerle ese agujero al techo."
"Un experimento fallido." Le dice Ann. "Culpa mía."
"¿Tú has hecho un agujero en el tejado?" Le pregunta divertido y con ironía.
"Velocidad y masa juntas…" Le contesta mientras se pone en pie bajando de mis brazos.
"¿Y qué estabas haciendo para caer por el tejado?" Le pregunta.
"Intentaba volar." Le dice quitándose una pluma negra del pelo haciendo un gesto de dolor. "Es terrorífico descubrir que en lugar de un 'niño prohibido' fruto de 'papá chupasangres' y 'mamá muerta' eres un puñetero monstruo de feria que además de brillar ligeramente al sol y beber sangre con la comida, te trasformas en un pajarraco negro monstruoso. Y encima no puedo controlar cuándo me hago crecer las alas y el pico." Añade frotándose la espalda.
"No te quejes tanto, te han cogido en brazos." Le dice Embry.
"Sí, no puede dolerte tanto, se supone que eres casi de acero." Añade Abe.
"Ya, pero a la que caía y me trasformaba, una ráfaga de viento me ha tirado contra la pared." Afirma. "Eso me ha destrasformado y luego me ha costado volver a convertirme, he planeado unos segundos antes de volver a desconvertirme sin avisar y caer en picado aquí, atravesar el techo y que por suerte Seth me haya podido atrapar. ¿Y vosotros?" Nos pregunta ya en general. "¿Qué me he perdido?"
"Ah, tu amiga la sanadora está haciendo lo que puede por todos." Le digo. "Con Carlisle. Y los que estamos ya bien estamos intentando ver qué hacemos para cuando vuelva el round 2. ¿Y tú?. ¿Has acabado ya lo que tenías que hacer?"
"Sí, había algo que necesitaba hacer." Me contesta ensombreciéndose ligeramente de pronto. "Pero ya he acabado. He puesto por fin punto final a una historia y por fin puedo optar a comenzar otro."
Eso sonaba un tanto… extremo.
Sin embargo, podía ver que era mejor dejarlo pasar. Ann no estaba de humor para seguir por ahí.
Así que simplemente, le hago una caricia disimulada en la zona que se ha frotado y la invito a salir de allí con un gesto de mano.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Carlisle)
"¿Alguna idea de qué pasará ahora?" Pregunta Jasper para mirarnos a Ann y a mí.
"Seguramente estén rehaciendo su ofensiva." Le digo.
"No seguramente, cuenta con que están haciéndolo, seguro al cien por ciento." Afirma Ann seria con los brazos cruzados en el pecho. "Estarán reuniéndose de nuevo. Harán una nueva ofensiva ahora que saben exactamente a qué se enfrentan y de qué sois capaces."
"Oye, no te saques del saco." Le dice Sam. "Tú has peleado como un demonio."
"Nunca había visto a un vampiro volar para estamparse en picado y trozos contra el suelo." Afirma Jacob.
"Nadie." Afirma Jasper. "Pero precisamente el tenerla a ella inclina la balanza hacia nuestro lado. Ella vuela, el resto no. Por muy fuertes que seamos los vampiros, no se puede hacer gran cosa cuando te levantan en el aire y te atacan con las garras que te sujetan y un pico duro para sacarte los ojos."
"No me gusta especialmente tener que picar ojos." Le dice Ann. "Es una asquerosidad."
"¿Y beber sangre no lo es?" Murmura Paul asqueado.
"Tú comes carne cruda de animales que arrancas con los dientes." Le rebate ella molesta. "¿Te gustaría arrancarle un ojo a alguien?"
"Lo haría." Le contesta.
"Y yo lo he hecho." Le responde ella.
"A ver… las peleas de patio de colegio no son productivas." Les digo. "Tenemos que estar unidos en esto. Tenemos que pensar qué hacemos ahora."
"Supongo que tratar de pactar una paz no es una opción." Les digo. "Ya han demostrado que esta vez no les importa pelear. A pesar de que corren el riesgo cada vez mayor, de morir todos."
"A mí me da igual a quienes matéis." Afirma Ann. "Pero Félix es mío."
"No acapares." Le dice Seth. "Yo también quiero tener mi oportunidad. Casi te mata antes. Me toca a mí."
"No, Félix y yo aún tenemos algo pendiente." Afirma ella violentándose.
"A ver… Félix no es un problema." Les digo. "No ahora que hemos eliminado lo que les mantenía unidos."
"Sí, pero son tres maestros y sus… soldados contra todos nosotros." Dice uno de los irlandeses. "Reconozcámoslo, van a masacrarnos como han matado ya a varios de nosotros."
"Pues vamos por los reyes y carguémonos unos cuantos peones por el camino." Afirma el ruso que hace de vocal para todos los del grupo que se mantiene oculto en la cara opuesta del valle y que lleva un walki-talki.
"No, es… esperad." Afirma Ann. "Aún tenemos un as en la manga."
"¿Aparte de que ellos no saben quién eres exactamente cuando estás en tu forma de cuervo?" Le pregunta Emmet.
"Sí, uno mucho mejor." Afirma. "No será necesario matar a todos. Bastará con matar a uno de los tres maestros, el resto vendrá rodado."
"Vale, pues… explícanos el plan porque me temo que no lo veo." Afirma Jacob mientras veo cómo Jasper intenta averiguar de qué va el plan que ella tiene en mente sin que al parecer se el ocurra demasiado.
"Ann está pensando en jugársela." Nos dice Edward. "Pero es un suicidio. Tú sola no podrás acercarte lo más mínimo, primero porque deben seguir pensando que estás muerta. Y en segundo, porque aunque consiguieras acercarte lo suficiente, no te creería. Llevan demasiado tiempo sometiéndoles a todos a los poderes de Chelsea. Afton te matará en cuanto te vea aparecer volando cerca de su alcance. Y que Jane no pueda usar su poder contigo porque no le has puesto los ojos a su alcance no quiere decir que puedas minusvalorarla. Aro está basando su ataque en…"
"En los dos hermanitos." Afirma Ann. "Que es lo que esperaba. Ahora mismo están tan alterados que se va a abrir una grieta en su defensa. Aprovecharemos para colarnos por allí."
Curiosamente, siempre habíamos pensado que Jasper era el estratega de la familia. Edward y yo éramos buenos pensando ofensivas, pero no llegábamos a su nivel. Sin embargo, aquella mujer, a pesar de ser claramente inferior en estrategia a Jasper, estaba consiguiendo plantear un plan bastante bueno con ayuda de Jasper.
"Ajedrez, señores y señoritas." Afirma suavemente cuando alguien le dice que todo eso es una tontería. "Todo esto no es más que una partida de ajedrez. Una con tres reyes, unas reinas ausentes, dos alfiles llamados Jane y Alec, dos caballos llamados Demetri y Heidi, varias torres para suplir las reinas, entre los cuales destaca Félix, y muchos pero que muchos peones, por todos lados. Si apuntamos a por los reyes, el resto de piezas nos pararán. Pero si nos organizamos los roles aquí también…"
"La partida comienza." Asiento entendiendo lo que planteaba y mirando a Jasper que asiente.
Ese planteamiento era bastante bueno.
Con el planteamiento que estábamos haciendo, no necesitábamos sacrificar ninguna pieza. Muchos saldríamos heridos, pero la cosa podía funcionar y conseguir un final que fuese bueno para todos. Para nuestro bando y el suyo.
