CAPÍTULO 38: CARRERAS AL AMANECER. PUEDES CONSTRUIR UNA CASA EN EL ACANTILADO.

(Voz de Seth)

"Bueno, pues esto… ya está." Afirma Ann mientras ata las dos puntas del mantel.

"¿Y seguro que esto va a aguantar?" Le pregunto.

"Que sí, hombre." Afirma. "En el barco al principio las hacía con sábanas, empecé con mantas, pero picaban. Venga, súbete."

"No sé, no sé…" Afirmo mirando aquella cosa tan inestable. "Esto tiene pinta a que al final acabo durmiendo en el suelo porque me caigo."

"Mira, si es muy sencillo." Afirma. "Tú separas esto aquí, te sientas y luego, con cuidado, subes una pierna y luego la otra. Pero ya te digo que va a aguantar."

"No sé, no sé…" Le digo para ver cómo ella se sube a la suya sin problemas y con la cabeza hacia mi hamaca.

"¿Ves? Como una reina." Afirma levantando los brazos. "Súbete tranquilo."

Paso a paso, voy haciendo lo que me había dicho, hasta que estoy encima de la hamaca y veo que no me he caído.

"¿Qué?" Me dice. "¿A que es cómoda?"

"Pues sí, la verdad es que sí." Afirmo estirándome para tocar un dedo y mirar para ver que ella también está estirada con una mano bajo su cabeza y la otra estirada ligeramente hacia mí.

Sonriendo, le rozo los dedos y entonces ella me mira y los enlaza para sonreírme.

"Al final me va a gustar esto de dormir al raso." Le digo divertido.

"Pues claro que sí." Afirma divertida. "Te digo yo que no sabes lo que es dormir hasta que no has dormido bajo un cielo estrellado."

"Recuerdo uno que me mandaste con la cinta esa verde." Le digo.

"¡Ah, ya me acuerdo!" Afirma riéndose. "Fue la aurora boreal de Noruega. ¿O tal vez la austral de Australia? Nah, creo que te mandé las dos." Afirma sonriendo.

"¿Y qué hacías tú en Noruega?" Le pregunto sorprendido.

"Visitando a unos amigos de Boris. Wulf. Un tío genial." Afirma divertida. "Nos llevó a sus cazaderos. ¿Te puedes creer que en Noruega hay muchas islas vacías? Resulta que en una vivía Wulf y otra era la de Olaf. Y lo más fuerte. ¡No se conocían entre ellos!"

"¿En serio?" Le digo.

"Pues sí." Afirma. "Resulta que Wulf vive en la isla que está al norte de Sumerfest. Se supone que fue un viquingo, así que cuando su clan se murió, se quedó la isla entera para él solo. Olaf es algo diferente. Se hace pasar por un científico que estudia con su ayudante. El científico cambia cuando van a visitarles, pero él sigue siendo el mismo. Total, que saben de auroras boreales la leche y más. Otro día te enseño el vídeo."

"¿El vídeo?" Le pregunto mirándole de nuevo mientras comienzo a notar cómo ella va amodorrándose un poco.

"Sí, tengo grabadas horas y horas." Afirma divertida. "Cuando te pasas varios días en el mar es un poco pasada. Mantener un video-log es una ayuda bastante chula. Y así, cuando volviera a veros, tenía algo chulo para enseñaros." Añade antes de bostezar. "Jo, no es justo. Llevo meses desando poder estar contigo y cuando vuelvo a verte me gana el sueño."

"Va, duérmete." Le digo sonriéndole. "Mañana seguirmos hablando. Además, yo también me caigo de sueño, y mañana quieres ir a correr."

"Sí." Afirma sonriendo. "Ya verás, te voy a lelvar por mi camino favorito, y luego podemos recoger al resto y seguimos todos hasta el pico, así la pequeña Naimh puede jugar un poco sin que la vean."

"¿Sabes que los Cullen están en Alaska?" Le digo.

"¿Uh-hum?" Asiente indicándome que está medio dormida ya.

"Jacob dice que preguntaron por ti." Le digo. "Emmet dice que aún le debes un par de 'weishers-lo-que-sea' y Jasper se pregunta cómo llevabas la espalda. Con el tatuaje y las tortas que nos cayeron… bueno, tienes a todos preocupados. Y eso que yo les iba contando a todos dónde andabas por las postales y las cartas que me mandabas."

Antes de que me de cuenta, me doy cuenta que está durmiendo suavemente y aún con nuestros dedos enlazados, así que sonrío y me callo para cerrar los ojos e intentar dormirme también.

He soñado tantas veces con cómo sería cuando volviéramos a vernos… porque no tenía duda de que volveríamos a encontrarnos.

Había pensado que cuando la viera la cogería en brazos y le pediría que se quedara, entonces ella sonreiría y aceptaría.

También me había imaginado que Leah me decía que me fuera a seguirla y finalmente yo aceptaba. Los Cullen me ayudaban a seguirle el rastro y cuando la encontraba en una ciudad desconocida, nos quedábamos mirando y entonces comenzábamos a correr uno hacia el otro a cámara lenta para cogerla en brazos y darnos el beso del reencuento.

Y en cambio, la cosa había sido totalmente diferente.

Ella había vuelto por sorpresa. Al chiringuito de la playa y el reencuentro había sido más tarde. Al cerrar que había ido a la plancha donde había estado ella sentada.

Una bonita conversación, pero entonces había sido aún mejor.

"Vuelve… aunque sea por un tiempo, pero vuelve." Me digo mientras noto cómo me quedo dormido.

(Salto espacio-temporal)

"Tê tê tê/ Têtête tetê/ tê tê te tettete/ Samba da Bahia/ Ê Maria Nega TeTê,/ Você sabe o…"

"¡Arriba, campeón!" Me dice Ann divertida moviéndome el brazo para asustarme y caerme al suelo antes de recordar que estaba en una hamaca improvisada para ver cómo ella se rié aguantándose la risa.

"Muy graciosa." Afirmo.

"Lo siento, lo siento." Me dice aguantándose la risa. "Es que ha sido divertido. Voy a salir a comenzar la carrera. ¿Vienes o prefieres seguir durmiendo?"

"Voy, voy." Afirmo levantándome para palmearme el trasero y quitarme la arena. "¿Y a dónde piensas ir a correr?"

"Tú ya lo verás." Me dice sonriendo. "Sígueme, si puedes." Afirma saltando un par de veces en el sitio antes de comenzar a correr por la playa.

Seguirla, no me cuesta demasiado, al menos al principio. Porque enseguida va subiendo el ritmo y enseguida estamos corriendo por el bosque a una velocidad tan rápida que es incluso divertido y nos reímos.

Hasta que se pone a correr tan rápido que desaparece de la vista en un destello que me pierde.

"¡Ann!" La llamo gritándole. "¡Ann, joder, no tiene gracia!"

Flash.

"Pues yo creo que sí." Afirma colgándose de mi espalda con una mano en mi pecho para besarme el cuello junto a la oreja haciendo ventosa ligeramente. "Corres como las nenas."

"No quería dejarte atrás." Le digo bromeando.

"Eh, soy una mestiza de vampiro y mujer-cuervo." Me dice divertida pero sin bajarse de mi espalda mientras me rodea el cuello con sus brazos estirados al frente pegando su barbilla a mi hombro. "Soy aire lo mires como lo mires. Los vampiros son más rápidos que el viento y los cuervos nos movemos en él. En una carrera contra vosotros, os gano con los ojos cerrados."

"Ala, ala, ya será menos." Le digo bromeando. "Que solo eres medio vampiro y medio cuervo. Por eso eres tan perfecta para nosotros."

"Sí, ya." Me dice bajándose de mi espalda. "No, gracias. Hacía mucho que no me recordaban que era solo medio vampiro."

"Oye, lo siento, no pretendía…" Le digo para que de una voltereta hacia atrás y me caiga encima con una pierna a cada lado mientras yo caigo tumbado al suelo inmovilizado con sus manos sujetándome las mías en cruz.

"Idiota." Me dice divertida guiñándome un ojo tras darme un beso en la comisura de los labios para soltarme las manos y tratar de levantarse.

Solo que no la dejo. Con un movimiento rápido, le cojo una muñeca y la cintura y la atraigo para besarle, esta vez de verdad en lugar de un 'quiero y no puedo' como ella.

"A esto jugamos los dos." Afirmo divertido para que me ponga las manos a ambos lados de la cabeza y acercándose para besarme.

Entonces, yo enlazo su beso con otro, y luego ella con otro… hasta que al final perdemos la cuenta de quién besa a quién, hasta que ella me para echándome la cabeza de atrás dado que hemos acabado sentados.

"Seth, para." Me dice.

"No…" Gimo intentando volver sobre ella para que vuelva a tirarme suavemente del pelo para echarme la cabeza hacia atrás.

"Seth, ya." Me dice. "Cuando me caliento me entra sed, y aquí no tengo ninguna botella ni carne cruda."

"¿Necesitas sangre?" Le pregunto.

"Solo si seguimos adelante." Me dice. "Y ahora, tengo algo de sed ya. Pero me aguanto, corro un rato más, y se me pasa."

"Vale, pues… vamos a seguir." Afirmo intentando volver a acercame para que vuelva a separarme tirándome suavemente del pelo.

"¿Tú no escuchas?" Me dice con ironía.

"Que sí, que si te calientas, te entra sed, te he oído." Afirmo para cogerle una mano besársela y ponérmela en el cuello. "Tú no te cortes. Nessy le muerde muchas veces a Jake y ya le conoces. Sigue siendo un lobo y es más que evidente que sigue vivo."

"Seth, yo… de verdad, no quiero hacerte daño." Me dice suavemente apoyando la frente en la mía.

"Bah, si no es tan difícil." Le digo. "Según Jake, pica, pero ya está. Y no puedes convertirme."

"Pero sí secarte." Me dice.

"No te lo crees ni tú." Le digo riéndome para besarla y cogerle las manos para evitar que vuelva a separarme.

Entonces, cuando paro, la veo parpadear suavemente como si no se lo creyera.

"Entre tu y yo… no me gusta que me separen tirándome del pelo." Le digo para volver a ofrecerle el cuello y que niegue por lo que vuelvo a besarla hasta que es ella quien mueve los besos por mi mandíbula con pequeños mordisquitos hasta que llega a mi cuello donde para sonriendo para besarlo, pasar la punta de la lengua ligeramente por mi hombro y mientras noto un escalofrío de gusto, notar una punzada de dolor que me hace sisear antes de mirar para verla cubriendo ligeramente el espacio entre mi hombro y la curva con mi cuello con sus labios mientras noto cómo succiona con cuidado y cariño mientras me hace una caricia en el pecho y me coge con la otra mano la mía para ponérsela en la curva de su cadera hacia el trasero por lo que hago lo mismo con la otra para que ella gima de gusto haciéndome a mí gemir.

¿Dolor?

¡Y una mierda! Sí, vale que cuando había clavado los dientes había dolido, pero como cuando nos vacunaban en clase. Y había durado exactamente un segundo antes de notar cómo sus manos me quemaban allí donde me tocaban y cómo mi sangre comenzaba a hervir, de una forma más que agradable y placentera.

Entonces noto cómo me pone la mano en el lado opuesto a donde está bebiendo para acariciarme el cuero cabelludo junto al cuello de una forma que hace que quiera ronronear de gusto.

Entonces, tan pronto como había llegado, noto cómo para de sacarme sangre y me lame la herida antes de levantar la cabeza hacia el cielo y gemir con los ojos cerrados haciéndome sonreír divertido.

"Seth… como sigas tocándome así vas a hacer que te seque de verdad." Me dice susurrándome contra el oído de forma que noto cómo algo en mis pantalones lucha por salir.

"Es que no sé si voy a poder o querer parar." Le digo divertido. "Así que por mí puedes seguir bebiendo."

"Ya, pero yo no quiero hacerte daño." Me dice abriendo los ojos para indicarme que eso es inamovible.

"Vaaaaaale." Me rindo. "¿Y si seguimos sin que me muerdas?"

"Que acabaría mordiéndote." Me contesta divertida para besarme suavemente la herida antes de volver a lamérmela dejándome mojado de saliva la herida. "Pero estoy dispuesta a hacer la prueba. Otro día, cuando esté hasta las cejas de sangre."

"Aún puedes tomar un poco más." Le ofrezco divertido.

"Dímelo cuando retomemos la carrera." Me dice divertida levantándose. "Con lo que creo que me he tomado, te costará seguirme, sobre todo porque gracias a ti, ahora soy más rápida que antes, y tú más lento."

"Esto está por ver." Afirmo.

"Vale, pues… yo corro, y si me pillas, soy toda tuya." Afirma.

"Eso me gusta mucho más." Afirmo incorporándome. "¿A la de tres?"

"Claro." Me dice asintiendo divertida. "Una… dos…tres." Afirma sonriéndo.

Tan pronto como me muevo y me pongo a seguirla, la pierdo de vista mientras se trasforma en una centella y yo me noto flojo y un poco mareado.

"¿Ann…?" Le llamo. "Creo que no…"

Fiuss…

"Te lo dije, cuando bebo mi víctima se debilita." Afirma cayéndome encima y sujetándome con su brazo. "Será mejor que lo dejemos por ahora, sube a mi espalda."

"No voy a subir a tu espalda." Le digo. "Oye, soy un hombre. No puedo dejar que una mujer me lleve a la espalda. ¿Qué diría eso de mí?"

"Nada." Afirma sonriendo para reírse y volver a sonreír. "Venga, hombre, sube. Después de darme un subidón así, es lo menos que puedo hacer."

"No, en serio, no creo que…"

"Tonterías." Afirma divertida cogiéndome a caballito. "Sería bochornoso si te llevara en brazos, pero así no. Lo que sí… coge aire."

"¿Por qué?" Le pregunto.

"Te quedarás sin respiración si no." Afirma encogiéndose de hombros mientras me aseguro cogiéndome a estos intentando no ahogarla. "¿Listo? Pues sujétate bien, vas a ver lo que es correr rápidamente."

En efecto, en cuanto se pone a correr, noto cómo va tan rápido que a nuestros lados el paisaje se convierte en una mancha borrosa hasta que para junto a un árbol.

"Coge aire." Me dice. "Voy a intentar bajar un poco la velocidad, me gusta disfrutar del paisaje mientras corro."

"No sabía que corrías tan rápido." Afirmo.

"Soy en parte cuervo." Me dice divertida para volver a ponerse a correr, esta vez un poco mas lenta de forma que aunque el paisaje es igualmente una mancha para mí, la mancha va más lenta. "Me encanta notar el aire despeinándome y acariciando mi piel. Supongo que es como a los lobos con la tierra ¿no?"

Era cierto.

A nosotros nos gustaba sentir la tierra bajo nuestras patas mientras corríamos, nos hacía sentir mejor, pasara lo que pasara.

"Vale, creo que sé a qué te refieres." Reconozco haciendola sonreír para volver a parar.

"Seth, elige." Me dice sonriéndo divertida. "Aire o agua."

"¿Qué?" Le pregunto.

"Por dónde seguimos. ¿Aire o agua?" Me dice divertida. "Necesito saberlo para saber cómo tengo que correr. A menos de un kilómetro se puede seguir por dos rutas, te dejo elegir."

"¿Aire?" Le digo dudando.

"Aire pues." Asiente divertida para volver a correr, esta vez de nuevo rápido hasta que llega a un punto donde salta y parece que el tiempo avance congelado. "¡Abre los ojos!"

Abrir los ojos. Tenía que reconocer que la sensación que tenía era curiosa también.

Parecia estar volando, pero solo habia saltado conmigo a la espalda sobre un cortado por el que discurría un río tras una cascada.

Ahí se encontraban tres de los 4 elementos: agua en el río, tierra en las paredes rocosas que lo flaqueaban y el aire en donde estabamos ahora mismo.

Tenía un miedo terrible a que el salto no hubiera sido suficiente y al final nos cayéramos al agua cerca de la otra pared despeñándonos. Pero entonces, con un golpecito suave que me indica que hemos tocado suelo, ella vuelve a correr rápido pero no tanto como antes del salto mientras se ríe y yo respiro como si de nuevo el aire fuera gratis.

"¡Dios santo!" Exclamo dando gracias por volver a respirar. "¡Eso ha sido...!"

"¡Bestial!. ¿No?" Me dice divertida. "Me encanta esta ruta. Saltar ese trozo es sin duda lo mejor del camino. Además de llegar al final."

"¿Final?" Le pregunto confuso. "¿Qué final?"

(Salto espacio-temporal)

"Vaaaaaaayaaa..." Exclamo sorprendido mientras bajo de su espalda en lo alto del pico cerca de la reserva natural de la península Olympic desde donde puedo ver casi incluso la reserva.

"Mola ¿eh?" Me dice Ann sonriéndo para sentarse al suelo y cruzar las piernas echando hacia atrás la cabeza para cerrar los ojos mientras el aire la despeina. "Cuando vivía con vosotros me gustaba venir aquí de madrugada, antes de que nadie se despertara. Corría y corría hasta que notaba que los pulmones amenazaban con explotarme y llevaba aquí. En cuanto notaba el aire fresco acariciándome era como estar de nuevo en casa. Supongo que debería haber intuído algo raro sobre mí, quiero decir... A ningún vampiro que conozca le gusta tanto subirse a puntos altos y dejar que el viento le consuele ¿no crees?" Me dice sonriéndo mientras me siento a su lado.

Vale, no había demasiado de normal en sentarse en el borde de un cortado, con las piernas hasta las rodillas colgando por el borde y apoyada sobre las manos hacia atrás, era peligros, pero... Bueno, sinceramente me parecía que allí estaba en su salsa.

"Creo que me gusta este sitio." Afirmo. "Está realmente alto, pero... No sé, tiene algo."

"A mí me parece perfecto." Afirma divertida. "Aquí el aire y la tierra se tocan. Y eso me da esperanzas." Afirma mirándome con una sonrisa ámplia.

"Te refieres a nosotros." Le digo para que asienta. "Yo no veo ningun problema."

"Para empezar que soy en parte mestiza." Afirma rozandome el mordisco que tenía en el cuello con un movimiento suave. "Tengo que beber sangre, desde que me despertó la parte animal, creo que incluso un poco más que antes. Y por otro lado, yo en lugar de morro tengo un pico, y alas."

"Y yo cuando me enfado me sale pelo por el cuerpo y aullo a la luna." Le digo divertido peinándola con los dedos. "No somos tan diferentes. Y si necesitas sangre, podemos salir a cazar, cuando sea, solo que lejos de la reserva. Cuando estabas por aquí comías conejos y demas animales. Podemos irnos todos juntos y cazar algo más grande. Nosotros nos comemos la carne y tú lo dejas seco."

"Podríamos incluso hacer una barbacoa con lo que cacemos." Me dice suavemente mirando el cielo. "No sé, podríamos salir de caza todos juntos. Aidan, Roberto y yo somos increibles cazando animales grandes. Naimh es pequeña, pero bebe que no veas. Así que Roberto y Aidan como son completos siguen la presa por los lados para guiarla a donde tenemos la trampa, entonces le saltamos los tres a la vez y lo reducimos que da gusto."

"O sea, que eres una cazadora." Le digo.

"Mitad-mitad." Afirma divertida. "Mi mitad vampiro es cazadora, mi mitad cuervo es mas bien carroñera y vegetariana. Creo que por eso mi sed es un poco menor. Aunque ultimamente me estoy dando cuenta que soy cada vez más como una yonki. De vez en cuando me dan subidones y necesito beber sangre. Como cuando estoy... Ya sabes."

"A mí no me importa que bebas de mí." Le digo divertido.

"Eso dímelo cuando te tenga que morder todas las noches." Me dice con ironía.

Hombre, eso sonaba un poco... Un momento, si decia eso y se suponía que hablabamos de que cuando estaba haciendo cosas conmigo al final acabaría mordiéndome, entonces significaba que...

"Pero todos los días..." Le digo.

"Bueno, al ser mitad animal se me ha fortalecido el cable de la 'cachondina' del cerebro, asi que, estoy más activa y cuando estoy cerca de un estímulo suficientemente fuerte, me cuesta bastante controlarme." Afirma divertida mientras le pita su reloj en la muñeca para mirarme. "Pero creo que el pensar que si me paso te puede matar me ayuda bastante. Va, vamos bajando, la enana se ha despertado y mientras desayuna nos da tiempo a volver, les cogemos en el curso del río."

"Bueno, menos mal que ahora que la niña correrá menos." Le digo.

"Bueno... Más o menos..." Me dice.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Ann)

"Tita Ann, tita Ann." Me llama Niamh feliz corriendo a tirarme de la cintura de la camiseta mientras pongo una cerveza mas junto a un plato de patatas fritas en la bandeja para llevarla a la mesa. "¡Mira lo que me ha dado el 'migo' Rudy!" Afirma enseñándome un títere hecho con un calcetín viejo que olía a lavadora.

"Qué bonito!" Le digo cogiendo la bandeja para llevarla a la mesa y servirles con una sonrisa para volver a la barra con la pequeña. "¿Y cómo se llama?. ¿Le has dado las gracias al amigo de la tita?"

"Zí." Afirma feliz. "Mira, se llama Tín."

"¿Sabes que esa cría tiene problemas con las eses y las cetas?" Me pregunta Jacob viniendo a sentarse a la mesa junto a la barra con Quil y Embry.

"Los mismos que tendrías tú si hablaras 2 idiomas y un dialecto del gaélico." Le contesto tirando unas cañas para servírselas. "Y como sois amigos os dejo elegir entre patatas, panchitos o aceitunas."

"Patatas, desde luego." Afirman.

"¡Yo quiero un polo rojo!" Afirma Naimh sonriéndo y saltando a un taburete que empuja a la mesa donde también está la niña pelirroja, Nessie.

"Claro." Le digo sonriéndo. "¿Te apetece otro Nessie?"

"No me gusta demasiado la comida normal." Me contesta.

"Oh, créeme, esto te gustará." Afirmo sonriéndole mientras me agacho sobre el congelador para sacar la polera sellada donde he hecho los polos rojos para Naimh para coger dos y una 'Blood-cola' para mi. "Naimh, te doy uno pero no hay mas polos rojos hasta mañana."

"Joooo..."

"Uno al dia." Afirmo pasándole a Nessie el otro. "Ten, es bueno para la salud. A no ser que prefieras una cola. La 'weisser' es para mayores."

"No le hagas comer nada raro." Me dice Jake.

"¿Pero qué raro ni raro?" Le pregunto para cortar un trozo y metérselo en la boca para que tosa al notar el sabor. "¿Qué?. ¿Sigues pensando que es raro que se lo de a ellas, listillo?"

"Deja de hacer cosas normales con sangre." Me dice frotándose la lengua.

"Ten Nessie, tómate uno." Le digo dándoselo para que ella lo coja y le de un lametón.

"Qué bueno." Afirma sorprendida. "¡¿Cómo puedes hacer cosas tan normales con sangre?!"

"Esa idea mía." Le digo sonriéndo. "Como soy la tita de Naimh me tengo que estrujar las neuronas para hacerla parecer normal y que no tenga que cazar. Ya sabes, porque vivimos entre estos chicos y tenemos todos una norma sobre no cazar en un rádio concreto. Y eso va también por las niñas mestizas."

"Eso es ofensivo." Me dice Jacob.

"¿Por qué?" Le digo encogiéndome. "Si aquí en el fondo somos todos mestizos."

"Lobos mezclados con hombres." Les dice Naimh sonriéndo y señalándoles. "Y la tita y yo somos mestizas de animal y bebedores de sangre."

"Vampiros, niña, se llama vampiros." Le dice Paul viniendo con la hermana de Jacob del brazo. "Ponnos una pinta y..."

"Otra como la tuya." Me dice Rachel sonriendo y señalando mi lata.

"Ahora te pongo una Coca-cola." Le digo para darle un beso a Naimh quitándole el flequillo de la cara. "Pórtate bien, ahora mismo vuelvo."

"¡Camarera!" Me llaman de otra mesa.

"¡Voy!" Afirmo alegre para poner el pedido de Paul y Rachel antes de servirles y apresurarme a tomar el otro pedido.

"¡Camarera!" Me llama una voz familiar para encontrarme a Rudy con los Beaver y Sparrow sonriéndo divertidos mientras se unían al resto de lobos uniendo otra mesa más.

"¡Ya voy!" Afirmo feliz al verles.

Con ellos era igual siempre.

Venían a eso de medio día, se sentaban un rato a tomar algo y luego solían echarme una mano para hacer las cosas de la parrilla mientras Arik hacía las cosas 'con sabor al mar' y yo me encargaba se hacer ensaladas y guisos mientras vigilaba las parrilladas y montaba los platos.

Solo hacia un par de días que habia regresado, pero ya me habia acostumbrado a la rutina de correr por las mañanas, media hora con Seth y a la vuelta recogíamos al resto, incluyendo a Naimh para seguir corriendo hasta que volvíamos a casa, uno u otro se encargaban de cuidarla un poco mientras yo abría el bar con Arik y Seth se encargaba de visitar los proveedores habituales para traernos todo el género temprano. Y cuando volvía, le ponía una cerveza y charlábamos un poco antes de comenzar la jornada laboral. Incluso cuando venían los primeros visitantes de la reserva que venían cada mañana a tomar un café, a menudo se quedaba allí para hablar conmigo mientras trabajaba. Y cuando Aidan y Roberto se sientan con Naimh, la felicidad es aún mayor.

Sin embargo, hoy hay algo nuevo.

"Ponme una pinta y una cola y ven a sentarte, por favor." Me pide Sam cuando llega con su novia y se sientan en otra mesa más que unen a las que ya tienen unidas.

"Marchando." Afirmo sonriéndoles para coger otro pedido y servirlo con una sonrisa antes de preparar el suyo y cogerme otra blood-cola para ir a sentarme junto a ellos y que Naimh me salta encima feliz por lo que le froto la nariz con la mía sonriéndo.

"Tengo buenas noticias." Me dice Sam. "Hemos debatido mucho y... Al final hemos decidido que puedes quedarte con la parcela que has dicho, sin embargo no puedes talar nada."

"Genial." Afirmo feliz haciendo cosquillas a la pequeña para levantar la mirada y mirarle divertida. "Convertí una cabaña de útiles de pesca en la playa en una cabaña, podre hacer una casa entera sin talar un solo árbol."

"No me cabía ninguna duda." Afirma Sam. "Si necesitas ayuda..."

"Nos tiene a nosotros." Afirma Roberto.

"Sí, tengo unos cuantos siglos de ver como los humanos construyen casas modernas en donde antes había cabañas." Añade Aidan. "Y he construido cientos de cabañas de todo tipo, así que... Si alguien va a ayudarla, ese soy yo."

"Aidan... Todos podemos ayudar." Le digo divertida. "Y creo que podemos trabajar de noche. Mientras esta pequeñaja duerme en la cabaña del tito Arik ¿a que sí, enana?"

"Pero Naimh quiere ayudar..." Dice haciendo pucheros.

"Y nos ayudarás." Le digo sonriéndole divertida. "Vamos a necesitar una decoradora que nos pinte la casa. Y no quiero que venga una mujer rara a decirme cómo tenemos que pintar nuestra casa."

"¡Síiiii!" Grita feliz.

"¿En serio quieres dejar la decoración en manos de una niña?" Me pregunta Seth.

"Crece cada día." Afirmo encogiéndome de hombros. "Y le gusta mucho pintar y mirar revistas. Seguro que hará una decoradora genial."