CAPITULO 6: PRIMER DÍA DE CLASE. DEJA DE MOLESTAR.

(Voz de Lily)

Puñetera alarma del despertador…

La apago y me giro para encontrarme cara a cara con mi última pesadilla.

"¿Cómo tengo que decirte que no quiero verte aquí?" Le digo.

"Y yo decirte que es esto o el sofá." Me dice. "No es mi culpa que el mono me haya vuelto a ganar en el reparto de la cama."

"No me gusta que te tomes esas confianzas." Le digo.

"Venga ya, no he hecho más que dormir." Me dice. "¿A dónde vas tan temprano?"

"A levantarme, tengo que estudiar." Afirmo. "Voy a poner la cafetera puesto que parece que soy la primera en despertarme." Contesto poniéndome una sudadera sobre el pijama tras levantarme por partes para intentar disminuir el mareo al levantarme y levantándome por fín para ir a la puerta.

"No deberías forzarte demasiado." Afirma poniéndose los pantalones antes de venir tras de mí y ponerse en el marco de la puerta mirándome. "Hakkai puede hacerlo él mismo y tú aún no sabemos si estás recuperada del todo."

"Por dios… escucha, han pasado semana y media, he faltado dos semanas a clase… tengo que recuperar el tiempo perdido y me encuentro de maravilla." Afirmo mirándole desafiante. "Así que déjame un poco en paz que haga lo que quiera."

"¿Tan temprano y ya discutiendo?" Nos dijo Hakkai sonriendo desde la puerta.

"Lo siento, te hemos despertado." Le dije.

"No importa." Me dijo sonriendo. "De todas formas había pensado levantarme pronto. ¿Cómo te encuentras hoy?"

"Perfectamente." Afirmé. "Tanto que hoy voy a ir a clase."

"Bien." Dijo asintiendo una vez. "Entonces será mejor que prepare algo fuerte para comer."

"Espera, espera, espera." Le dijo Gojyo. "¿Vas a dejarla irse, así como así?"

"No tiene fiebre, y si se encuentra bien y no se marea supongo que está ya bien." Le dijo encogiéndose de hombros y sacando arroz de un armarito y miso de la nevera. "Haré un poco de sopa de miso para desayunar."

"Yo voy a tomar cereales con leche." Afirmé sacando el bol para llenarlo de cereales antes de ir a buscar la caja de leche.

"Al menos calientaza un poco." Me dijo entonces rindiéndose.

"Pero solo un poco." Cedí.

(Salto espacio-temporal)

"Bueno, yo me voy ya." Afirmé para Sanzo, Hakkai y Gojyo en la cocina.

"Perfecto, vamos allá." Dijo Hakkai sonriendo y levantándose con Gojyo.

"Un momento, a dónde creéis que vais." Les dije levantando una ceja.

"He visto que en la universidad tenéis una biblioteca." Dijo Hakkai sin perder su sonrisa perpétua. "Quería consultar unos libros."

"Y yo he oído que hay muchas chicas guapas." Afirmó Gojyo.

"Mentiroso…" Le dijo Sanzo leyendo el periódico sin levantar la vista. "Ha dicho que no quería que te desmayases."

"No voy a desmayarme, así que no vengas." Le dije dándole la espalda para que no me viese subir los colores molesta conmigo mismo por ese gesto de mi cuerpo hacia esa confesión.

"Voy a ir de todas formas, así que…" Me dijo dándome las llaves y teniéndome la puerta.

"He dejado comida hecha en el fogón." Afirmó Hakkai. "Ten cuidado que Goku no se la coma toda."

"¿Aún duerme?" Dijo Gojyo. "Este crío es un saco sin fondo. Cuando no duerme está comiendo…"

"Déjale en paz." Le dije. "Él no tiene que ir a ningún lado. ¡Oh, jod**!" Dije mirando el reloj. "¡Voy a llegar tarde!"

"No corras, que aún te vas a caer." Me djio Gojyo siguiéndome caminando mientras yo iba escaleras abajo deprisa.

"¡Como pierda del autobús ahora tendré que esperar otros 10 minutos para el siguiente o ir el bicicleta!" Afirmé corriendo y saltando cuando me comía algún peldaño para recomponerme y llegar a la planta baja y correr por el pasillo para salir a la calle justo a tiempo para ver el autobús salir de la parada. "¡Mierda!"

"¿Y no podemos ir andando?" Dijo Gojyo.

"¡Llegaríamos demasiado tarde!" Afirmé dando una patada al suelo.

"Creo que tengo una forma de ir." Afirmó Hakkai.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Gojyo)

"Para ahí." Le dijo la chica, Lily, a Hakkai.

"¿Aquí?" Le dijo para parar el coche.

"¿Cómo es posible?" Dijo ella mirando su reloj en la muñeca confusa. "Hemos llegado con 5 minutos de antelación."

"Jeep es muy rápido." Le dije divertido omitiendo el hecho de que en realidad era un ser vivo, aunque se hubiera quedado congelado en su forma de coche. "¿A dónde vamos ahora?"

"Puedo acompañaros a la biblioteca." Afirmó ella mirando su reloj de nuevo para sonreír. "Yo acabaré las clases en 5 horas, así que podéis ir donde queráis."

"Cinco horas… eso hace… las 2 ¿no?" Dijo Hakkai.

"Sí, paramos cada hora, salvo de 10 a 12, tenemos hora doble." Afirmó haciendo cuentas. "A las 12 aprovecharé los 10 minutos de cambio de clase para tomar un café en la máquina del pasillo. Y aquí está la biblioteca."

"Es un edificio enorme." Afirmé viendo que tenía tres plantas y era bastante largo.

"En esta planta hay cosas repetidas y novelas infantiles y juveniles, comics… cosas de interés general. Una planta más arriba están las cosas de ciencias, medicina, leyes… esas cosas y en la segunda planta están las cosas de filologías, humanidades y magisterios."

"Que ordenado." Dijo Hakkai sonriendo. "Me parece que va a ser fácil consultar todo."

"Vale, pues os veo luego." Afirmó ella. "¿Seguro que estaréis bien?"

"Claro." Le dijimos.

"Nos vemos luego." Acabó diciendo.

"Luego nos vemos, Hak." Le dije para seguirla.

Andaba rápida, mirando al reloj y apresurar aún más el paso hasta llegar al edificio donde habíamos aparcado el coche.

"¡No me sigas!" Me dice parando y por tanto haciéndome chocar contra ella antes de que se gire.

"Estoy explorando." Le digo. "Además, no creo que moleste demasiado, ahí dentro hay muchísima gente."

"Aquí se viene a estudiar." Afirma frunciendo las cejas sin apartarse.

"Vale, y yo no abriré la boca." Le digo apartándola con cuidado para pasar. "¿Dónde nos sentamos?"

"Tú en ningún lado, vete." Me dijo.

"Vale, pues me sentaré donde quiera." Afirmé mirando alrededor y llendo hacia el final echando un ojo a toda la gente que había.

Había chicas, casi todo el mundo eran chicas, jóvenes y alguna un poco más madurita, eso me hizo sonreír; sin embargo, al final acabé dándome la vuelta y sentándome detrás de la castaña cabezota.

"¿Qué haces?" Me susurró mientras entraba un hombre mayor a la clase y todo el mundo iba a sentarse. "¡Vete de aquí!"

"No te preocupes, tú me cubres, así veo y no me ven." Le dije divertido mientras el hombre daba unas palmadas pidiendo silencio.

"¿No lo entiendes?" Me dijo siseando y susurrando. "Aquí venimos a aprender."

"Pues el hombre ese ya ha empezado a hablar." Le dije señalando al hombre.

"Oh, mierda." Afirmó girándose y cogiendo un bolígrafo.

Divertida, no podía negar que era realmente divertida cómo se empeñaba en intentar alejarme.

Me gruñía y se empeñaba en estar molesta e ignorarme escribiendo cosas mientras un hombre mayor hablaba de cosas aburridísimas. Hasta que acabó y se fue.

"Y ahora vete." Me dijo girándose.

"¿Estás de broma?" Le dije divertido. "Esto es muy interesante. Gente hablando de… hombres-mono."

"No te has enterado de nada ¿verdad?" Me dijo. "¡No me lo puedo creer!. ¡Vete ahora mismo!"

"Vaya, vamos del abuelo a la abuelita." Dije viendo una mujer mayor con gafas colgadas de una cadena.

"¡LARGATE!" Me gritó.

"A ver, los del fondo sur, sentaros y callaros." Dijo la mujer. "¿Y tú eres?"

"¿Yo?" Dije. "Sha Gojyo."

"Es un alumno de intercambio." Dijo Lily.

"No tengo conocimiento de un alumno nuevo, y soy la vicerrectora." Afirmó sonriendo.

"Vale, es mi primo tercero o algo así, quería hacer universidad y le dije que podía colarse un par de clases si no molestaba." Dijo. "Supongo que se ha acabado la función."

"Hum…" Dijo. "Al menos le gustarán los niños y la educación ¿no?"

"Cuida de un niño." Dijo ella rápidamente. "Y le toca educarle con dos amigos más."

"¿Es eso cierto?" Me dijo.

Bueno… era cierto que entre Hakkai, Sanzo y yo nos encargábamos de cuidar y educar a Goku, pero…

"Sí, tenemos un niño a nuestro cuidado." Afirmé sonriendo. "Y me interesa mucho."

"¿Es especial?" Me preguntó.

"Bueno…" Dije sonriendo al recordar que precisamente era el más peligroso que yo.

"Es su hermano." Dijo Lily rápidamente. "Creemos que es hiperactivo, con trastornos de alimentación y problemas de respeto de normas, pero supongo que eso es a causa de la edad."

"Vale, supongo que si no molesta no importa, pero que haga una matricula formalmente." Afirmó la señora. "Muy bien, ya hemos perdido demasiado tiempo con presentaciones. Retomamos la lección de ayer. Recordad que hablábamos de los rasgos distintivos de…"

Genial, era divertido ver cómo la chica castaña que tenía delante estaba tan preocupada por que me fuera y de pronto me defendía.

"Eh, preciosa." Le dije tocándole el hombro. "¿Por qué me has defendido?"

"Como me pillen que habías venido conmigo me podían echar." Me dijo. "Así que quédate quieto, cierra la boca y haz como que escuchas. Mañana con que no aparezcas por aquí será suficiente."

"Ya veremos." Afirmé divertido.

Esa chica era realmente divertida, su insistencia en mantenerme alejado y sin embargo ayudarme en ese aprieto…

Y entonces volví a echar un vistazo alrededor. Había visto una rubia preciosa y unas cuantas morenas y castañas que…

Entonces la vi, la rubia.

Me fijé bien. Tenía unos rasgos bonitos y sus movimientos eran fluidos y delicados, un buen tipo y su silueta insinuaba que tenía un buen par de razones para mirarla mejor.

Pero entonces me di cuenta de algo, no era tan guapa como esa castaña que tenía yo delante.

Catañas, claro, las rubias tenían un algo que siempre perdían con las castañas.

Entonces vi otra que le ganaba.

Pelo largo y sedoso, con un brillo que dejaba ver que estaba muy cuidado, debía haberselo lavado esa misma mañana.

Y a su lado había una morena, delgada y un poquito más baja que la otra, pero con otro buen par de razones para considerar algo más. Pero llevaba gafas. Bueno, no es algo que me importase demasiado, había cosas más importantes.

Le di un buen repaso a todas las chicas de aquel lugar, eran jóvenes, salvo alguna más madurita, en 4 horas me dio tiempo de sobra, y finalmente llegué a la última chica de la clase.

Tenía un bolígrafo haciéndole el peinado recogido pero con algunos mechones sueltos mientras el peinado se había quedado un poco flojo. Y un papel.

¿Cómo podía haber llegado ese papel allí?

Era increíble, nunca había visto a una chica igual. Era apenas un pedacito pequeño y estaba enganchado entre un par de mechones de pelo en el recogido.

Y tampoco tenía el tipo perfecto, para eso le sobraban un par de kilos, o alguno más, sin embargo tenía el cuerpo con unas formas deliciosas y unas curvas que…

¿Cómo era posible que esa 'Lily' pudiese hacerme sonreír así mientras la analizaba como al resto?

Con cuidado estiré la mano y le cogí el papel para hacerla girarse y enseñárselo sonriendo. Sacudió la cabeza y me amenazó con un dedo sin decir nada antes de volver a girarse.

Y encima tenía agallas, seguramente fuese todo un reto, para otro.

Un momento… ¿por qué para otro?

Sonreí viendo cómo uno de los chicos, el que se sentaba inmediatamente delante de ella, se giraba y le decía algo que la hacía sonreír.

Iba a ser un reto, pero lo tenía decidido, no pensaba dejar que otro se cobrara mi presa antes que yo.

"Por fin…" Dije cuando la vi estirarse cuando se fue el último profesor y recoger lo que había sacado a la mesa. "¿Ya son las 2?"

"Sí, pero pensaba que ya lo sabías, has contado hasta los segundos." Me dijo poniéndose la mochila al hombro. "En serio, mañana…"

"He pensado que puedo ponerme a tu lado." Le dije. "A fin de cuentas tengo mucho que aprender. Vosotros no habéis parado de tomar notas de todo."

"¿Estás de broma?" Me dijo levantando una ceja mientras se despedía de otros compañeros para mirarme. "Si hasta te has quedado ido mirando dios sabe a qué en matemáticas."

"Sí, bueno, son cosas muy difíciles." Afirmé. "Lo único que me interesa es saber contar y contar para comprar."

"Sí, ya veo por qué quiere venir." Me dijo mientras veía un par de chicas con carpetas pasando frente a nosotros antes de localizar a Hakkai sentado en el césped frente a nosotros y un periódico finito en la mano antes de saludarnos.

"¿Qué tal lo habéis pasado?" Nos dijo.

"Interesante." Le dije. "¿Sabías que aquí la gente se juntan ahí dentro a hablar de cosas muy extrañas? Mañana vuelvo."

"Te he dicho que no hace falta." Me dijo ella.

"¿Con lo divertido que ha sido?" Le dije con ironía. "Ni loco me pierdo yo esto mañana."

"¡Pero si no te has enterado de nada!" Me dijo indignada. "¿Qué han dicho a tercera hora?"

"Er… ¿de bebida alcoholicas?" Le dije.

"¡De reacciones químicas!" Me dijo. "¡Hakkai, dile que no venga a molestar!"

"Gojyo, vale ya." Me dijo. "Deja de molestarla."

"Pero si es cierto." Dije. "Mira, a segunda hora hablaron de una cosa que tiene Goku. De por qué no se para quieto ni un momento."

"¿En serio?" Dijo Hakkai. "Vaya… eso es interesante…"

"Resulta que si le damos no sé qué pastillas se quedará calmado." Afirmé recordando qué habían dicho.

"No es así." Afirmó la chica. "Ese chico solo es movido, no es hiperactivo. La medicina solo es para los hiperactivos."

"¿En serio?" Le dijimos los dos.

"Sí, lo leí en un libro de psicología de la biblioteca." Nos dijo. "¿Podemos ir a comer? Tengo hambre."

"Sí, la verdad es que yo también." Dijo Hakkai.

"Ir a esos tostones dan hambre." Les respaldé sacándome un cigarrillo. "¿A dónde vamos a comer?"

"Conozco un sitio por aquí cerca." Nos dijo. "Pero hay que sentarse en un banco o el césped."

"¿Y por qué no volvemos a casa?" Le dije.

"Tengo solo una hora de descanso y luego tengo más clases." Afirmó ella. "Pero podéis volver si queréis, aquí no tenéis nada que hacer ¿no?"

"Yo es que he visto unos tratados interesantes en la biblioteca." Afirmó Hakkai sonriendo.

"¿En serio?" Le dijo ella como si no lo creyera. "¿Y de qué tema?"

"Anatomía y deporte." Afirmó. "Planta 2, me mandaron a la 1 pero acabé en la dos y me llevaron a la sección de deporte y un chico allí me enseñó esos libros."

"Ah, guay." Afirmó asintiendo para luego sonreír. "Sí, claro. Si quieres otro rato te puedo acompañar a la sección de medicina, si buscas cosas de anatomía supongo que es el mejor sitio para buscar."

"Te lo agradecería." Afirmó él.

Bueno, supongo que nadie mejor que Hakkai para tratar con esa chica tan agresiva.

Les seguí al otro lado de ella y al final me di cuenta que íbamos a una zona verde.

"¿Vamos a comer aquí?" Le dije.

"Sí, es tranquilo." Me dijo. "Y se respira bien."

"Pero si es un campo." Le dije.

"¿No pasa nadie por aquí?" Le dijo Hakkai.

"Sí, pero son deportistas, de paso." Afirmó ella señalando un banco para ir hasta sentarse allí. "Mira, me encanta este banco."

"Pues no será por las vistas, solo hay…" Dije para que me mirase con una cara rara. "Ah, ya, que era por eso."

"Me gusta ver el agua del estanque." Me dijo frunciendo las cejas mientras Hakkai me reñía con la mirada. "Es relajante. Y vengo aquí para comer relajadamente."

"A mi me parece un buen sitio." Dijo Hakkai. "¿Voy a coger un poco de agua?"

"Ah, hay una fuente ahí." Le dijo ella levantándose.

"No, no te preocupes, puedo solo." Le dijo Hakkai sorniendo. "Tú descansa un poco."

"Pero si no estoy cansada." Afirmó.

"Déjalo, Hakkai es de ese tipo de tíos, siempre haciendo todo por los demás." Le dije sacando los recipientes con comida de la bolsa y unos bollitos de carne 'made in Hakkai' y le tendí uno a ella. "Eh, al final va a ser cierto que el lago este es relajante." Le dije sentándome e intentando ser amable y disculparme.

"Sí." Dijo ella. "Lo es. Y no es un lago, es un estanque."

"Ah, sí, nunca he visto la diferencia." Afirmé.

"Un lago es natural, y esto lo han hecho un montón de gente que se dedica a eso." Me dijo para sonreír. "Aún espero el día en que algún ave decida hacer aquí su hogar hasta que llegue el otoño y migren. Tal vez esta primavera…"

"Tal vez." Le dije. "Me he fijado que tienes una palangana en el balcón."

"Sí… bueno… digamos que eso no es exactamente para pájaros, hay bastantes gatos callejeros en el solar de enfrente." Me dijo.

"Así que te gustan los animales." Le dije divertido.

"Desde que era pequeña." Afirmó sonriendo y mirándome un momento para volver a mirar al lago. "A veces creo que algunos son más sensibles que algunas personas."

"Uhhhh, que dura." Afirmé. "¿Y eso?"

"Hum." Dijo encogiéndose de hombros. "He tratado con todo tipo de gente en estos años. ¿No deberíamos esperar que Hak volviera con el agua antes de empezar?"

"No creo que le importe." Afirmé. "Le dejaremos su parte."

"Pues yo le espero." Afirmó poniendo el bollito sobre la servilleta que lo había envuelto.

Leal, con buen corazón, agallas… cada vez que descubría algo nuevo de ella me gustaba más.

"Ah, ahí viene el agua." Dije sonriendo viendo a Hakkai retornar con tres botellines de agua.

"¿Sabes qué?" Me dijo suavemente como si no quisiera que Hakkai se enterase. "Cuando te relajas un poco y actuas normal me cuesta un poco acordarme que eres un plasta estúpido."

"¿Hum?" Le dije sin entender del todo lo que decía.

"Que a veces no eres tan mala compañía." Me dijo sonriendo y moviendo la mano hacia Hakkai.

"Siento haber tardado." Dijo él dejando las botellas en el banco para que cada uno cogiéramos una que beber con la comida. "He tenido que buscar la fuente."

"Si tenias una a unos 100 metros." Le dijo ella. "Justo tras esos arbustos."

"He tenido que ir hasta pasar ese edificio de allí." Afirmó señalando a uno enorme.

"Vaya, entonces mejor siéntate y come algo." Le dije. "Te hemos esperado."

"Gracias, pero ahora estará todo frío." Afirmó.

"Bah, seguro que sabe igual de bueno así." Le dijo ella. "Y así el mal de uno es mal de todos."

"Pues gracias." Nos dijo sonriendo feliz.

Sin lugar a dudas esa chica era realmente curiosa y extraña.

(Salto espacio-temporal)

"En serio, por qué vienes a clase." Me dijo Lily mientras salíamos de su última clase.

"Te juro que he intentado prestar atención, pero… ese idioma es difícil." Afirmé. "¿Por qué no aprendéis japonés? Eso sí que es un idioma con futuro."

"Mira, vamos a buscar a Hakkai y volvamos a casa." Me dijo. "Pero primero… vamos a buscar un par de libros que tengo que consultar."