Los personajes de Sailor Moon son propiedad de Naoko Takeuchi

Te Encontrare

Una duda; El adiós a Mina

Capítulo 2

1 hora después despertó al no poder conciliar el sueño, agradeciendo que el pelinegro, no hubiera regresado

-Porque, no vienen por mi_ imploro con la mirada en el techo_ por favor ayúdenme, a salir de este maldito lugar

Recuerdo

Siete años habían pasado, desde que llegó al orfanatorio, siete llenos de tormentos provocados por esas dos mujeres, pero también años felices por la compañía de, Endimión y Mina… los tres eran inseparables, se protegían y cubrían de las brujas esas, pero también de los otros niños, que los evitaban por su manera sobreprotectora de actuar, nadie se podía meter con uno por que aparecían los otros dos a la defensa del que necesitaba ayuda, los llamaban los tres mosqueteros, y así era como se comportaban uno para todos y todos para uno.

-No quiero que te vayas_ sollozo_ primero tú y en unos meses también se irá Mina no pueden dejarme sola_ lo abrazó

La rubia lloro, a ella le faltaban todavía 4 años para salir de ese infierno, y sus dos único amigos, la dejaban no sabía que sería de ella, no quería estar sola otra vez.

-Yo vendré a verlas todos los días se los juro_ dijo quedo el pelinegro

-Tengo una idea_ expreso la rubia del lazo rojo_ porque no cuando yo salga de aquí_ junto las cabezas para que solo ellos escucharan _ cuando yo salga vendremos por ti y nos escaparemos

-Genial_ expreso con una sonrisa Serena_ Me encanta como trabaja esa mente loca que tienes Mina

-Perdón chicas pero no creo que sea buena idea_ comenta el pelinegro cauteloso

-Es que tú quieres que se quede sola por cuatro años más aquí_ le lanzo una mirada de desaprobación _ esas brujas y en especial Jedaite harán de su vida un infierno

Jedaite era un huérfano, que desde que llegó un año después que Serena, la molestaba a cada oportunidad que tenía, eso sin contar que se había aliado a las brujas llevándoles información de lo que hacían los demás, era casi de la edad de Endimión, por lo que no tardaría en salir…, pero en lo que salía haría todo para arruinar su vida...

Aún no entendían cual era el motivo del odio que le tenía a Serena, se ensañaba a cada oportunidad que tenía, gracias al él la rubia paso, varias noches encerrada en aquel, horrible cuarto sin comer y pasando frío ...

-No es eso pero podrían acusarnos de secuestro_ tomo las manos de Serena_ te prometo que encontraremos una solución, nada me haría más feliz que estuvieras conmigo toda la vida_ la joven se sonrojo por sus palabras y asintió

Claro que estas palabras no pasaron desapercibidas por la loca rubia que los miraba, con mucho interés, no era una sorpresa para ella, Endimión siempre fue más sobreprotector con Serena, aunque nunca mostraba o decía lo que sentía era un tanto obtuso en cuestiones de expresar sus sentimientos, siempre se mantenía en una pose seria.

Un par de días de después Endimión salió de aquel lugar, encontró trabajo en el centro de la ciudad, estaba haciendo los trámites para ingresar, a la universidad quería ofrecerle un mejor futuro mejor tanto a Mina como a Serena, ellas eran su familia y haría lo que fuese para mantenerlas a salvo, aun a costa de su propia vida.

Durante los siguientes tres meses, las visitaba, por supuesto que estás visitas eran a escondidas de los demás, Endimión las esperaba, en el patio trasero, la primera en aparecer, siempre era Serena, así como la última en despedirse, era la rutina de todas las noches.

Pero una noche fue diferente…

-Hola pensé que no saldrían hoy_ comentó ansioso el pelinegro_ ¿Dónde está Serena?,

Mina tenía los ojos rojos y vidriosos.

-Mina por dios que pasa

-Es que Jedaite la empujó por las escaleras, y ahorita está en la enfermería_ comentó en un susurro

-Maldita sea_ exclamó molesto_ pero ella está bien, ¿por qué la empujó el idiota ese?

-Él no tiene motivos para hacerlo sabes que la odia_ sollozo_ y bueno está bien solo algo mallugada_ trato de sonar divertida

Hizo una pausa y miro fijamente, al pelinegro, antes de tomarle las manos a través de la reja

-¿Qué vamos a hacer yo salgo de aquí en 2 meses? , no la podemos dejar aquí_ el pelinegro asintió_ las brujas ni siquiera la defendieron, si no fuera porque la trabajadora Setsuna llegó, ni si quiera estaría en la enfermería. Y sabes que a Jedaite, le faltan 4 meses para salir hará de esos 2 meses un verdadero calvario para Serena… No lo podemos permitir_ suspiro_ eso sin contar que durante los próximos años estará aquí con esas mujeres.

-Deja resolver algunos asuntos_ hizo una pausa_ tengo que ausentarme durante 3 días, eh estado pensando en algo, sé que es arriesgado

-Sabes que cuentas, conmigo_ soltó sus manos_ pero porque te tienes que ir

-Conocí a alguien que nos va ayudar es muy amable_ suspiró _ necesito que te mantengas cerca de Serena, no te despegues de ella por nada, entendido

-Claro, pero cuál es el plan

-De hecho es tú idea, se van a escapar_ susurro con cautela_ necesito que en tres días recojan sus cosas nos veremos aquí a media noche

-De verdad_ el pelinegro asintió_ pero que pasa con eso del secuestro_ esa idea le asustaba, porque si los descubrían el pelinegro, iría a la cárcel, y Serena regresaría aquel infierno

-Nos iremos a otra ciudad_ los ojos de Mina se iluminaron_ además pensaran que se escaparon no que las secuestraron, ya casi tengo todo, solo necesito ultimar detalles

-No te preocupes estaremos listas_ comentó en tono alegre

-Entonces así quedamos cuídate, y por favor cuídala, dile que le mando un besó_ Mina asintió_ tengan todo listo De acuerdo

-No te preocupes, de todos modos, no tenemos muchas cosas_ hizo una pausa y le dirigió una sonrisa pícara_ con un beso eh, dónde le digo que se lo mandas

-Mina!_ sonrojado gritó el pelinegro_ mejor me voy cuídense

Los tres días pasaron, y un joven de ojos verdes como esmeraldas, y cabello negro como la noche, espera impaciente, por las dos rubias. Había arreglado todo, vivirían en otra ciudad, el estudiaría en por las noches en la universidad, consiguió en donde estudiarían tanto Mina como Serena. Su amigo le saco una documentación donde hacía constar que le era el tutor legal de Serena.

-Gracias al cielo, que ya están aquí_ ayudo a las dos a saltar la reja_ mira nada más como estás_ miro el golpe en la frente de Serena que lucía un gran moretón

-Estoy bien_ abrazo con efusividad a Endimión_ Te extrañe

-Y yo, a ti_ hundió su nariz el cabello dorado de Serena_ No sabes lo preocupado que estaba princesita

-Cof, cof, cof_ una rubia los hizo deshacer el abrazo_ yo también estoy aquí_ se quejo

-Lo siento Mina, también me alegra verte_ susurro y le dio un abrazo_ Vámonos, es peligroso seguir aquí_ las dos rubias asintieron

Caminaron por varias horas hasta llegar a una montaña, donde iban a pasar la noche, el pelinegro las llevo a una especie de cueva para que descansaran, todavía les quedaba un largo camino que recorrer, tenían que alejarse lo más posible, sin levantar sospechas, por el pelinegro las hizo ir a pie por el campo, nadie las seguiría por ese camino, creerían que irían hacia la carretera principal.

-No pretenderás que nos quedaremos aquí, Endimión_ miro el lugar horrorizada

-Lo siento Mina, pero mañana tenemos que caminar más_ tomo unas bolsas que estaban dentro de la cueva y sacó dos cobijas_ tomen, pondré una fogata para calentarnos y descansaremos

-No creo poder descansar en un lugar así

-Vamos Mina, no es tan malo velo como una aventura, _ dijo quedo Serena_ y deja de quejarte Endimión, se esforzó mucho

-Ya que no hay más remedió_ se dirige al pelinegro_ mañana caminaremos mucho

-No tanto, mi amigo vendrá por nosotros y nos llevará a nuestro hogar_ sonrió

-Genial_ hizo una pausa y susurro con cautela_ Oye y ese amigo tuyo es guapo_ haciendo que aparecieran gotitas en la frente de sus amigos

Tiempo después Mina había caído en brazos de Morfeo, Endimión se acercó más a la fogata para evitar que se a pagará, y para darse un poco de calor, Serena lo estaba observando

-Endimión tienes frío_ se acercó más a él_ ven te comparto _ extendió un poco la cobija para abrigar al pelinegro también

-No así estoy bien descansa_ le ofreció una sonrisa llena de ternura

-Vamos no seas necio te vas a enfermar_ tapo al pelinegro_ ves así está mucho mejor

-Gracias_ abrazo a la rubia por los hombros y la acurrucó en su pecho_ ahora duérmete_ beso su cabello

Los se quedaron dormidos, a pesar de las condiciones se sentían felices, jamás olvidarían aquella noche, les albergaba en el pecho una enorme satisfacción, bienestar y paz, que solo encontrarían estando juntos.

Fin del Recuerdo

-Aquella vez fue la primera vez, que dormimos juntos_ sonrió con nostalgia_ Te extraño tanto

.

.

.

-Malachaite, que haces a esta hora por aquí_ se acerco al moreno que estaba sentado en el sofá_ no me digas que hubo problemas, con el embarque

-Para nada hombre, al contario todo salió perfecto_ los ojos le brillaban_ Vengo a festejar además vengo a..

- a que_ hablo el pelinegro al ver que se quedaba callado

-A ver si te gustó tu regalo no me has dado las gracias_ hizo una pausa_ lo único que supe es que abandonaste tú fiesta de cumpleaños, sin despedirte

El pelinegro, se le quedo mirando, no sabía cómo sacarse esa duda lo inquietaba

-Vamos Darién di algo_ sonrió_ todavía que tu amigo, te organiza la mejor fiesta, te da un magnificó regalo, tú ni siquiera te despides eso no es muy cortés, creí que tenías más modales…

-¿Cuánto te costo?_ interrogo el pelinegro_ Vamos dime

-Eso no se pregunta amigo_ paso su brazo por los hombros del ojiazul_ Si no te gustó te puedo conseguir….

-No quiero otra cosa quiero saber ¿Cuánto?_ lanzo una mirada de advertencia

-Vamos hombre, que importa eso… lo disfrutaste ¿no?, se nota en tú cara

- Ese no es el punto, claro que me gusto_ fue a servirse un poco de alcohol _Me encanto _ sonrió

-Entonces no te en redes tanto_ tomo el vaso que le ofrecía el pelinegro_ que importa lo demás

-Me importa, y mucho_ afirmo

-¿Por qué?, no lo entiendo, tú lo querías y ahora lo tienes, ¿qué importa él como? … _el peli plateado no dijo más

.

.

Recuerdo

4 meses atrás

Una rubia de ojos azul como el cielo, recogía sus cosas para salir había terminado su turno y se encontraba exhausta, lo único que tenía en mente era llegar a su cama a descansar.

Salía por la puerta trasera del restaurante, cuando una fuerte mano apreso su brazo

-Hola hermosa_ la acercó más a su cuerpo_ Creí que no saldrías nunca, llevó un buen rato esperándote

-Usted_ le dirigió una mirada de fastidio_ me puede soltar me lástima

-Sólo si me aceptas una invitación a bailar_ tomo un mechón de su cabello y lo colocó detrás de su oreja_ Vamos será divertido, apuesto que nunca has ido a un sitio así

-No me interesa conocer esos sitios_ suspiro_ y menos con usted, ya déjeme tranquila

-Porque eres tan mala conmigo_ acarició el brazo se la joven_ yo solo quiero ser tú amigo, nos divertiríamos mucho

-No me interesa su amistad_ dijo con firmeza_ Ahora si me permite_ se separo un poco de él, pero aún la sostenía del brazo

Al pelinegro se oscureció la mirada nadie lo rechazaba, es más las mujeres lo buscaban, pero esa rubia lo tenía obsesionado, desde que la vio salir, de aquella preparatoria, quedó prendado de ella su peculiar peinado en forma de odangos, su cara que parecía esculpida por los ángeles, su nariz recta, sus ojos azul como el cielo, sus mejillas iluminadas, esa pureza que trasmitía su mirada, pero su cuerpo era otra cosa, está hecho para el placer, era una tentación andante, sus pechos ni muy grandes ni tampoco pequeños simplemente perfectos, su cintura pequeña, esas caderas que se balanceaban gentilmente, y sus interminables piernas que gustoso recorrería

Había hecho todo lo posible, para que callera a sus pies pero nada funcionaba, con otras mujeres con una sonrisa bastaba, algún regalo caro y listo…

Estuvo visitando el maldito lugar donde trabajaba, para poder platicar con ella pero siempre lo evadía, se comportaba fría e indiferente con él, jamás le dedico una sonrisa, bueno la verdad era que la joven no sonreía mucho…

Jamás tuvo que estar esperando a nadie, para que salieran con él, esto llego a los límites de su paciencia, trato de ser amable, pero esto lo rebasaba, no entendía porque simplemente, no la dejaba, mujeres había muchas, pero claro ninguna como ella en lo fondo lo sabía se estaba enamorando de ella.

Ella tenía algo diferente, quizás era que no se impresionaba con lo que él poseía ni lo que podía ofrecerle, se notaba que no era una chica interesada, era simple, pero a la vez quería descubrir todos sus secretos, todo lo que ella llegar a lo más profundo de ella, simplemente estaba cautivado por esa bella rubia.

Recurría a todo para que lo aceptara, le ofrecería todo pondría el mundo a sus pies si fuese necesario, aunque la joven ya había rechazado, todos sus obsequios, esto lo enloquecía que rayos quería

Pero en su arrogancia, creía que todo tenía un precio y esa joven no sería la excepción por muy honrada que se mantuviera el dinero o lo que sea que fuese que le pidiera, él estaba dispuesto a pagarlo, lo que costara valía la pena por tenerla junto a él.

-¿Cuánto quieres por estar conmigo?_ sonrió al ver la sorpresa en sus ojos_ Soy muy generoso, solo pide

-Cómo se atreve _ el pelinegro no se espero que la mano de la rubia se estampara contra su mejilla_ No estaría con usted prefiero que me coman las ratas_ logro soltarse del agarre y caminar varios pasos alejándose de él

_él pelinegro la miro estupefacto jamás una mujer le había pegado, esperaba que saltase de justo con su propuesta quién diablos no lo haría_ No creo que sea agradable que te comen las ratas, conmigo podrías disfrutar y mucho_ le sonrió lascivo y se acerco hasta quedar frente a ella

-Es usted repugnante_ lo fulminó con la mirada_ quiero que me deje tranquila, o lo denunciare por acoso

_Una carcajada sonora retuvo entre ambos_ Me gustan tus agallas, pero yo que tu lo pensaba_ la barrio con la mirada su vestimenta era bastante simple_ conmigo lo tendrías todo_ tomo su cara con las manos_ tienes hasta mañana para pensar mi propuesta, te espero en el parque a medio día cerca del lago, se que harás lo correcto

Sonrió al ver el desconcierto en la rubia

-Otra cosa_ acarició sus mejillas con los pulgares_ Si no llegas no te lo pediré otra vez_ hizo una pausa_ Pero si llegas solo yo diré cuando te podrás ir, y no creo que eso sea pronto… _ beso su frente y desapareció de la vista de la rubia.

La rubia no tenía nada que pensar, su decisión ya estaba tomada; ella no era esa clase chica, que se dejara comprar, sería pobre pero tenía dignidad, y solo estaría con alguien por amor.

Al día siguiente el pelinegro espero paciente, la llegada de Serena sabía que iría solo estaba, cotizando más su precio solo por eso lo había rechazado, pensó con soberbia para poder pedir más.

Un par de horas después, el joven se fue furioso de aquel lugar la rubia, jamás llegó golpeando con fuerza el orgullo del hombre, pero se prometió que no la buscaría más, ella vendría a él.

Llego furioso a su casa maldiciendo y gritando a quien se le pusiera en su camino

-Por dios Darién quita esa cara_ comento divertido Malachaite_ que paso ahora

-¿Qué haces aquí?_ bramo furioso_ tendrías que estar supervisando las rutas

-Eso ya está arreglado_ comentó _ a hora que diablos anda cuéntame para eso somos amigos

-Una mujer_ murmuro_ maldita sea me tiene loco

-Eso sí que es un milagro_ sonrió de lado_ cual es el problema

-Prefiere que se la coman las ratas a estar conmigo _bufó_ pero carajo… nadie me había rechazado

-Jajajajaja- se burló_ eso si es noticia_ se calmo un poco al ver la furia en el rostro de joven_ pero si ya sabes que todo tiene un precio, para que te enojas…

-Ha rechazado lo que le ofrecí_ tomo su cabello tirándolo hacia atrás_ jamás le eh ofrecido esto a nadie y me rechazo

Después de aquel día trato de no pensar más en aquella rubia, pero todo fue en vano, algo siempre hacia que la recordará, se esforzó por no ir aquel lugar donde trabajaba, pero le fue imposible, no entraba sólo la observaba desde su auto, esto lo desesperaba la seguía, su rutina era la misma, de la casa al trabajo, del trabajo a la escuela, de la escuela a su casa, claro si olvidar que todos los días, visitaba el cementerio, seguramente por sus padres, sabía que vivía con una amiga, pero no sabía más de su vida.

Esta fue su rutina por 3 meses, después tuvo que hacer un viaje, para arreglar asuntos con los embarques que realizaba, estuvo fuera 1 mes, a su regreso se encontró con una sorpresa, su amigo y empleado de confianza Malachaite, le daba la bienvenida, con una gran fiesta de cumpleaños.

La fiesta trascurrió, con normalidad, litros y litros de alcohol, mujeres, y drogas.

Pero las sorpresas por parte de su amigo no había terminado, aún faltaba lo mejor, dicho por las palabras de esté.

Según el peli plateado sería, el mejor regalo de su vida….

Fin Del Recuerdo

-Contéstame_ tomo de golpe el trago que traía en la mano

-Ok, pues la verdad, en la fiesta si me gaste una fortuna_ observo el fastidio en la mirada del pelinegro_ pero en lo otro, la verdad no lo recuerdo bien, olvídalo quieres..._ sonrió

Malachaite cambió de tema, quería saber cómo le había ido en su viaje, que nuevas alianzas pacto, y que nuevos mercados abarcarían, todo para colocarse en la cima…

-Como estuvo el viaje, hay buena mercancía…

-El viaje estuvo bien, y la mercancía la mandan en unos días, coordina todo… quiero tomarme unos días_ el peli plateado asintió

.

.

.

Una rubia se mecía, abrazada a sus rodillas, cerca de la puerta de un balcón clausurada, lágrimas corrían por sus mejillas, recordando, su vida..

-Mina, te extraño tanto tú también me abandonaste_ sollozo

Recuerdo

2 meses atrás

-Serena, Serena_ gritaba una agitada rubia_ Despierta, anda tengo una noticia_ reí descontroladamente

-Mina, ya viste la hora déjame dormir_ se quejaba_ a parte que horas son estás de llegar

-Vamos levántate, te prepare un poco de café_ a regañadientes se levantó_ Toma, bebe necesito que estés bien despierta_ poniendo en sus manos una taza de café recién hecho

Bebió, un poco_ Bien ahora que te paso_ miro en los ojos de su amiga un brillo, muy especial_ Anda dime

-Bueno_ tomo las manos de Serena_ Yaten me propuso matrimonio_ suspiro_ Mira no es hermoso_ mostro una pequeña argolla

Yaten era el amigo de Endimión, este le ayudo a buscar el lugar donde vivirían, además de buscarles trabajo a los tres

-Mina, Felicidades_ la abrazo, se sentía muy feliz por su amiga, pero también nostalgia, de lo que pudo ser

-No llores_ seco un poco las lágrimas de su amiga_ a él no le gustaría

Instintivamente, la rubia llevo las manos, a su cadenita

-Porque tuvieron que ser así las cosas, hubiéramos sido tan felices

-Ya no te atormentes no vale la pena_ hizo una pausa_ además yo no te voy a abandonar, Yaten y yo queremos que te vayas a vivir con nosotros

-Yo no puedo, ustedes necesitan su espacio, yo voy a estar bien

-Claro que no, esto no está a discusión Tsukino_ la miro seriamente_ además eres mi hermana

-Voy a estar bien_ aseguro_ nos veremos todos los días

-Que no_ puso cara seria sin mucho éxito_ te recuerdo que eres menor de edad, y como tu hermana mayor, debes obedecerme

-Pues que hermana mayor más responsable_ miro a su alrededor_ la que no recoge su ropa, no lava los trastes, no se despierta hasta que no me ve enojada_ enumero divertida

-Oye_ le arrojo un cojín_ no seré muy ordenada lo admito, pero no por eso dejo de ser Mina Aino "La Diosa del Amor"

-Por cierto Mina, que pasará con tus estudios

-Ah, pues lo dejare de lado por momento_ ella no era bueno para estudiar_ y tú que vas a estudiar cuando salgas de la preparatoria

-Quiero Ser Doctora_ suspiro_ Ahora, a planear todo para tu gran día

-Si!_ sonrió de oreja a oreja- estoy tan emocionada, siento que voy a estallar de tanta felicidad.

Mina no cabía de felicidad desde que conoció a Yaten, se enamoro de él, y al parecer al peli plata le sucedió lo mismo, tuvieron química desde el momento en que se conocieron se complementaban el uno al otro Mina ponía la chispa y la alegría mientras Yaten la cordura y la mesura que necesitaba la relación

Las dos rubias rieron, divertidas, mientras planeaban lo necesario para el día gran de Mina, la boda sería en un mes y medio, debían darse prisa, para que todo, quedará perfecto.

El tiempo paso volando, y gran día por fin llegó, fue una ceremonia pequeña, pero muy hermosa, los novios se veían radiantes, se veía lo enamorados que estaban el uno del otro, asistieron muy pocas personas, Yaten solo cantaba con un primo, así que él y Serena fueron los padrinos, Luna y Artemis y un par de compañeros del trabajo. Sólo la gente que los quería y estimaba se encontraban ahí.

-Felicidades_ abrazo a los nuevos esposos_ van a ser muy felices_ miro al peli plateado_ más te vale que la hagas feliz, o te las veras conmigo

-No te preocupes, daré mi vida entera para hacerla feliz

-Oh Yaten, eres tan lindo_ Serena solo rodo los ojos al ver como se hacían mimos

-Por cierto cuñada, en cuanto volvamos, tú te mudaras con nosotros, Entendido_ la miro con determinación

Después del anuncio de la boda los futuros esposos, insistieron hasta que la rubia acepto vivir con ellos, se mudarían a una pequeña casa, en el centro de la ciudad. Habían dispuesto una recámara para Serena, y Yaten prometió ayudarle para postularse en la universidad...

-Claro no lo he olvidado, en cuanto regresen me mudo_ el nuevo matrimonio asintió

El matrimonio partió rumbo su luna miel, se iban por dos semanas a una casa en el campo, que le habían prestado a Yaten, toda parecía retomar su curso, aunque el dolor que sentía la rubia, todavía no lo podía superar. Todo era muy reciente, maldita sea la hora en que ese volvió a aparecer en sus vidas.

Si no hubiera aparecido, seguramente la próxima boda en celebrarse sería la suya con él, pero ya no servía de nada lamentarse…

.

.

1 Semana después

-Serena tienes una llamada

-Gracias Luna_ tomo el teléfono que se encontraba en la cocina del restaurante_ Diga

-Es usted Serena Tsukino_ una voz profunda al otro lado de la línea cuestiono

-Sí, con ella, quien es usted

-Soy el detective Haruka Tenou; encontramos este número con su nombre en el bolso de la Sra. Mina Kou

-Soy su hermana que paso con Mina_ le dio algo de miedo, pero después pensó que quizá Mina lo hubiese perdido, ella era bastante despistada.

-No sé cómo decirle esto señorita_ un silencio sepulcral se hizo_ la Sr. Y el Sra. Kou sufrieron un accidente en la carretera de Osaka, ayer en la noche.

-Pe… Pero están bien_ tartamudeo la rubia_ en que hospital están voy para allá inmediatamente

-Señorita esto es muy difícil para mí pero…

-Hable dígame que pasa

-Ellos fallecieron, un conductor ebrio impacto contra el auto donde viajaba la pareja haciéndolos volcar; no pudimos hacer nada el golpe fue muy fuerte murieron instantáneamente._ el detective odiaba, esos incidentes por gente irresponsable como ese sujeto ahora dos jóvenes perdían la vida, lo único que le quedaba era poder ayudar a los familiares a que los trámites para que estos fueran ágiles

El teléfono se le resbalo de las manos, eso no podía ser cierto, ellos tampoco la podían dejar…

Todo lo demás paso tan rápido, gracias a la ayuda del oficial, y de un primo de Yaten llamado Taiki, se hizo la recuperación de los cuerpos, y los arreglos para sepultar al joven matrimonio, los sepultaron uno al lado de otro, la rubia ya no tenía fuerzas, esto era demasiado.

Acaso no tenía derecho a algo de felicidad, todo lo tenía lo iba perdiendo poco a poco, se sentía vacía, la alegría que tenía se estaba consumiendo poco a poco…

Los siguientes días se la paso en su pequeño apartamento, apenas probaba bocado, y eso la hacía gracias a Luna que iba diariamente, a cuidar de ella

El trabajo obviamente lo perdió, pero ya no le importaba nada, estaba sola al parecer ese era su destino.

Lo único que la mantenía era saber que algún día encontraría, aquel hombre, que había destrozado su vida, lo haría pagar por arrebatarle lo que más quería, pero a estas alturas donde ya no sabía si valía la pena buscar justicia, ya no tenía que la apoyara y que estuviera a su lado se había quedado sola…

Fin del recuerdo

La rubia se perdió en sus recuerdos…

.

.

.

Habían pasado ya un par de horas desde que Malachaite, había llegado, después de haberse puesto de acuerdo en cuanto, algunos detalles de su trabajo, el peli plateado anunciaba su retirada

-Bueno Darién, me voy _ tomo su chaqueta_ Estamos en contacto

-Todavía me debes algunas explicaciones_ el peli plateado no le dio mayor información sobre su bello regalo

-Te dije que no te enredarás_ se dirigió a la salida_ Estamos en contacto y tomate el tiempo que quieras, yo me puedo hacerme cargo de todo, descansa

El pelinegro asintió y lo encamino a la puerta

.

.

El pelinegro se dirigió a su habitación. Se apoyo en la puerta, buscando la llave , en cuanto entro la habitación la encontró en penumbras, se dirigió al interruptor; observo que la cena de su amada estaba regada en el piso, se dirigió deprisa al baño, al encontrar la puerta de este abierta, al entrar encendió la luz pero ahí no está ella.

No fue hasta que salió a grandes zancadas de este, que la encontró hecha un ovillo, entre el sofá y la puerta que daba al balcón, solo tapada por la enorme toalla que la cubría, esto lo éxito mucho, inmediatamente se acerco a ella para tomarla en brazos y llevarla a la cama…

Se inclino para poder cargarla, haciendo que la rubia despertara de golpe, debido al estrés que tenía, cualquier movimiento cerca de ella la alteraba

-Déjame, no te me acerques_ intento apartarse

-Tranquila, vas estar más cómoda en la cama_ estaba casi a la altura de la rubia miro detenidamente, su rostro, sus ojos los tenía rojos e hinchados_ has estado llorando…

-No te importa_ se levantó de un salto alejándose del pelinegro_ eres un ser despreciable, quiero irme ahora_ grito

-Ya basta niña estúpida _ se acerco a ella acorralándola entre su cuerpo y la pared_ si estás aquí es por tú querías, ahora me vas a decir cuánto te pago Malachaite

-Que estupideces estás diciendo _ trato de empujarlo_ a mi no pagó nadie imbécil

-Entonces como es que llegaste, como mi flamante regalo

El pelinegro aun creía que la rubia, había aceptado dinero, para estar con él, lo que no le cuadraba era su actitud, que diablos iba a estar haciendo Serena enfundada en un provocativo conjunto de lencería negra, esperando por él, y ahora se comportaba como una víctima llorosa.

-Tú deberías saberlo, maldito monstruo _ grito con furia

-No se dé que rayos hablas…

-Crees me voy a tragar ese cuento tú lo ordenaste_ lo miro con rabia_ Como no acepte tu maldita propuesta, por eso lo hiciste…

La rubia lo miraba con ira, no entendía tanto cinismo de parte del pelinegro. Era obvio que no deseaba estar en aquella casa, a que estaba juagando al decirle, que si se encontraba ahí era porque ella deseaba estarlo… Lo único que tenía claro es que en cualquier oportunidad que tuviese de marcharía muy lejos de aquel hombre.

En cambio él la miraba confuso, no tenía idea de lo que decía la ojiazul, pero de una cosa estaba seguro no la dejaría marchar por nada, con ella se sentía completo jamás se sintió así por ninguna otra mujer, era algo completamente nuevo para él y no estaba dispuesto a perderla.

Pero como Fue que Serena llegó a este a él como la convenció Malachaite y por qué se comportaba de ese modo simplemente no lo comprendía...

¿Qué les pareció les gusto?, he estado cambiando de ideas, así que espero no aburrirlos gracias por tomarse el tiempo de leer las locas ideas, que cruzan por mi mente un beso y hasta el próximo capítulo

Perdón creo que con el capítulo 2 hubo un problemita, apareció como si hubiera actualizado antes, no sé qué paso…

Gracias

Yesqui2000 Pues verás si la, ama pero ella no su corazón es de otro, quien sabe tal vez logre ganársela… gracias por dejar tus comentarios y seguir esta loca historia. :3

Conyta Moonlight Gracias por leer la historia, cheque la ortografía, espero no haberme equivocado en este capítulo, y no Endimión y Darién no son los mismos…. :3

Christy de Chiba Lamento decirte que en esta historia nuestro amado Darién es malo, aunque si la quiere a su manera… Gracias por la bienvenida y tomarte el tiempo de leer el capítulo. :3

Y a todos aquellos que se tomaron el tiempo de leer esta historia muchas, muchas Gracias

Un Besote y nos vemos en el próximo capítulo

Serenity06