.Los personajes de Sailor Moon son propiedad de Naoko Takeuchi
Este capítulo es algo fuerte contiene Lemon y quizás odien a Darién…
Capítulo 3
Mía
La pareja está discutiendo, la rubia no se tragaba el cuento de que él no sabía nada, además eso no lo eximía de lo que le había hecho…
Recuerdo
2 días atrás
-Pasa Luna_ la rubia, hizo un ademán para que la mujer entrará_ ¿Qué haces aquí tan temprano?, no fuiste a trabajar
-Mi niña, ayer renuncie_ tomo asiento_ quería proponerte algo_ toma las manos de la rubia, para que se sentara a su lado_ Mi esposo Artemis, ha estado algo enfermo, y decidimos irnos aún lugar más tranquilo, a vivir, un sitio con mejor clima….
-Entiendo_ la rubia se entristeció, Luna era lo único que tenía ahora_ Pero si es por la salud de Sr. Artemis… Te deseo suerte
-No vine a despedirme_ la miró con ternura_ Quiero que te vengas a vivir con nosotros_ hizo una pausa_ no te hace bien quedarte aquí, tal vez un cambio te hará bien
-No lo sé_ cerró los ojos_ aquí, están todos los recuerdos, que tengo de ellos, además aquí están sepultados… no si podría dejarlos
-Por lo mismo pequeña, no te debes aferrar al pasado_ tomo un pañuelo para limpiar las lágrimas de la joven_ El lugar, donde vamos es muy tranquilo, tal vez la distancia y el tiempo sanen un poco tu corazón, y dejes de pensar en buscar algo que te hace daño…
-Tal vez tengas razón…
-La tengo, ahora recoge tus cosas partimos mañana a primera hora
-Tan pronto…. Luna tengo que despedirme de ellos, no me puedo ir así nada más
-Entiendo, mira no quiero presionarte_ saco una tarjeta de su bolsa_ aquí está la dirección del lugar a donde vamos, si no estás lista, para irte mañana, nos puedes alcanzar allá, te parece
La rubia asintió, y tomo la tarjeta
-De todas maneras yo te estere esperando mañana, en la terminal de camiones
-Gracias Luna…
-Sabes, que te quiero mucho, bueno ahora me despido, tengo cosas que terminar de arreglar para el viaje
-Si_ acompaño a Luna a salida no sin antes darle un fuerte abrazó_ yo también te quiero mucho
Después que Luna se fuera, Serena se quedó pensando un buen rato sobre lo que haría; toma la cadenita entre sus manos
-Siempre estarás en mi corazón no importa donde vaya_ la rubia ya había tomado su decisión, comenzó a empacar sus cosas, no eran muchas, así que termino pronto
En cuanto a los pocos muebles que tenía, los dejaría, seguramente el casero los tiraría después, o los regalaría, eso ya no importaba, bajo al sótano para decirle al encargado que se iría
Después de terminar con todo sus pendientes la rubia se dirigió al cementerio, quería despedirse, había tomado una decisión partiría mañana con Luna a primera hora.
Al llegar al cementerio se paró delante de tres pequeñas lapidas
-Hola les traje flores, Mina, Yaten les traje unas violetas, se cuanto les gustaban_ coloco un pequeño ramo en cada lápida_
- A ti mi vida te traje tus rosas, _ se arrodillo frente a ellas_ mañana me voy con Luna, no sé cuando regresaré, pero nunca los voy a olvidar… no sé porque tuvieron que ser así las cosas, pero de algo estoy segura, algún día nos volveremos a ver_ suspiro y dirigió su vista hacia las lápidas de Mina y Yaten_ por lo menos ustedes están juntos, te voy a extrañar tanto mi loca hermana
Se acerco a la otra tumba
-Te voy amar, toda mi vida, sabes pase mis exámenes de la preparatoria, ahora voy a estudiar mucho, para ser una excelente Doctora_ acarició la lápida_ veré que universidad está cerca del lugar donde viviré con Luna
El tiempo paso volando llevaba horas en aquel lugar, poco a poco fue obscureciendo, se levantó y sonrió a las tumbas frente a ella
-Bueno tengo que irme, tal vez cuando vuelva sea Doctora _ sonrió el sueño de su amado también era ser médico_ pero nunca los olvidare, algún día nos encontraremos de nuevo…
Se alejó del lugar rumbo a su casa, sin percatarse que alguien la seguía, faltaban dos calles para que la rubia llegara, cuando sintió una mano en su boca, y otra alrededor su cintura para inmovilizarla
-Quieta_ una voz en su oído susurro_ si gritas, la vas a pasar muy mal
Un automóvil se estacionó a un costado de ellos
-Que estas esperando sube_ la voz de otro sujeto ordenó_ el jefe está esperándonos, se hace tarde
La rubia trato de forcejear, pero el tipo que la sujetaba, saco un pañuelo poniéndoselo en la boca y nariz para dormirla, ella se desvaneció en los brazos de aquel hombre
No supo cuanto tiempo estuvo inconsciente, recordaba vagamente algunas cosas, susurros, y como era llevada en brazo al interior de una casa enorme
-Porque diablos tardaron tanto_ observó a la joven que traían_ es bonita por eso él está loco por ella
-Lo siento es que la muñequita se quedó horas en un cementerio, tuvimos que esperar a que saliera
- Ya veo, súbela a la habitación principal, y dile a Zirconia, que la arregle, con la ropa que dispuse para ella
-Si Señor
-Creo me voy a lucir, con el regalo para mi querido Jefe_ y soltó una carcajada
La rubia se sentía aturdida, parecía que lo poco que observaba y sentía fuera ajeno a ella, una mujer mayor la lavo, peino y cambio con un conjuntó de lencería negro, unas medias negras que llegaban a los muslos, la anciana esposo sus muñecas, y salió de la habitación.
Un par de horas después, Serena se levantó de la cama, aturdida por lo que había pasado, pero la imagen de ella frente al espejo, la hizo sobresaltarse, quién diablos le había puesto eso y para qué, miro sus muñecas esposadas, miro a su alrededor, se encontraba sola, había un ruido fuerte de música sonando en la que suponía era la parte de debajo de aquel lugar, trato de abrir la puerta pero estaba cerrada.
Miró a su alrededor, una enorme cama un sofá al lado de la puerta, un gran tocador, la ventana tenía una reja, no había salida
Un ruido de la puerta abrirse la hizo sobresaltarse inmediatamente se cubrió con la almohada a manera de protección.
-Veo que ya despertaste_ la recorrió con la mirada_ quedaste mejor de lo que imagine
-¿Qué hago aquí?, ¿Quién es usted?, ¿Por qué estoy vestida así?_ cuestiono nerviosa
-Son muchas preguntas no crees_ sonrió_ pero en fin, estás aquí como un regalo de cumpleaños, yo me llamo Malachaite, y pues estás así vestida porque es el envoltorio del regalo…, alguna otra duda_ se burlo
-Esto es absurdo, suélteme_ ordenó_ yo ni siquiera lo conozco
-Pero conoces a mi jefe, esto no habría pasado, si no fueras tan necia, para haberlo aceptado, perdiste querida
-Como que perdí, ¿Quién es su jefe?
-Pudiste tener el dinero que te ofrecía, pero ahora no tendrás nada…
-No sé de qué diablos habla, ahora suélteme, o empezaré a gritar
-Puedes gritar, todo lo que quieras, nadie te ayudara _ tomo asiento al pie de la cama_ solo vine a advertirte, que te portes bien…
La rubia se levanto y corrió hacia la puerta en un intento por escapar pero el peli plateado fue más rápido devolviéndola, a la cama
-Iba a quitarte las esposas, pero mejor no_ se dirigió hacia la puerta_ sigue mi consejo y copera, la puedes pasar muy mal zorrita…
Fin del Recuerdo
-Tú me secuéstrate_ gritó la rubia
-No preciosa, yo no ordené que te secuestraran _ la tomo por la cintura pegándola más as su cuerpo_ aunque, ahora eso ya no importa, lo importante es que estás aquí…
-Si tú no lo ordenaste, déjame ir_ trato inútilmente de apartarlo_ ya me hiciste suficiente daño
-Eso no será posible, ahora ya no importa él como llegaste, si el que estés aquí, preciosa_ la tomo en brazos para llevar la cama_ vamos a divertirnos, un rato
-¡No!_ chillo_ por favor, por favor, eso no
-Sé que soy un poco brusco, pero prometo controlarme_ la depósito en la cama inmovilizándola con su cuerpo y empezó a besar su cara
- Pare, por favor_ suplicaba_ yo no diré nada pero permita que me vaya
-Eres tan hermosa_ ignoró su suplicas_ Además, mereces un castigo por no comer, recuerda que lo te lo advertí
La rubia se removía, inquieta tratando de librarse del pelinegro
-Sabes_ la miró a los ojos_ Me diste el mejor regalo de cumpleaños de todos….
Recuerdo
- Quiero proponer un brindis, por el cumpleañero_ alzo la una copa el peli plateado_ salud!
-Gracias, amigo no lo esperaba
-Y aun falta lo mejor_ saco de la bolsa de su paltón una pequeña llave_ solo disfruta, un poco más de la fiesta
Un par de horas después, Malachaite, llevo a Darién para que recibiera su regalo
-Vamos, hombre cual es el maldito misterio
-Calma quieres_ le entrego la pequeña llave _ toma, tal vez la quieras utilizar o tal vez ¿no?
Lo condujo hacia la recámara, abrió la puerta que se encontraba con llave, el pelinegro lo miro extrañado, pero no dijo nada estaba algo ebrio, antes de entrar le dio una pastilla
-Tómatela, así disfrutaras más tú obsequio_
-Alguna zorra amigo_ suspiro_ no sé si este de ánimo para eso_ negó tomarse la pastilla_ además yo no tomo esas porquerías las vendo
Entraron a la habitación que se encontraba a obscuras, acurrucada en un rincón de la cama se encontraba una joven, Malachaite encendió la luz, se acerco a la cama obligando a la rubia a levantarse, una vez de pie la tomo de la cadena de las esposas que separaba sus muñecas, acercándola al pelinegro
La rubia al verlo, sintió temor…
-Darién amigo tú regalo_ le entrego a la joven_ Disfrútalo_ el peli plateado salió, en la primera planta la fiesta continuaba, y él la seguiría disfrutando
-Serena_ Darién la miro, no podía quitar la sonrisa de su rostro_ así que eres mi regalo, lo voy a disfrutar muchísimo
La joven tenía pánico, no logro articular palabra estaba paralizada de miedo, mientras el pelinegro no la soltaba de cadena que la tenía sostenida.
La miraba lascivamente, se llevo una mano a su boca
-Mmmm_ acarició su insipiente barba_ que voy hacer primero, estas tan provocativa_ instintivamente la rubia retrocedió unos pasos
El pelinegro coloco la llave de las esposas en la cómoda, comenzó por sacarse la camisa, la rubia tragó en seco el miedo invadía su cuerpo, miro a todos lados pero no había forma de escapar,
-No sabes lo que soñé con este momento
Tomo asiento el pequeño sofá, se sacó los zapatos y los calcetines, se levantó aflojando de a poco el cinturón hasta dejarlo caer al piso, llevo sus manos hacia el botón y cierre de su pantalón y se los quitó de un rápido movimiento, dejándolo en unos cortos y apretados bóxers negros
El hombre se veía espectacular, cuerpo marcado, alto, más de una estaría feliz, pero ella no tenía miedo, la habían secuestrado, vestido así, para complacer aquel tipo que tanto despreciaba
-Sabes el negro te sienta bien, es mi color favorito lo sabías_ se acerco como un felino a su presa la tomo en brazos y se abalanzo sobre sus labios se movía demandante sobre ellos
La rubia apretó sus labios, y lagrimas corrían por sus mejillas; el pelinegro la levanto y la depósito en medio de la cama, colocándose encima de la rubia, comenzó a besar su rostro, mientras le acariciaba las piernas, y las caderas a la joven
-Joder eres tan hermosa_ susurro junto a su boca_ espere tanto este día
La rubia estaba muda, el pánico no la dejaba reaccionar, sin esperar más el pelinegro busco el broche del brassier, y lo abrió con desesperación quitárselo no fue difícil ya que no tenía tirantes, quedo maravillado ante la visión de sus pechos desnudos tomo uno y lo llevó a su boca, en ese instante la rubia reaccionó
-No déjeme_ junto las manos para apartarlo_ Pare
El pelinegro la tomo de las muñecas y subió sus brazos por encima de su cabeza, sujetándola con una sola mano mientras, volvía su boca a los pechos de la joven, está solo lloraba
El pelinegro fue bajando la cabeza por el tórax besando todo la piel que se encontraba a su paso llegó a su vientre, y bajo un poco más, encontrándose con la diminuta prenda que le impedía verla por completo con la mano libre fue bajando poco a poco la prenda hasta deshacerse de está
-Eres perfecta_ soltó las manos de la rubia para hincarse en la cama y observarla embelesado
Instintivamente la rubia se arrastro hacia atrás colocando sus brazos alrededor de sus pechos, el pelinegro sonrió de lado, se levanto de la cama, y termino por sacarse la ultima prenda que lo cubría, dejando ver la orgullosa potencia de sexo
-Ahora si preciosa_ la tomo por los tobillos jalándola hacia él_ no puedo esperar más
La rubia pataleo y logro zafarse por unos segundos, hasta que nuevamente fue halada hacia él… el oji- azul le saco las medias con lentitud…
El peligro se arrodillo en la cama mientras le separaba las piernas a la rubia, para acomodarse entre ellas
-¡No!,¡No!_ trataba de liberase, trato de golpearlo con las manos pero este se las volvió a colocar por encima de su cabeza, mientras acercaba sus labios a los de ella…
-Te deseo tanto_ beso su boca, con la mano libre tomo la cadera de la joven para levantarla un poco
Acerco su miembro a la entrada de la rubia, cerró los ojos deleitándose con la sensación, respiro profundo, alejo un poco su virilidad, abrió los ojos y le sonrió a una llorosa joven.
De un movimiento brusco, penetro la cavidad de la rubia, rompiendo a su paso una pequeña membrana, muestra de la virtud de la rubia un hilo de sangre corrió por los muslos de Serena, junto con un grito de dolor que retumbo en aquella habitación
-¡No!_ lloraba la rubia
Por un momento el pelinegro se quedó quieto, está ebrio pero fue consciente que su hermosa Serena era virgen él había sido su primer hombre, y por supuesto que sería el último, este sin duda fue el mejor regalo que pudo hacerle esa hermosa rubia
Sin poder esperar más comenzó a embestirla con fuerza, estar dentro de ella era increíble, era tan condenadamente estrecha
-¡Nooo! ¡nooo! _ se quejaba de dolor_ me lastima
-¡Mmmm, o si!_ gemía de gusto cada que la embestía_ Mmmm
- Ya no más, por favor_ suplicaba
Darién no prestaba atención al dolor de la rubia, solo seguía, su propio instinto, embistiéndola cada vez más rápido, cada, vez más fuerte, cada vez más duro… varios minutos después el pelinegro se tensaba
-Ahhh, ahhh, prepárate cariño estoy cerca_ beso fugazmente los labios de la joven gimió de placer
Libero su semilla, con una última embestida profunda, dejando caer todo su cuerpo sudoroso del éxtasis producido, sobre el frágil cuerpo de su ahora amante
-Er… eres increíble_ comento con la respiración entre cortada_ m… ma… magnifica
Levanto la mirada para ver el rostro lleno de lágrimas de una joven destrozada, sin prestarle el menor interés a sus lagrimas beso su frente, y acaricio su rostro, aun estaba dentro de ella, enterrado profundamente, no quería romper ese vinculo todavía, recuperándose un poco se echo a un lado saliendo de ella, acercándola a la curva de su cuerpo la abrazo por la cintura posesivamente…
La rubia lloraba inconsolablemente, cuando sintió que la respiración del pelinegro se acompasaba, se levanto, la piernas le dolían terriblemente, y esa parte de su cuerpo en la cual nunca sintió dolor era la más lastimada y sensible, logro divisar una pequeña manta que cubría al sofá, con esfuerzo al tener la manos esposadas aún se en volvió en ella, se acerco a la perilla de la puerta, suspiro aliviada, estaba abierta
"tengo que salir de aquí", fue el pensamiento de la rubia, de pronto recordó que el infeliz ese había puesto la llave de sus esposas encima de la cómoda, tomo la pequeña llave, tenía que liberarse para poder escapar.
No le preocupaba que la matarán esa sería una bendición, lo que no quería es que ese animal la volviera a tomar, o peor aun que se la cedería a otros…
Se sobresalto al sentir unas manos sobre su cintura, arrebatándole la llave
-Con que el conejo quiere liberarse_ susurraron en su oído_ todavía no hemos terminado preciosa_ la giró
-Suélteme_ forcejeo la rubia
-Porque te pusiste esa cosa horrible sobre tu cuerpo_ tiro de la manta dejándola desnuda nuevamente_ Mejor mucho
La rubia retrocedió hasta chocar con la fría pared; el pelinegro estaba otra vez listo para adentrarse en ella. De un ágil movimiento, coloco las manos de la joven alrededor de su cuello simulando un abrazo, con sus manos comenzó a recorrer su cuerpo.
La rubia trato de patear, pero estaba atrapada entre la pared, y el cuerpo de aquel hombre, en su vientre podía sentir la dura erección de él, no quería que ser tomada nuevamente, había sido demasiado doloroso y humillante…
-Enreda las piernas en mi cintura_ ordeno
Al ver que la joven no obedecía, tomo cada muslo con sus manos levantándola del suelo, rozo su sexo con el suyo
-Me tienes embrujado_ y comenzó a lamer sus senos, y se introdujo en ella nuevamente de golpe
- hayyyy_ se volvió a quejar la rubia_ ¡No!, por favor
Con cada embestida, la rubia gritaba de dolor y suplicaba que se detuviera
-Oh dios mí ¡sí!_ gemía
Se estremeció violentamente al alcanzar un orgasmo, volviéndola a inundar con su semilla, enterró la cabeza en el cuello de la rubia
-Contigo eh tenido el mejor sexo de mi vida
La rubia no decía palabra alguna estaba cansada de tanto llorar y suplicar que la dejara, no opuso resistencia cuando fue llevada nuevamente a la cama, el pelinegro durmió satisfecho, mientras la rubia tardo en conciliar el sueño
Unas horas después Serena abría los ojos, "tal vez fue una pesadilla", quiso pensar la rubia pero, parado a su lado Darién la miraba, ya estaba vestido, acaricio su mejilla con un dedo haciendo que Serena se tensara,
-Buenos días coneja_ rozo sus labios con los suyos
La rubia no contesto, solo apretó más las sábanas que la cubrían con fuerza, fue en ese momento que se dio cuenta que ya no estaba esposada, sobo un poco sus muñecas
-Toma, ponte esto por el momento_ le tendió una playera seguramente suya junto a unos pants_ Después me encargare de lo que haga falta
La rubia se puso la ropa inmediatamente, no quería seguir desnuda frente a aquel maldito hombre
-Vámonos_ tiro de la mano de Serena_ Seguramente los demás siguen dormidos, no se darán cuenta de que nos marchamos
Darién quería salir de ahí sin dar explicaciones a nadie de porque partía con la rubia, Malachaite seguramente pensaría que una voz que la tomara, la dejaría como lo hacía con las demás… Pero esta vez no quería a Serena en su vida para siempre
La rubia hiso una mueca de dolor al dar unos pasos, el dolor en la unión de sus muslos y piernas era punzante
-Estas adolorida mi vida_ la rubia lo fulmino con la mirada_ Me deje llevar un poco anoche, lo siento_ antes de salir de la habitación el pelinegro miro la mancha de sangre, que había en aquellas blancas sábanas y sonrió, era la prueba que él fue el primero y que ella solo le pertenecía a él…
Lo siente, maldito bastardo pensó la oji-azul, Darién la tomo en brazos y bajo con ella hasta colocarla en el asiento del copiloto de un lujoso automóvil, le puso el cinturón de seguridad, puso el auto en marcha y salieron de aquel lugar.
La rubia pensó que la dejaría ir, que la llevaría a su casa, en cuanto llegara se iría con Luna… para poder olvidar, eso necesitaba olvidar, miraba por la ventana pensando que había hecho para merecer todo eso…
Serena no se dio cuenta que estaban ya a las afueras de la ciudad, había cerrado los ojos un largo tiempo analizando como había llegado a aquella situación, una mano en su rodilla la hizo sobresaltarse, miro al frente y se encontró con una impresionante mansión.
-Bienvenida a tu nuevo hogar_ bajo del auto, lo rodeo y ayuda a bajar a una petrificada rubia_ Vamos conejita, te mostrare nuestra habitación para que descanses
La rubia, se alarmo "Nuestra recámara", no, no y no tenía que irse, tomándolo desprevenido empujo al pelinegro, y corrió, no llego ni siquiera a la verja de la casa, cuando fue halada del brazo
-A donde conejo
-Suéltame, suéltame_ la rubia forcejeo con todo_ Quiero irme
-No, tú no te irás _ la cargo sobre su hombro, la introdujo a la casa, y la llevo a su recámara, depositándola en la cama_ Descansa_ sin más dejo a la joven en aquella enorme habitación
Fin del recuerdo
El pelinegro inmovilizaba el cuerpo de la joven
-Amor se que no fui delicado, pero no sabía que era tú primera vez
-Me violaste, además me tienes aquí encerrada
-No te viole, eso se oye muy feo conejita_ acarició el cuello de la rubia con la nariz_ fui algo brusco, no me justifico pero estaba tomado
-Eres un descarado entonces como llamas a lo que me hiciste_ expreso molesta
-Hacer el amor_ mordió el lóbulo de la rubia_ Eso hicimos, y quiero repetirlo…
Es que era imbécil o que, le acaba de decir que estaba ahí, contra su voluntad la había violado, y él muy cínico le dijo "hicimos el amor". Y "quiero repetirlo", nunca que se imagino, que la intimidad fuera tan dolorosa, Mina le contaba que cuando estaba con Yaten, era increíble, tal vez sería que lo había hecho con la persona que amaba, quizás si lo hubiera hecho con Endimión las cosas serían diferentes, pero no, estaba con aquel ser que tanto despreciaba desde que lo conoció …
-Además la cena esta en el suelo_ la miro a los ojos_ creo que mereces un castigo por ser tan desobediente
-No, por favor _ suplico no quería estar con él
-No me gusta verte así de tensa relájate y disfruta_ beso sus labios_ sigues adolorida
La rubia asintió, tal vez se compadeciera de ella y la dejaría…, tenía que ganar tiempo para salir de aquel lugar
-Prometo ser gentil esta vez
El pelinegro se desnudo rápidamente, y le quitó la toalla que la cubría, la rubia forcejeo con él pero no sirvió de nada, él la tomo hasta cansarse de ella…
La rubia solo sentía dolor cada vez que la tomaba, como alguien soportaba aquello, se sentía sucia y denigrada, cada vez las ganas de morir aumentaban… la única razón que tenía era encontrar al maldito que le quito lo que más amaba y hacerlo pagar, pero estando con aquel hombre nunca lo conseguiría, a estas alturas no sabía a quién odiaba más, si a Darién o al otro ser que le arrebato lo más quería en la vida. Por su parte el pelinegro le había quitado su libertad y su dignidad como mujer.
Toma la decisión de irse con Luna y tal vez tratar de olvidar el dolor por todo lo que le fue arrebatado incluso creyó posible el hecho de olvidar, de no buscar al causante de su sufrimiento, pero eso ahora imposible, estaba atrapada y tal nunca saldría de su nuevo infierno.
Después de que el pelinegro saciara sus necesidades sonrió recordando como quedo prendado de ella… Desde ese día su vida cambio, esa inocente chica lo cautivo, y sabía que no podría vivir sin ella.
Recuerdo
-Malachaite a donde rayos vamos
-Quiero mostrarte, la nueva escuela donde venderemos la mercancía_ explico mientras conducía
-Eso a mí no me interesa, una escuela más, no me interesa…
-Quería que vieras la zona donde se distribuirá la mercancía _ comento
-¿Yo?, para que rayos iría a una mugrosa escuela se esa zona_ pone los ojos en blanco
- Bueno solo estamos de paso, vengo a entregar un paquete y nos vamos_ suspiro_ Después vamos a un bar o donde quieras
- Ya que no hay más remedio_ expreso fastidiado.
Llegaron a la escuela. Malachaite se estaciono frente a esta y bajo del auto, con un paquete en la mano, se dirigió a un grupo de chicos de entre 16 y 18 años, entregándoselos, Darién veía atreves de la ventana todo lo que sucedía, de pronto la respiración se le corto, saliendo de aquel plantel, una rubia hacia su aparición al parecer llevaba prisa por que salió corriendo, atravesó la calle pasando cerca, del automóvil. Y cayó estrepitosamente contra el suelo, haciendo que botara los libros que llevaba en las manos, junto con su mochila, que voló por encima de su cabeza.
De un salto el pelinegro bajo del auto para ayudarla… algo bastante extraño en él.
-Se encuentra bien_ tomo un par de libros y la ayudo a ponerse de pie
-Si, muchas gracias_ se sacudió un poco la falda, recogió su mochila y tomo los libros que sostenía el pelinegro, ni siquiera lo miro bien_ Gracias de nuevo y permiso
La rubia, paso a lado del joven para volver a tomar su camino, pero él, le tomo su mano libre, con este simple contacto una corriente recorrió el cuerpo de Darién se sorprendió de su reacción jamás sintió algo parecido con una mujer, pero fue algo que le gusto y no estaba dispuesto a renunciar a esto que despertó esa linda criatura.
-Si quieres, te puedo acercar a donde lo desees _ le mostro el caro automóvil que estaba aparcado_ ahí se encuentra mi auto
-Lo siento pero no acostumbro hablar con extraños_ la joven se soltó_ le agradezco la ayuda pero eso es todo
-Si ese es el problema mi nombre es Darién_ le extendió la mano_ Mucho gusto, ¿Cuál es tu nombre?
-Eso no le importa_ miro el reloj de de su muñeca_ ya se me hizo tarde…
La joven salió disparada, dejando a un confundido pelinegro parado, que clase de niña actuaba así, otra ni siquiera lo hubiera pensado se hubiera montado en el automóvil sin chistar, desde ese momento quedo prendado de la rubia.
Se dirigió de nuevo al auto donde ya lo esperaba su amigo
-¿Qué rayos fue todo eso?_ cuestiono, el solo vio como Darién bajaba del auto para ayudar a una mocosa, eso no era su estilo de su jefe
-Mi buena acción del día_ se encogió de hombros_ Vámonos tengo hambre
El automóvil se puso en marcha, el pelinegro se giro a ver el nombre de la escuela, la verdad era que no había puesto atención de cómo llegaron a aquel lugar. El auto rodeo la calle, y de pronto la diviso la rubia ingresaba corriendo a un restaurante, dado que la luz estaba en rojo Malachaite estaba detenido frente aquel lugar.
El pelinegro pudo observar, que la joven se colocaba detrás de la barra, eso le dio a entender que ella trabajaba e aquel lugar. Buscarla no sería ningún problema.
A partir de ese día la acosaba, la seguía hacía cualquier cosa para llamar su atención….
Fin del Recuerdo
-Sabes nunca me voy a cansar de ti_ acaricio su espalda_eres lo mejor que me ha pasado, en la vida
La rubia permaneció callada, para ella él era unas de las peores cosas que le paso en la vida y cosas feas y desagradables había vivido…
-Ya estas dormida_ suspiro_ siento, que cada día que pasa te quiero más
Silencio
-Descansa conejita_ la arropo y la acerco a la curva de su cuerpo para poder abrazarla mejor, y así poder conciliar el sueño…
Darién no se arrepentía de nada, pero de ahora en adelante, buscaría la forma para que la rubia lo aceptara, quería que ella correspondiera un poco a lo que él ya sentía por ella, la necesitaba siempre a su lado, así fuera contra su voluntad, nunca la dejaría ir.
Tal vez el tiempo y la convivencia lograran que lo aceptara, sonrió pensando que tiempo era lo que le sobraba, solo era cuestión de esperar. Necesitaba que ella le entregara todo, su alma, su corazón, sus pensamientos que se volviera loca de por él como él lo estaba por ella.
-Conejo despierta… te tengo una sorpresa
-Permiso señor_ la castaña ingreso con varias bolsa_ donde las pongo
-En cualquier lado, otra cosa sirve el desayuno en el jardín
La castaña salió, y el pelinegro tomo las bolsas colocándolas sobre la cama, eran bolsas de distinguidas marcas de ropa; la rubia abrió los ojos acoplándose a la luz… y después observo todas las bolsas que había alrededor de ella
-Mira Todo lo que compre preciosa, esto solo es una muestra de todo lo que tendrás a mi lado
-No necesito todo esto, solo quiero irme
-No quiero discutir ahora, vamos a desayunar en el jardín_ tomo su mano_ en lo que Rubues quita la puerta, así que cámbiate rápido…
La rubia no dijo nada tomo una bolsa, y se puso unos jeans y una playera la más sencilla que encontró, tampoco quería estar desnuda, todo el día y menos que alguien más la viera
Salió en silencio, el ojiazul tomo su mano, la rubia desayuno en silencio
-Esto tan _ él pelinegro rompió el silencio_ nunca me imagine, así desayunando con una mujer, mi mujer…
Él se encontraba feliz, jamás creyó que compartir el desayuno con una mujer fuera tan reconfortante, tener a alguien que compartiera con él era lo que necesitaba, solo de imaginarse una vida así, una rutina forjada por ellos hacia que su corazón palpitara de alegría.
-Yo no soy tuya
-Claro que lo eres, eres mi mujer, mi amante, mi novia como lo quieras ver_ sonrió
-Novia_ murmuro solo para ella y se perdió en sus pensamientos
Recuerdo
Habían pasado cuatro meses, desde que huyeran de aquel lugar, vivían en un pequeño apartamento en el sur de la ciudad
-Hola ¿dónde está Mina?
-Salió con Yaten_ dejo el libro que estaba leyendo _ quieres comer prepare tú favorito
-Si gracias, por lo visto esos dos no pierden el tiempo_ tomo asiento_ tendré que hablar con seriamente con Yaten, no quiero que la vaya a lastimar, ella es muy joven e ingenua
-Vaya así que Endimión Shields, está celoso…
-No estoy celoso Serena_ torció la boca_ solamente que veo a Mina como mi hermana, y Yaten es muy mayor
-Jajajaja… no inventes solo es algunos años más grande…
-Algunos años_ murmuro, sin perder detalle de cómo la rubia preparaba todo lo necesario para su comida
Termino de comer y se dirigió al sofá
-Oye Serena, ¿tu tendrías una relación con alguien más grande…?_ pregunto nervioso, Serena se sentó a su lado
-Este yo_ lo miro nerviosa, se habría dado cuenta de lo que sentía por él_ ¿Por qué me preguntas eso?
-Curiosidad, pero mejor olvídalo, mejor vamos a dar un paseo te parece, desde que llegamos casi no sales
-Es que tengo miedo que me encuentren…
-Ya te dije, que nada te pasar, recuerda que Yaten arreglo unos papeles para que aparezca que yo soy tú tutor, además estamos muy lejos de aquel lugar_ le sonrió_ dicen que hay un lago en el parque muy bonito, podríamos tomar un helado y….
-¿Un helado?_ halo al joven a la puerta_ vamos, que estás esperando…
Después de caminar un rato decidieron se sentaron frente a l lago, sin decir una sola palabra, el ojiverde suspiro pesadamente, y entrelazo sus manos con las de la rubia, haciendo que está se sonrojara
-Serena hay algo que he querido decirte hace tiempo…
-¿Qué?
-Es que no sé como la vayas a tomar… ¡rayos! Esto es más difícil de que creí_ bajo la mirada se sentía muy nervioso no sabía cómo abordar el tema
-Puedes decirme_ lo ánimo al ver que no decía nada_ confía en mí
-Bueno hay va_ cerró los ojos_ Me gustas, y quiero que seas mi novia, sé que soy mayor pero estoy enamorado ti…_ hablo rápidamente
Serena se puso del color un tomate, y quedo muda de la impresión, esto era increíble él la quería, no la veía como una hermana, era un sueño si tenía que ser un sueño…
Endimión sintió un gran nudo en el estómago, ella no lo quería de ese modo, era un idiota, ahora si la perdería… porque la rubia no decía nada, tal vez lo mejor era retractarse y decirle que olvidara lo que acababa de decir
-Creo que fue un error decírtelo así pero no podía guardarlo más tiempo, lo siento_ trato de soltar la mano de ella
-Pues yo no lo siento_ se giro para verlo a los ojos_ Yo estoy enamorada de ti_ apretó más la mano del moreno
-¿Cómo?... eso quiere decir que tú que yo, que nosotros….
- Si Endimión quiero ser tu novia _ sonrió
-¿De verdad me quieres?, no estoy soñando_ la rubia coloco sus manos sobre sus mejillas y lo miro fijamente
-Te quiero_ el pelinegro junto sus labios en un beso tierno cargado de amor y esperanzas, una muestra del gran futuro que tenían juntos
-Soy tan feliz princesa, te quise desde el día en que te vi, te me colaste en lo más profundo de mí…
-Endimión_ susurro
Después de caminar varias horas por aquel parque tomados de las manos y de darse algunos besos llegaban a su casa con una sonrisa que no les cabía en la cara, se sentían tan dichosos…
-¿Dónde andaban?
-Fuimos al parque, y él que debería preguntar en donde andabas sería yo Mina Aino
-Vamos Endy_ puso ojos de borrego a medio morir_ No seas gruñón, además no tiene nada de malo salir con mi novio
La rubia inmediatamente se tapo la boca, olvido él no lo sabía ahora si se había metido en problemas Endimión era muy sobreprotector con ella la veía como una niña pequeña.
-Tú novio_ gritó_ pero me va oír, que se ha creído…
-Oye, ¿por qué están tomados de la mano?_ los miro curiosa, desde que entraron no se soltaron
Mina los miro con sospecha, había interrumpido a Endimión para evitar hablarle de su noviazgo con el peli plateado, pero al ver como los dos se ponían rojos y bastante nerviosos, eso no era normal en Shields, esto aumento la curiosidad de la rubia
- ¿Qué le ocultan a la Diosa del Amor?
-Bueno de todas maneras te vas a enterar_ murmuro el pelinegro_ Serena y yo somos novios
-¿Qué?... no lo puedo creer_ los abrazo muy al estilo de Mina_ soy tan feliz por ustedes
-Mina suéltanos, nos vas a asfixiar
-Ya, ya, haber si le quitas lo antipático Serena_ los soltó_ un momento me estas regañando por mi noviazgo con Yaten, desde cuando son novios, ¿por qué me lo ocultaron?
-Somos novios desde hoy Mina_ comento una radiante rubia
-Ahh, eso quiere decir que dormirán juntos….
Mina y Serena compartían, la cama matrimonial, mientras que Endimión dormía en un sofá-cama
-Mina!_ gritaron escandalizados
-No me griten, como si lo que hubiera dicho fuera una tontería, yo y Yaten…._ se mordió el labio inferior
-Tú y Yaten que Aino_ el pelinegro estaba molesto
-Nada_ jugaba con los dedos de las manos_ ya basta de hablar de mí, cuéntame Serena como se te declaro, o tú te le declaraste, cuenten, cuenten…
El pelinegro cambio de tema volviendo a lo que para él era importante en ese momento, por qué ese par le había ocultado el noviazgo de Mina, y en cuanto al peli plateado ya ajustaría cuentas con él
-Cuanto tiempo llevas con ese traidor
-Amor no es ningún traidor_ abrazo a su novio, necesitaba tranquilizarlo porque el pelinegro enojado se trasformaba de su bello príncipe al ogro malo del cuento
-Tú los sabías, par de pequeñas mentirosas
-No te enojes con sere, yo le pedí que no te lo digiera, llevo 2 meses con Yaten_ para aligerar la cosas comento_ Seguros que no dormirán juntos
-No Mina, eso ocurrirá cuando mi Serena y yo estemos casados
Las rubias suspiraron, Mina en especial no podía creer que Endimión fuera tan anticuado, ella era más expresiva y por supuesto su intimidad con Yaten no se quedaba atrás. Mientras que Serena lo veía con tanto romanticismo, recordaba que su mamá le contaba cuentos de princesas que llegaban de blanco al altar, y al parecer su adorado príncipe cumpliría con ese sueño…
Fin del Recuerdo
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Aquí les dejo otro capítulo
Yesqui2000: Así Malachaite tuvo mucho que ver pero Darién también contribuyo
Conyta MoonLight: Si Darién estaba tomado, a ver qué pasa más adelante
Usagi Moon: No la deja ir por qué la ama
Chisty de Chiba: Toda falta descubrir algunas cosas más,
Barbielove: En esta parte de3 la historia odiaremos a Darién tal vez más adelante lo perdonemos no lo sé
Y Gracias a todas aquellas personitas que leen mi historia y también a las que le dieron Follow mil gracias Besitos nos vemos en próximo capítulo
