Capítulo 4

Una Declaración y ¿Una Huída?

Después de que recordara como su amado se le había declarado sonrió bobamente, anhelando su presencia.

Pero ahora la realidad la golpeaba de lleno, nunca llegaría al altar como se lo había imaginado, y menos lo haría con ese, el matrimonio para ella era sagrado un vinculo que solo se debe realizar por amor y respeto a esa persona que le entregas el corazón, y ella ya lo había entregado aunque su amor ahora fuese imposible; Pero de algo estaba segura cuando lo volviera a encontrar a su amado esta vez sería para siempre…

El pelinegro la miro curioso desde que le dijo que ella era su mujer, su amante o novia la rubia permaneció callada, pero lo que más le sorprendió es que un momento sonrió, tenía la vista fija en la nada pero esa sonrisa basto para que Darién creyese que estaba avanzando con ella, nada más alejado de la realidad ya que la rubia recordaba a otro, añoraba el contacto de su amado…

-En que piensas conejita_ tomo una de sus manos y la beso, este contacto ocasiono que la rubia volviera a la realidad_ ¿sabes?, tienes una hermosa sonrisa

Ella lo miro extrañada, de que rayos estaba hablando…

-Deberías hacerlo siempre_ acaricio su mano gentilmente_ cuéntame de tu vida no se mucho de ti y quiero saber todo de la mujer que quiero…

-¿Qué quieres que te diga?_ paso por alto la frase de la "mujer que quiero"

-No lo sé_ acerco más su silla a la de ella_ tus padres donde están

-Muertos_ desvió su mirada aun le dolía recordar a aquello

-Lo siento amor, y esa amiga tuya la que siempre estaba contigo como chicle_ recordó a la otra rubia que en más de una ocasión interrumpió sus intentos por acercarse a Serena

-Muerta_ comento con pesar en su voz

-Pero cómo es posible, estaba enferma…_ el pelinegro solo estuvo fuera un mes y aquella hiperactiva rubia se veía bastante saludable, la recordaba saltado por todo el restaurante y saliendo de la nada para arruinar todo lo que planeaba para convencer a Serena de salir con él.

- Un accidente_ cerró los ojos y logro liberar su mano para entrelazarlas en su regazo

-Lo lamento_ rozo su rostro con el dorso de su mano_ No tienes hermanos, más familia

-Nada_ comento fría_ eso te hace feliz ¿No?, no tengo a nadie que me busque, no tengo a nadie

-Por supuesto que no me alegra tu dolor _ tomo su rostro con las manos_ Pero ya no estás sola, ahora yo soy tu familia, yo siempre estaré para cuidar de ti mi conejita

-Prefiero no tener nada_ de un movimiento brusco se levanto y camino por el jardín para alejarse, se dejo caer cerca de la verja anhelando poder salir, fijo su vista fuera de esta, nadie pasaba por aquel lugar nadie a quien pedir ayuda, logro divisar a varios hombres a los alrededores seguramente guardaespaldas del pelinegro, ya que todos se encontraban armados, sus esperanzas de escapar eran nulas.

En esta ocasión Darién no la siguió tal vez debería darle algo de espacio para que se acostumbrara, claro que mando a Rubeus para que la vigilara, no estaba dispuesto a dejar que cometiera alguna estupidez.

Ya había trascurrido algunas horas y la rubia no regresaba a la casa, por lo que decidió ir a buscarla al jardín, era extraño para él nunca había tenido la necesidad de estar con alguien, apenas se separaba de ella y ya necesitaba tenerla a su lado. En tanto la rubia permanecía en el mismo lugar

-Vamos a dentro_ la levanto_ está enfriando, te puedes enfermar

.

.

Habían trascurrido ya dos meses desde que se encontraba en aquel lugar, se sentía desesperada; Durante el primer mes cada vez que el pelinegro la tomaba, solo sentía dolor ya que siempre se ponía tensa y trataba de forcejar para que no la hiciera suya, el mes siguiente de dio por vencida no tenía caso seguir luchando dejaba que le hiciera todo lo que quisiera ella simplemente era una muñeca lánguida en manos de Darién sencillamente se bloqueaba imaginaba que no se encontraba en ese sitio.

Esto fue para Darién fue una señal de que la rubia lo estaba aceptando creyó que al no luchar ella también lo disfrutaba como lo hacía él, sentía que se acercaba a su objetivo que ella lo amara. El joven durante todo ese tiempo se desvivió por atender a la rubia aunque ella casi no le dirigía la palabra cuando tenían alguna conversación ella solo contestaba con monosílabos. Además le preocupaba él hecho de que tenía que volver a hacerse cargo del negocio, no podía dejar más tiempo a Malachaite a cargo le había dicho que se tomaría unos días y ya llevaba dos meses fuera del negocio aunque el platinado lo mantenía informado, ya era momento de que regresara

El pelinegro la llevo, a la sala la rubia no había dicho palabra alguna desde que fue por ella al jardín la rubia pasaba la mayor parte del día en ese lugar…

-Sabes te tengo otra sorpresa_ la rubia lo miro inexpresivamente_ tal vez te sientas sola en esta casa y habrá veces que yo no esté aquí ya sabes estere trabajando

-¿Y?, eso no cambia el hecho que este aquí encerrada

-No discutiré ese punto ahora_ fue interrumpido, por Lita que anunciaba la llegada de alguien

-Señor, la Srita., que esperaba ya llego

-Hazla pasar_ acto seguido el ojiazul se cambio de lugar para quedar al lado de la rubia toma su mano con firmeza para que esta no lo soltara.

-Buenas tardes_ Una mujer de unos 25 años de edad, bastante atractiva, era blanca alta, su cabello verdoso llegaba hasta su cintura y unos ojos cafés enigmáticos, se notaba las curvas que poseía la mujer

-Srita. Black_ saludo con un movimiento de cabeza_ ella es mi mujer Serena, usted se encargara de hacerle compañía, arreglarla_ miro a su rubia_ cosa que no le será muy difícil

La peli verde fue contratada, para atender todo lo relacionado con Serena en cuestiones de su arreglo especialmente, Darién quería que su mujer siempre se viera hermosa, tal vez si ella viera como procuraba por su bienestar comenzaría a ganarse su amor.

-Un gusto conocerla Sra._ la peli verde saludo_ si gusta puede llamarme Esmeralda

La rubia analizo a la peli verde, desde que entro le había visto dirigirle miradas a Darién, tal vez ella sería de ayuda para salir de ahí, pero tenía que ser cautelosa no se podría confiar así en ella podía percibir la mirada fría hacia ella, una mirada de envidia, si ella supiera que no tenía nada que envidiarle.

-En ese caso puede llamarme Serena_ la rubia sonrió

-Nada de eso_ interrumpió el pelinegro_ La llamara Sra. Entendió

La peli verde se sintió nerviosa, el tono autoritario con que lo dijo la sobresalto, en tanto Serena resoplo molesta pero no dijo nada más.

-Bien Srita. Black eso esto todo _ llamo a Lita_ Muéstrale donde va a dormir

-Permiso y será un placer para mi atenderla Sra._ la peli verde se retiro algo molesta por la actitud de Darién

La castaña y la nueva empleada se retiraron, para decepción de Esmeralda su cuarto estaba alejada de la casa principal, ya que los empleados como ella dormían en una pequeña casa en la parte más alejada del jardín, solo Lita y Rubeus dormían en la mansión ya que ellos podían ser llamados en cualquier momento para atender a las ordenes de su jefe, de ahí en fuera ningún otro empleado se le permitía dormir en la casa principal.

-Parece muy joven la señora_ la peli verde necesitaba más información, no le sería difícil deshacerse de esa mocosa pensaba soberbiamente, solo era cuestión de hacerla quedar mal frente al atractivo pelinegro

-Si así es_ comento la castaña, mientras ingresaba a la casa para decirle cual sería su habitación_ póngase cómoda

Lita ya se retiraba pero la joven la detuvo

-Espera, me gustaría que fuésemos amigas_ le sonrió_ ya que prácticamente conviviremos todos los días

-Claro_ la ayudo a desempacar_ cuéntame de ti tienes novio familia

-No tengo novio, y mi familia se encuentra en otro país

-Ya, pues debe ser difícil separarte de ellos

-La verdad no quería, distanciarme un poco_ hizo una pausa_ hace cuanto se caso el Sr.

-No están casados_ murmuro_ la Sra. llegó hace un par de meses

-Están muy enamorados _ la miro de reojo_ tuvieron un noviazgo largo

-No lo sé un día el Sr. Llegó con ella y eso fue todo_ guardo la maleta en el closet_ la verdad no quiero hablar de eso si el Sr. Se entera se pondrá furioso

-¿Por qué?, no estamos haciendo nada malo

-A él no le gusta que hablen de su vida privada, si me permites darte un consejo…

-Claro_ la peli verde tomo asiento en la cama

-Vi como mirabas al Sr., si no quieres problemas no te hagas ilusiones con él

-No sé de que hablas_ fingió demencia, acaso era tan obvia.

-El Sr. Jamás había se comporto como lo hace con la Sra.

-No entiendo

-No te ofendas el traía mujeres como tú_ a la peli verde se ilumino la mirada tal vez si tenía alguna esperanza_ bonitas, pero solo un par de horas, ya sabes…

La joven asintió, y la miro animándola a que continuara

-Pero jamás alguien se quedo a dormir solo ella_ desvió la mirada_ él Sr. Parece tan enamorado de ella se nota en su mirada se ilumina cuando la tiene cerca

-Ya, pero ella se ve muy joven_ su voz notaba decepción_ ¿qué edad tiene el Sr. Y ella?

-El Sr tiene 26 años y pues ella no lo sé tal vez 18 o 19 años, tal vez menos

-Tal vez esta encaprichado por su juventud se llevan casi 10 años…

-Si quieres conservar tu trabajo no te metas_ se dirigió a hacia la puerta_ No creo sea un capricho está vez, y no vuelvas a preguntar nada acerca de la vida del jefe…

Sin más la castaña salió dejando a una pensativa joven, de verdad no tendría oportunidad tampoco quería perder su trabajo, era un buen puesto solo atender a esa chiquilla y el sueldo era bastante generoso y tampoco tenía ganas de volver con su familia le gustaba su independencia. Pero aquel atractivo hombre la impacto, era un gran partido guapo, rico qué más podía pedir. Ya vería como era la relación entre esos dos y decidiría como actuar.

Se arreglaría para impresionar a Darién, sabía que era bonita, si bien la rubia no se quedaba atrás no era más que una mocosa comparada con ella…

.

.

.

-Que te pareció la Srita. Black mi amor_ la abrazo por los hombros_ la contrate para que te peine, maquille te oriente en cuestiones de moda ya sabes todas esas cosas…

-Ya lo decidiste o no_ puso los ojos en blanco

-Cuando, ya estés acostumbrada a mí, saldremos de compras ¿Te gustaría?_ tal vez si le hacía ver que no estaría encerrada siempre, lo empezaría a relajarse.

-Creo ya me compraste suficiente ropa_ expreso con sarcasmo

-Nunca será suficiente para que tú seas feliz querida_ beso sus labios sorprendiéndola

La rubia sintió algo extraño con ese beso, pero eso no era posible tal vez solo fue el recuerdo de Endimión si eso tenía que ser. Ya que en esta ocasión la beso dulcemente y no como siempre lo hacía desesperado y bruscamente.

.

.

.

A la mañana siguiente el joven de ojos azul zafiro dispuso todo para que su amada Serena desayunara con él mando que preparaban toda clase de fruta, panes, jugos, café, té, para que viera como se desvivía para que ella fuera feliz, y a la vez que era lo que le gustaba más quería y necesitaba conocer sus gustos. Durante esos meses la rubia había bajado consideradamente de peso y eso le preocupaba no quería que se enfermara…

En tanto la peli verde se vestía provocativamente, para impresionar a su Jefe, desayuno rápidamente y se dirigió a la casa principal

.

.

-Amor vamos ya esta él desayuno vamos

La rubia lo siguió sin el menor ánimo tomo asiento y fijo su vista en toda la comida que tenía frente a ella, lo primero que pensó fue que ese tipo era un despilfarrador lo que ella o cualquiera de los niños del orfanato hubieran dado por comer algo de esa mesa, claro después de que huyo de aquel sitio comía mejor, pero eso de la mesa era una exageración, sin decir nada tomo algo de fruta y jugo.

El pelinegro la veía fijamente al menos ya comía sin que prácticamente la obligara, quizás ese era otro avance, y tal vez se estaba acostumbrando a estar con él, aunque sabía que le quedaba un largo camino que recorrer. Se disponía a hacerle la plática a su hermosa mujer quería saber más de su vida, cuando una campante joven hacía su aparición pavoneándose para hacerse notar.

-Buenos días Sr. Sra._ miro fijamente al pelinegro

-Srita. Black buenos días_ Darién volvió su vista a la joven y miro detenidamente su atuendo, costaba de una minifalda y una blusa demasiado ajustada, suspiro estaba acostumbrado a ese tipo de mujeres, que buscaban llamar su atención, no era tonto se percato de las miradas que le dirigía esa mujer y no estaba dispuesto a que por culpa de ella Serena creyera que no le daría su lugar como señora de esa la casa, o que arruinara sus intentos de enamorarla, por un capricho de Esmeralda, suficientes obstáculos tenía ya para encima lidiar con ella.

En tanto la peli verde se sentía que podría obtener lo que se había propuesto se imagino ingenuamente, al ver que el ojiazul la miraba, solo era cuestión de esperar el momento preciso para demostrarle que ella podría darle más que esa chiquilla. Nunca se espero lo que el pelinegro le dijo…

-Srita Black, su atuendo es bastante inapropiado creí que tenía más clase

La chica sintió como si le arrogaran un balde de agua fría, se ruborizo y agacho la mirada; En tanto Serena sonrió lado, esto no estaba saliendo como ella quería esa mujer fue muy obvia al mostrar sus intenciones, pero a la vez le gusto como había reaccionado el pelinegro no entendía muy bien el porqué de ese sentimiento.

-Yo… lo siento_ no sabía dónde meter la cabeza de la vergüenza que sentía

-Dígale a la Lita que le consiga un uniforme, mientras esté trabajando lo usara, y le pido que no vaya a sugerirle un atuendo a si mi mujer…

Y para rematar Serena salió con un comentario, coronando como si fuera la cereza del pastel de humillación a aquella mujer

-Yo jamás me vestiría así_ tomo un poco de jugo, la peli verde ardía de rabia tal vez lo mejor sería irse jamás se había sentido tan humillada

-Lo sé conejita_ la miro con dulzura _ es algo que me gusta ti, pero creí que la Srita. Tenía mejores gustos para encargarse y orientarte para que siempre lucieras perfecta aunque para mí ya lo eres

La rubia no comento nada y se dispuso a seguir desayunando, de pronto recordó como llego ahí, y nuevamente la furia la invadió; En tanto la peli verde salió prácticamente corriendo disculpándose, para irse a cambiar

En cuanto se vio de nuevo a solas con su bella ojiazul

-Hoy saldremos a cenar fuera_ coloco una mano en la rodilla de la rubia_ Veras que te encantara el lugar a donde iremos

La rubia se ilumino la mirada, salir esa era su oportunidad de escapar, no tendría otra oportunidad mejor debía ser inteligente y no levantar sospechas de sus planes.

En tanto Darién imagino que estaba ilusionada por salir con él si seguía por ese camino pronto lograría su cometido.

-Porque cenaremos fuera_ hablo la rubia algo sorprendida

-Eres bastante despistada amor hoy es tú cumpleaños_ le sonrió y la abrazo_ Felicidades Coneja hoy cumples la mayoría de edad

-¿Cómo te enteraste de que era mi cumpleaños?_ estaba sorprendida ella no se lo dijo

-Tengo mis fuentes aunque debería estar molesto por no decirme algo tan importante como tu cumpleaños

A la rubia se le obscureció la mirada, en primer lugar ni siquiera recordaba que fuese su cumpleaños, ni siquiera sabía en qué día vivía, después esa fecha le traía recuerdos agridulces, no quería pensar en ello no por el momento.

-Hey, que paso hermosa_ el pelinegro noto el cambio en su mirada_ No te gusta cumplir años, no te preocupes te tengo un regalo te va encantar, pero te lo daré en la cena

El día trascurrió, entre sorpresas por parte del pelinegro hacia ella. Un par de horas antes de salir mando por Esmeralda para que arreglara a Serena, el se cambió en el cuarto contiguo.

Esmeralda le hizo una trenza de forma que su cabello se recogía como una cola de lado hecha por la trenza, la maquillo naturalmente, el pelinegro había mandado traer un vestido negro a la rodilla, era pegado al cuerpo la rubia se calzo con unas zapatillas plateadas de tiras, Esmeralda había sugerido que se pusiera un hermoso collar de perlas, pero se negó a quitarse la cadenita que prendía de su cuello, la peli verde no entendía porque quería traer esa baratija.

-Le quedaría perfecto Sra._ Rodo los ojos sin que la rubia la viera

-Dije que no, no pienso quitármela

En ese momento entro el pelinegro a la habitación escucho a la rubia alzar la voz, algo extraño ya que jamás le había gritado a un empleado

-¿Qué le ha dicho a mi mujer para molestarla de esa forma?_ miro duramente a la joven, pero en cuanto vio a Serena que lucía espectacularmente su respiración se corto por un momento

-Nada señor_ bajo la mirada no estaba acostumbrada a que los hombres la vieran duramente_ solo le sugería que el collar de perlas le sentaría mejor

-Por qué no quieres usar ese collar amor acoso no te gusta

-No pienso quitarme este_ la rubia tomo su cadena entre las manos

-Ese no es problema usaras los dos_ el pelinegro tomo el collar y se disponía a ponérselo

-Sr. Eso no será bien tiene quitarse ese_ señalo la insignificante cadena_ para que luzca el collar

-No creo haberle pedido su opinión señorita_ abrocho el collar_ si la Sra. no se lo quiere quitar no lo hará

Giro a la rubia para ver como quedo…

-Te vez hermosa, simplemente perfecta_ por primera vez la rubia se sonrojo por uno de sus comentarios

La peli verde estaba molesta pensó que esta sería una oportunidad para hacerla quedar mal, quien prefería traer esa porquería a el fino collar de perlas, solamente esa tonta pensó, resoplo y salió de la habitación antes de que el pelinegro la fuera a correr, ya había demostrado que era muy grosero con ella, aunque aun tenia esperanza en conquistarlo.

.

.

El restaurante al que la llevo era muy elegante, había reservado un privado. El mesero los guio a su mesa. Darién pidió por ella después de comer el pelinegro mando pedir una botella de champagne sirvió dos copas y le paso un a la rubia

-Por ti hermosa_ levanto la copa_ por nuestro futuro juntos.

El joven bebió, en cambio la rubia ni siquiera toco la copa, desde que llego disimuladamente había observado el lugar para ver cuál sería la mejor ruta de escape, sabía que tenía buscar la salida de empleados, porque en la entrada se encontraban los guardaespaldas del moreno.

-¿Qué sucede amor? Porque no brindas conmigo

-Es que yo tomo alcohol_ se fijo donde estaba la entrada de la cocina, sonrió estaba muy cerca del baño para damas, esto sería más fácil de lo que se imagino

-Solo por hoy, anda hazlo por mí_ levanto su copa la rubia decidió aceptar, si se portaba arisca el joven la vigilaría más y eso era algo que no estaba en sus planes debía hacer que el pelinegro bajara la guardia solo así podría escapar.

-Salud_ Murmuro la rubia

-Por ti y por mi_ chocaron ligeramente las copas

En ese momento un gran arreglo de rosas rojas, fue llevado a la mesa de la pareja Darién se levanto y para tomarlas se acerco a Serena, poniendo una de sus rodillas en el suelo

-Son para ti conejita_ las puso en su regazo_ Feliz Cumpleaños

El pelinegro busco dentro de su saco, una pequeña cajita de terciopelo en forma de corazón, lo abrió y se lo mostro a la rubia, dentro había un hermoso anillo era un diamante rosa en forma de corazón, era una pieza simplemente exquisita

-Este anillo amor es para sellar mi compromiso contigo _ toma la mano izquierda de la rubia y deslizo la sortija en el dedo anular con delicadeza_ nos casemos en cuanto tengamos todos listo

Coloco sus manos en la cara de la rubia y la beso dulcemente

Por su parte la rubia sintió un nudo en estomago, esto no podría estar pasando precisamente el ese día, su mente se traslado a un día como ese su cumpleaños, pero tiempo atrás ese día creyó que estallaría en felicidad…

Recuerdo

-Feliz cumpleaños Princesa_ Endimión despertaba a Serena, había arreglado el pequeño departamento con globos y algunas rosas.

-Vamos Serena levántate, Endimión hizo de desayunar y ya tengo hambre

Serena abrió los ojos y sonrió, acepto el abrazo de Mina, que se le había cruzado al pelinegro para ser la primera en felicitar a la rubia, después que separa de ella, y ahora si el joven logro abrazar a su querida novia.

El ojiverde, la atendió quería que ese día fuera especial, llevo a la rubia de paseo fueron a un parque de diversiones, se subieron casi a todos los juegos el pelinegro vio una cabina donde se toman fotos instantáneas y sin dudarlo se dirigió a ella, se tomaron varias fotos.

Pero el día aun no terminaba y todavía faltaba el regalo que con recelo guardaba el ojiverde. Ya estaba atardeciendo cuando llevo a la rubia al parque, aquel lugar donde se sentían en paz frente al lago el lugar preferido de ambos, Endimión suspiro antes de hablar, tomo con cuidado las manos de Serena y esta se giro para verlo de frente.

-Princesa quiero decirte que estoy muy feliz que formes parte de mi vida, que eres lo más hermoso que tengo en la vida

A Serena se le llenaron los ojos de lágrimas, entendía lo que sentía por que para ella él significaba lo mismo. El pelinegro saco de la bolsa de su pantalón una cadenita en forma de corazón, que se habría…, dentro había una fotografía de los dos sonriendo, foto claro que se tomaron en el parque de diversiones.

-Se que se acostumbra dar un anillo, pero yo quería que llevaras esta cadenita para que siempre tengas la imagen de nosotros cerca de tu corazón

-Endimión_ un par de lagrimas resbalaron por sus mejillas_ Tú siempre estarás en mi corazón

-Lo sé, pero esta cadenita es el símbolo de mi compromiso contigo…

La rubia miro la cadenita en foto los lucía radiantes, pero dentro de esta había algo grabado "Te amo y siempre estaré contigo"

-Con esto quiero pedirte que seas mi esposa, ¿aceptas casarte conmigo?_ el joven estaba nervioso

-Sí_ y la rubia busco sus labios, después de deshacer el beso el pelinegro le coloco la cadenita

-Se que no es mucho pero te prometo, que después te comprare un anillo como se debe

-No es necesario esta cadenita siempre será la muestra de nuestro compromiso, de nuestro amor

Sin más ambos jóvenes se fundieron en un beso, a diferencia de los otros este fue un poco más apasionado, pero el pelinegro retomo un poco el control respetaría a Serena hasta llegar al altar…

-No sabes lo feliz que me haces al haber aceptado convertirte en mi esposa_ la miro con adoración_ trabajare mucho para que en cumplas la mayoría de edad podamos casarnos

-Te amo_ susurro junto a su boca

-Yo más, jamás te dejare siempre buscare la manera de encontrarte de estar a tu lado

-Júralo

- Te lo juro mi princesa siempre estaré para ti

Fin del Recuerdo

Como era curioso el destino precisamente Darién, le da un anillo de compromiso en la misma fecha que Endimión le propuso lo mismo un tiempo atrás. Esto ocasiona que Serena reviviera aquellos momentos con su adorado Endy. Un nudo en su garganta se formo, y trato de controlarse para no dejar salir las lágrimas, después de recordar lo vivido con la persona que amaba decidió que tenía escapar

También le dolió recordar que, él finalmente la dejo le juro que siempre estaría a su lado, y fue el único juramento que él pelinegro no cumplió…

-Mande pedir tu traje de novia a Francia_ la rubia reacciono_ es un vestido digno de una reina como tú

Serena lo miro por un segundo tenía que disculparse para levantarse un momento y así poder escapar, en tanto Darién no sabía que más decirle desde que le dio el anillo la rubia permaneció mortalmente callada, necesitaba que mostrara alguna reacción a la noticia desde luego esa reacción debía ser positiva.

-Si no lo quieres puedes escoger él que más te agrade, la fiesta será inolvidable_ le sonrió

-El vestido que elegiste está bien para mí_ sonrió forzadamente

-Veraz que te va encantar_ el joven estaba más animado

-Tengo que ir un momento al tocador_ se levanto segura para que él no sospechara

Darién dudo por un segundo, pero recordó que su escolta se encontraba en la entrada del lugar vigilando cualquier movimiento, así que ella no huiría de ahí sin ser vista por ellos.

Serena se dirigió al baño con paso calmado, sabía que el pelinegro la seguía con la mirada, entro al baño y se recargo en la puerta, estaba demasiado nerviosa y si no se tranquilizaba esto simplemente no iba a funcionar si sus nervios la traicionarían, pensó las cosas con calma si lograba salir del restaurante sin ser vista que haría estaba segura que Darién la buscaría como loco, ahora bien no llevaba nada consigo ni un miserable centavo, de pronto se vio reflejada en el espejo, el collar su rostro se ilumino la vendería con que le dieran para el pasaje a otra ciudad bastaría, se cambiaría el nombre, todo lo que fuera necesario para que no la reconociera

.

.

-Es algo extraña la relación del Sr. Con esa niña

-Bastante rara Srita. Esmeralda

-Disculpa Rubeus, pero como es su relación _ le sonrió sin con Lita no consiguió nada quizás con él sí_ ya sabes para, para poder tener una mejor relación con la Sra.

-Pues veras se ve que él Sr. La quiere mucho, pero…

-¿Pero?

-Es extraño hasta hace unos días la Sra. permanecía encerrada en la habitación

-No le gusta salir

- No eso no, él Sr. era el que la mantenía bajo llave…_ Rubeus le conto como se le tenía que servir la comida en loza de plástico, como tuvo quitar la puerta del baño, y sobre todo la actitud ausente de la rubia.

Esmeralda comenzaba a hacerse una idea de los que sucedía, lo que no le cuadraba muy bien era como un joven tan apuesto tenía que recurrir a mantener a esa chiquilla sosa para su gusto, encerrada pudiendo tener a cualquier mujer dispuesta a complacerlo, una mujer como ella claro.

En eso apareció Lita, para que Rubeus la ayudara con algunas cosas de la casa, en cuanto la vio la peli verde se despidió y se dirigió a su recámara, la verdad era que no quería otro sermón de la castaña.

-¿Qué le estabas diciendo a Esmeralda?_ Lita sospechaba que Esmeralda tramaba algo, y quería evitar problemas, si fuera necesario hablaría con su jefe, la verdad era que sentía pena por la rubia la joven no sonreía, su miraba no tenía ese brillo especial de una mujer enamorada, pero estimaba su jefe, sabía que era un delincuente, pero a ella la había ayudado cuando nadie más lo hizo eso era algo que siempre le agradecería y por lo mismo no deseaba que por culpa de esa mujer el pelinegro tuviera problemas, no estaba de acuerdo en la forma que la rubia llegó a la casa, pero la forma en que él la miraba era como si su vida dependería de aquella chiquilla, y si Esmeralda solo llego a ese lugar para atormentar más a la rubia y con eso crear una relación más tensa entre la pareja ella no lo iba a permitir.

-Sólo me pregunto sobre la relación de los señores

-Espero que no le hayas contado nada…

-Pues ni que fuera un secreto como conviven esos dos_ se defendió un poco de la castaña que lo miraba molesta

-No seas idiota, sabes que esa mujer anda tras el Sr., y si él se entera que andas hablando de su vida te pondrá de patitas en la calle, o algo peor…_ la castaña se retiraba

-Espera no le digas nada al jefe, te prometo que no le volveré a contar nada a Esmeralda_ rogó, la castaña asintió_ En que quieres que te ayude_ los dos se dispusieron a seguir con sus labores.

.

.

.

Por suerte para la rubia un grupo de mujeres ingreso al baño, esto era lo que ella estaba esperando en cuanto salieran se colaría entre ellas y se dirigiría a la cocina para salir por la puerta de servicio.

El grupo de mujeres salió entre platicas y risas del baño la rubia se escabullo entre ellas, la puerta de la cocina no estaba muy lejos así que cuando paso delante de esta se metió rápidamente, suspiro pesadamente la primera parte de su plan funciono un mozo le toco el hombro haciendo que su corazón por poco sufriera un paro cardiaco.

-Disculpe Srita. Esta zona es solo de empleados

-Si lo sé solo quería felicitar al chef _ mintió, tenía que ganar tiempo aun no ubicaba la puerta de salida

-Oh muy bien_ el joven la guio hasta donde se encontraba el jefe de la cocina

Serena intercambio algunos elogios con el cocinero era un señor de mediana edad muy amable, la rubia aprovecho esto

-Discúlpeme pero el calor de aquí me sofoco un poco, donde puedo tomar un poco de aire

-Por aquí Srita._ el chef la llevo la puerta trasera que daba aún callejón, nada más perfecto para la rubia_ la dejare un momento tengo que regresar para dejar instrucciones

La rubia asintió, el señor ingreso de nuevo a la cocina. Serena sonrió triunfalmente, en cuanto la puerta se cerró, corrió por el callejón hasta la avenida logro observar de lejos a la escolta de Darién, cuidadosamente se escabullo entre la gente que pasaba se dio cuenta que con los zapatos que llevaba no llegaría lejos se los quito para poder caminar más rápido…

El pelinegro estaba algo desesperado porque se tardaba tanto la ojiazul en el baño, sin esperar un segundo más se dirigió a este, en ese momento una mujer del servicio salía

-Disculpe le podría ver si mi esposa se encuentra bien

-Lo siento Sr., pero adentro no hay nadie_ la mujer acaba de asear el baño

-Como que no hay nadie_ sin esperar ingreso furioso al baño_ Serena, Serena_ grito

Salió hecho una furia del baño donde diablos se había metido, en ese momento el mozo se acero a la mujer de limpieza, esta le explico lo sucedido

-Discúlpeme Sr., pero su esposa es una joven rubia_ el pelinegro asintió

-¿Dónde está?_ el muchacho le explico que la rubia había ido a felicitar al chef, Darién se tranquilizo un poco, pero en cuanto el cocinero le dijo que dejo a la joven, en la puerta para que tomara algo de aire y que en cuanto regreso esta ya no estaba imaginándose que había vuelto a su mesa, el pelinegro maldijo en voz alta. Salió de ahí como alma que lleva que el diablo

-Para eso les pago bola de imbéciles _ le grito a los guardaespaldas_ donde demonios esta mi mujer, muévanse y encuéntrenla…

Los hombres se miraron unos a otros sin saber que era lo que sucedía, la rubia no salió por la puerta principal la habrían visto, Darién les grito unas cuantas cosas más y se subió a su auto la encontraría como fuese, los hombres abordaron las dos camioneta que estaban estacionadas, sabían que no podían regresar sin haber encontrado a Serena.

En tanto la rubia, había corrido ya varias calles no sabía muy bien a dónde dirigirse, logro divisar una pequeña iglesia, ahí pasaría la noche mañana ya vería como salir de aquel lugar sin ser descubierta al día siguiente.

Tanto Darién como su escolta habían dado varias vueltas alrededor de la zona, y no encontraban nada por su parte él se encontraba furioso como permitió que esa rubia lo engañara, pero esto no volvería a suceder de eso estaba seguro, su auto dio vuelta y paso junto a una pequeña iglesia, justo cuando la rubia iba entrando….

.

.

.

Logrará verla o Serena podrá escapar….

Yesqui2000: Quizás y logre escapar

Naira Moon: Tal vez Jedaite si tenga algo que ver

Diana Patricia de Kou: Gracias por seguir esta historia creo que lo Darién siente es una combinación de ambas

Gracias a todos los que leen esta historia le mando un beso

Serenity06