CAPITULO 12: DOMINGO DE DESCANSO. PESADILLAS DE GOKU.
(Voz de Gojyo)
"Ya estamos aquí…" Canturreó Hakkai entrando por la puerta. "¿Hola?"
"Estamos en el salón." Afirmé.
"Tienes que dejar la mente en blanco." Me dijo Lily susurrando.
"Lily, Lily…" Le dijo Goku entrando por la puerta y saltando a su alrededor. "Ya hemos vuelto. ¿Te ha molestado esta cucaracha?"
"Goku…" Le susurró. "¿Por qué no dejas de saltar y te calmas un poco?"
"Largate, mono pul… Digo, Goku, por favor… estamos intentando hacer relajación." Le dije recordando mi promesa de intentar tratarle mejor.
"Vamos Goku, intentaré hacerte algo de comer." Le dijo Hakkai.
"Hay verduras cocidas en la olla." Les dijo Lily antes de suspirar. "Supongo que por hoy es suficiente."
"¿Habéis estado haciendo relajación?" Nos dijo Hakkai sorprendido.
"Bueno, lo he intentado, pero el camino de Budha no es para mí." Le dije con ironía encogiéndome de hombros.
"Ni el de Budha ni ningún otro que requiera de normas." Dijo ella en voz alta mientras Goku seguía saltando alrededor suyo.
"Sí, bueno…" Dije frotándome la nuca.
Entonces ella sacudió la cabeza.
"Algún día me dirás por qué nos consientes tanto a las mujeres." Me dijo ella encogiéndose de hombros también. "Vale, cena. Hay verduras cocidas, así que…"
"Pero yo quiero carne…" Gimoteó Goku.
"Sí… también he cocido un poco de jamón." Dijo sacándole la lengua y guiñándole un ojo. "Pero no sé cómo habrá salido."
"¡Eres una tramposa!" Le dijo Goku corriendo tras ella. "¡Pensaba que me iba a morir de hambre por comer solo verdura!"
"Este crío… siempre corriendo." Dijo Sanzo sentándose en el tresillo.
Entonces sonreí oyéndoles en la cocina, bueno, oyendo a Goku parlotear feliz y gritando.
"Será mejor que vayamos." Dijo Hakkai sonriendo suavemente como siempre y mirando las barritas de incienso que aún humeaban llenando el aire de un olor a flores con incienso algo particular. "Creo que dejar a Goku con carne de todos no es sabio, aunque esté con Lily."
"¡Eh, Goku!" Le grité yendo hacia la cocina con Hakkai. "¡Ni se te ocurra comerte la carne que es de todos!"
"Tarde." Nos dijo Lily mientras veíamos que Goku masticaba algo a dos carrillos.
"Tío, no me puedo creer que ya estés comiendo." Le dije haciendo a Lily sonreír mientras removía algo en el puchero en que había estado cocinando.
"Entonces supongo que no habrá carne para nosotros." Dijo Hakkai.
"Ah, pues no." Dijo ella sonriendo y mostrándole lo que había en la misteriosa cazuela tamaño extra-grande que no había abierto antes. "La carne de Goku está aquí dentro. Es un plato que se hace con carne barata, llena bastante y es barato, así que puede hacerse semanalmente y comiendo hasta que se harte por lo que nos sale a nosotros la carne de 2 días." Afirmó levantando un dedo con una sonrisa mientras yo veía cómo todo el recipiente estaba lleno de carne como en hebras y con tomate y algo de vegetales.
"¿Y esto a qué sabe?" Le pregunté para intentar coger un trozo y que me diese un golpe en la mano.
"Eso es de Goku." Me dijo. "Nosotros tenemos la cena aparte."
"Qué suerte, yo también quiero que una chica guapa me prepare una cena especial." Le dije bromeando.
"Que yo sepa, he cocinado la cena para todos, y no soy precisamente un hombre." Me dijo.
"Sí, pero a Goku le has hecho algo especial." Afirmé contestando a su afirmación.
"Digamos que era esto o dejarle comerse el jamón entero." Afirmó enseñándome el puchero donde había puesto a cocer las verduras y donde había también un trozo de carne gigante parecido a una pata de cerdo solo el muslo. "Y esto tiene que durarnos un tiempo."
"Así que esto va a ser la cena." Le dije.
"Pues sí, el domingo es día de purificarse." Afirmó sonriendo. "He hecho jamón cocido solo por vosotros; y así de paso tengo para comer algunos días."
"No, si al final va a ser que aquí la señorita tiene gusto por los enanos." Le dije divertido.
"La señorita tiene algo de idea sobre llevar una casa." Afirmó ella. "Que es algo que deberías saber tú si es cierto que vives solo. ¿Ponéis la mesa?"
"¡Sí, comida, a comer, a comer!" Canturreó Goku feliz saltando del asiento y corriendo a coger los platos mientras yo cogía los vasos.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Hakkai)
"¿Entonces no te echó cuando apareciste sin avisar?" Le dije a Gojyo cuando me contó lo que habían hecho ese día en casa mientras fregábamos las cosas de la cena.
"No, pero se dio un buen susto." Me contesta sonriendo. "Lo que no me imaginaba es que hacía relajación."
"Sí, bueno… parece demasiado calmada." Le digo sonriéndole de vuelta. "Es reconfortante no ser el único calmado de aquí. Pero tengo que decirle que lo que quemaba es energizante más que relajante."
"Igual lo sabe." Me contesta. "Dice que pone eso porque le gusta, pero tiene otros dos o tres olores diferentes para cambiar."
"Tal vez sepa ya algo." Le digo intentando explicar ese dato. "Menos mal que os habéis llevado bien. Temía que os encontrásemos enfadados otra vez cuando volviésemos."
"¿Y por qué habría de ser así?" Me dijo mirándome con curiosidad y duda.
"No parece del tipo que suelen gustarte." Le digo sonriendo e imaginando qué sería si el único de nosotros que cuando llegábamos a algún lado nuevo lo primero que miraba era si había mujeres bonitas, fijándose en esa chica que era todo lo contrario a lo que solían gustarle.
"Es guapa." Me dice.
"Desde luego." Afirmo dándome cuenta que ha debido entender que decía lo contrario de lo que pretendía. "Pero tienes que reconocer que tiene demasiado carácter, y no le gusta demasiado que le ayuden sin necesidad."
"Sí, creo que antes se queda al límite de la vida y la muerte que pedir ayuda." Me dice para acabar sonriendo aguantándose la risa.
"¿Dónde está el chiste?" Le pregunto con curiosidad.
"No." Niega sacudiendo la cabeza y dejando un vaso seco en la encimera. "Es que me he acordado de una cosa que ha pasado hoy. ¿Sabes que casi nos quedamos sin cena porque no quería pedirme que secara el suelo porque se me ha escurrido agua al lavar y casi se parte la crisma?"
"Eso no es divertido." Le digo preocupado. "Es peligroso. ¿Y si se hubiera hecho daño serio?"
"La hubiera recogido antes de que se hiciera daño." Afirma divertido.
Entonces oímos gritar y salgo al pasillo.
"Goku." Le digo viendo que es él quien sale corriendo al pasillo y se agacha. "¿Estás bien?"
"¿Qué ha pasado, Goku?" Le dice Lily apareciendo con la camiseta del pijama y el pelo despeinado para agacharse ligeramente y mirarle a los ojos. "Venga, cálmate y cuéntame qué ha pasado. ¿Ha sido una pesadilla?" Le dice para que él asienta suavemente. "Vaya… ¿y daba mucho miedo?"
"Eh, vuélvete a tu habitación y deja de llorar, mono llorica." Le dice Gojyo.
"Gojyo." Le dice ella dedicándole una mirada furibunda. "Goku… ¿no puedes contarme qué has soñado?"
"Ha sido horrible." Le dice él lloroso. "Soñaba que estaba solo, tenía hambre y… ¡todo lo que me daban eran vegetales! Y entonces os veía, y os llama, pero… no me hacíais caso, y Sanzo era amable y Hakkai un gruñón y Gojyo…"
"Pobre… has tenido que pasar mucho miedo." Dijo Lily incorporándose con una sonrisa mientras él asentía como un crío pequeño. "Mira, ya sé lo que vamos a hacer. Voy a acompañarte a tu cuarto y te vas a meter en la cama, entonces te voy a dar la mano y te vas a dormir ¿vale?"
"Si le das la mano te quedas toda la noche." Le dijo Sanzo.
"Lo que pasa es que si le das la mano y se duerme, luego no va a soltarte cuando esté dormido." Le dije.
"Bueno, pues te duermes sin darme la mano." Le dijo ella.
"Pero entonces te marcharás y…" Dijo Goku.
"Vale, se acabó." Dijo Gojyo. "Vete a la puta cama de una puñetera vez, porque como no te duermas te juro que te saco al balcón con un cuenco de agua y unos bollos. ¡Eh, ahí no!" Le gritó. "Esta noche por capullo te fastidias y compartes cama, a ver si dejas de joder la marrana con pesadillas mientras yo disfruto de toda una cama enterita para mí." Afirmó entrando en el cuarto donde había estado Goku y dando un portazo suave para cerrarse.
"¡Oye, me había tocado esa cama a mí!" Dijo Goku.
"Anda, campeón…" Le dijo ella sonriendo divertida. "Vamos, parece que hoy dormimos juntos y al final si vas a poder dormirte dándome la mano."
"Señor… cuanto cuento para esta tontería…" Dijo Sanzo frotándose los ojos. "Me voy a la cama, el próximo que me despierte morirá."
Entonces sonreí aún más ampliamente.
Definitivamente, las cosas estaban cambiando, y para bien. Aquella chica estaba haciendo cambiar las cosas en nosotros, o al menos en Gojyo y probablemente Goku.
Entonces la vi mirarme y guiñarme un ojo antes de entrar tras Goku en su habitación.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Gojyo)
"Menuda nochecita…" Suspiré apagando la colilla del cigarrillo en la lata que había llevado conmigo.
Hacía ya más de una hora que había cambiado el sitio con aquel mono estúpido, 'porque el pobrecito había tenido una pesadilla'.
Y claro, Lily como era de esperar, había intentado consolarle.
Había sido un intento tan patético que hasta a mí me había dado vergüenza ajena el comportamiento de Goku y cómo ella había intentado tranquilizarle sin atreverse a decirle que durmiesen juntos.
Ñiiiek.
Miro a la puerta para ver una sombra entrar despacio y asomar la cara que más me apetecía ver por la esquina que hace el armario.
"Pasa, estoy despierto." Le susurro. "¿Querías algo?"
"No quería despertarte." Afirmó suavemente.
"¿Querías algo?" Le repito. "¿Y el resto?"
"Están dormidos." Afirma suavemente viniendo junto a mí para apoyarse en la pared suavemente con las manos en esta y la espalda también. "Al final Goku ha conseguido tranquilizarse y se ha dormido."
"Me alegro por él." Le digo. "La verdad es que no suele pasarle."
"Ha sido una sorpresa para mí." Afirma suavemente. "Pensaba que no teníais miedo a nada ni nadie, y eso no es sano."
Que nosotros no teníamos miedo a nada, decía.
Estoy a punto de estallar en risas pero me contengo, aunque no puedo evitar sonreír.
"Es cierto, todo el mundo tenemos miedo a algo." Le digo. "Tú si que pareces no tener miedo a nada ni nadie."
"Oh, claro que lo tengo." Afirma sonriendo tristemente sin mirarme antes de mirarme de nuevo con decisión. "Pero sé cuáles son y los enfrento con la cabeza tan alta como puedo."
Eso me hace primero sorprender y luego sonreír al darme cuenta de la fuerza tan especial que posee. Entonces palmeo con cuidado la cama mientras me muevo para hacerle un hueco y que se siente; solo que ella no viene.
"Apuesto a que no has venido solo a decirme eso." Le digo. "¿Por qué no te sientas mientras te piensas a qué venías?"
"Sé a qué venía." Afirma para levantar una comisura con ironía. "Pero comienzo a dudar que fuese lo que creía. Dado que estás tan bien aquí solito."
"¿Por qué preguntas algo que ya sabes?" Le digo con ironía. "En fin… si no quieres sentarte conmigo, ni tampoco hablar… supongo que podemos hacer otra cosa."
"Venía a darte las gracias de parte de Goku, dudo que él se haya dado cuenta de tu teatro." Afirma ella con ironía. "Pero comienzo a dudar que las merezcas."
"¿Por querer dormir por una noche con toda la cama para mi solo?" Le digo fingiendo y sonriendo. "Perdona pero prefiero esto a compartirla con una chica que no me deja ponerle un dedo encima."
Entonces ella suelta una única risa, solo aire, nada de sonido.
"Pensaba que eras mejor actor." Me dice. "Siempre estás feliz de dormir conmigo. Y se te ha visto el plumero. Le has dejado venir para que pudiera calmarle mejor."
Genial, mis dones comenzaban a desvanecerse. Ahora era incapaz de mentir convincentemente a una única chica, que encima era demasiado ingenua y pura.
"De todas formas, gracias." Afirma. "Era eso a lo que había venido."
"Eso podías habérmelo dicho mañana." Le digo volviendo a palmear la cama para que de nuevo no se siente. "No creo que fuese solo eso."
"Vale, solo quería saber qué te había pasado para que de pronto dijeses eso de que le quitabas el sitio esta noche." Me dijo. "Y no me digas que era para dormir solo, te repito que no me lo creo."
"Veo que eres demasiado lista para engañarte." Le digo bromeando.
"Puedes decir lo que quieras, no vas a esquivar la pregunta." Me dice encogiéndose de hombros.
"Serás… cabezota." Le digo cogiéndole de la mano para tirar de ella hasta la cama donde la retengo. "Si te quedas así un ratito más igual te lo digo." Afirmo para que me tire un golpe que le paro y que hace que se me escape.
"No me lo digas." Me dice apoyándose contra la pared. "Me lo inventaré. Diré que es porque en el fondo te gusta Goku. Por eso te metes tanto con él."
"No creo." Le digo levantando una ceja. "Me gustan las mujeres."
"Entonces es porque es tu hijo." Afirmó mirando al techo y mordiéndose un dedo suavemente como si pensase. "Un hijo secreto."
"¡Eso ni de broma!" Le digo para hacerla aguantar la risa.
"Vale, pues sigo intentándolo." Afirma.
"Dios… eres más pesada que ese mono." Le digo frotándome los ojos.
"Vale, vamos a ver esta hipótesis." Dijo manteniendo la sonrisa. "Yo digo que en el fondo Goku te cae bien, solo que no sueles demostrarlo y como le has visto tan asustado le has cambiado la cama para que se quedase conmigo, porque tengo marcas y aquí es difícil descanar bien. ¿Voy bien?"
"Podría ser." Le digo un poco sorprendido sin demostrarlo de que esté tan cerca de la verdad.
"Vaya… en fin, será mejor que me vaya a dormir, mañana madrugo y Goku podría tener otra pesadilla. ¿Qué pasaría si no estuviese ahí para consolarle?"
"Probablemente que se pondría a gritar y tirar cosas." Le digo bromeando.
"Como sea, ya he pasado el mensaje." Afirma levantando una mano y separándose de la pared. "Que pases buena noche."
"Que pases buena noche también tú." Le dije. "Aunque lo dudo, con el mono que ronca y pega patadas dormido te será imposible dormir."
"Creo que dormiré mejor que con un chico que no para de pensar en cómo desnudarme." Afirmó ella devolviéndome la ironía.
Sonreí. Creo que con esta chica iba a gastar el cupo de toda mi vida, pero sinceramente era realmente divertido vivir con esa chica.
Entonces me permití pensar cómo sería vivir allí, con ella.
Sería divertido vivir ese tipo de peleas a diario, que me riñese por dormir con ella porque faltaba hueco para dormir.
Verla cocinar con un papel para seguir la receta porque no sabía hacerlo de memoria, enfadarse porque algo no le salía bien o pasarse horas y horas delante de un papel para intentar aprender de memoria qué ponía en esos cuadernos de rizo llenos de fotocopias sobre algo que debía ser aburrido pero se forzaba por aprender. Para llegar a hacer algo como enseñar a niños…
Corrigiéndole la postura cuando ensayaba pelea…
Y discutiendo. Con ella era divertido discutir, no como con mis amigos del grupo que hacíamos con Sanzo.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Goku)
Oí cómo la puerta que había estado entornada se abría y vi entrar a Lily mientras fingía estar dormido, sin moverme.
Me había despertado cuando se movió y salió y sabía que no había ido al baño, hasta yo podía ver de dónde venía.
"¿Estás despierto?" Me susurró. "Lo siento. ¿Te he despertado?"
"Hum." Niego suavemente mirándola. "Te habías ido."
"Me acordé de algo que me había olvidado de hacer y me levanté a hacerlo antes de dormirme." Afirmó sonriendo y acomodándose para ponerse cara a cara conmigo. "¿TE doy la mano?"
"Hum." Asentí sonriéndole. "Es que… me desperté y no estabas…"
"Siento haberte asustado." Me dice dándome la mano y cogiéndola con firmeza y suavidad.
"¿Vas a volver a irte?" Le digo suavemente esperando su respuesta con temor, sobre todo cuando le cuesta, entonces la veo sonreír y sacudir la cabeza.
"No, no volveré a moverme hasta mañana por la mañana." Me dice sonriendo. "Mañana tengo que volver a clase, pero volveré a comer."
"¿En serio?" Le digo esperanzado.
"Claro." Afirma sonriendo y asintiendo suavemente. "Hakkai ha dicho que iba a hacer un guiso especial, así que… no puedo perdérmelo."
"¡Sí, guiso, guiso!" Afirmé feliz.
"¡Cierra la boca de una maldita vez, mono pulgoso!" Me grita Sanzo aporreando la pared.
"Shhhhh…" Me dice Lily sonriendo y poniéndose un dedo cruzado sobre los labios. "Vamos a intentar dormir." Me dice sonriendo. "Mañana tengo que levantarme pronto, y necesito dormir un poco para estar fresca."
"¿Podré desayunar contigo?" Le digo notando el calor de su tacto en la mano.
"Claro, pero creo que será demasiado pronto para tí." Afirma ella suavemente. "Pero prometo volver cuando acabe las clases."
(Salto espacio-temporal)
Hace frío, y estoy solo.
Miro mis muñecas, las mismas cadenas irrompibles me aferran muñecas y tobillos entre si y me impiden escapar de esa jaula.
Todo lo que me rodea muerre presa del terrible invierno que rodea mi prisión.
Nadie sube tan alto, así que no veo a nadie.
Tengo miedo…
Entonces algo brilla acercándose y me deslumbra la nieve; pero no puedo apartar los ojos; de pronto, veo algo blanco, se mueve.
Por los huecos de las rejas de mi prisión entran unas ráfagas de viento gélido, y entonces, entra otra cosa, un pájaro.
Es un pájaro blanco como la nieve que se posa delante de mí.
Chriiiiip… Chriiiiiip…
Es precioso, es de un blanco tan puro que me hace daño en los ojos pero no puedo dejar de mirarle.
Me da paz, serenidad…
"No te preocupes…" Me dice la voz de Lily. "Estás conmigo, te daré la mano para que no te hagan daño las pesadillas."
Eso es, no es real, todo es un sueño…
