CAPITULO 13: ATAQUES Y HERIDAS.
(Voz de Lily)
"Señor… qué ganas tenía de que acabase este tostón…" Me dice Gojyo estirándose mientras yo acabo de recoger mis cosas. "Es una pena que al final Hakkai no haya podido hacer el cocido para la comida, esos rebozados son geniales, pero me dan modorra."
"¿Tan bueno es el estofado de Hakkai?" Le digo con curiosidad empujando la puerta que se abre antes que la pueda tocar por lo que miro para descubrir que él me ha abierto la puerta desde detrás de mí.
"¿Bromeas?" Me dice divertido. "Es genial. Lleva carne, y verduras… es algo que aquí no tenéis."
"¿En serio?" Le digo divertida por su entusiasmo.
"Se hace lento, poco a poco y se va comiendo todos alrededor del puchero, pescando las cosas según van quedando cocidas."
"Suena divertido." Afirmo divertida. "Es que como Goku no hacía más que hablar de eso… Por cierto, en el camino de vuelta había pensado coger algo dulce."
"Las chicas y vuestra manía de comer dulces…" Me dice sonriendo con ironía.
"Quiero un par de cosas, una para mí y otra para Goku." Me dice.
"Di más bien las dos para él." Me dice divertido. "Es un tragón, creo que no tiene estómago."
"Tengo varios alijos bien escondidos para que no los coja." Le digo divertida.
"¿Y funciona?" Me dice.
"Claro que sí, mientras no los descubra." Afirmé ajustándome la chaqueta y sonriendo mientras entrábamos en la calle que llevaba a la tienda oriental donde hacía compras de vez en cuando. "Por cierto, había pensado coger también una caja de pan de gambas y una bolsa de bollitos de cerdo."
"Si son para compartir con Goku tendrás que comprar más." Me dice mientras veo que mira a un punto al frente haciéndome dar cuenta que hay gente allí.
"¿Hum?" Digo.
"Déjame adivinar, no los conoces ni sabes cómo va a acabar esto." Me dice.
"No." Afirmo justo cuando veo que los tipos se acercan con no muy buenas intenciones en la cara. "Mejor los esquivamos."
"No suena mal." Me dice. "Aunque no soy de esquivar."
Por desgracia, cuando vamos a esquivarles… noto un golpe de frente contra un cuerpo fuerte mientras veo a Gojyo volar junto a mí.
"Vaya, vaya…" Dice contra el que he chocado. "Pero mira qué tenemos aquí…"
"Eh, a la dama ni se la toca." Dijo Gojyo mientras yo forcejo para soltarme y él le da una patada a uno que le venía de atrás.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Hakkai)
Cuesta un poco encontrarles, desde que recibimos la llamada por error de esos dos hemos salido corriendo y confiando en Goku para encontrar su rastro.
Entonces lo vemos, primero un flash en un callejón un poco más adelante y entonces un tipo cae desmadejado a la carretera.
"¡Malditos hombres!" Grita Goku cuando ve un tipo que pelea armado con un cuchillo plegable contra Lily mientras Gojyo estaba inconsciente y sangrando de la cabeza con los brazos en un ángulo raro.
"Ah… ah…" Jadea ella tambaleándose como si se mantuviese en pie por obra de algún dios en lo alto.
"¡Lily!" Le digo dejando que Goku se ocupe del tipo que falta como pueda dado que no es más que un despojo ya.
"Hak…" Gime antes de caerse mientras la sujeto para apoyarla en el suelo.
"¡Hakuyu!" Llamo a mi mascota aparcada un poco más adelante mientras cojo con cuidado a la chica. "Sanzo, échame una mano."
"¿Está muerto?" Pregunta Goku.
"No, pero creo que están bastante malheridos." Le digo cargando con la chica en brazos.
(Salto espacio-temporal)
"¿Cómo están?" Me pregunta Goku mientras acabo de curar las heridas de Lily.
"Tranquilo, Goku." Le dice ella. "Estoy bien… pero siento como si me hubieran partido la cabeza…"
"Es que os han cortado en la cabeza." Le digo.
"Será por eso." Le dice ella sonriéndole y estirando la mano sana hacia él sin mover la cabeza. "Esto duele. ¿Me das la mano para apoyarme, Goku?" Le dice sonriendo débilmente con la respiración entrecortada por el dolor mientras le doy puntos en la cabeza. "Este Hakkai es malo y me hace daño."
"¡No le hagas daño, Hakkai!" Me dice ofendido cogiéndole la mano.
"Estoy teniendo todo el cuidado que puedo." Le digo sonriendo un poco flojo al ser consciente que le está mintiendo al pobre Goku para no preocuparle y sintiéndome un poco mal al contribuir en su jugarreta.
"¡Pues ten más cuidado!" Afirma Goku cogiéndole también la mano mala con más cuidado. "Tranquila, yo te doy la mano. Si te hace daño me lo dices y le reñiré."
Eso me hace sonreír aguantándome la risa mientras veo que ella sonríe divertida también intentando parecer seria.
"Descuida, si me duele te lo diré." Le dice ella. "Ahora eres mi protector."
La verdad es que su estado es un poco lamentable. Con cortes en brazos, piernas y espalda, varios y diversos golpes que ya comienzan a amoratarse y zonas despellejadas.
Y aún así, sigue siendo capaz de sonreír para no preocupar a Goku.
"Ya está…" Le digo cuando veo que aprieta la mandíbula entrecerrando los ojos cuando le hago un nudo para evitar que se le suelten los puntos. "Le daré otro par de nudos por seguridad y he acabado."
"Como le hagas daño…" Me dice Goku.
"Si casi ni he notado que me estaba haciendo nada." Le dice ella sonriéndole tiernamente. "Como me has dado las manos y me estás protegiendo…"
Eso me hace sonreír divertido.
Sinceramente, me alegra haber caído en aquel lugar, que aquella chica fuese la que nos encontrase o nosotros a ella...
"Ya está." Afirmo separándome y recogiendo los materiales que habíamos dejado encima de la cómoda y junto a ella en la cama para curarla tras haberme encargado de Gojyo. "Voy a dejar esto."
"¿Puedo ponerme un pijama normal?" Me dice ella.
"Yo pensaba que ya lo llevabas." Le dice Goku poniendo cara de animalito confuso.
"¿Debajo de todas esas vendas?" Le pregunto un poco cohibido por tener que volver a sacarle de su error.
"Pues sí." Dice convencido. "¿Por qué no podía estar debajo?"
"Entonces se llevarían todas las cosas de la cura ¿no te parece?" Le hace notar ella sonriéndole suavemente. "Solo llevo la ropa interior y la camiseta."
"Puedes ponerte un pantalón de pijama si es ancho." Le digo. "Pero vas a tener que evitar la ropa ajustada durante un tiempo."
"Vale, pues voy a cogerme mi mejor pijama, me lo pondré y rezaré para que no se me suelte la camiseta."
"Deberías curarte eso ya." Le dije.
"No te preocupes, deja que esté un poco más al aire y me la cubriré para dormir, para no rozarla." Me dijo ella sonriendo. "Venga, que tengo que cambiarme."
"Vamos Goku." Le dije. "Salgamos fuera para que pueda acabar de vestirse."
"Mono estúpido…" Le dijo Sanzo. "He recuperado su compra, había galletitas saladas."
"¡Galletas!" Dijo feliz para salir corriendo.
"No tienen nada demasiado grave." Le digo a Sanzo mientras guardo las cosas en su sitio del armarito del retrete. "Son solo cortes, contusiones… Lo peor es el corte de Gojyo."
"¿Dónde lo tenía?" Me dice.
"En un lado, lo que me lleva a pensar que se lo hicieron protegiéndola." Le digo.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Lily)
"No tienen nada demasiado grave." Le oigo decir a Hakkai para Sanzo mientras trastean en el armarito del retrete. "Son solo cortes, contusiones… Lo peor es el corte de Gojyo."
"¿Dónde lo tenía?" Le dice Sanzo, el rubio.
No puedo creerme que de verdad se preocupe por nosotros; pero es evidente de que a su manera, él también se preocupa por nosotros.
"En un lado, lo que me lleva a pensar que se lo hicieron protegiéndola." Oigo decir a Hakkai.
Entonces es cuando no puedo aguantar más, y aunque me duela un poco al andar, voy hasta el baño para ponerme en el marco de la puerta, tras Sanzo.
"Tuvo que aguantar una paliza cuando me atraparon tras plantar cara." Les dije. "Me obligaron a ver cómo le daban la paliza de su vida. Y cuando pensé que le iban a matar aflojaron un poco y les di un pisotón y me solté, entonces me tiraron un navajazo a traición y él me protegió."
Entonces me miraron, con cara mitad de curiosidad, mitad de sorpresa moderada.
"¿Para qué te has levantado?" Me dijo el rubio. "Vuélvete a la cama."
"¿Y perderme el cocido tan renombrado de Hakkai?" Les dije divertida. "Ni de broma, yo quiero probar ese plato."
"Deberías dejar de mimar al mono de esa manera." Me dijo Sanzo poniéndome la mano en la cabeza con cuidado de no tocarme la venda.
"Vaya, me has pillado." Le dije divertida y bromeando. "Y es medio broma. De verdad quiero probar ese estofado. Después de toda la tarde esperando para probarlo no querréis quitarme ese gusto solo por un accidente estúpido."
"Estás loca." Afirmó Sanzo serio.
(Salto espacio-temporal)
"¡Yo quiero más carne!" Gritó Goku cuando se acabó la carne del cocido.
"Ya no hay más carne, mono estúpido." Le dijo Sanzo. "Te la has comido toda."
"Con lo buena que está la verdura." Le digo divertida ante cómo va discurriendo la cena.
"¿Y si le quitamos la carne a Gojyo?" Sugiere entonces.
"Gojyo la va a necesitar cuando se despierte." Le dice Hakkai dándole un golpe en los palillos con que iba a pinchar la carne que le tocaría a Gojyo.
"Vamos, si te portas bien luego te doy un dulce." Le intento sobornar. "Son prefabricados, pero a mí me encantan."
"Vaaaaaaleeeeee…" Acaba rindiéndose. "Voy a por más agua."
"Hay que ver cómo te hace caso." Me dice Hakkai sonriéndome mientras Goku va a buscarla.
"Es un niño al fin y al cabo." Le digo. "Es fácil tratar con él. Hum… es cierto, este es el mejor cocido de este tipo que he comido nunca."
"¿Habías comido antes esto?" Me pregunta Sanzo.
"No, pero aún así es el mejor que he comido nunca." Afirmo intentando demostrar que llevo razón aunque me hayan pillado.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Gojyo)
"Buenas noches." Oigo casi susurrar de pronto en mis sueños.
Es extraño, estaba peleando y de pronto… nada, no puedo recordar nada, hasta este 'buenas noches' que alguien ha medio susurrado.
Entonces noto cómo donde estoy se hunde ligeramente y veo algo de claridad a través de mis párpados.
Un momento, eso es, tengo los ojos cerrados.
Tengo que abrirlos, así que hago un esfuerzo.
"Sssssssssssss." Oigo sisear junto a mí, lo que me hace intentarlo con más fuerzas. "Auch… esto pica…"
Por fin puedo abrir un poco los ojos, pero no veo gran cosa, solo manchas de colores pardos, color carne un poco más oscura que la mía, rojos, azules claros, blancos y más color carne.
"Ah, ah, ah…" Gime la dueña de la voz. "Mierda, se me ha vuelto a abrir… gasas… gasas… Gasas." Acaba afirmando. "Auch… duele…"
"Deberías… llamar a… Hakkai." Consigo susurrarle.
"¿Has despertado?" Me dice agachándose ligeramente hacia mí por lo que se forma una mancha borrosa con forma de cara difuminada ante mis ojos. "¿Cómo te encuentras, te duele mucho?"
"Creo que no tanto como a ti." Le digo intentando encontrarle algo de gracia al hecho de que esté derrotado en lo que parece la cama. "Deberías llamar a Hakkai."
"Ah, es que… creo que se me ha abierto uno de los cortes." Me dice mostrándome una gasa un poco ensangrentada que tiene en la mano y acercándomela cuando entiende que no veo todo lo bien que me gustaría. "¿Ves? No es nada serio, con un poco de gasas y yodo me lo curaré yo sola."
"¿Tú estás bien?" Le pregunto mientras voy enfocando un poco mejor para comprobar que no parece estar tan mal.
"Bueno… depende lo que entiendas por bien." Me dice suavemente. "Me costará un poco volver a la normalidad, pero al menos estoy viva, en parte gracias a ti."
Gracias a mí…
"De nada, pero al final no pude hacer nada." Le digo un poco abochornado de que haya sido así. "Supongo que al final conseguiste avisar al resto y nos rescataron."
"Más o menos." Afirma sonriendo. "Lo importante es que estamos relativamente bien."
"Aparte de dolerme sitios que ni siquiera era consciente de que tenía… sí, todo bien." Le digo para sonreír.
Enonces pestañeo porque mi vista se ha aclarado casi del todo y tengo que frotarme un ojo para que me duela porque no puedo creer lo que veo aún un poco difuminados los bordes.
Es ella, está sentada en la cama y la veo tocarse el abdomen, eso no es raro; sin embargo, sí lo es que lo que ha estado tocándose tiene pinta de zarpazo de algún tipo de youkai, y tiene pinta de profundo.
"¿Quién te ha hecho eso?" Le pregunto.
"Ah, uno de los tipos." Afirma suavemente. "Tenía una cosa como una zarpa de metal en lugar de nudillos americanos y me ha rozado. Definitivamente ahora sé lo que es que te enganchen en la carne con un pincho."
"No tiene gracia." Le digo acercándome con dolor por mis propias heridas y viendo de cerca que son unos cortes un poco profundos. "Madre mía… no tienen buena pinta."
"Tú sí que no tienes buena pinta." Me dice suavemente para acabar sonriendo. "Anda, sé un buen enfermo y túmbate, enseguida acabo y te traigo tu ración de cocido. Yo he cenado con el resto, pero te hemos guardado una parte por si despertabas ahora."
"Gracias, pero puedo levantarme a…" Le digo para que me retenga con su brazo mostrándome que también tiene parches y vendas en el brazo.
"No te levantes, como mucho puedes incorporarte y para comer." Me dice. "Espera un momento a que acabe de curarme las heridas y te traeré la cena."
La cena me da igual, lo que quiero es que ella esté bien, y no lo está. Es evidente que se le han vuelto a abrir las heridas, había sangre en las gasas y ahora está poniéndose un parche ella misma.
Me preocupa ese zarpazo, pero aún más el hecho de que pudieran haberle hecho más daño a ella que a mí.
Al principio había pensado que eran humanos, pero esa agresividad y la forma de pelear… debían ser youkais; aunque no tenían ningún rasgo físico de serlo.
"Bueno… voy a buscarte la cena." Me dice sonriendo cuando acaba de ponerse el parche sobre los cortes. "Estará un poco fría, pero apuesto a que sabe bien también."
"No importa." Le contesto mientras la veo salir por la puerta.
Me preocupa que tenga esas heridas y aún así siga siendo capaz de sonreír como si nada hubiera pasado.
La oigo hablar fuera, susurrando tranquilamente y entonces oigo ruido en la cocina antes de volver con una bandeja que usábamos cuando ella estaba mala y un plato con cocido encima.
"Cuidado, está caliente." Me dice sonriendo y poniéndomelo encima.
"¿Qué tienes en el pie?" Le pregunto.
"Ah, nada importante, estaba torcido." Afirma. "Pero tengo que andar."
"Deberías haberle dicho a Hakkai que te ayudara a traerla." Le digo notando que pesa mucho.
"De hecho se ofreció." Me contesta cogiendo la silla donde dejo la ropa doblada para apoyar esta en los pies de la cama y sentarse junto a mí inclinada hacia mí de forma relajada. "Pero no me gusta que hagan lo que yo puedo hacer."
Sonreí, era demasiado orgullosa como para dejarse proteger demasiado.
"Pues gracias." Le dije cogiendo los palillos con cuidado y notando dolor para mirarme las manos y ver las vendas.
"Ah, sí, perdona." Me dijo incorporándose un poco para cogerlos por mí. "Se me olvidaba lo que dijo Hakkai de tus heridas. Lo siento."
"No importa, me apetecía intentarlo." Le dije volviendo a coger los palillos para volver a notar el dolor y que se me cayera cuando cogí un trozo de comida.
"Deja de hacerte el machote y déjame ayudarte." Afirmó cogiéndome los palillos para coger a la perfección el trozo que se me había caído a mí. "Ayúdame abriendo la boca."
"Ah…" Dije haciéndole caso y sonriendo para que me pusiera el trozo en la boca y lo soltara mientras cerraba la boca para dejar que deslizara los palillos fuera limpiándolos un poco. "Vaya… menos mal que no me ve nadie conocido." Afirmé divertido. "Es la primera vez que dejo que nadie me dé de comer desde que tuve edad para poder comer yo solo."
"Si no puedes ahora mismo solo, lo mejor es que te ayudemos." Afirmó ella suavemente cogiendo otro trozo de verdura para ofrecérmelo. "Pero si prefieres que lo haga cualquier otro…"
"No." Negué cogiéndole la muñeca suavemente para hacernos daño sin querer a los dos y soltándola. "Prefiero que seas tú."
"Pues entonces deja de lloriquear." Me dijo señalando un trozo de carne y otro de verdura como preguntándome por lo que le indiqué con un gesto la carne. "Hasta que puedas solo, supongo que puedo ayudarte un poco."
"Vaya… a ver si al final va a ser que te gusto…" Le dije.
"Qué más quisieras." Afirmó. "Lo que pasa es que no me gusta estar en deuda. Y digamos que te debía una."
Entonces me reí.
Esa chica era realmente divertida, que me debía una…
Bueno, al menos así conseguía que me cuidara un poco; aunque…
"Oye, no recuerdo demasiado de lo que pasó antes." Le digo. "Recuerdo el ataque… que te cogieron y me dijeron que me dejara pegar si no quería que te mataran… pero luego…"
"No deberías haberte dejado pegar." Me dijo.
"Tenían pinta de cumplir lo que habían dicho." Le dije. "Además, no me gusta ver a las mujeres llorar."
"Me daba miedo ver cómo te pegaban." Afirmó. "Por eso me solté."
"Ah, sí, recuerdo que te soltaste." Le digo recordándolo. "Fue un buen punto aprovecharte que aflojaban un poco para pisarle y soltarte."
"¿Por qué te metiste en medio de la navaja?" Me dice justo mientras recuerdo que la había protegido de un navajazo que le habían tirado cuando se soltó.
"Te hubieran matado." Le dije. "Y total, no era tan malo."
"Idiota…" Me dijo para meterme un trozo de carne a la fuerza y dejar los palillos en la bandeja antes de llevársela esquivando mi mano.
Sabía que no tardaría en volver, y no me defraudó.
Regresó, se sentó en la cama y cogió un libro para abrir una página y ponerse a leer.
"¿No puedes dejar eso ni por una sola noche?" Le dije.
"No es lo que crees." Me dijo sin mirarme.
"¿Ah, no?" Le dije con ironía. "¿Y entonces qué es?"
"Una historia." Afirmó. "Me guesta leer de vez en cuando."
"Pensaba que eso era para el domingo." Le dije.
"Ya, bueno, hacía tiempo que no lo hacía antes de dormir." Afirmó pasando de hoja.
Hubo un momento de silencio y entonces volví a hablar.
"¿Y de qué va?" Le pregunté.
"Literatura isabelina inglesa." Afirmó.
"¿Me lees un poco?" Le pido.
Entonces es cuando sí me mira como interrogativa.
"Qué." Le digo. "Me gusta oírte, y a Goku anoche le contaste un cuento, que te oí."
"¿Es otra de tus trampas para 'dios sabe qué'?" Me dijo.
"Vamos, mujer. Me ofendes." Le digo divertido. "Estoy que no puedo moverme, ni aunque quisiera podría hacerte nada, tengo las manos semi-vendadas."
"Ya sé que no vas a tocarme un pelo." Afirma pasando página sin poder esconder su sonrojo apuesto que al imaginarse algo picante. "Decía para reírte de mí o algo así."
"No, de verdad que me gusta tu voz." Le digo. "¿Tengo que ponerme de rodillas o algo?"
"No, pero Goku me hace ojitos de cachorrito." Me dice. "Vamos a ver…" Me dice para aclararse la garganta y comenzar a leer.
Es curioso, nunca antes había hecho algo así con una mujer. Normalmente era yo el que les hablaba y ellas contestaban, no me había parado nunca a oírlas leer nada.
Siempre había sido un juego sencillo: yo salía de caza, atraía las presas y con suerte, al final del día tenía una o varias presas con las que jugar.
Y eso era aún más fácil. Un par de palabras elegidas para ablandarlas, unas caricias, unos piropos y ya las tenía en mi mano, el resto venía solo.
Pero en ese momento… oyendo a aquella chica leerme un libro que era cuanto menos un poco tostón…
"Bueno, se acabó." Afirma cerrando el libro casi de golpe tras poner una tira de papel entre las páginas. "Por hoy basta."
"¿Ya?" Le digo mirándole ligeramente. "Vaya… me gustaba oírte."
"Otro día leeré más." Me dice.
"¿Eso es una promesa?" Le digo esperando que lo sea.
"Sí, hombre, otro día." Afirma frotándose los ojos para parar como si le doliese. "Por hoy ya es suficiente, me pican los ojos, necesito descansar."
"Está bien, túmbate y descansa." Le digo palmeándole la almohada para ahuecársela un poco con un poco más de dolor dados mis vendajes. "Te lo has ganado."
"Gracias." Me dice echándose con cuidado antes de apagar la luz y suspirar.
"Menudo día… ¿no?" Le digo.
"Duérmete un poco." Me dice suavemente. "La verdad es que sí, ha sido un día bastante duro, pero hay que dormir, mañana tengo que ir a la universidad, y ya verás qué divertido cuando me vean con la ropa levantada para que las heridas se me vayan curando."
"Creo que tendrías que llevarlas tapadas." Le digo. "Por mucho calor que haga espérate un poco o volverán a abrírsete las heridas."
"Malditos criminales…" Me dice. "Menos mal que puse queja en la policía…"
"¿Policía?" Le digo ya que no conozco esa palabra.
"Las fuerzas del orden." Me dice. "Y ahora duérmete, de verdad."
