CAPITULO 18: ATAQUES. HE ROTO MI PROMESA.

(Voz de Gojyo)

"¿Te duele?" Me pregunta Lily suavemente mientras estamos recostados en el sofá.

"Un poco." Afirmo decidido a ser sincero. "Pero no más de lo normal, de hecho… no me duele ni la mitad que lo que debería."

"Y mañana tenemos exámen…" Me dice suavemente. "Vas a tener problemas para escribir…"

"Bueno… para mí no son tan importantes." Afirmo sonriéndole. "Aunque por suerte tú estás mejor que bien ¿no?" Le digo abrazándola y besándole la oreja bromeando para hacerla reírse como si le hiciera cosquillas.

"No." Me dice.

"¿Niegas las evidencias?" Le pregunto jugueteando.

"No, digo que no a esto." Afirma sujetándome la mano que tengo sobre el centro donde se unen sus piernas, sobre la ropa.

"Ah…" Le digo sonriendo. "Pero es que no necesito eso… también se puede jugar un poco."

"Jugar, ya." Dice con ironía.

"Jugar, sí." Afirmo haciéndola girar para subirla mientras le beso y haciéndola seguirme el juego mientras agacha su cabeza tumbados de lado y yo levanto la mía de forma que pueda llegar desde sus labios hasta su pecho sin necesidad de moverme más.

Evidentemente, es difícil resistirse a mí cuando me lo propongo, y creo que ella tampoco estaba tan cerrada en banda a eso como ella misma creía.

(Salto espacio-temporal)

Las 11 y estos aún sin llegar, por suerte ahora mismo Lily duerme junto a mí. Claro que después de esas casi dos horas jugando juntos sin que yo rematara la jugada por convicción propia y para dejarla descansar un poco tras su primera vez, hasta yo notaba un poco los efectos de ese juego con ella.

Está tan linda cuando duerme que me da pena dejarla y tengo que hacer un esfuerzo sobre humano para salir sin hacer ruido ni moverla y salir a la terraza para fumar un cigarrillo.

De pronto me doy cuenta, en todo el día he fumado, el paquete está igual que ayer cuando me acosté, así que sonrío.

He estado tan preocupado por ella y tan entretenido disfrutando de un día solos los dos en el que hemos quemado cartuchos como si fuese una fiesta de fuegos artificiales que no he sentido la necesidad de fumar.

Sonriendo me enciendo el cigarrillo y miro al exterior; es curioso, la mano me sigue oliendo a ella, la piel me huele a ella, a ese olor dulce y fresco a la vez que emana de ella mientras los dedos me huelen por entero a su 'elixir secreto' con un par de gotas de sangre.

"Gojyo…" Me llaman entonces sobresaltándome para descubrir a Hakkai tras de mí. "Ya veo que no te has enterado siquiera que hemos vuelto." Me dice sonriendo.

"Lo siento, estaba pensando en mis cosas." Le digo. "Hoy habéis vuelto tarde."

"Hakuiu se quedó tirado hace horas y no hemos podido llegar antes." Me dice. "¿Y qué tal vosotros?"

"Normal, descansando, de domingo." Sentencio para rememorar ese domingo y sonreír feliz. "Lily ya está durmiendo, se ve que estaba cansada porque hoy se ha despertado pronto."

"Y mañana también." Me dijo suspirando. "Señor… mañana exámenes ya…"

"Sí, eso mismo me comentó." Afirmo. "Pero creo que a nosotros no nos sirve de demasiado eso ¿no? Al fin y al cabo somos guerreros."

"Sí, pero ha sido divertido." Afirma sonriendo. "Y tú deberías hacer un esfuerzo, estoy seguro que podrías ser bueno en esto."

"Tú eres el bueno con los niños, a mí déjame a sus madres." Afirmo imaginándome en una sala llena de niños pequeños con Lily, los dos con un montón de críos y sonriendo aún más cuando nos veo a los dos y a ella con un bebé pelirrojo en brazos.

Un momento, un niño pelirrojo, un niño taboo como yo… no podía hacerles eso ni a ella ni al bebé.

Pero entonces veo su sonrisa y me imagino con un niño en brazos, mi hijo o hija… por un momento mientras me voy a la cama, creo que un niño aunque sea como yo no sería tan malo, al fin y al cabo si eso pasase yo estaría con su madre para protegerlos.

(Salto espacio-temporal)

A la mañana siguiente…

"¿Y Lily?" Le pregunto a Hakkai cuando vuelve solo.

"Ahora viene, ha dicho que iba a tomar algo a un bar de aquí al lado y volvía." Me dice. "Por lo que se ve aquí no hay tilas y ya le ha entrado hambre."

Cierto, esa mañana apenas ha desayunado, me había dicho que tenía un nudo en el estómago y eso que se había levantado de madrugada para repasar dado que para ella estos exámenes eran realmente importantes.

"Siéntense…" Nos dice la profesora principal que llega con otra mujer. "Vamos a empezar con el exámen de Educación Especial II."

Entonces levanto la mano.

"Perdone, Lily falta." Le digo. "Ha ido a por una tila y ahora mismo volvía."

"Está bien, si no os importa y viendo que falta gente démosles al menos 5 minutos de rigor."

Eso no me gustaba, ella nunca había llegado tarde, y cuando la profesora comenzó a repartir los exámenes porque solo faltaban un chico que habíamos oído en clase que dijo que igual no lo hacía porque no había estudiado demasiado y por lo que se ve tenían otra oportunidad de presentarse y ella me preocupé de verdad.

"¿No podríamos esperar otro minuto más?" Le pregunto a la señora. "Estoy seguro que tiene que estar ya en la puerta de fuera."

"Ya hemos esperado suficiente." Me dice. "Lo siento mucho, tendrá que presentarse a la próxima."

Aunque tengo el examen me es imposible hacer nada, estoy demasiado preocupado, ella no dejaría un examen sin hacer así. Al final estoy tan preocupado que rompo sin querer el bolígrafo poniendo todo perdido de tinta y me levanto para llevar el exámen a la profesora que levanta la mirada para mirarme, sin embargo eso no dura demasiado porque de pronto se abre la puerta y la profesora como los que tienen opción a ver quién la ha abierto se quedan con los ojos como platos, se les caen las cosas de las manos y la profesora se levanta para ir hacia la puerta.

"Dis… disculpe, es… ¿podría pasar?" Oigo decir a Lily con voz temblorosa.

"Por amor de dios…" Dice la señora mientras la otra ha dejado de vigilar al resto de clase que miran hacia el objeto de tal agitación intentando verlo mientras yo consigo llegar a la mesa de la profesora para poder ver a esta tapándome la vista.

"Por favor… quiero hacer este examen…" Oigo que dice Lily.

"Pero no puedes." Le dice la profesora. "Es… deberías ir a…"

"Por favor, necesito…" Dice Lily mientras yo me acerco a la profesora para decirle que le he dejado el exámen en la mesa.

Entonces noto cómo me fallan las fuerzas de las piernas al ver a Lily con la camiseta y pantalones rotos, llena de sangre y faltándole un zapato. Su pelo está totalmente despeinado y parece cortado de un solo golpe a trasquilones; incluso parece que le fallen las fuerzas porque está apoyada en la portezuela fija de la puerta y tiembla de arriba abajo.

"¡Lily!" Le digo apartando a la profesora casi de un ligero empujón para llegar a ella justo cuando las piernas le acaban de fallar y se cae para sujetarla. "¡¿Qué te ha pasado?"

Entonces es cuando se rompe y entierra su cara en mi pecho mientras veo que no está sola, allí hay otra persona, un hombre con uniforme azul y un arma en el cinturón que nos mira.

"Ha insistido en venir." Dijo más bien para la profesora. "La han atacado y le han herido."

(Salto espacio-temporal)

"¿Cómo te encuentras?" Le pregunta Hakkai a Lily que está cubierta con una manta entre mis brazos mientras yo intento consolarla un poco, pero como no contesta, al final es él quien vuelve a tomar la palabra. "La profesora me ha dicho que te diga que podéis repetir el exámen los dos dentro de un par de días con otro grupo, como favor especial por lo que te pasó. Si crees que estás lista para entonces…"

"Hakkai." Le digo avisándole al ver que ella vuelve a temblar ligeramente para mirarla abrazándola más fuerte.

Es increíble cómo es posible que esa chica sea como una diana enorme para los problemas.

"Tranquila, ahora estás con nosotros." Le digo. "No van a hacerte nada."

Había estado hablando con aquel hombre de azul un rato mientras él redactaba algo y luego le habían mandado entrar en el médico.

Me había dolido verla de esa forma, pero no había podido hacer nada, ella me necesitaba, nos necesitaba a los dos; así que lo único que me quedaba de hacer era esperar junto a ella y abrazarla hasta que se calmara un poco.

"Lily…" Le digo.

"Iré." Afirma ella suavemente. "Es… estaba preparada hoy y…"

"Ya está, tranquila." Le digo viendo que le ha vuelto el temblor.

"Familia de…" Nos llama el médico de urgencias que la ha llevado.

"Nosotros." Afirmo cogiéndola casi en brazos mientras ella se intenta poner en pie.

"Por aquí, por favor." Nos dice.

Ya me conozco esa canción, nos la han hecho varias veces ya a lo largo del día.

"¿Cómo han salido las pruebas?" Pregunto.

"Bien, tiene un esguince leve en la pierna, contusiones, heridas leves…" Dice leyendo un papel y poniendo una foto en una pantalla iluminada. "Y como se puede ver aquí, hay una fisura en el cúbito izquierdo, pero por suerte no se ha movido y es muy ligera, así que yo creo que con una inmovilización y reposo de uso sobraría." Nos dice.

"¿Y qué hay del informe de…?" Digo para que mire a Lily.

"Ya se lo hemos dicho a la policía." Afirma. "Tiene muestras de pelea, y es evidente que si no ha habido violación al menos lo han intentado porque hay evidentes signos de arañazos y… bueno, hay signos de ello."

"Lo intentaron." Afirma ella. "Pero yo fui más fuerte y me negué."

Eso hace que la rodee con más fuerza con el brazo para mostrarle mi apoyo.

"Hakkai, es… quédate con ella mientras le curan, por favor." Le pido. "Necesito salir a que me de el aire un poco."

"Claro." Me dice él asintiendo, sin embargo ella no me deja, me sujeta con firmeza y casi hasta fuerza de la camisa y no me deja irme.

"Por favor…" Me pide.

Tengo ganas de decirle que me suelte, que de verdad necesito salir para desfogar mi ira ante las nuevas noticias de lo que le ha pasado, pero no puedo dejarla así. Así que hago un giro de ojos y doy un pisotón al suelo antes de volver con ella para cogerla y ponerla en la camilla.

"Bueno… pues vamos a curarte eso, si quieres puedes quitarte las vendas para lavarte, pero entonces alguien tiene que volver a ponértelas." Le dice el doctor.

"Yo puedo hacerlo." Afirmamos a la vez Hakkai y yo.

"Bueno, bueno, qué suerte, dos caballeros para ayudar." Afirma sonriendo el médico.

"Sí." Afirma ella suavemente. "Una suerte."

Su tono es apagado, todo en ella es apagado desde que apareció en el examen.

Cuando acaban de curarla, la llevamos a casa, sé que tiene un examen más esa tarde, pero la profesora es alguien importante, dijo que se encargaría de decirle al profesor que le repitiese el examen otro día por lo que le había pasado, Hakkai me lo dijo.

(Salto espacio-temporal)

"Lily está mal." Dice Hakkai por décima vez en casa. "Hablar de esto delante de ella no le hará ningún bien."

"Pero entonces..." Dice Goku preocupado. "No vamos a poder darle un abrazo, ni… cogerle la mano, ni…"

"¿No está tardando demasiado?" Pregunto cayendo en la cuenta de que lleva un buen rato en el baño. "Sí, está tardando demasiado." Afirmo levantándome.

"Gojyo." Me dice Hakkai. "Ahora menos que nunca puedes acercarte."

"Hakkai, lleva más de media hora dentro." Le digo. "Cuando se ducha y se lava el pelo le cuesta menos de un cuarto de hora. No me digas lo que puedo y no puedo hacer." Afirmo antes de ir deprisa al baño y llamar a la puerta.

"Adelante." Me dice desde dentro con un tono suave.

"Lily, estábamos preocupados. ¿Estás bien?" Le digo entrando para ver a Lily con una toalla sobre un hombro, pecho descubierto y un par de braguitas blancas.

"Lo siento, estaba…" Murmura girándose para mirarme.

"Por amor de dios… estás calada." Le digo dándome cuenta que parece no haberse secado apenas para cogerle la toalla y cubrirla. "¿Y te parece bonito decirme que pase estando como estás?"

"No me importa." Afirma. "Es… Estoy cansada, voy a irme directamente a la cama hasta la hora de salir para ir al examen de…"

"Se ha pospuesto hasta mañana." Le digo rápidamente. "Esta tarde no tenemos nada que hacer."

"Ah… perfecto, es… me apetece meterme en la cama." Afirma.

Le miro, tiene heridas y marcas por todos lados, tanto que no puedo creerme cómo es posible que apenas un día antes, horas antes, esa chica haya estado tan diferente, tan plena y llena de energía, tan preciosa a mis ojos…

"Oye, no te metas en la cama así." Le digo al verla tumbarse en bragas aún y sin el sujetador.

"¿Qué pasa?" Me dicen a unos pasos de mí para que les levante la mano indicándoles que no se muevan.

"Lily, tú no eres esta, haz el favor de ponerte algo más de ropa." Le digo.

"¿Por qué…?" Me dice suavemente acurrucándose. "Mejor para vosotros que yo duerma así…"

"Ponte… algo… más." Le digo rechinando los dientes.

"Gojyo, qué pasa." Me dice Hakkai para que le de un empujón suave.

"No os acerquéis." Les digo para entrar en el cuarto y cerrar la puerta con pestillo tras de mí antes de volver a mirar a Lily. "Coge tu maldito pantalón de pijama de monja y póntelo de una vez." Le digo sacándolo de debajo de la almohada para echárselo encima.

"¿Para qué…?" Murmura. "Los hombres sois… os da igual quién y cómo… el caso es saliros con la vuestra con nosotras…"

Eso es la gota que colma el vaso.

Me subo a la cama y le levanto los brazos para atenazarla a la cama y besarla, entonces recojo el pantalón y se lo pongo a la fuerza para atárselo a la cintura con el cordel que lleva para tal fin antes de mirarla.

"No me metas en el mismo saco que ese estúpido al que acabaré encontrando y mataré con mis propias manos." Le digo entre dientes. "Y aunque me duela decirlo, tú no eres así, tú eres la chica que duerme con estos pantalones anti-libido y la camiseta ancha de vieja, y aunque suene mal, me encanta verte vestida así. Y por dios que como vuelvas a salir desnuda por la casa estando el resto tendré que atarte a la cama y pegarte la ropa con pegamento hasta que aprendas a comportarte. Y ahora coge el camisón y póntelo si no quieres ponerte la camiseta, voy a salir a hablar con el resto y en cuanto vuelva espero que estés dentro de la cama, vestida por completo y obediente porque vamos a estar aquí quietos y vas a descansar. ¿Me has oído?" Le digo obligándola a girar la cara para mirarme y que asienta. "Eso está mejor." Afirmo levantándome para ir a la puerta, desbloquearla y salir para encontrarme a los otros tres. "Aquí no, vamos al salón." Afirmo para abrirme paso e ir allí seguido de ellos.

"¿Se puede saber qué…?" Dijo Hakkai.

"Goku, pégame." Le digo.

"¿Cómo?" Me dice sorprendido.

"Lo que oyes, pégame y no te cortes." Le digo. "Dame todo lo fuerte que puedas, un puñetazo, en la tripa, el pecho… dame donde quieras y no te cortes de darme fuerte."

"¿Tú estás mal?" Me dice.

Sin embargo es Sanzo quien me golpea, un rodillazo antes de darme unos cuantos puñetazos que encajo sin decir nada hasta que para.

"¿Más?" Me dice.

"Gracias." Afirmo incorporándome y frotándome la boca donde se me ha escapado un poco de saliva sin querer.

"¿Os habéis vuelto locos?" Nos dice Goku.

"Es algo que debería haber hecho ella." Le digo frotándome la mano herida con la promesa de sangre. "Creo que he hecho algo malo, Lily debería haberme dado, pero ella no me daría lo fuerte que merezco."

"¿Tiene ella algo que ver con el corte en tu mano?" Me dice Hakkai.

A

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Hakkai)

"Aquí no, vamos al salón." Gojyo cuando sale del cuarto de la dama donde .

"¿Se puede saber qué…?" Le digo cuando llegamos al salón, lejos de los oídos de la dama y refiriéndome a las voces airadas que hemos oído en ese dormitorio.

"Goku, pégame." Le dice Gojyo pasando de largo de mí.

"¿Cómo?" Le dice sorprendido.

"Lo que oyes, pégame y no te cortes." Le repite. "Dame todo lo fuerte que puedas, un puñetazo, en la tripa, el pecho… dame donde quieras y no te cortes de darme fuerte."

"¿Tú estás mal?" Le contesta.

Sin embargo Sanzo no se para y le da, un rodillazo antes de darle unos cuantos puñetazos que encaja sin decir palabra hasta que para.

"¿Más?" Le pregunta entonces.

"Gracias." Afirma Gojyo incorporándose y frotándose la boca con el dorso de la mano.

"¿Os habéis vuelto locos?" Les dice Goku.

"Es algo que debería haber hecho ella." Afirma Gojyo, sin embargo no puedo evitar reparar en que se coge la mano herida con un corte feo que tenía ayer cuando regresamos a casa. "Creo que he hecho algo malo, Lily debería haberme dado, pero ella no me daría lo fuerte que merezco."

"¿Tiene ella algo que ver con el corte en tu mano?" Le pregunto.

No contesta, pero es evidente que no me he equivocado.

Entonces soy yo quien no me reprimo y le cojo por el cuello de las ropas para encararme a él.

"¿Qué le has hecho?" Le digo.

"Le he pedido que se vista." Afirma mirándome.

"¿Y por qué?" Le digo. "Te debe venir de maravilla que ande así."

"Ya sabes por qué." Afirma soltándose molesto. "Y ella no es así, todos sabéis de sobra que se pone un pijama viejo y feo con camisetas que no combinan entre ellos. No tiene ni pizca de estilo a la hora de estar por casa, pero ella es así, no es el tipo de mujer que va desnuda por la casa; y menos aún con nosotros por aquí."

Podía ver fuego en sus ojos, un fuego terrible que abrasaría cualquier cosa que se atravesara en su camino, un fuego demasiado difícil de extinguir.

Entonces doy dos pasos atrás al darme cuenta que las piezas encajan.

La mano herida con un corte no es solo un corte, es una promesa de sangre.

El fuego en su mirada no es solo furia, es la furia nacida de algo mucho más fuerte aún que puede ser motivo de extinción de esta o la chispa que la inicie.

Había pensado que lo que Gojyo sentía por esa chica era solo capricho, porque era una de las pocas mujeres que se le habían resistido, porque le había entrado por los ojos pero le había rechazado… que la conseguiría y se cansaría y la dejaría tras haberla hecho enamorarse de él. Pero me había equivocado.

Gojyo era un peligro ahora mismo, porque lo que sentía por esa chica no era en absoluto encaprichamiento sino algo millones de veces más fuerte.

Debería haberme dado cuenta cuando los encontramos juntos en aquel callejón heridos, cuando entregó su examen antes de tiempo sin una sola palabra escrita o cuando había intentado retrasarlo unos minutos más para darle la oportunidad de presentarse, pero cuando debería haberme dado cuenta de lo evidente era cuando había cogido a Lily en brazos tras ponerle su chaqueta por encima para taparle la piel desnuda bajo la ropa rota por la pelea y cuando le habían puesto la manta por encima, incluso antes, se había negado a abandonar su lado.

Gojyo estaba totalmente enamorado de ella, con un sentimiento que iba mucho mas allá del simple amor. Y así lo demostró cuando dijo que iba a pasar el resto del día con ella en su habitación, haciéndola descansar y dormir.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Gojyo)

Entro en el cuarto y cierro la puerta tras de mí, entonces miro a la cama y veo que Lily está dentro, acurrucada y mirándome de pie ante la puerta.

"Veo que has vuelto a entrar en razón." Le digo sonriendo y con suavidad para quitarme la camisa y tumbarme a su lado. "¿Qué tal estás?" Le pregunto besándole la frente suavemente.

"Mejor." Afirma.

"Siento haberte asustado." Afirmo. "He perdido los papeles."

"Lo siento, no debería haber salido en ropa interior." Afirma.

"No te disculpes." Le digo. "Yo no debí perder los papeles, eres tú la que está herida." Le digo suavemente. "He incumplido mi promesa."

"Prometiste hacerme llegar tu cariño." Me dice suavemente mientras la abrazo.

"Por eso debería haberte protegido." Afirmo. "Y hoy casi te violan y yo no he podido hacer nada más que… oír cómo lo verificaban."

"No me dejé." Afirma temblando de nuevo. "Es… no quería que nadie que no fueses tú me tocara de esa forma, así que me encaré con ellos y… me hicieron daño, mucho daño… pero llegó la policía y me ayudaron…"

Así que el hombre de azul había sido un policía.

"No puedo imaginarme el miedo que has tenido que pasar." Le digo con dolor.

Me duele todo eso más que a ella; sin embargo, ella se acurruca más contra mí.

"No importa." Afirma ella suavemente. "Ahora estoy contigo… Eso es lo que importa."

Estamos en silencio un rato, incluso creo que se había dormido cuando vuelve a abrir la boca.

"¿Puedo…?" Murmura.

"¿Sigues despierta?" Le pregunto suavemente para que asienta. "¿Necesitas algo?"

"No, es… ¿puedo pedirte algo?" Me dice.

"Claro." Afirmo. "Lo que sea."