CAPITULO 20: DOLOR, INCERTIDUMBRE, SOSPECHAS Y ACEPTACIÓN.

(Voz de Lily)

Dejar de pensar, parece que ayuda un poco, pero no consigo quitarme el miedo que mi cuerpo demuestra a pesar de que sé perfectamente que Gojyo no es ninguno de los atacantes de la mañana.

Mi cuerpo está bloqueado, sin embargo, noto algo en los besos de Gojyo; no son los de siempre, están cargados de dolor, necesidad de algo y ternura.

Entonces decido avanzar un poco más, a pesar del dolor y la respuesta de mi cuerpo estoy con Gojyo, así que abro los ojos, me fuerzo a ello para ver en todo momento que es Gojyo quien está conmigo y no…

No, no debo recordarlo.

Entonces vuelvo a bajar un poquito más mientras noto las manos de Gojyo en mi pecho, sus gestos son suaves, demasiado suaves, pero firmes.

Él no se merece esto, mi miedo hacia lo que hacemos, que mi cuerpo le ponga al mismo nivel que unos vulgares macarras-violadores…

Entonces noto demasiado dolor y gimo de dolor.

No puedo… es… no puedo…

Me duele demasiado, tanto que no puedo controlarlo y se me saltan las lágrimas.

Entonces noto un agarre firme pero suave de un par de brazos.

"Tranquila…" Me dice Gojyo en la oreja levantándome a pulso para salir de mí del todo. "Ya está… tranquila…"

He estado tan cerca…

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Gojyo)

"Tranquila…" Le digo a Lily abrazándola suavemente. "Ya está… tranquila…"

Mierda, tengo que hacer algo, es… llora, no soporto ver a una chica llorar, así que la abrazo sin importarme que ahora esté desnuda del todo, como yo ni que tenga parches en las heridas… me importa el daño que le he dejado hacerse con toda esta tontería.

"Ya está…" Repito. "No deberíamos haber comenzado, para empezar."

"No puedo…" Solloza. "Es… quiero pero no… no puedo…"

"No te preocupes, no importa." Afirmo. "Era demasiado pronto."

Me quiero morir, necesito hacer muchas cosas, necesito…

La levanto con cuidado para intentar ponerla a un lado y poder abrazarla mejor, no me molesta nada el plástico que recubre mi miembro, ni el dolor porque sigue duro; ahora mismo lo único que puedo ver es su cara llorando y cubriéndose la cara con las manos.

"Lily, por favor, no llores…" Le digo. "Por favor… no soporto ver una mujer llorando…" Le pido apoyando mi frente en la suya con dolor mientras noto que algo dentro de mí se rompe y me rasga por dentro.

Nunca antes había notado un dolor tan fuerte como este, es como si hubiera comido algo de metal y me estuviera rajando desde dentro, como si cada una de mis células estuviese llena de ácido que hiciera que se autodestruyeran solas.

"Por favor, pégame, insúltame… hazme lo que sea, pero no llores." Le pido besándole la cara y los labios mientras la miro a los ojos frotándole las lágrimas sobre las heridas que parecen dolerle debido a la sal de las lágrimas.

Entonces noto un dolor terrible en el pecho y me tumbo junto a ella abrazándola y acunándola entre mis brazos mientras noto como si se derritiese y saliera toda su agua en forma de lágrimas.

Dios, no sé qué hacer, nunca antes había pasado por algo así, nunca antes había tenido que tratar con algo así. Es… me mata pensar en el dolor que tiene que tener ella.

Entonces cierro los ojos.

"Ha sido una mala idea." Le digo. "Era demasiado pronto."

"No es… lo siento, no he…" Farfulla entre lloros e hipo. "Tengo que… tengo que acabar esto…" Afirma intentando volver a subirse encima.

Solo que esta vez soy más rápido y la paro inmovilizándola.

"No, hoy no." Afirmo. "Por hoy…"

Mierda, no me doy cuenta y resbalo para caerme encima, haciéndola gritar de dolor antes de darme cuenta de que no es solo por la herida en su vientre sino más bien por el golpe que acabo de darle al caerme introduciéndome con violencia en ella.

"¡Dios no!" Grito apartándome rápidamente para verla agarrarse el vientre y curvarse sobre si misma. "¡Joder!"

Ahora sí que me quiero morir. No solo porque tal vez su herida se haya abierto con el golpe, sino porque por desgracia me he deslizado dentro de ella al caerme y ha tenido que hacerle muchísimo daño.

"…" Le digo rápidamente besándole el hombro mientras ella se sujeta todavía el vientre con dolor.

No hay palabras que puedan solucionar ese accidente, no existen palabras en ningún idioma que puedan solucionarlo, debe odiarme, debe…

Plafff.

El golpe me hace caerme de espaldas y mirarla mientras sigue sujetándose el vientre y se gira con la cara anegada en lágrimas.

"Es… me pediste que…" Me dice. "No vuelvas a pedirme que…"

"No me ha dolido." Afirmo. "Deberías matarme por lo que te he hecho, es…"

"Ha sido un accidente, pero me duele… me duele mucho…" Gime.

Me quiero morir. Justo lo que más temía, le he hecho un daño irreparable.

Entonces hago lo único que se me ocurre, la abrazo y beso la herida que vuelve a sangrar bajo el parche que comienza a mancharse con sangre fresca.

Noto que los ojos me arden, pero sé que no lloraré.

Entonces es ella la que me rodea con el brazo bueno mientras el que tiene vendado con las varillas de metal lo deja sobre su vientre.

"Es lo que yo quería." Murmura. "Necesito borrar de mi cuerpo… quiero que tú borres eso de mi piel."

Que yo borre eso de su piel, es…

"Creo que me sobrevaloras." Le digo suavemente con dolor al no ser lo que ella necesita. "Yo no soy tan suave ni tan cuidadoso como tú dices."

"No, sé que puedes hacerlo es… ayer cuando…" Dice suavemente. "Tú… bueno, es… me acariciabas con ese… cuidado y… suavemente."

Es cierto que había ido con cuidado, pero había sido simplemente porque no quería que saliera corriendo, por eso y porque quería trasmitirle lo que sentía en ese momento, quería hacerla sentir bien y…

¿A quién pretendía engañar? La quería.

Cuando ella yo sufría con ella, si encima era yo la causa de su dolor, entonces mi dolor era cien o mil veces mayor; como hacía un rato, yo le había hecho daño a petición suya, pero eso no aliviaba nada el dolor que yo sentía.

"Por favor… no vuelvas a pedirme que te haga esto." Le digo susurrándole suavemente en la oreja dado que entierro mi cara en su pelo abrazándola suavemente. "Es… me duele más que a ti…"

"Lo siento, es… pensé que contigo…" Me dice.

"Desde luego que voy a tratarte con cuidado." Afirmo besándole la cabeza mientras amoldo mi cuerpo al suyo suavemente. "Pero no soporto hacerte daño, no a ti."

"Pero yo te pedí que…" Me dice.

"Y ese es el único motivo por el que lo hice." Afirmo. "Aunque hubiera preferido no hacerlo, por mucho que…"

"Pero pensaba que te gustaba que…" Me dijo mientras veía que las mejillas estaban rojas.

"Claro que me gusta." Afirmo sonriendo y haciéndola girar para que se acurrucase pero contra mí en lugar de estar yo haciéndole de respaldo. "Me encanta de una forma que no imaginaba que fuese posible cuando te vi, pero ahora mismo no es el mejor momento, estás herida y tienes miedo. Creo que deberías ir más lenta, al menos hasta que se te curen las heridas."

"Ya…" Dice.

"Pero supongo que hasta entonces podemos hacer otras cosas con cuidado." Afirmo para besarla como merece, con pasión y buscando algo que no debería: calentarla un poco. "¿Objeciones en contra?"

"Ninguna." Dice sacudiendo suavemente la cabeza.

Supongo que le gusta, que yo sepa no soy para nada malo con mis labios, así que…

Con cuidado le hago una caricia en la mejilla antes de acercar ligeramente mis labios hacia los suyos y espero con la invitación ligeramente tendida.

Entonces ella acerca también sus labios lentamente y al final, tras un segundo de duda, me besa por lo que sonrío por dentro antes de besarla con cariño y pasión a la vez, hasta que acaba por caer dormida rendida, justo poco después de que le diga que es mejor vestirse no sea que volviera el resto antes de tiempo y sin darme cuenta que nos había llevado demasiado tiempo aunque no el suficiente en mi opinión.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Hakkai)

"Sigo sin entender por qué habéis participado de esto." Le digo a Sanzo entrando por la puerta de la casa para encontrarla esta no solo a oscuras sino también en silencio mientras Goku corre a la cocina a dejar lo que lleva en manos antes de correr al baño gimiendo algo de que se mea pero no llega.

"Aquí hace demasiado calor." Afirma. "Y lo que hicieran esos dos no me interesa."

Eso viene a ser que piensa lo contrario, por algún motivo parece preocuparle un poco lo que pase con esa chica que poco a poco está siendo especial para todos nosotros.

Entonces decido ir a su cuarto para mirar cómo están.

Primero llamo suavemente a la puerta para abrirla al no obtener respuesta y entonces asombrarme un poco al ver a ambos dormidos mientras Gojyo la tiene protectoramente entre los brazos como con cuidado de no tocarle parches.

Y de pronto me doy cuenta que el de su abdomen parece más sucio que antes y entro para ver que es así en cuanto doy la luz haciéndola enterrar la cara entre la almohada y Gojyo mientras él se cubre los ojos maldiciendo.

"¿Se puede saber qué habéis hecho?" Les digo suavemente alarmado. "Esa herida ha sangrado."

"Tuvimos un pequeño accidente." Me dice Gojyo. "¿Crees que podrías echarle un ojo?"

"Claro." Le digo. "Pero creo que será mejor que duerma hasta la cena."

"De eso nada, llevamos un rato dormidos, si no esta noche no dormirá y mañana tenemos examen pronto." Afirma antes de moverla suavemente y besarle la frente para que ella levante un poco la cara para mirarle y que él me señale con una mirada.

"Hola." Me dice.

"Buenas, parece que ya estás más tranquila." Le digo viendo que lleva otra vez los pantalones de pijama de su estilo y la camiseta con manchas de sangre en algún punto suelto, como si hubiese manchado primero el parche. "Tienes sangre en la camiseta. Será mejor que te eche un ojo."

"Ah, ha sido un accidente." Afirma. "Soy un poco torpe a veces."

Vale, era cierto, pero dudaba que hubiera sido por eso.

"No necesito explicaciones." Le digo sonriendo. "¿Vamos al baño para que te la limpie? Diría que se te ha vuelto a abrir la herida."

"Voy." Afirma suavemente para incorporarse con un gesto que me dejaba patente que ocultaba su dolor antes de que Gojyo se levantase también y saliese diciendo que iba a poner la mesa para la cena.

"¿Puedo preguntar qué te ha pasado para que se te abra la herida?" Le pregunto a Lily suavemente para evitar que se sienta amenazada.

"Me di un golpe y creo que se abrió." Afirma. "Me patiné al venir al baño y me di con el lavamanos en la herida."

"Deberías tener más cuidado." Le digo. "No paras de recibir heridas en esta zona."

"Realmente creo que es la misma, solo que no para de abrirse." Afirma suavemente aguantando el dolor mientras le curo otra vez la herida. "Supongo que esto dejará cicatriz."

"Tal vez." Le digo.

"Bueno, sin problema, no suelo enseñar demasiado la tripa." Afirma.

"¿Siempre le sacas el lado bueno a todo?" Le pregunto.

"Lo intento." Afirma suavemente para luego sonreír. "Como lo de hoy. Es… vale, ha sido terrorífico, pero ahora no tengo que hacer la cena y he pasado la tarde entera tumbada en la cama."

Sacudo la cabeza, es increíble que siga haciendo eso cuando es evidente que no está bien.

No lo entiendo, no es posible.

"Lily, es… tenemos que hablar." Le digo.

"Claro, dispara." Me dice.

"Es sobre Gojyo, no sé lo que tenéis ni lo que dejáis de tener, pero… por favor, dejarlo ya." Le digo. "No sé cómo llegamos aquí ni por qué, pero sí sé que un día tendremos que volver a irnos, y tú no podrás venir, así que…"

"Vamos, vamos." Me dice sonriendo divertida de una forma que me hace pensar que finge en realidad. "Ni que fuésemos pareja o algo así."

"¿Y no es así?" Le digo suavemente. "Porque es la impresión que tengo desde fuera, y nunca antes había visto a Gojyo pedir nada como antes. Y eso me preocupa."

Eso ya le cambia la cara y sé que he conseguido hacerla pensar.

"Mira, te hemos cogido cariño, y eso es normal." Le digo. "Eres una gran chica, y nos tratas a todos con cariño, como si fuésemos familia; por eso no sería capaz de ver cómo se te rompe el corazón cuando tengamos que irnos, desaparezcamos o dios sabe qué."

Me parte el corazón tener que hablar así, pero es necesario. Porque si Gojyo no va a entrar en razón… al menos ella debe hacerlo, es lista y sé que entiende lo que le digo.

"Me hago cargo." Afirma suavemente antes de mirarme. "Pero ya es tarde, por mucho que sepa que un día desapareceréis de mi vida, por mucho que sepa que al final seré yo la que reciba el daño, no puedo evitar sentir lo que siento." Afirma suavemente con los ojos brillantes con lágrimas. "Y ya sabía que iba a acabar, es… dios, esto es un sueño, y todos los sueños acaban algún día. Pero aún así… no he podido evitar sentir lo que siento por él, aunque él me mintiese… no podría evitarlo tampoco."

No había esperado eso, sinceramente.

Sabía que esa chica era de otra pasta, le habían atacado dos veces y aún así acababa herida pero siempre sigue levantando la cabeza. Y daba igual cuántas veces le diese la vida un golpe, ella al final siempre acababa levantándose, como toda una guerrera.

"No me hagas caso." Le digo. "Supongo que solo es el miedo a hacer más daño a gente que me importa. Aunque por cierto, es cierto que Gojyo es un mujeriego y que desde que le conozco casi siempre ha estado coqueteando con mujeres, una diferente cada día; pero lo que seguro que nunca le había visto es alejar a una mujer que no fuese una enemiga, ni esa mirada de preocupación por una única persona que no fuésemos nosotros, y desde luego, nunca antes le había visto salir a fumar fuera cuando no estábamos heridos que pudiera empeorarnos las heridas. Hasta ahora." Afirmo mientras aporrean la puerta por lo que abro a Gojyo.

"Eh, abrir hueco, necesito… ¿se puede saber qué le estás haciendo, Hakkai?" Me dice mirándome duramente tras mirar a la mujer. "¿Qué le estás haciendo?"

"¡Gojyo!" Le dice Lily poniéndole una mano en el pecho para pararle. "Este alcohol pica mucho… me duele."

"¿Y no podía haber usado agua oxigenada?" Le dice él.

"No teníamos." Le digo participando de la coartada. "Y tenía que desinfectársela."

"Esta bien." Afirma para girarse de golpe. "Oh, mierda, no miréis, se me ha bajado de golpe toda la cerveza."

Eso hace que le riña hasta que veo a Lily sonriendo y con la mano en la boca aguantándose la risa.

"Uffff… qué a gusto me he quedado…" Gime Gojyo soltando el aire.

"No tienes remedio." Le dice Lily divertida mientras le acabo de ajustar el parche.

"Y ya verás la cena." Le dice él. "Goku ha traído una sorpresa."

"Digamos que es para poner un final dulce a un día malo." Le digo. "Pero sí, fue idea de Goku."

"Será mejor que salgamos a dar gracias." Dice ella entonces.

"¿Te echamos una mano para ir?" Le pregunta Gojyo.

"Nah, no pasa nada." Dice ella. "Aún conservo mi dignidad, puedo ir apoyándome hasta la cocina."

"Ahá." Asiente Gojyo como si le diese igual. "Vale, pues te esperaremos con un té frío."

"Creo que hoy me he ganado el privilegio de una lata de rubia bien fría." Le dice ella sonriendo divertida. "En lata."

"Oído cocina." Le dice Gojyo feliz para ir a la cocina.

"Vaya, pensaba que no bebías." Le digo caminando tras ella mientras va apoyándose por la pared y el recibidor hasta la cocina.

"Y no suelo beber, pero por una noche me apetece unirme a esos dos." Me dice. "A ver por qué tienen que ser ellos dos los que se acaben todo mi arsenal de cervezas sin alcohol. Y bueno, mañana será otro día, espero."

Eso me hace reírme al ver que incluso en los momentos más oscuros, ella sigue aferrándose a cualquier cosa para iluminarlo un poco. Metro casi ochenta de positivismo puro y duro.

Aunque es cierto que al día siguiente sería otro día, y dentro de ese 'otro día' teníamos dos exámenes y otro más para recuperar uno de los de hoy.

(Salto espacio-temporal)

Al día siguiente

(Voz de Gojyo)

"Por amor de dios." Grita Sanzo. "¿Se puede saber qué coño haces media hora en el baño?. ¡Sal de una vez!"

"Sanzo." Le dice Hakkai comprobando el contenido de la bolsa que lleva para el día que nos espera. "Por más que grites no vas a conseguir más."

"Es una mujer, deberías saber que la que menos tiempo usa en arreglarse tarda más de media hora." Le digo divertido. "Además, está herida, le costará más hacer cualquier cosa."

"Me da igual." Afirma para volver a aporrear la puerta. "¡Sal de una vez!"

"Ya va, ya va." Le dice ella abriendo la puerta para salir y que Sanzo casi la tire al entrar a la carrera al baño. "Sí que tenía que necesitarlo. "¿Vamos yendo?"

"Vaya, te has puesto… demasiado guapa para ir a clase." Afirmo viéndola con una camiseta blanca, vaporosa y suelta sobre una falda vaquera. Lo curioso era que llevase unas botas de cuero marrón claro del mismo tipo que las que usaban los vaqueros de las películas solo que con tacón. "Esto… creo que no deberías llevar esos zapatos, por tu tobillo."

"Es que me apetecía arreglarme un poco." Afirma cogiendo un botellín de agua con la mano vendada y cogiéndolo con la otra antes de que se le cayera. "Tengo que acostumbrarme a esto… en fin, fue una suerte que no fuese la derecha, no hubiera podido escribir si no."

"¿Tienes que sacarle siempre punta a todo?" Le pregunto bromeando.

"Solo a los lápices." Afirma. "Por cierto ¿hemos cogido?"

"Cuatro." Afirma Hakkai. "Y como media docena de bolígrafos uno negro y uno azul para cada uno."

"Que ya me dirás para qué necesitamos todo eso." Le digo cogiendo su bolsa para facilitarle el camino. "Los lápices no los hemos usado aún en ningún examen, y siempre acabamos usando el mismo bolígrafo."

"Supersticiones y protocolos personales." Nos dice sonriendo. "Botellín de agua, útiles de escritura…"

"¿Te has cogido la pastilla para los dolores?" Le pregunta Hakkai.

"Aquí." Afirma mostrándole una cajita dorada con algo azul. "¿Las fiambreras?"

"En la mochila." Afirmo. "¿Podemos irnos ya?"

"Mucha suerte." Afirma Sanzo saliendo del baño justo cuando ya estamos saliendo y cerrando la puerta.

"¿Sanzo nos ha deseado suerte o es que mi mente está ya delirando?" Pregunta Lily.

"No, has oído bien." Afirma Hakkai sujetándole la puerta.

(Salto espacio-temporal)

"Menudo asco de examen." Digo saliendo. "Ha sido demasiado difícil."

"No lo hubiera sido tanto si hubieras estudiado un poco más." Afirma Hakkai.

"Pues a mí no me ha parecido tanto." Afirma Lily pasando de hoja de sus apuntes sin levantar la mirada. "Creo que este va a ser más aún. ¿Habéis visto qué taco de apuntes?"

"¿Quieres que te esperemos aquí?" Le pregunta Hakkai.

"Nah… ir a dar una vuelta, no creo que salga antes de las 2 horas, y a mi me encantaría poder salir un rato a estirar las piernas." No dice. "Pero cuando salga podríamos quedar en el bar, ponen buena cerveza y barata."

"Cerveza suena bien." Afirmo. "Está bien, nos vemos en el bar dentro de dos horas."

"Si salgo antes llamaré luego." Afirma ella.

Estuvimos con ella hasta que tuvo que entrar, y entonces aún esperamos un poco más por si acaso.

"¿Vamos a dar esa vuelta?" Me pregunta Hakkai.

"Suena tentador, pero creo que prefiero esperar." Le digo. "No, mejor salimos, ha estudiado tanto que no dudo que se pasará las 2 horas ahí dentro. El paseo del final de la calle tiene que estar bien a estas horas y con este calor."

"Una buena idea." Me dice.

Es cierto que por un momento había pensado quedarme allí a esperar, pero… ella llevaba razón, necesitábamos salir de allí, estirar un poco las piernas y tomar el aire y el sol tranquilamente. Y con la cantidad de horas que había pasado encerrada con sus apuntes, estudiando hasta en la cama metida y repitiéndose cosas para repasar en voz alta, no había duda que ocuparía todo el tiempo en el examen.

Así que al final decidimos ir hasta el final de la calle para pasear por el paseo en la rivera del río que pasaba por la ciudad.

"Gojyo, sobre Lily…" Me dice Hakkai rompiendo un poco el silencio.

"Ya, ya sé, que no le haga daño." Afirmó.

"Sí, pero no era eso." Me dice. "Creo que a estas alturas el decir que no hay algo entre vosotros es malo."

"Pero es que no hay nada entre..." Le pregunto para cortarme porque me mira de una manera que me deja claro que sabe todo. "¿Desde cuando sabes eso?"

"Lo sospechaba, pero después de lo que me confesó ella ayer y lo que acabas de hacer ahora… ya me lo acabas de confirmar." Me dice.

Maldita sea, como siempre ha conseguido engañarme con sutileza. De todas formas, me pregunto qué le habrá dicho Lily sobre esto.

"Gojyo, dime la verdad." Me dice. "¿Tú la quieres?"

"Es evidente." Afirmo.

"Me refiero a de algún modo diferente a otras." Me dice como si fuese obvio. "¿Qué es lo que sientes por ella?"

"No lo sé." Afirmo rindiéndome ante la evidente capacidad de Hakkai de sacarnos cosas sutilmente. "Me parece una mujer realmente interesante, me divierte y me hace sentir bien cuando estoy con ella. Además, es evidente que me atrae físicamente."

"Prefiero no saber cuánto ni cómo te atrae en ese sentido." Afirma. "¿Por qué la proteges?"

"No lo sé." Afirmo suspirando. "Es que… me despierta ese instinto, ya sabes, cuando veo a una mujer en problemas es superior a mí, tengo que ayudar, y… sinceramente, desde que llegamos ha tenido 3 ataques, y no para de tener accidentes leves. Y es torpe… pero la mayoría de las veces es… adorable." Afirmo sonriendo al recordar los tropiezos caseros que ha tenido. "Me encanta cuando me despierto antes y ella aún duerme, la cara que pone y cómo ese mechón de su flequillo no para de caérsele aunque se lo ponga tras la oreja, y cómo se despierta y me hago el dormido para no asustarla, el pelo revuelto y cómo se estira en la cama para ir despertándose poco a poco antes de irse al baño…"

No sé qué digo, solo sé que las palabras salen solas de mi boca mientras va pasando por mi mente imágenes de lo que voy diciéndole.

Hasta que llego a la imagen de ella echada en la cama mientras yo la cubro de besos a la luz de las velas que hacían del cuarto un poco más romántico y la atmósfera especial.

"Me parece que tenéis un problema." Afirmó Hakkai sonriendo. "Estáis los dos demasiado implicados emocionalmente como para daros cuenta."

"¿De qué tenemos que darnos cuenta?" Le digo. "Ya sé que es un error, que le voy a acabar haciendo daño, pero no puedo controlarlo."

"Menos mal." Afirma sonriendo. "Me alegro mucho por vosotros, aunque al final es evidente que al final va a acabar en desgracia cuando os separéis."

"¿Ahora ya no es un error?" Le digo confuso.

"Sigue siendo un error, pero por otro lado… el amor nunca es un error." Afirma Hakkai sonriendo. "Y creo que es muy bonito que podáis sentir algo así de fuerte el uno por el otro."

Por un momento, siento que me han quitado un peso de encima, que al menos Hakkai me apoye es… significa mucho para mí.

"Lo que sí… casi mejor que sigáis escondiéndolo un poco, como hasta ahora." Afirma sonriéndome.

"Pero al menos podremos darnos la mano o besos delante ¿no?" Le digo.

"Sed discretos." Me dice divertido.