CAPÍTULO 26: EXCURSIONES, DECISIONES Y REMEDIOS.

(Voz de Gojyo)

"Espera, espera." Le digo a Lily cuando noto que su mano me baja un poco el bañador cuando yo ya he movido el suyo de forma que me facilitase jugar entre sus piernas con la mano que no mantengo en su cintura elevándola un poco para tener acceso a su pecho.

"¿Ocurre algo?" Me pregunta totalmente sonrojada por el juego al que estamos jugando.

Con cuidado saco el sobrecito del bolsillo y lo levanto para enseñárselo y que se ponga aún más roja.

"Si me das un segundo, enseguida estoy." Afirmo rasgando el precinto con cuidado de no dañar el contenido.

Entonces me coge la mano mirándome y con cuidado coge ella ese pequeño dedo de látex mojado y se mueve un poco separándose sin soltarse de su agarre para poner lo que enseguida rellenará lo que tiene en su mano entre sus piernas abiertas y cogerla firmemente pero con cuidado en su mano para comenzar a enfundarme haciéndome gemir de gusto al notar el tacto de sus manos.

"Joder, nena… me vas a matar…" Consigo gemir desde el estómago haciendo mi voz más grave sin querer.

"¿Te gusta?" Me dice con timidez.

"Me encanta… es la primera vez…" Afirmo susurrándole al oído antes de rozárselo con los labios bajando hasta su cuello donde le beso.

Me mata su decisión, es como si todo el miedo del pasado hubiera pasado, como si tuviera claro dentro de su esencia que era yo con quien estaba en ese momento y en esa situación…

Mierda, me nublaba la mente mientras me acariciaba y me besaba rozándome entre las piernas con sus propias piernas y luego con una mano, tímidamente, hasta cogerla con cuidado y mover la mano arriba y abajo lentamente haciéndome temblar las piernas antes de mover también yo mi mano hasta enterrar mis dedos en los pliegues entre sus piernas para moverlos jugando con suavidad y haciéndola palpitar contra mí antes de parar ambos y sin dejar de besarnos, buscarnos mutuamente para unirnos. Lenta y cuidadosamente, con suavidad y cariño, mirándole a los ojos cerrados y haciéndole rodear mis hombros con sus brazos mientras yo la guiaba hasta conseguir unirnos hasta el fondo y parar un segundo para darle tiempo a su cuerpo a admitirme y dejarle a ella que dijera cuándo podíamos seguir sin dejar de besarnos.

Entonces comienza a moverse, lentamente, un poco hacia fuera y de nuevo dentro, un poco hacia fuera y otra vez dentro, lentamente como si bailásemos juntos un baile coreografiado donde solo importábamos los dos mientras la única música que sonaba era el ruido del agua que caía en ese laguito pequeño y la naturaleza a nuestro alrededor, solo roto por el coro de gemidos, jadeos y suspiros suaves que provenían de nosotros mezclados con nuestros nombres susurrados o 'sí' y esas cosas.

Hasta quedar tan agotados que la pasión pierde fuerza ante el cansancio y paramos sonriéndonos aún abrazados.

(Salto espacio-temporal)

"Ha sido…" Me dice Lily después del ejercicio mutuo tras comer.

"¿Terrible?" Le sugiero. "No deberíamos haber hecho el segundo aquí."

"No, iba a decir precioso." Me dice besándome suavemente. "Va a costar olvidarme de lo de hoy." Añade sonriéndome.

Yo también le sonrío divertido.

Sinceramente, no sé qué puede pasar por la mente de esta chica para ser tan… romántica.

Romántica… yo nunca me he considerado demasiado romántico. Me bastaba con que mi compañera fuese guapa y supiera jugar en la cama, una cama y teníamos la ecuación.

En cambio ahora, con esta chica… bueno, la ecuación se había roto, como todos mis esquemas.

Me encantaba organizar las cosas para que fuese romántico y no solo una experiencia grata para ambos, me encantaba cuando la cosa surgía sin más, vale que era un poco peñazo tener que parar para coger una gomita pero… compensaba, siempre compensaba.

"No sé cómo lo haces pero me vuelves loco." Le digo besándole la cabeza mientras la envuelvo junto a mí en una de las mantas que nos han servido como mantel.

"Yo tampoco sé cómo lo haces, pero me pasa lo mismo." Afirma. "Ojalá esto no acabase nunca, pero…"

"¿Pero?" Le digo.

"Me da miedo el día que volváis a iros de mi vida." Me dice. "Es… no sé si podré recuperarme, pero si sé que estarás bien, estaré feliz."

"Prefiero no pensar mucho en eso." Afirmo cortando el tema. "Ojalá no tuviera que irme nunca."

"Pero… tú viniste de algún lado." Me dice levantando la cabeza. "Y algún día tendrás que volver allí."

"Me da lo mismo." Afirmo. "Aquí tengo todo lo que nunca podría soñar, y ahora mismo, esto es lo más real que tengo."

"Bueno… pues estiremos esto todo lo que podamos." Afirma levantándose para ir al laguito corriendo y meterse a la carrera para salir metros más allí sacando primero la cabeza y agitando entonces una mano para llamarme.

"No sé si será buena idea." Le digo divertido.

"Oh, vamos, hasta yo hago pie aquí." Me dice sonriendo.

"No es por eso." Le digo divertido. "Ya van dos, no creo que sea buena idea un tercero."

"¡Eres un pervertido!" Me dice riéndose. "Solo quería estar un poco más en el agua, los dos."

"Ah, bueno, eso creo que puedo permitirlo." Afirmo sonriendo y levantándome para ir hacia ella en el lago. "Vaya, sigue estando fría."

"Sigo diciéndote que es agua de manantial." Afirma divertida mientras voy metiéndome poco a poco hasta llegar donde ella está de puntillas y cogerla para sacarle la cabeza del agua.

"Si quieres podemos ir un poco más allá, para que hagas pie del todo." Le ofrezco.

"Ah, nah, yo puedo nadar bien si quiero." Afirma divertida. "Pero si te molesto podemos ir un poco más hacia la orilla."

"No me molestas." Afirmo cogiéndola mejor con una sonrisa. "De hecho… me gusta estar así y además… se está más calentito juntos."

Eso la hace sonreír y se coge mejor a mí.

Realmente es agradable estar así con ella, es algo tan suave y delicado que en otro momento, antes de llegar allí, me hubiera parecido hasta bochornoso, de críos; en cambio, ahora, ese mismo tipo de gestos me parecía… encantador.

Jugar como si fuésemos niños, estar abrazados en el agua solo porque hacía frío allí dentro o simplemente comer con poco más que esa ropa interior que llamaban 'bañador' para que se secara un poco era algo que me gustaba y a lo que no podía negarme. Cosas que antes no hubiera disfrutado como ahora hacía.

"¿Quieres que te enseñe a nadar?" Me dice de pronto.

"No necesito saber nadar." Contesto divertido. "Pero si algún día me interesa, no dudes que te avisaría."

"Oh, vamos." Me dice. "Es muy útil, imagina que te caes en un río, o que tu casa se inunda y no puedes hacer pie. ¿Qué pasaría entonces?"

"Eres muy cabezota." Le digo riéndome. "Está bien, a ver, cómo es."

"Túmbate en el agua." Me dice. "Vamos, te sujetaré, ya sabes que en el agua casi no hay peso. Venga, te sujeto, túmbate."

Me da un poco de miedo tener que tumbarme sin tocar el suelo, a merced del agua y confiando en que ella me mantuviese a flote, pero entonces la miro.

No es cualquiera, es la misma chica que me han honrado varias veces confiando en mí, para su primera vez, para ayudarla a borrar de su mente lo que casi había pasado cuando la atacaron… ella confiaba en mí, así que yo confiaba en ella.

Con cuidado me inclino y noto que ella me pone las manos en la tripa por lo que acabo de tumbarme y ella me sujeta firmemente.

"Tranquilo, no voy a soltarte." Afirma tranquila. "Procura no moverte mucho, o te hundirás tú mismo."

"Preferiría no ahogarme." Le digo.

"Oh, vamos, yo te sujeto." Afirma. "Pero primero tienes que estar quieto, para nadar, primero tienes que aprender a flotar."

"¿Tú flotas?" Le digo.

"Siempre que puedo, es relajante." Afirma. "Tenderte de espaldas y flotar en el agua, notando cómo el agua que queda al aire te lame lentamente… Es algo especial, sin duda."

"Casi-casi consigues que me guste sin haberlo probado." Afirmo sonriendo.

"Ya lo has conseguido." Afirma sonriendo. "Y ahora… mueve los brazos, lentamente. Estíralos juntos bajo el agua y trata de hacer un círculo separándolos hasta llegar a tu pecho para estirarlos y volver a empezar. AH, ah, palmas hacia fuera. Se trata de avanzar en el agua, cortándola con tus manos y agarrándote a ella como si fuese tierra."

"Vaya, vaya." Le digo. "Parece más sencillo de lo que es."

"Es más sencillo de lo que parece." Afirma sonriendo. "Y ahora los pies, la verdad sería que es algo complicado, pero te sería más sencillo moverlos arriba y abajo para impulsarlo. ¡Oye, despacio!" Afirma riéndose mientras yo pataleo.

"Perdón." Le digo moviéndolo más lentamente. "¿Mejor?"

"Mejor." Me dice sonriendo. "Y ahora… vas nadar con cuidado."

"No me sueltes." Le pido.

"Que no hombre." Afirma sonriendo. "Tú confía en mí, mira, me voy a poner aquí delante y vas a mover los pies para impulsarte, y luego… bueno, nadarás solo."

La verdad es que es más fácil de decir que de hacer, pero al final acaba siendo cierto y sonrío mientras veo cómo me lleva de las manos por el agua donde puede andar en cuclillas poniéndome las piernas bajo mi tripa sin tocarme, casi como si fuese sentada en el agua.

"Bueno." Afirma parándose un poco. "Ahora voy a ponerte los brazos en la tripa y tienes que mover los brazos." Afirma ayudándome a poner de pie de nuevo y moviendo los brazos en círculos ante ella como si se sujetase en el aire para avanzar. "Mira, así."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Hakkai)

"¡Ya les veo, Hakkai!" Me grita Goku desde atrás. "¡Para, para!"

"Ya está, tranquilo, Goku." Le digo mientras paro para dejar subir a Lily y Gojyo que estaban ya esperándonos en la misma curva que les cogimos.

"¿Habéis estado todo el día aquí?" Les dice Sanzo. "Qué forma más tonta de pasar el día."

"Pues claro que no hemos estado aquí." Afirma Gojyo. "Lily me ha enseñado un sitio genial para descansar. Había un lago y muchos árboles para la sombra…"

"Es una ruta de paseo para caminar un poco monte a través hasta una laguna." Afirma Lily. "Se está muy bien porque está casi inexplorada."

"Lo hemos pasado bien." Afirma Gojyo cortando la explicación. "¿Y vosotros?"

"Bien." Afirma Sanzo.

"Hubo unos problemas con unos hombres." Le digo. "Parece que comienza a no ser tan bueno que estemos aquí."

"¿Os han atacado?" Pregunta Lily.

"Sí, pero no te preocupes, no les hemos hecho daño." Afirma Goku sonriéndole. "Yo solo era más fuerte que todos ellos."

"Pero vosotros estáis bien ¿no?" Continúa ella mirándonos a los dos. "No os han hecho daño ¿no?"

"Pues claro que no." Le dice Sanzo. "¿Por quién nos tomas?"

"Tranquila, no nos han hecho nada." Le digo sonriéndole intentando calmarla. "Pero nos preocupaba que pudieran haberos atacado también."

"Pues no, no hemos visto a nadie en todo el día." Dice ella. "Hemos comido tranquilamente y nos hemos bañado un rato. El agua estaba fría, pero como hacía calor…"

Es gracioso cómo cuando ella habla, incluso de esas banalidades, todos la escuchamos calmados. Como si cuando ella hablara, la gente se calmara para oírla.

Y por mi parte, me gusta oír la felicidad con que habla de cosas tan tribales como lo que parece un picnic en medio del monte, o de un sitio que parece precioso oyéndola hablar de ello.

"Jooooo… yo también quiero ir allí…" Dice Goku.

"Ya iremos, cuando volvamos de las vacaciones." Afirma ella sonriendo.

Era agradable oírla hablar así de futuro, tanto que por un momento, su positivismo y su visión feliz de las cosas, venció a mi sangre fría y me permití creer en su punto de vista.

"Eso es divertido." Afirma Gojyo. "Pero el monito no aguantará hacer ese camino cargado."

"Gojyo… no te metas con él." Le dice Lily.

"¡Eso, no te metas conmigo!" Le dice Goku. "Kappa pervertido…"

"Goku, eso iba también por ti." Le dice Lily.

El día ha sido intenso, pero cuando llegamos a casa y ella se va a duchar, nos juntamos todos en el salón.

"¿Cómo es que os han atacado?" Pregunta Gojyo.

"No eran yukais." Afirma Sanzo. "Solo eran humanos corrompidos por algo o alguien."

"Nuestra presencia está comenzando a ser peligrosa para los humanos." Le digo intentando hacerle darse cuenta del peligro que comenzamos a entrañar para la gente inocente. "Aunque aquí no podamos manifestar lo contrario, en el fondo somos youkais, y nuestra presencia parece corromper a los humanos inocentes que nos rodean. Estamos causando un desequilibrio de karma en este mundo."

"¿Y qué podemos hacer?" Pregunta Gojyo.

"Tenemos que encontrar la forma de irnos lo antes posible." Afirma Sanzo.

"¡Pero yo no quiero irme!" Afirma Goku.

"Goku, no podemos quedarnos si ponemos en peligro a la gente normal." Afirmo para él mientras veo que Gojyo aprieta los puños.

"¡Pero yo no quiero irme!" Repite. "¡No quiero dejar a Lily atrás!"

"Goku." Le dice Gojyo. "Hakkai tiene razón. Tenemos que iros, ya lo sabías cuando llegamos aquí, creer que podríamos quedarnos para siempre era solo engañarnos."

Me sorprende mucho que sea precisamente Gojyo quien le diga eso, porque él quiere a Lily mucho, y es la primera vez que le veo sentir eso tan fuerte por nadie.

Siempre había pensado que llegado el momento, él sería el primero en negarse a irse de allí, pero…

"¡No es justo!" Grita Goku para ir corriendo a salir de casa.

"¡Goku!" Grito llamándole para pedirle que no se vaya así.

"Déjalo." Me dice Gojyo para caminar siguiendo sus pasos y salir de casa también mientras cierra la puerta tras él.

"¿Y ahora qué hacemos?" Pregunto.

"¿Qué ha pasado?" Pregunta Lily saliendo del baño con una camiseta de las que suele usar para andar por casa y el pelo mojado envuelto en una toalla. "He oído gritar."

"Goku ha salido corriendo y Gojyo no sé si no lo ha seguido, pero iba demasiado lento." Le digo.

"Ya veo…" Afirma. "Voy a vestirme."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Goku)

No puedo creerme lo que han dicho.

¡Me da igual el equilibrio de nada!

¡Lily es nuestra amiga!. ¡No es justo que nos tengamos que ir!

"Así que estabas aquí." Dice Lily sacándome de mis pensamientos. "Madre mía, estás llorando." Añade abriendo los brazos para pasarme uno por encima. "¿Se puede saber por qué has salido corriendo? Me has dado un susto de muerte cuando te he oído gritarles al resto y salgo de la ducha preocupada por si había pasado algo y me entero que te has largado corriendo."

"No quería preocuparte." Le digo.

"¿Puedes decirme qué te han dicho para que te fueras así?" Me dice frotándome los ojos con el puño de la manga para secármelos.

"Hakkai y Sanzo son tontos, no quiero hablar con ellos." Le digo enfadado. "Hasta Gojyo está de su parte."

"Entonces igual deberías considerar que lleven razón." Me dice.

"¡No, porque no la llevan!" Le digo para darme cuenta que no quería gritarle. "Lo siento, no quería gritarte. Es que… no es justo…"

"Ya… la vida no es justa." Afirma suspirando. "Mira, te diré lo que vamos a hacer. Aquí cerca hay una pizzería, voy a llamar al portal para decirle a Hakkai que no haga cena y nos vamos a ir tú y yo a coger unas pizzas. Y nos vamos a comer tú y yo una allí mismo. ¿Qué te parece?" Me dice sonriendo.

No digo nada, solo me encojo de hombros, así que sonríe más ampliamente y me da la mano para levantarme.

"Bueno, pues venga, vamos a avisar a Hakkai de que nosotros llevamos la cena." Me dice para hacerme acompañarla al portal.

"Vale." Le contesta Hakkai. "Esperad, os acompañaremos."

"¡De eso nada!" Le dice ella ofendida de una forma que hasta a mí me sorprende porque no es su tono ni su forma de actuar normalmente. "¡Sois unos egoístas, vosotros habéis tenido a Goku todo el día!. ¡Yo también quiero estar un rato con él!"

"Está bien, está bien." Le contesta Hakkai divertido. "Pero no tardéis mucho, estaremos más tranquilos si sabemos que estáis bien."

"Jo, ni que no confiaran en nosotros." Me dice. "Las veces que me han atacado he acabado saliendo viva."

(Salto espacio-temporal)

"Bueno… ¿estás más tranquilo ahora?" Me dice Lily sonriéndome mientras comemos la pizza que ha comprado para los dos.

"Sí, es que… el resto dijeron algo que no era justo." Afirmo.

"Te dijeron que tenéis que iros ¿no?" Me dice sorprendiéndome. "Oh, vamos, no te sorprendas tanto, las paredes del piso son de papel, ya deberías saberlo. Se oye todo, sobre todo cuando levantáis tanto la voz."

"¿Y por qué estás tan tranquila?" Le digo apenándome al darme cuenta de la verdad de golpe. "No te importa que nos vayamos ¿no? Somos una molestia para ti."

"Pues claro que sí." Afirma dejándome atónito. "Sois un engorro. Sois ruidosos, tú no paras quieto ni dormido, Sanzo es un gruñón y un borde, Hakkai me pone de los nervios con tanta preocupación por mí como si fuese un bebé… ¿y Gojyo? Dios, es un plasta y un salido y un baboso. No me deja sola ni un segundo. Pero fíjate tú, me he acostumbrado a vosotros." Afirma sonriendo y frotándome la boca para mostrarme que la tenía sucia de comida. "Desde que llegasteis mi vida ha sido más divertida. Me encanta vivir con vosotros, aunque seáis tan pesados y ruidosos. Pero ya estoy acostumbrada y la verdad es que soy muy feliz con vosotros."

"¿Entonces cómo puedes estar tan tranquila?" Le digo nervioso notando que quiero llorar ante la injusticia que quieren hacer. "¿Cómo puedes sonreír sabiendo que quieren irse?"

"Yo ya sabía que tarde o temprano acabaríais por iros." Me dice sonriendo tristemente y encogiéndose de hombros. "Sois como familia para mí, pero vosotros sois de otro sitio, sea el que sea, y yo soy de aquí."

"Pero no quiero irme, no quiero dejarte aquí." Le digo notando que quiero llorar de nuevo mientras ella se levanta para venir a abrazarme y dejarme enterrar la cara en su ropa para evitar que me vea llorar. "No es justo que nos vuelvan a separar."

"Goku, todo tiene un comienzo y un fin." Me dice. "Por eso hay que vivir y disfrutar de las cosas mientras se tienen. Y yo he sido muy feliz mientras estabais aquí. He creado muchos buenos momentos con vosotros, así que estoy segura que aunque estemos separados, nunca os voy a olvidar. Y pase lo que pase, vais a estar siempre aquí, conmigo en los buenos y los malos momentos, aunque estemos separados vais a seguir siendo participes de mi vida, como yo espero serlo de la vuestra. Además, no es como si fueseis a morir mañana. Podemos escribirnos y mandarnos fotos. O visitarnos, vale, supongo que Japón está muy lejos, pero podemos hacer algo al respecto, solo hay que pensarlo."

Eso me hizo sonreír.

Su alegría era contagiosa.

"Eso ya me gusta más." Afirma dándome un toque suave en la mandíbula. "Este sí que es el Goku que conocía. ¡Eh, aún queda pizza!. ¡Como no te des prisa me la voy a acabar yo toda!"

"¡Eso sí que no!" Le digo para coger más pizza.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Hakkai)

"No sé por qué pero pensé que te encontraría aquí." Le digo a Gojyo cuando le encuentro fumando en el parque de debajo de casa mirando a la ventana del cuarto que comparten Lily y él.

"Necesitaba uno." Afirma mostrándome el cigarrillo medio consumido y volviendo a acercándoselo a la boca. "No me juzgues por ello."

"No lo hago, sobre todo cuando antes te has portado de un modo tan racional." Afirmo sentándome a su lado. "Pero no esperaba que fueses tan razonable."

"No se trata de ser razonable o no." Me dice. "Soy consciente de que algún día tendríamos que irnos, y no quiero hacer daño a esta gente."

"¿Y qué pasará con Lily?" Le digo preocupado.

"Los dos somos mayorcitos." Afirma suavemente. "Aunque no puedo mentir diciendo que vaya a olvidarla."

"Creo que es lógico." Afirmo sonriendo. "Sin duda es una chica difícil de olvidar."

"No sonrías cuando hables de eso." Me dice. "Me pone los pelos de punta."

"Lo siento." Le digo entendiendo a qué se refiere. "Pero creo que Goku no se lo ha tomado demasiado bien."

"Goku es un crío." Me dice.

"Creo que le ha parecido que te daba igual irnos." Le digo.

"Por eso digo que es un crío." Afirma echando una bocanada de humo al aire. "Es evidente que yo tampoco quiero irme, pero no tenemos otra opción. Nosotros no pertenecemos a este lugar. Y ella no puede venir con nosotros, no es de nuestro lugar. Y por más que desee que hubiera un punto intermedio en el que poder estar pacíficamente, no es más que un sueño."

Puedo entender su dolor.

"Tú la quieres de verdad ¿no?" Le digo.

No necesito que me conteste, y tampoco lo hace.

Sé lo que es ser separado de la persona que más quieres, y justo cuando Gojyo parece haber encontrado a esa persona que le haga olvidar todas sus heridas del pasado, las cosas se tuercen de forma que pronto nos veremos obligados a desaparecer de allí y él verá cómo se le arrebata esa dicha de su vida.

"Por lo que se ve en el pasado fuimos demasiado malos." Me dice sonriendo estúpidamente. "A todos se nos niega la felicidad."

"Ojalá pudiéramos quedarnos." Le digo susurrando mientras noto un aire frío a pesar de estar ya en verano y estar a más de 24 grados fuera. "Esa chica es como medicina para todos."

Justo entonces oímos silbar y miramos a todos lados.

"¡Eh, aquí arriba!" Nos grita Lily moviendo el brazo feliz desde la ventana de su cuarto sonriendo hasta que la vemos que se apoya despreocupadamente en el alfeizar. "¿Se puede saber qué hacéis los dos ahí abajo?. ¡Goku y yo hemos traído la cena, y como no subáis se va a enfríar!"

"¡Ahora vamos!" Le digo. "¡Guardarnos una parte, por favor!"

"No sirve de nada lamentarse." Me dice Gojyo levantándose mientras vemos a la chica volver a meterse en casa cerrando la ventana suavemente. "Lo mejor es crear aún más recuerdos bonitos que llevarnos a casa cuando volvamos."

"Eso creo que es algo a nuestro alcance." Cedo divertido dándome cuenta que así es.

"Y si los dioses creen que voy a olvidarla por estar separados van listos." Me dice palmeandose la ropa para quitarle el polvo. "Porque aunque no volviéramos a vernos nunca, ni un millón de misiones podrían quitármela de la cabeza."

Eso me hace sonreír.

Es curioso cómo el amor parece, una vez más, la fuerza más poderosa del mundo, capaz de curar heridas en el interior de las personas de la misma forma que un bálsamo haría con las físicas.