CAPITULO 27: PRINCIPIO DE VACACIONES. PLAYA Y FIESTA.
(Voz de Gojyo)
"¿Seguro que vamos a caber todos?" Pregunto a Hakkai.
"Que alguien vaya a pie." Afirma Sanzo.
"No seas así, Sanzo." Le dice Hakkai. "Claro que cabemos todos, aunque atrás tendrán que apretarse un poco más."
"No hay problema." Afirma Goku. "Ya verás, Lily, es muy divertido viajar en Hakuryu."
"No lo dudo." Afirma sonriendo y echando una mochila a la parte trasera fuera de los asientos. "Seguro que vais cantando canciones de viaje y todo."
"¡No nos insultes!" Le decimos Sanzo y yo casi a la vez haciéndola reírse abiertamente mientras se coloca la chaqueta por los hombros sujeta en el cuello por el botón sobre la cremallera que lleva ahora abierta.
Entonces me doy cuenta de algo y subo de un salto para ofrecerle la mano y que me mire confusa antes de sonreírme y darme la mano para dejarme que la ayude a subir mientras el resto se resigna y van montando también.
"¿Te has acordado de cerrar la puerta?" Le pregunto.
"Sí." Asiente.
"¿Y el gas y el agua?" Pregunta Hakkai.
"También." Añade. "Va a costarnos volver, así que he cerrado todo y he dejado dicho al vecino de abajo que me recoja el correo mientras estoy fuera."
"Entonces podemos irnos ya." Afirma Hakkai arrancando el jeep.
"¡En marcha!" Decimos los tres atrás levantando el brazo mientras Goku se pone de pie haciendo postura de superhéroe y haciéndola sonreír divertida.
(Salto espacio-temporal)
"¿Falta mucho?" Pregunta Goku mientras nos achicharramos al sol.
"Aún falta un poco." Nos dice Hakkai.
"Mira, Hakkai." Le dice Lily arrodillándose de nuevo justo en el hueco tras los asientos delanteros y estirando el brazo hacia delante. "Ahí hay un área de descanso. Podríamos parar y comer unas manzanas, y así de paso podríamos poner algo para quitar un poco de sol."
"¿En serio podríamos quitar un poco de sol?" Le pregunta mientras le miramos.
"Claro." Afirma ella sonriendo. "Solo necesitamos algo para hacer de techo."
"Está bien." Contesta Hakkai desviándose hacia la derecha por un hueco que lleva a una especie de merendero al aire junto a la carretera donde para y deja descansar un poco a Hakuryu. "Ya hemos llegado, ahora qué."
"Tenemos que tener unas manzanas por aquí…" Afirma buscando entre las bolsas hasta encontrar una bolsa con manzanas que saca y me pasa. "Tomad, id comiéndolas mientras busco algo para tapar un poco los asientos."
"¿Tú no vas a comer?" Le pregunto.
"Sí, pero primero hay que poner el toldo." Me dice sonriendo sin dejar de buscar. "Id comiendo vosotros, yo enseguida me uno."
"La verdad es que le pone ganas." Afirma Hakkai sonriendo mientras vamos a ponernos a la sombra con Goku y Sanzo.
"Es cabezota como ella sola." Afirmo viéndola sacar cosas hasta que encuentra una manta que saca y estira al aire para mirarla y sonreír poniéndola a un lado antes de seguir buscando algo. "Me pregunto qué busca."
"Creo que esto servirá." Afirma sonriendo y sacando unos palos de metal gordos para provarlos moviéndolos adelante y atrás en el aire.
"Y ahora se pone a jugar." Dice Sanzo.
"¡Hey!" Nos grita llamándonos moviendo los palos en sus manos. "¡Necesito un poco de ayuda!"
"Ya voy yo." Afirmo cogiendo una manzana. "A ver, cómo puedo ayudarla, señorita." Le digo pasándole la manzana que coge al vuelo para morderla y pasarme unos palos para morderla y cogerla con la mano.
"Tenemos que unir estos palos para hacer el armazón y luego sujetar la manta para hacer un techo de lona." Me dice sonriendo y tragando para volver a morder la manzana sujetándola y ponerse a empalmar las barras en el coche buscando dónde ponerlas.
"Esperad, voy a ayudaros." Nos dice Hakkai.
"Necesitamos poner estos palos bien sujetos." Afirmo. "Dice que montaremos un armazón y así podremos tener un techo de lona con la manta."
"Ah, yo me ocupo." Nos dice. "Lily, ve a la sombra un poco. Cómete la manzana tranquila, yo ya he comido dos."
"Son buenas." Le dice ella sonriéndole y bajando del coche con un salto.
"El vendedor tenía razón." Asiente él mientras yo comienzo a unir palos y ella va a sentarse con Sanzo y Goku a comer la manzana y luego coger otra.
"Dime, Hakkai." Le digo. "¿Tú crees que será buena idea lo de poner esta manta aquí?"
"No lo sé." Me dice. "Pero no está tan mal pensado. Si conseguimos que se quede quieta ahí nos quitará el sol un poco y con el aire estaremos más frescos."
"En este país hace un calor terrible." Afirmo sujetando con fuerza la manta a los postes improvisados.
"Oye, Hakkai." Le dice Lily desde la sombra. "He pensado que como he dormido un poco antes y tú llevas horas conduciendo podría seguir yo y así descansas un poco."
"No me importa seguir yo." Le contesta él. "No estoy cansado."
"Como quieras."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Lily)
"¿Paramos en esta ciudad?" Les pregunto a los chicos cuando llegamos a una ciudad costera de Cataluña que en verano estaba muy viva gracias al turismo y la playa que atraía por igual a gente del país y a extranjeros de todo tipo, desde europeos a asiáticos sin olvidarse de americanos.
"Esto parece muy lleno." Me dicen.
"Lo sé, pero hay buena comida, playa y diversión nocturnas." Afirmo. "Y mirad, si vamos a la zona más hacia el interior podremos encontrar alguna habitación porque no está en el centro ni tan cerca de la playa." Añado parando en un semáforo.
"¿Has dicho comida?" Pregunta Goku.
"¿Has dicho fiesta?" Me pregunta Gojyo casi a la vez.
"Sí y sí." Afirmo.
"La verdad es que me tienta la idea de dormir en una cama." Afirma Hakkai.
"Pues no se hable más." Digo. "Vamos a buscar algún sitio para pasar la noche."
La verdad es que tras varias horas conduciendo Hakkai suponía que querría descansar en una cama de verdad en lugar de dormir en el coche o en la tienda de campaña que he llevado entre el equipaje para si nos tocaba dormir al raso algún día; a fin de cuentas, yo solo llevo conduciendo apenas una hora, y ya estoy un poco cansada dado que al estar comenzando a anochecer, mi vista se cansa más.
Y por suerte, mi memoria no me falla y según penetramos más hacia el interior dejando la playa a nuestra espalda, los edificios se vuelven menos hoteleros y más familiares; así que, tras intentar encontrar algún sitio en varios edificios, acabamos encontrando un pequeño bloque de apartamentos con uno vacio.
"No es demasiado grande, pero tiene dos habitaciones de dos camas y nos prestan otro colchón." Afirma Hakkai. "Así que vamos a tener que echarnos a suertes el colchón."
"No hace falta." Les digo. "Yo me quedo el colchón. Ya me había hecho la idea de dormir en un saco de dormir."
"Eso no es justo." Afirma Gojyo. "No es de caballeros dejar a la dama la peor cama."
"Y si nos ponemos así, a Sanzo le toca cama porque es un religioso, y a Hakkai porque es el conductor principal, y a Goku por ser un niño." Le digo. "Y a ti porque tú también necesitas descansar. En serio, yo me quedo el colchón. No me importa."
"NO digas tonterías." Me dice Sanzo. "Lo echaremos a suertes."
"Está bien, vamos a subir las cosas arriba." Me rindo con un suspiro. "Y vamos a intentar conseguir algo de cena, la comida que llevamos es solo para supervivencia."
"Creo que he visto unos restaurantes cerca." Afirma Hakkai.
"¡Pues yo huelo a algo delicioso por aquí cerca!" Afirma Goku feliz. "¡Ya lo veréis!. ¡Seguidme!"
"Primero hay que dejar todo en nuestro cuarto." Le dice Sanzo golpeándole la cabeza.
(Salto espacio-temporal)
"Uffff… estoy lleno." Afirma Goku.
"Más te vale, te has comido 4 pollos tú solo." Le dice Gojyo divertido.
"Bueno, y qué hacemos ahora." Pregunto.
"Pues está claro." Afirma Gojyo. "¡Fiesta!"
"Yo estoy un poco cansado." Afirma Hakkai sonriendo intentando disculparse. "Pero puedo ir solo a casa."
"Yo también tengo sueño." Afirma Sanzo.
"¡Yo quiero ir de fiesta!" Dice Gojyo. "¡Hemos comido como quería Goku, ahora toca salir de fiesta!"
"Gojyo." Le digo. "Hakkai tiene que conducir mañana. Y lleva razón, ha sido un día largo."
"Sois unos aburridos." Afirma levantádose. "Iros a dormir, yo ya llegaré." Añade saliendo.
"Este idiota…" Se queja Sanzo.
"No os preocupéis." Les digo. "Yo iré con él."
"Deberías dejarle que se pierda." Me dice Goku molesto mientras me pongo a recoger mis cosas y saco mi parte del dinero para ponerla en la mesa. "Se lo tendría merecido por idiota."
"Me preocupa un poco." Afirmo. "Además, seguro que puedo hacerle entrar en razón, y tampoco estoy demasiado cansada." Añado guiñándoles un ojo antes de salir y buscar a Gojyo con la mirada para verle caminar calle abajo no demasiado lejos.
Me cuesta un poco seguirle, pero finalmente le veo entrar en un local y me decido a entrar también.
"Alto." Me dice el portero.
"Lo sé… lo sé…" Afirmo recogiéndome la camiseta hasta convertirla a la largura de poco más que un sujetador y bajándome un poco la cintura del pantalón hasta dejar ver la parte superior de la curva que hace el hueso de la cadera por delante. "¿Puedo ahora?"
"Mejor." Afirma abriéndose para dejarme paso al interior.
Localizar a Gojyo no es tan difícil; contando con que es el único asiático que he visto nunca con su altura y que allá donde va parece causar furor entre las mujeres, solo me hace falta buscar una muchedumbre de mujeres congregadas en torno a un podio de la discoteca para verle sin camisa bailando con un vaso de tubo en la mano.
Sonrío sacudiendo la cabeza al darme cuenta que, aunque sienta lo que siente por mí, eso no impide que las mujeres le coman con la mirada e intenten seducirlo para llevarlo por una noche a su cama.
Así que me limito a ir a la barra y mostrar mi pulsera para conseguir la copa gratis de la entrada y girarme para ver al pelirrojo que sigue moviéndose en el podio de baile al ritmo de la música mientras varias chicas no le quitan el ojo de encima.
"Vaya, vaya, tú eres nueva." Me dice un tipo.
"No me interesa." Afirmo levantando una mano.
"¿Qué hace una chica tan bonita como tú aquí sola?" Me dice otro.
"Deberías dejar de beber." Contesto sonriéndole. "Es evidente que te ha emborronado la vista si crees que una chica con pantalones anchos y camiseta de mercadillo es guapa."
"Es increíble que un angelito como tú tenga la boca de un demonio." Me dice el camarero divertido.
"No me interesa ligar." Afirmo cogiendo el 'chupito' que me ofrece. "He venido a controlar a un amigo."
"Así que el chico que está desfasando en el podium es tu chico." Me dice.
"Nah, solo es un amigo." Afirmo divertida. "El resto de amigos se han ido a dormir, pero él quería seguir de fiesta, así que he salido a cuidarle porque no es de aquí."
"Entonces por eso dejas que todas esas lobas se le acerquen." Me dice divertido.
"Claro, al fin y al cabo, cómo iba a fijarse en mí." Le digo sonriendo tristemente sin darme cuenta. "Ellas son preciosas y visten bien, y yo… solo soy la chica que lleva unos pantalones militares y una camiseta barata remangada para que la dejen entrar en las discotecas."
"Me pareces la más natural de por aquí." Afirma sonriendo y poniéndome otro 'chupito'. "Ten, invito yo."
"¿Qué es?" Le pregunto.
"Algo que te dará un poco de energía." Afirma guiñándome un ojo mientras me entra otro tipo.
"Vaya, vaya, tengo que llamar al cielo, se les ha escapado un ángel." Me dice.
"Perdona, pero soy un demonio." Afirmo cortándole y tomándome el vasito de un trago dado que no había mucho más.
"Lo sé, y yo también." Afirma mientras noto algo afilado contra mi costado por la espalda. "Y andaba buscando un tentempié para esta noche. Así que yo de ti no haría nada estúpido y saldría tranquilamente conmigo. Ten en cuenta que te puedo matar cuando quiera."
Por un momento noto que me tiemblan las piernas y vuelvo a mirar a Gojyo que sigue en el podio ajeno a mí.
"¿Vas a ser una niña buena?" Me dice.
Suavemente asiento. No tengo otra opción, la única salida es hacer lo que me dice e intentar pillarle por sorpresa cuando baje un poco las defensas.
"Buena chica… cógete de mi brazo y sonríe." Me dice para que lo haga.
Me sorprenden que no nos digan nada al salir, ni que nos pare nadie por la calle mientras ese demonio me lleva hacia la playa.
Y mucho más cuando me hace saltar a la arena de la playa para hundirnos en las sombras dado que no hay farolas en la arena. Entonces me tira a la arena.
"Vas a morir." Afirma tirándose sobre mí. "Pero primero vamos a disfrutar un poco, y ni se te ocurra gritar, o te cortaré la lengua."
Esa es mi oportunidad, con un golpe seco lo tiro lejos y gateo un poco mientras me pongo de pie para correr un poco gritando hasta que vuelvo a ser derribada por él, esta vez cayéndome de rodillas y al momento que debería notar cómo me clava la navaja, noto cómo algo lo golpea y lo tira lejos de mí.
"¿Estás bien?" Me pregunta Gojyo descamisado en cuclillas ante mí. "Tonta… tendrías que haber gritado." Afirma para rodearme con sus brazos.
"¿Cómo… cómo me has encontrado?" Le pregunto.
"Te sentí." Afirma. "Y también porque un camarero me dijo que te habías ido de forma bastante extraña con un tipo después de haber estado vigilándome un buen rato."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Gojyo)
"¡Oye, guapo!" Me llama otra de las chicas que se han congregado a mi alrededor mientras me divierto en un sitio elevado donde me ha subido otra chica para que bailara con ella. "¿Por qué no bajas aquí abajo conmigo?"
Sonrío, es agradable ver que aún sigo atrayendo miradas de mujeres jóvenes y crías adolescentes, pero no busco compañía.
Sin embargo, noto que me espían, pero cada vez que busco y estoy a punto de saber quién me vigila, nunca consigo ver más que espaldas giradas.
Hasta que me parece ver entre la multitud cerca de la entrada a alguien.
"¿Lily?" Murmuro para mí.
Es justo entonces cuando veo a alguien saltando la barra y moviéndose, abriéndose paso hasta mí para ver que es un tipo que me pide que me agache por lo que me pongo en cuclillas.
"¡Oye, creo que deberías salir a buscar a la chica!" Me dice. "¡No me ha parecido demasiado convencida de ir con ese tipo!"
"¿Qué chica?" Le pregunto.
"Más o menos de esta altura, pelo ondulado y corto." Me dice. "Vestida con pantalones largos y amplios y una camiseta recogida. Ha estado vigilándote casi desde que llegaste."
Lily, sin duda. Mi vista no me ha jugado una mala pasada.
"¿A dónde ha ido?" Le pregunto.
"Han salido." Me dice.
"Gracias." Le contesto bajando de un salto para abrirme hueco con la camisa en la mano hasta la salida donde me ponen un sello en la mano para que pueda volver a entrar si quiero.
Seguir y encontrar a Lily y al tipo que se la ha llevado no es difícil, entre toda la multitud es como si ella brillase para guiarme a ella. Si doy un paso equivocado es como si me apartase de ella, así que corro en la dirección que me hace sentir que me acerca a ella. Hasta que llego a la playa y veo una figura correr escapando de otra que no tarda en alcanzarla, entonces entro en acción al ver quién es la figura en el suelo y le doy una patada a su perseguidor derribándolo y haciéndole clavarse su propia arma.
"¿Estás bien?" Le pregunto acuclillándome ante ella que permanece de rodillas tal cual ha caido. "Tonta… tendrías que haber gritado." Añado rodeándola con los brazos dado que está temblando de miedo.
"¿Cómo… cómo me has encontrado?" Me pregunta.
"Te sentí." Le digo sonriendo al darme cuenta que en la discoteca noté su mirada clavada en mí y probablemente no la viera porque tenía gente delante en el momento que nuestras miradas podrían haberse cruzado. "Y también porque un camarero me dijo que te habías ido de forma bastante extraña con un tipo después de haber estado vigilándome un buen rato." Añado divertido al darme cuenta que lo primero suena a algo de un demente.
Y de nuevo, ella se retiembla arrodillada, así que le echo por encima su propia chaqueta y la cojo en brazos para levantarla.
"Ya está, estoy aquí." Afirmo suavemente. "Volvamos a casa."
"Pero la fiesta…" Me dice.
"Me encanta la fiesta y esto es una locura, hay fiestas por todos lados." Afirmo sonriendo. "Pero me sigo quedando contigo."
"Para un poco." Me dice.
"¿Cómo?" Le pregunto confuso.
"Estamos en la playa, es… ¿podemos quedarnos un poco más, por favor?" Me dice.
Es una petición extraña, sin embargo doy media vuelta y vuelvo a internarme en la playa sumida en sombras hasta que encuentro un sitio que no está mal y paro para dejarla ponerse en pie.
"Déjame que ponga… eso es, así está mejor." Afirmo extendiendo mi camisa en el suelo para sentarme en la punta para dejarle sentar en el resto a ella. "Vamos, ven aquí, siéntate. Vamos a disfrutar un poco de la playa por la noche."
Sonrío al verla sentarse junto a mí y abrazarse las rodillas aún retemblándose ligeramente, así que le paso un brazo por los hombros y le ajusto un poco más la chaqueta que lleva.
"¿Qué hacías con ese tipo?" Le pregunto. "¿Acaso era tu tipo?"
"No seas tonto." Me dice. "Me dijo que era un demonio y me amenazó con una navaja. Intentaba escapar, pero… era muy rápido."
"Ya lo he visto." Afirmo. "Un demonio… a mi me pareció un simple chorizo."
"Ya, pero… no puedo explicarlo, había algo en él que me helaba la sangre." Me dice suavemente. "Como si fuese cierto, como si fuese… malo como un demonio."
"Bueno… no merece la pena pensar más en él." Le digo. "No volverá a molestarte."
"Es como si fueses superman." Me dice. "Siempre que tengo problemas apareces para salvarme."
Menos cuando la habían atacado y yo había estado en la universidad, en un estúpido examen.
"Sí, ahora estás a salvo." Afirmo.
Es algo estúpido decirle eso, pero tal y como está de nerviosa, lo único que puedo hacer es decirle que la protegeré de lo que sea y quedarme a su lado.
Al cabo de un momento, decido que ya que estamos allí, me puedo permitir mirar mejor el paisaje, por no ponerla más nerviosa aún. Y menudo paisaje.
Aún sin luz, puedo ver perfectamente una buena distancia de playa, derecha, izquierda y hasta el paseo marítimo donde la gente pasea ajenos a lo que pasa en la arena.
"Vaya… esto es increíble." Afirmo. "No lo digo por cambiar de tema y distraerte, que también, pero es que es verdad, son unas vistas increíbles."
"Deberías ver el cielo." Me dice suavemente y abrazándose las piernas para echar atrás la cabeza y mirar al cielo.
Con cuidado echo hacia atrás la cabeza y me dejo caer hacia atrás para mirar el cielo estrellado.
"Guao, no hay ni una nube…" Digo más bien para mí antes de dirigirme a ella. "Y qué cantidad de estrellas."
"El cielo estrellado de verano es precioso." Me dice ella echándose también.
"Apuesto a que no te habías parado nunca a verlo." Le digo.
"Au contraire, mon ami." Me dice sonriendo. "De pequeña me gustaba mirar las estrellas, mirándolas nunca tenía miedo ni tampoco me sentía sola."
No tener miedo, no sentirse solo… nunca me había parado a pensar que alguien pudiera notar todo eso solo con mirar unos puntos luminosos en el cielo oscuro.
"¿Y tú?" Me pregunta suavemente. "¿Miras mucho al cielo?"
"No." Reconozco. "Prefiero mirar lo que tengo cerca."
"Venga ya, como frase para ligar está muy vista." Afirma sonriendo.
"No era una frase para ligar." Afirmo divertido. "No niego que me gusta trabajarme que las mujeres perdáis la cabeza por mí pero…"
"Conmigo no te funcionó eso." Afirma sonriendome.
"No… llevas razón…" Afirmo dándome cuenta. "Lo que no entiendo es cómo conseguí que me hicieras caso si no caías en esas técnicas."
"Porque te hice caso y miré más allá de tu fachada." Me dice. "Y resulta que eres tierno hasta cierto punto… cuidas de mí… y no sé, contigo siento que puedo relajarme."
"¿Te hago sentir relajada?" Afirmo parando de meter mi brazo bajo su cabeza.
"Sí, claro que sí." Afirma sonriendo y poniendo su cabeza sobre mi brazo antes de mirarme. "No sé si te has dado cuenta, pero soy mala actriz. Se me nota siempre todo, pero sé ver lo que se oculta tras las personas."
"¿Y qué ves en mí ahora?" Le pregunto.
"Veo que las estrellas te importan más bien poco." Afirma sonriendo. "Pero en cambio…" Añade mirándose a si misma sonriéndome suavemente. "Lo que sigo sin entender exactamente es qué es lo que tú ves en mí."
"Demasiadas cosas." Afirmo divertido. "¿Por qué hace siempre tanto calor?"
"¿Te apetece darte un baño?" Me dice.
"¿Cómo que si me apetece darme un baño?" Le digo para verla incorporarse.
"Pues eso, un baño." Afirma mirando alrededor. "Aunque no tenemos bañadores, y no sé seguro si se puede uno bañar aquí o no."
"Vale." Afirmo divertido para incorporarme. "Sí, venga. Esto puede ser divertido."
"¿Aunque venga la policía y tengamos que correr?" Me dice cogiendo la mano que le tiendo para ayudarla a levantar y palmearse las piernas con arena.
"Entonces será doble divertido." Afirmo guiñándole un ojo. "Además, dónde está tu lado divertido."
Esta vez no dice nada, simplemente sonríe y comienza a deshacerse de los pantalones y la chaqueta quedándose en camiseta y mirándosela.
No necesita decir nada para darme cuenta que siente vergüenza de mostrarse sin ella, pero entonces me acerco a ella y la atraigo hacia mí para besarla y cogerla suavemente por la barbilla.
"Nos damos un baño y podemos volver ¿hum?" Le digo sonriéndole para que asienta. "¿Sí?"
"Sí." Afirma suavemente.
Con cuidado, le beso la mano y ella se desprende de la camiseta quedándose solo con la ropa interior.
Entonces le cojo la mano y la vuelvo a pegar a mí para besarla y mirarla haciéndola sonrosar hasta que me aparta la mirada mirar el mar por lo que le beso el pelo para mirar al mar.
Aún compartirmos una mirada más antes de que ella sonría retadora y corra hasta el agua conmigo tras sus talones para patinarse en una roca oculta y caerse de culo antes de que pueda impedirlo.
"¿Estás bien?" Le pregunto ayudándola a levantar.
"Sí, aunque me duele un poco el trasero." Afirma.
"Madre mía… estás calada." Le digo riéndome.
"Mejor, ahora ya no estará tan fría cuando me meta más adentro." Afirma sonriendo.
"Un razonamiento." Afirmo no demasiado convencido.
"¿Ah, no?" Me pregunta divetida para dar una patada al agua y mojarme.
"¡Oye!" Le digo divertido.
"¿Está fría?" Me pregunta volviendo a hacerlo. "Ah… ¿quieres que pare?" Añade volviendo a salpicarme.
"Vale, te la has ganado." Afirmo divertido para agacharme y salpicarla para que ella me salpique riéndose hasta que consigo cegarla acercándome sin dejar de salpicarla y ella intenta escaparse pero la cojo por la espalda haciéndola reírse y gritar a la vez.
Entonces la pongo en el suelo de nuevo y se gira, aún encarcelada entre mis brazos sonriéndome.
"Dioses… ¿cómo es posible que cada vez que te mire estés más bonita?" Le pregunto cuando estamos unos segundos mirándonos en silencio antes de besarla de nuevo.
"Tus ojos te engañan." Afirma suavemente entre besos.
No, no eran mis ojos… Su piel perlada por el agua que aún se resistía en abandonar su piel de seda parecían pequeñas virutas de estrellas a la luz de la luna, su pelo colgaba mojado a su espalda a pesar de no ser más largo de poco más de los hombros ahora que estaba mojado, y sus ojos hacían competencia a la luna de forma que esta quedaba totalmente oculta ante la belleza de sus ojos.
Entonces la veo sonrosarse y cuando la miro preguntándole me roza la entrepierna con la misma cara que siempre me deja con dudas sobre qué sentimiento expresa.
Entonces sonrío y le rozo el pecho donde sobresalen un par de botones y ella mira hacia abajo para intentar ocultarlos por lo que sacudo la cabeza impidiéndoselo y la vuelvo a besar. Solo que esta vez, los besos son más calientes y noto cómo poco a poco, el calor entre ambos va subiendo hasta que la cojo entre mis brazos y entro hasta que el agua nos cubre hasta el pecho por lo que es más fácil para ambos y nos dejamos llevar, hasta acabar cansados y volviendo a la arena para secarnos entre risas y sonrisas para volver ya de madrugada al piso que habíamos alquilado teniendo cuidado de no hacer ruido para no despertar a nadie.
