CAPITULO 8

LA CENA

(Hakon Pov)

Sin duda esto estaba resultado muy divertido. Duque Casannova. Atenea Casannova, la esposa de este. Vladimir Casannova.

Mis primos. Felix y Blasco. Miraban atento la escena. Vladimir estaba haciendo un esfuerzo enorme por no comenzar a reír.

Esa niña miraba fijamente a su padre desafiándolo con la mirada. Y el tal V no se quedaba atrás.

Aunque ella sirvió parte de la cena, nunca bajo la mirada ni dejo de ver a su padre.

Debía admitir que me gustaba como miraba, no todas las mujeres lo hacían y menos una Casannova. Ella era especial.

Y será tuya - Dijo esa voz en mi mente.

Tenía razón, con un solo chasquido de mis dedos la tendrías a mis pies. Lleve un trozo de pan masticando despacio mientras todos intentaban comer, en esta tención que se podría cortar el agua con una navaja de juguete.

Blasco me miraba y sabia claramente lo que significaba.

"Te matare y lo disfrutare."

Bueno, luego pensaba en Blasco, ahora tenía puesta mi atención en Xinia. Sentí como me patearon debajo de la mesa.

Blasco - Pensé irritado.

Seguro quería que deje de ver a esa niña. Pero no podía.

Y aparte, no quería. El mayordomo se acerco hacia Vladimir avisándole que tenía una llamada.

-Que se vayan al infierno. Yo no me muevo de aquí. - Dijo entre risas mientras comida. El mayordomo se giro y desapareció.

-¿Quién era hijo?

-De la universidad. Quieren las traducciones.

-¿Traducciones?

Pregunte intentando no pensar en Xinia , y de nuevo el pie de Blasco.

-Soy traductor de griego antiguo.

-Así que sabes griego antiguo - Fingí interesarme.

-Entre otras lenguas él lo más tranquilo mientras comía.

-Al parecer no soy la única oveja negra en una familia. -Dije serenamente al escuchar como V respira hondo.

Vladimir golpeo su puño en la mesa haciendo que los platos como las copas saltaran comenzando a reír al igual que Xinia.

Tenía una risa .. Hermosa.

Un momento, ¿acabo de decir que una mujer tiene una risa hermosa?. Sin duda necesitaba follarla.

Los hermanos se miraron por un segundo. Su madre dejo los cubiertos en la mesa y respiro hondo. Estos dos harían algo.

-¡Basta! - Grito V.

-Cállate de una puta vez o te corto los dedos aquí mismo. - Susurro Blasco a mi lado.

Hijo de puta. Lo haría.

Me lleve un trozo de pan a la boca intentando no hablar más. Pero no hiso falta que yo dijese algo.

Xinia se acerco a su padre. El la miro serio.

-Si no quieres la cena, dilo de una vez y dejar de estar mirándome como si fuera un mono de circo.

No pude evitar y comencé a reír.

V no dijo nada… pero en cambio ella, cuando su padre dejo de mirarla le vació el plato de sopa en la cabeza.

Vladimir comenzó a reír sin parar. Bueno, no era el único, yo también lo hiso.

-Hablaremos en tu casa Blasco - Escuche como dijo duque.

Si mi primo le dijo algo o no, la verdad no lo escuche, no podía parar de reírme. V salió maldiciendo de allí mientras su esposa lo seguía.

Se habría quemado bastante …. La verdad, no me importo. Ese tipo se lo merecía.

-Nos vamos -.

Blasco por poco me saca de allí a empujones pero antes de irme pude ver como Xinia no dejaba de mirarme.

(Vladimir Pov.)

-Te has ganado una buena. - Dije riéndome mientras miraba a mi hermana despreocupada tirada en su cama.

Su amigo se había ido.

-Vete. Quiero estar sola.

-No me iré. Nuestro padre quiere matarte y lo hará.

-No necesito que me defiendas.

-Claro, puedes hacerlo sola ¿No?

Ella respiro hondo. Me quede un momento en silencio.

-No te escapes.

-¿Cómo sabes que pienso eso.?

-No es difícil de imaginar.

-Duque quera meterme a un puto internado.

-No lo hará.

-Puede hacerlo. V lo apoyaría.

-Pero mamá ni yo lo haríamos.

Ella me miro.

-Venga Xinia, te has pasado.

Ella se encogió de hombros.

-Si me mandan a un internado me vuelo la cabeza.

-Dramática.

-Es la verdad.

-Seamos sinceros, no lo hará. Mamá lo castraría.

La puerta se abrió de golpe y mi padre apareció por ella.