POV Bella.
Ya saben a lo que me refiero – escuche la voz de Mike al momento que pase por los vestidores de los chicos, ¿Qué, que hacia ahí? , simple acaba de salir del gimnasio al buscar en vano a las chicas.
¿Y se dieron su primer beso? – esa voz irreconocible era de Erick.
Yo que sepa ella aun no había dado su primer beso – secundo Tyler.
Bella cayo en mis redes – ¿Qué cosa era lo que había dicho Mike? – Saben que nadie se resiste a mi – la voz que tenia era arrogante.
Hasta no ver no creer – dijo n chico llamado Ben, era muy tímido, pero yo aun no salía de mi asombro, como se le ocurre andar diciendo que me dio un beso.
No me crean - alcance ver que Mike se encogió de hombros.
Bella, ven vamos ya es hora – me jalo Alice, no puse objeción porque seguía sin entender a que iba todo eso.
¿Qué te pasa bella? – me pregunto Rose al llegar junto a ella, en ese momento Alice me miro directamente a los ojos para ver a que se refería Rose.
El tarado de Mike – no sabía ni como llamarlo.
Sabemos que es un tarado, incluso un idiota – sonrió Rose por lo que había dicho Alice.
¿Pero que paso, que hizo esta vez? – me miro con preocupación Rose.
¿Te volvió a invitar a salir? – pronuncio cuidadosamente las palabras Alice.
Preferiría eso a lo que ha dicho – estaba que sacaba humo.
Tranquilízate – me pido Alice – pero si nos cuentas sabremos a que te refieres con eso – me tomo de la mano para volverme a jalar y esta vez sentarme en una banca que estaba cerca de donde ellas habían puesto las cartas.
Les ha dicho a sus amigos – apreté mis puños – que me ha besado – se quedaron impactadas al escuchar lo que les dije, no era demasiado grave pero si lo era que me metiera a mi en ese chisme.
¿Lo has besado Isabella? – genial, lo que me faltaba que Rose me hablara así.
Por supuesto que no – le respondí en el mismo tono que ella utilizo para dirigirse a mi persona – no sé que le ha pasado, justo esta mañana le he dicho que no iba a salir con él porque me gustaba alguien mas, no se porque les fue a decir a sus amigos que me había besado.
Esto no se queda así, es un idiota como se le ocurre andar diciendo eso – Rose estaba despotricando contra Mike, la única que aun no había reaccionado era Alice, y me preocupaba ya que cuando hacia eso es porque estaba tramando algo, lo sentía por Mike pero esta vez si se excedió diciendo semejante mentira.
Ahí esta bella – la voz de Ben hizo que ahora mi vista se enfocara en él – que bueno que te encuentro – se acercó a mi mas deprisa.
¿Qué es lo que sucede? – no estaba para soportar que me dijera lo que acaba de escuchar.
Mike anda diciendo que te ha besado – hizo una mueca al pronunciar su nombre – sé que no es verdad – se apresuró a decir sin darme tiempo de responderle – así que bueno te lo digo yo porque no quiero que te enteres por alguien mas como Jessica, Tanya o Lauren – no éramos amigos pero agradecía lo que me estaba diciendo.
Muchas gracias Ben – el pobre chico no tenía la culpa por lo que Mike había dicho así que me las iba a pagar Newton – nos vemos después chicas – me despedí de ellas, me iba a dirigir a mi próxima clase rogándole a dios porque no me lo encontrara en los pasillos, pero al parecer hoy Dios no estaba muy de acuerdo conmigo porque me lo tuve que topar justo cuando iba alardeando sobre lo magnifico que sentí al besarlo, cosa que no sucedió.
Newton – dije con la respiración contenida, poco a poco se fue girando para verle con las cuencas salidas.
Bella – dijo en un susurro.
Eres un pedazo de imbécil – esas palabras se las escupí en la cara – como es posible que andes diciendo algo que no ha pasado – le fruncí el ceño.
Yo… bella – estaba parado como idiota sin decirme nada coherente.
Eres un idiota – Salí casi corriendo de ahí, como se le ocurría andar diciendo eso, esperaba a que se disculpara por lo que había hecho pero no fue así, solo se me quedo viendo como un idiota que es, no soy agresiva ni grosera pero es que él ya me había sacado de mis casillas, no sé que iba a hacer pero esto no se quedaría así. Fui una de las primeras en llegar al salón, sin prestar mucha atención a lo que estaban murmurando los demás me fui a sentar a mi lugar con la mirada en la libreta y mis manos masajeando mis sienes.
Maldito Mike –dije en un susurro esperando que por arte de magia me escuchara y viera que de verdad estaba enojada por lo que había dicho sobre mi y él.
¿Bella? – y hablando del rey de roma, se le ocurre aparecer justo ahora que no se si me podido controlar.
Vete – no quería ni verlo.
Escúchame – pidió pero no estaba dispuesta a hacer lo que él me estaba pidiendo.
No quiero vete – lo único que quería en ese mismo momento es que se esfumara de mi vista, aunque claro aun no lo veía y no lo quería hacer por mucho tiempo.
Por favor – lo sentía más cerca de mí.
He dicho que no, vete – me gire del lado contrario y pude ver que Edward ya estaba ahí en su lugar, observando todo lo que estaba pasando, no me sonroje porque tenia en la mente otras cosas, como por ejemplo deshacerme de Newton en este momento.
Fue una equivocación – dijo una vez mas Mike en un intento en vano para conseguir que lo volteara a ver, no estaba dispuesta a hacerlo.
No quiero verte – esperaba que entendiera y se fuera.
Solo escúchame ¿Si?, y después me voy – pero claro Mike era de los que no escuchaban y por supuesto que no se fue como yo esperaba a que lo hiciera.
He dicho que no – me levante de mi lugar y me dirigí al lado de Edward, no se ni porque lo hice pero para este momento no me importaba nada así que estaba segura que no me podía sonrojar, Edward no dijo nada cuando me puse detrás de él y eso era bueno para mi.
Bella – trataba de pasar a donde estaba pero como dije estaba detrás de Edward, así que no podía pasar, no amenos que él se quitara, solo esperaba a que no lo hiciera– Edward déjame pasar – pidió Mike al ver que era un obstáculo para él.
Vete – me adelante a Edward y le grite a Mike.
Lo siento, ella no quiere verte, además estas en mi lugar no me voy a mover – me sorprendieron las palabras que había dicho Edward, pero me sentí mas aliviada al ver que no planeaba dejarlo pasar.
Edward – había advertencia en su voz, pero él ni siquiera se inmuto un poco.
Ya dije que no Mike, no insistas –levanto la voz haciendo que Mike su fuera.
Nos vemos después bella – y todavía tenia el descaro de decírmelo, juro que un día de estos no me voy a contener y si lo ando estrangulando.
Gracias – ahora que ya había pasado lo de Mike, me sonrojaba– no quería meterte en un problema –Salí cuidadosamente de su lado y me fui a sentar a mi lugar.
No te preocupes –me sonrió, este si que era un momento especial, era la primera vez que estaba con Edward hablando y no era precisamente sobre algún trabajo– ¿Te puedo hacer una pregunta? –me gire para ver que era lo que me tenia que preguntar.
¿De que se trata? – solo espero que no sea por la carta, porque juro que no sabría que responderle.
¿Qué te hizo Mike? –me sonroje aun mas por la intensidad de su mirada.
Con que si he – se acercó Tyler a mi lugar con una sonrisa bailándole en el rostro, bueno que les esta pasando ahora como para que me vengan a molestar a mi.
¿Con que si que? – le pregunte con el ceño fruncido.
Ya me entere de como te gusta besar – me cara se descompuso por lo que había dicho, la mentira de Mike ya había llegado muy lejos.
Si no quieres que te deje sin descendencia – la respiración me estaba faltando – lárgate de aquí – dije despacio para que entendiera que era lo que yo quería en este momento.
Pero porque te poner así hermosa – su voz hizo que se me erizara la piel y no porque me emocionara que me dijera así, sino que era por las intenciones que tenía detrás de eso.
Lárgate, ¿que acaso no entiendes? – me estaba colmando la paciencia.
No hasta que me des lo que tu sabes – eso me indigno mucho y sin pensarlo dos veces le solté una cachetada logrando que todos los que estaban presentes se me quedaran viendo, como detestaba eso pero en estos momentos no estaba para pensar que era lo que las consecuencias me traerían.
¿Estas loca? – me grito logrando que me dejara perpleja y por instinto reaccione haciéndome hacia atrás.
Vete – la voz se me quebró.
Ni se te ocurra – la voz de Edward me sorprendió nuevamente – eso es ser poco hombre Tyler – Edward me jalo a su lado logrando que su cuerpo quedara entre Tyler y yo.
No te metas Cullen – yo sabia que ellos no eran amigos pero tampoco es que fueran enemigos, se hablaban si pero no como él lo hacia con Jasper y Emmett.
Por supuesto que me meto – ahora todos nos estaban viendo detenidamente – a una dama no se le pega.
¿Ella es una dama? – pregunto Tyler con ironía en su voz, cosa que ocasiono que me molestara mas, y todo por culpa de Mike.
Sabes, si no fuera porque estamos dentro del instituto te rompería la cara ahora mismo – amenazo Edward.
¿Qué pasa Cullen? – Pregunto Tyler con desdén – ¿Es que te gusta ella? – esas palabras me sacaron de mis pensamientos haciendo que sintiera que todo el piso se me movía.
Edward – el me tenia sujeta con uno de sus brazos, me miro cuando le hable, sentí que mi cuerpo se ponía débil y caí, claro que no lo hice porque él me estaba sosteniendo.
POV Edward.
Estaba tratando de que Isabella me dijera cual fue la cusa de su descontento con Mike, sabia que ella lo observaba desde lejos en la cafetería así que no sabia que era lo que había ocasionado a que se molestara de esa manera.
Con que si he – se acercó Tyler al lugar de Isabella, sin darme la oportunidad de saber que era lo que estaba pasando.
¿Con que si que? – Isabella se giro con el ceño fruncido.
Ya me entere de como te gusta besar – ¿Qué era lo que había dicho?, ¿acaso esto tenia que ver con lo que planeaba hacerle Tanya a esta pobre chica que no tenia la culpa de nada?
Si no quieres que te deje sin descendencia –se veía que se estaba conteniendo para hacer algo– lárgate de aquí – estaba hablando despacio, parecía que estaba tranquila pero la manera en como apretaba sus puños dejaba claro que no era así.
Pero porque te poner así hermosa – era asqueroso escuchar como Tyler se le acercaba a coquetearle, me sentía incomodo en este momento pero no me podía salir porque el profesor aun no llegaba, eso si que era raro.
Lárgate, ¿que acaso no entiendes? –era la primera vez que veía a Isabella molesta, claro desde que supe de su existencia siempre la veía tranquila pero ahora todo eso era diferente.
No hasta que me des lo que tu sabes – ¿Qué era lo que le tenia que dar?, ¿porque no se iba?, ¿No se daba cuenta de que esta pobre chica solo estaba conteniéndose para hacer algo que desconocía? Y sin pensarlo dos veces le soltó una cachetada dejándome aturdido y no solo a mi sino que lo hizo con todo el salón incluso con Tyler que aun no salía de su asombro, cuando Isabella retiro su mano me di cuenta de que el impacto fue tan fuerte porque ahí dejo marcada su pequeña pero pesada manita.
¿Estas loca? – la voz de Tyler hizo que mi mente regresara y ver que Isabella estaba retrocediendo ante el tono amenazador de él, en ese momento temía a que algo le fuera a pasar.
Vete – la intensidad de la voz de ella ya no era la misma como lo era en un principio.
Ni se te ocurra –era el momento que yo interviniera ¿Por qué?, no lo se solo sabia que no iba a permitir que le hiciera algo– eso es ser poco hombre Tyler – jale delicadamente a Isabella para poderla detrás de mi, así Tyler ya no le podría decir nada.
No te metas Cullen – él y yo no éramos los mejores amigos así que no me molesto en lo mas mínimo que me hablara así.
Por supuesto que me meto – sentía que todas las miradas estaba dirigidas en nuestra dirección– a una dama no se le pega.
¿Ella es una dama? – la ira que sentía incremento al doble ¿Cómo se le ocurría decir esas estupideces de una chica que no se tira en los brazos de nadie?
Sabes, si no fuera porque estamos dentro del instituto te rompería la cara ahora mismo – lo golpearía estaba seguro, ¿Qué me estaba pasando?, me arriesgaría a que me castigaran, incluso a que me suspendieran por algo así, mi madre siempre eme había enseñado a defender a una dama y esta chica que ahora estaba entre mis brazos no iba a ser la excepción.
¿Qué pasa Cullen? – Pregunto Tyler con desdén – ¿Es que te gusta ella? – esas palabras me sacaron de mis pensamientos haciendo que sintiera que Isabella comenzara a moverse.
Edward – aun la tenia entre mis brazos cuando me hablo, me gire para poder observar que era lo que le estaba pasando, sus ojos fueron lo ultimo que vi ya que se desmayo, gracias a Dios que aun la sostenía, no quería ni pensar en el golpe que se iba a llevar al caer.
¿Qué pasa aquí? – la voz del profesor hizo que Tyler se fuer a s lugar perturbado de ver como Isabella se desmallaba.
¿Puedo llevarla a la enfermería? – el profesor dirigió la mirada a Isabella que ahora ya estaba entre mis brazos.
Corra señor Cullen – parecía asustado de ver el estado en el que se encontraba, en este momento no me importaba la carta ya después me encargaría de poder tenerla en mis manos ahora lo que me preocupaba es que ella estuviera conciente.
¿Qué ha pasado? – pregunto la enfermera al ver que llevaba a una chica en brazos.
Se ha desmayado – la deposite en la camilla que tenían ahí.
Se recuperara en un momento – no me di cuenta de que aun seguía ahí – no te preocupes – ¿Tanto era mi preocupación? – puedes regresar a tu clase.
Se supone que me tengo que quedar con ella – no puso objeción y me dejo quedarme ahí.
¿Cómo esta? – entraron corriendo las amigas de Isabella.
Esta bien – suspire de alivio – solo se desmayo.
Le dije que tenía que comer algo, pero no me hizo caso – dijo Rosalie con el ceño fruncido.
Sabes que no solo fue por eso – hablo Alice – también esta lo que paso hace unos momentos – estaban hablando de lago que yo desconocía.
Te puedes ir Edward, ahora nosotras la vamos a cuidar – no me iba a ir pero necesitaba un pretexto para quedarme.
No, se supone que me tengo que quedar con ella – les dije lo mismo que le había dicho a la enfermera, solo que ellas no me creyeron tan fácilmente – no tengo clases, mejor dicho no tenemos clases porque la siguiente la comparto con ella y el profesor de biología no va a venir.
¿Cómo lo sabes? – fruncieron el ceño.
Tengo mis contactos – y los tenia solo con sonreírle a la secretaria ella me decía cualquier cosa que quería, solo que aun no me había animado a preguntarle por alguna chica que se llamara "Marie" – y ustedes dos si tienen las siguientes clases – coloque mis manos detrás de mi nuca – yo me puedo quedar sin que nadie me ponga una falta o me baje mi calificación – continúe – pero sé que ustedes no o podrán hacer.
Maldición – dijo Rose sabiendo que lo que les estaba diciendo era verdad.
¿Por qué lo estas haciendo Edward? – la mirada de Alice si que era intimidante, pero a decir verdad ni yo mismo sabia porque lo estaba haciendo.
No lo se, quizás sea para perder el tiempo – me miraron feo las dos – ok esta bien Mike y Tyler la hicieron enojar – levantaron una ceja, rayos querían mas respuestas pero ni yo mismo la conocía – y además Tanya amenazo con hacerle algo y me sentiré culpable si le pasa algo por algo que ella cree que pasa.
Nosotras también la podremos cuidar muy bien – se cruzo de brazos Rosalie.
Y somos dos – continuo Alice.
Si lo se, sé que la pueden cuidar y que son dos, pero no creo que puedan con la fuerza de Mike o incluso de Tyler si se les ocurre venir a verla – esa era mi ultima excusa, solo esperaba que la aceptaran y se fueran.
Esta bien – la primera en reaccionar fue Alice, aunque Rose todavía seguía exceptiva al dejarme a mi con su amiga – supongo que tu la podrás cuidar mejor que nosotras dos juntas – Alice saco algo de su mochica – toma Edward – me tendió mis cartas y al ver el sobre azul me emocione, claro sin que ellas se dieran cuenta de lo que de verdad estaba pasando cuando tenia en mis manos esta dichosa carta – y estas son de bella – las puso a un lado – confió en que no estarás de chismoso leyendo lo que no es tuyo – sonrió de lado – y si me llego a enterar de que así fue no te la acabaras Edward Cullen – esa amenaza hizo que me atragantara con mi propia saliva.
No planeaba leer sus cartas de Isabella – las dos abrieron los ojos al escuchar lo que les dije – ¿Qué? – pregunte al ver que no dejaban de mirarme de esa manera.
¿Cómo le dijiste? – pregunto Alice.
Isabella, así se llama ¿No? – lo dude por un momento.
Si, es solo que – lo pensó por un momento y yo estaba esperando a que continuara con lo que me tenía que decir – no es nada, solo olvídalo – jalo a Rose y antes de que salieran volvieron a hablar – cuídala Edward – ya no me dio tiempo de responderle porque se fue muy rápido.
Me senté al lado de Isabella, no se porque la enfermera no hizo nada por tratar de que regresara en si, solo dijo que no tardaría en hacerlo, me acomode un poco mas y comencé a leer las cartas que me habían mandado, claro que dejando como siempre el sobre azul hasta el final, las cartas que he estado recibiendo me dicen lo mismo, ya no me sorprendía y cada vez las leía con menos ganas que antes pero eso cambiaba cuando llegaba el momento esperado, de poder leer la carta que mas me interesaba.
Edward.
Estoy con los nervios de punta, no se si ya me has reconocido pero solo ruego porque no sea así, ¿Sabes? Esta es la primera vez que me intereso en una actividad que hacen en esta escuela, ha decir verdad no estaba muy segura de estar en esta pero mis amigas me convencieron para hacerlo.
Ya sabes, amor imposible y eso, era el momento indicado para que lo supieras y bueno no te quiero seguir aburriendo con estas cosas.
Ya no sé que mas decirte, creo que si sigo escribiendo así terminare por decirte quien soy antes de tiempo y eso no será bueno para ninguno de los dos.
Es hora de que me vaya Edward, espero que estés bien, hasta pronto.
Marie.
Edward – me gire al escuchar mi nombre salir de los labios de Isabella, le iba a responder pero me di cuenta que seguía dormida, ¿Acaso ella estaba soñando conmigo?, no puede evitar sonreír ante eso, últimamente estaba sintiendo cosas que no me había imaginado que sentiría, por ejemplo la desesperación que siento al no poder la carta sin estar en casa, claro que aquí lo había hecho porque no había nadie que me viera haciéndolo y así la chica que me lo había mandado no sabe como es que reacciono, ¿Y si esa chica vio como defendí a Isabella?, ¿Se sentirá mal? Bueno yo no la conozco así que no puedo saber si es que compartíamos esa clase juntos, pero los chismes vuelan y tarde o temprano se enterara ella también. La última vez sospechaba que Alice era la que me había mandado las cartas pero ahorita no se molesto al saber que yo me iba a quedar con su amiga hasta que despertara y esa no era una reacción común que hubiera tenido la chica que gusta de mí.
Ahora mas que nunca quería saber quien era Marie, no podía seguir con esta incertidumbre de esperar a que se termine la hora del receso para que pueda tener esa carta en mis manos ya mañana era viernes y no podía soportar el sábado y el domingo, ¿que era lo que iba a hacer en ese tiempo libre?, estaba seguro que me iba a volver loco, la espera me mataría, pero quizás no. Tal vez saldría con Emmett y Jasper a la plaza o mejor aun tendríamos una práctica solo para nosotros dos. Todo con tal de no desesperarme al recibir esa carta.
¿En donde estoy? – ahora si Isabella estaba despertándose.
En la enfermería no te preocupes – al verme se sonrojo y eso hizo que una sonrisa estúpida se instalara en mi rostro logrando que su sonrojo fuera en aumento.
¿Qué paso? – logro decir después de un momento.
Es lo mismo que yo quisiera saber – la sonrisa desapareció de mi logrando que a ella se le fuera todo el color en el rostro, por un momento me espante al verla tan blanca – ¿me puedes explicar porque estabas así antes de desmayarte? – su expresión se suavizo un poco – ¿Qué era lo que te hizo Mike? – le pregunte más tranquilo para que no se espantara.
Él dijo que me había besado – frunció el ceño y yo solo me sorprendí por lo que había dicho.
¿Qué? – Ahora comprendía lo que querían decir las chicas cuando estaban aquí – ¿Besaste a Mike? – mi voz sonó dura.
No – me respondió de inmediato con una expresión de incredulidad en el rostro – él les dijo a sus amigos que me había besado, y lo escuche le reclame y fue por eso que se me acerco pero yo no quería hablar con él, fue tan humillante – sus ojos se pusieron cristalinos – y después llego Tyler a decir tonterías y ya no me pude contener y bueno de ahí ya sabes que mas paso – giro su rostro para que no pudiera ver que estaba llorando, me sentí impotente, la quería ayudar y no quería que Mike ni Tyler le hicieran daño y en eso también estaba incluida Tanya. Isabella parece una muñequita de porcelana, se ve tan frágil que hasta me da miedo tocarla, no quería hacerle daño. Su piel era cremosa, sus ojos color marrón con unas largas y espesas pestañas, incluso su cabello era del mismo color que sus ojos, en unas ondas ligeras pero que siempre estaban acomodas en su lugar, Isabella no era de las chicas que usaran maquillaje en exceso, de eso me di cuenta porque solo traía un poco de maquillaje en el rostro, nada en comparación a como lo estaban Jessica y sus amigas.
Tranquila, no pasa nada – puse una mano en su hombro y sentí unas ganas de tocar sus mejillas e ir limpiando sus lagrimas que caían como ríos – no pasa nada, ellos no volverán a decir algo así – me miro con sus ojos cristalinos, sentí que algo dentro de mi se estaba rompiendo y no sabía que era.
¿Por qué? – su voz se le quebró.
¿Por qué, que? – no sabía a que se refería, me acerque mas a ella para limpiarle sus lagrimas que bajaban, ella se estremeció y no sabia si era porque mis manos estaban frías o porque era producto del llanto.
¿Por qué estas haciendo esto? – sus ojitos estaban rojos.
Porque no me gusta ver como lastiman a alguien – fui lo mas sincero que pude con ella, seguía sin conocer la verdadera razón de mi rabia.
Gracias – me dio una sonrisa radiante que logro que involuntariamente también sonriera con ella.
Alice trajo eso para ti – quería que dejara de llorar y se me hizo correcto que leyera sus cartas.
¿Alice estuvo aquí? – parecía preocupada por algo.
Así es – fruncí el ceño tratando de verle el lado negativo a eso.
Oh por Dios, Oh por Dios – repetía una y otra vez – ¿Alice ya te dio a ti también tus cartas? – me pregunto ¿Con miedo?, a lo que yo solo le atine a responderle una vez mas con la verdad.
Si, aquí están – le enseñe las cartas incluyendo el sobre azul que todavía tenia en mi otra mano.
¿La leíste? – Mi ceño se incremento – ¿Quiero decir que si ya leíste las cartas? – me volvió a preguntar.
Si – fue lo único que le dije ella se giro sobre la cama para levantarse – ¿Qué haces? – la sostuve antes de que se cayera ya que se había tambaleado al momento de poner los pies en el suelo.
Me voy para mi próxima clase – me dijo como si nada pero sin verme a los ojos.
No vamos a tener biología – no iba a dejar que se fuera así.
¿Qué? – pregunto como si no entendiera de que le estaba hablando.
Que no vamos a tener biología – le volví a repetir.
Tengo que ir por mis cosas entonces – estaba aferrada a irse de cualquier modo.
No te vas a ir de aquí – la cargue y ella se puso roja.
Bájame – pidió, no la iba a bajar hasta que se quedara quieta en esa cama.
Con una condición – la mire directamente a los ojos esperando a que me respondiera.
¿Cuál es la condición? – dijo despacio.
Que te quedes en esa cama esperando a que te traiga tus cosas – me miro por un rato pensando que es lo que me iba a decir y después acepto.
De acuerdo – se cruzo de brazos como niña chiquita e inflo las mejillas, me dieron ganas de darle un pequeño beso en su mejilla pero me contuve y solo la deposite en la camilla.
En un momento vuelvo, no te muevas – estaba recostada en la camilla aun con las mejillas infladas – ¿Se la puedo encargar? – le dije a la enfermera al momento de salir de donde estaba ella.
Claro, aquí la voy a cuidar – me sonrió coquetamente y resistí la tentación de rodar los ojos.
Gracias – dije con la voz más dulce que pude, no iba a dejar que Mike, Tyler o Tanya se les ocurriera venir a hacerle una visita inesperada. Iba caminado al salón donde tuvimos nuestra clase y comprobando con mi reloj todavía faltaban veinte minutos para que terminara, no quería entrar y daba gracias al cielo porque el profesor de biología no viniera hoy.
Edward ya me entere lo que hiciste hoy – se me acerco Lauren – que caballeroso de tu parte, no pensé que ibas a hacer eso por Swan – dijo su apellido con desprecio.
No es asunto tuyo Lauren – no cabía duda que habían chicas que solo les gustaba estarme fastidiando, ejemplo de ello era Tanya y Lauren, solo esperaba que Jessica no estuviera como ellas en un par de días.
Claro que lo es cariño – me dijo con su voz melosa – ya no sales conmigo y he visto que ya no lo haces con ninguna otra chica.
¿Y?, eso que tiene que ver Lauren – me estaba sacando de mis casillas.
Que da la casualidad que me comentaron que estabas con Swan en las mesas donde se hace el picnic – como corrían los chismes en esta escuela – y ahora se anda diciendo que has defendido a Swan de Mike y de Tyler.
Ya te dije que ese no es asunto tuyo – volví a repetir.
Swan me las pagara – genial le había conseguido otra enemiga en menos de un día.
Ni se te ocurra hacerle algo Lauren – la amenace.
¿Por qué? – Me reto – ¿Es que te gusta? – me miro con rabia.
¿Por qué piensas que me gusta?, es una chica y hubiera defendido a cualquier otra que lo fuera – claro que fuera como ella, a complete en mi mente.
¿Me defenderías a mí? – sus ojos le brillaron.
No lo se – pase a su lado ignorando los gritos que estaba seguro iban dirigidos a mi o a Isabella.
Edward – era ben uno de los amigos de Mike – que bueno que te encuentro – traía mis cosas y las de Isabella en sus manos – no te preocupes el profesor les ha revisado sus ejercicios – eso era lo que menos me preocupaba en estos momentos – y no les puso falta por lo que paso – se veía nervioso – ¿Esta bien? – me pregunto cuando termino de hablar.
Si, ella esta bien – me acorde que no había comido nada y quizás se deba a eso que también se había desmayado.
Que bueno – se relajo un poco.
¿Qué pasa? – entrecerré los ojos.
Mike dijo que la había besado y bueno parece ser que corrió el rumor por toda la escuela – maldito Mike como se le ocurría decir ese tipo de cosas, y mas pobre chica se veía que era demasiado tímida – ya sabes, no le gusta ser el centro de atención – se mordió el labio nerviosamente – y ahora con lo que paso lo va a ser por un buen momento, la defendiste y bueno ahora las chicas la van a querer matar – se rio por lo que dijo pero yo no le encontraba el chiste.
La he metido en un lio en vez de ayudarla a salir de donde se había metido – me preocupe, era por eso las amenazas que me estaba diciendo para ella.
No es para tanto Edward – me dijo ben.
Eso espero – tome mis cosas y las de ella – nos vemos – comencé a caminar a la cafetería, le iba a comprar algo para que comiera, no iba a correr el riesgo de que se volviera a desmayar o peor aun, que se enfermara. Con la comida en la mano regrese a la enfermería, me lleve un susto al ver que la cama en donde se suponía debería de estar ella, se encontraba vacía – ¿Dónde esta? – le pregunte a la enfermera.
¿Quién? – me sonrió, en este momento no estaba para que me estuviera coqueteando.
¿Cómo que quien? – estaba tratando de que mi voz no se alzara.
¿Edward? – me gire al verla parada con preocupación.
Aquí estas – me sentí mas aliviado al verla.
¿Qué sucede? – me pregunto con el ceño fruncido.
Nada ven – la jale para que se volviera a recostar en la camilla.
Ya no quiero estar ahí – puso resistencia – me tengo que ir, gracias por traer mis cosas – comenzaba a quitarme su mochila pero la detuve antes de que se me volviera a escapar.
Si no quieres estar aquí, entonces vámonos – la tome de la mano para indicarle que saliéramos, en los pasillos varios sé nos quedaron viendo pero simplemente yo los ignoraba, ella claro que se sonrojo, y en ese momento recordé las palabras de ben, "ya sabes, no le gusta ser el centro de atención – se mordió el labio nerviosamente – y ahora con lo que paso lo va a ser por un buen momento, la defendiste y bueno ahora las chicas la van a querer matar", lo que quería era salir corriendo con ella de este lugar solo para que no pasara por mas, pobre ahora por mi culpa se había ganado mas enemigas que amigas, pero aunque ellas fueran mujeres no iba a dejar que se metieran con ella, no tenia la culpa y se me hacia una chica inocente – sube – le abrí la puerta del copiloto para que subiera.
¿Qué?, no, no, no – puso resistencia – me pudo ir en mi auto– se cruzo de brazos.
¿Esa chatarra llamas auto? – me reí un poco a lo cual ella solo frunció el ceño.
Oye – se quejo – no lo llames así, respétalo que es una señora mayor – comenzó a reírse.
Lo lamento – le sonríe – ahora sube, prometo que no te voy a hacer nada – se sonrojo – y no nos vamos a ir solo es para que no estemos afuera esperando a que salgan los demás de sus clases – lo pensó por un momento y después subió.
Gracias – me dijo al subirse a mi auto, me fui a sentar a mi lugar con las mochilas y su almuerzo.
Ten – le tendí la pequeña bolsa en donde se encontraba el almuerzo.
¿Qué es? – lo tomo entre sus manos.
No sabia que era lo que comías – me puse nervioso – así que pedí un sándwich, jugo, pizza y fruta – evite su mirada curiosa que me estaba mandando.
No tenias porque hacerlo – se sonrojo – ya he comido – ahora la que estaba evitando mi mirada era ella.
Me dijeron que no habías tomado tu almuerzo – frunció el ceño.
Me las pagara – susurro y no estaba seguro si quería que yo la escuchara.
Come – le pedí, comenzó a comerse la fruta – con eso no te vas a llenar – me miro sorprendida.
No tengo hambre – se quejo.
Sé que la tienes – por un momento pensé que me había equivocado al elegir su comida – ¿No te gusta? – Regreso la mirada sorprendida a mí – porque si quieres puedo ir a la cafetería por algo más.
No – me detuvo antes de que saliera de mi auto – solo no tengo hambre – volví a cerrar la puerta, ella siguió con su comida, siguiendo con el sándwich – ¿Cuánto es? – me pregunto.
¿Cuánto es de que? – no comprendía, todo por estarla viendo.
¿Cuánto es de la comida? – rodo los ojos.
Oh, eso – ella me miro esperando una respuesta – no es nada – me encogí de hombros.
Edward – el tono que utilizo para dirigirse a mi, nunca antes una chica lo había hecho – ¿Cuánto es? – me volvió a repetir.
De verdad que no es nada – la mirada que me estaba echando si que me ponía la piel de gallina.
Tengo que pagártelo de alguna manera – entrecerró los ojos.
Me has ayudado con la tarea de trigonometría, así que no es nada – sonreí triunfante.
Eso no es nada – me dijo como quien no quiere la cosa.
Esta bien – quizás ella sepa algo –te preguntare algo y si lo sabes estaremos a mano y sino lo sabes de todas maneras estaremos a mano.
Eso es trampa – sonrió haciendo que yo también sonriera.
No lo es – le giñe un ojo ocasionando que se sonrojara.
Dime de que se trata – me dijo evitando mi mirada.
Ya sabes eso de la actividad que pusieron las chicas – se tenso en su lugar pero de todas maneras asintió – bueno sabes que se pusieron sobrenombres – volvió a asentir.
Lo se – me dijo en un susurro.
Solo quiero saber algo – me sentía un poco nervioso al hacerle esa pregunta.
¿Qué es? – me dijo en el mismo tono que yo.
¿Conoces a alguna chica que se llame Marie? – me pareció ver que se ponía blanca, pero no lo podre asegurar ya que su rostro se giro sin darme permiso de verla un momento.
¿Edward? – alguien toco la ventana de mi auto haciendo que ya no viera a Isabella sino que viera a Emmett que estaba afuera esperando a que le abriera – así que es verdad – dijo al ver a la pobre chica que se estaba poniendo roja de nuevo – vaya Eddy no sabia que estabas con ella, lo siento – soltó una carcajada.
Emmett – me vio por un rato y después regreso la mirada a Isabella.
Nos vemos, no se pongan tan cachondos – volvió a sonreír de manera burlona.
Yo me voy – salió como rayo Isabella con sus cosas en las manos, sin darme la oportunidad de que me respondiera a la pregunta que le hice, tenia la esperanza de que ella la conociera y me dijera algo sobre esa chica que sin proponérselo me había robado el pensamiento.
¿Qué le pasa? – Me pregunto Emmett –¿No hiciste bien tu trabajo? – levanto una ceja.
Emmett ella no es como Tanya – le dije con voz seria haciendo que Emmett se quedara callado.
¿Qué paso Edward? – como dicen "Pueblo chico, inferno grande".
