POV Edward.

Vamos a clases – Emmett fue el primero en reaccionar de nosotros, estábamos analizando lo que había pasado en la entrada, las primera clases fueron desastrosas los tres seguíamos sin entender nada de lo que paso, no era que nos interesara, pero era un tema para poder hablar, bueno pensándolo bien eso era mentira a mi me interesaba pero no sabía el motivo, no podría ser por Alice y mucho menos por Rose, quizás si a Isabella la hubiera molestado si; pero se veía contenta, así que no puede ser por eso, celos, genial ahora ya tenía una platica conmigo mismo, creo que ya me estaba volviendo loco.

Claro – yo iba detrás de ellos ya que fui el ultimo en levantarme de mi lugar, al darme cuenta ya casi no había nadie en la cafetería, aun estaba pensando en todo lo que estaba pasando, últimamente esta semana se había vuelto algo loca, por fin era viernes y así podría descansa, espera un momento ¿Es viernes?, eso quiere decir que no voy a recibir carta este fin de semana, la ultima será la de hoy y tendré que esperar hasta el lunes.

Nos vemos después chicos – Emmett se despidió para que Jasper y yo nos fuéramos a la clase de Español.

¿Te pasa algo Edward? – Jasper me estaba mirando fijamente, odiaba cuando hacia eso porque me hacia sentir incomodo, en estos momentos su mirada era tan pesada que tenia que girar la mía, para evitarla.

Ahorita no te lo puedo decir – ya no podía seguir ocultando esto, necesitaba desahogarme con alguien y estaba seguro que Jasper era la persona indicada para que me escuchara.

Bien, espero que no sea nada malo – su mirada se enfoco en algo que yo no lograba ver.

No, nada de eso, o eso creo – me sentía incompetente por no lograr saber quien era esa chica misteriosa.

Ahora hay que entrar – seguí el camino y llegamos antes de que el profesor entrara.

Buenos días – el profesor entro con una carpeta entre sus brazos – el tema de hoy se pospondrá para la siguiente clase, me tengo que ir, los profesores estaremos en junta así que por favor no se metan en problemas – antes de que terminara de decir las palabras varios salieron casi corriendo fuera de este – gracias por poner atención – lo dijo con sarcasmo.

Edward, Jasper – la voz de Rose hizo que nos detuviéramos – que bueno que los encuentro todavía – su voz se escuchaba cansada – tomen – nos tendió a cada uno nuestras cartas, estaba tan enfocado pensando sobre lo que estaba pasando en la mañana que se me había olvidado completamente sobre las cartas, bueno no tanto ya que eso era imposible de que se me olvidara.

Gracias – dijimos Jasper y yo al mismo tiempo, viendo como Rose comenzaba a caminar rumbo a la dirección contraria a donde nosotros nos dirigíamos.

¿Y bien ya me dirás que es lo que te esta pasando? – regreso a su mirada a mi.

Si, pero aquí no, vamos a fuera – tomamos nuestras cosas y salimos del salón.

Salimos del salón y caminamos nuevamente rumbo al bosque que se encontraba en el aparcamiento del instituto, no me iba a arriesgar a que alguien me escuchara y fuera con el chisme a esa chica, quizás le diga que estoy desesperado por saber de quien se trate, pero es que es verdad estoy desesperado por saber sobre esa chica, ¿Por qué me pasan estas cosas a mi?, ¿Por qué cuando siento que mi vida esta bien, viene algo y me lo pone de cabeza?, estoy confundido.

Tranquilo, no pasa nada – Jasper me seguía observando, por un momento me olvide que se encontraba a mi lado – ¿Ya me dirás de que se trata todo? – nos alejamos bastante de la escuela, bastante como para que alguien pudiera oír lo que le quería decir.

¿Recuerdas la platica que tuvimos el lunes? – fue la primera pregunta que se me ocurrió hacerle.

¿Sobre la actividad? – vaya, su mente si que funciona rápido.

Si, sobre eso – esta expectante esperando a que yo continuara contándole mi relato.

¿Qué hay con eso? – tuvo que preguntar porque no me salían las palabras para seguir hablando.

Velo por ti mismo – saque las cartas que había recibido en esta semana.

POV Jasper.

Velo por ti mismo – me tendió unos sobres azules, muy llamativos por cierto.

¿Qué es esto? – las acepte pero no sin antes preguntar.

Tu léelas y después hablamos – se recargo en un árbol que estaba un poco lejos de mi – así como te las di así van – mantuve las cartas a la altura de mis ojos, aun no las podía abrir, a pesar de que tenía el permiso de Edward para leerlas me sentía un intruso al hacerlo, era su privacidad, ahora que lo recuerdo Edward nunca menciono el hecho de que recibiera cartas y lo más sorprendente es que el sobre también es tan llamativo como lo son los sobres de Emmett y los míos, ahora si empiezo a sospechar lo que Emmett creía antes, quizás se trate de la misma chica, ¿Por qué solo los sobres de ellas son tan llamativos? ¿Por qué tanto misterio?, ok se supone que el misterio es parte de esta actividad, ¿Podría ser Bella, la que nos esté mandando todas las cartas a nosotros?, no la creo capaz de hacernos algo así, y si así fuera ¿Qué ganaría ella con eso?, bella no es de las chicas que jueguen con los sentimientos, ella es todo lo contrario, es tímida y una chica noble.

Adelante, no te detengas y léela; no pasa nada – Edward se había mantenido callado, pero cuando hablo hizo que me sobresaltara logrando que dejara de pensar en las cartas que habíamos recibido Emmett, Edward y yo.

Si ya voy – las manos me estaban temblando por los nervios – ya voy – volví a repetir tratando de convencerme a mi antes que a él.

¡Hola Edward!

Hoy me desperté con unas tremendas ganas de hacerte saber que es lo que ocasionas cuando te veo, es un sentimiento raro pero al final de cuentas eres tu la única persona que lo ha logrado, te contemplo por unos breves momentos, no tengas miedo no soy una psicópata, ni nada que se le parezca, me encanta verte, aunque no te pueda abrazar cuando estoy al lado de ti, literalmente, es tu mirada que le envía señales a mi cuerpo, por que el aroma que desprendes me invita a probarte, tenemos ideas diferentes pero siempre estas en mi mente y lo disfruto tanto que ya no me molesta que estés demasiado tiempo, mas del que quisiera, ocupando un espacio en mi cabeza. Tal vez todo lo que este escrito aquí te parezca raro, o incluso no la llegaras a leer así que no me preocupo por lo que llegue a escribir, al final de cuentas es anónima ¿no?, me tengo que ir, no es porque yo quiera, sino que si no me apuro la carta no podrá llegar a su destino, pero ¿A quien le importa eso?, nos vemos Edward espero que estés bien y que tengas suerte con todo.

Marie.

No es la misma chica porque ¿Cómo es posible que pueda escribir tres cartas diferentes al día?, no, no puede ser la misma chica, y mucho menos creo que bella este jugando con nuestras mentes, ella no es así.

¿Qué pasa? – Me pregunto con sarcasmo – ¿Qué es lo que te sucede? – Su mirada era distante, era fría – ¿Ves como yo también recibí un sobre sobresaliente de los demás? – seguía sin poder observarme.

No nada – trate de oculta mi cara de asombro ante su mirada curiosa.

Sigue con la otra – me alentó y yo solo asentí.

Pero antes – clavo su vista en mí – ¿Para que quieres que yo lea esto? – se sorprendió por supuesto, pero se recupero de inmediato mostrándome una cara indiferente, no cabe duda Edward siempre me anda sorprendiendo, hace un momento cuando llegamos aquí estaba hecho un manojo de nervios y ahora esta como si nada estuviera pasando, Edward si que anda raro últimamente se comportaba de una manera muy diferente a como yo lo conocía. Ya no sale con chicas, eso algo distinto ya que estábamos acostumbrados a que lo viéramos con una chica distinta, ahora esta semana no salió con ninguna y rechazo a Tanya, incluso a Jessica.

Tú solo léela y después hablamos – enfoco su mirada en un punto muerto, yo no sé que era lo que estaba viendo, la siguiente carta sentía que me estaba quemando en las manos, quería saber porque y la única manera de hacerlo es leyendo las cartas, que Edward me había dado permiso de leer.

Hola Edward.

Antes que nada solo espero que te encuentres bien.

Tengo que confesarte otra cosa, no se como es que te lo vas a tomar pero ya lo he callado mucho tiempo, no mucho pero si lo suficiente como para que no me recuerdes, no puedo decirte mucho porque quizás de inmediato sepas de quien se trate, pero pensándolo bien creo que no te acordaras de mi.

Te conocí en un parque éramos muy pequeños y si lo recuerdo fue porque era la primera vez que llegue a vivir a Forks. Choque contigo y sin querer me tropecé, tu muy amablemente me ayudaste a levantarme y me sonreíste, después te marchaste. Quería agradecerte pero ya no te volví a ver, con el paso del tiempo me olvide de ese día hasta que nos volvimos a rencontrar en el instituto.

Cabe decir que aunque trate de acercarme a ti siempre estabas rodeado de varias chicas, así que desistí de mi intento, creo que si llegaba y te lo decía así tal cual fue me tomarías de a loca, incluso puede que lo hagas en este momento, pero no puedo ver tu reacción así que no me siento cobarde al hacerlo.

Sin mas que decirte me despido de ti si me recuerdas creo que ya sabrás quien soy y si no lo haces mejor para mi, así podre seguir viviendo en el anonimato. Cuídate Edward y que tengas un excelente inicio de semana.

Marie.

Vaya, tus cartas son algo extrañas – me miro por unos segundos, su mirada no era nada amable – lo que quiero decir es que supuestamente ya conoces a esta chica, pero no la recuerdas ¿O me equivoco?

No, no te equivocas no la recuerdo – se estaba frotando las sienes.

Vaya sorpresa Edward – ahora si le encontraba gracia lo que le pasaba a Edward, no era porque me estuviera burlando de lo que le estaba pasando, sino por la manera en como esta, según él decía que no se iba a enamorar, no digo que este enamorado de ella, eso aun no lo puedo saber ya que ambos no sabemos de quien se trate pero si que era un misterio, al parecer estas chicas son las únicas que siguen en el anonimato, la gran mayoría ya sabían quien era la persona que le estaba mandando las cartas porque no sabían guardar un secreto.

Ni me lo digas – me dio una sonrisa amarga – pero continúa.

Edward.

Estoy con los nervios de punta, no se si ya me has reconocido pero solo ruego porque no sea así, ¿Sabes? Esta es la primera vez que me intereso en una actividad que hacen en esta escuela, ha decir verdad no estaba muy segura de estar en esta pero mis amigas me convencieron para hacerlo.

Ya sabes, amor imposible y eso, era el momento indicado para que lo supieras y bueno no te quiero seguir aburriendo con estas cosas.

Ya no sé que mas decirte, creo que si sigo escribiendo así terminare por decirte quien soy antes de tiempo y eso no será bueno para ninguno de los dos.

Es hora de que me vaya Edward, espero que estés bien, hasta pronto.

Marie.

Bueno ni tanto, ya que supongo que esta chica como lo dijo, si le sigue escribiendo a Edward puede que le diga de una vez por todas de quien se trataba, pero no creo que le deje de escribir, más por el simple hecho de que la actividad dice que tiene que mandar catorce cartas y Edward apenas tiene cuatro, cinco con la de hoy, la que en este momento Edward estaba leyendo, el problema sigue siendo, ¿Por qué Edward insiste en que yo las lea?

¿Sorprendente no? – Nuevamente su voz hizo que me sobresaltara – tranquilo Jasper, no pasa nada.

Algo más que eso, es impresionante la habilidad que tienen para escribirte todas esas cosas – Edward se veía orgulloso de eso.

Si, lo se pero no me negaras que es algo – se sonrojo y dejo de hablar – olvídalo.

No dime que es lo que ibas a decirme – lo incite para que siguiera hablando.

No tiene caso, en verdad es mejor que sigas leyendo, la siguiente carta – me sonrió – aun te faltan dos, ya sabes – hablando de eso, ni siquiera me había dado tiempo de leer mi propia carta, pero ya tendría tiempo para hacerlo, no es que no me interesara leer la carta de esa chica misteriosa pero Edward me necesita en este momento y lo apoyare siempre que pueda.

Bien, pero me tendrás que aclarar muchas cosas después de que termine de leer las cartas he – lo amenace y el solo sonrió aun mas.

Todas las que quieras Jasper, todas las que quieras – repitió.

De acuerdo – tome la siguiente carta en mis manos dispuesto a comenzar a leer nuevamente la carta.

Hola Edward.

No pasado mucho tiempo y sigo temiendo que sepas quien soy, aunque claro no has dado señal de saber de mi, y eso es bueno, o al menos eso es lo que yo creo.

Sabes, desde que empezó esta dichosa actividad no veo la hora para hacerte saber lo que esta pasando, quizás suene contradictorio esto, porque primero te digo que ya no quiero seguir escribiéndote por temor a que me descubras y ahora te digo que siempre si quiero hacerlo ¿Raro no?, bueno no tienes que entender, ya sabes es cosa de chicas.

Pero lo que quería decirte es que a pesar de todo, de que si me reconoces o no, me siento mas liberada conmigo misma, ya no estoy cargando el peso en mis hombros, ahora sé que lo sabes y me siento mejor, no es preciso que me conozcas físicamente, pero si que estés conciente de que es verdad.

No sé que es lo que te pase últimamente, te he notado extraño ¿Qué porque lo digo?, ya no eres el mismo Edward que un día llegue a ver en los pasillos de la escuela, ahora andas por ellos pero sin fijarte realmente de quien es la persona que pasa a tu lado, antes sonreías a cualquier chica que te viera, ahora ya ni eso haces.

Temo que te esté pasando algo malo, solo espero que cualquier problema que se te presente sepas salir de él, sé que eres una persona fuerte, independiente y por eso confió en que sea cual sea la razón de tu comportamiento puedas salir adelante.

Me tengo que ir Edward, ha sido suficiente por hoy, solo espero que no te espantes por las cosas que te he dicho, no te acoso, de eso puedes estar seguro, pero eso hasta las descerebradas de tu club de admiradoras se han dado cuenta, y créeme que eso ya es mucho que decir. Nos vemos Edward, Cuídate y espero que todo lo que te esté pasando se solucione.

Marie.

Estoy de acuerdo con esta chica – Edward me estaba mirando fijamente esperando a que siguiera hablando.

¿Sobre que? – aun tenia la ultima carta en sus manos.

De que andas raro, y también sobre tu club – frunció el ceño mientras que yo me reía sobre eso – si que sabe diferenciarlas he – me seguía riendo.

No tengo ningún club – se cruzo de brazos.

Oh vamos – el me miraba detenidamente pero en ningún momento bajaba los brazos – ¿Ahora me dirás que no te das cuenta de lo que hacen las chicas que andan detrás de ti? – parpadeo un par de veces antes de que me respondiera.

No siempre, pero estoy seguro que no hay ningún club de chicas que me admiren – se volvió a recargar en uno de los troncos del árbol mas cercanos a él.

Bueno, esta chica tiene razón – el ceño en su frente se pronuncio aun más – si que andas distraído, tanto que ni cuenta te das de lo que esta pasando a tu alrededor, esas observaciones que hizo a mi me daría miedo, ¿A ti no? – le pregunte con curiosidad, no con el fan de seguir molestándolo.

Sinceramente – su vista se suavizo – no, no creo que me acose, es diferente – su voz ahora también cambio, como que se volvió mas soñadora algo que definitivamente era demasiado raro en él – por más que trato de saber que chica es, no puedo, fijo mi vista en todas las chicas pero no hay señales de ella, es mas hasta he llegado a pensar que esto es una broma – bajo la mirada y su animo decayó de repente – una broma demasiado cruel, ¿Pero que he hecho yo?, si esto se trata de una broma.

No creo que sea una broma – el levanto la vista demasiado rápido, que yo en su lugar me hubiera mareado.

¿Qué te hace pensar eso? – me pregunto como un niño chiquito cuando tiene curiosidad por algo.

Bueno, dejando de lado las cosas que te esta diciendo, y por lo obvio – junte mis manos, iba a comenzar a hablar nuevamente pero me interrumpió.

¿A que te refieres con lo obvio? – se acercó esta vez mas.

Escribe cosas distintas no creo que sea una broma, además no quiere que sepas quien es ella, pero dejando eso, sigue escribiéndote, quizás sea por que esta obligada a hacerlo – su mirada se puso triste y me arrepentí de lo que le dije – pero no porque ella no quiera hacerlo, porque si fuera así las cosas que pondría no tendrían sentido entre si.

Explícate – pidió.

A lo que me refiero que hasta ella se dio cuenta de todas las chicas que andan detrás de ti, y no es cosa rara cualquiera se daría cuenta de eso, pero otra cosa que se dio cuenta y yo no – tome aire – es tu comportamiento, ella dio en el blanco, estas distante ya no eres el mismo Edward que conocimos.

Soy el mismo – se defendió y yo me reí de su terquedad.

Sé que eres el mismo por fuera, pero por dentro has cambiado – me miro extraño – no me digas que no, porque sé que me estarás mintiendo, ya no has salido con las chicas y eso si que es raro, no había día que no te viéramos con una diferente y esta semana no lo has hecho ¿Qué ha pasado con el Edward de antes?, no me malinterpretes amigo, me gusta que ya no salgas con una y con otra porque así te puedes centrar en una sola, como Marie.

Pero no la conozco Jasper – tenia razón, Edward había cambiado, aunque sea un poco por las cartas que ha estado recibiendo.

Pero puedes conocerla – refute.

¿Cómo? – me miro con desesperación.

Tienes que estar atento a todas las señales que delaten el cuerpo de las chicas – eso iba a ser complicado ya que la gran mayoría de ellas se ponían de diferentes maneras cuando Edward estaba a su lado – tienes que ver quien es la chica que se intimida ante ti, y si tienes una conversación con ella, fíjate cuales son las facciones que reflejan su rostro.

¿No planeas ser psicólogo? – a pesar de que su pregunta hubiera sonado como burla o sarcasmo, no lo fue como tal ya que su mirada aun seguía perdida.

Quizás, pero ese no es el tema aquí – cerro sus ojos de golpe – solo tienes que estar alerta, es todo Edward.

De acuerdo – se relajo solo un poco – pero por lo mientras en lo que sigo pensando tienes que leer la siguiente carta, y la ultima de esta semana – el tono de voz juro que lo escuche triste cuando dijo que era el ultimo de esta semana.

No te acongojes, el lunes las volverás a recibir – yo también estaba igual que él, pero no lo podía aceptar ya que no lo ayudaría con nada si se lo decía.

Gracias pero sé que estas igual que yo – me sonrió de manera burlona.

Cállate – bueno al parecer no tenia que decir nada para que supiera que yo estaba igual que él.

Lo siento – soltó una carcajada pero después se quedo callado abruptamente.

¿Te pasa algo? – sus cambios de humor me sorprendía mucho, en un momento estaba desesperado, pero después se reía como si nada estuviera pasando, para cambiar a uno mas serio y continuar con un estado de humor de una manera muy diferente a los que estaba haciendo con anterioridad.

No, no pasa nada – se acercó más a mi para tenderme la ultima carta con todo y su sobre azul tan llamativo, el color favorito de Edward, vaya que esa chica si sabia cosas de Edward, cosas que otras que han estado con él no saben nada, esta chica, como dice Edward si que era diferente a las demás.

¿Esta es la ultima cierto? – me di una bofetada mental por la pregunta tan lógica que hice, pero en vez de que rodara los ojos como siempre lo hacia solo sonreía como tonto, sin ofenderlo claro.

Así estas tu cuando ves a Alice – me dijo como si supiera lo que estaba pensando – lo se porque estas sonriendo igual que yo – eso ensancho su sonrisa, me di cuenta que estaba riendo porque sentí mis mejillas rojas.

Lamento informarte que así estas ahora tú, pero por una chica que no tiene rostro – como la mía.

Eso es lo de menos, lo importante aquí es que tienes que leerla – suspiro.

¿Y ya me dirás? – aunque ya no le veo el caso, con este poco tiempo ya me ha dicho lo suficiente como para saber lo que esta pasando por la cabeza de Edward en este momento.

Si, te diré después de que termines de leer esta última carta – la tome de sus manos temblorosas.

Gracias – le sonreí para infundirle valor.

¿Por qué me estas dando las gracias? – levanto una ceja.

Por confiar en mí – su expresión se suavizo.

Sabes que eres uno de mis mejores amigos, y eres él más sensato, al único que podía recurrir, aparte de Emmett – claro, Emmett.

Pero sabes que él no piensa las cosas, amenos que sea algo que necesite de eso – Emmett era muy impulsivo y hacia las cosas porque quería más no pensaba en las consecuencias que podría traer esas decisiones que esta tomando.

Es por eso que estoy aquí, contigo ¿No? – me dio una pregunta retorica – si quisiera que Emmett me dijera que le preguntara a cualquier chica, tu no estarías aquí en este momento – en eso tenia razón.

Ya entendí el punto – al mismo tiempo pasamos una mano detrás de nuestra nuca y al ver lo que hacíamos hizo que nos riéramos los dos al mismo tiempo – ahora déjame leer esta carta para poder hablar después de tanto tiempo.

Claro, lo siento – se sonrojo un poco, esto si que era nuevo en él.

Edward.

Hoy es la última carta de esta semana, no se como te lo tomes tú, pero por mi esta bien, así siento que descansaras un poco sobre esta tediosa actividad, tan rápido se ha pasado el tiempo y bueno ya solo faltan siete cartas más para que acabe esto, quizás lo llegue a extrañar porque esto es una descarga de adrenalina grandiosa, estando con el miedo y suspenso para ver si es que me reconoces de verdad, verte pasar y sentirme nerviosa, que mi corazón empiece a latir y no solo por verte sino por la adrenalina que corre por mis venas.

Me pregunto que es lo que estará pasando en tu mente cuando lees las cartas que recibes, y no solo las mías sino que también las de mas demás chicas, que estoy segura son todas ellas que andan detrás de ti, tan típico de un chico guapo y popular, tan irresistible ante la mirada potente que tienes, con esa sonrisa que sientes que se te va el aliento cuando se la dedicas a alguien, o simplemente tu voz aterciopelada que me ha robado el sueño.

¿Cursi cierto? Jaja, lo siento pero eso es lo que se me vino a la mente en este momento cuando me acorde de ti, no creas que es lo único que veo en ti, son muchas cosas más, pero intento que las cartas que has recibido, por lo menos las mías, sean interesantes, aunque no se si lo consiga de verdad.

Nos vemos Ed, espero que pases un excelente fin de semana, cuídate y que todos tus problemas se resuelvan pronto, no me gusta verte con esa mirada ausente que tienes en estos momentos, hasta pronto.

Marie.

Si supiera esa chica que la causante de esa mira ausente es ella – Edward levanto la mirada sorprendida.

¿Qué?, no yo no estoy así por ella – se cruzo de brazos y evito mi mirada.

Claro que lo estas, solo que aun no lo quieres aceptar – Edward le costaba aceptar lo que le estaba pasando, no era fácil que sus sentimientos sobresalieran, era muy bueno reprimiéndolos.

Jasper – tan típico en él cuando tenía razón.

No empieces Edward, por algo me las has mostrado así que no me vengas a decir que lo que te estoy diciendo no tiene fundamentos porque sabes que estas equivocado – ahora él estaba dando vueltas como león enjaulado – ¿Qué es lo que esta pasando Edward?

POV Edward.

La última carta de esta semana tenía algo que me conmovía, no solo por el hecho de que ella también dijera que era la última de la semana, quizás sea porque me dijo que iba a recibir una el lunes, pero no es eso, ella se preocupa por mi, aunque no sabe que estoy así por querer saber quien es ella, no se si un día la llegara a conocer, ¿Por qué tanto misterio?, ¿Por qué simplemente no me dice quien es y dejamos los secretos para otro momento?

Si supiera esa chica que la causante de esa mira ausente es ella – la voz de Jasper hizo que me saliera de mis pensamientos, enfoque mi vista en él y lo vi con una sonrisa triunfante.

¿Qué?, no yo no estoy así por ella – no lo iba a aceptar, al menos no tan fácilmente y fue por eso que me cruce de brazos en un acto de rebeldía ante lo que él estaba diciendo.

Claro que lo estas, solo que aun no lo quieres aceptar – él me conocía a la perfección y por alguna extraña razón sabia lo que me estaba pasando en este momento, no quería aceptarlo pero era verdad, creo que era mi ego el que me impedía que lo hiciera.

Jasper – trataba que mi tono de voz hiciera que se retractara a la afirmación que me había hecho, pero eso pareció no hacerlo retroceder, al contrario siguió con su mirada fija en mi.

No empieces Edward, por algo me las has mostrado así que no me vengas a decir que lo que te estoy diciendo no tiene fundamentos porque sabes que estas equivocado –tenía razón, el sabia lo que estaba pasando sin la necesidad de que le dijera lo que estaba pensando, estaba dando vueltas en círculos tratando de buscar una manera mas sencilla para decírselo sin que pensara que estaba impaciente por todo lo que ha estado pasando en tan solo una semana, eran cambios drásticos pero no se si eran para bien o para mal, es algo que no sabría decir hasta que lo sintiera de nuevo, tengo que admitir que lo nuevo me empieza a gustar–¿Qué es lo que esta pasando Edward? – ahora el que estaba nervioso era él.

Si, bueno de nada sirve que te lo siga ocultando de todas maneras ya empiezas a sospechar lo que esta pasando ¿Cierto? – levante la ceja y él me sonrió a modo de respuesta

Que bueno que pasamos la etapa de las evasivas – me sonrió – ¿Me dirás que te pasa?

Anoche tuve un sueño bastante raro – era hora de comenzar a decirle lo que pasaba, quizás no me ayudara a encontrarla pero si me serviría de mucho, necesitaba desahogarme con alguien y creo que escogí bien, Jasper es una persona bastante noble.

¿Qué fue lo que soñaste? – se estaba tomando demasiado enserio lo que le estaba diciendo.

Ella me hablo, y me dijo, Tú sabes quien soy Edward, búscame. Siempre he estado muy cerca de ti, quizás hasta te sorprendas de quien sea yo cuando me conozcas. No tengas miedo a lo que sientes, no me ves pero sabes que existo y es verdad, no te voy a mentir también tengo miedo y es por eso que necesito que tu pongas claros tus sentimientos. Tú sabes quien soy, búscame – se lo dije tal cual lo había soñado.

¿Qué piensas hacer? – se acercó más a mi.

No lo se – de nuevo la frustración que sentía se hizo evidente – tengo que saber quien es Marie – Jasper me observaba detenidamente, no decía nada y pensé que quizás me estuviera tomando de a loco, no lo culpaba por supuesto, me lo había ganado pero tenia que decirme algo o me iba a volver más loco de lo que ya estaba.

Te dije que un día te ibas a enamorar - me miro de forma divertida. ¿Que?, acaso escuche bien lo que me había dicho, dijo que yo me enamore de una chica que ni siquiera conozco, puede que fuera una psicópata, bueno eso lo dudo, no creo que ella sea una psicópata, pero y que pasa con Isabella, porque también siento la necesidad de protegerla de todos los que intentan hacerle daño, porque me enfurece que Mike, Tyler o Erick anden detrás de ella, no se supone que ellos les gusta una tal bella, pero que esta pasando.

¿Estas loco? ¿Enamorado yo? - yo no podía estar enamorado, Jasper tenia que estar equivocado, yo no podría estar enamorado.

Lo estas - se burlo de mi, no estaba enamorado ¿O si? estoy perdido necesitaba conocerla, necesitaba saber quien era Marie y ponerle fin a todo esto, necesitaba saber que era lo que me estaba pasando con Isabella, ¿Por qué me tiene que pasar estas cosas a mi?, porque no puedo seguir como antes, sin ninguna preocupación por las chicas, ahora todo esta cambiando pero no sé que hacer – ¿Te sorprende? – me pregunto con burla.

Por supuesto que me sorprende – me hice el ofendido – ya no se lo que esta pasando, por un lado esta Marie con sus cartas que me hacen sentir diferente y por el otro Isabella que siento la necesidad de protegerla de todos, si por mi fuera la mantendría alejada de todos esos que solo la perjudican, parece una muñequita de porcelana, siento que me pide a gritos que la cuide – levante la vista y vi a Jasper sorprendido por lo que le estaba diciendo.

¿Te gusta Bella? – ¿Quién es bella?.