POV Edward.
¿Te gusta Bella? – ¿Quién es bella?
¿De que estas hablando? – no sé que tenia que ver esa chica con Isabella o con Marie.
¿Edward en que mundo vives? – Jasper se veía fascinado con mí incredulidad.
No entiendo de lo que estas hablando – me estaba exasperando.
Bella es la que se sienta a tu lado en biología – se estaba riendo de mi – o mejor dicho para ti Isabella.
¿Isabella? – pregunte como retasado, Isabella y bella eran la misma persona, ahora entiendo es la abreviación de su nombre, pero que idiota fui, como no me di cuenta antes, pero que ciego he estado todo este tiempo.
Si Edward, es la misma – no se contuvo y comenzó a reírse más de mí.
Vaya, no me di cuenta antes – estaba ignorando olímpicamente las carcajadas que estaba soltando a mi persona.
Eres un despistado – y otras carcajadas más – no se como nunca lo llegaste a deducir.
Si, quizás sea despistado – ahora ya me estaba poniendo de mal humor.
Tranquilo – se controlo un poco – ahora ya sabes que son la misma.
Si gracias – estaba apretando mi mandíbula, no era para tanto, no pensé que Jasper se fuera a burlar de esa manera de mi, pero veo que me equivoque.
Bueno entonces tendrás que esperar para saber quien es Marie – Jasper se recargo en uno de los arboles que estaban más cerca.
No puedo esperar por tanto tiempo – me cruce de brazos, eso era algo que no me podía permitir.
O quizás no te interese tanto – Jasper se encogió de hombros – quizás solo sea una simple curiosidad, pero ¿que pasa con Bella?
¿Qué tiene que ver bella con esto? – era la primera vez que la llamaba así.
Bueno, si te gusta Bella, ¿que pasa cuando conozcas a Marie? – esa era una buena pregunta, que ni yo mismo puedo saber.
No lo se, no sé que es lo que pasa – me estaba frustrando.
¿Qué pasa cuando lees una carta que te manda Marie? – me quede pensando por un momento, esa pregunta no era fácil de responder, era emociones nuevas para mi – ¿Y bien? – me pidió una vez más al ver que no le respondía de inmediato.
No sé – le dije para que me diera más tiempo de pensar.
Es sencillo, solo me tienes que decir que es lo que pasa por todo tu cuerpo al leerla – me aconsejo – quizás si las vuelvas a leer frente de mi puede que yo vea tus reacciones.
No sé, si – me interrumpió una vez más.
Solo hazlo, no pasa nada – levante una ceja, y bueno no tenia otro remedio más que hacer lo que él me dijo.
Bien – saque las cartas más a fuerza que de ganas, no es porque no quisiera leerlas, pero me era más difícil hacerle frente a Jasper, comencé a leerlas tratando de hacer que no estaba nadie más conmigo, solo las cartas y yo, la primera me costó trabajo concentrarme, y eso implico que la tuviera que leer más de una vez, ya como por la cuarta vez que la leía ya no me era complicado, y así seguía con todas las demás cartas, las leía una y otra vez, creo que eso ya era obsesión.
Lo has hecho bien – la voz de Jasper hizo que me sobresaltara en mi lugar y ¿Por qué no?, también que se riera una vez más de mi, eso ya no me estaba gustando y mucho menos me parecía una buena idea, se supone que recurrí a Jasper porque él era el que supuestamente razonaba y entendía las personas, mas no porque se fuera a reír de mi como si nada, como si le estuviera contando un chiste en ves de un problema, bueno entre comillas puesto que para mi si parecía un problema, no sé ante sus ojos como parecerá esta situación.
No lo vuelvas hacer eso – mi corazón para este momento estaba latiendo demasiado rápido.
Así tendrás la conciencia – creo que este no era mi día ¿Es que acaso era el día de burlarse de mi?, por lo visto solo Jasper estaba cumpliendo con esa parte, a pesar de que a Emmett no lo tenia en este momento, quizás él también se hubiera reído de mi después de todo es a él al que le gusta gastar más bromas de nosotros tres.
Bueno ya dime que es lo que viste en mi – había veces que Jasper se ponía insoportable, esta era una de esas veces.
Es sencillo, sonríes como idiota, te concentras demasiado, tus ojos leen una y otra vez la misma línea como si quisieras aprendértelo de memoria, al parecer tu rostro se muestra mucho más tranquilo de lo normal y sobre todo te olvidas de todo lo que esta pasando a tu alrededor – lo mire raro, no entendía a que se refería con esa parte, hasta donde yo sabía eso no era verdad – me explico – tomo unos segundos antes de que comenzara a hablar nuevamente – te he estado hablando más de una vez pero no me hiciste caso, incluso te dije Eddy – le fruncí el ceño – pero nada, ni siquiera te volteaste para decirme algo en mi contra, es inútil no funcionaba, hasta que decidí que era mejor que te gritara para saber si así si me hacías caso y creo que esa fue la única cosa que funciono.
No soy idiota – comenzaba a enumerar las cosas que me había dicho – si me concentro es para que no me interrumpieras en lo que estaba haciendo, y no me las quiero aprender – me cruce de brazos – siempre estoy tranquilo cuando leo y no solo se tratan de las cartas y lo sabes, y sobre lo último no me olvido de nada, es solo que estaba demasiado concentrado como para poder escucharte.
Si como quieras – le resto importancia a lo que le estaba diciendo – di lo que quieras, siempre vas a negar lo obvio – ¿Negar lo obvio?, es que, que me estaba pasando, ¿Qué era lo que me estaba pasando últimamente, porque soy tan despistado? – No pasa nada Edward – me tranquilizó – es normal que estuvieras así, después de todo solo estas enamorado.
¿Qué?, ¿Estamos volviendo a lo mismo? – yo no estaba enamorado, no podía estar enamorado de una persona cuyo rostro no conocía.
Bueno no lo se, pero eso es lo que estas mostrando ahora – eso tenia que ser una broma ¿Cierto?
¿Cómo puedes estar tan seguro de eso? – no me lo había afirmado pero su voz se escuchaba firme.
Solo lo se – evito mi mirada.
¿Es que acaso estas enamorado tu? – sabia que le gustaba una chica, pero no sabia que estaba enamorado.
No – se sonrojo un poco y seguía evitando mi mirada.
Oh, embustero – ahora el que se estaba riendo era yo.
Cállate Edward – cada vez se estaba poniendo más rojo, quizás no tanto como lo hacia Bella, ya me era más fácil decirle así, de cualquier forma se escucha bien, o al menos para mi eso es así.
Esta bien, solo porque a ti te pase eso – me tranquilice un poco – no quiere decir que le pase a todos, o mejor dicho a mi.
Sé que es así, por eso te lo estoy diciendo – rodo los ojos.
Que más da – eso no me estaba sirviendo de nada.
Bueno y ¿que pasa cuando estas más cerca de bella? – iba a protestar pero me detuve.
Es diferente – hablar de una chica que conozco su rostro me era más fácil – ya te dije, con ella es, no sé, siento la necesidad de protegerla, me parece que es muy frágil pero sé que ella es demasiado fuerte como para defenderse ella sola, a pesar de que es tímida se me hace una chica interesante – involuntariamente sonreí – tierna, pero con fuerza – recordé el momento cuando le dio una bofetada a Tyler por insultarla – tiene su carácter pero eso no es algo de lo que deba de preocuparme, es más dulce que la miel de eso no tienes por qué tener duda.
Woo Edward – detuve mis pensamientos – no sabia que fueras romántico, es decir te expresaste de ella mucho más fácil que de la primera.
Me es más fácil porque conozco su rostro y sé que ella si existe – le reste importancia a lo que le dije hace un momento.
¿Y que te hace pensar que Marie no es real? – frunció el ceño.
No lo se, quizás porque es mucho mas misteriosa que las demás chicas y porque se por ella misma que me espía – Jasper levanto una ceja.
No te espía – buen punto.
Bueno digamos que sabe más cosas de mi, y bueno no se si sea una broma de muy mal gusto que alguien me esté haciendo por no haber salido con una chica, mas específicamente – como sea espero que no sea ena farsa después de todo.
Hay que pensar positivamente – eso era algo reconfortante.
Tenemos que irnos – me dio la razón y comenzamos a caminar rumbo al instituto nuevamente.
Oye – me detuve al escuchar su voz – en serio te voy ayudar a saber quien es esa chica misteriosa que hasta ahora te ha robado el sueño – me giño el ojo – no creas que me he olvidado de lo que me dijiste, es más lo tengo presente y sé que ella esta más cerca de ti, es solo que nos tenemos que poner a las vivas, para saber quien es esa chica misteriosa.
Gracias – comenzamos a caminar nuevamente rumbo al instituto, no nos habíamos alejado mucho, pero si lo suficiente como para que alguien escuchara nuestra conversación.
POV Bella.
Al parecer Edward no daba señales de saber quien era yo, por mi parte eso estaba bien, podría ir al instituto como si nada, lo que si me sorprendía es que me defendiera de Tyler, quizás lo hace porque sea un caballero, pero ahora que estoy haciendo memoria no recuerdo que Edward defendiera a alguna de las chicas con las que salía, al menos no que yo supiera, y bueno para mi eso era muy extraño, pero no podía negar que me sentía halagada porque Edward Cullen me defendiera, es más solo con recordarlo hacia que mis mejillas se encendieran, cosa que ya no era tan raro al estar pensando en Edward y su actitud en esta semana. O quizás ya sepa quien soy yo y es por eso que me defiende de los demás solo porque no quiere que se burlen más de mi como ya lo están haciendo ahora.
Pero eso no quiere decir que mi sueño se haya tornado algo extraño, por más que estaba tratando de averiguar que era eso no podía, no era de extrañar que soñara con Edward la mayoría de la veces, pero si era raro que esta vez me hablara en mi sueños, sé que cuando sueñas tu puedes modificar lo que esta pasando en ese momento, pero juro que cuando escuche su vos todo fue diferente, estaba segura que mis sueños no le hacían justicia a la voz aterciopelada que tenia es más, no creo que semejante belleza se pudiera colar en mi mente, sus palabras se seguían colando cada vez que podían una y otra vez, sin permitirme que dejara de pensar en ellas en ningún momento, no le encontraba el significado a eso.
Se quien eres y te voy a encontrar, juro que lo voy hacer, solo que esta vez ya no escapes de mi. Prometo que te buscare, no es solo una actividad para mí, esto es algo más, ya te deje ir un día y no me daré el lujo de hacerlo otra vez. Esta vez no escaparas de mí. Cuídate mucho mientras yo no este a tu lado, porque cuando llegue a encontrarte ese será mi trabajo.
Nos veremos pronto Marie.
¿Qué se supone que tenia que entender con eso?, estaba segura que él no sabia que yo era Marie, quizás mi subconsciente me estaba jugando una mala pasada, le estaba dando vueltas al asunto pero ninguna respuesta razonable estaba para ayudarme, quizás me estaba volviendo loca por pensar esas cosas pero ya no puedo estar así, solo me volveré loca, hasta este extremo me esta doliendo la cabeza de tanto pensar y no es que me molestara pensar en Edward, por supuesto que no, es solo que no sabia porque justo hoy esas palabras se mezclaban en mi sueños.
¿En que estas pensando bella? – me pregunto mi padre al ver que estaba más seria de lo normal, justo en el momento indicado.
Nada, es solo los trabajos de la escuela – me encogí de hombros.
¿Y que tal te ha ido? – era una buena manera de despejar mi mente, y gracias a papá, lo estaba logrando.
Bien ya sabes, las chicas decidieron hacer una actividad – sabia que yo no participara en ellas, así que ya no me preguntaba si me había unido.
¿De que se trata? – aunque no levantara la vista de su desayuno sabia que me estaba poniendo atención.
Es sobre algo referente con lo del catorce de febrero, algo así como mandarle cartas a una persona que te gusta pero que no te atreves a decírselo – me sonroje, creo que eso no estaba siendo lo suficientemente como para que me olvidara de lo que estaba pensando, Edward.
¿Y a quien se la mandaste tú? – levante la vista para ver si lo que estaba diciendo era verdad, o solo me estaba jugando una cruel y despiadada broma.
Yo no mande ninguna – baje mi mirada a mi cuenco de cereal, al parecer hasta ese momento era lo más interesante que mi vista logro captar.
Te conozco y se cuando me estas mintiendo – me sobresalte en mi lugar con esas palabras que me estaba diciendo.
Papá – me queje en vano, eso incremento su curiosidad.
¿No piensas decirle a tu padre quien es el chico que ha engatusado a mi hijita? – es justo por esa razón que no le decía a mi padre quien era, porque era demasiado celoso y estaba segura que si se lo llegaba a decir era capaz de ir a amenazarlo, dándole el nombre de la verdadera chica, bueno Marie es mi nombre pero eso es algo que nadie sabe, nadie mas que las chicas y mis padres, por obvias razones.
No papá – me levante de mi lugar para ocultar el evidente sonrojo que ya estaba empezando a incrementarse en mis mejillas.
Vaya, creo que tendré que esperar hasta conocerlo – mi padre se estaba riendo de mi sonrojo – pero tranquila bella, que no planeo hacerle nada.
Eso espero papá, porque no existe tal chico – como mi padre decía, era una pésima mentirosa y no se si sirvan mis intentos patéticos para detenerlo en su curiosidad.
Me voy – se levanto de su lugar no sin antes levar sus trastes – tengo que ir a trabajar, y bueno creo que tendré que ser paciente con respecto a ese chico misterioso para mi – me sonrió antes de desaparecer de mi vista.
Adiós papá – fue lo único que mis labios me dio permiso de decir, las palabras se quedaron atoradas en mi, no era bueno que mi padre quisiera saber en quien me había interesado, no solo por el hecho de que sea celoso, eso es lo de menos, ahora su curiosidad se había incrementando, y temía que un día yo flaqueara y le dijera quien era, para que mi padre se le ocurriera escapársele de sus labios en una de las visitas que le tenia al Doctor Cullen, porque se me olvidaba que ellos se conocían de tiempo atrás y si no vivían cerca, eso no quería decir que no se hablaran y contaran todo en una de sus visitas que llegaban a tener, por él era que sabia todo sobre Edward, por mi padre y gracias a su padre yo estaba más enterada que su desquiciado grupo de Fans, que solo lo acosaban en el instituto, y que bueno él no perdía la oportunidad de hacerles caso. Ya no tardaba en irme yo también al instituto, tenia que llegar antes que la gran mayoría, ya me había acostumbrado, claro que al principio si se me complico porque amo dormir, me gusta estar bajo la protección de mis cobijas y díganme ¿A quien no le gustaría teniendo el clima tan frio tan típico en Forks?, creo que la gran mayoría pensaría igual que yo.
Me fui a lavar los dientes y a recoger mi mochila para irme directo al instituto, mi camioneta no era demasiado veloz así que tenia que salir casi media hora antes de lo que habitualmente hacia, el camino de mi casa a la escuela no era muy largo, así que tenia la esperanza de que las chicas aun no llegaran para cuando lo hiciera yo, y fue exactamente así porque al estacionar mi camioneta me fije antes para ver si no había señales de ellas, sus autos aun no estaban aparcados, me baje con sumo cuidado para no resbalarme en el pavimento. Con paso firme y decidido me dirigí a mi casillero, ya saben para sacar el sobre que Alice coloca a diario ahí, sin que nadie se diera cuenta introduje mi carta, por suerte el tipo de letra siempre lo estaba cambiando, aunque era imposible que supieran quien soy solo por eso, pero no quería hacerlas igual, todos los días trataba de bajar un tipo de letra diferente, solo para cambiar y para que se viera mucho mejor, al menos para mi así lo parecía, estaba orgullosa de mi trabajo y eso era más que suficiente, solo era cuestión de que él lo apreciara.
Buenos días – ya no me sorprendía su voz, siempre llegaba cuando yo estaba apunto de depositar mi carta.
Buenos días Ali – no me gire para verla, sabia que estaba detrás de mi.
Ya no me sorprende verte aquí tan temprano – soltó una sonrisa.
Claro que no – me gire para darle espacio para que ella hiciera lo mismo que yo acaba de hacer.
Aun no llega Rose, y eso me preocupa – ahora yo estaba detrás de ella esperando a que me explicara que era lo que quería decir con eso.
¿Por qué dices eso? – la curiosidad me la había heredado mi padre el día de hoy, y como Alice ya había abierto la boca no tendría más remedio que decirme que es lo que quiere decir con eso.
Es que no quiere que nadie la vea depositando su sobre – eso si que era de extrañarse.
¿Por qué?, hasta donde yo sabía ella no le importaba que la vieran participando en su propia actividad, de hecho ella participa en todas las que ustedes dos organizan – no le encontraba sentido a lo que me estaba diciendo – así que no te queda de otra más que explicarte.
Bien – tomo mi mano – pero es mejor que nos vayamos de aquí – me estaba jalando para que saliéramos del instituto, no nos detuvimos ni un momento hasta que llegamos a su auto y lo abrió indicándome que entrara con la cabeza y así lo hice esperando a que ella también entrara para que me dijera de una vez por todas que era lo que quería decir con eso – es solo que Emmett ha estado preguntando a varias chicas que si no saben quien es la chica misteriosa que le ha estado mandando cartas, por supuesto como sabrás varias dijeron que ellas fueron, cosa que arruinaron la actividad – rodo los ojos – y como eso no le funciono pregunto a los chicos que si no habían visto a alguna chica que depositara en un contenedor un sobre rojo – ¿Eso podría ser cierto? – y para muestra de ellos, de que no confundieran el tipo de rojo, saco uno de los sobre y lo mostro.
¿Cómo se entero de eso Rose? – tenia lógica que ella no quisiera que la vieran, incluso yo no quería y eso que Edward ni siquiera parece molestarse en saber sobre Marie, aunque si me lo pregunto directamente pero sin saber que me tenia enfrente.
Porque un chico de ellos se le acerco a ella, ya sabes quería quedar bien con Emmett y decidió preguntarle directamente a una de las chicas que organizaba las actividades, y parece que sin querer eligió a Rose para preguntárselo – estaba desconcertada, hasta que grado eran capaces para que alguien los aceptara.
¿Emmett dio esa condición? – me miro extraño.
¿Qué condición? – sus cejas perfectamente definidas por un poco se juntaban por la manera en que estaba frunciendo el ceño.
Que si alguien le decía quien es la chica que le esta escribiendo lo iba a recibir en su mesa popular – no lo conozco pero no creo que sea tan cruel como para manejara como marionetas a las personas para conseguir al que él quisiera.
¿Qué? – se sorprendió para después adoptar una postura tranquila – por supuesto que no, él solo pregunto si no sabían de alguna chica que le estuviera mandando cartas a él en un sobre rojo, más no dijo que si le decían quien era lo iba a aceptar en su mesa "popular" – hizo las comillas en el aire – además ya sabes, Emmett será de todo más no un chico interesado, a pesar de tener ese enorme cuerpo que da miedo no es así – al parecer Alice lo conocía mas de lo que yo lo hago, bueno ella lo conoce más porque es popular al igual que ese chico así que no me puedo quejas, además de que ni siquiera me he tomado el tiempo suficiente como para conocer a alguien más.
Si, creo que tienes razón – no puedo juzgar a alguien que no conozco y ese chico, Emmett no es la excepción.
Chicas – la voz de Rosalie nos sobresalto, no me había dado cuenta de que las ventanas estaban abajo – ya esta listo – nos sonrió – he depositado ya mi carta – sonreímos con ella ante su estado de animo.
Creo que es hora de ir a tomar clase – nos dijo Alice, las dos bajamos al mismo tiempo y ella le puso alarma, no es que alguien fuera a venir y llevárselo pero era mejor prevenir que lamentar.
¿Qué clase tienen? – nos pregunto Rose al unirse a nuestro paso.
Español – dijimos Alice y yo, era inicio de semana y esa clase me desesperaba, no es por la materia en si, me parecía excelente, la que lo hacia pesada era el profesor que se pasaba la mayor parte del tiempo leyendo sin explicar nada bien, siempre poniendo ejemplos referente a él como si de verdad le fuera a creer que todo eso le pasaba en su vida cotidiana.
¿Y tú? – le pregunte.
Biología – esa era una de las clases que tomaba con Emmett y no es solo porque se sonrojara, sino que ella nos lo había dicho.
Buena suerte – le dijimos las dos, ella se dio media vuelta directo a su edificio para tomar su clase, no le gustaba llegar tarde y por supuesto que a esa mucho menos.
Gracias – nos grito antes de dar la vuelta de nuestro edificio para dirigirse al suyo.
¿Crees que Emmett sepa ya la verdad? – si Emmett lo sabía, por ende Edward y Jasper también tendrían que saberlo.
No lo saben, al menos no aun se ven tan tranquilos como siempre con nuestra presencia, bueno en Edward no, él se ve diferente contigo – me asuste de inmediato – pero no te preocupes no creo que sepa que eres tu la misma chica.
Eso espero – mi corazón latía desenfrenadamente – pero a que te refieres con eso, de que Edward se porta diferente conmigo – me sonrió – lo reconozco me sorprendió que hiciera eso por mi, quiero decir es extraño que Edward me defendiera de Tyler e incluso me estuviera cuidando en la enfermería, y que me cuidara en mi alimentación, que no se quien fue la persona que le dijo que no había comido nada.
Lo siento bella – sabia que había sido alguna de ellas – pero es que me pregunto porque te desmayabas, cuando le dije que era normal que estuvieras agotada.
¿Qué has dicho? – eso no podía ser, Edward no tendría que saber con que facilidad me desmayo.
En realidad fue la enfermera la que le dijo eso y yo solo dije que no habías comido lo suficiente, que eran emociones fuertes para ti y bueno en conclusión te desmayas – lo dijo como si estuviera hablando del clima.
Estúpida enfermera – mis puños estaban cerrados.
¿Qué pasa con ella? – me miro de reojo.
Pasa que por que le gusta Edward le dijo algo demasiado vergonzoso para mi – ella no tenia la culpa que fuera extremadamente sensible, pero eso no quería decir que tenia que estarle diciendo a Edward lo que pasaba conmigo.
Creo que es algo normal, en las personas como ella – coloco una mano en mi hombro – pero no te preocupes, creo que Edward ni siquiera le importo lo que ella dijo porque no dejo de esperar en la silla hasta que despertaste, y bueno creo que hasta te llevo de comer.
Eso te lo dije Alice – la fulmine con la mirada.
Si, pero ya sabes que los chismes vuelan, ¿A que se refería con eso de que los chismes vuelan?
POV Edward.
Las clases se me estaban pasando demasiado rápido, cosa que esperaba fuera normal, no he podido estar tranquilo, siempre estoy pensando en esa chica, que lo único que hace es que se instale en mi cabeza sin darme la oportunidad de que dejara de pensar en ella, todo el fin de semana estaba tratando de controlarme, mi humor estaba horrible, claro que no le respondía a mi madre o incluso a mi padre, me estaba enojando conmigo mismo, ella dijo que ya nos conocíamos, dijo que nos habíamos tropezado una vez y que la ayude, pero porque demonios no sabía o no recordaba a esa chica, ¿porque justamente en estos momentos no me acordaba de ella?, no importa cuando me estuviera esforzando por recordarla, me era demasiado imposible ver su rostro en mis recuerdos.
Y aun persistían los sueños extraños, esta vez estaba Isabella y Marie, pero el rostro de Marie no lo veía, las dos me estaban hablando al mismo tiempo pero no sabia a donde ir.
Edward – esa era la voz de bella – por favor ven a mi – casi me imploro – no me puedes dejar por ella – señalo a la chica que estaba a su lado.
No Ed – la chica negó con la cabeza – es a mi a la que no puedes dejar – estaba en un aprieto, por un lado quería ir con bella pero por el otro quería conocer el rostro misterioso de Marie, pero para conocerlo tenía que ir con ella.
Ni se te ocurra – me advirtió bella – ella no es lo que tu crees – me sonrió – estoy segura que cuando la conozcas te llevaras un gran impacto – que era lo que me quería decir con eso, ¿es que acaso Marie era un hombre?, eso lo creo imposible, pero que me quería decir con eso de que me sorprenderé – no es lo que tu crees – me iba a volver loco lo juro.
No le hagas caso – esa era la voz de la chica cuyo rostro desconocía.
Sabes que no miento Edward – y se esfumaron las dos al mismo tiempo.
Era un sueño extremadamente extraño, pero yo no tenia el control de mis sueños, o eso es lo que yo creía nunca lo había intentado, además de que esa versión de bella mandona en mi sueño no era la bella que yo estaba conociendo en este momento, pero que era lo que quería decir con eso de que me iba a sorprender cuando conociera a Marie, la única vez que le pregunte a bella si la conocía me arrepentí, salió corriendo como si la hubiera tratado mal. Estaba seguro que algo más se me estaba escapando de mi sueño pero no lograba saber que era, me estaba doliendo la cabeza y no era por no comer, era por tratar de recordar algo que se me había olvidado, no solo a la chica que ayude cuando éramos niños, sino que también he olvidado mi otro sueño.
¿Qué tanto piensas Edward? – Me gire para ver a Tanya a mi lado – seguro que piensas en mí.
Si claro – después de que me amenazo con hacerle algo a bella, no la quería cerca de mí.
¿Ya te cansaste de esa chica simplona? – aferre mis manos en la mesa tratando de ignorar su voz, quería arrancarle la cabeza para que dejara de pesar estupideces, por lo regular no era de esos chicos que les gustara o pensara en pegarle a una mujer, no tengo la menor idea de porque me estén pasando estos pensamientos.
No se de lo que estés hablando – solo tenia que ignorarla, eso es todo.
Edward conmigo no te quieras hacer el desentendido, sé que es solo una tonta apuesta con tus amigos, sé que estas perdidamente enamorado de mi – me giño un ojo, juro que si esta chica no se soltaba de mi, no me iba a poder contener.
Basta Tanya, no estoy de humor enserio – la fulmine con la mirada – es hora de que te vayas, quizás te estén buscando tus amigas.
Como puedes fijarte en una chica tremendamente patosa – "patosa" esa era la palabra que se estaba colando en mi mente en ese momento.
¿Estas bien? – le tendí la mano a esa pobre chica que había caído de rodillas en el pavimento al momento de correr.
Si, gracias – tomo mi mano y se levanto, me di cuenta de que sus rodillas estaban rojas por el impacto que recibieron.
¿Viene alguien por ti? – estaba enfocando mi vista para ver si había alguien que la estuviera buscando.
De hecho no – la mire detenidamente, tenia un pequeño sonrojo en sus mejillas – me tengo que ir, mi papá me ha de estar esperando en donde quedamos – se fue sacudiendo las rodillas para quitar el polvo que tenían.
¿Segura que estas bien? – no me gustaba para nada ese color en sus rodillas, su piel era pálida y con ese color ahí las hacia ver feas.
Lo estoy – me sonrió, como es que podía sonreír después de haberse caído, cualquiera en su lugar se hubiera puesto a llorar – ya me acostumbre – su vista se poso en alguien más y se fue con un simple adiós.
Es una chica que no tiene nada de gracia – Tanya seguía parloteando sobre algo. Sinceramente no le estaba poniendo la suficiente atención – no le veo chiste, esta como todas las demás, por supuesto menos que yo – poso una mano en su cintura – y sé que tu me deseas y no a esa patosa.
Gracias – me levante de mi lugar dejándola sorprendida mientras que yo tenia una sonrisa en mi rostro, gracias a ella había podido recordar cual era mi otro sueño.
