POV Bella.

¿Ya estas más tranquila? – nos fuimos a sentar a nuestra mesa de siempre.

Si, pero por favor ya no quiero esas cartas – casi les rogué para que así fuera.

¿Por qué? – Rose me miraba intensamente.

Porque ahora también me están molestando por ahí, y como se supone que es secreto no se exactamente quien es la persona que me esta ofendiendo – solté un suspiro involuntario – tengo la vaga idea de quien podrá ser pero primero tengo que estar segura.

Edward Cullen te esta mirando – me dijo Alice con una sonrisa bailándole en el rostro.

No es verdad – moría de ganas por voltear a ver si era verdad pero resistí a mis impulsos.

Si lo esta haciendo – la secundo Rose, me gire para ver si era verdad y definitivamente así era, nuestras miradas se cruzaron por unos segundos hasta que sentí que mi rostro comenzaba a cambiar de tono, fue cuando me di cuenta que me estaba sonrojando así que así sin más me gire para que se me bajara el color.

Quizás este viendo a otro lado – me encogí de hombros.

Si claro – me dijo Alice con sarcasmo – no sé tú – me señalo, pero últimamente Edward es el que se aparece para buscarte.

Es verdad – hablo Rose con una sonrisa maliciosa – la primera vez él se ofreció a llevarte a la enfermería y cuando fuimos a ver que era lo que te había pasado nos dijo que él se iba a quedar contigo – me giño un ojo y acto seguido me sonroje – y la segunda vez que te desmayaste él volvía a estar contigo cuidándote – no era necesario que ella me lo recordara, lo sabia de sobra porque yo estaba ahí antes de que perdiera la conciencia – y ayer que te estábamos buscando fue el único que dio contigo.

Me encontré con Emmett también – rose se sonrojo y esta vez me todo sonreír a mi – él también se estaba escondiendo de unas chicas pero no me dijo de quien – me apresure a explicarle antes de que me preguntara – y mucho antes de que llegara Edward o Emmett me encontré con Jasper – Alice desvió su mirada.

Como sea – Rose le resto importancia – el punto aquí es que Edward ha estado muy raro contigo últimamente y creo que ese cambio es para bien, quizás después tu seas su novia oficial – las dos empezaron a aplaudir contentas por esa idea, que por supuesto yo deseche en automático, no me quería hacer ilusiones ya que mientras más alta sea, la caída va a ser más fuerte.

No lo creo, pero soñar no cuesta nada – ambas me miraron de manera reprobatoria pero ya no les dije nada, así como ellas tampoco a mi.

Estábamos desayunando en silencio hasta que sentí que algo liquido estaba cayendo de mi cabeza, Alice y Rose me miraron entre sorprendidas y molestas, si levantaba la vista obvio que no podría ver por lo que aun escurría de mi, me levante de mi lugar como pude para ver que o quien era la persona que me estaba echando algo.

Pero que…. – enfoque mi vista en Tanya que estaba rodeada de varias personas más sonriendo.

¿Cómo se siente? – creo que esta chica si que estaba loca, esta bien que quiera con Edward pero yo no sé que tengo que ver con todo esto.

¿Qué es lo que tienes en la cabeza? – Me miro sorprendida – sé que no tienes neuronas eso me ha quedado claro, deja de molestarme – le escupí las palabras en su cara deformada.

¿Ya lo aceptaste? – ahora me estaba sonriendo de manera burlona.

¿Aceptar que idiota? – ella hacia que sacara algunas palabras que no ocupaba con los demás.

Que eres lesbiana – rodo los ojos – que más si no eso – estaba segura que mi mandíbula se desencajo por la tontería que acababa de decirme.

Creo que tanto tinte te ha afectado en el cerebro que creo que solo lo tienes como adorno – su vista relampagueo por el odio que destilaba hacia mi persona.

Retráctate – me ordeno.

Oblígame – la rete.

Juro que te vas a arrepentir de todo lo que me has dicho – sus ojos se posaron detrás de mí, no sé que fue lo que ocasiono que captara su atención y se olvidara por completo de mí.

La que se va a arrepentir de todas las estupideces que ha inventado contra mi persona va a ser otra – la fulmine con la mirada, ella se estaba acercando más a mi, por un momento estaba temiendo por mi vida, quizás esta loca me iba a golpear con ella no se sabia de que iba a ser capaz, vi de reojo como es que tomaba un plato de puré que se encontraba en nuestra mesa, creo que sabia en donde iba a parar y era seguro que no me iba a gustar nada.

Me las pagaras – levanto el plato de puré justo para derramármelo en mi cabello, cerré los ojos esperando a que eso sucediera pero no fue así, todos se quedaron callados y al notar que no pasaba nada decidí abrirlos para ver que era lo que detuvo a Tanya.

POV Edward.

¿Qué esta pasando ahí? – pregunto Jasper al ver la mesa demasiado concurrida de las chicas.

No lo sé – Emmett se encogió de hombros.

Creo que es en la mesa de bella – me dijo Jasper en un susurro – y puedo ver a Tanya sobresalir de las demás chicas que se encuentran rodeando la mesa.

Eso no es nada bueno – me levante de mi lugar para ver que era lo que estaba haciendo Tanya ahí.

Edward espera – me hablo Jasper pero no estaba dispuesto a detenerme, tenía que llegar ahí para ver que era lo que estaba haciendo Tanya ahí con todos esos chicos rodeando su mesa.

¿Ya lo aceptaste? – por los gritos de Tanya escuchaba lo que estaba diciendo.

¿Aceptar que idiota? – nota mental, no hacer enojar a bella, sonreí ante eso.

Que eres lesbiana –apreté mis puños– que más si no eso – como se le ocurre seguir con eso y luego enfrente de todos ellos, ahora entendía para que los quería, solo era para humillar a bella, pero eso no se le iba a hacer.

Creo que tanto tinte te ha afectado en el cerebro que creo que solo lo tienes como adorno – Bella si sabia que decir, aunque el tono que estaba utilizando me indicaba que se estaba enojando cada vez más.

Retráctate – ya me estaba acercando más a ellas y podía ver a Tanya como se estaba poniendo más histérica.

Oblígame – bella avanzo unos cuantos pasos más para estar más cerca de ella.

Juro que te vas a arrepentir de todo lo que me has dicho – comencé a caminar más rápido para detener cualquier locura que se le estuviera ocurriendo en estos momentos.

Edward espérame – de reojo pude ver como Jasper y Emmett venían detrás de mí, ambos con el ceño fruncido.

La que se va a arrepentir de todas las estupideces que ha inventado contra mi persona va a ser otra – Bella estaba apretando sus pequeños puños mientras que Tanya se estaba acercando a ella, corrí para imponerme entre ellas para que así no le pudiera hacer nada.

Me las pagaras – se acercó más a ella y tomo un plato de puré de papa que se encontraba en la mesa de bella, ahora sabia para que lo quería eso no iba a ser bueno, ella solo cerro sus pequeños ojitos, supongo que era para esperar a que llegara el golpe pero eso no iba a llegar, de eso me encargaba yo, justo a tiempo llegue para ponerme entre ellas, ahora yo lo iba a recibir pero me sorprendió ver a Emmett jalándola de la cintura para que no se acercara a nosotros.

¿Qué paso? – la voz de bella estaba amortiguada por sus pequeñas manos.

¿Estas bien? – me gire para encararla.

Si – sus ojos se posaron detrás de mi, creo que estaba viendo como Emmett sacaba a Tanya casi arrastrándola mientras que Jasper le quitaba el plato de puré – espera Jasper – el aludido se giro para ver que era lo que pasaba – permíteme – se acercó a él para retirarle el plato – ¿Emmett? – Él la observo detenidamente al igual que Tanya – ¿Puedo? – yo solo la estaba observando para ver que era lo que iba a hacer con ese plato.

Adelante – Emmett le sonrió como un niño pequeño logrando que sus hoyitos en las mejillas se hicieran más pronunciados, bella se encamino más a él y Tanya, lo que hizo a continuación sorprendió a todos, a mi no por supuesto, ya me sospechaba que era lo que iba a hacer con eso.

Te quedara bien – Tanya abrió los ojos de golpe, pero ni tiempo le dio de gritar porque bella le embarro todo el puré en su rostro – eso fue solo un poco de lo que me has hecho tú, así que yo que tú me mantendría alerta – al quitarle el plato pudimos ver que Tanya ya estaba toda embarrada de ese puré que antes estaba en ese plato – gracias Emmett – ambos sonrieron y claro que yo tampoco pude evitar sonreír ante la pequeña travesura que le había hecho.

Me las pagaras – se escucho la ultima amenaza de Tanya antes de que Emmett la pudiera sacar por completo.

¿Qué fue todo eso? – le pregunte con una sonrisa, me había gustado que se defendiera y más haciéndolo publico como lo trataba de hacer Tanya con ella.

Bella – Alice grito sin que le diera la oportunidad a bella de responderme – lo siento mucho pero me quede en shock y no pude hacer nada.

No tienes nada de que preocuparte Alice – bella les estaba sonriendo.

¿Y ustedes que esperan? – La voz de Emmett hizo eco en la cafetería – es hora de que se vayan y dejen de molestarla ¿O si no? – Emmett se trono los dedos logrando que todos los que aun estaban ahí salieran corriendo del miedo.

Emmett no era necesario que los espantaras – dijo Jasper con los brazos cruzados – creo que conque les hubieras dicho que se fueran era más que suficiente.

No lo creo – se dirigió a bella – ¿Cómo estas?, ayer ya no me dijiste porque te estabas escondiendo – bella se sonrojo mientras que Alice y Rose la estaban fulminando con la mirada.

Tú tampoco me dijiste porque – bella contrataco.

Ya deberías de saber porque me andaba escondiendo yo, soy el más guapo y todas las chicas quieren conmigo – Bella solo rodo los ojos mientras que Emmett se encogía de hombros.

Si, como digas – le respondió restándole importancia.

Ya tenemos que irnos a clases – me susurro Jasper.

Cierto – aun no me quería ir, estar con ella aunque sea viéndola me era muy gratificante pero teníamos que entrar a tomar las clases – nos vemos chicas – me despedí de ellas antes de girarme.

Esperen – la voz de Alice hizo que nos detuviéramos y nos giráramos en nuestro lugar – tenemos que entregarles algo – Rose saco algo de su bolsa al igual que Alice mientras que bella las estaba esperando más apartada de ellas con los brazos cruzados y con las mejillas sonrosadas, se veía tan adorable.

Jasper – Rose le estaba hablando con las manos tendidas, él las tomo y regreso a nuestro lado.

Gracias – giro su rostro un poco.

Emmett – ahora era Alice la que tenia sus cartas listas para él – aquí tienes – le sonrió con timidez.

Muchas gracias – Emmett se veía más emocionado que Jasper, pero eso no era nada raro viniendo de él.

Estas son las tuyas Edward – no apartaba mi mirada de bella, podría jurar que la vi sonrojarse un poco más cuando me acerque con Alice para tomar mis cartas – espero que las disfrutes – su voz tenia una doble intención pero lo pase por alto al no saber de que se trataba todo eso.

Si Alice –tome las cartas entre mis manos– gracias por entregármelas – los tres nos dimos media vuelta para irnos a nuestro salón correspondiente, yo por mi parte tendría que ir a leer esta carta en donde nadie me viera, ya no podía aguantar más, me fije en la hora de mi reloj y aun faltaban diez minutos para que entráramos a clases – Jasper – él me volteo a ver esperando a que continuara hablando.

¿Qué es lo que pasa? – fruncí el ceño.

Todavía faltan diez minutos para que entremos a clases – él solo sonrió de medio lado.

Lo sé – su sonrisa al igual que mi ceño se incrementaron – solo que necesitaba sacarte de ahí sino corríamos el riesgo de ahogarnos con tu propia baba que derramabas al ver a bella – gire mi rostro un poco incomodo.

Eso no es verdad – me defendí.

Claro que lo es, yo lo vi – intervino Emmett, genial ahora mis dos amigos estaban en contra de mi al decir algo que es verdad pero solo poquito.

Ya basta, sé que no es verdad y punto – me cruce de brazos.

Además también es para que puedas leer tus cartas sin tener que esperar ya sabes – Jasper me giño un ojo – también tu Emmett – el aludido solo atino a sonreírnos antes de que saliera corriendo de nuestro lado.

Nos vemos – nos grito antes de dar vuelta.

¿Qué le paso? – le pregunte algo confundido a Jasper.

No lo sé quizás él también quiere leer sus cartas a solas, sin ninguna interrupción – quizás sea verdad.

Creo que tienes razón – me encogí de hombros – ¿Y no las vas a leer tú también? – lo mire interrogante.

Si – se puso incomodo.

Creo que mejor nos vemos en la salida – él también tenia que leer sus cartas a solas, así como yo también.

Gracias – me sonrió apenado.

No tienes nada que agradecerme, creo que ambos necesitamos lo mismo – le di una palmada en su hombro antes de que él también se fuera a no sé donde para que así también pudiera leer sus cartas.

Entonces hasta al rato – me dijo igual que Emmett con un grito, mientras que yo negaba con la cabeza por la situación en la que nos encontrábamos en este momento, terminando el receso me tocaba biología con bella y creo que me tenia que apresurar a llegar antes que ella por si a cualquiera se les ocurría empezar a molestarla.

Vaya – hablo una voz a mis espaldas – no sabia que ahora te tomaras muy enserio tu papel Edward – me gire para ver de quien se trataba.

¿Qué es lo que quieres? – no me moleste en esconder mi molestia ante su presencia.

Pero que genio – se rio con ganas – solo he venido a preguntarte porque es tan repentino tu interés con Bella – me fulmino con la mirada.

Eso es algo que no te interesa - me recargue en la pared, mostrando desinterés en lo que me estaba diciendo.

Creo que te equivocas – negó con la cabeza – me interesa y mucho, ella va a ser mi novia – me entraron unos instintos asesinos, ¿Cómo se le ocurre decir semejante estupidez después de todo lo que ha hecho?

¿Estas de broma no? – ahora yo me estaba dando el lujo de reírme en sus narices.

No lo estoy – me fulmino con la mirada – solo te estoy previniendo.

¿A mi? – No entendía su lógica – ¿Por qué a mí? – me atreví a preguntarle.

Porque hasta ahorita has estado mostrando demasiado interés en mi chica – mis manos se cerraron en mis costillas al escuchar lo posesivo que se veía con una chica que no era su novia, y claro más me moleste al saber que tampoco era la mía.

Eso ya lo veremos – le sonreí arrogantemente y me marche de ahí sin permitirle que hablara, bueno de hecho si lo hizo pero no le tome la más mínima importancia a lo que estaba diciendo a mis espaldas.

Me fui a mi auto, el único lugar seguro que encontraba en ese instituto, ya que como dijo Emmett la biblioteca tiene a su lado los baños de las chicas y no me convenía que me vieran ahí leyendo, mucho menos una carta, el estacionamiento estaba poco concurrido a estas horas así que con toda la seguridad que tenia me subí a mi auto para comenzar leer.

Edward.

Estoy tentada a decirte quien soy, pero si te lo digo con eso perdería se perdería la magia que hay, sé que suena infantil y todo lo que quieras pero para mi esto es algo inexplicable, ya te he dicho que daría cualquier cosa para ver como es tu reacción al leer una de estas líneas.

He estado soñando contigo, no, no te asustes, no planeo eso, solo quería decírtelo porque en este poco tiempo siento que la confianza va creciendo poco a poco, al menos por mi parte así es esto.

Gracias por todo, yo se a que me refiero con eso, aunque trates de buscarle significado temo que lo encuentres, por los mismos miedos que antes, no te preocupes mi locura no aumenta ni se contagia, no es obsesión, a ese grado no llego, tampoco quiero que me tomes como una psicópata.

Me tengo que ir Ed, nos vemos (Te veo después), cuídate mucho.

Marie.

Sin darme cuenta me quede pensando en ellas, son tan iguales que hasta siento que son la misma persona, pero eso no podría ser y si así lo fuera seria una persona feliz por no tener que estar entre la espada y la pared, solo con el tiempo lograre saber que es lo que esta pasando en este momento, y solo así las decisiones que se tomaran serán llevadas acabo por una sola razón, por ella. Más sonriente que al principio me dirigí a mi siguiente clase para poder confirmar mis sospechas, bella estaba ahí plácidamente, como si nada leyendo un libro en sus manos, tan concentrada que estaba que no me atreví a molestarla ni mucho menos interrumpirla, solo la estaba contemplando viendo sus facciones y los gestos que hacia cada que sus ojos se movían para leer una línea más.

POV Bella.

Una vez más Edward era él que estaba ahí para defenderme de Tanya, no entiendo por que, quizás la respuesta este en mi subconsciente, pero me cuesta trabajo aceptar algo que creía lejano, como ya dije con anterioridad no me quiero hacer ilusiones para después caer y que por supuesto que me dolerá esa caída. Suspire por quinta vez en la clase de siempre, ¿Por qué los profesores las tenían que ser tan pesadas?, lo que más me preocupaba era al momento de que llegaran los exámenes, por más que quisiera poner atención no podía, creo que el profesor se estaba empeñando en hacer esta clase pesada y así me obligaba a mi dormirme en ella.

Si sigues así el profesor te va a castigar – me dijo Ángela una compañera un poco tímida.

Lo sé, pero no puedo es irresistible no aburrirse en esta clase – me recargue en mi brazo.

Ahí viene – me levante de mi lugar simulando tomar notas en lo que el profesor pasaba a ver a los demás – por poquito y te cacha durmiendo en clases – me sonrió.

Ni que lo digas – le dije de vuelta, a Ángela le golpeo un papelito, pero no le tome importancia, hasta que ella volvió a hablarme.

Bella – moví la cabeza para que supiera que la estaba escuchando – mira – me gire para enfocar mi vista en sus ojos, ella se veía nerviosa y un poco molesta, no entendía su comportamiento hasta que vi que sostenía un papel entre sus manos, lo tome sin vacilar – léelo – me dijo frunciendo más el ceño.

¿Cómo le puedes hablar a esa cosa?

Yo que tú Ángela ya ni me acercaba, ya sabes lo que se dice de ella, pero en fin yo he cumplido con hacértelo saber ahora vas a tener que atenerte a las consecuencias. Puede que se enamore de ti después.

Suerte con esa cosa rara.

T.D.

¿Quién te lo dio? – creía tener una vaga sospecha de quien seria ella.

No lo sé, solo me lo aventaron lo iba a tirar pero vi que tenia letras así que decidí abrirlo – Ángela me estaba observando detenidamente, esperando una reacción en mi – ¿Sospechas de alguien? – me miro preocupada.

Claro que si – mi vista estaba viajando por todo el salón solo para encontrar una cabellera rubia teñida la cual me estaba sonriendo con burla dibujada en toda esa cara operada, me pregunto ¿como es que puede seguir respirando con esa nariz que se ve que estar súper operada?

¿De quien? – Ángela estaba siguiendo la trayectoria de mi mirada hasta que se topo con Tanya – ¿Ella? – me dijo en un susurro.

Por supuesto que es ella, T.D. es Tanya Denali – le sonreí a Tanya y esta me miro perpleja para después girarse con el ceño fruncido.

¿Qué es lo que trae contra ti? – regresamos nuestra mirada al frente.

Dice Edward que esta celosa – me encogí de hombros.

Así que es verdad – me sonrió con ganas.

¿Es verdad que? – ya no la estaba siguiendo.

Que tú y Edward están saliendo – casi lo gritaba, mis ojos estaban abiertos como platos.

Claro que no – por dentro quería que fuera de esa manera pero desgraciadamente no era así – ¿Quién te dijo semejante mentira?

Bueno no es quien me lo diga – se avergonzó un poco – es como se ven los dos.

¿Qué? – Estaba desconcertada con lo que me estaba diciendo – explícate – pedí.

Solo es cuestión de verlos para saber que es lo que les pasa a los dos, ayer vi como te defendió de Tanya – me sonroje un poco – y también me dijo Ben que así lo hizo dos veces más cuando estaban en la clase de biología – el sonrojo iba en aumento – y esta demás decir que él estaba contigo las dos veces que tú estabas en el hospital – creo que hoy había pasado el record en sonrojarme – solo espero que si estén saliendo – su voz se escuchaba soñadora.

No estamos saliendo Ángela – mi voz era apenas audible.

Entonces espero que sea pronto – junto sus manos y recostó su cabeza en ellas dándome una sonría de satisfacción.

También yo – baje mi mirada para que así no pudiera ver mi rostro ya todo rojo como el carmín.

¿Le has mandado cartas? – me pregunto con un deje de duda.

Si – se lo dije en un susurro para que solo ella pudiera escucharme.

Que bien – reboto en su asiento – también yo – la mire extrañada, no sabia que a Ángela le gustaba Edward – se la he mandado a Ben – me explico al ver mi mirada interrogante – aunque debo admitir que un chico me ha estado mandado cartas demasiado hermosas – sus ojos volvieron a brillar de la emoción – mira te mostrare – comenzó a rebuscar en su mochila, eso me recordaba a las chicas cuando me mostraron su carta por primera vez – aquí esta – me tendió un sobre blando – léela – me ojos en ningún momento perdían ese brillo especial, hice lo que ella me dijo y comencé a abrir la carta de su chico misterioso, Alice tenia razón, los chicos solo mandaban sobres blancos, aunque creo que eso a Ángela no le molesta de ninguna manera.

"Angie"

De alguna u otra manera tienes que saber que es lo que ocasionas cuando te observo de lejos, y no solo eso, sino que también cuando estas cerca de mi, creo que es necesario decirte todo esto de una vez.

Eres una persona muy encantadora y me gusta el bello sonrojo que se apodera de ti cuando te hacen un cumplido, eres una chica sencilla, muchas cosas de ti hacen que regrese la vista cuando te veo como si se tratara de unos imanes, eres maravillosa que no se si eres real, te estoy hablando claro de todo lo que ocasiones, si te decides por mi sabes que estaré esperando por ti y recuerda que yo te quiero de verdad. Es inútil tratar de acercarme a ti sin evitar que me trabe.

Angie solo espero que algún día no muy lejano podamos estar juntos y no solo en mis sueños, espero que se haga realidad, nos vemos después, claro que nos conocemos y nos hablamos un poco, espero que sirva de mucho para que me puedas reconocer.

C.B.

Woo Angie – decidí utilizar el sobrenombre que le había puesto su chico secreto – esta hermosa – pude apreciar como se estaba sonrojando.

Lo sé – pero aun así seguía teniendo una sonrisa en los labios.

¿Tienes alguna idea de quien pueda ser esa persona que te escribe así de lindo? – sus ojos estaban más brillosos pero negó con la cabeza.

Quiero que sea Ben, pero no sé – se puso incomoda – sea quien sea la persona que me las esta mandando me agrada que se exprese así de mi.

¿Dime a quien no le agradaría que le escribieran así? – me sonrió.

Tienes razón ¿Y que pasa con las que recibes tú? – hice una mueca involuntaria.

Ya no las he recibo desde el lunes – le dije como si nada esperando a que cambiara de tema.

¿Por qué? – Ángela no era de esas chicas chismosas así que no me molestaba contarle mis razones del porque ya no quiero esas cartas.

Bueno como veras desde que Mike dijo que me había besado y Tyler me hubiera insultado diciéndome que era una chica fácil – ahora era el turno de Ángela para hacer una mueca – las cartas se volvieron más ofensivas y me evite la pena de seguir leyéndolas.

¿Todas te ofendían? – me miro de nuevo con preocupación.

Si, así que les pedí a las chicas que de favor ya no me las dieran – ella estaba pensando así que ya no le dije nada más.

Eso es muy feo, quizás deberías de ir a hablar con el director – me aconsejo.

Lo pensé por un momento pero no sabia quien era la persona que me las ha estado mandando así que de nada sirve que se lo diga – suspire – si el director se entera y decide preguntar quienes son las personas que han estado haciendo eso, te aseguro que nadie va a decir quien fue y además no quiero que la actividad de las chicas se cancele por eso.

Eso es muy bueno de tu parte – me sonrió – pero tampoco te dejes de nadie – frunció el ceño – aunque creo que el que se encarga de dejar en su lugar a los chicos es Edward y también pude notar que sus amigos te defendieron – me volví a sonrojar.

Si creo que si – hasta ahí quedo nuestra platica con respecto a las cartas ya que el profesor dio por finalizada la hora.

POV Edward.

Estaba caminado por los pasillos rumbo a mi siguiente clase pensando en porque razón no había visto a bella en todo el día, hubiera tomado como excusa el tener una clase con ella, pero ni eso, justo este día no compartía clases con ella, solo una y era historia que para el colmo era la ultima y se sentaba con Jasper, no me molestaba ya que estaba seguro de que él la defendería si alguien la molestara más que nada por el simple hecho de que lo estaba haciendo por mi, sonreí ante ese pensamiento, esa diminuta chica ha volcado todos mis pensamientos, claro que yo no tenia objeción en nada de eso. Mientras más pensaba en ella me veía atrapado en mis sueños, imagino que la tengo entre mis brazos, pero sé que muy pronto eso se acabara, ya no solo serán sueños, estoy seguro que se me cumplirá.

Edward – me gire para ver quien me estaba llamando – que bueno que te encuentro – Alice se puso delante de mi tratando de regular su respiración – lo siento – me miro – es que venia corriendo, pensé que no te iba a alcanzar.

No te preocupes, te espero – me recargue en la pared esperando a que Alice siguiera hablando.

Toma – me tendió mis cartas, cosa que se me hizo demasiado raro.

¿Por qué me las estas dando? – le tuve que preguntar porque no le veía sentido a eso.

Son tuyas – rodo los ojos.

Sé que son mías, pero quiero saber porque me las estas dando antes de que se pase la hora del descanso – ella solo sonrió un poco más.

Pensé que las querías tener en tu poder antes de que las entregáramos – se encogió de hombros.

¿Y si me llega a faltar una carta? – estaba atemorizado de que Marie no la haya depositado antes de que a Alice se le ocurriera entregármelas a mi mucho antes que a los demás.

No te preocupes – me dio una palmada en mi hombro – la carta que tú quieres – me señalo – esta ahí – su mirada se poso en las cartas que sostenía entre mis manos.

¿Tú sabes algo que yo no? – entrecerré mis ojos.

Sé muchas cosas que tú no Edward – por un momento se me cruzo la idea de que Alice sabia quien era Marie – así como tu sabes cosas que yo desconozco, es normal, a todos les pasa – mi esperanza decayó al escuchar lo que me decía.

Si creo que tienes razón – pude ver como me estaba sonriendo con malicia.

Nos vemos después Edward – se despidió de mi – espero que disfrutes de tus cartas, ya sabes eres el único que tiene el privilegio de leerlas antes que todos los que están aquí en este instituto – me giño un ojo.

Si, gracias – fue lo único que le dije porque no sabia que más decir, saque las cartas de la bolsa que me había dado Alice, comencé a pasar las cartas una por una esperando ver el sobre azul, no lo encontraba, por una fracción de segundo sentí que mi corazón se detuvo, solo para volver a latir en exceso al ver que ese sobre si estaba y se encontraba en los últimos. Mi sobre azul estaba ahí, me sentí feliz, así como al mismo tiempo infeliz ¿Cuándo iba a terminar todo este suspenso?, estaba claro que terminaría hasta el catorce de febrero, pero ¿Sera ella capaz de decirme quien es?, hasta la fecha me ha recalcado que no quiere que yo sepa quien es ella, pero lo único que yo quiero es que ella de una vez por todas me diga quien es.

¡Hola Edward ^^!

Tengo que confesarte algo, he soñado nuevamente contigo, si lo sé, por más que trato de decirte que no soy una psicópata u obsesionada fracaso en el intento, pero era necesario que lo supieras.

He soñado con el primer día que te conocí, cuando aun éramos unos niños. El día en el que me ayudaste a levantarme y apenas si pude articular una palabra debido al sonrojo que tenia, recuero exactamente todo lo que paso ese día aunque no fuera mucho, lo recuero.

También tienes que saber que no sabía quien eras hasta que una chica (Que ahora es mi amiga), me dijo tu nombre, desde ese día quede prendada de ti, perdón pero tú no podrías pasar desapercibido ante los ojos de una chica.

Me tengo que ir Edward, espero que estés bien, nos vemos en el instituto, cuídate mucho y ya no andes peleando.

Marie.

¿Qué no ande peleando?, si lo único que hago es defender a bella de todas esas personas que tienen la mala costumbre de estar molestándola, estoy muy convencido de lo que estoy haciendo y en ningún momento dejare de hacerlo. Me gustan sus cartas, si, eso no lo puedo negar, pero no puedo dejar de hacerlo, siento la necesidad de proteger a bella de cualquier persona que le haga daño y si Marie es una de esas chicas que también lo están haciendo, cosa que lo dudo pero todo puede pasar, me veré en la necesidad de defenderla también de ella, pase lo que pase lo seguiré haciendo.

Estaba guardando la carta en su sobre hasta que vi un pequeño papelito en esa bolsa, con curiosidad lo agarre para comenzar a leerlo.

Marie esta más cerca de lo que tú piensas.

B.A.

Esas simples palabras me dejaron sorprendido por unos segundos, ¿Marie estaba más cerca de mi?, ¿Cómo es posible que no me diera cuenta?, creo que tendría que estar con los ojos más abiertos ante cualquier avistamiento. Estaba por conocer a Marie, la chica que junto con bella me han robado el sueño, cursi lo sé pero es lo que ha estado pasando últimamente, lo quiera o no.