DGM no me pertence, a Hoshino, sí.
Sin darme cuenta, el tiempo había transcurrido de una forma rápida, en parte hermosa y más si él estaba conmigo. Allen y yo, nos hemos vuelto más cercanos, tan cercanos que, incluso ya han sido un par de veces más las que se ha quedado a dormir en mi casa, lo mejor de todo es que junto a mí… la primera vez no lo creí, la primera vez sin contar la del sillón…
Flashback
Recuerdo aún ése viernes antes de que anocheciera, en que recibí el mensaje en mi celular.
'¿Podría hacerte una visita hoy? Te quiero llevar algo'
Sentí mi corazón latir un poco más rápido de un momento a otro. Dejo caer mi celular en la cama y escondo mi rostro en la almohada. Si alguien más viera esto, si alguien más lo leyera... sin duda pensarían que somos pareja... sin duda lo pensarían, pero no lo somos.
Después de mi cursi reacción, contesté y tomé una ducha para relajarme, al salir, me puse la ropa más cómoda que encontré y fui a la cocina mientras secaba mi cabello con una toalla. No dijo la hora en que vendría, pero supongo que sería después de su trabajo de medio tiempo en la pastelería.
Allen y yo estábamos disfrutando de los últimos días antes de empezar nuestro nuevo año escolar, estaba algo asustada por eso, no por mí, por él, era su último año y yo... aún seguiría ahí después de que él se marchara. No había tocado ese tema para nada, si él me dijera algo que no quiero escuchar, no sé de qué manera reaccionaría... no sé si entendería, lo animaría o actuaría positivamente, o si yo, me quebraría y entrara en un estado de depresión al enterarme que Allen no seguirá más conmigo...
Expulsé un largo suspiro, agité mi cabeza de un lado a otro y proseguí con lo que estaba haciendo; no tenía la mínima idea si Allen llegaría con hambre o sólo a platicar, pero por si acaso, buscó algunas chucherías, papitas por si quería algo salado o bombones si quería algo dulce.
El timbre sonó y yo no pude ser más feliz ése día. Troté hacia la puerta y la abrí, encontrándome con una gran sorpresa...
-Buenas noches, le he traído un paquete, a nombre de Lenalee Lee- un hombre un poco mayor estaba situado frente a mí con una caja.
Un repartidor...
-Sí, soy yo ¿Dónde firmo?- Después de firmar, me encargué de dar las gracias, cerrar la puerta y tratar de no actuar desilusionada para cuando Walker llegara. Me concentré en el paquete que había llegado, busqué una navaja, fui a la sala, me senté y rasgué, había un portarretratos y un sobre color amarillo. Tomé aquel objeto y lo voltee, ya que venía boca abajo, mi reacción al verlo fue decir un nombre.
-Lavi...- me sorprendí un poco, y sin darme cuenta sonreí, era Lavi... era Lavi, después de todo...
Acaricié la imagen que se encontraba tras aquél pedazo de cristal. Se trataba de la vez que me invitó al parque de diversiones, el cual me gustó muchísimo y en serio me divertí, se trataba de la vez en que Lavi, se me había confesado.
El timbre sonó por segunda vez en el día y salí de mis pensamientos, dejé el portarretratos de nuevo hacia abajo y el sobre ahí también. Seguramente... ahora sí era él.
-Sorpresa- dijo al mismo tiempo en que me sonreía con dulzura.
-¿Qué tal?- le devolví la sonrisa.
-Traje algo que te gustará, con permiso- ya no preguntaba si podía pasar, ahora sólo era... 'Con permiso'.
-Y bien ¿Qué traes ahí?- aunque cabía la posibilidad de que ya supiera que traía.
-El nuevo pastel del negocio, sabor durazno ¡Ta-chan!- y abrió una caja, que traía un pequeño pastel color amarillo pastel con tonos anaranjados.
-Luce bien ¿Puedo probar?-
-Te lo traje a ti, es más que obvio que puedes- sonrió de oreja a oreja y casi pude notar como un leve sonrojo abarcó sus pómulos.
Me senté en la mesa, y de ahí mismo saqué un tenedor de plástico, y probé hasta deleitarme. El chico peliblanco me trajo un vaso con leche y se sentó a un lado mío.
-Espero te guste- pronunció mientras me veía.
Ojalá pudiera decirte a ti también algo parecido...
Al acabar solamente de probar, más no acabármelo, no soy tan glotona, vimos una serie de televisión, jugamos a póker y charlamos un poco sobre la escuela, pero sin presentarse el tema del que tanto miedo tenía, no sabía si tomármelo como un alivio o preocuparme aún más, y comimos botanas. Allen puso la película de Matrix Recargado, y aunque yo muriera por seguirla viendo, también moría por ya no verla y dormir; sentados en el sofá, recargué mi cabeza en su hombro y aun manteniendo los ojos un poco abiertos, veía la película, pero mi subconsciente ya estaba casi dormido, pasaron segundos para que yo cayera rendida.
*Allen pov*
Me di cuenta que mi peliverde favorita estaba respirando con mucha pesadez y ya sus párpados estaban hacia abajo dejando ver sólo sus pestañas. Acomodé su flequillo con mi mano, y acaricié su mejilla, tras hacerlo sonrió y yo sonreí también. Supongo que para que estuviera dormida ya era algo tarde, estaba a punto de ser medianoche y yo seguía ahí. No me quería mover y despertarla, pero tampoco me quería quedar ahí sin su permiso...
Opté por cargarla al estilo princesa y llevarla a su recámara, subí las escaleras con mucho cuidado y la deposité en su cama suavemente. Volví a bajar para apagar la TV y las luces, pero algo no pudo pasar desapercibido ante mis platinos, un paquete en la orilla del sofá, no me había percatado de tal cosa mientras estábamos sentados ahí. Me acerqué, y antes de voltearlo, pensé en qué pensaría ella de mí... pero ella estaba dormida ¿No? Además no nadie más me vería, nadie sabría. Giré el objeto y mis ojos se abrieron un poco más de lo normal, luego mi boca se volvió una línea tensa.
Ella sonreía... sonreía como nunca la había visto sonreír. Él la tocaba, en su hombro su mano se apoyaba, rodeando su cuello su brazo estaba. Se veía divertido... realmente ella emanaba diversión y alegría.
¿Quién era él?
¿Para ella qué significaba él?
Tragué saliva con fuerza, no había nadie que me pudiera responder estas preguntas y otras más que rodeaban mi cabeza. Dejé el portarretratos en su lugar, ya que no tuve la valentía ni la descares de abrir el sobre, que lo más seguro es que tuviera una carta adentro. Di la media vuelta, apagando las luces. Subí las escaleras con pasos pesados. Ingresé a la habitación de Lenalee y la observé dormir tranquilamente. Tan inocente...
Me importó un comino no tener su consentimiento para quedarme a dormir con ella, alcé la sábana, me metí quedando a escasos centímetros de su rostro y al mismo tiempo la cobijé también.
-Tú... ¿Me gustas?- hablé más para mí que para ella.
-¿Puedo ser algo más que tu amigo... después de hacerte tanto daño?- susurré y me di por vencido, besé su frente y apoyé su cabeza en mi pecho.
Ni si quiera yo en todo este tiempo... me he podido responder...
*Lenalee pov*
Moví mis pies, rozando uno con otro, apreté mis ojos un poco y respire hondo. Olía bien... olía muy bien, ese olor, me gustaba mucho.
-Walker...- pronuncié al momento de abrir mis violetas, y encontrarme con el mismo. Ante mí, inhalando y exhalando. Con sus mechones de cabello cayendo en sus mejillas.
Mi respiración se entrecortó y pensé que moriría en ése instante en que lo tenía tan cerca. Tan apacible y tan dulce. Cómo había terminado así con él, no lo sabía, pero sinceramente, no tenía queja alguna, o algo para comentar, ni si quiera podría decirle un gracias o algo parecido. Sólo pude acariciar su rostro y con mis dedos tocar su oreja, simultáneamente tembló un poco, creo que toqué alguna de sus partes erógenas, ya que sus pómulos se tiñeron rosa pálido.
Adoré ése día sin duda alguna.
Después de levantarme, empecé por comer un cereal y empezar con los quehaceres del hogar, barrí durante unos minutos hasta que llegué a la sala y vi el portarretratos de ayer junto con el sobre. Decidí abrirlo...
Y el timbre sonó.
Tenía un presentimiento, no sabía si era bueno o malo... me dirigí hacia allá, toqué la perilla, y la giré.
Cabello rojo, pupila color zafiro, un parche ocultando el derecho. Sólo eso tenía que decir... él era, Lavi.
Se acercó y me abrazó con mucha ternura, yo sonreí, y correspondí suavemente aquél abrazo.
-No entiendo... ¿Qué haces aquí tan de repente?- le dije separándome de él.
-¿Pero qué dices Lena?, te envíe una postal ¿No la leíste?- arqueó la ceja.
-Pues... te diré... estaba a punto de- sonreí nerviosa.
-Pero... ¿Qué pasó?- su semblante cambió de repente a uno preocupado... creo que ya sabía lo que diría... con la palma de su mano acarició las hebras de cabello y después mi mejilla izquierda.
-Era hermoso largo... no tenías que hacerlo-
-Sí, tenía que-
-¿Lenalee?- cierto peliblanco bajaba las escaleras tallándose un ojo.
-Allen ¿Qué pasa?-
Se detuvo cuando me vio, más bien cuando vio a Lavi acariciando mi rostro, entrecerró la mirada, un gesto que no entendí.
-¿Quién es él? no sabía que tenías novio, Lena- apartó su mano y rio.
-Ah no es mi novio, es sólo, un amigo- llevé mi mirada a un lugar que no fuera el pelirrojo.
-Sí, se ve que son amigos muy cercanos, j aja ja-
-¡Calla baka-usagi!- exploté en vergüenza.
-¡Hey! ¡Sólo Yuu puede llamarme así!-
-¿Yuu? ¿Dónde está él? ¿Está bien?- lo agarré de los hombros y agité, desesperada.
-Se encuentra en el extranjero, y supongo que está bien, él puede cuidarse solo... espera... ¿Qué hora es? Se me hace tarde... Lo siento, debo irme a una sesión fotográfica, nos veremos pronto, cuídense, los dos- sonrió de oreja a oreja, una sonrisa picarona que pude entender muy bien. Supongo que ya no tendré que leer aquella carta que envió...
-¡Deberías cerrar la boca, Lavi! Bye- cerré de un portazo y bufé por sus recientes bromitas, luego sonreí, me hacía bien verlo. Empecé a caminar para seguir con el quehacer, olvidándome de Allen por completo, cuando tomé la escoba, unos brazos rodearon mi cuello y cabello blanco se veía entre mis mechones cerca de la oreja, su respiración golpeaba con mi cuello desnudo y algo recorría mi columna vertebral por el reciente contacto físico.
-A...Allen ¿Qué pasa?- volví a preguntar.
-Ummh... ¿No te sientes bien? ¿No te dejé dormir?- negó con la cabeza, pero no dijo absolutamente nada. Si le hubiera dolido el estómago, ya me lo hubiera dicho... pero no era así. Allí se quedó él durante un rato, y yo no dije nada.
Fin flashback
Mi última noche, antes de entrar a un nuevo año escolar. Sólo espero que me toque de nuevo con Miranda, es una buena chica con algunos problemas, pero la entiendo. Acostada en mi cama, sin poder conciliar el sueño, no sé en qué más pensar, creo que mi flequillo ya está un poco largo también... necesito cortarlo, sino, ya no veré nada. Giré hacia la otra almohada, y tuve la suerte de que oliera a Walker... cerré mis ojos, y de la nada los brazos de Morfeo, me atraparon.
Un nuevo año escolar, debo buscar en cual salón me tocó; tras buscar y encontrar mi nombre, saber que estoy de nuevo con Miranda, había escuchado por los pasillos que un chico nuevo, se había transferido, sólo... tenía un poco de curiosidad... pero tendría que buscarlo porque era de tercer año, como Allen. Allen...
Aproveché que después de la ceremonia de apertura, el profesor no había llegado y fui a la zona de los terceros, busqué y busqué, la cabellera blanca... ¡Ahí está! Espera... parece ¿Enojado...? ¿Sorprendido? ¿Qué tanto mira allá en frente? Perseguí el punto a donde iba su vista y, me encontré con lo menos esperado...
¡Lavi Bookman! Con el mismo uniforme que Allen, haciendo su presentación frente al grupo...
-Lenalee-chan... ¿Qué te trae por acá?-
-¿Tiky-sensei...? ah... lo siento mucho, creo que me perdí-
-Oh vamos, ya tienes un año aquí, pero bueno... te guiaré...- me tomó del hombro y fui llevada de regreso a mi salón de clases...
En el receso, traté de buscar a Allen a toda costa, caminaba por los pasillos llenos de estudiantes, miraba a cualquier parte y... nada.
Pero ¿Qué pasa? Es el primer día y no lo encuentro... corrí hacia las bancas donde solía comer. Iba directamente hacia frente de ese lugar, y ahí estaba él... ¡Ahí estaba! Estaba...
¿Por qué estás así?
¿Qué pasa?
¿En qué piensas...?
Entonces...
-Oye mira, es Walker, oí que Road lo dejó, se ve que sí le dolió-
-Sí, eso parece, pobrecito-
Las chicas siguieron caminando por un costado mío y yo...
-¿Así que es eso...?- escuché que había una alta probabilidad de que la Kamelot fuera transferida a otro lugar, o que regresaría en una semana por ciertos trámites personales.
¿Te muestras apagado porque no está...?
Entonces tú levantas la cabeza... y sonríes ¿Con dolor?
Tu sonrisa llena de color mi mundo... sin importar la manera en que lo hagas...
¡Muchísimas gracias por leer!
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