CAPITULO 23
A UN PASO DEL COMPROMISO OFICIAL
(Pov Xinia)
Joder que acababa de pasar... maldita sea. ¿Qué me había hecho.? Respiré hondo y me tapé con las sábanas de la cama. ¿Por qué se había ido?.
Cerré los ojos intentando dormir pero no podía.
Así que esperé a que amaneciese. Cuando el sol se puso me metí en la ducha y me puse algo de ropa. Al salir mi madre me estaba esperando con una vaso de leche y un par de magdalenas.
-¿Qué pasa?-.
-Felicidades hija-.
-¿Felicidades?-.
-Sí, Hakon e pidió tu mano a tu padre-.
-¿Cómo?-.
-Sí, entró y dijo que se casaría contigo- dijo mi padre mientras abrazaba por detrás a mi madre-
-¿Cuando?- pregunté sin saber que más decir-.
-Pues eso lo tienes que hablar con él, esta mañana vino y dejó estas entradas aquí, al parecer te ha invitado a uno de sus conciertos, allí podéis hablarlo-.
-¿Me dejarás ir?-.
-Ahora es diferente, tu eres su responsabilidad-.
-Gracias- dije y caminé por el pasillo hasta las escaleras, al bajarlas vi a Blasco-.
Mierda, miré al suelo intentando hacerme la loca.
-Xinia- dijo con voz ronca-.
Me giré para encararlo.
-Creo que harás muy feliz a Hakon-.
-Siento lo de ayer, nada de eso iba enserio-.
-Se que no iba en serio, lo hiciste para fastidiar a Jackson y se lo merece-.
-¿Qué haces aquí?-.
-Vengo a terapia con Atenea-.
-¿Por qué vienes a terapia?-.
"No aprenderás a tener la boca cerrada..."-.
-Porque lo necesito- dijo sin más y entró en el estudio de mi madre-.
-Con que ya estás comprometida con Jackson- dijo mi hermano-.
-Más o menos... no lo sé-.
-Anoche estuvo aquí ¿verdad?-.
-Porque lo dices-.
-Porque si... estás sonriendo y solo te he visto hacerlo tres veces en mi vida-.
-No digas nada-.
-Desde cuando digo algo-.
-No lo sé- murmuré y me fui-.
Necesitaba dar una vuelta.
(Pov Duque)
Entonces estaba todo aclarado, Xinia volvía más loco que nunca,Xinia se casaba con el guitarrista y yo comenzaba la terapia con Atenea nuevamente.
Muchos cambios en muy poco tiempo.
Respiré hondo y fumé mi cigarrillo mientras veía como los criados montaban una especie de comida cerca del cementerio Casannova. Era el cumpleaños de mi madre y lo celebraríamos como todos los años. Por estas fechas era cuando más hecho polvo me sentía pero hice caso omiso a mis sentimientos y puse orden, algo que se me daba muy bien.
-Mañana- le dije a Xinia-.
-Mañana se lo pediré-.
-¿Y la boda será?-.
-Será cuando ella quiera que sea-.
-La semana siguiente- sentencié-.
Nadie dijo nada.
-¿Ella sigue siendo virgen?- pregunté sin más-.
-Eso no te importa-.
-Si me importa, necesito saberlo para poder hacer algo bien, o para no hacerlo-.
-¿Algo bien?-.
-Si no es virgen haremos un casamiento más precipitado para evitar rumores-.
-Yo no la he tocado- dijo y parecía sincero-.
-¿La quieres?-.
-Si-.
-Es algo complicado esto de ser el tío de la novia...-.
-Yo creo que es el papel más sencillo-.
-Pues no lo es- le miré-.
-He visto que tenéis un nuevo visitante-.
-Si-.
-¿Y es inofensivo?- preguntó-.
-Con los miembros de la familia si-.
-¿Cómo se llamaba?-.
-Hannival-.
-Me preocupa que esté cerca de Xinia-.
-Vamos, ¿te pondrás de esa manera? Si alguna mujer de esta familia no necesita protección esa es xinia-.
-¿Porque lo dices?-.
-Siendo ya una niña pequeña pegaba tiros con armas de fuego.
-Ella es especial-.
-Sí, no se a quien ha salido-.
Y era la pura verdad... esa niña no se parecía a nadie.
