POV Edward
Maldita Tanya, maldito Dimitri, todo esto es su culpa, no entiendo exactamente qué es lo que le paso a Bella, pero estoy consciente que no fue nada agradable.
Flashback.
Edward – la voz de Tanya hizo que me parara en seco.
¿Qué es lo que quieres ahora? – estaba tratando de que mi voz no se escuchara molesta, pero por supuesto fue algo que no logre conseguir.
Creo que esto es algo de lo que te conviene – tenía una sonrisa burlona en el rostro – se trata de Swan – medio gruño.
¿Qué es lo que pasa? – mi voz se alteró y creo que ella lo noto.
Vaya, sí que estas interesado en esa mosquita muerta – cerro los puños fuertemente – imagino no sabes quién es Dimitri verdad – más que una pregunta era una afirmación – por la cara que pones sé que es así – me explico.
¿De qué rayos me estás hablando? – no tenía la paciencia necesaria para sus jueguitos.
Dimitri está de vuelta y eso tiene algo que ver con tu querida Swan – eso ya me lo había dicho.
No le das tantas vueltas al asunto y dímelo ya de una buena vez – fruncí el ceño.
Oh mi querido Eddy – como detestaba que me hablara así – creo que esto no va a ser nada fácil así, no con mi primo cerca de ella, otra vez – y se fue dejándome desconcertado, pero eso si con una carcajada a rienda suelta, dejando en claro la burla y el veneno que destilaba siempre cada que se refería a Bella.
Fin del Flashback.
¿Te encuentras bien Edward? – no le entendía a que se refería pero al seguir su mirada me di cuenta que estaba aferrando mis manos al volante.
Claro – cuando afloje el agarre de mis manos me dolió un poco.
¿En que estabas pensando? – la mire por unos segundos y se ruborizo – lo siento – bajo la mirada – no tienes por qué decírmelo.
Te lo diré – se sorprendió un poco, lo note en su mirada – pero será hasta que lleguemos a nuestro destino.
Bien – asintió.
Durante el trayecto ambos íbamos callados y creo que ella se sentía incomoda, hasta el aire se sentía denso.
Ya hemos llegado – estacione el auto y baje de inmediato para abrirle la puerta.
POV Bella.
Ya hemos llegado – parpadee sorprendida al ver que dejaba al lado al lado de una acera, buscaba con desesperación algún lugar a donde pudiéramos hablar, ya sea un café o un parque, pero nada de eso había aquí, estábamos casi en la nada.
Vamos – me sorprendí aún más al ver que me estaba tendiendo la mano para ayudarme a bajar del auto, no sé en qué momento fue que bajo, pero sin rechistar tome de su mano y salí del auto.
Y… - no sabía cómo decírselo.
¿Sí? – me animo a continuar.
¿A dónde vamos? – volví a fijar mi vista para ver si de pura, casualidad me encontraba con algo más que no fuera un denso bosque a sus espaldas, pero definitivamente no había nada, nada que no fuera vegetación.
Ya lo veras – sonrió de medio lado – por aquí – me indico el camino y lo que vi me aterro.
No pensaras que yo atraviese el bosque ¿Verdad? – la nota de duda en mi voz hizo que se detuviera en seco.
No será muy largo lo prometo – a pesar de todo creía en la promesa que me había hecho – además creo que te agradara el lugar a donde nos dirigimos.
Eso espero – susurre, pero no sobre si me llego a escuchar o no.
Mientras más nos adentrábamos en el bosque frondoso más posibilidades tenia de tropezar y por supuesto, de caerme, es por eso que mi vista estaba enfocada en el suelo que pisaba, dejando de lado los nervios que sentía al estar caminando al lado de Edward y por supuesto, la mirada penetrante que sentía que me estaba dirigiendo.
Está sonando tu teléfono – me sobresalte un poco al escuchar su voz.
Oh es verdad – procure sacarlo lo antes posible – Es Alice – susurre.
¿No vas a contestar? – me pregunto.
Claro – más perpleja que antes tome la llamada.
¿Se puede saber en dónde rayos estas? – tuve que alejar de mi oreja el celular, porque estaba segura que si lo seguía sosteniendo a esa altura me podría quedar sorda.
Tranquila – trate de calmarla.
¿Cómo rayos me dices que me tranquilice si no estás en el instituto? – su tono de voz se iba elevando un poco más, acaso ¿no se le acabara la energía para seguir como si nada?
Tranquilízate estoy bien – Edward me observaba detenidamente, no sé ni en qué momento fue que nos detuvimos.
¿En dónde estás? – al fin, su voz iba disminuyendo, al grado de ser el tono "normal" que utilizaba al hablar.
No sé – me mordí el labio inferior.
¿Qué? – de nuevo aleje el celular.
Estoy con Edward – fue lo único que se me ocurrió decirle para que estuviera más "tranquila"
Bueno, así cambia la cosa – hasta me sorprendí que no me gritara una vez más – ¿Qué fue lo que dijiste? – claro, Alice no va a cambiar, pero no me importa porque así la quiero.
Lo que oíste – no quise repetirlo porque estaba completamente segura que Edward seguía prestando atención a cada uno de los movimientos que estaba realizando y por supuesto, mi rostro ahora mismo estaba más rojo que de costumbre, cosa que solo sucede cuando estoy cerca de él – tengo que colgarte, nos vemos mañana en el instituto – le avise antes de cortar la llamada.
Sé que ha estado Dimitri aquí – su voz se escuchaba extremadamente preocupada.
Lo he visto – no me quedo más remedio que admitirlo – pero no te preocupes estoy bien – trate de arreglarlo, pero no logre persuadirla.
No te dejare sola, y lo sabes – asentí, sabía que no me estaba viendo pero aun así las palabras no me salían.
Lo sé y gracias – estaba segura que mi labio iba a sangrar por la fuerte presión que ejercían mis dientes al morderlo – tengo que colgarte, porque ahora mismo se está cortando la señal – Edward alzo la ceja, como si estuviera cuestionándome lo que estaba pasando.
Nos vemos Bella – y así sin más, la llamada termine.
Continuemos – fue lo que me dijo Edward al ver que terminaba con mi llamada.
Si – asentí.
El trayecto fue un poco más rápido, no me preocupaba por el instituto porque era semana de exámenes, eso quería decir que ya se estaba aproximando el tan aclamado evento que pusieron en marcha las chicas, no era algo que me quitara el sueño porque no me interesaba, estaba más nerviosa porque justo antes de que llegáramos a presentar el examen Alice y Rose se encargaron de entregar las cartas.
¿Te sientes bien? – Su pregunta hizo que me sobresaltara – estas un poco pálida – Edward estaba frunciendo el ceño.
S-si – trague saliva para que mi voz se escuchara alta y clara – estoy bien – al parecer no lo convencí porque me observo un poco más de lo necesario, al final suspiro.
De acuerdo – se encogió de hombros – ya estamos por llegar, estoy seguro que no falta mucho para eso.
Y tenía razón, como mucho nos tardamos diez minutos en llegar y de verdad que me sorprendí al ver al lugar al que me llevo, era realmente hermoso y de verdad que no tenía palabras para poder describir ese lugar y las pocas que se me venían a la mente no le hacían justicia a lo que mis ojos estaban observando, por ese momento se me olvido lo que estaba al lado de Edward, pero por ningún motivo la belleza de ese lugar estaba eclipsando la propia de Edward, creo que era una combinación perfecta, ese lugar hacia que resplandeciera aún más, por unos segundos, más de los necesarios, me quede sin habla y eso lo noto Edward, porque me estuvo observando detenidamente alzando una ceja.
Y – su voz me llego de repente – ¿Qué es lo que te parece? – ¿Era enserio?, me está pidiendo que "describa" este lugar, no, por supuesto que no, eso es imposible.
Es – aun no encontraba una palabra para hacerlo, me estaba devanando los sesos pero ni aun así – es más que hermoso, no sé qué más decir, no puedo, yo no – las palabras se me atoraron y es que no era para menos este lugar era impresionante.
¿Te gusta? – me dedico una sonrisa torcida, mi favorita.
Claro que si – la euforia estaba incrementando dentro de mí, pero justo en ese momento sentía que algo no iba bien, y no sabía exactamente que era – claro que me gusta – pero a pesar de que lo estaba aceptando, algo dentro de mí me decía que no me había traído solo para contemplar la belleza inigualable de este lugar, algo más quería pero no sabía que, y si lo sabía no estaba completamente segura de poder asimilarlo.
Tenemos que hablar – esto era, no sé de qué quería hablar, bueno si lo sabía, pero no entendía que es lo que él ganaba con saberlo, un retortijón en mi estómago se hizo presente, ¿Qué es lo que querrá saber? Y bueno, eso no era la pregunta importante, pero si una de las que me estaban inquietando ¿Y porque quería saberlo?
¿Sobre qué? – me arme de valor para hablarle.
Tú sabes perfectamente sobre que – claro que lo sabía, pero necesitaba tiempo, tiempo para escoger las palabras necesarias para hacerlo.
Claro – asentí, pero aun así no le dije anda, estaba esperando a que él comenzara con las preguntas, porque estaba segura que tenía preparada una lista mental de lo que quería saber.
¿Quién es Dimitri? – vaya eso sí que no me lo esperaba, quiero decir, como es que sabe su nombre, me pregunto si es que él tendrá alguna relación con él, y si fuera así, ¿Qué es lo que voy hacer?, ¿Será su amigo?, no, no lo creo, pero cuál es la relación o el vínculo que los une, ¿Por qué sabe de él?
¿Cómo lo sabes? – no me quedo más remedio que preguntárselo directamente.
Eso es lo de menos – le restó importancia a mi pregunta – solo quiero saber quién es él y porque te está buscando – eso sí que me sorprendió aún más que la pregunta anterior, ¿Cómo sabia Edward, que él me estaba buscando?
Bueno – no le veía el sentido de decírselo – ¿Por qué quieres saberlo? – la cara que puso fue todo un poema, son de esos momentos en los que quisieras tener una cámara para poder tenerlo como recuerdo.
Y-yo, so-so-lo – esta era la primera vez que veía que el gran Edward Cullen estaba tartamudeando en frente de una chica y eso era realmente sorprendente, estaba segura que si se lo decía a Alice o a Rose no me lo creerían, porque eso ni en mis más locos sueños pasaba – yo tengo mis razones – carraspeo un poco – creo que Tanya aún sigue con la intención de hacerte algo.
¿Tanya? – ¿que tenía que ver Tanya con Dimitri?
Así es, al parecer creo que son primos o algo así – lo que me dijo me dejo perpleja e involuntariamente lagrimas corrían por mis mejillas sin mi consentimiento.
¿Por qué lloras? – las palabras no me salían, ¿Por qué lloro?, esa es una gran pregunta, no, no es porque lo quiera, es porque aún me duele lo que me hizo, aún sigue presente la burla que me provoco caer en un estado de depresión, ahora entiendo porque lo hizo, pero aun no conocía a Tanya, creo que eso ya es de familia, lo que más me sorprendió fue que Edward me tomo entre sus brazos, una vez más y me acuno en su pecho – no pasa nada, tranquila – eran sus palabras de consuelo, pero no podía, me estaba molestando conmigo misma por ser tan débil frente a él, ¿Por qué siempre que estaba a su lado lloraba?, no era porque él me hiciera daño, pero siempre me entraba esa etapa de nervios que me hacía llorar, justo como en este momento, como contarle a él, y porque sentía esta necesidad de decírselo a él.
Cuando conocí a Dimitri – Edward se sobresaltó al escucharme hablar.
POV Jasper.
¿A dónde fue Edward? – por más que lo estuviéramos buscando ni sus luces por parte de él.
No lo sé Emmett – él se encogió de hombros.
¿No tenía examen de historia? – me pregunto.
Sí, pero cuando estaba regresando al salón me lo encontré en el camino algo alterado, no me dijo que le había pasado – eso sí que era raro.
Tal vez fuera por el examen – podría, pero estaba seguro que no era eso.
Yo no creo que fuera por el examen, era por otra cosa – Emmett fijo su vista detrás de mí, no tenía que voltear para saber qué era lo que había logrado captar su atención – cierra la boca que se te va a salir la baba – era muy gracioso ver qué cara ponía Emmett al ver a Rosalie, pero estaba seguro que quizás yo también pusiera esa cara, cada que viera a Alice.
¿Qué fue lo que te dijo? – esa era la voz de Rosalie.
Me dijo que no me preocupara que estaba bien – Alice se escuchaba algo alterada.
¿Solo eso? – y ni qué decir de Rosalie.
Bella me dijo que ya sabía de su llegada – hizo una pausa – lo que no me dijo fue a donde fue – Bella no estaba, al igual que Edward, eso cabe la posibilidad de que ellos estén juntos, pero ¿Por qué?
Oye tú – la voz de Rosalie se escuchaba más cerca y por algún motivo el rostro de Emmett se sonrojo un poco, eso quería decir que ella estaba más cerca de nosotros – Whitlock – ¿Me estaba hablando a mí?
Hale – era demasiado formal hablarnos por nuestros apellidos, pero supongo que era normal porque ni siquiera nos hablábamos y cuando lo hacíamos era solo por trabajos de clase o por cortesía, como en este momento.
¿Dónde está Cullen? – eso sí que era raro, ella nunca pregunta por Edward y creo que Emmett también lo noto porque la estaba observando más de la cuenta.
¿Para qué quieres saberlo? – Emmett se adelantó a mi pregunta, pude atisbar un pequeño rubor que iba creciendo en Rosalie.
No encontramos a Bella – fue en ese momento que me percaté de que Alice estaba detrás de Rosalie – y lo que nos dijo fue que estaba con Edward.
¿Edward esta con Bella? – pregunto Emmett más tranquilo.
Así es, y como ustedes son sus amigos pensé que sabrían en donde estaba y así nos podrían decir en donde podremos encontrar a bella – estaba hablando muy deprisa que tarde unos segundos más en procesar la información que nos estaba dando, así que era verdad que Edward estaba con Bella, pero sigo sin saber porque esta con ella.
Estamos igual que ustedes – me encogí de hombros – no sabemos nada de Edward y mucho menos de bella desde que salieron del examen de Historia.
Maldición, estamos otra vez en cero – ambas suspiraron con cansancio.
Pero no tienen de que preocuparse, Edward no le va hacer nada malo a Bella – ellas se miraron entre si y sonrieron.
Eso es lo que menos nos preocupa en estos momentos – su rostro cambio tan repentinamente – pero de todas maneras gracias – Alice me sonrió y en ese momento me olvide de todo lo que estaba a mi alrededor, todo, hasta que la voz de Emmett hizo que regresara de nuevo.
Cierra la boca que se te cae la baba – claro que ese comentario no me sorprendió viniendo de parte de él.
Tenemos que regresar a clases – Emmett puso cara de aburrimiento.
No quiero – se quejó como un niño chiquito – ¿Por qué Edward no está aquí?
Porque Edward va bien en todas las materias – antes de decir algo más me corrigió.
En historia no – eso era verdad.
Sí, pero tú tienes que aprobar tus exámenes – no era un secreto el saber que Emmett no le gustaba el estudio – porque si no lo haces, ya sabes que corres el riesgo de que el entrenador te llegue a sacar del equipo – por obviedad ese era el punto débil de él.
Ni lo menciones – su rostro reflejaba un verdadero susto – que no quiero que eso llegue a suceder.
Ya, pero si no te pones al corriente con todas tus materias sabrás que eso sucederá de cualquier modo – siempre tenía la suerte de pasar sus exámenes, pero esta vez ni si quiera había hecho un esfuerzo por abrir un libro.
Mi querido Jasper – ya sabía yo por donde iba todo esto – ¿Sabes qué? – ni me quería imaginar que es lo que tenía en mente en estos momentos, la última vez que paso exactamente lo mismo se le ocurrió la brillante idea de sobornar a los profesores, por suerte no lo hizo o cuando quería que me hiciera pasar por el para hacer sus exámenes, Emmett tiene cada idea que no me sorprendería en estos momentos si se le llegase a ocurrir algo como esto justo ahora.
¿Qué? – sus ojos mostraban la diversión que lo caracterizaba.
Te tengo a ti – ¿Qué ha dicho?, no logro comprender que es lo que quiere decir, a donde quiere llegar con todo esto.
¿Y? – estaba esperando a que continuara para saber a lo que me atenía en estos momentos.
¿Qué no es obvio? – me pregunto.
Creo que por esta ocasión no logro comprender que es lo que quieres – él esbozo una sonrisa.
Que tú me vas ayudar a estudiar – eso sí que no me lo esperaba.
¿Qué es lo que estás diciendo? – eso logro sacarle una carcajada.
Lo que oíste, tú me vas ayudar – me repitió.
Lo sé, y te entendí pero ¿Por qué? – eso sí que era algo nuevo viendo de él.
Bueno, quiero terminar el año bien y así poder impresionarla – ya sabía a quién se refería.
Te ayudare con ello – eso hizo que se enganchara su enorme sonrisa y dejando entre ver sus hoyuelos que hacía que se viera más chico de lo que realmente es – pero tienes que prometerme que tú le vas a echar ganas en todo y vas hacer todo lo que yo te digo.
Trato hecho – ambos nos tomamos de las manos y nos fuimos dejando a todos los que estaban a nuestro alrededor sorprendidos.
POV Alice.
¿Qué es lo que vamos hacer? – a unos pasos de nosotros se encontraban Emmett y Jasper, aun no podía creer que nos animáramos a hablarles, fue un gran avance de eso no hay duda, pero lo que más me preocupa en estos momentos es Bella.
No lo sé – y Rosalie también estaba igual que yo, a pesar de saber que se encuentra con Edward sé que en cualquier momento ella volverá a estar sola en los pasillos de la escuela.
¿Qué es lo que estará haciendo él aquí? – lance una pregunta al aire porque sabía que ni Rosalie ni yo sabíamos la respuesta.
Alice, Rose – una voz masculina se escuchaba detrás nuestro.
Tú – Rosalie escupió con veneno – ¿Se puede saber qué demonios haces aquí? – claro que yo no la iba a detener, si por mi fuera ahorita mismo estaría en el suelo pidiendo perdón por todo lo que le había hecho a Bella.
Cálmate Rose – sonrió con arrogancia – después de no vernos por dos años, es así como me tratas – ese chico sí que era un sínico – vaya Rose, a pesar de ser amigos.
¿Amigos? – Eso sí que ya no lo podía soportar - ¿Somos amigos? – ahora mi voz era la que se estaba elevando.
Claro que lo somos – nos sonrió como si nada hubiera pasado.
¿Estas consciente de lo que estás diciendo? – pregunte un poco más relajada.
Claro que si – se nos acercó un poco más – claro que somos amigos.
Note me acerques – eso hizo que retrocediera un poco – no quiero que me toques y mucho menos que me hables.
¿Por qué? – Sonrió un poco – ¿por lo que sucedió con Bella?
¿Y todavía lo dices así como si nada hubiera pasado? – le pregunte.
Eso no tiene por qué afectar nuestra relación Alice – eso sí que era el colmo.
Dimitri – la voz acatarrienta de Jessica hizo que él se girara para verla.
¿Qué pasa preciosa? – su tono arrogante irritaba demasiado.
Te están buscando – soltó una sonrisita tonta, algo tan típico en ella – ¿Las conoces? – pregunto al vernos.
Claro que sí, somos unos viejos amigos – y se fue con ella no sin antes volvernos a sonreír como si nada hubiera pasado – por cierto – giro la cabeza para observarnos – mándenle mis saludos a mi querida Bella.
Eres un idiota – le grito Rosalie antes de que desapareciera junto con Jessica.
¿Qué vamos hacer?, ¿Por qué él está aquí? – maldición, ni yo misma sabía que era lo que quería él aquí, y porque tenía que regresar, justo en este momento cuando Bella ya estaba comenzando a superar lo sucedido.
Tenemos que buscarla – le dije a Rose – bueno en este momento no, porque no sabemos a dónde la habrá llevado Edward.
¿Qué crees que estén haciendo en este momento? – Levantando las cejas – bueno, sea lo que sea espero que se la estén pasando bien y que por supuesto Edward la esté respetando, porque si no ya vera como soy cuando me enojo.
Bien dicho Rose – ambas juntamos las manos – ¿A dónde vamos? – le pregunte al ver que ella comenzaba a caminar.
A dejarle la carta a Emmett – me guiño el ojo, eso es cierto, con las prisas de los exámenes no hemos terminado de entregar las cartas, claro que Jasper y Edward ya tienen la suya pero el único que falta es Emmett y esa por obviedad me corresponde a mí entregársela.
¿La traes tú? – era una pregunta fuera de lugar porque ya sabía la respuesta.
Por supuesto – y me sonrió antes de perderse entre la multitud de chicos que se encontraban por ahí.
¿En dónde crees que este en este momento? – eso sí que no lo sabía.
Lo más seguro es que este con el entrenador – se encogió de hombros – ya sabes, por lo de sus calificaciones – Emmett es una gran estrella para el juego y para la diversión, las fiestas y cosas así, pero a lo que se refiere al estudio, es todo un caos, no sé cómo ha logrado sobrevivir hasta este grado de instituto, bueno si lo sé, Jasper y Edward son todo lo contrario a él y ellos son los que le ayudan a Emmett en situaciones como esta.
¿Exámenes de nuevo? – pregunte a lo que ella solo atino a suspirar.
Así es, así lo que más probable es que este con el entrenador y este mismo le esté dando el sermón de siempre – el sermón consistía en que si Emmett no lograba pasar sus materias aunque sea con una calificación baja, que en este caso es seis, será sacado del equipo y no creo que eso le guste mucho a Emmett, es por eso que cada que hay evaluaciones desaparece por algún tiempo para poder "estudiar" algo de lo que no hico en todo el tiempo anterior.
Bueno esperemos que todo le salga bien – ambas nos dirigimos a lo que es el gimnasio y esperamos fuera de los vestidores porque ni siquiera somos capaces de entrar en ese reducido cuarto llego de sudor y muchos hombres semidesnudos saliendo de las duchas. No se por cuánto tiempo estuvimos esperando a que por fin Emmett se apareciera pero juro que casi me caigo al ver que Emmett salía, pero no solo él, sino que también venia Jasper y sin camisa, son unos vanidosos, eso lo sé, pero eso no quita que se me salga el corazón, literalmente, cada que lo veo, si cuando está completamente vestido varias de las chicas susurran cuando pasa a su lado ya no me quiero ni imaginar que es lo que sucederá si es que esas descerebradas lo llegan a ver así como esta.
Emmett – trato de cubrir con todas mis fuerzas el sonrojo que aclama asomarse a como de lugar – vengo a entregarte tus cartas – no es raro ver que Emmett este sonriendo arrogantemente y también resisto la tentación de girar la cabeza para saber qué es lo que lo tiene tan entretenido como para no hacerme caso – Emmett – elevo un poco más de lo normal mi voz.
Si, lo siento – al darme vuelta para pedirle las cartas a Rose me doy cuenta que varias chicas se encuentran ahí viendo embobadas a Emmett y a Jasper y que ellos solo están sonriendo como idiotas al tener la presencia de ellas.
Espero que la presencia de estas féminas no te distraiga demasiado Señor McCarty – las chicas que estaban justo detrás de mí soltaron un bufido de exasperación pero eso fue algo que no me importo en lo más mínimo, menos teniendo en cuenta al ver como ese par de… no quiero ni nombrarlo estaban casi, disfrutando de la atención que tenían de ellas porque de una cosa si estoy segura, también tienen su lado arrogante, ese en el que desean tener la atención de todas las chicas, algo ya tan típico de ellos.
No lo será Brandon – sonrió como si nada.
De acuerdo – le dedique mi mejor sonrisa – nos vemos después Emmett – eso sí que lo dejo perplejo, puedo apostar a que fue por el modo en cómo me comporte con él, al llamarlo primero por su nombre de pila y después por su apellido – no querrás que te saquen del equipo ¿Verdad? – eso sí que ya era pasarse pero por ver la cara perpleja que ponían ambos me gusto arriesgarme a decírselo.
¿Cómo lo sabes? – me grito después de un largo lapso.
Tengo mis contactos – lo pensé por un poco más y di vuelta solo un poco para que pudiera decirle mis últimas palabras – la verdad, te seré sincera – estaba esperando impacientemente mi respuesta – es que eso ya todo el instituto lo sabe, y además, recuerda que vamos en el mismo salón y por ende compartimos unas cuantas clases, así que ya no es raro para mi saberlo – le giñe un ojo antes de volver a retirarme, ahora si dejándolos a todos perplejos por lo que les había dicho y probablemente porque esta era la primera vez que tenía una "Conversación" más larga de lo que la cortesía requería.
Realmente me sorprendiste con eso Alice – Rosalie soltó la carcajada y se giró para ver de nuevo la cara que tenía Emmett y ni que se diga de Jasper – de verdad – hizo una pausa para tomar aire, ya que ni podía hablar bien – no pensé que lo hicieras pero me dio gusto escucharlo – y ambas nos comenzamos a reír como hace tiempo no lo hacíamos – todo está perfecto, pero sigue faltando nuestra pequeña Bella.
Ella está bien – lo que estaba diciendo era más para convencerme a mí misma que a Rosalie – ella está bien – repetí – esta con Edward y sé que Edward no será capaz de hacerle algo y sabes que yo nunca me equivoco en lo que digo.
Pero no sabemos cuáles son las intenciones que tiene Edward con Bella – eso era verdad, Edward al ser uno de los chicos más cotizados de todo el instituto es el que con más chicas ha salido y ni que se diga de las que han pasado por su cama, bueno, son solo rumores sobre lo último.
Pero sabes que nunca me he equivocado en algo de lo que yo he dicho – eso si que era verdad.
¿Estas segura? – me pregunto con una súplica en los ojos.
Mucho muy segura – le prometí.
POV Emmett
¿Me puedes explicar que fue lo que me dijo Alice? – Jasper estaba igual de sorprendido que yo y eso era decir mucho.
No tengo ni idea, creeme que estoy sorprendido por lo que dijo – parpadeo un par de veces antes de continuar hablando – quiero decir no esperaba que ella te dirigiera más palabras de lo que estamos acostumbrados a escuchar de ellas – Jasper tiene razón, también me sorprendió pero eso es algo de lo que me doy cuenta hasta ahora.
Pensándolo bien, creo que ella también se sorprendió un poco al vernos salir así – ambos sonreímos.
Pero no fue porque quisiéramos hacerlo, ya lo sabes – me dijo.
Si claro, es porque se nos olvidaron nuestras camisas en el casillero de Edward – asintió.
Y hablando de Edward, no crees que ya se tardó mucho en regresar al instituto – ¿Por qué se habrá ido?
Sí, pero dices que esta con una tal bella – me encogí de hombros – aunque ni siquiera sé quién es esa chica.
Bella es la amiga de Alice y Rose – ahora que hacia memoria siempre estaba una chico muy tímida al lado de ellas, creo que lo que ella quería es pasar inadvertida por varios, o todos los que se encontraban a su alcance, quizás sea por eso que no la recordaba.
Creo que ya la ubico – su rostro ante mis recuerdos aún sigue un poco borroso, pero por lo demás estoy seguro que si la conozco.
POV Edward.
Cuando conocí a Dimitri – me sobresalte un poco al escucharla hablar, y es que su voz aún se escuchaba un poco quebrada debido al llanto tan repentino que la ataco hace unos minutos.
Si quieres no tienes por qué decirme algo – aunque por dentro estaba que me golpeaba por lo que había dicho, no la quería forzar a nada, claro que quería saber qué relación tenían ellos dos y porque Tanya sabe tanto al respecto, pero creo que este no era el momento para comenzar a presionarla.
Solo necesito acomodar mis ideas – entonces eso quería decir que era un poco largo el relato – te pido que me des cinco minutos.
El tiempo que quieras – aunque sabía que esos cinco minutos iban a ser los más largos de mi vida, solo esperaba que yo no fuera consciente del tiempo, porque si no, sí que estaba muerto, pero de curiosidad.
¿Por qué Edward? – su pregunta hizo que saliera de mis pensamientos.
¿Por qué, que? – a que se refería.
¿Por qué quieres saberlo? – claro que ya me lo había preguntado, pero al igual que hace un momento yo no tenía la respuesta adecuada a esa pregunta.
No lo sé – admití, y ella asintió, teniendo el temor de que no me contara nada de lo que había pasado con ese.
A Dimitri lo conocí hace dos años – y comenzó a relatarme su historia, sintiéndome así satisfecho de que por fin me fuera a decir lo que me estaba inquietando desde el principio.
