POV Bella.

Cuando conocí a Dimitri – comencé con mi relato, claramente pude notar como Edward se sobresaltaba pero no le quería tomar demasiada importancia, sino me iba a desconcentrar.

Si quieres no tienes por qué decirme algo – Era muy lindo de su parte, pero sabía que él se moría de curiosidad por saberlo, y yo sentía que se lo tenía que decir, de alguna u otra manera él me ha ayudado mucho en estos últimos días, y bueno, sería como la manera en como lo "recompensaría", por así decirlo.

Solo necesito acomodar mis ideas –estaba consciente de lo que estaba a punto de decir, pero, solo necesitaba pensar que era lo que le iba a decir– te pido que me des cinco minutos – bueno, pensándolo bien, creo que no hay nada de malo con que él se entere de todo lo que paso.

El tiempo que quieras – sonreí ante sus palabras.

¿Por qué Edward? – la pregunta salió antes de que me diera cuenta, a lo que él se sorprendió, por lo visto lo tome por sorpresa.

¿Por qué, que? – me miro directamente a los ojos, y por un momento perdí el hilo de la conversación, que manteníamos.

¿Por qué quieres saberlo? – se quedó pensando por un buen rato, solo mirándome a los ojos, esmeralda contra chocolate, sentía que todo en mi interior se estaba quebrando y no era por los recuerdos que estaba memorando, sino por esa intensidad con la que me estaba observando.

No lo sé – su respuesta me sorprendió un poco, pero de todas maneras asentí.

A Dimitri lo conocí hace dos años – él me estaba prestando la suficiente atención, y eso era bueno, yo creo – él fue mi primer novio, fue antes de que pues yo llegara a este instituto – recordaba perfectamente cuál fue el motivo del porque me tuve que cambiar de instituto y por ende de casa – llevábamos ya unos meses – sacudí la cabeza para tratar de concentrarme – al principio era muy atento conmigo y cosas así, pero con el paso del tiempo todo se estaba volviendo mucho más raro, no conocía a sus amigos, pero eso fue algo que no me importo puesto que yo pensaba que con el tiempo él me los iba a presentar – solté una risa irónica – pero me di cuenta que no tenía ni la más mínima intención de hacerlo y por supuesto que no conocía a sus padres ni a ningún otro miembro de su familia, si lo hubiera hecho creo que no me hubiera metido con él.

¿Por qué? – la pregunta de Edward hizo que me detuviera de mi relato.

Pues porque es primo de Tanya – lo dije como si fuera lo más obvio del mundo.

Claro que si, a ella y a Alice y por supuesto que a Rose – le sonreí tímidamente.

¿Cómo es posible? – Pregunto – quiero decir – se corrigió – ¿Desde cuándo tú vives aquí en Forks?

Desde hace como dos años – me cohibí al decirlo.

¿Desde cuándo las conocías a ellas? – levanto una ceja.

Desde que tenía como nueve años o sino es que hasta menos – estaba haciendo cálculos mentales, a algo que yo desconocía, y me sonroje un poco, ya que a él también lo había conocido por esas fechas, solo espero que no recuerde lo que le había dicho en la carta días antes – las conocía a ellas porque en vacaciones es cuando venía a visitar a mi padre Charlie.

¿Cómo es que nunca te vi? – susurro, pero no sé si fuera algo que quisiera que yo escuchara, lo único que yo quería decirle es que ya nos conocíamos, pero al final de cuentas calle - ¿Pero tú le hablabas a Tanya?

Al principio así era pero después no sé qué fue lo que le paso que me dejo de hablar, al siguiente verano que vine ella me ignoro completamente y me trato muy mal – Claro que sabía porque me había dejado de hablar, pero eso es algo que él no debe de saber, al menos no aun.

Flashback

Tanya – llegue corriendo con ella para abrazarla, de echo la había extrañado mucho en este tiempo – no sabes cuánto te he extrañado.

¿Qué estás haciendo aquí Swan? – la voz dulce que yo conocía ya no estaba, ahora era más fría y eso me dio un poco de miedo.

Vine a verte porque te extrañe – con forme iba diciendo las palabras, mi voz se estaba convirtiendo en un susurro.

¿Qué es lo que estabas haciendo con ese niño? – me sonroje solo de pensar que ese pequeño niño, más o menos de mi edad, me había ayudado a levantarme y que por supuesto también me había dedicado una sonrisa, que al verlo mi corazón comenzó a latir aceleradamente, eso era algo que yo no comprendía.

Solo me ayudo a levantarme – susurre.

Si no fueras tan tonta nunca te hubieras cruzado con él – sus palabras me hirieron en lo más profundo.

¿Qué está pasando? – la voz cantarina de Alice hizo que me sobresaltara.

No te quiero volver a ver, y ya no me vuelvas hablar – Alice se sorprendió por lo que dijo Tanya, por supuesto que yo me sorprendí aún más.

¿Por qué le estas diciendo eso? – la pequeña figurita de Alice se veía un poco amenazante en esos momentos.

Ella sabe perfectamente que fue lo que me hizo – y así sin más se alejó de nosotras.

¿Estás bien? – no me había dado cuenta que estaba llorando hasta que Alice, delicadamente me seco las lágrimas que brotaban de mis ojos sin mi consentimiento.

Si – no sabía que era lo que le había pasado a Tanya.

¿Qué fue lo que paso? – Rose se acercó a nosotras – ¿Qué tienes Bella?

Tanya la ha tratado muy mal – Rose levanto una ceja – y le dijo que ya no quería que le volviera hablar.

¿No ustedes eran amigas? – me tendió un pañuelo.

Eso mismo creía yo – mi llanto se estaba haciendo cada vez más débil.

¿Qué fue lo que paso para que ella te hablara así? – me condujeron a una banca que se encontraba en ese pequeño parque.

Solo me dijo "Si no fueras tan tonta nunca te hubieras cruzado con él" – fue en ese momento que recordé al niño de cabello cobrizo – Creo que a ella también le gusta el niño de ojos esmeraldas y cabello cobrizo.

¿A quién más le gusta bella? – Alice me dedico una sonrisa traviesa.

No sé – trate de alejar el tema de mí.

No me puedes engañar, sé que te gusta Edward Cullen – eso hizo que me sonrojara un poco – lo sabía.

¿Quién es Edward Cullen? – pregunte inocentemente.

Es el chico que acabas de describir – Rosalie tomo la palabra.

¿Pero cómo saben que es él, si no lo vieron ustedes? – hice un puchero.

Porque es el único chico que conocemos que tiene el cabello de un extraño color cobrizo y además tiene los ojos verdes – Alice se sonrojo un poco.

¿También te gusta a ti? – ella se sorprendió un poco.

¿Edward? – Me pregunto con horror – por supuesto que no – con esas simples palabras me sentí más tranquila – a mí me gusta su amigo Jasper – ahora entendía ese pequeño rubor que se estaba extendiendo por todo su rostro – y Rose le gusta su otro amigo, Emmett.

Alice – la reprendió Rose.

No importa – las interrumpí antes de que empezaran a pelear – no conozco a ninguno de ellos así que no te preocupes Rose.

No es por eso bella – me abrazo – es solo que ellos puede que estén jugando por aquí y hayan escuchado lo que estábamos hablando.

No lo creo – Alice me gano al momento de hablar – ellos ya se han ido, ha venido la señora Cullen por ellos.

Fin del Flashback.

Recuerdo que Alice y Rose nunca estuvieron de acuerdo con "nuestra amistad" – suspire al recordar cómo fue que termino todo – pero creo que fue lo mejor.

¿Entonces Tanya y Dimitri si son primos? – me pregunto.

Claro que sí, cuando me entere fue demasiado tarde, él había jugado conmigo en todo ese tiempo, me hizo creer que me amaba y que yo era la única que le importaba – las lágrimas se estaban atorando en mi garganta - ¿Qué iba a saber yo de eso?, era mi primer novio y no sabía que todo lo que estaba haciendo no era lo "normal" en una relación.

¿Qué fue lo que te hizo bella? – se escuchaba en su voz un poco de dolor, pero no sabía porque.

Me sedujo, recuerdo que ese día me dio de tomar algo que hizo que me sintiera mal, pero después de eso no recuerdo nada – para mí era vergonzoso decirle todo eso, aún sigo con la incertidumbre por lo que sucedió ese día.

¿Te vio-olo? – su pregunta hizo que más lagrimas brotaran de mis ojos.

No lo sé, no lo sé – me abofetee mentalmente por decírselo – no sé y no recuerdo que fue lo que paso ese día, desperté con un terrible dolor de cabeza y además estaba en una cama, que por supuesto no era la mía y solo con mi ropa interior mal puesta, él ya no se encontraba ahí y desde ese día ya no supe nada más de él, hasta ahora que me lo encontré en los pasillos del instituto.

Lo siento – de la nada me tomo entre sus brazos y me consoló, cabe decir que me sentía más protegida ahí, y por un momento olvide todo lo que paso dos años atrás – ¿Qué fue lo que te dijo ahora que se volvieron a ver?

Nada en especial, solo me pregunto que si ya había superado lo que paso entre nosotros – sentí como el agarre de Edward se estaba haciendo más fuerte pero sin llegar a lastimarme – y que si ya lo había perdonado – se quedó callado por un tiempo y después su melodiosa voz volvió a resonar en mi interior.

¿Y lo has perdonado? – al contrario que antes, ahora su voz se escuchaba más dulce.

Lo he hecho – me encogí de hombros – no es bueno guardarle rencor a nadie además, no gano nada con no hacerlo y tampoco puedo regresar el tiempo.

Tienes razón – su respuesta me sorprendió – tienes el corazón demasiado bueno como para guardarle rencor a alguien que ni siquiera se merece que sea nombrado por ti – la intensidad de sus palabras hicieron que me sonrojara un poco – gracias.

¿Por qué? – me sorprendió su respuesta.

Por contármelo, sé que eso no es nada fácil y tú me lo dijiste, gracias por confiar en mi – me sonrió, la misma sonrisa torcida de ese mismo chico que conocí años atrás, ese mismo chico que me ayudo a levantarme.

Es lo mismo que puedo hacer – estaba hipnotizada en su mirada.

¿Por qué? – me regreso mi pregunta.

Me has estado ayudando mucho en estos últimos días – y por supuesto cuando te conocí, claro que esa parte solo me la reserve para mí.

POV Edward.

Lo que me había dicho bella me dejo impactado, como es que una pequeña e indefensa chica paso sola por todo eso, bueno estoy seguro que Alice y por supuesto Rose saben su historia, pero no puedo creer que ese mal nacido de Dimitri se le haya pasado por la cabeza drogarla para abusar de ella, bueno es algo que no sé sabe con exactitud, pero ¿Qué otra cosa podría hacer?, claro que un tipo como él es lo que haría, me hierve la sangre solo de pensar en las barbaridades que pudo hacer con una indefensa bella.

Debido al llanto bella se quedó profundamente dormida en mis brazos, se ve tan adorable así, bueno de cualquier forma lo es, qué más quisiera yo que bella fuera Marie, pero aunque quiero sé que eso no puede ser posible, debo decir que por ambas chicas siento una fuerte atracción, en verdad es que no sé qué es lo que siento por cada una de ellas, sé que Marie es una chica sin rostro, aun, y que quizás no me diga quien es al final de cuentas, pero también esta lo que siento por Isabella, con ella siento la necesidad de protegerla de todos, se ve como una muñequita de porcelana frágil, que con cualquier movimiento brusco ella se va a romper.

No cabe duda que tanto Dimitri como Tanya son tal para cual, no sé quién de ellos dos es más desagradable, ellos sí que no se les puede llamar personas, tienen unos sentimientos demasiado negativos para con bella, bueno, al menos sé que Tanya si los tiene, pero ¿Qué hay de Dimitri?, ¿Qué es lo que quiere de bella?, ¿Por qué regreso?, son muchas preguntas que me están rondando por la cabeza y no tienen respuesta. El sonido de mi celular me saco de mis pensamientos, sin que bella se despertara lo saque de la bolsa de mi pantalón.

¿Qué es lo que pasa? – no me detuve a ver quién era la persona que me estaba llamando.

Hola Edward – hablando del rey de roma, rodee los ojos pero eso era algo que ella no lo podía ver.

¿Qué es lo que quieres Tanya? – mi voz era un susurro, tampoco es que yo quisiera despertar a bella.

¿En dónde estás? – ignoro completamente mi pregunta.

Eso es algo que no te importa – los límites de mi cortesía con ella descendían furiosamente.

Da la casualidad que tampoco Swan está en el instituto – por supuesto que no, ella está en mis brazos justo en ese momento.

No tengo porque darte explicaciones de que es lo que estoy haciendo en estos momentos Tanya – justo en ese momento Bella me estaba llamando en sueños.

Edward – la observe pero seguía dormida – no te vayas – y para reafirmar sus palabras me sostuvo con más fuerza.

¿Quién es ella? – por lo visto Tanya también la escucho – ¿Con quién estas? – me volvió a preguntar.

Ya te dije que eso es algo que no es de tu incumbencia – sonreí como un tonto al ver a Bella – y si no tienes nada más que decirme, que solo estarme reclamando, nos vemos después Tanya – se quedó callada por primera vez, pero por supuesto el gusto no me duro mucho.

Quiero saber en este mismo momento con quien estas Edward – tuve que alejar un poco el celular de mi oreja porque su grito me iba a dejar sordo.

No eres mi madre y mucho menos mi novia para que yo te esté dando explicaciones, solo te voy a pedir un enorme favor – ella se quedó escuchando y no dijo nada.

¿Qué? – ladro.

En tu vida no me vuelvas hablar, si me vez por los pasillos del instituto no me hables, si nos encontramos fuera del instituto, no quiero que me hables, ¿Te quedo claro? – no espere a que me respondiera y así sin más le colgué.

POV Alice.

¿Crees que venga al instituto hoy? – la voz de Rosalie me saco de mis pensamientos.

Claro que sí, sabes que ella no falta por faltar, a menos que la rapte Edward – ambas soltamos una carcajada.

¿De qué se están riendo? – la voz tierna de Bella nos irrumpió.

Hablando del rey de roma – tanto Rosalie como yo la abrazamos – no sabes cuánto te extrañamos ayer.

Yo también – su mirada se perdió en el horizonte.

¿No es muy temprano para que tú llegaras al instituto? – esa pregunta hizo que se sonrojara.

¿En dónde está tu chatarra? – entrecerré los ojos.

Oye, más respeto con mi auto, que bien podría ser el abuelo del tuyo – eso hizo que las tres nos riéramos pero por supuesto, no sirvió de mucho para desviarnos del tema.

¿Y bien jovencita? – Cuando Rose adoptaba ese tono de voz, se escuchaba como toda una madre reprendiendo a su hija por las malas notas en el colegio, o por cualquier otra cosa.

¿Y bien qué? – Bella se veía más sonrojada que de costumbre.

¿En que llegaste? – esta vez le pregunte yo.

Bueno – su mirada la centro en sus dedos que se estaban moviendo nerviosamente – es que no me vine sola – su voz poco a poco se estaba convirtiendo en un susurro.

Eso nos queda claro – Rose y yo compartimos una mirada cómplice.

Edward paso por mí a mi casa y fue con él con quien me vine – eso sí que nos dejó sorprendidas a Rose y a mí.

¿Edward Cullen? – preguntamos al mismo tiempo.

Si, con él – se sonrojo aún más, si es que eso era posible.

¿Fue como una cita? – la pregunta de Rose hizo que bella volviera a bajar la mirada.

No, claro que no – respondió de inmediato – es algo que yo no sabía.

¿Ósea que fue sorpresa para ti? – le pregunte.

Si, bueno, yo iba saliendo para irme ya al instituto, claro que iba a subirme a mi auto – nos dedicó una mirada fulminante – pero me sorprendí al ver un auto plateado en frente de mi casa, por supuesto que de inmediato lo reconocí, iba caminando para llegar a él, cuando de repente se bajó de su auto.

POV Bella.

Flashback.

¿Quisieras venir conmigo al instituto? – su pregunta me tomo por sorpresa, yo pensé que después de lo que le dije ya no querías saber nada más de mí.

Claro – pero mientras dure voy aprovechar cada segundo que pase con él.

Te ves sorprendida – su afirmación hizo que me sonrojara.

Lo estoy – afirme.

¿Por qué? – iba conduciendo muy rápido, lo podía notar por cómo íbamos dejando varios carros y árboles, a una velocidad impresionante.

Pues porque pensé que tú ya no me querías ver, después de lo que te dije ayer – no me atrevía a mirarlo, tenía miedo de su expresión, además de que el ambiente se sentía tenso.

Tonta bella – al final opto por reírse – no sé de donde sacas esas cosas, pero ten por seguro que no me voy alejar de ti por lo que me dijiste – sus palabras hicieron que mi corazón diera un brinco, y por ende que mucha sangre se golpeara en mis mejillas haciendo que me sonrojara – te ves adorable con es bonito color en tus mejillas – lo observe para saber si no estaba bromeando y me regreso la mirada por unos breves segundos, solo para giñarme un ojo, y volver a centrar su atención al parabrisas.

Fin del Flashback.

Eso fue lo que paso – ellas estaban dando brinquitos al escuchar cada una de las palabras.

¿Qué fue lo que hicieron ayer?, ¿A dónde te llevo? – claro que esas preguntas solo pueden venir de Alice.

Solo estábamos platicando y bueno, no sé exactamente a donde me llevo, porque fue un lugar al que no había ido antes – me apresure a decir antes de que me detuvieran.

Eso es un gran avance bella – no dije nada porque aún seguía teniendo mis dudas.

Por fin te encuentro Swan – la voz de Tanya hizo que nos giráramos a verla.

¿Qué es lo que quieres Denali? – mi voz sonó firme y fría.

Solo quería decirte que ni te vayas haciendo ilusiones con Edward – me dedico una sonrisa burlona – que justamente ayer él estaba con una chica y yo la escuche – su rostro se transformó a uno lleno de furia.

¿Cómo a qué hora? – pregunto Alice.

No sé, como a las 11:30 – se encogió de hombros – así que ni te ilusiones querida, él ya tiene otra – y se fue dejándonos sorprendida por lo que nos acababa de decir.

¿A esas horas tú estabas con Edward no? – me pregunto Rose.

Sí, creo que si – no supe ni en qué momento ella le llamo, quizás fue cuando me quede dormida, pero si yo estaba dormida, ¿Cómo es que me escucho? – maldición.

¿Qué pasa bella?, ¿no eras tú? – me pregunto Alice.

Si, era yo, pero no recuerdo que ella le hubiera marcado o él a ella – me estaban mirando sorprendidas – lo que quiero decir, es que me quede dormida, y si ella marco en ese momento, es porque yo estaba hablando en sueños.

¿Y eso qué? – se veían más tranquilas.

¿Cómo que "Y eso que"?, saben que hablo en sueños – ellas no entendían.

No le veo el problema en eso bella – como lo dije, no entienden.

Es que no sé qué fue lo que dije mientras dormía, que tal si dije que yo era Marie – fue ahí cuando ellas realmente entendieron sobre el verdadero "peligro" – o quizás que ya lo conocía y que fui yo la niña que se cayó frente a él, o peor aún, que haya dicho que a ustedes les gusta sus amigos.

¿Es broma verdad? – me pregunto Alice.

No lo sé, sabes que yo no controlo lo que digo en mis sueños – aunque no creo que haya dicho eso último, pero no está de más meterles un poco de incertidumbre y miedo al pensar que así fue.

Por fin te encuentro Bella – la voz de Dimitri hizo que se me helara la piel.

¿Qué estás haciendo aquí? – tenía que enfrentarlo y hacerle ver que ya no era una niñita de la cual se puede aprovechar, al girarme me di cuenta de que él no venía solo, también estaba Félix y Alec.

Bueno, mis amigos quieren conocer a tus amigas – ellos solo sonrieron.

Lástima que eso no se pueda – la voz de Jasper hizo que me sobresaltara, ¿En qué momento llego ahí?

¿Por qué no? – pregunto divertido Dimitri.

Porque ellas son nuestras citas – la voz de Emmett se hizo presente, ¿Dios mío que está pasando?

No me digas pequeña Isabella que tú también tienes una – de la nada sentí que alguien me tomaba por la cintura, iba a darle un buen golpe al que estuviera cerca de mí, pero al girarme me di cuenta de que solo se trataba de Edward, con el ceño fruncido, manteniendo una agarre posesivo en mi cintura.

Claro que sí la tiene – la voz de Edward era fría, como muy pocas veces llegaba a escuchar – y si no sería mucha molestia te pediría de favor que te mantuvieras alejado de ella.

¿Celoso? – Dimitri se estaba divirtiendo en grande.

No, solo que tu presencia no es muy buena que digamos – Edward le dedico una mirada fulminante.

¿Edward? – Genial, lo que faltaba era Tanya – ¿Qué estás haciendo con ella? – su tono de voz se escuchaba molesto.

Lo siento mucho, pero creí haberte dicho algo ayer – y así sin más la volvió a ignorar, ¿Qué fue lo que le dijo?, ¿Por qué la está tratando así?, no es que me moleste, al contrario por mi está bien, pero solo tengo curiosidad por saber qué fue lo que paso, y que fue lo que orillo a Edward a hacer tal cosa.

¿Bella, Alice, Rose?, no sabía que tuvieran una cita – o no, su tono daba a entender que quería detalles de lo que estaba pasando, pero todo rastro de humor se esfumo al ver a Dimitri – Tú, bastardo ¿Qué es lo que estás haciendo aquí? – por supuesto que sorprendió a todos con la forma en cómo se dirigió a él.

¿Cuándo tiempo sin vernos? – sonrió como si se alegrara de verlo.