CAPITULO 26
EL CASAMIENTO
Hakon Pov.
-Me alegro escucharlo Dave -. Le dije mientras terminaba de vestirme.
-Hazla feliz -. Me dijo.
-Eso hare.
-¿No crees que deberías usar un traje?
-Krist -. Lo mire -. Estoy usando un traje.
Ya había pasado un mes, y en este mes, apenas pude verla. Por suerte hoy me casaría con ella, después de un par de entrevistas, y varias portadas en las revistas más conocidas, en las cuales todas decían más o menos lo mismo.
-Eso parece cualquier cosa menos un traje -. Dijo Krist riéndose.
Y podría tener razón, tenía unos jeans desgastados, con una camisa, cortaba y una chaqueta.
-Estoy perfecto -. Dije sonriendo.
Los dos comenzaron a reírse.
Mi charla con Dave no duro mucho, pero si fue precisa. Me casaría con Xinia, y si el, intentaba algo con ella me olvidaría de nuestra amistad y le volaría la cabeza.
-Oye Romeo, ya debes salir.
-¿Desde cuándo estas aquí? -. Me gire para enfrentar a Vladimir.
-Desde que comenzaste tu charla con tu amigo, debo decir que resulto interesante.
-Oye amigo, pareces un puto fantasma -. Le dijo Krist.
En repuesta, el solo se encogió de hombros.
Suspire y camine hacia la puerta saliendo por ella.
Todo estaba listo, nos casaríamos en la casa Winchester, Xinia se había ocupado de la decoración, dijo que me gustaría. No dudaba de ello.
Baje las escaleras pensando que lo que dirían los demás al ver la marcha nupcial que ella había escogido.
-¿Nervioso?.
-No.
-No mientras primo.
-No lo estoy Blasco -. Le dije -. Aquí hay mucha gente.
-Todas las familias han venido. Se unirán un Winchester y una Casannova.
-No te engañen. Han venido porque somos raros del grupo.
Recorrí con mi mirada en lugar, todo estaba muy bien.
Rojo, y negro. Las sillas estaban cubierta por una bella tela negra con una especie de moño en rojo, los decorados eran iguales, las mesas tenían los manteles negros con detalles en rojo. Había velas por doquier, sin luces, solo velas en diferentes candelabros que iluminaban el lugar. En vez de una orquesta de violines, había un grupo de rock esperando a que la novia llegase para comenzar a tocar.
Los invitados miraban el lugar y se miraban unos a otros. Más de uno quería salir corriendo, pero no lo harían.
Y mis invitados, era fácil distinguirlos, al iguales que los invitados de Xinia.
"Esto parece la fiesta de los locos Adams"
Ignore ese tipos de comentarios, nadie estaba obligado a quedarse. Se podrían ir por donde vinieron.
-Te vez bien. -Dijo Tate. Lo mire fijamente.
-Xinia también se ve bien. Más que bien, cuídala.
-Eso hare.
-La novia está por llegar.
Cuando hablo su madre, cada quien se puso en su lugar.
Al escucharla no pude evitarlo y comencé a ponerme nervioso de verdad.
Ahora tendría que cuidarla, todavía le faltaba un año para terminar el instituto y se casaría conmigo, la verdad. Estaba feliz por la idea.
Imaginarla con otro, que otro solo la mirase me ponía histérico.
Ella no sería de nadie más. Solo mía.
Nadie más tendría derecho sobre ella.
Respire hondo mirando al frente.
El solo de guitarra comenzó a sonar, todos se quedaron quieto escuchado el solo de guitarra que era el de la película "El Padrino." – Era la canción perfecta – mientras ella caminaba junto a su padre acercándose con un precioso vestido de novia negro, y un velo que cubría su rostro.
Sonreí al verla.
Ella era especial, y solo seria mía.
Al llegar su padre, me la entrego con su mirada "Roba Hijas." Pero lo ignore completamente.
Solo tenía ojos para ella.
XINIA POV
Enterré mi rostro en el torso de Jackson a la vez que este me abraza por la cintura con sus brazos mientras bailábamos en la pista de baile el especie de vals que estaban tocando con las guitarras.
No podía creerlo.
Estaba casada.
CASADA CON JACKSON WINCHESTER.
Lo abrace con fuerza sonriendo.
No quería separarme de él.
-¿Quieres irte? -. Me susurro en el oído.
Mordí fuerte mi labio y le mire fijamente.
-Sí.
-Pues vámonos.
Me beso en los labios bajo la atenta mirada de todos.
Tenía algunas preguntas, que no me había quedado claro, como ¿en donde viviríamos?. Bueno, era una pregunta bastante tonta.
Ya que era evidente que viviríamos con su familia, y después de ver sus reglas, no muy diferente a la de los Casannova.
Tendría que acostúmbrame a ella, pero con Jackson a mi lado podría hacerlo.
Tomo mi mano entrelazando nuestros dedos.
-Hay que saludar -. Murmure.
-Ya lo he hecho, y gracias. No pienso volver hacerlo. -. Dijo él.
No pude evitar y mordí mi labio riendo.
Comenzamos a caminar fuera de esa pista de baile y solo había pasado media hora desde que estábamos casados.
Todos nos miraron, pero nadie dijo nada. El me abrazo por la cintura besando mi cuello.
Lo mire sonriendo y le bese en los labios.
-Si no se apuran pasaran la noche de bodas aquí mismo -. Dijo mi hermano que paso por nuestro lado comienzo un trozo de pastel.
-El pastel lo deben cortar los novios -. Le dije.
-Los novios tienen las manos ocupadas.
Me respondió el riéndose, pude escuchar como varios rieron incluyo Jackson.
El beso mi mejilla abrazándome con fuerza.
-Vámonos de aquí -. Murmuro mordisqueando mi oreja.
