POV Edward.

¿Alguna vez te han dicho que eres un mentiroso? – de la nada sonreí ante su pregunta.

Un par de veces – me encogí de hombros

Tenemos una plática pendiente – bella se tensó por un momento, para después girarse a hablar con él.

¿Qué pasa? – sentía que estaba invadiendo la privacidad de ambos, por un lado no la quería dejar sola con él, por el otro, no me podía quedar a escuchar la platica que ellos tenían.

Yo, los dejare por un momento –no me iba a ir lejos, pero si lo suficiente para dejarlos a solas para que puedan hablar tranquilamente– no me iré muy lejos – lo dije para que supiera que podría regresar si veía que algo malo sucedía.

Seguro que no –murmuro ese chico– ¿Por qué no me lo dijiste? – fue lo último que escuche antes de alejarme de ellos.

A decir verdad, no sabía qué clase de relación tenía ese chico con bella, pero solo esperaba que no estuviera enamorado de ella, maldición, ya no sé ni lo que me pasa, bella no es anda mío como para que la ande celando, pero por el otro lado no quiero que este con alguien más.

¿Teniendo un debate mental? – la voz de Jasper hizo que saliera de mi ensoñación.

¿No estabas en clase? – si mal no recuerdo él se había ido para su siguiente clase.

Sí, pero cuando llegue el profesor ya no me dejo entrar – se encogió de hombros.

Lo siento – en parte había sido mi culpa por haberme peleado con ese imbécil.

No te preocupes, pero no has respondido mi pregunta – como siempre Jasper muy perspicaz.

¿Cómo sabes que estaba teniendo un "debate mental"? – utilice las mismas palabras que él.

Es fácil – sonrió – estabas frunciendo el ceño a cada rato y movías las manos – de eso no me había dado cuenta.

¿Cuánto tiempo llevas observándome? – cuestione.

Lo suficiente como para notar lo que estabas haciendo – se encogió de hombros – ¿Bella no estaba contigo? – fruncí el ceño.

Sí, pero llego ese chico y está hablando con ella – trate de borrar la imagen de él y bella juntos.

¿Dimitri? – Pregunto incrédulo Jasper – ¿Dejaste que Bella hable con él?

¿Qué? – No salía de mi asombro por lo que había dicho – no, claro que no – su rostro se tranquilizó un poco – no es con Dimitri con quien está hablando, sino con el otro chico que llego cuando estábamos en el estacionamiento.

Menos mal – se tranquilizó.

No creas que iba a dejar que ese bastardo se le acercara – sentí como cada uno de mis músculos se tensaban solo de recordar las repugnantes palabras que me había dicho, "Tranquilízate, solo quiero aclarar ciertas dudas – alardeo – para empezar déjame decirte que disfrutaste mucho o lo que paso esa noche, y yo jamás te di algo en tu bebida, fuiste tú la que estaba insistiendo en que teníamos que pasar a segunda base" ese maldito iba a decir cualquier cosa con tal de que se deshiciera del problema que había armado tiempo atrás.

¿Qué piensas hacer? – nuevamente me saco de mis pensamientos.

¿Qué pienso hacer de qué? – pregunte incrédulo.

Solo faltan cuatro días para que se haga lo del "Buzón del amigo secreto" – hizo unas comillas en el aire.

¿Pues vamos a ir no? – enarque una ceja.

Por supuesto – me tranquilizo – lo que quiero decir es, que vas hacer con la chica misteriosa que te ha robado el sueño – se burló de mí.

Muy gracioso, si mal no recuerdo tú también estas así – contraataque.

No estamos hablando de mí – cambio de tema – sino de ti – me señalo – ¿Qué vas hacer con respecto a Marie?

No lo sé – suspire frustrado – aún sigo dándole vueltas al asunto pero no sé qué hacer, además – tome una pausa – cabe la posibilidad de que esa chica no me diga quién es.

¿Por qué lo dices? – me pregunto tranquilamente.

Es simple, las cartas que me ha dado son demasiado misteriosas, al menos para mí – me apresure a decir – no me ha dado ninguna pista para saber más o menos de quien se trata, y cada que creo saber quién es, su nueva carta me pone un incógnita más.

¿Quién piensas que puede ser? – me quede pensando por un buen momento.

Bella – susurre.

¿Crees que sea ella? – Jasper tardo más de lo normal en preguntar.

Cabe la posibilidad de que sea ella – yo quiero que sea ella.

¿Cómo estas tan seguro? – sopese las posibilidades antes de responderle.

Porque ella es tímida, demasiado, pero apenas por esta actividad he reparado en su presencia, quiero decir, no es que no la haya notado antes pero es diferente – Jasper a mi lado solo se rio.

Es diferente porque ella no se te aventó desde el primer día – en eso tenía razón – además de que es la primera vez que hablas con ella sin la necesidad de algún trabajo como estás acostumbrado a hacer.

Oye – me hice el ofendido.

No puedes negar que así eras antes – me puse a pensar un momento y él tenía razón.

Además ella no grito su amor por mí, como las demás – eso de cualquier forma hizo que me desilusionara por un momento.

Pero eso no quiere decir que no sienta nada por ti – contrarresto Jasper.

Buen punto – suspire.

¿Qué harías si Marie y Bella fueran la misma persona? – eso sí que sería una buena noticia.

Me molestaría – fue lo primero que dije.

¿Por qué habrías de hacerlo? – me pregunto un poco sorprendido.

Por no habérmelo dicho antes – me cruce de brazos.

¿Estas consciente con lo que estás diciendo? – levante una ceja.

¿Por qué? – me miro raro.

La primera regla, es que es "SECRETO", no por nada así se llama la actividad – lo dijo como si fuera lo más obvio del mundo, y quizás así sea.

Pero es que no, ella pudo habérmelo dicho, estuvimos juntos un par de veces a solas y era para que me lo dijera – Jasper solo soltó la carcajada.

Suenas como una mujer engañada por su marido – viéndolo así, yo también me reí junto con él – pero volviendo al punto – hizo una pausa – yo solo dije que pensaras por un momento que cabría la posibilidad de que fuera ella, más no que estábamos seguros que fuera Bella.

Tienes razón, pero no sé cómo actuaria si fuera así – por más que lo pensaba no encontraba el escenario perfecto para ello.

Cuando llegue su momento sabrás que hacer – me aconsejo – además, aún no sabemos quién es esa chica Marie, que te trae vuelto loco, mira que esta actividad sí que causo gran alboroto.

POV Tanya.

No podía creer lo que me había hecho Edward, ¿Cómo es posible que de verdad ya no quiera saber nada de mí?, que es lo que le sucede, yo soy una de las chicas más hermosas del instituto, dejando de lado que soy una de las más populares, no sé qué es lo que siente al estar junto a Swan defendiéndola, si era para hacer una obra de buena caridad se hubiera buscado a alguien más, quizás a Brandon, o a Hale, que de menos ellas si eran bonitas, pero no más que yo, pero ¿Swan?, ¿que tenía ella que yo no?, ella es una persona sin chiste, que ni siquiera sabría que existiera si no fuera por ese par de amigas que tiene.

¿Qué tienes Tanya? – llego a hablarme mi amiga Jessica.

Nada – ambas nos sentamos en la banca más cercana – Edward ya no quiere saber nada de mí.

¿Por qué? – cuestiono.

Eso mismo quiero saber yo – saque de mi bolsa importada de Italia un pequeño pañuelo – si él y yo hacemos la pareja perfecta, ambos somos guapos, somos populares y nuestras familias son unas de las más ricas – Jessica solo asintió estando de acuerdo conmigo.

Tengo algo para ti – sonrió de oreja a oreja.

¿Qué es? – de pronto me olvide de lo que estábamos hablando hace un momento.

Te lo daré pero con una condición – me propuso.

Lo que quieras pero ya dime que es – ella solo sonrió un poco más.

Tengo la excusa perfecta para que Edward regrese contigo en bandeja de plata – eso era mucho mejor que cualquier perfume de Chanel, o unos zapatos de Prada, incluso mejor que un reloj de Louis Vuitton.

Dime de que se trata – pregunte impaciente.

Pero primero, quiero decirte lo que quiero a cambio – eso era lo de menos, podría hacer cualquier cosa con tal de regresar con mi Eddy.

Pídeme lo que quieras – sus ojos brillaron.

Quiero una cita con Dimitri – Oh, pensándolo bien, creo que no iba a ser tan fácil como pensaba.

¿Con mi primo? – pregunte con cara de asco.

Si, ¿Por qué? – dijo dedutiva.

Él anda prendado de una chica – maldita Swan, hasta a mi primo logro atrapar – además él no te conviene, es un estúpido y patán, no te lo digo porque no quiera hacerte ese favor – me adelante a decir antes de que se le ocurriera derramar una lagrima por él – solo que yo lo conozco mejor que nadie somos de la misma sangre y sé perfectamente de lo que él es capaz de hacer con tal de conseguir lo que quiere.

Así como tú – susurro, pero no me moleste con sus palabras – además, solo quiero una cita, tampoco es como que me quiera casar con él, no estoy interesada en tu primo.

¿Entonces? – ahora sí que ya no entendía lo que ella quería.

Solo es para darle celos a Mike – así ya me sentía más aliviada, al menos Stanley no estaba encaprichada con mi primo, pero Mike, sí que era todo un reto, era el chico más absurdo que había conocido en toda mi vida, aun no sé cómo me pude enredar con él, menos mal que eso Jessica no lo sabía.

Si es así, entonces creo que si te puede ayudar mi primo – y aunque no lo quiera lo va a tener que hacer, si es que quiere de nuevo a su estúpida Swan.

Mira, esto es lo que vas a hacer – Jessica fue diciéndome que era lo que no debía de olvidar.

Me parece una buena idea – sonreímos las dos – solo cuatro días más y Edward será mío de nuevo.

Así se habla – ambas comenzamos a carcajearnos – pero ya sabes que es lo que quiero a cambio de eso he – me giño un ojo.

Si, ya lo sé, no se me olvida – ella se levantó de su lugar dejándome sola.

Te dejo para que empieces a convencer a tu primo – y así sin más se fue por el pasillo.

Sí que va a hacer un gran reto – suspire – pero al mal paso, darle prisa – saque mi móvil y comencé a buscar su número, después de que lo dejara sonando tres veces, respondió.

¿Qué quieres Tanya? – se escuchaba molesto.

Vaya, no te desquites conmigo – él solo gruño – ya supe que te peleaste con mi Eddy, ¿Cómo pudiste? – casi le grite.

Para tu información él fue el primero en darme un golpe – me reprocho.

No te hablaba para eso – recordé lo que me había dicho Jessica.

¿Qué es lo que quieres ahora? – me respondió cortante.

Tengo el plan perfecto para que estés con Swan – se quedó callado por unos segundos.

¿Qué tipo de plan? – pregunto intrigado.

Uno, que estoy segura que no va a fallar – sonreí.

Más te vale Tanya – me regaño – porque no quiero volver a pasar vergüenzas como la de esta mañana.

Claro que no, pero a cambio de eso vas a tener que hacerme un favor – gruño.

¿Qué clase de favor? – me pregunto.

Tienes que salir con Jessica – casi me deja sorda al responderme.

¿Qué?, ni loco, esa chica no me gusta – se negó.

Solo es una salida, tampoco es que te vayas a casar con ella – recordé las palabras que ella me dijo – además déjame decirte que ella tampoco quiere nada contigo – se lo dije para que se bajara de su nube.

¿Entonces para qué quieres que salga con ella? – parecía confundido.

Solo es un favor, ya sabes, ella me ayuda, yo también – no le planeaba decir para que lo querían, sino, menos me iba a querer hacer ese favor.

Está bien – suspiro derrotado – pero dime de que trata ese plan tuyo que, según tú no va a fallar.

Confía en mí, pero te lo digo cuando llegue a casa, porque ahora voy a mi clase – como disfrutaba dejarlo en suspenso.

Oye, no me cuelgues Tany… - pero ya era demasiado tarde, ya le había colgado.

Edward Cullen va a ser mío – susurre al viento.

POV Bella.

¿Me estás diciendo que tú, Isabella Swan, se dejó convencer una vez más por ellas? – No sé si me estaba regañando por acceder o se sorprendía – no lo puedo creer – soltó una carcajada – corrección, creo que era de esperarse, y no, no me sorprende.

Jake – lo reprendí – no es momento de que te burles de mi – se detuvo en seco – necesito, de tu ayuda.

¿De mi ayuda?, ¿En que podría ayudarte yo? – parecía sorprendido.

Es que no sé qué voy hacer, en cuatro días es el festival que prepararon las chicas y se supone que es cuando les debemos de decir quiénes somos, si queremos tampoco es necesario – recordé las palabras que había dicho Alice el primer día.

¿Por qué no le dices? – me pregunto.

Es que no sé cuál vaya a ser su reacción – me encogí de hombros.

Sabes Bella, yo solo podría darte un consejo, ya será tu decisión si le dices quien eres tú o no – me quede callada esperando a que siguiera hablando – si yo fuera tú si se lo diría porque no pierdo nada con hacerlo, al contrario en dado caso de que él sintiera lo mismo que yo ganaría un nuevo amor, o quizás una nueva amistad.

Es que ese es el problema yo no quiero ser su amiga – me sonroje – yo quiero ser algo más.

Tú misma lo acabas de decir, ya sabes que es lo que quieres, ¿Entonces porque no luchas por él? – me pregunto.

Es que no es fácil, ¿y si no le gusto? – baje la mirada.

Nada en esta vida es fácil, porque si así lo fuera, ¿Qué chiste tendría al hacer las cosas? – Eso ya lo había pensado – solo recuerda una cosa, después de que esto termine, no quiero que después vengas y me digas "Que hubiera pasado si…", porque Isabella, tu tuviste la oportunidad de cambiar tu destino con Edwin.

Edward – lo corregí.

Como sea – le restó importancia – tienes que aprender a luchar por lo que quieres, porque no todo en la vida va a ser lo mismo, llegará el momento cuando te enfrentes a una enorme barrera y por tu actitud no la vas a querer pasar.

Jake – proteste.

Solo soy realista, sé que quizás sea un poco duro pero sabes que tengo razón – solo asentí.

Muchas gracias - lo abrace.

No tienes nada de que agradecer, para eso son los amigos ¿no? – me devolvió el abrazo.

Lamento interrumpir – una voz a mis espaldas se hizo notar – pero necesito hablar contigo Bella.

¿Conmigo? – no sabía que era lo que quería, quizás quisiera que le pasara una tarea o los apuntes.

Si, contigo – reafirmo.

¿Sobre qué? – Jake se quedó serio por un momento.

Sobre un tema que te incumbe solo a ti, y como sabrás quisiera hablar contigo a solas – Jake se tensó.

No te preocupes – le susurre – se cuidarme sola – trate de que se relajara pero fue imposible – además es un compañero de salón.

Te estaré vigilando – fue lo que le dijo al chico antes de irse en sentido contrario a la salida.

No le hagas caso – trate de que el ambiente se sintiera menos pesado – pero dime, ¿Qué es eso tan importante que me quieres decir y que nadie más tendría que estar? – se puso un poco incómodo.

Se trata de Dimitri y tú, sobre la última noche que se vieron – claramente sentí como si me hubieran echado un balde de agua fría por todo mi cuerpo.

E-es-so – la voz me temblaba – ¿Cómo lo sabes tú? – trate de que mi voz sonara clara y firme, pero falle en el intento.

Eso es lo de menos, por ahora tengo que hablar contigo, ya después me podrás hacer las preguntas que quieras – solo asentí.

Esa noche – su voz era un susurro, como si temiera que alguien lo escuchara.