CAPITULO 28

AL OTRO DIA

(Pov Xinia)

Desperté pero no podía moverme, algo me aplastaba el cuerpo. Miré lo que era y una manta llamada Hakonme tenía debajo de él. El pelo de este chico era un desastre todo esparcido entre su rostro y mi pecho. Lo abracé y sonreí.

Mi esposo.

Nunca me habían gustado esas historias cursis incluso pensé que perdería la virginidad antes de casarme, pero no había sido así y en cierto modo me alegraba, este hombre, lo merecía.

Respiré profundamente y cerré de nuevo mis ojos, tenía hambre ¿Que desayunaría Jackson?.

Esta habitación daba escalofríos y dudaba que fuese de él, tan... recatada, tan casannova, no podía ser de Hakon, no era su estilo. Me imaginaba una habitación llena de latas de cerveza y cigarrillos, con posters y posters de tías sin camiseta, no esperaba esto.

-Estas despierta- dijo y esta vez pude ver sus ojos tras su cabello despeinado-.

Maldita será, era tan jodidamente sexy.

-Si- dije en voz baja-.

-¿Quieres desayunar?-.

Asentí como si me acabase de leer el pensamiento, aunque en realidad quería que se repitiese lo de ayer.

-Yo nunca desayuno, y si lo hago es cerveza lo que tomo es cerveza-.

-Tomemos cerveza entonces-.

Como si de un impulso se tratase aparté el cabello de su rostro y lo besé en los labios.

Este hombre era mío y me sentía con necesidad de hacer este típo de cosas que hacían las parejas "normales".

La puerta sonó.

-¿Quién es?- dijo él y parecía cabreado-.

-Señor... traje el desayuno-.

Un mayordomo, seguro.

Y así fue, entró con una bandeja repleta de todo tipo de cosas dejándola sobre la cama.

Para mi vergüenza mi estomago rugió.

Hakon me sonrió y se sentó sobre la cama, lo cubría de cintura para abajo las sábanas blancas satinadas.

-Come- dijo y acercó la comida-.

Tomé un zumo mientras no dejaba de mirarle.

-¿Te encuentras bien?- dijo-.

-Si... es que...-.

-¿Qué?-.

-Supongo que lo de ayer no te gustó, supongo que estas acostumbrado a otro tipo de mujeres-

Negó con la cabeza y dio un sorbo a su cerveza.

-Tú eres mía, mi mujer ella no eran nada-.

No dije nada, solo asentí y sonreí por su respuesta.

(Pov Hakon)

Terminados de desayunar y se vistió muy a mi pesar. Quería tenerla atada a esa cama durante días, semanas, meses, años, todo el tiempo posible. Pero no era justo para ella. Quería ver a su familia, y era algo completamente normal, por no hablar de que aún no habíamos visto la casa donde viviríamos.

La acompañé hasta su antigua casa para que hiciese las maletas.

La esperé en el vestíbulo.

-¿Que tal con mi hija?- dijo Ate-.

Oh, mierda, ahora tendría que hablar de cómo me follé a su hija.

-Em, bien-.

-Hay un pequeño problema con ella Jackson-.

-¿Qué problema?-.

-Ella era virgen-.

-Sí, lo era-.

-¿Eres masoquista?- preguntó sin más-.

No dije nada, no era una pregunta que me había planteado hasta ahora.

-No lo sé-.

-Se delicado con Xinia aun que aparenta ser de esa manera, no es tan fuerte ni tan ruda, es una niña-.

-Era una niña-.

-Sigue siéndolo-.

No quería discutir con ella.

-Ahora en serio Atenea, ¿quién es el padre de Xinia?-.

-¿porque me preguntas eso?- dijo riéndose-.

-No lo sé, no se le parece a V ni a ti-.

-¿Ves la mujer que hay en ese cuadro?- dijo señalando un enorme cuadro-.

-Si-.

-Fíjate bien en ella-.

Lo hice y ahí estaba... Xinia se le parecía mucho a ella.

-Era la madre de V-.

-Vaya...-.

-Por eso los tíos de Xinia se lo permiten todo, porque al verla, ven a la que era su madre, ella es muy respetada aún que ya no vive-.

-Sí, conozco esa historia-.

-Cuida de mi hija-.

-Lo haré-.