CAPITULO 40

A UN PASO DE UN FINAL

(Pov Hakon)

Cuando fuimos a ver a su familia, V no apareció, al parecer había salido de improvisto.

Eran las cinco de la mañana y por fin Xinia había podido conciliar el sueño. Supuestamente a las embarazadas les da por dormir, pero a ella no, le daba por estar despierta.

Bajé bastante cansado las escaleras, en un par de horas se despertaría y querría comer algo. Tenía que llamar para que trajesen algo de comer.

-¿Te parece adecuado?-.

La voz de V casannova en mi casa me pilló por sorpresa, y de nuevo sin arma...

El primer golpe lo vi venir, iba directo a mi cabeza pero lo pude esquivar, el segundo dolió, fue en el estómago, me dejó sin aire. El tercero fue en los huevos y remató con uno de izquierda en mi mandíbula haciéndola crujir.

Joder...

Escupí sangre claramente en el blanco suelo de la cocina y me dejé caer quedando sentado.

-Bien, hablemos- se sentó en una de las sillas y encendió un cigarrillo-.

-Cuando ella sepa esto te matará-.

-Oh, qué miedo- dijo en tono de burla- ¿En que estabas pensando?-.

-En realidad no pensaba en nada-.

-¿Que quieres decir?-.

-Que me la estaba follando y cuando me quise dar cuenta ya me había corrido-.

-Si sigues usando ese tipo de lenguaje, tendré que cortarte la lengua y no te va a gustar-.

-Puede que si me guste, no sé, los casannova estáis acostumbrados a dar ese trato-.

-No hables entre líneas niño, ella es una cría y la has dejado embarazada-.

-Si-.

-Lo mejor es que pierda al bebé, ella va a comenzar la universidad-.

-Ese bebé también es mío, si ella no quiere tenerlo la apoyaré, si ella quiere tenerlo, también lo haré y dada la situación ella quiere tenerlo-.

-¿Dónde está?-.

-Durmiendo arriba-.

-Eres un cabrón roba hijas de mierda-.

No dije nada al respecto, en realidad tenía razón y podía entender sus celos.

-Algún día tendrás una hija, y te la quitarán-.

-No-.

-Si-.

-No- repetí-.

-Sabes que tengo toda la razón, cuando despierte que llame a este número, es el doctor que la trajo al mundo, muy bueno, el mejor-.

-Ya no las apañaremos- ese niño también es mi nieto, y es un Casannova-.

-¿Y si es una niña?-.

-Oh, Jackson, si es una niña... podrás sentir lo que estoy sintiendo ahora mismo- dijo y se fue-.

Me levanté y respiré hondo.

-Hakon...- dijo ella desde arriba- ¿dónde estás?-.

-Estoy aquí abajo... fui a tomar algo, ya subo-.

-Vale pues tráeme algo de comer-.

-¿Que quieres?-.

-No tengo mucha hambre, helado, hamburguesas de queso y pastel de chocolate-.

Y eso que no tenía hambre, tuve que reírme...

-Enseguida subo con todo-.

(Pov Hannival)

Me senté en el enorme sofá de la sala principal de aquella casa. Recorrí la vista por ese sitio, los cuadros eran de famosos autores y algunas obras grecorromanas decoraban algunas esquinas de aquella sala. Una vidriera que dejaba pasar la luz del recibidor de la casa y de esa lámpara de araña de cristal que colgaba del techo.

Cerré los ojos y me tumbé, tenía sueño, estaba cansado y bastante... bastante adolorido. Acababa de tener una fuerte pelea en uno de los clubs.

Pero no hice caso a esa bombilla roja que se iluminaba en mi cabeza con las palabras "urgencias- hospital".

La voz del mayordomo al otro lado de la puerta por un segundo me transportó años atrás... cuando todo era más difícil y mucho peor, cuando estaba con mi padre o en ese internado o con ella... si, sobre todo cuando estaba con ella.

(Flash-back)

Sostuve aquella bandeja que me dieron.

-El casannova está bastante bueno- dijo mi ama y sostuvo con fuerza el cuero que rodeaba mi cuero- sus tatuajes dicen mucho de él-.

-Sería una pena que Carla u otra hermana tocase a tu sumiso- dijo aquella otra mujer que hablaba con ella-.

Mantuve mi vista baja sobre la bandeja.

No recordaba cuando había entrado aquí, todos los días rezaba una y otra vez para poder salir pero no había respuesta.

Los castigos eran cada vez más intensos, y sospechaba que mi ama se había encariñado conmigo. Normalmente me sacaba de mi jaula una vez a la semana cosa que agradecía, odiaba a esta mujer, me daba asco. Tenía que untarme en ese "bálsamo para hombres" para que pudiese darle lo que ella quería.

Miré a mi lado, Troy pasaba atado de pies y manos a una de las salas seguidas de esa mujer rubia, cerré nuevamente mis ojos.

-Acerca la bandeja pequeño- dijo esa mujer y acerqué la bandeja de rodillas hacia ella-.

-Lo que te dije, el Casannova es bastante bueno-.

Y dicho eso quitó la bandeja de mis manos. Me sujetó del pelo y me llevó casi a rastras hasta una de las salas.

Una vez allí me sentó en aquella silla de metal, como odiaba esa silla de metal. Ató mis manos.

-¿Porque me rechazas? ¿No ves que eso empeora las cosas?-.

Intentó besarme pero aparté la cara, tenía ganas de vomitar.

-Es demasiado joven Tania- aquella otra mujer había entrado, si ella a veces entraba y miraba lo que el ama me hacía-.

-Catorce años, es más que suficiente-.

El ama se acercó y me untó ahí abajo con esa crema espesa para que pudiese erguirse aquella cosa. Ella no lo pensó y se subió encima. Aparté la vista hacia el suelo y esperé a que terminase, no podía evitar que esa sustancia blanca y pegajosa saliese de mí cuando ella acabase, dolía.

Cuando acabó volvió a untarme con esa crema y volvió a hacerlo esta vez con más gente al rededor.

(Fin flash-back)

Desperté jodidamente alterado empapado en sudor. Cerré los ojos y respiré hondo, mi corazón estaba a punto de estallar.

Una copa... joder, claro que si, una copa y ver a Troy era lo que necesitaba en este momento.