Hola! Muchas gracia s todos por sus Reviews y agregar a favoritos y a follows!
Yami-Senpai: GRACIAS! XD que amable eres, espero te guste este capítulo igual. :)
PSINess1: Dos respuestas: Muchas gracias por la información y me alegra que te gustara el capitulo, espero este igual te agrade; 2 - En realidad yo adoro a Vincent, y la verdad solo lo puse por capricho, no es como que tenga algo planeado con el todavía XD Espero tus anotaciones en este otro cap ;)
Elly1234: Que linda! Gracias :) Diviértete leyendo! :D
adam Stockbauer: Gracias por pensar que soy increíble, Ad. Te quiero y me alegra que este fic te este gustando tanto :3
ReinaBrassica: XD Gracias! Sip :D habrá más comedia a continuación!
Andy: HOLA ANDY! Lamento mucho no haberte respondido el capitulo anterior, es que no se cómo pero me marco que tu review llego el 6 de abril pero me llego hasta hace unos días, no se qué pasa con Fanfiction :/ Espero te guste este capítulo :) No lo voy a dejar, me encanta Jeremy y la verdad tengo un montón de cosas planeadas a partir de ahora! Espero tu review este capítulo!
Un abrazo a todas/os! Disfruten! :)
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Jeremy comenzaba a ver todo borroso. No fue hasta que Hanna volvió con el botiquín cuando comenzó a sentirse verdaderamente mal.
- ¿Cuantas horas estuviste buscando? - Pregunto la pelirroja mientras le colocaba una toalla fría en la frente.
- C-cobo 4 hodas...
La menor no podía sentirse peor, al sacar el termómetro de la boca de Jeremy confirmo sus sospechas.
- Jeremy, será mejor que te quedes en cama.
- Do, do, d-debo id a tabajad. Adebas te pobeti que-
- Jeremy Fitzgerald, tienes 39 grados de fiebre, si continua subiendo; me vale un puto bledo y nos vamos al maldito hospital, ¿comprendes?
El castaño se encogió dentro de las cobijas, definitivamente Hanna no estaba hecha para ser madre.
- P-pedo do be puedo ed-edfed- Ah...ah Chu! - Estornudo sonoramente sobre el pañuelo que la joven le había pasado momentos antes. - D-debo id a tabajad, sido pueden despedidme...
Hanna lo contemplo, por supuesto que le había devuelto su cama; Jeremy merecía un buen descanso, ¿4 horas buscándola? ¿Bajo esas temperaturas en la lluvia? Le debía una, y muy grande.
Suave, paso una mano por su cabello.
- Mira, yo te cuidare. Apenas son las 9 de la mañana, si mejoras para antes de las 11 de la noche, te prometo que vamos a trabajar. - Sonrió amable.
Los ojos verdes del mayor estaban demasiado húmedos, todo a causa de la gripe que había pescado. Era vergonzoso, pero no tenia alternativa. Esperaba que Hanna no tirara la toalla a la mitad.
- Edta bied - Tocio un poco. - P-pedo edsedio, me podgo buy capichoso cuado me edfedmo, do quiedo bolestadte.
- Oh, calla. Toma tus medicinas mientras aun estas "consiente". - Le acerco una cucharada de jarabe a la boca. La caja decía que debía tomar 3 cucharadas cada 12 horas. Quedaba de maravilla. - Créeme, he cuidado de mi hermano mayor muuuuchas veces, seguro no puede ser peor.
Jeremy hizo una mueca no muy convencido.
- Otra vez esa cara. - La pelirroja hizo un puchero. Pero respiro profundo, Jeremy merecía toda su paciencia. Aun recordaba lo de anoche. Se sonrojo un poco.
Sintió un peso cálido en su mano, era la del mayor.
- Gaciads Hadda.
Por primera vez, la joven sonrió contenta. Sentía algo cálido en el pecho, no era tonta, sabia a lo que se estaba enfrentado.
Se levanto de la cama y arropo mejor al mayor, luego de esto se encamino a la puerta. Debía preparar todo lo que Jeremy podría necesitar.
- ¿Tenemos pollo?
- Creo que hay algunas latas de codsobe en la adaceda.
- Hey, la medicina sí que es rápida. Ya te voy entendiendo mejor. - Abrió la puerta del cuarto. - Duerme un poco, te tendré una rica sopa lista cuando despiertes ¿vale?
Y dicho esto, la pelirroja desapareció de la visión del guardia.
El castaño sonrió sonrojado, madre o no, Hanna parecía su novia. Una risilla feliz se desato en él. Recostó su cabeza en las almohadas. Definitivamente olían a ella. Hanna había insistido en comprarse un acondicionador para "arreglar el desastre de cabello que tenia", este desprendía un dulce olor a jazmines.
"Por favor, Jeremy, no vayas a causar tanto desastre." Se dijo a sí mismo. Solo esperaba que cuando despertara, todo estuviera bien. "Suerte, Hanna"
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La pelirroja tuvo problemas para alcanzar las latas de consomé de pollo que Jeremy le había dicho. Dios, es que él era tan alto. Al final había tenido que usar una silla para poder llegar al fondo de la alacena. Una vez hecho esto siguió las instrucciones al pie de la letra.
Paso 1: Colocar 3 tazas de agua por cada lata de caldo "Chica feliz*" y hervir a fuego alto.
- Muy bien, necesito una olla. A ver...
La menor busco por todas las gavetas. Si bien la cocina no era muy grande, parecía que solo Jeremy sabia donde estaba cada cosa. Gruño fastidiada, su mama siempre la regañaba con "Hanna, nunca buscas bien. No mueves las cosas, solo las revisas "
- ¡Oh, pero claro que las estoy moviendo! Una olla, una olla, Joder, ¡¿donde coño están las putas ollas?! - Si pudiera verse en el espejo parecería que su cabello se hubiese levantado en una llamarada de fuego.
Después de 15 minutos buscando, por fin había encontró el traste que buscaba. Coloco 3 tazas de agua en la olla y la puso a fuego máximo como decían las instrucciones.
Paso 2: Para extra sabor ¡le sugerimos añadir los vegetales de su preferencia!
Hanna saco 4 patatas, 5 zanahorias y un apio del refrigerador. Si algo había aprendido era que el apio ayudaba a curar cualquier enfermedad. Pico todo de manera irregular.
- Como odio cocinar...- "pero Jeremy lo vale." Traicionada por su subconsciente, no se dio cuenta para cuando se había cortado el índice. Apenas sintió el filo rozar su piel alejo el cuchillo.
Hanna se llevo el dedo a la boca. Bueno, por lo menos ya había acabado de usar el cuchillo.
Puso los vegetales dentro del agua.
- Vale ¿qué sigue?
Paso 3: Vierta la lata mesclando con suavidad. No olvide agregar una pizca de sal y un poco de aceite.
- ¿Aceite?...Ay no...
Hanna corrió y rebusco por toda la alacena; definitivamente no iba a despertar a Jeremy solo para preguntarle algo que podía hacer ella misma. Busco y busco, sin embargo, para cuando se dio cuenta, la sopa ya estaba hirviendo. El maldito aceite no aparecía y debía agregar la lata antes de que las verduras se sobrecosieran. Bajo la llama para tener algo más de tiempo, pero aun con eso no logro encontrar lo que buscaba.
- Rayos, se quemara. - Gruño.
Dándose por vencida, vertió la lata.
Luego de 20 minutos de mover constantemente, apago la sopa.
- Siento...como si se me hubiese olvidado algo...
Una serie de pisadas arrastradas la sorprendieron por detrás.
- Hanna...
- ¿Jeremy? ¿Qué haces despierto? Vete a la cama.
La joven se acerco al castaño para regresarlo a su cuarto, sin embargo Jeremy no se movió de su lugar.
- No quiero. ¡Hay un monstruo debajo de la cama! - Chillo negándose a avanzar.
- Jeremy, por Dios, hace un frio terrible y si no vuelves a la cama en este instante te juro que-
- W-wuaaa...-El mayor se encogió en el suelo. - ¡No me pegues!
Hanna se impacto ante esto, ella solo había levantado un poco la voz. Respiro profundo, arrodillándose junto al castaño.
- Jeremy. - le acaricio el cabello, Cielos, el adulto sí que tenía un cabello suave y alborotado.
El castaño levanto la cara con lagrimas corriendo por sus mejillas. Hanna tuvo que hacer de tripas corazón, ella seria la adulta hoy.
- Conque a esto te referías...Puedo manejarlo. - Pensó con una sonrisa dulce en los labios. - Volvamos juntos. Revisare debajo de la cama. - Le estiro una mano para ayudarle a pararse.
El mayor asintió aun con las lagrimas bajando. Hanna las limpio con sus manos y juntos volvieron a la habitación.
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Hanna salió del cuarto exhausta. Jeremy la había obligado a leerle 5 cuentos seguidos, acariciar su cabello y cantarle hasta que se durmiera. Definitivamente, tenia razón. Pero bueno, agradecía que estuviera noqueado de una buena vez.
- Necesito agua...-Camino de regreso a la cocina, mas a mitad del camino una serie de toquidos en la puerta le llamaron la atención.
Giro sobre sus propios talones, llegando a la puerta con una de sus llaves de tuercas oculta detrás de esta; Jeremy le había contado sobre el asesino Vicentonio*, debía tener cuidado, sobre todo con el castaño frágil que tenía que cuidar.
- Mierda, Jeremy. ¡Abre!
Una voz masculina había gruñido del otro lado. La pelirroja abrió un poco la puerta. Al otro lado, un hombre alto y de constitución mas fornida que Jeremy, con un gorro en la cabeza y los ojos azules le regalo una muy mala cara.
Los gestos de ambos se endurecieron al instante.
- ¿Quién eres? - Preguntaron al mismo tiempo.
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- Hombre, no tenía idea de que estaba enfermo. - Se relajo Mike sobre el sofá de la sala.
Hanna se acerco con un par de vasos con jugo.
- Aja, entonces, tu nombre es Michael.
- Déjalo en Mike. - Dio un sorbo a su bebida, pronto su cara se volvió incrédula. - Y tu...¿eres algun familiar de Jeremy?
- En realidad solo somos amigos. - sonrió amable la chica.
- Oh, ya veo. - Imito el detalle con una sonrisa cómplice.
Hanna enarco una ceja mientras bebía de su jugo.
- No te ofendas, pero me serviré yo mismo. Tengo 27 años, creo que puedo tomar algo más que jugó, niña. - Se levanto del asiento el hombre para volver con una cerveza fría en las manos.
Abrio la botella con la mano desnuda. A la pelirroja se le abrieron los ojos de la impresión, Mike parecía ser alguien mucho más rudo que Jeremy.
- Entonces ¿cómo comenzó todo?
- ¿Disculpa?
- Ya sabes, ¿Cómo es que ese tonto consiguió novia? ¿Se conocieron en la universidad? - Le ofreció la botella.
- No, gracias. Y te equivocas, Jeremy y yo apenas nos-
Hablando del santo, el castaño apareció por la puerta con las mejillas más que rojas y la frente sudorosa.
- ¡Hanna! ¡Me mentiste! ¡Te fuiste y me dejaste! - Grito con el ceño fruncido en una expresión de enojo que la pelirroja jamás había visto.
- Calma, Jeremy. Vinieron visitas y tuve que atender. - Respondió la joven señalando con la palma de la mano a Mike.
- ¡¿Quién?! - Rebusco por todo el cuarto, encontrándose con su mejor amigo. - ¡¿Tu?! ¡¿No te basta con Doll y ahora me robas a mi novia?! - Gruño molesto y se acerco al calvo.
Mike se levanto con una sonrisa.
- ¡Lo sabia!
Hanna se llevo una mano a la cabeza, esto no podía estar pasando.
El castaño tomo de la camiseta al ojiazul.
- ¡Te juro, tío, que si le pones una mano encima te mato!
Mike suspiro ¿que se le iba a hacer? Conocía al castaño frente a él desde hacía años, por supuesto que se había memorizado por completo todas sus "facetas" de cuando se enfermaba pues nadie más se atrevía a cuidarle.
- Jeremy, no hare nada de eso. Vine a verte a ti.
El agarre fiero del menor disminuyo un poco.
- ¿Enserio?
- Si ¿ya lo olvidaste? Hoy es día de trabajo.
Jeremy soltó a Mike temblando como un flan; dejo que su cabeza callera a su hombro, comenzó a sollozar.
- No otra vez...- Gimoteo.
La pelirroja contemplo atónita como aquel rudo adulto envolvía al menor en un cariñoso abrazo mientras Jeremy se descomponía lentamente. Se mantuvo quince minutos balbuceando y llorando como un niño pequeño, mientras el mayor solo asentía y le daba algunas palmadas en la espalda. En poco tiempo, el castaño se desmayo de cansancio. Siguiendo las indicaciones de Mike, Hanna dejo que Jeremy se recostara en sus piernas, arropando su cuerpo cual padre amoroso.
Mike se dejo caer en el otro sofá.
- Tio, pero que cansado...- Acerco la botella aun fría a su cabeza, refrescándose.
- No tenía idea...de que odiara tanto trabajar ahí...- La pelirroja bajo la mirada a sus manos.
El ojiazul la examino de pies a cabeza, si el castaño la había escogido no tenia por que meterse; respetaba su elección, sin embargo, realmente le extrañaba que aquel idiota pudiera haber conseguido vivir con una mujer.
- Mira niña, te preguntare algo. ¿Qué sentirías si cada maldito día tuvieras que arriesgar tu jodido trasero? - Abrio otra botella de cerveza. - Por ello siempre vengo cuando le toca guardia. No se sabe cuando los estúpidos robots decidan dejar de "jugar" con él y comiencen enserio...
- ¿Ya has trabajado ahí?
- Naturalmente, aun lo hago. Aunque soy guardia diurno.
Hanna chasqueo la lengua. Estaba harta de que todo el mundo le tuviera miedo a ese lugar...o quizás, solo odiaba el sentirse impotente y ver a un hombre arrastrarse de una manera tan humillante; en especial Jeremy.
- ¿Y qué más da? Quiero decir, esto solo es un juego. - Estaba segura de que si los mataban el juego se recatearía y todo volvería a comenzar.
El adulto frunció el seño, enojado por la respuesta estúpida de la chica.
- ¿Juego? ¿De qué coño hablas?
- Yo no soy de aquí.
- Me queda claro, si lo fueras estarías enterada de lo idiota que fue tu respuesta.
Hanna gruño ante el comentario de Mike.
- Tu eres el que no entiende. No pertenezco a este jodido tiempo. - Sentencio.
Como esperaba recibió una mirada escéptica del mayor.
- Así es, conozco a Jeremy desde hace 2 días.
De repente, toda la cerveza que Mike había bebido termino rociada en el piso. Wow, el niño sí que se movía rápido.
- Mira, solo sé que yo estaba en mi casa, sentada frente a mi computador jugando a este estúpido juego, y al siguiente instante estaba dentro de esa maldita pizzería.
El mayor dudo si alejar a su amigo de aquella loca. Jeremy no podía estar tan desesperado; Al diablo la elección, lo siguiente que haría sería pedirle a Doll que le presentara a algunas de sus amigas.
- Oh, conozco esa cara. ¡Pero si Jeremy estuviera consiente te diría lo mismo! ¡Y por ello estoy aquí! Necesito volver a como dé lugar.
- Aja, y...suponiendo que te crea. ¿De qué "época" dices que eres? - El guardia dio un último trago a su botella, tratando de tranquilizarse.
- Vengo de aproximadamente 3 décadas adelante.
Jeremy se removió un poco, aferrándose al abdomen de la chica. Mike se sonrojo un poco, normalmente su amigo no solía tener esos arranques de...mimos...Debía confiar en ella, y mucho.
Hanna se cruzo de brazos, gruñendo por el idiota que tenía enfrente, no le quito la mirada de encima. Dudaba que fuera a creerle ¿pero a quien rayos le importaba?
- Muy bien.
- ¿Qué?
- Te creo.
- ¿Qué?
- ¿Qué no sabes decir otra palabra más que "qué"? ¡Te creo, maldición!
- De acuerdo, de acuerdo. Gracias. - Le indico que se calmara con las manos.
El reloj de pared solo empeoraba con su "tic tac" la tensión del cuarto. El silencio era tal que ambos lograban escuchar la respiración pesada del castaño.
Hanna hizo amago de levantarse, sin embargo Mike la detuvo con una mano en su hombro.
- Quédate sentada. Regla numero 1: Si Jeremy se enferma, siempre, siempre querrá estar con alguien. Si por equivocación se queda solo, puede ser tu peor pesadilla. Lo que viste hace rato fue al Jeremy mas tierno que podrías imaginar mientras esté enfermo.
Hanna anoto mentalmente la recomendación del adulto. Sin embargo, no pudo evitar preguntarse cómo le habría hecho el mayor cuando debía ir al baño. La botella de cerveza frente a ella no le dio una buena referencia de lo que Mike podría haberse visto obligado a hacer.
- ¿Que necesitas?
La pelirroja regreso su atención al adulto, sorprendida de lo amable que podía llegar a ser. Ahora que lo pensaba, Michael parecía de esos hombres que hablaban con mensajes implícitos y realizaban acciones cuidadosas si se les prestaba atención. La chica sonrió al pensar en esto, eso podría explicar el que Jeremy lo tuviera como su amigo.
- Quería ir por una toalla fría, Jeremy esta hirviendo.
- Toalla fría. Vale. - Se dirijo al cuarto por el recipiente de agua con la toalla.
Hanna contemplo al mayor en su regazo, Jeremy jadeaba de fiebre.
- ¡Mike! ¡¿Podrías traerme la medicina de la mesa, por favor?!
- ¡Hecho! - Contesto desde el cuarto.
La menor aparto algunos mechones sudorosos de la frente del castaño.
- 4 horas buscando...eres un idiota, ¿lo sabes?...- Acaricio su frente y el guardia sonrió un poco entre sueños.
Mike observo la escena con el rostro serio, pronto sonrió igual.
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- Colócala con cuidado, es muy sensible cuando esta así. - Le indico el ojiazul, volviendo a sentarse.
Hanna obedeció, se sentía extraño llevarse bien con alguien que apenas conocía, corrección, con alguien que apenas conocía y no fuese Jeremy. Una vez lo logro, sonrió contenta.
- A propósito, dijiste que eras guardia diurno ¿porque no estás en el trabajo?
- Es mi día de descanso. Curioso, parecería que nos turnan. Cuando a Jeremy le toca hacer guardia a mi me dan el día libre y viceversa.
- Y tu... ¿fuiste guardia nocturno?
- Hace algunos años. Dure bastante, pero finalmente; el jefe se canso de no poder joderme asique me corrió al turno diurno. - Se encogió de hombros.
- Comprendo. - Bajo la cabeza. - ¿Hace cuanto conoces a Jeremy?
- ¿Exactamente? Quizás 3 años. - Probo la sopa de pollo. - No me dirás que esto lo hiciste tu ¿verdad? - Sonrió burlón.
- Si ¿esta malo?
- Nah, en el hospital te acostumbras a la comida insípida. - Exploto en carcajadas.
- ¡¿Insípido?! ¡Rayos! ¡Ya sabía que se me había olvidado algo!
- Además ¿qué es toda esta verdura? Jeremy no es un conejo ¿sabes? - Siguió picando el mayor.
- ¡Mike! - Le lanzo un cojín a la cara, la cual se resbalo como si de un pedazo de jamón se tratara.
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- Es hora de su medicina. - Suspiro la menor con el cabello lleno de sopa.
- Ni que lo digas ¿alcanzaste a darle la primera toma?
- Claro.
- Vale, entonces prepárate, esta será peor. - Sentencio Mike bañado en cerveza.
Ambos suspiraron a punto de rendirse.
- Lo mantendré inmovilizado, tu prepara la medicina con la jeringa que está en la caja.
- ¿Jeringa?
- No tiene aguja, solo es para inyectarla directo en su boca. - Algo en la mirada del mayor le advirtió que esto era más serio de lo que parecía. Como si Jeremy fuese a comportarse peligroso.
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El castaño grasno y pateo igual a un animal enjaulado.
- ¡DEJAME! ¡NO QUIERO!
- ¡H-Hanna, la medicina! - Aunque no lo pareciese, Mike estaba perdiendo contra la fuerza del menor.
La pelirroja se acerco con la medicina en la jeringa y tratando de meterla en la boca del menor este comenzó a gritar.
- ¡NO, PADRE NO MAS! ¡PARA! ¡YA NO QUIERO MÁS!
El verlo así, desgarrado y llorando mientras trataba de librarse logro tirarle la jeringa de las manos a la chica. Jeremy no merecía esto.
- Mike, suéltalo. - Pidió cansada.
El ojiazul contemplo lo desmoralizada que había terminado la pelirroja, bufando soltó a su amigo. Este se hizo un ovillo en el sillón, lo más alejado de ambos que podía.
- Solo debías-!
- Se la daré.
Hanna se acerco lentamente al castaño.
- Jeremy...¿Jeremy?
- ¡A-aléjate!
- Jeremy, soy Hanna.
- ¿H-Hanna?
- Si, mira, te prepare este jugo de fresas, ¿quieres tomártelo conmigo?
Mike contemplo como el menor negaba constantemente, era inútil, el también lo había intentado, y sabia de sobra que no funcionaria si no se hacía a la fuerza.
- ¡Eso es ceniza de cigarro! Te quemara la lengua.
- ¿Ah? ¿Enserio? Vale, entonces hay que probar. - Hanna le dio un sorbo al frasco, tragando parte del medicamento.
Jeremy contemplo cual niño asustado la consecuencia.
La pelirroja sonrió a él.
- No duele, ¿ves? ¡Sabe delicioso!
Jeremy sonrió. Mike se quedo atónito, cuando el menor se enfermaba, era imposible hacerle sonreír. Jamás se lograba. Sin embargo...
- Como lo...
- Jeremy, ¿quieres probar? - Insistió con una sonrisa.
El castaño, dudoso al inicio, comenzó a temblar, y aun así, asintió.
- Vale, toma. - Le estiro la jeringa.
- N-no. No, no. -Comenzó a negar mientras miraba con horror el objeto.
Hanna parpadeo paciente, llevándose la jeringa a la boca, se acerco al mayor.
El beso duro poco, lo suficiente como para que Jeremy se acabase la medicina expulsada de entre los labios de la chica.
A Mike se le cayó la mandíbula, a él jamás se le hubiese ocurrido hacer eso.
- No fue tan malo ¿o sí? - Hanna acaricio la cabeza del mayor con una sonrisa y las mejillas rojas.
Jeremy asintió con una enorme sonrisa.
- ¡Estaba delicioso! ¡Gracias Hanna! - tomo su mano.
Eran las 9 de la noche, y Jeremy aun no tenía nada en el estomago.
- ¿Tienes hambre?
El mayor asintió varias veces.
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- ¡Definitivamente no!
- Mike, no me vas a frenar.
- ¡¿Estás loca?! - Un gemido de parte de Jeremy en la cama obligo al adulto a bajar la voz. - ¡No puedes cubrir un turno tu sola!
- Oh, ¿y tú lo harás? - Se arrepintió de soltar palabras tan duras. - Mira, es la única forma. Si no, despedirán a Jeremy, y no podre volver nunca a casa.
- ¿Tanto te interesa volver como para arriesgarte así?
- No solo lo hago por mí, si Jeremy pierde el trabajo se verá obligado a volver con la familia que tanto odia.
- Tú no sabes nada de eso.
- Entonces explícame.
Mike se llevo una mano al puente de la nariz, frustrado.
- No es algo que tenga derecho de contarte.
- Mike. - Insistió la joven sujetándose el cabello mojado. Se había lavado rápido y ahora mismo se estaba colocando las botas de guardia de Jeremy.
- No, Hanna. Si Jeremy te tiene confianza, te lo dira. Además de que si estuviera consiente te diría lo mismo. - Gruño sentándose al lado del castaño.
- Mira, uno de nosotros se debe quedar a cuidarlo. Con el asesino rondando en este lugar tan pequeño, tu pintas de maravilla para cuidar de él. - Pauso un momento mientras se colocaba la camiseta de guardia sobre el sport.
Mike se lo pensó, Doll en definitiva podía cuidarse sola; pero Jeremy, en esa condición era tan vulnerable como un gato. A esta fase el la llamaba "coma" literalmente por que el castaño no se volvía a despertar hasta dentro de 10-12 horas más.
Hanna tomo del hombro al ojiazul.
- Mike, te lo pido, por favor. Jeremy está muy débil.
El adulto intercambio miradas con la chica. Esta desprendía seriedad, iba en serio.
- ¿Tu puedes defenderte? - le traiciono la boca.
- Por supuesto, reciente luche contra un violador; y créeme, esto - Señalo su nariz y cabello. - Se lo hice pagar con creces.
Mike chasqueo la lengua, negando lentamente.
- No estamos hablando de humanos que sienten dolor como tú y por ello pueden caer en la inconsciencia, en el peor de los casos. Estamos hablando de maquinas de-
- Media tonelada y casi 2 metros de alto ¿no? Son torpes. Como ya te dije Mike, he jugado este videojuego antes, lo he ganado y por ende, conozco todo lo que se debe hacer o evitar.
- Aja, y eso ¿cuántas vidas te costo?
Ahora fue la pelirroja la que se quedo callada. Chasqueo la lengua y se dio la vuelta. Eran las 11:45, si quería llegar debía apurarse.
- Solo cuida de él, Mike. Volveré a las 6:20 a mas tardar, lo prometo.
Una mano la tomo con fuerza por el brazo y otra la sujeto del hombro. Hanna estaba al borde de su paciencia y sinceramente no estaba de ánimos para seguir discutiendo, feroz se dio la vuelta.
- ¡Como jod-
Mas su reclamo se quedo plasmado en el aire, Jeremy la contemplaba con una mirada seria y herida; como alguien que no comprende y sin embargo está dispuesto a no perder.
- No vayas.
La fiebre había bajado, aunque no lo suficiente; el castaño necesitaba descanso, y sin embargo, jadeaba, el rubor en sus mejillas le estaba sofocando.
Mike se impacto, una vez más, no tenía idea de qué coño pasaba; Jeremy se había comportado bastante irregular ese día. Hanna dibujo una sonrisa falsa en su cara.
- Vale, solo voy a la tienda por unos dulces para-
- ¡No soy un idiota! - Silencio el mayor. Jalo a la pelirroja, recostando su cabeza en el estomago de esta. - Si vas, no volveré a verte... - Apretó la tela del uniforme de esta. - No vayas. No quiero perderte. -Volvió a pedir, temblando de frustración. - No a ti...
Hanna no sentía la sangre en sus venas, y un escalofrío le recorrió la espalda. Debía ir, debía cumplir con el trabajo de Jeremy. Si no él...
Tomo sus manos con cuidado, separándolas lentamente de ella.
- Hey, volveré mañana. Ya verás que sí.
Jeremy agarro su mano con fuerza.
- No..no...no...
Hanna apretó los labios, no había tiempo. Se soltó como pudo.
- Volveré mañana. - Prometió y salió corriendo, tomando la linterna y un palo de escoba que había encontrado.
Mike pensó que iba a tener que volver a sostener al castaño, y sin embargo, el solo permaneció viendo la puerta durante 10 minutos, sus ojos estaban vacios.
- O-oye, Jeremy...
El castaño se recostó en la cama, dándole la espalda sin decirle nada. Se quedo dormido al poco tiempo.
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Hanna llego al trabajo a tiempo, encerrándose en la cabina de guardia. Tan pronto llego, no pasaron ni 10 minutos para cuando Foxy hizo acto de presencia.
- ¿Lista para morir, grumete?
- Oh, no tienes idea del día que tuve, como te acerques te perforare el puto ojo que aun te funciona. - Gruño con una mirada asesina digna de Sadako*
El zorro retrocedió un poco, dándose cuenta de que Chica lo miraba desde atrás de una cámara con desaprobación se acerco corriendo a la chica para vengar su orgullo.
- Te lo advertí. - Hanna embadurno la punta del palo con acido muriático, esperando al estúpido tronic venir a ella.
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Eran las 7 am y Mike había llegado corriendo al local. Parecía que la fase "coma" tenia bien dormido al castaño por lo que se había lanzado a buscar a la menor. Tan solo esperaba llegar a tiempo para sacar su cuerpo agonizante del traje.
Sin embargo, grande fue su sorpresa cuando la encontró dormida sobre la mesa del guardia.
- Niña, ¡niña despierta! ¡¿qué jodidos paso?!
Habían muchas astillas en el suelo y vidrios rotos. Hanna se removió incomoda, al contemplar al guardia frente a ella, levanto un pulgar adolorida.
- E-esos hijos de puta...-Gruño con la cabeza pegada al escritorio. - Ya no son un problema...
Mike tendría que esperar para saber a qué se refería, pues la menor cayo desmayada de cansancio. Suspiro con una sonrisa, no podía creerlo, había logrado sobrevivir. Tomo la linterna del castaño, la batería estaba casi completa; entonces ¿cómo...?
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Abrió la puerta del departamento, recostando a Hanna en el sofá con cuidado.
- Descansa, loca. Cuida bien de mi amigo. - Salió tras dejar las llaves de la entrada en la mesa de la cocina.
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Para los que no conozcan la historia de Jeremy les invito a ver algunos videos ilustrativos, por supuesto que me estoy basando en el fandom de Rebornica :) Me encanta. Y también, un poco de mis propias ideas, digo, "Arrancar carne con los dientes" eso solo podía sacarlo de mi loca y gore mente XD
* (1) Chica Feliz: A quien no le entendió a mi chiste ñoño es por Chica que es una gallina XD
* (2) Vicentonio: Chicos, no fue culpa del auto-corrector, lo hice porque me parecía mas gracioso así. Es como el juego del teléfono descompuesto, Jeremy se equivoca y por tanto Hanna igual se equivoca al pronunciarlo. (por que como que ver las noticias para ella da flojera XD prefiere que el castaño se lo cuente)
* (3) Sadako: Es el nombre de la protagonista de una película de terror japonés, muy buena.
Gracias por leer! Espero sus Reviews! Algunas ideas me gustarían XD este capítulo fue por un capricho, no tienen idea. Escribí alrededor de 3 borradores y ninguno me gusto tanto como este XD.
