Hey! Les traje un pequeño extra. Estoy por entrar en exámenes y debo concentrarme, asique, pensé que esto les gustaría :) Es totalmente un One-shot (creo) Asique, disfrútenlo mucho.
MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS.
Adam Stockbauer : Gracias! Me alegra que te este gustando el fic! Te quiero! :D
Hashashin : Exacto! Los vicios son malos XD más cuando lo haces por despecho. jaja
Yami-Senpai: Oh...por...Dios...GRACIAS POR TU REVIEW! ME ENCANTAN LOS REVIEWS LARGOS Y LA VERDAD ME ALEGRASTE LA MADRUGADA! (?) Es que, estaba dormida y me despertó mi conciencia y me dijo "Revisa el fic, baka!" y bueno, que te digo? Muchas gracias por tus respuestas increíblemente largas. Muaja! Amo los gatos! Pero Vincent lo merecía! :D Espero que este capítulo te agrade un montón. Un abrazo muy fuerte!
lovemikey23: Hello! :D Muchas gracias! Shii XD amo a mikey es tan kawaii! Pero bueeeeno! espero que este capítulo tan bien te guste y te haga sacar varios "Awww" :) Un mega abrazo!
Elly1234: O.O (Música de salsa) Vale! *Salseo de locos* jajajaja XD no se tu pero solo me sacudo como alga marina jajajaja. Una brazo, me alegra que te gustara! Sonríe! Este día será mejor!
TheAkemi-san555: Molto Grazie. Hola! :D Gracias! Tu imagen igual es lo máximo, la veo y me muero de risa XD jajajaja Un abrazo! Saludos!
PSINess1: Corrígeme si estoy mal, pero los 8 bits son que están marcados? o.o gome, soy muy inocente aun para muchas cosas XD (serás mensa, Mii jajajaja) Pero, noup, a mi con que estén en forma me gustan, ni muy marcados ni muy pachones. Un abrazo! Espero que te guste este capítulo!
Cinthya . kim! : Oh dios! No sé qué paso con el anterior capitulo. Ves que en los comentarios hay un último con solo 2 puntitos? era tu respuesta, lamento que el nombre se borrara, condenado Anfictión :( lo siento. Pero, muchas gracias, tus reviews me alegran mucho :D espero este capítulo te guste igual!
Ladies and, nah, Señoritas y señores, ese oneshot es un poco musical, asique, les recomendaría si gustan escuchar las canciones que les ponga para que se adentren al feeling (? WTfu?)! XD sino, no hay problema, pero no creo que se entienda muy bien jajaja, de todas formas, espero les guste!
SIN MAS! UN ABRAZO!
1(*) Scott: en el fandom no solo es el creador del juego, sino tambien se refieren a Phone guy :)
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Hanna despertó sin dolor de cabeza. De hecho, se sentía de maravilla.
- Parece que herede la milagrosa no-resaca de mi papá. Toma eso Albert. - Recordó la chica al imaginar a su hermano cuando tenía un terrible dolor de cabeza luego de una noche de fiesta.
Nadie más que los varones en la familia habían heredado ese asombroso poder anti-dolor. Su padre era capaz de tomarse más de 10 cervezas y estar bien al día siguiente. Ella, al parecer, era el eslabón perdido de la historia familiar.
Se acomodo en la suave cama, encontrándose con el castaño dormido a un costado suyo.
- Te quedaste cuidándome, ¿eh?...- Hanna aun estaba enojada, pero más que nada, se sentía decepcionada.
Observo por un momento a Jeremy, este, al sentir el movimiento de la cama se despertó poco a poco.
- ¿Hanna...?
- Buenos días, Princeso. - Se estiro un poco.
- ¿C-como te sientes? - Se apresuro a acercarle un vaso con agua.
- Me siento bien. El alcohol no lastima mi cuerpo luego de una buena noche de sueño. - Sonrió leve.
- Que alivio...- Suspiro el mayor. - Oh, t-te prepare el desayuno. Espera aquí por favor, no te muev-
Hanna tomo su manga antes de que el mayor pudiera levantarse siquiera de la silla.
- Jeremy, si no puedes decirme, está bien. - Miro a los ojos al castaño. - No es que me vaya a quedar mucho, asique, no quiero pelearme contigo por ello. - Sonrió nerviosa.
Jeremy permaneció un momento observando a la menor.
- Perdona Hanna. - Poso una mano sobre la de la chica. - Fue mi culpa. - Bajo la cabeza.
- Esta bien.
Eran cerca de las 2 de la tarde. Ahora mismo, Hanna estaba segura de que podría comerse un caballo si lo tuviera enfrente. Lo dejo marchar.
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- ¿Que paso anoche? - Pregunto la chica ingiriendo otro pedazo de panqueque.
- E-emm, Chica y Bonnie...
Jeremy conto como el Zorro había vencido en combate a ambos troncis, pero al meterse los toys y sobre todo Freddy, tuvo bastantes averías y casi lo despedazaban.
- Fue entonces cuando apareció Marionette...
Siguió contando como la marioneta había logrado convencer a los toys y al mismísimo Freddy.
- ¿Entonces Foxy está...?
- N-no, llame a Scott* antes de venir y dijo que un técnico se encargaría de él para dejarlo "decente".
Hanna se relajo. El silencio se hizo pesado, tanto que la pelirroja se vio obligada a sacar su celular para distraerse un poco.
- ¿Qué es eso?
Jeremy veía con extrema curiosidad el teléfono de Hanna.
- ¿Esto? Ah, claro. Los 80s. - Le extendió el aparato al mayor. - En un futuro se construirán estos bebes. Se llaman celulares.
Jeremy tomo torpe el objeto, era tan delgado y liviano.
- ¿Para qué sirve?
- Llamadas, videojuegos, música y navegar por internet.
El rostro del mayor brillo, y Hanna hubiese deseado no haberle presentado el avance tecnológico. Paso las siguientes 3 horas enseñándole al mayor como se utilizaba y todas las aplicaciones que conocía. Jeremy, antes de que dieran las 7 de la noche, ya sabía todo lo que un adolescente promedio conocería de un celular.
- Por último, esto son los audífonos. - Saco la maraña de cables de su mochila.
- Aundifonos...¿puedes hablar con ellos? - Se llevo un auricular a la boca.
Hanna se rio de buena gana, sosteniendo su estomago mientras se revolvía en la cama. Al mayor se le sonrojaron las mejillas de vergüenza, sin embargo, se sentía feliz de verla reír por primera vez en horas.
- Son para los oídos, tonto. - Hanna soltó varias carcajadas. - Mira. - Desenredo los auriculares, colocándoselos al castaño.
Hanna coloco una canción suave. Amaba todo tipo de música (específicamente el Dubstep y el pop) sin embargo, entendía que si colocaba algo así, podría asustar a Jeremy, por lo que opto por música clásica.
- Sigo impresionado de como tantas cosas caben en esta pequeña tarjeta. - Sonrió el menor.
Hanna se sintió satisfecha. Jeremy era como un niño. De repente le vino una idea a la mente para poder disculparse mejor con el mayor. Como le alegraba haber descargado esa aplicación antes de "irse".
- Ya sé que haremos hoy. - Jeremy le sonrió emocionado.
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Luego de una merienda, Hanna se sentó con el mayor en el sillón, compartiendo audífonos.
- ¡¿Como dices que se llama esta película?! - Pregunto impresionado.
- Star Wars.
Hanna volvía con un bol lleno de palomitas y 2 vasos de jugo.
Jeremy sostenía el teléfono muy cerca de su rostro, observando cada detalle de la película. Sus ojos brillaban y la chica no podía estar más feliz.
Pasaron las horas y dieron las 9 de la noche. Hora de cenar.
Jeremy sirvió el cereal y comieron mientras Hanna apenas veía al chico tocar su plato o respirar de lo maravillado que estaba con todo.
- ¡El celular es un invento increíble! ¡Quisiera tener uno! - Finalizo.
- Podemos compartir el mío, después de todo, debe ser el único modelo en todo este universo.
- ¡¿De verdad?! - Los ojos esmeralda del castaño brillaron de emoción.
- Claro. Solo que si lo rompes, deberás pagarme con tu alma, ya que no hay dinero ni ingeniero que lo pueda reparar. - Bromeo Hanna.
El castaño sostuvo sus manos maravillado.
- ¡Lo juro!
Hanna se sonrojo, tenia al adulto demasiado cerca de su rostro, observo de cerca sus amables ojos verdes y Jeremy se mantuvo estático, apenas consciente de lo que acababa de provocar. La pelirroja empujo al mayor de los hombros.
- La-lavare los platos. D-deberías darte un baño, apestas. - Se alejo con las mejillas sonrojadas.
Jeremy se retiro un poco confundido. El no lo negaba mas, estaba claro. Quería a Hanna. Aun desconocía cuanto. Pero la quería.
Sonrió dirigiéndose a su habitación para buscar ropa limpia.
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El castaño se relajo demasiado luego del baño. Escucho aun los trastes siendo fregados por la chica, pero eso no fue lo que le llamo la atención. Una amable voz, un poco descoordinada en los tonos graves pero armoniosa en los finos. Se acerco con una extraña coordinación de pato para evitar ser descubierto. Hanna tenía los cables extraños, "audifonones" (creía que se llamaban) puestos.
Jeremy se sonrojo lentamente, sonriendo al verla tan tranquila. ¿Estaba mal el que él no...quisiera que se fuera? Negó con la cabeza, ella quería regresar; y según como lo sentía en ese momento, su felicidad era lo más importante para él en esos momentos.
(N/a: Sugerencia: Aquí pueden poner la canción con la que me inspire para esta escena. Be the One - The Fray. Escogí esta canción por una excelente razón que ustedes descubrirán si leen la letra o la buscan en traducción.)
Hanna giro sobre sus talones, imitando un movimiento de baile del video de la canción, descubriendo por fin a Jeremy.
Ambos se quedaron mirando, él sin poder borrar la sonrisa bobalicona de sus labios al verse descubierto y ella con un rostro que le favorecía bastante.
- K-kawaii...- Pensó el mayor viéndola tan sonrojada. De inmediato, un trapo de cocina se impacto en su cara.
Hanna camino muy enojada hacia él, no prestando atención a una caja en el suelo que logro derribarla sobre Jeremy, ambos cayeron al suelo, por suerte el golpe le llego a medio amortiguar a la menor.
- Ouch...- Gimió Jeremy, la pelirroja podría lucir muy liviana, pero la verdad era todo contrario.
Hanna se volteo furiosa a ver con lo que se había tropezado, quedando arrodillada sobre el castaño. Al darse cuenta del porque de su caída no pudo evitar reírse avergonzada.
- Menos mal estabas tú, Jeremy. Si no me hubiera pegado un buen torta-
El mayor se negó a apartar el trapo de la cara, sabía que estaba más que morado en ese instante. Las manos sostenían la tela mientras temblaban descontroladamente. Hanna sintió su corazón dar un vuelco. Trato de hacer que sus manos se detuvieran, que su cuerpo reaccionara, pero simplemente no podía. El teléfono había rodado por el suelo, a salvo de cualquier golpe al caer sobre la alfombra, y los audífonos se habían ido, demostrando la suave canción que la joven había estado escuchando.
"...Be the one and only, wait for me. Will you be the only one?..."
La pelirroja coloco sus manos sobre las del chico, las cuales ante el contacto pararon de temblar.
- Estas frio...- Susurro mientras alejaba la tela del rostro del mayor.
Jeremy no dejaba de pensar a mil por hora, diferencia de edad, el hecho de que fuese una chica de otra dimensión y sin mencionar de que sería su primer beso, entre muchas otras posibilidades que le aterraban.
"...What if I knew how to tell? What would I say?..."
- L-lo siento.
- No te disculpes, está claro que toda tu sangre caliente esta en tu cara. - Se burlo la chica.
La contemplo, sonriendo amable a él, con las mejillas rojas y una mirada cálida que le daba confianza. Sus latidos frenaron casi dolorosamente al sentir el aliento cálido rozando sus labios. Cerró los ojos sonrojado y se dejo hacer, por primera vez mandando al demonio lo que fuese que estuviera pensando.
"...I will be the only one. If you say you'll never go..."
Hanna acorto la distancia. Jamás había sentido esto por nadie, cerró los ojos tranquila, parecía que Jeremy igual quería esto. Beso sus labios en apenas un roce y un nuevo temor nació. Algo que le decía que esto no era correcto.
- El diablo...- Pensó volviendo a unir sus bocas.
Jeremy era cálido, y tras unos segundos en donde ninguno de los dos se atrevió a moverse, Hanna se separo lentamente.
"...Be the one and only, wait for me. Will you be the only one? Will you be...?, Be the one and only. Wait for me; let me be your only one..."
Su sorpresa fue grande al sentir una mano del castaño acariciar su cabello y acercarla por la nuca, siempre amable. Jeremy beso sus labios varias veces. Acariciándolos con los suyos, probándolos al alejarse y saborear los suyos propios, volviendo a unirse solo para respirar el oxigeno que ella.
"...Be the one, be the one and only... Wait for me; let me be your only one. Will you be, be the one and only. Wait for me; let me be your only one. "
Hanna no se dio cuenta para cuando la canción se había terminado, mirándose entre si de una manera pasional, sin entender y eso estaba bien, no había nada que razonar.
La segunda canción continuo, su celular la traía contra ella, la canción comenzó lenta, pero era de esos momentos en cuando la letra se introducían en el alma y perfeccionaban el momento. (N/a: Say When - The Fray. Yeap, es una de mis bandas favoritas.)
Entonces a la pelirroja le quedo claro. Amaba a Jeremy. Quería protegerlo. Quería amarlo. Lagrimas invisibles invadieron su rostro. El mayor leyó su mente y supo dibujar con el dedo cada lagrima inexistente, enjugándolas.
- Dime qué piensas...- Susurro Jeremy.
La débil luz que entraba por la ventana iluminaba sus cuerpos y por ese mismo instante, a Hanna le pareció que Jeremy había tomado una posición más madura.
La menor rodeo el cuello del adulto, abrazándose a él con fuerza, respirando su aroma, sintiendo su cabello mojado. El guardia la abrazo igual.
- Dont let me go...- Respondió en el oído del castaño sin pensar, sus mejillas se incendiaron mas al darse cuenta de lo que había dicho.
- I will not.
Jeremy no sintió vergüenza, abrazo a la menor y tomo una decisión. Levanto su cuerpo entre sus brazos, Hanna se aferro a su cuello nerviosa por caerse, miro el rostro del mayor, este le sonrió amable solo para volver a ver al frente, cuidando por donde pisar. Esperaba no ser tan torpe como para caerse otra vez. Sentó a la menor en la cama y el hizo lo propio en la silla a su lado.
Hanna se puso más nerviosa, no sabía que debía hacer. Jeremy se quito la camiseta, para quedar en sport. Sus hombros temblaron levemente, pero, sonriendo triste, le mostro sus muñecas a la chica. La pelirroja contuvo el aliento. Los brazos de Jeremy estaban forrados en cicatrices.
Habían muchas en formas de pinchaduras, otras de quemaduras, pero las que le helaron la sangre fueron las que portaba en las muñecas, similares a arañazos, arañazos profundos.
- Esto no es fácil para mí. Espero que ahora me perdones por no habértelo contado. Tenia...no, sigo aterrado de que te alejes cuando sepas quien soy realmente. - En ningún momento la miro a los ojos. - Mi padre es un hombre de carácter fuerte. Suele ser amigable con las personas externas, y no guarda rencor por nada del mundo. Supongo que de ahi fue de donde herede mi amabilidad.
Hanna escucho paciente, no atreviéndose a moverse. Jeremy la atrapo en su mirada esmeralda, tan cariñosa y cálida como siempre.
- Mi madre solía contarme historias de como ella y él se enamoraron. Siendo una pareja dulce de ver... - Respiro profundo. Su melancolía podía palparse en el aire. - Nació mi hermano mayor, Mark. Y unos años después, vine yo. - Se auto-señalo con una sonrisa débil. - Como todo bebe en una familia modesta, siempre se viene con uno que otro problema. Naci con un peso por debajo del promedio, y el nivel de azúcar en mi sangre no era el más optimo. Crecí como un chico débil, y eso, a mi padre quien estaba orgulloso de portar el apellido Dranfort, del cual se nacían atletas; comenzó a fastidiarle.
Hanna apretó un poco las sabanas, no le estaba gustando a donde iban las cosas, sin embargo se mantuvo calmada, no quería que Jeremy se retractara de contarle.
- Mi madre me sobreprotegía, y como no; yo llegaba a enfermarme por cualquier cosa, y conociendo como me pongo, la verdad es que estoy seguro de que mi madre era una mujer a la cual respetar y admirar. - Sonrió melancólico.
Hanna rio nerviosa.
- Totalmente. - Afirmo y el castaño asintió.
- Bueno, mi padre no pensaba lo mismo. Poco a poco fue llenándose de una increíble dependencia al alcohol, siendo alentado por Mark, el siempre ha sido su orgullo. - Se paso una mano por el cabello mojado. - Cuando volvía del trabajo, cuando salía de su habitación o en cualquier momento que estaba cerca mío, se desquitaba de alguna manera.
De repente, las quemaduras y algunas cicatrices en los brazos y hombros del mayor tomaron sentido. Hanna recordó el terror de Jeremy por la medicina, gritando por que no le alimentaran con ceniza de cigarro. Cerró los ojos furiosa, debía soportarlo, por Jeremy. Respetar su pasado. Pero juraba que si se encontraba con aquel señor le metería un palo por el-
- Mi madre me defendía porque me amaba más que a nadie, y fue culpa de ese hombre, el que ella muriera. - Jeremy la observo sin mirarla realmente, recordaba a su madre en esa misma posición, sentada en una cama de hospital, sonriéndole y cantándole. - Mi padre no paraba hasta que hubiese por lo menos un hueso roto. Y eso como quiera, rompe familias. - Se encogió de hombros, sintiendo cada vez mas frio el cuarto.
Hanna sostuvo sus manos y Jeremy se percato de su presencia.
- Mi madre murió cuando tenía 15 años, ya han pasado 9 años de eso, pero sigo pensando en que no era su tiempo. - Sus palabras se congelaron, comenzando a temblar. Las suaves yemas de los dedos de la pelirroja recorrieron las cicatrices en las muñecas del mayor. - Lo intente por años...- Coloco una mano sobre la de la chica. - Pero finalmente me di cuenta de que no podía morir. Mi sangre siempre lograba parar a tiempo. - Hanna sintió las lagrimas acumularse en sus ojos, dolorosas como acido. - Escape de casa a los 18. Y ahora, el único trabajo que pude conseguir con una carrera inconclusa, fue de guardia nocturno en ese restaurante. - Sonrió leve.
La pelirroja bajo la cabeza, acercando las heridas a su rostro; las lagrimas cayeron por gravedad, surcando las muñecas de Jeremy.
- ¿Hanna? - Se preocupo al no poder ver su rostro.
Jeremy iba a preguntar, pero se dio cuenta de que la joven estaba picando sus brazos. Suave, escucho el susurrar de unos números. Estaba contando sus cicatrices.
Cuando finalizo, la joven levanto la mirada decidida. Jeremy se sorprendió de verla con el seño fruncido.
- ¡72 heridas causadas por ese hijo de puta! ¡72! - Gruño enojada. Solo para pegarle con los dedos en el pecho al chico. - ¡Y más de 36 por tu propia mano! ¡Y eso que son las más profundas, estoy segura de que las que no hiciste con fuerza se borraron! - Hizo un ademan de darle una bofetada pero se freno lentamente. - ¡¿Quieres saber por qué no moriste?!
Jeremy no podía retroceder, la silla se lo impedía.
- ¡Por que debías conocerme, idiota! ¡Por eso! - Entonces la menor le beso suave las mejillas. Como si todo el enojo se hubiese esfumado. - Escucha bien esto porque solo lo diré una vez. Aun debo volver, y por eso tengo miedo.
Jeremy parpadeo confundido. No se esperaba eso en lo absoluto. No entendía. Hanna suspiro exasperada.
- En mi familia no se siente el terror. Aprendemos a afrontarlo. Jamás he llorado de pánico ni me he complicado tanto la cabeza por problemas con solución. Pero te juro, Jeremy Fitzgerald, que jamás había sentido tanto miedo como el de pronunciar estas palabras...- Sus mejillas se coloraron más si se podía y respiro profundo. - Te quiero. Aun no comprendo bien esas palabras, pero es sincero. Te quiero. - Cerro los ojos con fuerza. - Y quiero ayudarte a superar tus miedos. - Apretó los puños.
El castaño sintió los ojos arder, y como si alguien hubiese abierto un grifo, comenzó a llorar con una sonrisa.
"...Jeremy...amar es...afrontar los miedos del otro, juntos." Recordaba esas palabras. Su madre se las había dicho con una tierna sonrisa. "¡Entonces quiero afrontarlos contigo, mamá!" Rio alegre un castaño de 12 años.
Rodeo a la menor en un abrazo.
- I will never let you go. - Susurro en el lenguaje que ambos habían acordado sin palabras que usarían cuando tuvieran algo muy profundo que decirse entre sí.
Hanna estaba impresionada, Jeremy siempre sería muy sensible, sonrió tranquila. No había sido rechazada...
Se separo lento del castaño. Tomando sus manos con cuidado.
- Jeremy...cierra los ojos. - Pidió tratando de verse calma, con el corazón a mil por hora.
El mayor obedeció temblando un poco, había descubierto que los besos de la pelirroja lo ponían nervioso.
Sintió la cálida y húmeda sensación en sus brazos. Abrió los ojos, sonrojándose al ver a Hanna besar sus cicatrices, una a una con cuidado.
- Duelen ¿verdad? Tranquilo, yo te cuido. - Beso las muñecas con extremo cariño.
Jeremy sintió las lagrimas frenarse lentamente. Hanna beso las 72 heridas, y pronto, jalo al joven entre besos en los labios a la cama.
El castaño se dejo hacer, adormilado por las delicadas muestras de afecto.
- Por cada intento de matarte debería golpearte...- Se separo del mayor, el cual se dio cuenta de que estaba sobre la joven.
Jeremy sintió escalofríos y una holeada de calor en su pecho y el rostro. Hanna estaba hermosa.
- ...pero tengo una mejor idea. - Cerro los ojos, invitándolo a besarle.
El castaño se acerco dudoso, observando cada detalle de la chica. Sus pecas, su suave piel, la respingada nariz, las largas pestañas aplastadas y las cejas pelirrojas. Se acerco, rosando sus labios. Se dispuso a besarla sin aplastarla.
Sus pechos se unieron y ambos sintieron el latir acelerado del otro. Hanna beso y se separo de Jeremy 34 veces seguidas. Tomándose su tiempo entre beso y beso.
Jeremy se pego un poco más a ella, no podía evitarlo, los besos de la joven lo embriagaban. Hanna entreabrió los labios y Jeremy, nervioso, introdujo su lengua; jugando un poco con la de la chica, probando cada cálida y dulce sensación. Las manos de la chica se aferraron a su sport. Ambos se separaron por el doloroso latir acelerado y la falta de oxigeno.
Jeremy la observo jadeante, al mismo tiempo que ella le sonreía alegre. La acerco de nuevo, acariciando sus mejillas con dulzura. Hanna rodeo su cuello, intensificando el beso hasta volver a saborear la boca del adulto. Acaricio su cabello castaño y el se permitió abrazarla hasta levantarla de la cama para apegarla más a él.
La amaba, se dio cuenta en menos de 24 horas de conocerla, que algo muy fuerte los unía. Se separo cuando la chica dejo de poner presión en su cabeza.
- Son mi medicina para ti. Eso curara tu corazón herido. - Jadeo la joven con una sonrisa dulce para ver al chico. - Dejaste de llorar...- Dio como prueba y se abrazo al pecho del hombre.
Jeremy no pudo sostenerse y se dejo acomodar en la cama a su lado, sintiendo como los risos de la pelirroja le acariciaban la barbilla. Sonrió contento. Su corazón también se estaba calmando. Ella lo había besado el número de veces que se había cortado.
- Hanna...- Llamo el chico.
- ¿Humm?
- Te amo. - La abrazo más fuerte.
La chica poco a poco se adormilo, ambos acomodándose en los brazos del otro.
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(Sé que no quieren que se acabe aun, asique, un pequeño extra! :) )
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Era tarde, y Jeremy sentía un poco de remordimiento. No era correcto dormir con ella.
Trato de zafarse de entre los brazos de la joven para poder marcharse al sillón y tener la conciencia tranquila.
- Ni te atrevas, Fitzgerald. - Hanna delineo la espalda del chico con sus uñas.
Jeremy se sonrojo violentamente, sintiendo un escalofrió por toda la columna vertebral. Había jurado que estaba dormida.
- P-pero, no es de caballeros d-dormir con una dama s-si no están casados. - Se trato de excusar el mayor.
- Ahg...ustedes y sus costumbres de ancianos. Está bien, está bien. Jeremy Fitzgeral, ¿te gustaría casarte conmigo? - Gruño adormilada la joven.
- ¡¿E-eh?! P-pero, ¿n-no debería ser yo q-quien-
- Limítate a contestar, ¿quiere o no?
- ¡S-si!, p-pero-
- Listo, estamos comprometidos. En mi época se puede dormir al lado de tu novio. Asique, mejor acomódate, pedófilo, por que no pienso soltarte. - Se acurruco en el pecho del chico con autoridad.
Jeremy no pudo conciliar el sueño hasta muy entrada la madrugada, sonrojado hasta la medula. ¿Acaso ella...
- Di-Dios mío...
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Ahora sip XD LISTO! SERVIDO!
¿QUE LES PARECIO? :) Les gusto?
Dejenme un review por favor! :D Un abrazo psicologico! (LOL)
CHAO!
Mii Fuera!
