HOLA A TODOS! CHICOS/CHICAS DISFRUTEN DE LA LECTURA. COMO SABEN, ESTOY EN EXAMENES, POR ESO SUBI ESTE CAPITULO! Por ustedes :)

Espero les guste.

HollyKanonCreepz: Primero que nada: lamento mucho no haberte respondido el cap pasado, espero este capítulo te guste y no desesperes 7w7 pronto, pronto. jajajaja Muchas gracias por tu apoyo! Me alegran los reviews! Yeap, pobre foxy XD

fucsia1700: No se orinaron en el momento jajajaja gracias! pero me supongo que en algún momento debieron hacerlo XD

Kalamey: Lo sé! ESTUPIDO Y SENSUALES GUARDIAS! XD Un abrazo! muchas gracias por suscribirte a mis 2 historias! ;)

Hashashin: Molto Grazie! Un abrazo! Espero este cap te guste igual!

Andy9917: HELLO! GRACIAS! Mi querido! Aun no lo sé, Ad y yo tenemos que ponernos de acuerdo XD pero pronto, lo prometo! Y muchas gracias por el review largo! los amo! Un abrazo!

Elly1234: (Abrazo!) Gracias! :D espero te guste este cap!

cinthya . kim: Lady´s Kim y Ai! Un abrazo! Muchas gracias por su review! jojojo! No me subestimes a mi tampoco 7w7 pero va benne, inténtalo XD Saludos!

Yami-Senpai: ME ALEGRA QUE TE GUSTARA! No importa, lo entiendo :) Un abrazo psicológico! Perdona que hoy no conteste mucho, es muy tarde y posiblemente me masacren por estar aquí a esta hora XD

Adam Stockbauer: Y agárrate por que falta ternura! Un abrazo!

BUENO, SIN MAS, DISFRUTEN. HICE ESTE CAP EN MENOS DE 7 HORAS POR LO QUE NO ESTOY MUY SEGURA DE SI ESTA MUY BIEN XD PERO, DIGANME QUE PIENSAN NE?

Sin más, disfruten! :)

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Hanna se llevo una bola de nieve a los labios, y sonriendo alegre la aventó al pecho de Bonnie.

El conejo se sacudió casi enojado el sólido congelado.

- Oooooh, vaaaaamooooos Bonnieeeee. Sonríe por un rato. - La pelirroja se aferro al brazo del conejo y este agradeció no tener cara que delatara su sonrojo. - ¿puedes?

El tronic volteo el rostro, concentrándose de nuevo en arreglar las cuerdas de su guitarra.

La chica inflo las mejillas sin rendirse, era 23 de diciembre y estaba tratando de darles la "navidad" que los tronics se merecían antes de Noche Buena (pues no le tocaría turno en esa fecha.) Jeremy se había quedado en casa alegando que se sentía mal, obviamente para hacer una "cena sorpresa" o algo así. (¿Qué como lo supo? Era bastante sencillo, cuando se tiene un novio tan protector como Jeremy era fácil adivinar que jamás le dejaría marchar sola a un lugar con muñecos poseídos, sin una buena razón de por medio.) Asique, lo primero que había decidido hacer la joven había sido sacar al patio trasero a los tronics en donde no había mas que bosque y nieve esperándoles. Las almas de sus niños festejaron felices; jugando como locos a guerrillas y muñecos de nieve.

Sí, todo era hermoso. Los Toys preparaban pizza para ella (a acepción de Mangle quien odiaba a Hanna a muerte.) y los tronics jugaban, ¡incluso Marionette estaba fuera de su preciada caja! Sí, todos festejaban, todos menos Bonnie.

- Vamos, amigo. ¿No quieres divertirte un poco con los demás? - Insistió la chica con una suave sonrisa.

Bonnie la observo fijamente, la mayor podía sentir sus ojos escarlata examinar cada milímetro de su rostro; era...intimidante.

- / No me gusta el hielo.../

Al final, el conejo se levanto de su lugar y se marcho de la habitación en donde los gritos y las risas no paraban.

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Freddy entro al local con el pelaje completamente empapado.

- ¡Srita. Sigfried! ¡ ! - Llamo con una sonrisa alegre. - ¡Chica y Foxy están jugando a las atrapadas de la reina helada y-

El oso freno al darse cuenta de la mirada vacía que tenia la chica. Cauteloso, se acerco a ella con el sigilo de un tronic.

- ¿Está bien, ...?

Hanna salió de su trance, volviendo su mirada celeste a la del robot y este se acuclillo a su lado.

- ¡Sí, claro! ¡Estoy bien! - Mintió y Freddy lo supo.

- ¿Bonnie le hizo algo, Srita. Sigfried?

Al verse atrapada, Hanna bajo la cabeza avergonzada.

- Yo...

El oso espero paciente, estaba acostumbrado a tratar con niños. Incluso, aunque su niño apenas tuviera 8 años cuando había asesinado, su mente de tronic le hacía pensar como un adulto de 30 años.

- Y-Yo, pensé que a todos les gustaría salir a la nieve. Pero Bonnie me dijo que odia el hielo. - Admitió decepcionada.

Freddy igual bajo la cabeza, Bonnie tenía muy buenos motivos para hacerlo.

- No se sienta mal, Srita. Sigfried. No es por usted. - Le coloco una mano en el hombro a la joven, levantándose del piso para volver con los demás. - Bonnie es muy tímido y frio cuando se lo propone; ¿cómo decirlo?...es como si-

- ...fuera una barrera invisible...- Concluyo sorprendida la joven.

Ahora que lo pensaba, el guitarrista tenia la misma costumbre que Jeremy cuando no quería ser herido. Sacudió la cabeza y observo decidida a Freddy.

- ¡Aun no me he rendido!

El oso parpadeo confundido. Hanna metió una mano a su mochila y rebusco en ella con una sonrisa.

- ¿Sabes dónde puede estar ahora?

- Cámara 8, Parts service. - Se volvió lentamente el oso hacia la salida con una sonrisa.

- Entendido, los quiero adentro en una hora, ¿vale? Les dejare una sorpresa en ese cuarto.

Freddy asintió y luego salió corriendo, tan solo para taclear a un desprevenido Foxy contra la montaña de nieve que estaba armando. Pronto, Chica se aventó sobre ambos y para cuando se levantaron, Foxy estaba sumergido en un hueco con la silueta de un zorro-pirata.

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Bonnie se dejo caer contra la pared, rendido en su sitio de siempre. Estaba pensando seriamente en apagarse, cuando escucho unos pasos venir por el pasillo.

- ¿Bonnie?

El conejo gruño un poco enojado, estaba cansado de que esa humana lo molestara en su sitio privado.

Prefirió ignorarla.

- Oye. - Hanna se acerco y se sentó sobre sus piernas con permiso. - ¿Podríamos ser amigos? - Le pregunto con una sonrisa traviesa.

El conejo la empujo avergonzado y se paro.

- ¡Ouch! Eso fue demasiado grosero ¿sabes? - Se sobo la retaguardia al mismo tiempo que se agarraba de la mano del guitarrista.

Bonnie trato de librarse pero Hanna se abrazo a su brazo.

- ¡E-espera, solo quiero-

- /¡NO!/ - Sin medir su fuerza, el conejo sin querer aventó a la chica contra la pared.

Hanna reboto contra esta y quedo suspendida en el suelo en donde un sonido doloroso se desprendió de su cuerpo.

Apenas consciente de lo que había hecho, el tronic reacciono con pánico. ¡Oh Dios! Foxy lo mataría si la había lastimado, bajo sus orejas asustado, acercándose a la chica con preocupación.

- /¿H-hanna...e-estas?/

El cuerpo no se movió y el conejo temió lo peor. Cargo a la chica en brazos solo para notar una enrome mancha de sangre en el suelo y la cabeza abierta de la joven.

- /¿H-hanna?...¡¿Hanna?!/ Apreso el cuerpo a su pecho y supo que no había latido.

¡Dios! ¡La había matado! El tronic sostuvo el cuerpo temblando, observando su traje manchado de sangre ajena.

Grito cuanto su vocalizador le permitió.

- ¿Bonnie?

El conejo encendió el programa de inmediato, sus ojos carmín brillaron y se dio cuenta de que la chica frente a él lo miraba con una sonrisa.

Hanna era pelirroja, de unos preciosos ojos azules, pecas y piel caliente. Bonnie sintió un alivio inhumano al darse cuenta de que todo había sido una pesadilla, pero sobre todo, el verla sana y salva frente a él.

Se sorprendió al encontrarse con una bufanda roja con bordes blancos de estilo navideño envuelta en el cuello.

- ¡Ta-da! ¡Una pequeña sorpresa para ti! - Le sonrió alegre la mayor y al niño de Bonnie le brillo el rostro de ilusión. - Se que no es mucho, pero cuando la vi en la tienda dije: ¡Esto debe ser para Bonnie! - Se alejo unos pasos para comprobar cómo le quedaba. Sonrió contenta. - ¡Te ves estupendo! ¡Serás el centro de atención en el escenario! ¡Oh!...no le digas a Freddy que dije eso, ¿de acuerdo? - hizo un ademan con el dedo en señal de silencio.

Bonnie se quedo estático, sin poderlo creer. Acaricio la tela con su mano y pudo distinguir su suavidad.

- ¡Feliz navidad, Bonnie!

Bonnie la apreso contra su pecho. Sin saber cómo, la pelirroja se encontró escuchando el mecanismo interno del conejo. Y un llanto. ¿Bonnie estaba...?

Levanto la cabeza como pudo, encontrándose con el inexistente rostro del tronic, en donde, de su barbilla escurría liquido negro con olor a hierro. Sangre. ¿Acaso era de-

Bonnie jamás lo diría en voz alta, pero ese abrazo era todo lo que siempre había querido desde hacía muchos años, cálido, amable y sobretodo, real. Los niños lo abrazaban, sí. Pero era simplemente para tomarse una foto o tocarle, nunca con un sentimiento real, y no los culpaba, se suponía que era una maquina, solo un robot sin sentimientos.

Hanna lo envolvió como pudo, el robot era enorme.

Bonnie sollozo y es que, el asesino los había masacrado en un día como ese, con nieve al rededor. En el cuarto trasero, en donde nadie podría escucharlos. Recordaba haber sido el último, y ese hombre había utilizado un pica hielo para perforarle los pulmones, recordaba su jadeo, recordaba tratar de respirar y querer llegar a la ventana en donde las cristalinas gotas de hielo se formaban, blancas, pacientes y dolorosas. Jamás pudo tocar la nieve, pues cuando había logrado acercarse a la ventana y sus yemas estaban a punto de rozar el agua congelada, su corazón produjo un doloroso palpitar, su ultima visión, tan cerca suyo; nieve blanca derritiéndose en sangre escarlata, quemando sus manos, pulmones y por fin, su alma.

Desde ese momento, cuando caía nieve, Bonnie se escondía dentro del único cuarto sin ventanas, así no tendría que verla.

Poco a poco, su cuerpo se fue desprendiendo del de la chica, y Hanna llevo una mano a sus orejas. Le acaricio cariñosamente y le sonrió con sinceridad.

- Estoy feliz de que te gustara tu regalo, Bonnie.

El conejo asintió y apretó su bufanda. Amaba esa suave sensación.

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Eran las 9 de la noche.

Jeremy despertó cuidadosamente a su novia con la comida en una bandeja.

- Hanna...

- Humm

- H-hanna...

Jeremy dejo la cena en la mesa de noche y sin avisarle a la joven, la cargo en brazos.

Hanna grito de sorpresa y se abrazo al castaño.

Jeremy giro contento con un sombrero navideño en la cabeza.

- ¡Feliz navidad, mi princesa! - Sonrió radiante.

La joven sintió sus mejillas arder y tomando la iniciativa, beso al castaño con pasión. Jeremy no pudo controlar sus pies por la impresión y termino cayendo al piso con la pelirroja encima suyo.

- H-hanna-

- Feliz navidad, mi príncipe. - Sonrió seductoramente acorralando al mayor bajo sus brazos, volvió a besarle sin darle tregua.

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- ¿Qué hay de comer? - Hanna se levanto dejando a un despeinado y muy sonrojado castaño en el suelo, apenas con conciencia para moverse.

La pelirroja sonrió y se sorprendió de encontrar pastelillos de chocolate con salsa de frutos rojos.

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- H-hanna, ¿e-estás segura de esto? Q-quiero decir, los hice para ti.

Jeremy estaba sentado junto a su novia en el sofá de la sala, disfrutando de música tranquila, 2 copas de vino y la bandeja de pastelillos caseros.

- No seas ridículo, Jeremy. Somos un equipo. Compartir esto contigo...-Entrelazo la mano del mayor con la suya. - Es lo mejor del mundo.

El castaño se sonrojo levemente, decidido a que ese sería el momento perfecto para el regalo de Hanna.

- T-te tengo un regalo.

- ¡Oh! En ese caso yo igual iré por el tuyo, espera. - Hanna salió corriendo al cuarto, aprovechando para colocarse una blusa linda para la ocasión, perfumándose un poco y alborotando su cabello pelirrojo.

Jeremy por su parte se observo un momento en la pantalla negra del teléfono y se acomodo un poco el flequillo.

Cuando Hanna se presento de nuevo, ya estaba listo.

Respiro profundo al tenerla de frente, y justo cuando estaba a punto de entregarle su regalo la chica le coloco una enorme caja frente suyo. Contemplo un poco sorprendido el obsequio y la sonrisa satisfecha de la menor.

- De mi para ti, Jer. ¡Vamos! ¡Ábrelo! - Se emociono y el castaño tuvo que ocultar detrás suyo su obsequio para tener las manos libres.

Abrió la caja y se encontró con un enorme panda de felpa.

- ¡Boala!

Jeremy no sabía que decir, abrazo al peluche con entusiasmo, olía a Hanna.

- ¿Te gusta?

- ¡Me encanta! - El panda era tan grande como la joven y entonces el mayor pensó que podría usarlo de almohada cuando quisiera.

(N/a: Chicas/os, este es el momento esperado, solo una recomendación: Somewhere Only We Know - Lily Allen. Repítanla las veces que necesiten, sientan el momento. Yo me emocione mucho hasta llorar. Espero les guste)

Pronto, Jeremy se sereno, debía lograr su cometido.

- M-mi turno.

Hanna se meció en su lugar, emocionada.

- Hanna...- Se acerco un poco más a ella. - Cierra los ojos.

La pelirroja obedeció con una sonrisa, ¡debía ser algo asombroso!

- Extiende las manos, por favor.

La menor extendió sus palmas y Jeremy sintió sus manos temblar y escalofríos recorrerle entero. Era ahora o nunca.

Hanna sintió un objeto pesado y rectangular en sus manos.

- M-muy bien, a-ábrelos. - Jeremy estaba mareado y su sangre corría a una velocidad increíble.

La pelirroja sostuvo mejor el objeto y abrió los ojos, rasgo el papel impaciente y se encontró con un libro de tapas esmeralda y un cerrojo pequeño a un lado.

- ¿Un diario? - No quería que lo malinterpretara, pero no era exactamente lo que se había imaginado. Entonces, escucho un tintineo frente suyo.

Jeremy le estaba extendiendo una cadena de plata con una pequeña llave dorada en ella.

- Hanna...-Deposito con increíble tranquilidad el collar en la mano de la chica. - Soy un hombre llorón, que solo sabe hacer labores de casa y en fuerza perdería fácilmente contra cualquiera. - La atrapo en sus ojos tranquilos y verdosos.

Sin saber cómo, Hanna sintió su corazón ir más rápido.

- Tengo miedo la mayor parte del tiempo y no poseo un propósito fijo. - Cerro suavemente los dedos de la chica. - Pero, tú me has completado, en cuerpo y alma. Eres fuerte y no temes a nada. Cálida como solo un alma fría y derrotada como la mía necesita. Eres grandiosa e iluminas todo a cada paso que das...- Ambos respiraron tranquilos y Hanna sintió un suave calor envolverle la mano que portaba el libro. - Este libro, en efecto, es un diario. Pero esta en blanco, y es en él, en donde quisiera comenzar de nuevo...- Soltó sus manos, y Hanna entendió que ese era el momento que debía aprovechar para abrir el cerrojo.

Las luces de colores y la calidez de las velas, el frio del oxigeno y la tranquilidad volvía todo perfecto.

El cerrojo cedió y en la primera pagina, con una letra bellísima, se leía "¿Me permites hacerte feliz?"

Hanna sintió las lagrimas calientes bajar de sus mejillas sonrojadas, y Jeremy se acerco a ella para tomar sus manos temblorosas.

- Hanna...no te diría esto si no fuera sincero. Te amo. Lo juro con toda mi alma. Como el hombre y caballero que soy. Como Jeremy Fitzgerald. Te amo. - Enjugo sus lagrimas con una mano manteniendo en la otra las de su novia. - Déjame hacerte feliz. Quiero protegerte, ayudarte, vencer tus miedos y preocupaciones.

Hanna negó suavemente, sin dejarle ver su rostro y Jeremy comenzó a temer.

- Déjame sostenerte. Verte despertar cada día, y cuidarte cuando estés enferma. - Insistió, tomando su mejilla y ella se negó a levantar la mirada.

Jeremy sintió dolor en su pecho. ¿Estaba siendo rechazado?

- Quiero ser tu hombre, sino el hombre perfecto, el que te mereces. Déjame darte mi alma, quiero ser tu protector, tu confidente y tu mejor amigo. Quiero ser tuyo y llamarte mía. Quiero-

- Jeremy...espera...

El castaño frunció el ceño preocupado por la voz entrecortada de la joven.

- Si lloras, enjugare tus lagrimas, si ríes, reiré contigo. Si gritas, recibiré los gritos. Si me golpeas, lo resistiré. Pero por favor, déjame serlo. Quiero serlo-

- Jeremy.

- Hanna, hablo en serio. Sé que no existo. Sé que no estoy vivo y que en cualquier momento podría perderte. Pero por unos segundos, unos minutos, unas horas, días, meses, años; por un respiro, quiero vivir. Quiero estar contigo...quiero hacerte feliz...quiero verte feliz...quiero existir, y solo lo hago, cuando sonríes. - Beso sus manos y las lagrimas bajaron igual por sus ojos.

Hanna volvió a negar y entonces Jeremy lo comprendió...el jamás seria suficiente...¿En qué pensaba? Hanna merecía a alguien real...no a un...avatar de juego. No a una ilusión...

No a él.

- No es eso...- Jeremy sintió los labios de la pelirroja besar sus lagrimas. - No es eso...- Repitió, besando las manos del mayor. - Tengo miedo, sí. Pero no te estoy rechazando, Jeremy...- Los ojos verdes del chico se abrieron con sorpresa, observando a la pelirroja sin comprender. - Jeremy Fitzgerald. No mentía cuando te pedí compromiso esa noche...Jeremy, no me importa la economía. No me interesa el futuro. Yo...quiero estar contigo.

El mayor sintió sus labios temblar.

- Lo único que me entristeció...es que solo quieras mi felicidad!...- Hanna le pego con un puño débil en su hombro. - Si vamos a aceptar esto, lo haremos, juntos. - Volvió a golpear, recargando su cabeza en su pecho. - Quiero vivir contigo sin miedos, y si los hay, quiero que los superemos juntos. - Golpe. - Nos protegeremos, juntos. Nos ayudaremos, juntos. Las preocupaciones valdrán un carajo si estamos juntos! - El cuerpo de Jeremy volvió a sacudirse sin dolor por el leve golpe de la joven quien sollozaba en su pecho. - Te amo, Jeremy. Te amo. Y solo aceptare si tú me prometes, aquí y ahora, que dejaras de ser tan egoísta, y pensaras en nuestra felicidad.

- L-lo acepto.

- ¡Promételo!

- ¡Lo juro! - Hanna sintió sus lagrimas ser besadas por Jeremy.

Se dejo hacer por el calor de su cuerpo y sus labios acariciando las acidas gotas, las manos fuertes de Jeremy sosteniendo su rostro con delicadeza y las suyas propias aferradas a su camiseta.

- Jeremy...

- Hanna...- El mayor se limpio con la manga de su chaqueta la cara y se levanto del sillón. Rebuscando en su bolsillo y por fin arrodillándose. - ¿Te volverías mi familia? A pesar de todos mis defectos, te juro que tengo virtudes, te seré leal y paciente. Amable y cariñoso y sobre todo, te juro que mi amor jamás se acabara. Porque te amo, y porque cada día que paso contigo me siento a salvo, tranquilo y feliz. ¿Te casarías conmigo? - Sus mejillas se sonrojaron fuertemente, y por primera vez en toda su vida, su tartamudeo no le estorbo. Miro decidido a la pelirroja y esta se tapo la boca con ambas manos.

Jeremy sintió su cuello ser abrazado con fuerza y para cuando se dio cuenta, Hanna ya estaba arrodillada frente suyo.

- Seguro que quieres a una gruñona, testaruda, inútil ama de casa y poco paciente chica. - Las lagrimas caían en el suelo mientras una nerviosa sonrisa se dibujaba en su rostro.

- Con toda mi alma. No existe nadie más en esta ni en ninguna otra dimensión. Ahora lo sé.

Hanna asintió contenta, y beso al chico.

- Acepto...-Volvió a besarle y Jeremy le correspondió. - Acepto, Jeremy. Te amo. - Ambos unieron sus frentes y el castaño aprovecho para colocar con cuidado el anillo en el dedo correcto de la menor.

Hanna hizo lo propio con el otro anillo y ambos quedaron comprometidos. Sin mucho jaleo, sin personas innecesarias. Solo ellos 2 en navidad.

Jeremy dejo que la pelirroja se abrazara a él y respirara tranquila. A los 2 meses de novios y tras unos pocos sacrificios había logrado comprarle un anillo descante.

Ahora. Después de tanto tiempo. Jeremy se declaraba la persona más feliz del mundo.

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(¿Que opinan? Extra!)

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Hanna acerco un pedazo de pastelillo de chocolate a sus labios y se subió al cuerpo de Jeremy, el cual estaba acostado en el sofá.

El castaño estaba rojo hasta el cabello y es que, de un momento a otro, estaban platicando del día de trabajo de Hanna y al otro, se encontraba tumbado debajo de la pelirroja.

- Amor, toma. - Sonrió su novia suavemente.

Jeremy, no muy seguro, abrió los labios, tan solo para descubrir que la menor había hecho trampa y se había devorado el bocado antes de que él lo probara.

- Deberías haber visto tu cara, Jer. - Se burlo a lo que el mayor hizo un puchero y le robo un beso a su prometida.

Jeremy probo el interior de la boca de Hanna, saboreando cada dulce residuo de chocolate y frutos rojos. Hanna se dejo hacer, y es que era la segunda vez que el mayor tomaba la iniciativa.

El castaño acaricio su cabello y Hanna llevo sus manos a sus hombros. El guardia probo sus labios y la menor gimió por las cosquillas.

Jadeando, ambos se separaron. Jeremy sabía que no la había lastimado, sabia donde tocar y que no hacer a la perfección, después de todo, la carrera que había estado a punto de comenzar era medicina y había tomado muchos cursos de primeros auxilios antes.

- H-Hanna...

- Jeremy, ya sé que quiero de regalo de compromiso.

Jeremy espero paciente a que la joven se acercara de nuevo a sus labios.

Sus cuerpos ardientes y las miradas pasionales lo decían todo.

- C-cualquier cosa para mi dama...-Sonrió suave y ella le correspondió.

Se acerco al oído del mayor, susurrándole su deseo y este sintió la piel erizársele. Cerró los ojos avergonzado y levanto a la joven en brazos. No perdiendo el tiempo para llegar a la habitación.

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Dudas? Reclamos? Pizzasos? (AJAJAJAJA Ok no U_U)

Espero les gustara. El siguiente, será Lemon. Asique, si tienen algún problema con leer algo así, por favooooor avísenme vale? :) será mi primer Lemon, pero daré lo mejor de mí!

Un abrazo!

Mii, Fuera!