¡Hola a todos! Soy Sp~ con un nuevo capítulo.

Perdón por la tardanza, voy a tratar de actualizar una vez por semana.

Gracias a todos los que están leyendo esta historia, y a los que dejaron review. Gracias especialmente a Mary. Neko por tus palabras de aliento n.n

Espero que les guste, y puedan seguir ayudándome, dejando comentarios o críticas constructivas. Gracias :)


CAPITULO 3: EL PLAN

~El día anterior…~

Los alienígenas estaban en la nave haciendo los preparativos para partir.

- ¡Esperen un momento! – dijo Kisshu preocupado, luego de haberse puesto a pensar toda la situación - ¿Qué voy a hacer si Ichigo sigue de novia con el idiota? Yo no puedo ir a confesarle mi amor así, cuando es obvio que me rechazará. ¡Me arrepentí! ¡Se cancela el viaje! – concluyó dándose prisa en tomar sus cosas y huir desesperadamente.

Pai y Tart hacían el esfuerzo por sujetarlo y tranquilizarlo.

- ¡Suéltenme! ¡No quiero ir! – gritaba Kisshu como un niño chiquito al que lo estaban obligando a ir al dentista.

- Está bien, no te preocupes… Tengo un plan – dijo Pai seriamente, logrando obtener la atención de sus hermanos.

. . .

- Entonces… repasemos el plan. – dijo Kisshu caminando de un lado al otro – Vamos a ir a la tierra con la excusa de que un grupo de alienígenas delincuentes, que solo piensan en llenarse de poder y dominar todo (al estilo Deep blue), al enterarse de la existencia de las mews y el mew aqua, decidieron viajar a la tierra para capturarlas, hacerles experimentos, y… robarles su poder. Y nosotros, como los héroes de este planeta, debemos ir a ayudarlas, también en favor por la ayuda que ellas nos brindaron al final. ¿Suena creíble? – preguntó Kisshu dudoso.

- Parece más bien un cuento de hadas – bufó Tart

- A mí me parece un buen plan. Ya pasó una vez algo parecido con Deep blue. ¿Por qué esta vez no sería creíble? – respondió Pai.

Pai, de alguna forma, también se había preguntado lo mismo que Kisshu. ¿Qué pasaría si al llegar a la tierra se enterara que Lettuce tiene novio?, ¡o peor aún!, ¿si ella no siente ningún tipo de sentimiento hacia él?

No podía permitirse quedar como un idiota frente a los humanos. Por eso necesitaba sea como sea, una excusa.

- Lo importante, – prosiguió Pai – es que nos mostremos desinteresados hacia ella. Actuaremos como amigos, e iremos con calma. Tratemos de enamorarlas de a poco, con sutileza. No actuemos como idiotas que no pueden controlar sus sentimientos.

- ¡De acuerdo, haremos eso! La enamoré de a poco. – finalizó Kisshu, emocionado, con su típica sonrisa juguetona.

~En la tarde del siguiente día…~

*… - ¿cómo sabemos que en realidad no es una trampa y van a atacarnos de nuevo?

- Porque la tierra ya no nos interesa y no tendríamos ningún objetivo de hacerlo – dijo una voz desde arriba

- Esa vo- Ichigo fue interrumpida porque alguien la besó

Kisshu se hizo visible, y apareció justo en frente de ella besándola, como la primera vez.

- Nos volvemos a encontrar, Koneko-chan… - dijo Kisshu, luego de terminar el beso.*

Pai y Tart estaban observando la situación desde afuera del café.

-¡Es un completo idiota! – reprocharon los hermanos, tapándose la cara con una mano, avergonzados por la idiotez de Kisshu.

- ¿Qué crees que haces? – dijo Ichigo molesta, empujando a Kisshu lejos de ella. Estaba completamente roja como un tomate.

Pai y Tart finalmente aparecieron a los costados de su hermano.

- Vinimos a salvarlas – respondió Kisshu cruzado de brazos, seguro de sí mismo.

Todos en el café quedaron boquiabiertos. Imposible de creer lo que acababan de escuchar. ¿Ellos vinieron a salvarlas? ¿De qué?

. . .

El café había cerrado temprano. Tanto aliens como todo el equipo mew, estaban sentados, hablando civilizadamente, mientras bebían una taza de té.

Los aliens habían puesto su plan en marcha, y les habían contado lo del grupo de asesinos que intentaban destruirlas.

- Entonces, ¿están diciendo que un grupo de aliens desquiciados, que intentan dominar el mundo, vinieron a la tierra para destruirnos? – preguntó Ichigo asombrada, aunque algo temerosa.

- Así es – asintió Kisshu

- ¿Esa historia… no la vivimos ya? – preguntó Mint sospechando de la situación.

Taruto estaba muy nervioso, a punto de estallar. Temía que el plan no funcione. Pero Kisshu y Pai se mostraban tranquilos y seguros.

- ¿Y por qué vienen ahora y no hace cuatro años cuando todo era más reciente? – interrogó Ryou.

- Además, ¿ellos no se enteraron de los sucedido con Deep blue? ¿No saben que nosotros ganamos esa batalla y tranquilamente podemos ganarles a ellos también? Nosotras no necesitamos que nos salven de nada – concluyó Zakuro dejando a todos sin palabras.

- ¿VIERON? ¡LES DIJE QUE NO LO CREERÍAN! – gritó Taruto a sus hermanos, exasperado por huir del lugar.

- ¡IDIOTA! – Pai y Kisshu golpearon en la cabeza a Tart.

Las mews observaban expectantes todo lo ocurrido, nadie entendía qué estaba sucediendo.

- ¡Ay! ¿Por qué me golpean? No es mi culpa que el plan de Pai no haya funcionado – dijo Tart lloriqueando mientras se frotaba la cabeza.

- Entonces… ¿nos van a explicar qué es lo que está pasando acá? – dijo Zakuro ya perdiendo la paciencia, mientras sacaba su medallón del poder, listo para usarlo.

Los aliens tragaron saliva. Ellos no sabían qué hacer, estaban en aprietos. Nada había salido como lo planearon.

Pero ya estaban jugados, hagan lo que hagan, no podían dar marcha atrás…

- Está bien, está bien, confesaré. No hay necesidad de luchar. – dijo Kisshu suspirando, dando un paso al frente – Todo lo que les contamos sobre los asesinos, fue una excusa.

- ¿Una excusa? ¿Pero por qué? – preguntó Lettuce asombrada.

- Porque no sabíamos si iban a poder aceptar… una confesión de amor… - concluyó Kisshu.