Después de la pequeña conversación que tuvieron los presentes, se les invitó a pasar al comedor para cenar respectivamente, esta estuvo un poco callada, solo se miraban entre sí, Alice miraba seriamente a su futuro esposo, quien le regresaba unas sonrisas sarcásticas y retadoras mientras que Sharon simplemente comía silenciosamente y Jorge solo miraba a su hermano suplicándole que se comportara, aunque era inútil. Alfred comía sin dirigirle la mirada a nadie, solo a su plato de comida, Ana le daba de comer a Isabel, lo cual causaba miradas de ternura a las chicas. Así fue mientras comieron, de manera silenciosa e incómoda.

- ¿Quieres más?- preguntó Ana.

- No, gracias. Estoy satisfecha.- contestó con un tono tierno y suave la pequeña Isabel. Un débil aaaah se escuchó en la sala. Poco a poco terminaron los demás de comer y fue cuando a Amelia se le ocurrió algo.

- Bien… ¿Qué les parece si los prometidos van a caminar un poco a los jardines reales?-propuso la reina, Alice sintió que su mamá lo hacía a propósito para castrarla, pero ninguno de estos contestó, solo voltearon a ver a otro lado.- Lila, por favor lleva a mi hija y al joven Héctor (díganme que no tiene nombre por favor) a los jardines y Jeimy por favor guía a Alfred y a la niña Isabel a los jardines pero de rosas.-

- Si señora.- contestaron al mismo tiempo. Ana acompañó a Isabel, ya que era obvio que no la iba a dejar sola con ese hombre, por su parte, Alice hizo unas pequeñas muecas mientras no la miraban los presentes, caminó hasta donde estaba una de las trabajadoras y esta los llevó al exterior.

~~~~~ á ~~~~~

En silencio iban caminando, nadie se atrevía a decir nada, Ana miraba como la menor se entretenía viendo el paisaje, era muy hermoso, cualquier persona se inspiraría y sentiría calma estando ahí, claro que ellas no estaban para descansar.

- Espero que podamos llevarnos bien.- comentó Ana con una sonrisa rompiendo el silencio que se había formado desde un inicio.

- ¿Eh?- volteó Alfred a verla al no entender lo que quería decir.- ¿A qué te refieres?- preguntó para librarse de dudas.

- Oh, es que aún no le han comentado… se me había olvidado que no estaba enterado de esto pero, yo me he encargado de la niña desde hace unos años, creo que fui su primera niñera y seguiré siéndolo… por mi salario no se preocupe, quedara a cargo de la corona real mexicana ¿Algún comentario al respecto?-

- Ninguno, todo está bien.- no lo había pensado pero ahora que Ana sacaba el tema le convenía que ella se quedara a cargo de Isabel, pues ahora no solo trataría asuntos de un país, sino dos y casi no tendría tiempo para cuidar de ella. Ahora solo le quedaba conocer un poco más a la mayor y ver si era una persona confiable, después de todo la menor viviría en su casa y no dejaría entrar a cualquier persona a esta.

~~~~~ á ~~~~~

Al otro lado de los jardines una pareja caminaba igual que los primeros tres, en silencio, Alice solo pensaba en las cosas que haría para cuidar al país y a ella de él, nunca se habían llevado, siempre habían sido "enemigos", desde pequeños cada vez que se veían se la pasaban de pelea en pelea y ahora se casaría con él, vaya suerte que tenía.

- No pensé que acabaría casándome contigo.- comentó Héctor con un tono malicioso.

- ¿Qué pretendes?- preguntó Alice seria, quería mostrarse firme y fuerte ante él.

- Jajajaja… ya veo porque eres tú la que se casa… no estas nada mal, pero tu hermanita me parece mucho más hermosa…-

- A mi hermana no la metas en esto, ella no ha te ha hecho nada.- contestó casi gritándole, lo cual hizo que su prometido estallara en risas.

- ¡JAJAJAJAJAJA! ¿Por qué es que eres tan… tan…?-

- ¿Tan cómo?-

- Pues ya sabes, te enojas con facilidad, no eres suave como tu hermana, ella al parecer siempre anda de buen humor…- cortó una flor del seto y se la mostró a la chica.- pero…- prosiguió.- Ese tipo de personas son las que se rompen con facilidad.- dijo finalmente mientras presionaba la rosa en su puño, Alice solo miró, no quiso decir nada pues era verdad lo que acababa de decir.- ¿Qué? ¿Por qué estás tan callada?- pero no hubo respuesta alguna.- Ya veo… creo que… mejor iré a hablar con mi "cuñadita"-

- ¡TE DIJE QUE A ELLA NO TE LE VAS A ACERCAR! Eres… eres una persona… con pensamientos tan sucios… nada más lo veo en tu mirada…-

- Tranquila chica, no te seré infiel…- esas palabras fueron acompañadas de una sonrisa burlona y le soltó la barbilla, se dio la media vuelta y comenzó a caminar con dirección de regreso al palacio pero Alice se quedó parada en el mismo lugar, viendo como el avanzaba, en eso se detuvo y volteó a verla.- ¿Acaso piensas quedarte aquí sola arriesgándote a que algo te pase?- eso sacó a la joven de sus pensamientos y comenzó a caminar hacia él, pero lo pasó de largo y Héctor al ver su reacción simplemente sonrió para sí mismo y se dijo.- Creo que me divertiré un poco.- y reanudó la caminata.

~~~~~ á ~~~~~

En el balcón principal Sharon contemplaba las estrellas y el bello cielo azul, no notó que un segundo se acercaba para hacerle compañía, sino que se dio cuenta hasta oír su voz.

- Esta hubiese sido la escena perfecta para un secuestrador o asesino.- comentó el chico e inmediatamente Sharon volteó a verlo.

- No te acerques así… me espantaste Jorge…-

- Jejejeje, lo siento, no quise asustarte… dime… ¿te gusta contemplar las estrellas?-

- Son muy bonitas o eso es para mí, me encanta como se ve el cielo azul, lo que me gusta de estar aquí es por como se ve, en la ciudad el cielo se ve rojo y no me gusta.-

- El rojo no se ve muy bien brotando de la piel de las personas… ¿te parece si mejor cambiamos de tema?-

- Claro.-

- A ti… ¿te hubiese gustado ser reina?-

- Por supuesto, no por los lujos ni nada, sino que me hubiese encantado ayudar a los que menos tienen y cambiar algunas cosas… pero ahora eso será responsabilidad de mi hermana… lo único bueno… es que me voy a poder casar con quien yo quiera…-

- Por eso dicen que la felicidad tiene un precio, estoy seguro de que encontraras a alguien que te amé y valore mucho, después de todo, con los mayores respetos, eres muy linda… eres la clase de chica que querrían los caballeros y buenos hombres como madre de sus hijos.- un pequeño rubor apareció en las mejillas de la joven al igual que una diminuta sonrisa.

- Ya llegara el tiempo en que busque a alguien con quien compartir mi vida, mientras disfrutare de mi juventud.-

- Así tiene que ser, pero estoy seguro que no tardaras mucho en encontrarlo.-

~~~~~ á ~~~~~

Alfred mantuvo una conversación con Ana y pudo deducir que ella si era una persona confiable, dejaría que cuidase de la niña, solo… esperaba llevarse bien con ella, pues a pesar de verse "indefensa" al parecer era alguien de carácter un tanto difícil. Alfred vio que la niña estaba cansada y propuso que regresasen al interior del palacio para que descansara. Una vez que todos estuvieron reunidos en la sala, decidieron la fecha y hora de la boda, quedando en que sería en un mes y que invitarían a los reyes de los países aliados. Un rato después se retiraron a sus respectivos hogares, los prometidos se verían hasta dentro de un mes y de ahí… pues ya verían como se acostumbrarían a vivir juntos, ahora solo quedaba esperar.

Un día cualquiera estaba Alfred sentado viendo la televisión, pero como no había nada bueno pensó que sería mejor irse a descansar un rato, en las escaleras se resbaló de una manera en la que cayó de espaldas y rodó hasta estrellarse contra el sofá.

- A-ay…- se quejó y sobó su cabeza, miró las escaleras y un raro pensamiento le vino a la mente.- Eso será muy peligroso para María, será mejor que pongan una rejilla, no quiero que se lastime.- e inmediatamente reaccionó.- ¡¿Qué rayos hago pensando eso?! Mejor me iré a dormir.

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Regrese después de estar un poco ausentada, pero era mi última semana de vacaciones y con juegos nuevos, animes que ver y diversión en un grupo en face se me fue el tiempo.

Si tienen alguna sugerencia u opinión adelante, háganmela saber, pienso que tal vez deberé de hacer los capítulos un poco más largos pues si va algo lenta la historia.