¡HOLA A TODOS!

De verdad me alegra que les gustara muchísimo el capítulo anterior, Vinny es un amor, al menos yo lo adoro! *abraza al moreno y este sonríe pervertido * E-ehh…

B-Bueno! Creo que ya les hice esperar demasiado, asique! No demorare en que lean este episodio!

Los quiero a todos! Gracias por seguir leyéndome!

*apapacha a todos*

¡Ahora sí! ¡Vamos! *se pone un casco de guerra *

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Hanna se revolvía en la cama. Estaba sumergida en una pesadilla, su cuerpo sudaba a borbotones, su cabeza daba vueltas, sus mejillas estaban rojizas…

- Feitan…no la toques. – Pidió Jack sentado junto a la cama en una silla mientras el pelirrojo trataba de tocar el brazo de la mayor.

- Jack…se muere… - Dijo el pelirrojo preocupado.

- No lo hace…Es solo un mal sueño… - Dijo el albino antes de ponerse en pie y quitarle la toalla de la frente, volviéndola a remojar en agua fresca.

El ghost de Foxy retrocedió cuando el albino coloco la toalla, y es que Hanna jadeaba tan lastimeramente que no podía quedarse quieto para escucharla.

Las manos del menor rosaron la frente caliente de la pelirroja y de inmediato, una saga de imágenes se formó delante de los ojos del albino.

Jack frunció el ceño al apartarlas y antes que el otro ghost dijera algo, los ojos violetas del albino brillaron amenazantes a la puerta. Había alguien ahí…

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- Escúchame… - Pidió una chica castaña parada frente a la pelirroja. – No tenemos mucho tiempo. El juego ha comenzado para él. No te quiere dentro de sus planes... – Dijo preocupada.

Hanna miraba sus manos y luego alrededor, no sabía dónde estaba, todo lucia como un espejo. Solo siendo la extraña chica de ojos verdes/azules y ella. Parpadeo lento, como si se tratara de espabilar.

- ¡El ya escogió a sus jugadores desde hace un mes y algo!

Esa chica… ¿por qué estaba tan…alterada?

- No comprendo… - Dijo la pelirroja, tratando de concentrarse, se sentía como si flotara.

- ¡No podemos hablar aquí! ¡No tenemos tiempo! ¡Debes despertar! – Le decía al tomarla de los hombros.

Pero…¿por qué debían apresurarse…?

- ¿Des…pertar?...

La menor la zarandeo mientras lloraba.

- ¡Vamos! ¡Vamos! – Pidió.

Hanna sintió sus dedos comenzar a congelarse, como si su cuerpo real…estuviese sufriendo de frio.

- ¿Quién…eres?... – Le pregunto a la extraña chica quien la miraba con mucho dolor y desesperación.

- Lo siento. De verdad lo siento, pero no tenemos tiempo! – Levanto las manos y las posiciono como si fuesen un triángulo viéndola de frente.

La pelirroja sintió todo nublarse y su cuerpo caer desde una altura indescriptible, esa clase de vértigo que se siente solo al soñar que uno se desploma. Despertando de golpe al erguirse apresurada y dar una gran bocanada de oxígeno.

Se quedó asimilando lo que había pasado, ¿dónde estaba? ¿Dónde…?

Esa pared…ese olor…ella conocía eso…

Abriendo los ojos con fuerza, negó un par de veces antes de girar su rostro muchas veces y comprobarlo, ¡e-estaba…estaba!

- ¡¿Jeremy?! – Se paró de su cama y corrió a su armario, a su baño, busco debajo de su escritorio. De acuerdo, esto era irracional, pero! - ¡¿JEREMY?! – Abrió la puerta de su cuarto, su hermano estaba ahí, con la toalla en la cabeza, rascándose el abdomen y con el cepillo de dientes en la boca llena de espuma. – ¡Albert! – Sus ojos inexplicablemente se llenaron de lágrimas.

El castaño miro a su hermana con una ceja alzada, era muy extraño (si no es que imposible) ver a Hanna llorar.

- Ehh….Yo… - Dijo esto terminando de cepillarse los dientes antes de darse la vuelta y volver al cuarto de baño, escupiendo la espuma y haciendo gárgaras con el enjuague, jamás en su vida se esperaría que la chica le abrazara por la espalda. – ¡Oye! ¡¿Que cojones-…?! - Como el "gato" que era, el chico le gruño. – ¡¿Hanna, qué mierda?! ¡Estoy en boxers! ¡Si estas en tus putos días no es mi-…!

Su respiración se detuvo, y no era para menos…La chica se aferraba a su pecho con sus manos como desde hace años no lo hacía, mientras humedecía la piel de su espalda con gotas cálidas de su llanto. Se quedó con las palabras en la boca.

Albert Sigfried no era un chico "blando", siendo hijo primerizo del líder de la policía y una entrenadora de artes marciales y defensa personal, era de esperarse que tuviese un carácter fuerte y nada dócil. Pero… Hanna era su única hermana. Sabía que ella era fuerte, sus padres se habían encargado de hacerlos independientes desde que pudieran aprender a serlo, aun así, desde…ese día, él se había prometido que nada volvería a herirla. Asique, si ahora algo la estaba acosando, debía estar ahí para ella…aunque no fuese su estilo.

La cargo en brazos al forzarla a soltarle y la apego a su pecho, pateando la puerta de su cuarto, cerro igualmente de otro portazo.

Su habitación no era nada inusual, un completo desastre, típico de un Sigfried. Con pesas, sacos de boxeo, posters de bandas de rock, metal y algunas chicas en paños menores. Había bolsas de frituras, envases de refresco vacíos y olía a muerte…pero… "Hogar dulce hogar"

El castaño de cabello extrañamente crespo y desarreglado, miro a su hermana aun llorando en su pecho. Suspiro pesado y se dejó caer en su cama con ella sobre él.

- Escupe, cerillo… - Le llamo como le decía "cariñosamente" de niños. - ¿Qué paso? Ayer estabas muy bien cuando volviste de casa de tu estúpido amigo y hoy lloras amargamente. Dime, ¿ya te le declaraste y te rechazo? – Pregunto algo burlón, aunque solo aguardaba a una afirmación para ir a romperle la cara a ese idiota. Tsk, no le caía nada bien.

La pelirroja levanto un poco su cara, viendo hacia algún punto de su pared aun apegada a su pecho.

Albert frunció el ceño. Mierda…bueno, aun no le caía bien ese geeksito.

- Agh…dime ya, fosforo. Tengo que ir a trabajar con papá en 2 horas y aún no he comido. – Y lo decía enserio, podía tardarse las 2 horas comiendo. No por lento, sino por la cantidad de comida que necesitaba para sentirse satisfecho. Aunque tuviera un físico de muerte, la verdad es que el metabolismo lo hacía todo por él.

Hanna respiro profundo y apretó los labios. Solo…solo lo tenía a él, sus padre no le creerían.

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Vincent tenía acorralado a Jeremy contra la pared, el cuchillo en mano.

- ¡¿T-tu?! ¡¿P-pensé q-que estabas- ?! ¡Agh! – El moreno le coloco una mano en la boca, azotando su cabeza contra la pared antes de apuntarle con el arma a la garganta.

- Shh…shh…No tenemos tiempo… - Ronroneo antes de tirar de su cabello y señalar fuera de la sala de vigilancia. Los tronics avanzaban pesadamente de vuelta a sus posiciones, pues ya eran las 6:01 am. – Ellos…no son tus amigos… yo lo soy. – Rio un poco, mirándole como un lunático, pegando sus narices sin dejar de amenazarle para que se quedara callado. – Hanna…

Los ojos de Jeremy pasaron de estar aterrados a un vacío peligroso en cuestión de segundos. Mordiendo su mano hasta sacarle sangre, y apartando el cuchillo con sus manos antes de cambiar de lugar en la pared.

- Muy tierno, niño. – sonrió el otro antes de que señalara hacia atrás. Una chica entro por la puerta cuando el ajetreo del restaurante se restableció.

- Jeremy… - La castaña le miro ausente. – Mi nombre es Aka-no- Mii…necesito que me escuches… - Pidió con una mirada de súplica. – Hanna y tú están en problemas…

El castaño abrió poco a poco los ojos.

- ¿Hanna…?

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¡HOLA CHICOS! ¡LO SIENTO TANTO POR LA TARDANZA! PERO SALI CON UN PROMEDIO DE 9.6 EN MI PRIMER SEMESTRE! Jeje

¡Aun así!

*Abraza a todos*

Muchas gracias por haber esperado tanto *sonríe con lagrimitas en los ojos* Wow…estamos…tan cerca de los 200 reviews…

Recuerdo cuando inicie este fic, mi sueño era llegar a los 100 algún día… Y gracias a ustedes, hoy estoy a punto de duplicar ese sueño. MUCHAS GRACIAS!

¡Muchos me dijeron que no lo lograría, y de hecho, estoy en las listas de los peores fics escritos por uno que hice hace mucho! ¡Podrían buscarlo en google XD aun así! Me he levantado! Jaja

¡Ahora, quisiera hacerles una promesa! Hare capítulos cortos, para subir uno cada semana, porque a partir de ahora, esto se ha vuelto algo mas dinámico. Las cosas se ponen muy difíciles, solo espero que Jere me haga caso…Scott ya no está jugando. Y necesitare ayuda.

¡Bueno, sin más!

Me gustaría escuchar que les pareció este capítulo SUUUUUPER corto. Sus dudas, sus teorías, ¡toooodo lo que me quieran decir! *Se coloca una armadura contra tomatazos y bombas nucleares * Estoy lista! *levanta un pulgarcito *

¡Un abrazo a todos!

¡Mii, fuera!