Capitulo ocho.

¡Hola! De nuevo aquí con otro capítulo para esta historia. Espero que sea de su agrado.

Gracias por sus comentario y no dejen de comentar.

Los personajes son de S. Meyer. La historia es mía.

Caminos encontrados.

BELLA PVO.

Llegamos a mi casa rápido desde que Edward me mostrara su casa del árbol. Se debe ser extraño pero para ser un vampiro y tener algo tan humano que le recuerde su vida pasada debe ser invaluable y me encanta que me la haya mostrado a mí.

Edward ya estaba abriendo mi puerta para poder bajar. Era temprano aun después que tuvimos que huir de la casa del árbol pues las cosas se pusieron muy calientes.

-¿quieres entrar? Mama no está- le pregunte a llegar a la puerta de entrada.

Edward se quedo pensando. No quería incomodarlo.

-no te preocupes, será otro día - me di la vuelta a abrir la puerta para entrar.

-me gustaría pasar si no te importa- voltee a verlo y le sonreí.

Entramos y pasamos al recibidor. Edward estaba un poco tenso.

-ven- le señale que me siguiera. Me dirigir al family (sala familiar que no es la principal).

Llegamos al cuarto. Tenía un sofá grande marrón donde puedes estirarte completamente y era tan cómodo. Mama y yo nos enamoramos de el al instante. Teníamos un televisor grande de pantalla plana en la pared, consola de WII, radio CD y para Ipon. Y hacia la ventana en una esquina estaba el hermoso piano blanco de mamá. A ella le encanta tocar y a mi escuchar. Ella me enseño a tocar pero no soy Beethoven.

-¿tocas?- me pregunto Edward mientras se dirigía hacia el piano.

-Un poco. Mamá es la que toca por cierto-

-¿Puedo?- me dijo señalando el piano.

-Claro, a Mamá no le importara-

Edward se sentó en la banqueta frente al piano. Con sus dedos empezó a pasarlo por encimas de las teclas sin tocarla como si pudieras sentirlas. Cerró sus ojos y sus manos empezaron a tocar una bella melodía. Cerré mis ojos y deje que el suave sonido llegara a mí. Pero faltaba algo, un toque mío. La melodía era preciosa y sin hacer mucho ruido me dirigir al armario y saque un estuche fino y de ahí saque mi violín y con el ritmo de la música empecé a tocarlo. Edward abrió los ojos y su mirada cayó sobre mí. Le di una pequeña sonrisa y él me regalo otra. Seguimos tocando hasta que el dio inicio del final de la melodía y yo también lo hice. Edward se puso de pie y se dirigió hacia mí, yo coloque mi violín dentro de su estuche. Al voltearme Edward ya estaba ahí, enfrente de mí, mirada contra mirada. Sus ojos me hechizaron por un momento. Con sus manos me aguanto las mejillas y me empezó a acaricias. Creí morir ahí mismo. Me perdí en su mirada y ya no existía nada más y ahí, en ese momento supe que yo Isabella Williams me había enamorado de mi vampiro, me había enamorado de Edward Cullen.

-Eres perfecta- me dijo Edward y sus labios bajaron hacia los míos y cuando me toco sentí esa corriente corriendo dentro de mí. Estaba pérdida completamente perdida.

Un majar de los dioses, sus labios saboreando los míos, la humedad de su lengua tomando mando de mi boca, mis manos locas tocando su cuello, sus manos firmes aguantando mi cintura, el silencio del salón donde solo se escuchaba nuestro beso, la electricidad que corría por nuestros cuerpos, los segundo, el tiempo que había parado y la flecha, la flecha de Cupido que nos traspasaba en ese momento.

Nada más importo. Aquí se encontraron dos seres y todo cambiara.

Edward poco a poco rompió el beso dándome pequeños besos a la misma vez. Abrí mis ojos y él me estaba mirando, completamente mirando. Sentí un cosquilleo en mi cabeza.

-Como me guastaría poder saber lo que piensas en estos momentos- me dijo

-Entonces seria aburrido si supieras lo que siempre pienso, no abría magia- le dije

-Si, tienes razón, tal vez por eso no lo hago- no sabía que quería decir con eso y me quede pensando… ¿será que Edward puede leer mente? Fruñí mis ojos.

-¿En qué piensa?-me pregunto de repente. Parpadee.

-En nada- y le di un pequeño besos en los labio y fui a recoger el estuche para guardarlo.

Edward pasó casi la tarde conmigo, estábamos en el salón sentados en el cómodo mueble, yo con mi espalda pegada a su pecho y él con sus brazos rodeándome. Vimos una película, nos besamos más en fin el día perfecto.

-debo irme no quiero que tu mamá me encuentre aquí- me dijo.

-tienes razón, no quiero explicarle a mi madre porque un chico está en la casa- me reí – ¿entonces nos veremos mañana?-le pregunte.

-Claro, no puedo esperar más- lo acompañé hasta la puerta y después de despedirse con un caliente beso me quede viendo como su Volvo desaparecía al final de la calle. Con un suspiro cerré la puerta y me dirigir hacia la puerta trasera. Salí al patio de atrás, cerré los ojos y deje que la brisa fría acariciara mi cara. Empecé a caminar con los ojos cerrado hasta que llegue al límite del patio con el bosque, abrí mis ojos y eche a correr. Los arboles pasaba como si fueran espejismo, después de correr salte hacia un árbol y empecé a treparlo y a brincar de árbol a árbol. Me sentía libre. Me pare en una rama y tome un largo respiro y pude sentir el aroma de unos cuervo cerca, uhh no puma hoy y me eche atrapar mi cena.

-¿Bella?-

-Aquí estoy mamá- baje las escalera había terminado de bañarme después de regresar de cazar - ¿Cómo te fue?-

-Nada fuera de lo normal, ¿comiste?- me pregunto

-Si casé algo no hace mucho ¿y tú?-

-Lo bueno del hospital es que tienes el bosque justo detrás- me reí

-Creo que todo en este lugar tiene el bosque por detrás mamá-

- tienes razón amo este lugar- me miro de repente – tengo una cita con el jefe de policía- lo dijo tan rápido y cambiando el tema de repente que me tomo un momento en entender lo que me dijo -¿y qué hiciste hoy?- siguió hablando como si no hubiera dicho nada.

-¿vas a salir con Charlie Swan?- la interrumpí. Mi rostro era de pánico.

-Bueno no dejaba de insistir y pues- subió sus hombros como si no tuviera importancia.

-¿Charlie Swan? ¿Charlie Swan? - Repetí.

-no va a pasar nada Isabella, ¿ok?- me sorprendió que me llamara por mi nombre completo.

-¿Charlie Swan?- seguí diciendo como grabadora.

-Bella- se dirigió hacia mí y tomo mi rostro con sus manos mirándome fijamente –todo va estar bien- me dijo.

-Pero mamá, ¿Charlie Swan? De todas las persona, ¿un policía?-

-Jefe- me aclaro.

-Jefe, como sea, mamá- arce mis manos en señal de desesperación – ¿no es un poco arriesgado?-

-Claro que no, además solo me va a enseñar el paisaje de La Push- me dijo como si nada.

-¿La Push? ¡Oh mon dieu!-dije

-Quoi?-

-cet endroit sent drôle- le conteste.

-Ne vous inquiétez pas Bella, je vais bien- me dijo dándome un beso en la frente.

-Si vous le dites-

La mañana llego y ya salía hacia la escuela. Mamá estaba en su estudio.

-Ya me voy Ma- le grite

-Está bien, nos vemos luego- Salí de la casa y me pare de momento. Una sonrisa en mi cara. Ahí en frente estaba un Volvo plateado estacionado con un hermoso vampiro recostado en él como si estuviera posando para una revista. Solté una risa y negué con la cabeza.

-¿Qué haces aquí?- le pregunte

-Pensé que te gustaría ir a la escuela conmigo- me abrió la puerta de pasajero haciendo señal para que entrara. Me dirigí hacia donde estaba.

-Que caballero, Monsieur- me pare en frente de él y le di un beso rápido en los labios y subir al carro. Espere a que se subiera al asiento conductor. -¿y a que se debe esto?-

-no puedo estar separado de ti- mi dijo mirándome intensamente

-¡Por favor! Si estuviste aquí ayer casi todo el día, no puede ser me extrañaste tanto-

-Bella si pudiera me quedaría contigo, siempre- trague, lo decía en serio.- tengo esta sensación de cuidarte- me lo dijo mientras me acariciaba mi mejilla. Amo a este vampiro. Me acerque y lo bese. El beso fue lento hasta que se intensificó más. Nos separamos y Edward encendió el carro y partimos hacia la escuela

-Sabes que si me ven llegar contigo van a creer que…- me interrumpió

-¿Que estamos juntos?- me miro y me sonrió mientras conducía. Le devolví la sonrisa.

-¿estamos juntos?- no podía borrar la sonrisa de mi cara.

-sí, bueno si tú quiere, Bella yo quiero estar contigo-

-yo también quiero, así que somos novios ¿o no?- me sonrió.

-si es lo mas que quiero- me guiño un ojo – además quiero besarte y así nadie se sorprenderá si me ven haciéndolo- me sorprendí por sus palabras y le di una sonrisa.

-no me parece mala idea- uhh seres la enemiga del ''club'' no puedo esperar de ver la cara de Lauren.

Llegamos a la escuela y Edward se estaciono al lado de un gigantesco Jeep negro. Edward se bajo y procedió abrirme la puerta. Cuando me baje rápidamente tomo mi mochila y mi mano y empezamos a caminar hacia la entrada de la escuela donde estaba Alice dando brinquito en el mismo lugar. ¿En serio? Nunca había conocido a alguien tan entusiasmado. Sentí todas las miradas hacia mí. Mire a mi alrededor y si, todos los estudiantes que se encontraba afuera se pararon a vernos, en serio literalmente se pararon. Por dios es que nunca ha visto a una pareja o será porque él es Edward. Ya me imagino que al final del día todo el mundo va a saber que estoy con Edward.

-¡Bella!- me llamo Alice al llegar hasta ellos-que gusto me da verte- me saludo con un beso en la mejilla.

-hola Alice, Jasper, Emmett, Rosalie- salude con un gesto con la mano.

-ya veo que mi pequeño Eddie reclamo lo suyo rápido- dijo Emmett. Rosalie le dio un manotazo en la cabeza.

-idiota, Bella no es una cosa- le dijo la rubia

-¡ahy! Muñeca no decía nada malo-Emmett le decía.- solo que Edward por fin me hizo caso-

Me reí. Emmett era como un hermano mayor, siempre me hace reír.

-Entonces ¿están juntos?-pregunto Alice. Yo confirme con la cabeza. Alice choco las manos.-lo sabía yo nunca falló- le subí una ceja, ¿Cómo que nunca falla? Esta duende está loca. Jasper aclaro la garganta.

-felicidades, bienvenida al grupo- le sonríe. Rosalie rodo los ojos.

-Entonces ayer ya pasaron de segunda base porque…- Emmett no pudo terminar por el manotazo que le dio Rosalie otras vez en la cabeza.- ¡hay! Bebe ¿que dije?-

-Si serás idiota Emmett- lo agarro por un brazo- vámonos- y lo empujo hacia la puerta de entrada y desaparecieron por ella. Me reí tapándome la boca con la mano pero la boca de Emmett era casi como la mía, escurridiza.

La campana sonó y Edward y yo entramos juntos con lo demás.

-Bella me imagino que te sentaras con nosotros en el almuerzo, ¿verdad?- me pregunto Alice. No lo había pensado. Que pensara las chicas y me siento con Edward y sus hermanos, bueno él es mi novio ahora. Edward vio mi preocupación y rápido dijo

-Si quiere sentarte con ellos está bien Bella- lo mire.

-No. Me sentare contigo, ellos entenderán-le sonreí –Además ¿como vas a besarme si estoy una mesa lejos?-le guiñe un ojo.

-Porque donde tú te sientes yo me sentare-lo mire sorprendida.

-¿En serio harías eso?- él afirmo con la cabeza. Alice hizo un puchero.-gracias pero no. No sentaremos con tu familia-su sonrisa se le engancho en la cara. Alice se despidió y se fue con Jasper. Llegamos a mi salón de literatura.

-nos vemos- le di un beso y entre al salón.

El día transcurrió normal aparte de las miradas de los otros estudiantes. Edward me esperaba siempre a las salidas de todas mis clases y me acompañaba a cada salón y se despedía con un beso en los labios. Creo que me está gustando tener novio. Al salir de mi última clase del día me encontré con Edward esperándome le dije que lo siguiera a lo que iba al baño.

-Está bien amor te espero allá- entre al baño y lo utilice, cuando Salí me encontré con Lauren y Cristina.

-Vaya, no paso mucho tiempo para que consiguieras a Cullen- la miro y le sonrió.

-¿Celosa estamos?-

-Celosa yo, que va, pero con tanto admiradores que tenias aquí y tu ni caso le hacías y ahora llega Edward y ya lo atrapas-

-Yo no tengo que atrapar a nadie, no es mi culpa que me eligiera a mi Lauren, pero como dijiste tu también tienes muchos admiradores que claro te has tomado ''tiempo'' con ellos- hice gesto con mis dedos a la palabra tiempo.

-Cuida tu boca maldita- se acerco a mi tratando de intimidarme- cuando Edward se canse de ti yo le daré de mi ''tiempo'' a él- la maldita me hizo el mi mismo gesto con las mano.

-si, tal vez se divierta con nosotras mejor- dijo Cristina'' Perra número dos'' riéndose.

-Mejor cuídense ustedes y no me jodan- las mire a los ojos – No les conviene- empecé a caminar hacia la cafetería ya no quería escuchar a las malditas cuando sentí la mano de Lauren tomándome el brazo. Oh error de ella me voltee para enfrentara cuando alguien quito su mano de mi brazo. Mire a la dueña de la mano y me sorprendí porque no la vi llegar aquí.

-¿Tienes algún problema con Bella? Por qué dos contra uno es fácil ¿verdad? Pero yo estoy aquí para iguala aunque creo que Bella sola puede con las dos- una Rosalie enojada estaba en frente de Lauren y Cristina. Suspire, no me quería imaginar si perdiera el control con estas dos.

Lauren y Cristinas nos miraron- nos veremos Bella- me dijo y las dos se fueron y entraron a la cafetería.

-Rosalie no te vi llegar pero gracias-

-Si, creí ver que por poco le ibas a dar en la cara- se rio – aunque sería bueno pero te buscaría problema-

Me reí – si tienes razón pero no te preocupe yo me encargo de ellas y ni siquiera las voy a tocar-

-¿Qué quiere decir?- me pregunto Rosalie. Yo le hice un gesto con la mano de indiferencia.

-No me hagas caso, vámonos- y entramos a la cafetería. Pude ver a Lauren y Cristina en la fila del buffet. Me dirigir a la mesa y me senté Rosalie detrás mío también se sentó.

-Estas bien Bella- me pregunto Edward con cara de preocupación. Miro a Rosalie y esta solo encogió los hombros. Yo no le quite la mirada a Lauren.

-Estoy bien- solo dije, mi mirada todavía en Lauren.

-¿Qué paso Rosalie?- oí a Edward preguntar y esta le dijo que todo estaba bien. Deje de escuchar lo que hablaban por un momento, cuando Lauren pago su comida y empezó a caminar hablando con Cristina use mi don y hice que sus pies no se movieran haciendo que se tropezaran y cayeran al piso y la comida cayéndoles encima. La cafetería completa estallo a reírse de ellas y yo curve mi labio. Cuando voltee mi mirada a los ocupantes de la mesa, todos me miraban. Edward con una ceja alzada. Jasper entrecerrando los ojos. Alice con la mirada perdida. Emmett riéndose a carcajada. Rosalie con una sonrisa maliciosa. Yo solo encogí mis hombros.

-¿Qué?-les dije con mi carita inocente. No podían juntar uno más uno porque yo estaba aquí sentada con ellos ¿verdad? Tome la pizza de la bandeja de Edward y le sonreí y mordí un pedazo, podía sentir sus miradas aun sobre mí. Lauren y Cristina salieron corriendo de la cafetería.

-Y ni siquiera las vas a tocar ¿verdad?- dijo Rosalie con una ceja alzada.

-No se dé lo que habla Rosalie- nos quedamos mirándonos fijamente y supe que sospechaba algo tal vez no supiera qué pero lo hacía. Espero no haber metido la pata.

Disculpen la tardanza pero aquí ya está el capitulo. Gracias por sus comentario y espero que sea de su agrado. Su opinión cuenta no dejen de hacerlo.

Gracias.

Traducción:

Oh mon dieu! – oh dios mio

Quoi? - ¿Qué?

Cet endroit sent drôle – ese lugar huele extraño

Ne vous inquiétez pas Bella, je vais bien – estaré bien Bella, no te preocupes

Si vous le dites – si tu lo dices

Monsieur – señor

Nita.