Caminos Encontrados
Capitulo Trece.
Los personajes son de S. Meyer pero la historia es mía.
Hola, disculpen la espera pero a veces es imposible. Pero ya aquí les dejo el capitulo y espero que le gusten.
Disculpen por cualquier error ortográfico. Disfruten!
Edward.
-Edward, tranquilízate. Bella está ahí adentro- me dijo Alice
-Estoy tranquilo Alice- respondí apretando mis puños con fuerza.
-Pues no lo parece hermano- dijo Emmett
-¿Por qué la dejaron asomarse en la ventana?- le pregunte a Alice mirándola a los ojos. Ella subió sus hombros.
- No es como le dijera '' Bella aléjate de la ventana''. Es nuestra invitada no una prisionera Edward.- rugí.
-hay ya sabes lo que dicen de la curiosidad- dijo Rosalie sin importancia. La mire.
- ¿Qué? ¿Qué la mato el lobo?- dije sarcásticamente. Rosalie rodo sus ojos y empezó a caminar hacia la puerta de entrada.
- Vamos antes que Esme convierta a Bella en jardinera-rugí y sentí que me calmaba un poco. Mire a Jasper y le agradecí asistiendo con la cabeza.
- No me imagino a Bella como jardinera. Con arena, pala y semillas. Hasta puede caerse en uno de sus propios hoyos- dijo Emmett. Lo mire raro.
-ni lo digas Emmett. No quiero visualizarla vestida de Gucci en la arena ¡seria una pesadilla!-
- Ustedes dos son raros- dijo Rosalie desde la puerta. Estoy contigo en eso.
Entre por la puerta trasera hacia la terraza. Pude visualizar a Bella con Esme mientras está le mostraba una rosa amarilla del jardín. De momento me vino una imagen de Bella con tacones alto enterrados en la arena mientras hacia un hoyo con una mini pala y sacudía su sudor con su otra mano. Sacudí mi cabeza. Maldita seas Emmett y Alice. Rugí.
Me fui acercando a ellas. Bella me miró y me regaló una gran sonrisa.
-mira Edward –me señalo la rosa - ¿no es hermosa?- me pregunto sonriendo. No pude evitar sonreír también. Se veía tan bella ahí rodeada de rosas amarillas. Toda una visión.
-no tan bella como tu- le dije llegando a su lado.
- ¡Edward!- me dijo un poco abochornada. Sus mejillas se pusieron rojas y cambio el tema rápido – Esme me estaba diciendo como creó esta belleza de jardín. Ella primero regó la arena y luego con esa pala- me señalo la pala que tenia Esme en la mano y la mire con horror. Ella vio mi cara y se detuvo - ¿estás bien?-
Emmett empezó a reírse a carcajada. Lo fulminé con la mirada y eso hizo que se riera más fuerte.
-¿me perdí de algo?- Bella miraba a los chicos mientras todos se reía.
-no Bella, nada, nada – dijo Alice – vamos Esme yo tu alejo esa pala de Edward- Esme se alejo con una sonrisa. Sabía que había escuchado nuestra conversación. Bella me arco una ceja y yo solo negué con la cabeza.
-no quiere saberlo- le dije alzando las manos y ella solo subió sus hombros confundida.
Pasamos la tarde sin más novedades. Emmett como siempre haciendo de payaso hacia reír a mi princesa y eso me hacia feliz. La noche estaba cayendo y sabía que ya era hora de Bella irse. Esme entró a la sala con refrigerios. Todos tomamos un vaso de refresco frio. Bella bebía del suyo con una sonrisa y nos miraba. Todos dábamos pequeños sobo de este líquido espantoso tratando de no hacer gestos y sonriendo también. Bella se reía en silencio y arce una ceja ¿Qué era tan gracioso?
-¿Qué es gracioso?- le pregunte cuando me miro.
-¿Qué? ¡Oh nada! Nada- miro hacia los chicos – este refresco está bueno ¿verdad Emmett?-
Emmett miro a Bella confundido.- ¿Qué?-
-Que este refresco está muy bueno y frio- repitió Bella
-¡ah sí, esta bueno!- Bella sonrió en grande
-¿y porque no te lo está tomando?- le pregunto inocentemente ¿Qué se traía en mano?
-¡oh! Porque está muy frio- dijo rápidamente Emmett sonriéndole
-pero con el tiempo que no has bebido ya no debe estar tan frio- Bella parpadeo sus pestañas y sonrió
Emmett de mala manera subió el vaso a sus labios y bebió un sobo y con mucho esfuerzo trago el líquido y sonrió aunque creo que era más un gesto de asco que de felicidad.
-¡umm! Delicioso ¿Edward?- lo mire
-¿Qué?- le dije
-¿no está delicioso?- señalo mi vaso. Mire a Bella y ella me miraba con una ceja ceñida. Diablos voy a tener que beber más. Bebí un sobo más.
-¡umm! Rico-
-verdad que si- dijo Bella riéndose ahora a carcajada. Todos la miramos raro. Entonces miro hacia afuera y suspiro.
-ya debo irme, mañana hay clases-
Salte del sofá y dije que buscaría el carro. En realidad lo que quería era alejarme un momento y sacar este líquido horrendo de mi cuerpo. Sé que tan pronto Bella se fuera los demás harían lo mismo.
No me tomo mucho tiempo en llevar a Bella a su casa. La acompañe hasta su pórtico y me despedí con un beso con la promesa que la vería mañana en la escuela. Ya quería que amaneciera para que eso sucediera.
Llegue a la casa nuevamente y encontré a mis hermano en la sala.
-¿te despediste correctamente?- Emmett me dijo subiendo y bajando las cejas
-Emmett ¿Qué? ¿El refresco te quemo la neuronas?- le dije. Hizo cara de asco.
-ahora me siento mejor que esa cosa está fuera de mi cuerpo- gruño
-sí lo mismo digo- suspire – fue un buen día aparte de los perros- recordé la visita de los lobos.
-hay que andar con cuidado- hablo Jasper – ahora que vieron a Bella creo que van a empezar a meter sus narices- gruñí.
-¿Por qué? No es su problema. Tenemos derecho a tener amigos ¿o no?- pregunte
-De tener amigo no Edward, pero ellos saben que no es así. ¿Hasta dónde piensa llegar con Bella? ¿Cuán lejos piensa llegar?- pregunto Rosalie – piensa decirle la verdad, es humana ¿la vas a convertir?- mire furioso a Rosalie y me le acerque pero Emmett se puso en el medio.
-Rosalie tiene que sacar tu veneno, pensé que te agradaba-
-me cae bien Edward y ese no es el punto. Todo terminara cuando tenga que romperle el corazón cuando nos tengamos que ir cuando ellos- señalo hacia afuera – empiece a crecer y nosotros no. Sé que la verdad duele pero tiene que pensar en eso y es mejor que sea ahora que los perros saben de ella que después- dijo dándose la vuelta y saliendo de la sala pero se detuvo – es humana y tal vez ella sueña con tener una familia. ¿Le vas a negar eso también?- Rosalie salió seguida de Emmett. Suspire y me senté en la banqueta enfrente del piano. Una mano toco mi hombro.
-Edward, todos sabemos lo que Rosalie piensa de ser vampiro y sus sueño de tener hijos, pero no deje que eso te detenga. Nunca te había visto tan feliz en todos estos años y con Bella se te ilumina los ojos. Tienes que hablar con ella y ser sincero es la única solución para saber que siente ella.- Alice me dijo ante de déjame solo. Mire mi piano y abrir la consola y comencé a tocar una melodía triste porque no quería perder a Bella pero tampoco quería quitarle su humanidad.
Bella
La mañana llego y abrí mis ojos. ¡Oh no! Estaba lloviendo. No entiendo este pueblo, un día hace sol, el otro nieva y luego llueve. Me prepare para otro día de clases. Me despedí de mama y me fui a la escuela. Cuando llegue al estacionamiento la lluvia aun no paraba. Diablo voy a tener que corre hacia la entrada. Salí del carro con mi mochila y corrí hacia la entrada. No era la única. Alice se acerco a mí con un paraguas y juntas entramos.
-gracias Alice ¿no sé de donde salió la lluvia?- dije
-debí decírtelo ayer pero se me pasó-
-¿Qué?- le pregunte. – Oh nada, nada no me hagas caso- me dijo.
Edward me abrazo. –esta mojada amor- la palabra amor hizo que mi cuerpo temblara pero no de frio. Sentir algo sobre mis hombros. Edward me había puesto su abrigo. – Así no tendrás frio- me dijo
-gracias- le di un beso y me puse el abrigo aspirando su olor ¡umm!
La semana paso rápidamente. La lluvia paro dejando un mejor ambiente. Edward y yo pasamos mucho tiempo junto en la cafetería, a las salidas de clases. El pasaba la tarde en casa cuando mamá estaba en el hospital. Entre besos aquí y besos allá fue lo mejor de pasar el tiempo en la semana. Y llegó el sábado.
-¿entonces te irás con Ben?- le pregunte a Angie por teléfono acerca de los cambios de planes. Bajaba las escaleras hacia la cocina.
-lo siento Bella, ¿no te importa verdad? Ben quiere pasar el tiempo conmigo y como él se va con Dilan...-
Suspire. – no Ángela, está bien. Es lógico que quiera que vayas con él. No te preocupes te veo allá. Ok adiós- colgué el celular. Ahora tenía que irme sola pero es mejor así.
-¿empezando el día mal?- mamá entra por la puerta trasera.
- No. Solo cambios de planes. ¿Tienes turno hoy?-
-Sí pero estaré aquí en la noche así que no regrese tan tarde- rodé mis ojos
-sabes que es una fogata, terminara tarde mamá-
-aun así el fuego se extinguirá, así que, no muy tarde, no podre dormir sabiendo que está allá- me dijo. Suspire y me fui a mi cuarto. Extraño a Edward así que lo llame. El contestó al primer timbrazo.
-hola mi amor ¿está bien?-
- Si pero te extraño mucho- se rió.
-si quiere puedes venir acá en vez de ir a la Push- dijo como si nada
-Edward ya hablamos de eso. Quede con los chicos y no lo voy a dejar colgando- aunque Ángela me haya llamado para decirme que se irá con Ben – aun así no estaré tan tarde- le dije.
-lo sé pero también te extraño. Prométeme que me llamara si te aburres y regresa temprano para así verte aunque sea un ratito-
-eso si te lo puedo prometer- suspire. Lo quería realmente.
Aunque hacia un buen clima sabía que se iba a poner fría la noche así que antes de salir metí el abrigo de Edward en mi bolso. Amaba su olor. Renee ya se había ido así que cerré la puerta, me monte en el Jeep y Salí rumbo a la Push.
Cuando llegue el sol ya se estaba escondiendo en el horizonte. Era tan hermoso aquí si solo Edward pudiera estar conmigo sería tan romántico. En la playa había mucha gente particularmente los indígenas de la Push. Ya la fogata ardía. Pude localizar a los chicos sentados en la arena. Ángela me hacia señales con las manos. Me acerque y me senté junto a ella.
-llegaste. Pensé que no vendrías- me dijo dándome un abrazo.
-como si la extrañaríamos si no viniera- dijo Lauren. Pude ver que junto a ella estaba Cristina y Jessica. También los chicos estaban aquí.
-Lauren no pregunté tu opinión- le contesto Angie. Lauren rodo los ojos y se viro a hablar con sus amigas.
-ya veo que la noche va estar interesante- me reí. Sentí que me miraban. Arce mi mirada y vi a ese chico, el que fue a casa de los Cullen. Ceñí mis cejas. ¿Por qué me miraba tanto? ¿Me habla reconocido? El cielo no estaba tan oscuro, el sol acababa de irse. Mike me paso una varita con un marshmallow y me acerque al fuego para calentarlo. De pronto sentí a alguien al lado mío. Me tense.
-jugar con fuego es malo- alguien dijo muy cerca de mí. Lo mire.
-¿disculpa? – le pregunte - ¿Por qué me dices eso?-
-te conozco, te vi en la casa de los Cullen- me aleje un poco, su presencia no me gustaba mucho.
-¿me conoce? Porque yo a ti no y solo porque me viste unos segundo no quiere decir que ya me conoces- que se creía este. Debo mantener distancia su olor me está sofocando.
-¿no te da miedo andar con ellos, no tiene sentido común? Son peligroso y es mejor que no anduviera con ellos- ¿Qué? Y este que se cree.
-oye ¿Quién eres y porque me dices esas cosas de los Cullen? Hasta ahora ellos han sido más que buenos conmigo. Son una familia estupenda.-
- soy Jacob Black y conozco los de su clase y créeme no son nada bueno- me miro tan intensamente como si quisiera asustarme. ¡Ha! No chaves. - ¿Cómo te llamas?- me pregunto. Pensé en sí debería decirle mi nombre pero alguien se me adelanto.
-Es Bella – mire a Lauren que se puso al lado de Jacob. Maldita zorra. – pero tiene novio o no es así Bella. ¿Qué diría Edward si se entera? ¿Te aprovecha que no está aquí?- zorra me estas buscando y me vas a encontrar.
- alguien debería callarte la boca- le dije y ella se rió.
-¿tu? –
-disculpa – dijo Jacob – ¿Edward es tu novio?- me miro como si estuviera loca. Basta ya, no necesito esto, no tengo que darle explicaciones a nadie y si no me relajo voy a tira a Lauren en la fogata y eso si seria tranquilizador. Me pare y fui donde Angie y le dije que voy caminar un poco. Tome mi bolso y me aleje del grupo y del calor de la fogata. Comencé a caminar por la orilla. Como predije la noche se puso fría así que saque el abrigo de Edward y me lo puse. Si darme cuenta estaba rodeada de arboles, había entrado al bosque. Pensé en trepar en uno de ellos y admirar la noche pero no era conveniente ahora. Así que camine lento para no alejarme tanto de la playa. Ya estaba calmada lo mejor será que me vaya e ir a estar con Edward eso si es buena compañía.
De momento escuche algo pero estaba tan distraída que no tuve tiempo de reaccionar. Me voltee hacia atrás cuando un gigante lobo negro se me tiraba encima. El golpe fue tan fuerte que volé hacia un árbol y sentir como el hueso de mi brazo se partía y sentí un dolor en mi pecho, mis costillas. Escupí sangre. ¿Cómo? ¿Qué? Jamás había sentido tanto dolor. Ningún animal me había herido así. Me agarre el pecho y grite. Me dolía. No podía respirar bien. Dolía de tan solo tratar de respira. Mi brazo me dolía. ¡ahhh! Grite. Estaba lejos de la fogata nadie me escucharía. Mire hacia el frente. Todo era como en cámara lenta. El lobo gruñía y se preparaba a atacar otra vez. Iba a matarme. Cuando volvió atacar arce mi mano y tire mi escudo haciendo volar al lobo y que se estrellara contra un árbol. Pero este se levanto y pude ver su boca, gruñía, sus dientes afilados y caí en cuenta que no era un lobo común sino eran ellos, los hombres lobos. Seria Jacob. Espero que me alejara para atacarme pero ¿cómo supo lo que era? Es imposible que supiera.
De momento otro lobo se interpuso frente a él y vi como Jacob reaparecía por un lado
-¡Paul ¡ No- le grito Jacob al lobo - ¿Qué haces es humana? ¿Qué hiciste?- se acerco a mi –Bella ¿está bien? – mas indios aparecieron en mi visión sentía que me iba, que la inconsciencia me reclamaba pero no podía. Estaba en tierra enemiga. Jacob trato de moverme y grite. Lo ojos se me cerraba. Quería usar mi escudo pero no tenía fuerza necesitaba sangre para fortalecerme.
-maldita sea Paul ¿Qué hiciste?- alguien grito. El lobo ya no estaba sino un chico en su lugar. No lo podía ver bien todo estaba un poco borroso mas la oscuridad del bosque.
-olí a chupasangre- alguien mas dijo. Jacob me olio mi abrigo.
-no tenias este abrigo antes- me dijo y miro a Paul – es su abrigo idiota. Ella es amiga de ellos, los Cullen-
-Demonios, Quil llévate a Paul de aquí. Llévalo a casa de Emily y Jacob llevara a casa de tu padre, te veo allí, buscare al médico- un hombre moreno y grande le dijo
- Sam tiene las costillas fracturadas, el médico no podrá hacer nada. Tendremos que llevarla al hospital- grito.
-llevara a tu casa. Es una orden. Voy a calmar a Paul veremos que hacemos allá.-
-no me toques, no te me acerque- le dije aunque salió como en un suspiro.
-no te pasara nada Bella, tranquila- ¿tranquila? Me duele todo. Ese lobo quería matarme. Jacob me cargo sacando un grito más de mí. Mis costillas me estaban matando.-tranquila no te muevas-
Sentí como me ponía en un sofá. Abrí mis ojos parcialmente. Estaba como en una clase de choza o cabaña, era muy pequeña y vieja.
-Jacob ¿Qué ocurrió?- un hombre le pregunto. Pude ver que era la otra persona que fue a casa de los Cullen. Jacob le conto lo sucedido.
-Santo cielo ve a buscar la camioneta, la llevaremos ahora- no, no podía ir al hospital. Si llegaran a sacarme sangre…
-no me toque- me levante y se senté como pude. Gruñí al sentir la punzada de dolor. Mi brazo estaba roto y no sanaba.
-tranquila, no te haremos daño-
-¡ha! Quisieron matarme- grite y tosí – aléjese de mi. Necesito llamar a mi madre-con la poca fuerza que tuve puse mi escudo pero no lo aguantaría mucho, estaba agotada. Trate de sacar mi celular pero no podía. Tendría que necesitar la ayuda de ellos. Baje mi escudo. – Necesito llamar a mi madre por favor, necesito- comencé a tose.
-tranquila, dime el número-
-Papá ¿crees que sea conveniente? Mejor la dejamos en el hospital- dijo Jacob
-No- le dijo a su hijo y me miro - dime el número- pregunto otra vez y se lo dije. Pensé que me daría el teléfono pero no fue así. Escuche como hablaba con mi madre
-Hola, ¿hablo con la mamá de Bella?, soy Billy Black, ¿Renne?, si soy yo, Bella tuvo un accidente en el bosque, no, vamos a llevarla al hospital de los blancos puedes esperarme ahí… ¿Qué? , pero, ok te espero aquí.- colgó la llamada - ¿eres la hija de Renne? ¿La amiga de Charlie?- asentí con la cabeza. Bien mamá vendría y me sacaría de aquí.
-Bella ¿puedes escucharme? tu madre llegara hasta aquí. Ella te llevara al hospital. Te caíste en el bosque y te fracturaste un brazo- abrí mi ojos y lo mire. Creía que era estúpida mas no dije nada. Solo tengo que aguantar hasta que llegara mamá. Todo estará bien cuando este aquí. Cerré mis ojos. Tenía dificulta para respira y trataba de calmarme pero tenía miedo. Nunca me había pasado esto ni con los osos. Mayormente sanaba pero mi brazo seguía roto. Mamá tenía razón en decir que ellos eran los enemigos mortales de los vampiros y ahora también de nosotras aunque fuéramos parte humana.
Y tenía miedo.
Miedo de estar aquí.
Miedo de sentirme vulnerable.
Mamá llega pronto, por favor…
Por fin aquí esta después de tanto tiempo. Disculpen la espera.
Gracias por leerme.
Nita
