- Mi nombre es Lovino Vargas.- dijo su nombre, tu simplemente sonreíste, ibas a preguntarle algo más, para continuar la conversación, pues al parecer él no tenía la iniciativa de continuarla, por un momento llegaste a pensar en que él tal vez estaba frustrado de la vida, pero por favor ¡QUE JOVEN ESTABA PARA ESO!

- Jóvenes, dejen sus libretas en el escritorio, revisaré la tarea pendiente.- dijo el profesor de Física. Contados eran los que se levantaron de sus asientos para entregar el trabajo y tú no eras uno de ellos.

- ¡LA TAREA!- gritaste en tu mente, sacaste rápidamente tu libreta y contestaste el problema en cuestión de segundos, ser cerebrito tiene sus ventajas. Con cuidado pasaste por los asientos y dejaste la libreta en el escritorio, juraste revisar siempre tu libreta de notas, no se podía repetir eso, tus padres nunca te lo enseñaron, pero… pues nadie es perfecto.

Acabaron las clases, ibas caminando por los pasillos de la escuela para ir directo a la salida, en eso viste los anuncios de los clubes, pensaste en que no sería para nada malo la idea de unirse a alguno de ellos, solo faltaba analizarlos todos, no tenía que quitarte mucho tiempo, pues tenías que estudiar.

- Club de matemáticas, física y lectura…- leíste algunos carteles.

- Espero que no pienses unirte a ninguno de esos.- interrumpió una voz tus pensamientos.

- Alfonso… me espantaste.- le contestaste poniendo tu mano en el corazón.

- Este… mmmm…- no sabía que decirte el chico, al parecer habías cometido un pequeño error.

- ¿Sucede algo?- le preguntaste por su actitud.

- No me llamo Alfonso… me llamo Alfred…-

- Oh… perdona, es que… aun no me aprendo tu nombre.-

- No te preocupes, no es fácil aprenderse el nombre de las personas, por cierto ¿ya te llevas con alguien de tu salón?-

- No, todos me miran como bicho raro, hace rato intenté hacerle conversación a uno, pero siento que es casi imposible, es muy difícil hablar con él.-

- Así es el grupo donde estas, lástima que no te pasaron al mío, ahí todos nos llevamos, mañana te presentaré unos amigos, así que, si quieres nos podemos ver en la hora de receso en la cancha de futbol principal.-

- Claro, ahí nos vemos mañana, te dejo, me tengo que ir, nos dejaron mucha tarea, adiós.- con esas palabras te retiraste y dejaste al rubio solo, al llegar a la salida viste una camioneta de lujo, rumbo a ella iba el chico de cabello castaño que acababas de conocer, con el que al parecer era su hermano. Como era de esperarse las chicas se ponían en poses coquetas e intentaban llamar la atención de los chicos, quienes pasaron ignorándolas.

- Malditas interesadas.- susurraste y continuaste tu camino, pasaste justo al lado del castaño, ignorándolo, él te miró por escasos segundos y subió a la camioneta.

~~~~~ á ~~~~~

Llegaste a casa, en todo el camino estuviste repitiendo el nombre de Alfred en tu mente, pues no querías hacerlo sentir mal confundiendo su nombre otra vez.

Hiciste todo lo que tenías que hacer y para tu suerte ya tenías línea del teléfono e internet, así que podrías entretenerte aún más. Por tu mente pasó el castaño, recordaste su nombre y hasta te pusiste a pensar si sería buena idea hablarle mañana, después de todo no tenía nada de malo, bueno… así lo veías tú, el único problema es que parecía demasiado cerrado. Ya mañana probarías suerte.