Amores Correspondidos:

Mentiras que duelen.

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Cuando estaba por perder todo tipo de esperanza de verlo llegar, sonaba el timbre. Se lo veía agitado y algo acalorado. Lo raro es que había llegado en su motocicleta, no tenía ni por qué estar llegando casi una hora tarde, ni estar así de extraño, pero antes de sacar conclusiones apuradas decidió preguntar.

-Estás bien ?

-L-lo siento por la tardanza, Akane. Es que tuve que ayudar a alguien que acababan de robarle.- Bien, hasta ahora no mentía.

-Oh, acaso peleaste ?!- Preguntó la peliazul con algo de preocupación. Su chico estaba siendo un buen ciudadano y ella sólo desconfiaba de él.

-N-no, es que por ayudar se me pasó el tiempo y traté de apresurarme...

-Ya veo. Y a quién le robaron ?

Qué decir ? "A una hermosa pelirroja que terminó coqueteándome ?".-Emm, una mujer mayor, tuve que ayudarla a recomponerse, lo siento mucho.- Pero por qué había mentido así ? Si no llegó a hacer nada con esa muchachita. Es que tenía planeado hacerlo ? Sacudió su cabeza ante ese pensamiento y volvió a pensar, si le había mentido era para ahorrarle los celos innecesarios. Sí, eso era !

-Oh, eres tan adorable, Hiroshi !- Akane sujetó su mejilla y le dio un pequeño abrazo, algo que hizo sentir peor al blondo.

Los jóvenes entraron a la casa en donde los esperaba un té ya frío y una torta de vainilla que previamente había hecho Kasumi para los dos. Conversaron de trivialidades, de cómo faltaba poco para que Akane empezara las clases e Hiroshi retomara su puesto en el Restaurante, de futuras salidas, etc.

Cuándo era un buen momento para llamarlo ? Ahora que seguro estaba con ella ? Eso quería, pero si lo hacía, el blondo no sólo la evitaría, sino que probablemente se avivase de que algo raro pasaba allí y de seguro su plan se iría al demonio, no quería perder esa oportunidad de dejarlo mal parado, de sacar su máscara de Señor Perfecto. Prefirió esperar, dejar pasar unos días y así llamarlo, o tal vez, aparecer en su camino como si del destino se tratase...sí ! Era mucho mejor, Hiroshi no tenía idea de quién se trataba realmente, podía jugar a Cupido con él mismo y con ese sujeto, claro que podía, podía y lo haría.

Mientras la mente del pelinegro trazaba los planes más torcidos, los días pasaban. Todo era a su debido momento. Ranma se estaba volviendo loco. No había pasado tanto y sentía su mente derretirse y su corazón explotar, pero de tristeza, tenía un presentimiento totalmente carente de luz. Extrañaba a su Akane y cada día se odiaba más a sí mismo. Tan cretino fue como para hacer la atrocidad que hizo ? En uno de sus loco pensamientos, decidió pasar por el Dojo, sin pensar claramente, necesitaba ver el rostro del amor de su vida, sin ese tipo. Esa noche fue hasta donde los Tendo y con mucha cautela se escondió detrás del árbol que daba a la habitación que tantas veces había irrumpido con el fin de molestar a su ex prometida. Los recuerdos inundaron su mente, y un dolor en el pecho lo abrumó. La respiración le era cada vez más dificultosa, al igual que la contención de lágrimas.

El joven Saotome oyó los pasos de Akane y procuró aumentar su sentido auditivo, necesitaba asegurarse que esté sola. Llegaba a ver a Hiroshi pasar la noche allí y moriría en el instante.

Un suspiro seguido por un gruñído se escuchó salir de esa ventana, que, gracias a Kamisama, estaba entreabierta. Comprobó que se encontraba sola al aventurarse y espiar sin ser visto. Hacía cuánto no la veía así ! Vulnerable, indefensa, tan frágil. La necesidad de protegerla comenzó a invadirlo, debía ser sabio y controlarse.

-Ah...Ranma, por qué arruinaste todo ?

Ranma ? Había oído bien ? Ella dijo su nombre ? Aún pensaba en él ?! No eran los mejores pensamientos, pero ahí estaba ella suspirando por él, cretino como era, todavía no lo había olvidado ? Lo haría alguna vez ? No estaba dispuesto a que eso ocurra, la situación era difícil de remontar, pero no se daría por vencido, no señor, no Ranma Saotome !

Esperó a que se durmiera, después de oírla murmurar cosas contradictorias e irrepetibles. Unos leves gemidos y ronquidos le indicaron que la pelizul yacía en los brazos de Morfeo. Se adentró en su cuarto con sumo cuidado, y se acercó a la esbelta figura de su prometida. La observó como si de un cuadro se tratase y notó un cambio exageradamente diferente en el cuerpo de aquella mujer que alguna vez lo amó. Los minutos pasaron tan rápidos, que no se dio cuenta de cuando empezaron a pasar las horas. Mirarla era un lujo que ya no podía darse, así que lo aprovecharía al máximo.

Sintió su cara caliente. El sol lo saludaba alegremente, se sintió envuelto en una paz que hacía tiempo no sentía. Abrió los ojos poco a poco para ver que el rostro que tenía enfrentado al suyo no era otro más que el de su ex prometida, que lo miraba con ojos ilegibles.

-Ak-Akane ! Perdona ! Lo puedo explicar !- Se había quedado dormido sentado en el suelo, con su cabeza apoyada en la cama de la peliazul.

-No, déjalo, Ranma...

Dónde estaba el puño que tanto se veía venir ? La patada voladora que tanto extrañaba ? Los interminables insultos ? Los gritos acalorados ? Dónde ?!

-Akane...yo, no quise...en verdad yo lo...

-Está bien. Te perdono.

Qué ? Lo perdonaba ? Estaría en un sueño ? Se pellizcó el brazo y sintió el ardor recorrer su piel. Era la vida real, allí tenía a su Akane en frente, perdonándolo.

-Me perdonas...?

-Sí. Creo que es lo que debo hacer para que al fin podamos estar en paz. Cada uno por su lado. Ahora por favor vete, no quiero tener un peor recuerdo de ti.

Un escalofrío recorrió todo su cuerpo hasta darle la sensación de querer vomitar. Se sentía enfermo, destrozado, muerto en vida, con todos los síntomas que sólo una persona terminal podría llegar a tener. No la miró, sin decirle nada saltó por la ventana, nadie debía ver su llanto repentino. Esa no era su realidad ! Quería despertar ya ! Cómo pudo acabar algo que todos sabían que era eterno ? Y si es eterno, entonces no puede acabar ! Y si no era eterno después de todo ? Cómo la vida podía jugarle tal broma ?

Llegó a los saltos hasta la casa de Ryoga. Después de asegurarse que nadie había allí, los gritos desgarradores salieron de su ser. El dolor nunca había sido tan grande, no imaginaba tal angustia, no creía que existiese tortura mayor a la que estaba viviendo.

Su pena fue cegada sólo por el odio. Ahora se encontraba furioso, con Akane, con Hiroshi, con él mismo, con todos. Decidió que era hora de actuar, si Akane no era de él, no iba a ser de nadie, y mucho menos de un tipo nada digno de ella.

Los ojos que resguardaban el Dojo pasaban desapercibidos debido a la hermosa pero oscura noche que asomaba en Nerima.

La puerta se abrió dejando salir al blanco, a la carnada. Besó los labios de ese amor perdido y un trueno resonó en todo el lugar. La lluvia comenzó a espesarse.

-Pero...por qué no te quedas ? Es peligroso que te vayas con esta lluvia !

-Si me apuro estaré bien, en verdad, no te preocupes. Prometo llamarte a penas llego, mañana debo estar temprano en el Restaurante...

Los femeninos labios se fruncieron dejando ver una adorable mueca de frustración, le besó los labios con apuro, y vio como su galán se marchaba rápidamente en su motocicleta.

El vehículo era veloz, pero Ranma lo era aún más. Trató de adelantarse y así llegar a una esquina, soltó su trenza y cruzó de vereda con fingido desinterés.

-Reiko ?!- Gritó el blondo a medida que se sacaba su casco para aumentar su visión.

La pelirroja fingió demencia y volteó haciéndose la sorprendida por el encuentro. Su cabello estaba completamente empapado, y sus ropas mojadas se pegaban a su piel desnuda sin dejar mucho a la imaginación. Lucía como una verdadera damisela en apuros.

-Oh ! Hiroshi !

-Qué haces bajo la lluvia ?! Ven !- Se bajó de la motocicleta para acercarla a ella a ésta. Le tendió su casco extra y le ayudó a ponérselo. Ranma se subió a su vehículo y enroscó sus brazos a la cintura del blondo. Sin que éste lo notara, puso una mano dentro del bolsillo de su pantalón para buscar el celular y así tirarlo. Sabía que si Akane llamaba, interrumpiría su plan, todo debía ocurrir como lo había planeado.

Sin decir palabra alguna, el blondo arrancó hasta llevarla aún no sabía dónde, prefirió ir hasta su casa y de ahí darle algo de agua caliente para que no se resfríe y luego llamaría un taxi, o tal vez la llevaría hasta su casa. Después de unos 30 minutos llegaron a lo que parecía ser una casa bastante grande. Entraron sin mediar palabra aún, la lluvia se había tornado muy fuerte. Ya los dos a salvo del agua, Hiroshi se fue hasta su baño para tomar dos toallas para cubrirla por el momento.

-Ya ? Siento haberte traído a rastras, prometo llamarte un taxi pronto...qué hacías a estas horas sola bajo la lluvia ? Estás bien ?

Ranma escurrió su mojado cabello, haciendo que las gotas mojaran aún más su sudadera- Los pezones se veían como si ninguna tela estuviese de por medio, el blondo no pudo evitar mirar aquel perfil. Era demasiado seductor, llamativo, admirable. El complemento de esa muer era completamente fogoso, y las coincidencias de encontrarla siempre en situaciones peligrosas, era todavía más engatusador.

-Sí...- Respondió con voz ronca y ojos semicerrados, estaba dispuesto a jugar su vida por que ese plan se llevase a cabo, ya nada le importaba.

-Uhmm...t-tú...puedes...darte un baño aquí si quieres...

-Gracias...- Ranma sujetó su sudadera desde el centro, haciendo que la tela apriete todo su pecho, marcándolo aún más. Ese panorama causó excitación en el blondo. Haberla llevado a su casa fue una mala idea, pero...qué debía hacer ? Dejarla en la calle ? No era tan inhumano.-Me lo muestras ?- Pregunta que desencajó en su totalidad al joven, claro que Ranma se refería al baño, pero su idea de revelar la doble intención logró surgir efecto.

Hiroshi le hizo un ademán a Ranma de que lo siga.

La condujo al baño y le propinó una toalla nueva, más grande. Pensaba salir a buscar algo de ropa interior propia y unos pantalones y remera, pero sus pasos se vieron interrumpidos por estar esa impúdica pero sexy pelirroja bloqueando la salida. Se quitó la sudadera dejándola caer al piso.

El "splash" que resonó en el baño debido al trapo mojado y su contacto con las baldozas, logró hacer volver en sí a Hiroshi. El blondo tragó saliva y dirigió su mirada a otro lado, estaba terriblemente avergonzado y excitado a la vez.

-No...no te gusto ?- Ranma trató de sonar lo más afligida y sensual posible. Trató de pensar en Shampoo, en cómo manipularía la situación.

-No ! No es eso !- Replicó el rubio con la mirada ahora fija en esos ojos azules.-Es sólo que...yo...

-Oh...no me vas a decir que tienes novia ?...- Un puchero se asomó en el rostro de la pelirroja, acto que desintegró finalmente al rubio de ojos verdes.

La tomó de su cintura y le besó los labios con violencia. Ranma abrió los ojos con disgusto ante la sorpresiva reacción del sujeto que tanto odiaba. En su mente peleaban el orgullo y el amor por su ex prometida, si quería que esos dos terminasen, ese beso y tal vez algo más, debía dejar que pase, muy a su pesar, claro.

Siendo hombre, sabía perfectamente lo que le podría llegar a volver loco, en sus fantasían con Akane salían a flote las más pervertidas ideas.

Lamió su cuello haciendo un recorrido de saliva hasta el lóbulo de su oreja izquierda. Aquello trastornó a Hiroshi de forma tal que sintió la imperiosa necesidad de juntar su pelvis con la de Ranma. Se restregó totalmente excitado, jadeando, sonrojado por tanta locura sexual, había perdido los cabales. Ranma, por su lado, sintió como si estuviesen abusando de él, pero no podía dejar que esa horrible experiencia, para él, claro, arruinase todo.

-Quieres probar ?- Sujetó sus senos de forma insinuante, dejándolos firmes y juntos al alcance de Hiroshi. Éste los sobó con su lengua de manera experta, logrando en Ranma algo una extraña sensación de excitación. Aunque sentía que lo que estaba haciendo era sumamente asqueroso, su cuerpo seguía siendo humano, los espasmos no tardaron en llegar, y un gemido salió de su boca.

Tenía que parar eso de inmediato, no quería llegar tan al fondo...

Para cuando se mentalizó en dar por terminada esa situación, Hiroshi ya estaba completamente desnudo, trató de no mirarlo, sino se desmayaría, quiso que los besos duraran la mayor cantidad de tiempo posible, no aguantaría mucho más así.

"Diablos Akane, cuánto más tardarás en venir !?"- Pensaba el pelinegro, si conocía bien a su marimacho, y lo hacía, en pocos instantes estaría tocando su puerta para ver si se encontraba bien, al haber tirado su celular y no poder responderle, ella se preocuparía e iría ella misma a chequear el bienestar de ese maldito traidor.

Los minutos pasaban, y Ranma empezó a creer que lo mejor sería irse, si Akane no los veía, hacer eso no tenía sentido alguno.

De pronto, como regalo del cielo, el timbre sonó. Hiroshi se separó de Ranma de forma desesperada, sus nervios lo habían invadido de nuevo, ese timbre lo trajo de vuelta a la realidad. Se puso sus pantalones, sin ropa interior, y bajó las escaleras corriendo. En su despiste por tanto ajetreo, olvidó cubrir los indecorosos detalles de rush que Ranma se había encargado de dejar por todo su cuello.

-Akane !- Abrió su puerta sin preguntar siquiera de quién se trataba.

Los ojos llenos de preocupación de la peliazul ahora se abrían para dejarse llenar de una inmensa furia. Ver a su "salvador de corazones rotos" cubierto de labial rojo no era lo que esperaba hallar. Echó su cabeza para atrás debido a la cantidad de perfume de mujer que emanaba de él. Ranma había tomado prestado una fragancia que Ukyo solía tener guardada en la casa de Ryoga.

Un sopapo quedó marcado en el cachete de Hiroshi.-Eres un maldito !

-Akane, no !

-Yo preocupándome porque no respondías tu estúpido celular, y tú aquí tirándote a otra mujer ! Eres un...eres peor que mi ex prometido ! Te odio y no quiero volver tu estúpida cara nunca más !

-Akane espera !- El inútil esfuerzo de Hiroshi por sujetar el brazo de la peliazul fue interrumpido por una patada en sus zonas bajas que lo dejaron totalmente inmóvil.-Si alguna vez vuelvo a verte por mi casa, te prometo que te desfiguraré ese rostro tan estúpido que tienes ! Maldito desgraciado !

Ranma, que oía todo desde arriba, sonreía con malicia, aunque el sentimiento de pena, bronca y arrepentimiento llegó a él nuevamente. Pero ese no era el momento para arrepentirse de nada ! Era su oportunidad para buscar a Akane !

Se roció con agua caliente de la ducha y salió por la puerta trasera de la casa del blondo. Corrió hasta alcanzar a la peliazul, su plan era encontrarla como por sorpresa, pero estaba muy abrumado como para pensar claramente. Sus labios tenía un dejo de rush del mismo color que Hiroshi traía en su cuello, y el pantalón que llevaba era uno del blondo que se encontraba tirado en su cama.

-Ranma ?! Qué mierda haces aquí ?!

No dejó que se alejara lo suficiente como para alcanzarla, a tan sólo 2 cuadras de la casa del joven, era raro que lo encontrase allí por mera casualidad. Miró la prenda que llevaba puesta y notó el lápiz labial corrido, el pelo suelto negro, mezclado con algunos cabellos rojizos que estaban perdidos por entre su pecho y el pantalón. En el apuro y los apretones, Hiroshi había logrado arrancarle algunos cabellos. Todo lo delataba fehacientemente, sin mencionar ese fuerte perfume que provenía de él.

Esa había sido la noche de los golpes gratuitos, ya que Ranma recibió un puño en su nariz, haciendo que la sangre se escurriese por entre sus labios y mentón.

-Eres un cretino, Ranma ! Esto lo haz ideado tú ! No es así !? Contéstame, maldita sea !- Tomó al pelinegro del brazo con intención de samarrearlo, pero éste se reincorporó repentinamente haciendo que Akane de tres paso hacia atrás.

-Maldición, Akane ! Yo sólo quería probarte que ese tipo no era de confiar ! Tú te creíste todos sus cuentos y mira lo que te hizo !

-Akane rió llena de amargura y furia.-Y qué lo diferencia de ti ?! Tú haz hecho lo mismo que me hizo él !

-No ! Lo que hice yo lo hice porque te vi besando a ese idiota ! Tú me provocaste !

-Eres un caradura, Ranma Saotome ! Y si aún fuese así como dices, lo que hiciste hoy fue lo que rebalsó el vaso ! Eres capaz de acostarte con otro hombre sólo para verme sufrir !?

-No me acosté con nadie ! Y si pasó algo entre ese cretino y yo, fue no para herirte, sino para demostrarte que no es digno de ti !

-Y tú sí ? Con todas tus mentiras y locuras ?! Acaso te golpeaste ta fuerte la cabeza que crees que estás en lo cierto ?!

Akane retrocedía a medida que le gritaba a su ex prometido y el cielo se volvió amenazante de tormenta nuevamente. la lluvia no tardó en caer, transformando al masculino muchacho, en una semidesnuda jovencita, el ambiente se había tornado completamente borroso. Ranma vio una luz que incrementaba su circunferencia a medida que los segundos pasaban. La calle estaba oscura, se notaba sólo la figura de su prometida reflejada gracias a los destellos de la luna y esa luz, esa luz que cada vez estaba más cerca de su Akane.

Ella, cegada por la ira, iba ladeando su cabeza de un lado a otro sin prestarle verdadera atención al pavimento que ahora se había convertido en calle.

Un fragor erizó cada vello de la piel de Ranma. Siguientemente, un chillido. Un chillido que no se supo discernir si era el de Saotome o de la ahora desplomada Tendo.

Hiroshi bajó de la moto al sentir el impacto. Algo había golpeado, o alguien. Ranma se desplazó como agua para llegar hasta Akane. Le gritó a un horrorizado y confundido Hiroshi que la ayudara a cargarla en la motocicleta para ir al hospital más cercano. No había tiempo qué perder. El golpe que cascó la cabeza de la peliazul la había no sólo dejado inconsciente, sino cubierta en su propia sangre.

Ahora se encontraban ellos dos con su Akane. Uno que se sentía desfallecer, y si no lo hacía era porque sabía que primero debía asegurarse el bienestar de su amada. El otro, desorientado, asustado, con temblor en sus manos, trataba de manejar lo mejopr posible para llegar rápido a destino. Las preguntas las haría después. Akane y su seguridad era lo que importaba ahora.

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*No me odien ! Hasta acá llegué por hoy. Mañana, martes, actualizaré. Prometo que esta historia va a ser algo interesante de leer, no sólo se tratará de engaños y mentiras. Además, aún lo leen el final. Algo que aseguro les va a gustar hasta a los que más me están odiando ahora !

*Mañana también subiré mi otra historia, que es por supuesto un RxA también n_n

*Ojalá les haya gustado este capítulo, aunque lo dudo mucho porque hasta a mí me disgustaría si lo estuviese leyendo desde afuera D: pero mi ventaja es que ya sé el final ! Muajaja !

*Gracias por los comentarios y mensajes alentadores, se los agradezco. Y también a quienes hicieron sus duras críticas, los entiendo completamente.

*Que tengan unas buenas noches, y nos leemos mañana !