Se que esto lo tenía que haber subido ayer, pero se me pasó por completo. Así que hoy subo el Oneshot del día 1 y en unas horas subiré el del día dos. Espero que os gusten.

también recordados que tengo un mini fic para esta semana y que deberiais leerlo. Lo podéis encontrar en mi perfil. Cualquier duda, sugerencia, crítica o petición vía PM, review o por Twitter.

Ahora si, que lo disfrutéis.


Quinntana Week día 1: comienzo

Quinn POV

Nunca pensé que diría esto, pero hecho de menos las fiestas de Puck.

Cuando uno llega a la universidad y se mete en una hermandad, lo que menos espera es que las fiestas sean un coñazo... Bien, pues está lo es. La peor fiesta en la que estado en mi vida.

La música de fondo es calmada, si mi oído no me falla, son las 4 estaciones. ¿A qué clase de enfermo perturbado se le ocurre poner esto en una fiesta? Si es que a esto se le puede denominar fiesta, ya que parece más una reunión de la tercera edad, aunque el más mayor no llega a los 28¿

La gente está dividida en grupos, charlando de temas vacíos, estúpidos y superficiales. En una hora aquí he descubierto que el nuevo modelo de producción de Mercedes ha ahorrado a la compañía no se cuantos billones de euros, que el equipo de polo de la universidad ha batido otro récord, que el precio del barril de Brent se ha disparado o que la señorita Hale, la profesora de literatura, se está tirando a dos de sus alumnos.

Todo temas que me importan un pimiento, no debí haber venido a esta horrible fiesta, miró el reloj y aún son las 11, si me voy ahora quizás pueda alcanzar a Kitty antes de que se vaya a esa fiesta salvaje a la que iba a ir.

Me escabullo sin que nadie sé de cuenta, cuando el imbécil del capitán del equipo de polo, me corta el paso.

-¿Ya te vas? Tenía la esperanza de que charlásemos un poco.

¿Charlar? ¿Más? Una mierda, yo lo que necesito es bailar, bailar hasta que me duelan los pies por culpa de los tacones.

Voy a contestarle que tengo que irme, que me ha surgido algo cuando de la nada aparece una diosa. Pelo negro,largo y ondulado, piel tostada, ojos color chocolate y un cuerpo de escándalo.

-Mcimbecil, deja irse a la chica, es normal que no tenga ganas de aguantar tu asquero aliento cerca de ella.

-Santana, no te metas en donde nadie te ha llamado-dice el realmente molesto.

-Si me meto será por que es asuntó mío-dice antes de darle un largo sorbo a su copa.

-¿A sí? ¿Y desde cuando ella es tu asunto?-pregunta con una estúpida sonrisa de superioridad.

Ni siquiera le conozco y ya me cae mal, como se puede ser tan idiota.

-Desde que mis ojitos se fijaron en ella.

El soltó una carcajada, algo que a ella le molestó, ya que puso cara de querer matarlo.

-Si ni siquiera sabes como se llama, largate de aquí y déjanos charlar tranquilos.

Ella le mira con una sonrisa irónica en sus labios y de repente suelta- Se llama Lucy y el que no tiene ni idea de nada, eres tu. Así que déjanos a solas Mcperdedor.

-Para tu información se llama Quinn- dice el sonriendo- así que creo que se más de ella que tu.

-En realidad mi nombre es Lucy Quinn Fabray- digo yo sin pensar, dejándole sorprendido.

-Ves Mcperdedor, ahora si no te importa, mi chica y yo nos vamos de esta fiesta de estirados que os habéis montado.

XXX

Salir de allí con Santana fue lo mejor que me ha podido pasar, al menos está noche. Me ha traído a una discoteca impresionante, con la música a tope y la gente bailando hasta encima de las mesas. Es un local gay, pero estos son siempre los mejores. La despreocupación, la locura y el alcohol llenan todo el lugar.

Estoy bailando con Santana, despreocupadamente, cuando una chica se me acerca y me agarra de la cintura. Es muy guapa, alta, pelirroja, con unos preciosos ojos azules y un gran cuerpo, que no duda en mostrar, ya que el vestido que lleva o es muy corto o es dos tallas menos.

En otro momento cualquiera no me hubiese importado bailar con ella, por muy pegado que fuese, pero en los ojos se le ven las intenciones que tiene para conmigo y no me gustan.

Entonces Santana sale en mi rescate por segunda vez en la noche. Se interpone entre la chica y yo.

-Las manos donde yo las pueda ver-dice frunciendo el ceño.

Está tan atractiva así enfadada, que me pregunto si es posible que se vea mal en algún momento, pero enseguida descarto esa posibilidad, seguro que es de esas mujeres que se despiertan radiantes.

-¿Te has traído a una perra guardiana? -dice mirándome directamente a mi.

Yo me quedo helada, Santana sonríe y se acerca al oído de la pelirroja y le susurra algo que soy incapaz de oír. La chica pone cara de puro terror y se va por donde vino.

-¿Qué le has dicho? - preguntó muerta de la curiosidad

Ella me sonríe coquetamente y se acerca a mi oído, sus labios rozan mi lóbulo en un acto totalmente buscado, pero me contesta a mi pregunta, con más confianza y descaro que he visto jamás en nadie.

-Le he dicho que si no quiere que la saque de los pelos, que se vaya a coquetear con otra.

Yo la miró intentando descubrir la razón oculta tras sus palabras, tan obvia soy que me ha calado en menos de ... ¡Ni siquiera se cuanto tiempo llevamos juntas!.

-¿Por qué? -atino a preguntar.

-No se me da bien compartir la atención-dice dándole un sorbo a su copa.

-Eso ha sonado muy posesivo-le digo al oído ya que con lo alta que está la música dudo que pueda escucharme.

Ella pone su mano en la parte baja de mi espalda, pero sin llegar a tocarme el trasero. Estoy demasiado pegada a su cuerpo, lo suficiente como para ver el peligro que corro si me mantengo demasiado en esta posición.

-Tranquila nena-dice despreocupada-No muerdo, aunque si me lo pides, puedo hacer una excepción contigo.

No aguanto más, la química y atracción entre las dos es más que notable.

-¿Siempre te funciona esto con las chicas? -preguntó con una sonrisa burlona.

-Tu eres una excepción, si estando conmigo se acerca una tía y le coquetea a la chica con la que estoy, normalmente me marcho.

-¿Y porqué no lo has hecho?

-Por que tu no eres otra chica cualquiera, eres mi chica.

Algo dentro de mi cabeza hace clic, no se como lo consigue, apenas la conozco, y se que lo que estoy a punto de hacer es una auténtica locura y sin embargo me pego a su cuerpo y la beso con una desesperación impropia de mi.

Quinn Fabray no se rinde ante la primera chica que aparece, a no ser que esa chica sea Santana López.