El día que actualice correctamente, me daréis un premio o algo XD. Voy con retraso en la QW debido a que me gustó tanto el tema del segundo día que hice más de un oneshoot. Bueno también ha influido mucho que la ultima foto que ha subido la señorita Naya Rivera a su cuenta personal de Instagram. Es difícil escribir con los ojos en el piso xD

El tema de hoy se me ha atragantado bastante, así que os pido perdón de antemano por no ser tan bueno como los anteriores y prometo que en el siguiente me esforzaré para compensaros esta desastrosa idea que mi mente ha creado. (Perdón de nuevo)


Título: Never say never

Rating: K

Tema:Meeting the family

Canción:Mine- Taylor Swift

Santana POV

En la vida nunca puedes decir "Ni muerta" o "Nunca lo haré" porque tus palabras suelen volverse contra ti.

Hace un año yo era la gran Santana López, la lesbiana más deseada de todo NY, la chica que sólo tenía rollos de una noche y que jamás volvía a llamar a la chica con la que había estado la noche anterior. Siempre decía "Yo no me enamoro", "No me imagino pasar mi vida con la misma persona cada día" o mi gran frase: "Una vez cruzo la tercera base y hago la carrera, no vuelvo a jugar en el mismo campo, ya me entiendes". Era la perfecta mujeriega, algo que sorprendentemente no afectaba a mi carrera como cantante, aunque si ocasionaba que cientos de paparazzis me persiguiesen allí a donde fuese.

Pero todo cambio cuando acompañé a Kurt a aquel funeral de estirados de Yale, que organizaban los compañeros de su novio Blaine, que estudia medicina allí y lo llamo funeral porque llamarlo fiesta sería sarcasmo.

Allí conocí a Quinn Fabray, una preciosa rubia de sonrisa angelical y cuerpo que incitaba a cometer más de un pecado. La pobre se estaba aburriendo tanto como yo y en cuanto vió una oportunidad de largarse no lo dudó, pero un idiota trajeado intentó retenerla. El muy imbécil ni se había dado cuenta de que ella jugaba en mi equipo y tuve que rescatarla antes de que pusiese uno sólo de sus sucios dedos sobre la piel impoluta de aquella hermosa desconocida.

Después de aquella fantástica noche, donde apenas pude robarle un par de besos, empezamos a hablar diariamente y poco a poco se fue a metiendo en mi corazón hasta que me enamore irremediablemente de ella.

Si, había infringido la primera de mis normas. " Nunca enamorarse"

Pero como no hacerlo, si ante ti se encuentra alguien como ella: dulce, amable, divertida, alegre, cariñosa, aunque algunas veces podía sacar a relucir una lengua viperina, que sólo hacia que me enamorase más de ella.

Aprendí todo de ella, aunque lo que más me sorprendió, fue que estudiaba interpretación y que Yale no le aportaba lo que ella esperaba de una de las mejores universidades del país.

Durante los dos meses siguientes a que empezásemos a salir, la acompañé a cada prueba que hizo para diferentes papeles en obras de teatro y musicales.

Al llegar el verano, nos fuimos a Hawaii y a la vuelta de esas asombrosas vacaciones audicionó para Julliard, donde enseguida se dieron cuenta de su talento y le ofrecieron una plaza.

Se mudó a NY y casi sin darme cuenta parecía que vivía con ella. No dormía en casa casi nunca, algo que parecía molestar más a Rachel que a Kurt, que parecía encantado con el giro que había dado mi vida.

Un sábado como otro cualquiera, mientras hacíamos la comida, Quinn recibió una llamada que la tuvo todo el día bastante nerviosa y pensativa. No sabía que podía haber provocado aquel cambio de actitud en ella. Así que por la tarde después de pasarme por el estudio de grabación donde se me ocurrió el plan perfecto para alegrarle el día.

Llegue a la que ahora era nuestra casa y le preparé su comida favorita spaguetis a la carbonara con extra de bacon para ella.

Preparé todo con sumo detalle, la mesa con velas, incienso de vainilla y un rastro de pétalos de rosa desde la puerta hasta la mesa del salón.

Cuando oí las llaves en la cerradura me escondí y desde donde estaba observe su reacción. Entró y dejó sus cosas en el mueble junto a la puerta de entrada, se giró y siguió el rastro de pétalo con los ojos hasta la mesa. Sonrió y caminó hasta el lugar que había captado su atención unos segundos antes. Una vez sus manos tocaron la mesa, yo hice mi entrada estelar. Me coloqué tras ella sin hacer ruido, rodee su cadera con mis brazos y besé su cuello.

-¿Que celebramos?-preguntó ella con una sonrisa.

-En realidad nada, simplemente me apetecía cambiarte esa cara de preocupación con la que llevas todo el día.

Ella bajó el rostro y su sonrisa desapareció. La obligue a girarse sobre sí misma y quedar frente a mi.

-¿Que ocurre?- pregunté mientras le acariciaba el rostro con ambas manos.

-Mis padres, vienen mañana-dijo con tono serio.

-¿Y?- pregunté sin entender su miedo.

Sabía que su relación con sus padres no era la mejor. Ellos siempre habían sido muy estrictos con ella, mucho más desde que salió del armario y al no ceder ante sus presiones para que estudiase algo con futuro y que dejase la locura de querer ser actriz, su relación sólo empeoró.

-Ellos quiere verme-dijo sin mirarme a los ojos- en realidad vernos.

Yo me puse blanca. Con ella todo era nuevo para mi, enamorarme, irme a vivir con alguien que apenas conocía. Desde aquel día en la que la conocí había incumplido todas y cada una de mis reglas excepto una "Nada de padres".

-No tienes que hacerlo Santana- dijo ella con tono triste- ya bastante has hecho y además no quiero estropear esta velada tan bonita que has preparado.

Tenía los ojos apagados y su voz revelaba cansancio, tristeza y dolor.

-Lo haré- dije mirándola a los ojos.

Ella me miró sorprendida antes mis palabras.

-No tienes ...

-Quiero hacerlo- la interrumpí- sé que es importante para ti y de todas maneras, me conozcan o no. Van a decir que soy una pésima elección- dije con una amplia sonrisa.

Sus ojos volvieron a brillar y su resplandeciente sonrisa hizo acto de presencia.
-Te amo- dije antes de que lo dijera ella.

Volvió a sonreírme justo antes de sentarse a la mesa.

A la mañana siguiente llegaría mi tortura personal. Ir a comer con los padres de tu novia, es de las peores cosas que te pueden suceder. Los nervios, el no saber que ponerse y la presión hace que los detalles más pequeños parezcan gigantescos problemas.

Mientras yo me peleaba con la ropa de mi armario, Quinn observaba divertida la preciosa estampa. Yo vaciando el armario únicamente vestida con mi ropa interior.

-Me estoy pensando lo de comer con mis padres-Dijo mordiéndose el labio mientras me miraba sin ningún tipo de reparo.

-Oh no, nada de sexo-dije mirándola con desaprobación.

¿En serio había dicho yo eso? Creo que mi mamá estaría orgullosa de mi en estos instantes.

-San, tranquila-dijo ella abrazandome por la espalda y besando mi hombro derecho- lo harás bien, además es pura formalidad. Pase lo que pase o digan lo que digan nada entre nosotras va a cambiar ¿entendido?

Yo apenas atiné a asentir y me giré hacia mi armario en búsqueda de algo ni demasiado corto ni demasiado escotado. Finalmente opté por algo simple, un conjunto de camisa blanca de manga larga, una falda negra hasta la mitad del muslo y unos zapatos de tacón también negros.

Me giré y mi novia me mostró su aprobación con un:

-¿De verdad no puedo mandar la comida a la mierda y quitarte eso a mordiscos?

Yo sonreí y negué con la cabeza, aunque el plan que me presentaba era más que apetecible.

A eso de la 13:00 llegamos al "Per se" uno de los mejores restaurantes de la ciudad y un buen lugar para que alguien se sintiese fuera de lugar, por suerte para mi el dueño del restaurante, el chef Thomas Keller, era amigo de mi padre desde que yo tenía uso de razón y que la comida fuera allí era como jugar en casa.

Nada más entrar Quinn localizó a su madre. Al verla comprendí de donde le venía toda la belleza a Quinn, pese a tener unos 45 años, se conservaba estupendamente, tanto que si no fuese porque esta casada y estoy saliendo con su hija, le había tirado los tejos.

-Quinn querida, que gustó verte- dijo antes de abrazarla y besar sus mejillas.

-Hola mamá-dijo Quinn sonriendo- ¿cómo has estado?

-Bien cariño-dijo sonriéndole y luego centrando su atención en mi- tu debes ser Santana, es un placer conocerte.

-El placer es mío señora Fabray.

-Cariño deja los formalismos para el sieso de mi ex marido, puedes llamarme Judy.

Enseguida un camarero apareció y nos guió hasta la mesa. Una vez sentadas empezamos a hablar de temas sin importancia, hasta que la madre de Quinn nos dejó a solas unos instantes.

-Podías haberme contado lo de su divorcio, he hecho el ridículo- dije con derrotismo.
-Te lo habría contado, pero me acabo de enterar.

-¿Cómo que..?

-Te dije que no tengo la mejor relación paterno-filial con mis progenitores. Ahora entiendo el motivo de esta comida- dijo sin una pizca de tristeza.

-¿No te da pena que se hayan divorciado?- pregunté

-La verdad, no. Mi madre es una buena mujer, pero mi padre es un capullo egocéntrico, manipulador y mezquino.

-Siempre tan sincera y maleducada-dijo una voz a nuestra espalda.

Al girarme vi un hombre mayor, con el pelo Rubio muy claro, ojos azules y con el rostro serio. Su postura derrochaba arrogancia y la actitud de Quinn cambio en cuanto sus ojos se posaron en ella. Estaba nerviosa y por los ojos desprendía un irrefrenable desprecio hacia su progenitor.

-Vaya, vaya- dijo mirándome- Así que tu eres la nueva conquista de mi irrespetuosa hija.

-Eso tengo entendido- bromeé intentando calmar el ambiente.

-Que pena, tan guapa y lesbiana.

Mi cara debía ser un poema en aquellos momentos, no sólo me insultaba a la cara, si no que coqueteaba conmigo frente a su hija. Si este personaje se presentase a un concurso de payasos, ganaría con mucha facilidad.

-Otro comentario como ese y nos largamos- amenazó Quinn.

-Tranquila cariño, papá no te quitará la novia, a no ser que ella sepa elegir bien.

Estaba a punto de levantarme y golpearle cuando apareció la madre de Quinn.

-Me voy un instante y ya empiezas a faltarle al respeto a tu hija y su novia- dijo Judy sin una pizca de asombro-Aunque que podía esperar, si vienes borracho.

-No es mi culpa que tu hija sea una viciosa. Tan pronto se acuesta con un hombre como lo hace con una mujer. Ha salido a la perturbada de su madre- dijo con una sonrisa.

Tomé aire y le indiqué al camarero que viniese, le susurre algo al oído y el cumplió mi petición con suma cautela y rapidez.

Enseguida apareció Thomas, quien me saludó con afecto.

-Mi pequeña Santana, ¡cuanto tiempo!

Yo me levanté y le susurre algo al oído. El miró a Russel, que era como se llamaba el padre de Quinn y procedió a hacer lo más conveniente para todos. Llamó a los de seguridad y educadamente le pidió que se marchase.

El opuso resistencia y tras unos minutos lo expulsaron.

-Perdón por el espectáculo Santana-se escusó Judy

-No se preocupe. Espero que ahora podamos tener una comida tranquila y sin más tensiones.

Quinn me miraba con una mezcla de agradecimiento y alivio. Si yo fuese ella, tampoco querría saber nada de ese ser.

El resto de la comida transcurrió con normalidad y con demasiadas preguntas por parte de la madre de Quinn. Pero salí bien parada del interrogatorio de mi suegra, al menos hasta que la palabra matrimonio salió a relucir.

Quinn y yo sorteamos el tema como pudimos, mientras su madre se reía de nuestras caras de susto. Todo iba perfecto, al menos hasta que Thomas se acercó y se cobró el favor que le había pedido.

-Santana querida, te importaría cantar algo de tu nuevo CD. Una de nuestras clientes está de cumpleaños y le haría mucha ilusión.

No tenía escapatoria, pero de alguna manera tenía que recompensar el mal rato que Quinn había pasado y esa era una más que buena ocasión.

-Con mucho gusto.

Atravesé el comedor hasta el centro, donde había un piano de cola y un micrófono esperándome.

-Buenas tardes a todos, espero que estén disfrutando de una buena comida, si no es así deberían patearle el culo a Thomas- dije sonriendo mientras todos reían- como algunos sabrán, mi nombre es Santana López y aquí mi amigo Thomas Keller me ha dicho que un fan mío está de cumpleaños.

Enseguida vi una niña pequeña saltar emocionada, debía tener unos 9 o 10 años y supuse que era ella.

-Como las canciones de mis anteriores CDs las tiene más que aburridas, en primicia les traigo el primer sencillo de mi próximo CD. Espero que les guste- me senté en el taburete del piano y finalice la presentación con un- Esto es "Mine"

You were in college working part time waitin' tables
Left a small town, never looked back
I was a flight risk with a fear of fallin'
Wondering why we bother with love if it never lasts

I say "Can you believe it?
As we're lying on the couch?"
The moment I could see it.
Yes, yes, I can see it now.

Do you remember, we were sitting there by the water?
You put your arm around me for the first time.
You made a rebel of a careless man's careful daughter
You are the best thing that's ever been mine.

Flash forward and we're taking on the world together,
And there's a drawer of my things at your place
You learn my secrets and you figure out why I'm guarded,
You say we'll never make my parents' mistakes.

But we got bills to pay
We got nothing figured out
When it was hard to take
Yes, yes, this is what I thought about.

Do you remember, we were sitting there, by the water?
You put your arm around me for the first time
You made a rebel of a careless man's careful daughter
You are the best thing that's ever been mine

Do you remember all the city lights on the water?
You saw me start to believe for the first time
You made a rebel of a careless man's careful daughter
You are the best thing that's ever been mine

Oh, oh, oh

And I remember that fight
Two-thirty AM
When everything was slipping right out of our hands
I ran out crying and you followed me out into the street

Braced myself for the "Goodbye"
Cause that's all I've ever known
Then you took me by surprise
You said, "I'll never leave you alone."

You said, "I remember how we felt sitting by the water
And every time I look at you, it's like the first time
I fell in love with a careless man's careful daughter
She is the best thing that's ever been mine"

You made a rebel of a careless man's careful daughter
You are the best thing that's ever been mine
Do you believe it?
We're gonna make it now
And I can see it
I can see it now

Al acabar firmé un par de autógrafos y volví a mi mesa, donde sólo estaba Judy.

-Quinn ha ido a retocarse el maquillaje.

Yo le sonreí y me senté.

-Para ser sincera, tenía dudas contigo. Tu fama de mujeriega me preocupaba, pero después de ver como cantabas sin despegar los ojos de mi bebé sólo puedo decir. Bienvenida a la familia Santana.

Al final no fue tan mal como me esperaba.