Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto. Asi como la historia original, no puedo decir quién es el autor ya que esta historia la tome de otra adaptación la cual tampoco daba el nombre del autor real.

Advertencias: AU. Yaoi. Kokoros rotos.


Save Me

XXXII

Iba a mi clase de biología junto a Kakuzu quien no dejaba de hablar sobre muchas cosas. Comenzó a caerme bien desde un principio, luego de que le contara mi reputación en la escuela. El solo se encogió de hombros, sin importancia, y se quedó conmigo. Naruto me atrapó en el camino y me besó en los labios frente a muchos chicos. Me ruboricé, poniéndome de un color escarlata. Luego el vio a Kakuzu a mi lado y se presentaron, pero él era algo distante respecto a las preguntas que Kakuzu le hacía. No le pregunté por qué.

Luego de la escuela él me llevó a casa. Estacionó el auto fuera de la entrada y bajé, notando que la tarde no era tan fría como había pensado antes. Él abrió la puerta de entrada para que yo pasara primero, seguido de él. Himawari estaba pintando en el sofá mientras que en la radio que tenía puesta sonaba ''Where Them Girls At'' de David Guetta. Ella tarareaba el ritmo mientras movía significativamente uno de sus pies, siguiendo la melodía. Al vernos, nos sonrió mientras se ruborizaba.

—Hola, Hima —dijo Naruto, mientras cerraba firmemente la puerta— ¿Papá?
—Papá está en la oficina, y mamá está en su habitación —se encogió de hombros.

Naruto asintió y me tomó de la mano para ir arriba.

—Tengo un regalo para ti.

Lo miré, extrañado.

—¿Un regalo? —fruncí el seño.
—Si —me llevó a su habitación, trayéndome recuerdos de la noche anterior y provocando así que me ruborizara. Él me tendió una caja que estaba en su mesa de noche. Era un móvil— Los chicos y yo decidimos comprártelo en caso de emergencias… Tú sabes, solo por seguridad. Tiene ya los números de todos agregados, así que no tendrás problemas.

Asentí. Me senté en su cama y saqué el aparato de su caja. Era el mismo que tenía Naruto, el cual había visto en otras ocasiones. Según la caja, era un Iphone 6.

—Uhm… Gracias Naruto. Pero no sé usarlo…
—Es fácil. Te enseño, mira, dámelo —le entregué el móvil como me lo pidió. Apretó el botón circular que tenía en medio y la pantalla se encendió, colocó su dedo índice sobre ésta y se desbloqueó— Mira, por ahora solo te enseñaré a hacer llamadas. Vas aquí —me señaló un icono— Saldrá una lista, la lista de contactos. Seleccionas el nombre que quieras llamar y ya. Mira, intenta llamarme a mi —dijo antes de entregarme el móvil.

Cómo él había señalado, presioné en su nombre y la llamada comenzó instantáneamente. Sentí el zumbido del móvil de Naruto, quien cortó la llamada. Se encogió de hombros.

—No es complicado.

Asentí, estando de acuerdo con él. Sonreí.

Tarde, tardísimo, el Sr. Uzumaki llegó a casa, cuando ya Himawari estaba dormida y Naruto y yo estábamos acostados. No sabía que era de la Sra. Uzumaki, ya que solo la había visto a la hora de la cena. Luego todos nos fuimos a nuestras habitaciones. Naruto se pasó la mayor parte del día instruyéndome con el móvil, enseñándome para qué servía cada icono. Como grabar o sacar imágenes y lo típico.

Ahora, yo intentaba dormir para así mañana ir a la escuela, pero el sueño no llegaba a mi. Comenzaba a amanecer ya y yo seguía dando vueltas entre las sábanas y colchas.

La alarma sonó, haciéndome saltar. Gruñí por la falta de sueño. Suspiré y me senté para poder refregar mis ojos. Fui al baño, saqué toallas y me desnudé para entrar a la ducha. Lavé mi cabello con el shampoo que Kushina me había comprado hace unos días. Enjuagué mi cabello y apagué el agua para poder enrollarme en una toalla grande. Sequé mi cabello para poder ir a vestirme. Cogí una camiseta de polar para poder estar abrigado en este día tan frío de invierno. También un chaleco peludo y calentito que Minato tenía guardado. Me coloqué unos boxers blancos y me dispuse a colocarme tambien lo que seleccioné, junto con unos jeans algo ajustados. Me puse calcetines gruesos y unas zapatillas Converse. Miré la hora, iba a tiempo. Acomode mi cabello y me puse un gorro de lana de color gris, protegiendo mis orejas del frío. Hace mucho que era capaz de ponerme ropa sin sentir frío luego. Tomé mi mochila y eché unas cuantas cosas dentro y salí después de haber desconectado mi nuevo móvil de su cargador y habérmelo guardado en el bolsillo del pantalón.

Abajo, Naruto estaba comiendo un sándwich de queso, frente a él uno igual sin tocar. Me senté y me dispuse a comer.

—Hola Gaara —dijo Naruto mientras sonreía.
—Hola… —murmuré.
—¿Llevas tu móvil?
—Si, lo tengo aquí —dije antes de enseñárselo.

Asintió, mientras terminada de comer. Ni Kushina ni Minato estaban aquí… Que extraño… Pero decidí no preguntar, y Naruto tampoco tocó el tema.

Cuando terminé, él se levantó y me tomó la mano para salir de la casa, subirnos al auto de Naruto e irnos a la escuela.

Kakuzu podía parecer un malhechor por su cara de pocos amigos y su mirada amenazante pero cuando estábamos juntos sonreía y hablaba animadamente. El resultó ser muy simpático conmigo en cada receso que podíamos vernos. También me defendía de los demás cuando Naruto no estaba junto a mi –que eran muy pocas veces. Él aún era muy reservado con el, y aún así lo consideré como un nuevo amigo.

A la salida, fui junto al auto de Naruto y viendo que él no estaba, me dispuse a esperarlo. Puse la mochila sobre el capó de éste y me recargué cuidadosamente en el. Mi móvil lo tenía ahora en el bolsillo que la chaqueta peluda tenía por dentro, para así evitar que me lo quitaran.

Vi a Kakuzu hacerme señas desde el otro lado del estacionamiento. Luego señaló que fuera con el. Vi hacía la salida, no había pista de Naruto. Quizás no me tomaría mucho tiempo, así que me puse la mochila sobre el hombro y troté hasta el. Cuando estuve junto a el, vi a dos personas, un joven alto, de cabello rubio amarrado en una coleta y brillantes ojos azules y otro de cabello negro y una extraña mascara naranja cubriéndole la cara. El me sonrió confiado mientras me tomaba del brazo y me plantaba al medio de ellos.

Uno de los hombres me puso un pañuelo blanco en la boca, haciéndome saltar por la sorpresa. Intenté quitar su brazo, pero el otro me agarró y juntos me subieron a un auto. Me cubrieron la vista con un pañuelo oscuro, y ya no pude ver más. Quedé inconsciente por el cloroformo que inhalaba y que estaba en el pañuelo de mi boca.


¡Mai ga! Gaara come home :'v

¡Ya se viene el final! No puedo esperar para subirlo.


Reviews:

Cuervo ryoko: ¡No importa preciosa! Se que a todos se nos puede pasar la actualizacion de una historia pero esta se quedara ahi para que cuando puedas leerla lo hagas. Gracias por continuar apoyando esta adaptacion, de verdad me alegro que les guste tanto como a mi. No me gusta hacer malos a los personajes pero aqui deben de serlo.

¡Hail GaaNaru! ¡Larga vida al rey de las otp! Okay no, ¡un saludo!


¡Gracias por la lectura! Que pasen una linda noche.