He decidido adelantarme y subir el primer episodio, este no me ha quedado muy bien comparado con los demás pero algo es algo. Dejad vuestra opinión que para mi es muy importante. Ya sabéis que hasta diciembre-enero no tendrá publicaciones oficiales.

Primer Día

Las risas y las bromas comenzaron al instante en que cada uno de los presentes de la apuesta vieron a la chica que entró en la casa. Damon agarró con fuerza a Alaric, que era el único que se había percatado del cambio de humor de su amigo, para poder sostenerse, Damon creía que le faltaba el aire.

La castaña, viéndose descubierta rogó que su amiga no tardase mucho en aparecer, pues no quería ponerse a discutir con Damon Salvatore, ni siquiera mirarle, pero esa idea le resultó errónea, pues acabo dirigiendo una glaciar mirada al grupo de chicos que no le apartaba un ojo de encima.

Mason, el más capullo, fue a hablar con la chica, con Kol protegiendo su espalda, el chico le quitó una copa a otro invitado, el cual empezó a quejarse pero al ver de quien se trataba se mordió la lengua, Elena que los veía venir empezó a rezar para que su amiga llegase lo más rápido posible, ¿dónde se había metido?

Mason la rodeó con su copa y con Kol, la castaña se dio por vencida y los observó con cara de pocos amigos, solo esperaba que a Damon no le diese por acercarse también.

-Pero, mira a quien tenemos aquí, si es nuestra amiguita Elena-le hablo con picardía directamente en el oído, la castaña se apartó asustada, chocándose con Kol-¿quién te ha invitado...?

-Eso, que no recuerdo haberte puesto en la lista-Kol recogió un mechón rebelde que se había salido de su improvisada coleta, la castaña volvió a apartarse, si no estuviera en el territorio de esos capullos les fuera dado unas buenas bofetadas.

-No estoy invitada-dijo seca, apartándose de los dos cazadores-vengo a recoger a una amiga, si no os importa...-intentó escabullirse, pero no lo consiguió pues se dio de bruces con otras dos figuras, al alzar la vista se encontró con Matt y Tyler.

-Elena...-se sorprendió el rubio que le tendió una mano, la chica se agarró a ella, pero las risas de Tyler y los demás, más la de la corte que estaba justo a su derecha se vio obligada a soltarse de un golpe seco, viendo que su amiga no estaba cerca optó por salirse al exterior, ya saldría Katherine.

No dio ni dos pasos cuando una rubia y una morena la frenaron, iban vestidas de dorado, y llamaban la atención con solo verlas, Elena no tardó en averiguar sus identidades, eran Rebeckah y Hayley, puso los ojos en blanco, y se cruzó de brazos, tendría que enfrentarse a las líderes de la corte si quería salir de allí sin ningún rasguño, pero sus planes se vieron desmoronados con la presencia de ese chico, una mano se posó en su hombro, y un escalofrío la recorrió entera, sin dejar ningún lugar oculto, tardó unos segundos en reaccionar.

-Vamos chicas que os recuerdo que es mi casa...-la voz cínica de Damon le resultó un tanto atercipelada, pero se borró esa sensación de la cabeza recordando todas las putadas que este le había hecho a lo largo del año-podéis mataros a unos kilómetros pero que no me relacionen con vosotras...

-Por favor Damon-le escupió Rebeckah-que soy una dama, no voy a romperle el cuello a esta idiota...

-Pues yo me lo estoy pensando-soltó sin pensar siquiera las consecuencias, se apartó con desgana de la mano protectora de Damon y se acercó más a la rubia, el chico tiró de ella hacia atrás, sorprendiéndose así mismo y a las dos chicas-¡No me toques!-se asqueó, y el chico la atrajó hacia él con más fuerza-Me haces daño...

-Es. Mi. Casa. Y. Aquí. Hago. Lo. Que. Me. Da. La. Gana...-estaban muy cerca, y Elena podía sentir como cada palabra sonaba con un tono diferente presagiando odio y dolor, entrecerró los ojos y se dejó soltar, solo a unos centímetros de él, el chico con la mejor de sus sonrisas cogió a Rebeckah del brazo y la besó con fuerza y complicidad, la aludida enredó sus dedos sobre sus cabellos, Elena quedó alucinada, y bufando se largó, a medio camino una chica se lanzó a sus brazos.

-Katherine...-se alegró, y la abrazó esta vez con más fuerza, pero al apartarse y poder verla mejor se quedó pálida y acabo ahogando una exclamación-¿Qué te han hecho...?

-Nada...-sollozó, limpiándose inútilmente las lágrimas-tuve que saltar por las ventanas y me di de bruces con la basura-la castaña miró al cielo buscando una ayuda divina para no dar media vuelta y ponerse a patear todo lo que encontrase en su camino, pero el sonido de su móvil, que no es lo que ella esperaba, fue suficiente para decidir una vez por todas volver a casa, al mirar a la pantalla se mordió el labio, Jenna la iba a matar.

-Un momento-la abrazó con fuerza, mientras descolgaba-¿Jenna?-preguntó esperanzada de que no supiese nada.

-¿¡Dónde estas!?-gritó a todo telón-¡Nos tienes aquí muy preocupados, mueve tu asqueroso culo hasta casa ahora mismo!

-Lo siento Jenna, ahora te lo cuento...-y colgó, antes de que le diese por modo ventilador, no parar hasta sacar los trapos sucios de todos los Gilbert y Sommer del mundo, puso los ojos en blanco y tiró de su amiga calles abajo, hasta su coche, y rogó que estuviese donde lo había aparcado.

~Damon & Elena~

La fiesta había acabado antes de lo previsto por cortesía de sus amigos, Damon estaba dispuesto a alargarla una mañana y una noche más, pero sus amigos se habían puesto en las trece de que eso era una completa locura y que tenían mejores cosas que hacer que aguantar a la gente con sus resacas o a saber que más. Dispuesto a darse una ducha mientras los de limpieza se encargaban de lo demás, fue directo a su habitación, encontrándose allí a Alaric, puso mala al principio pero al ver que estaba solo lo dejó estar, empezó a desnudarse.

-Sabes que no era coña, ¿verdad?-empezó Ric cansado de ver a su amigo exhiviéndose delante de él, el chico ni le contestó-Damon podrías tomarte esto en serio...

-Por favor Ric-le lanzó su ropa-estabais muy borrachos, yo incluido, claro que era coña-sonrió de lado-¿o es que eres capaz de verme con esa chica? No me hagas reir...

Ric asintió y con una sonrisa le devolvió la ropa, y entre quejas y más risas salió de la habitación, encontrándose con Mason parado en frente, con una mueca que se hacía pasar por sonrisa, Alaric se temió lo peor sin diferencia, pasando a su lado, y chocando los puños bajó por las escaleras en busca de una aspirina.

Mason no estaba a la labor de entrar y encontrarse a Damon desnudo, no le agradaba para nada verle así, Kol y Alaric estaban acostumbrados, él no, y no tenía la más mínima intención de pasar por esa prueba, por eso esperaba hay sentado, miró el reloj en sonoras ocasiones.

-¡Damon!-gritó, y al hacerlo notó una punzada en la cabeza, el también necesitaba una aspirina, cabreado porque el chico le ignorase empezó a golpear la puerta, un enfadado Damon con los pelos revueltos y húmedos asomó por la puerta, Mason tiró de ella, al comprobar que llevaba unas mudas puestas-Tío menos mal...
Damon le observó, mientras recogía las toallas que había dejado esparcidas por el suelo, esperaba que Mason dijese algo pero no fue así.
-Me vas a decir que coño pasa-se cruzó de brazos-Mason no tengo toda la mañana, quiero dormir...
-No es tiempo para dormir-sonrió-bueno para ti no, para mi si.
-¿A sí?-preguntó divertido-¿Y qué hay mejor que hacer que dormir?
-Ir a ligarte a Elena Gilbert-Damon abrió mucho los ojos, Mason lo había dicho con toda la tranquilidad del mundo, aunque estaba disfrutando como un condenado por la sitación-tienes treinta días, y no me vengas con que te sobran los ventinueve primeros...
Damon intentó evadirse de la situación con bromas y risas.
-Mason que estabamos borrachos, no vale...pff, si quieres que sigamos elijamos a otra...
-No cuela Salvatore, ella o sin sexo un año-se encogió de hombros-tu decides, ya sabes...
-Mason, ella me odia, literalmente a muerte, no va a pasar nada ni hoy ni dentro de treinta días, va a ser malgastar mi tiempo y mi paciencia-se tumbó en la cama, Mason se sentó encima.
-Vale, si es lo que quieres...-Damon suspiró aliviado, pero la risa de Mason le hizo ponerse a la defensiva-estarás sin sexo y sin lujos un año entero, es tú último año que te encargas de Mystic Falls, ¿no? Después te vas a trabajar junto a Ric a Europa, ¿cierto? Que pena tendrás menos tiempo de fiestas y eso...-se levantó haciendo ademán de irse, Damon bufó.
-¡Vale, joder!-el otro chico vitoreó, y Ric que había escuchado la última parte puso los ojos en blanco y entró también en la habitación, pero lo primero que hizo fue lanzarla una mirada de advertencia.
-Perfecto, pues tendrás que ponerte las pilas, ¿qué hora es...?-Ric sacó su móvil y se lo lanzó-Las seis de la mañana...pues tienes dos horas para organizar tu primer ataque, que es tu primer día...
-No me jodas...-se pasó la mano por el pelo-No puedo ir a su casa, su hermano me odia, y ella más todavía...
-Que lo sabemos...pero Ric se encarga del periódico universitario...
-¿Y? ¿qué crees que ese chiquito va a confiar en mi mejor amigo? Anda y que te den...-se recostó en la cama.
-No, capullos...pero Jenna Sommer, su tía esta estudiando arte, y hace poco hicieron una conferencia en Fell's Church, yo fui, es mi especialidad, Ric y tú podéis ir allí...
-¿Y yo qué pinto en todo esto?-aclaró Damon-paso de todas esas chorradas del periódico, mi especialidad es el periodismo artístico...
-Pareces cortito cuando bebes...cojones, que Jenna estudia arte, y tu periodismo cultural, yo veo las similitudes no se vosotros-ironizó.
-¿Y de qué me sirve ganarme a la tía? Elena me odia, ella también...uno más uno...-se cruzó de brazos.
-Joder estas corto...-se pasó la mano por la cara-Jenna no tiene nada que ver con Elena, pero su sobrina tiene que estudiar algo seguramente se centre en lo mismo que su tía que es la que tiene más cerca, y como sabemos todos la chica no sale de su casa casi nunca, y menos si tiene a un psicópata dentro.
-¿Y por qué no iba a salir?
-Joder Ric, ¿porque será a las ocho de la mañana?-preguntó irónicamente-Elena tiene que ver tu otro lado, el adulto, no veo más complicaciones, uno más uno...
-Y así no puedo ir ¿verdad?-estaba en chandal, los dos chicos negaron, y Damon se tapó con la almohada-Vale, pero tengo por lo menos media hora para dormir...
-Claro-soltó Ric-y yo me encargo de lo sucio, lo de siempre...

~Damon & Elena~

Elena había recibido el sermón de su vida, cierto era que era un tanto gracioso pues su tía no era de las que regañan sino de las regañadas, pero tuvo que morderse la lengua para no soltar una carcajada, ya que sino la vena de su frente iba a explotar. Stefan las observaba junto a Katherine desde las escaleras, la chica tenía una taza de tila en sus manos, y Stefan una tostada, era demasiado temprano pero ninguno tenía ganas de volver a la cama, o de meterse en ella como en el caso de la morena.

Elena se dejó caer en el sofá cuando su tía se fue a desayunar, estaba castigada sin salir hasta nueva orden, le resultaba cómico, ya que utilizaba las mismas estrategias de Miranda, trucos que Jenna odió en el pasado, y se jugaba la cabeza de que aún seguía odiándolos.

Stefan se dejó caer a su lado, y Katherine en el otro extremo, la chica se abrazó a ambos, pidiéndoles disculpas por el numerito.

-Ha sido gracioso veros…-confesó Stefan-tendrías que haberme dicho lo que pasaba, fuera ido yo personalmente.

-Lo siento Elena-se acurrucó más-es culpa mía, no tendría que haberte llamado.

-¿Vais a dejar de disculparos? Ya he tenido bastante con Jenna-rió, y ambos la observaron, la risa no se reflejaba en su rostro-Y tu, ¿no tenías algo que hacer hoy?

-Muchas cosas-sonrió-y entre ellas reirme de ti un rato.

-¡Que malo!-le golpeó Katherine, y los tres se sumieron en una lucha imaginaria, pero la llegada al salón de Jenna los hizo frenar, estaba enfadada y se podía sentir a una legua, los tres se quedaron quietos, pero la sonrisa de Jenna los devolvió a la armonía de la casa, y los cuatro se divirtieron durante largo rato.

Elena se removió inquieta en el sofá cuando escuchó el sonido de la puerta, con torpeza se deslizó por las sábanas, que seguramente su hermano le puso, y miró el reloj, solamente eran las ocho de la mañana, la tentación de ignorar el timbre era muy grande, pero en cualquier momento oiría a Jenna gritar desde arriba, se estirazó la ropa, la misma que llevó cuando recogió a Katherine y fue directa a abrir la puerta, ya que supuso que se trataría del repartidor o cualquier u otra persona, al abrir la puerta, a Elena se le cayó el mundo encima.

Dos chicos, una rubiasco y otro moreno, el primero iba vestido con camisa y pantalones de vestir, de color negro, el segundo iba completamente de negro pero más informal, sus miradas se cruzaron, y Elena, con una sonrisa falsa en los labios le cerró la puerta en las narices.

Damon tuvo que morderse la lengua para no saltar contra ella, le acababa de dar puerta, a él, a Damon Salvatore, Ric le agarró de la manga, estaba muy tenso, y respirando hondo volvieron a llamar a la puerta.

Elena se había dejado caer en la misma puerta y estaba deliberando cuáles eran sus opciones, que a estas alturas eran nulas, ¿qué podían estar haciendo esos dos aquí? Ella no había hecho nada, no había tenido tiempo de estropear nada, cierto era que se había plantado en su casa pero no había formado un alboroto, ¿o si? Con el corazón en un puño, y comprobando que la puerta estuviese cerrada fue a buscar a su tía, la cual no encontró en ninguna parte, cogió su móvil y marcó.

-¿Elena?-se oía mucho ruido de fondo.

-¿Dónde estas?-preguntó, y rogó que no fuera muy lejos de allí.

-Te quedastes dormida y acompañé a Stefan a su tesis, ¿qué ha pasado?

"Mierda" pensó, y el sonido de la puerta retumbó en sus oídos, con desgana fue a abrirles, a fin de cuentas no podían haber venido a matarla, ¿o si? Cogió la escoba por si acaso, la miró un momento, ¿no sería mejor un cuchillo?

Tras ir a la cocina y coger un cuchillo jamonero abrió la puerta, Ric sonrió al verla pero su sonrisa desapareció al ver lo que portaba en sus manos, estuvo a punto de mandar a tomar por culo a Damon y a su apuesta, pero este no parecía haberse asustado.

-¿Y tu tía?-preguntó aburrido, un bostezo se le escapó, la castaña alzó una ceja, no acababa de entender a que venía preguntar por ella.

-Venimos a hacerle una entrevista, soy Alaric Saltzman, estudio periodismo-Elena sabía eso perfectamente, pero no comprendía que pintaba el otro gilipollas en toda la historia-y como él, estudia periodismos cultural se encargará de hacer las preguntas más relevantes, ya sabes, lo que se me puede escapar a mi…

-¿Solo eso?-preguntó más ilusionada, los dos chicos asintieron sin comprender el cambio de Elena-pues que pena, mi tía se ha ido con mi hermano-enfatizó la última palabra lanzando una mirada glaciar a Damon-a preparar su tesis, así que: adiós.

Estuvo a punto de cerrar, una vez más, la puerta, pero esta vez Damon no estaba dispuesto a que la chica volviese a reirse de ellos, por lo que colocó el pie y tiró de la puerta, Elena se apartó desconcertada, para luego coger el cuchillo y apuntarle a él, a unos centímetros, Ric nervioso se colocó en medio.

-Vamos a calmarnos-sonrió a ambos-no estamos tan locos, ¿verdad?

-Estoy empezando a replantearmelo…-sonrió Damon, acercándose más a la chica y alejando a Ric-quiero ver de que es capaz la niñita…

-Oh Damon…-se acercó más, su cuchillo rozó un poco la cara del chico pero este no hizo nada para remediarlo, todo lo contrario sujetó la muñeca de Elena para que apuntara a su corazón, la chica se estremeció a su contacto-¿¡Qué coño haces!?

-¡Eso mismo digo yo!-intentó tirar de Damon, pero este no hizo ningún esfuerzo para separarse-¡Estas como una cabra! ¿¡o qué!?

-Solo le doy un empujoncito para que tenga lo que hay que tener para matar a alguien-se acercó más a ella, la chica retrocedió, solo podía mirar los ojos celestes del chico y el cuchillo que unía sus manos-¿lo tienes preciosa? ¿o eres una cobarde?

Ahora lo comprendió, había venido a ponerla entre la espada y la pared, y era lo que estaba consiguiendo, mordiéndose el labio dio un paso hacia adelante, clavando un poco el arma, y sorprendiendo a los dos chicos. A Ric le iba a dar algo.

-¿Tengo cara de cobarde? ¡Te tengo muchas ganas Salvatore!-enfatizó sus últimas palabras, acercándose aún más, y dejando como separación el cuchillo, con su otra mano Damon cogió el brazo contrario del cuchillo-¿ahora quién es el que tiene miedo…?-preguntó divertida, Damon negó con la cabeza con una sonrisa en los labios, la chica no se dejó amedentrar con tanta facilidad, él había empezado el juego e iba a ser él el que se rindiera, no ella, aunque con eso se jugara matar a una persona, lo gracioso era, ¿Damon era humano?

Alaric estaba a punto de tirarse de los pelos, el juego de Damon se estaba volviendo peligroso y no encontraba la forma de detener esa locura, miró a su alrededor, estaba claro que haber, no había nadie en la casa por lo que no podía jugar con esa carta, y tampoco iba a llamar a la policía, pero si podía amenazar con eso.

-Llamaré a la policía si no bajas eso…-Elena le miró curiosa, y después a Damon y a su arma-No bromeo.

-Diré que fue en defensa propia, que me atacó, y me defendí…-se encogió de hombros, la historia estaba yendo muy lejos pero no iba a detenerse-Bueno, puedo apartarla si Damon me lo ruega-imitó sus pucheros.

El chico abrió la boca para decir algo pero la risa pudo con él, Alaric quería matarle, no solo a él sino también a Mason por la estúpida apuesta y a la chica, que ni de casualidad se fijaría en el capullo de su amigo.

-Me has hecho gracia, por lo menos eres graciosa…-soltó su brazo y se secó unas lágrimas-Y no, no pienso rogarte nada...vas a ser tu la que me ruegues a mi-esta vez fue él quien se acercó más a ella, y pasó una mano por su cadera-¿o me equivoco?

La chica sin pensarlo le hizo un fino corte en la mejilla, fue superior a sus fuerzas y se quedó tan sorprendida como los demás. Damon se apartó acojonado, y se llevó una mano a su rostro, buscó un espejo con la mirada, había uno a su lado, y se miró, a ver que daños había.

-¡Hija de puta…!-lo repitió varias veces, y se volvió contra ella pegando un puñetazo a uno de los muebles, Ric quiso pararle pero fue imposible-¡Te mato!

Elena, que tardó unos segundos en reaccionar empezó a correr escaleras arriba, Damon en más de una ocasión estuvo a punto de alcanzarla, le sostuvo el tobillo, pero Elena pudo librarse lanzándole su chaqueta, que estaba tirada en el filo, Damon fue tras ella al quitarse la prenda de encima, pero la morena pudo ocultarse en su cuarto, cerrando con pestillo, tras unos segundos de duda corrió hasta el baño para comprobar que la puerta contigua también estuviese cerrada. Pegó la oreja a su puerta pero no se escuchó ningún ruido.

~Damon & Elena~

Jenna cruzó la calle principal, miró una vez más su móvil, su sobrina no le cogía las llamadas, la había visto bastante nerviosa pero le pareció exagerado salir del campus solo por eso, pero una vez se repitió que esos chicos estaban a su cargo, por más que uno tuviese veinte años.

Llegó hasta la puerta y se sorprendió verla abierta, al entrar se encontró con un chico rubio que se quedó pálido al verla, el silencio reinó entre ambos.

-¿Qué haces aquí?-entró dubitativa a la casa, y al ver el cuchillo en el suelo y la chaqueta de su sobrina al lado se asustó, y agarró uno de los cuadros para defenderse.

-Hey, hey…-se tapó la cara-te equivocas…

-¿¡Qué me equivoco!?-le amenazó-¿¡Dónde esta mi sobrina?

-Arriba, arriba….-apartó con cuidado las manos-Y antes de que me des con eso, he venido a hacerte una entrevista…

-Una entrevista-alzó una ceja, esa idea le resultaba gratificante pero ver el cuchillo en el suelo y no saber dónde estaba exactamente su sobrina no le agradaba ni un pelo-¡Elena!-gritó-¡Baja ahora mismo!

~Damon & Elena~

Damon maldijo mentalmente la aparición de la tía y con cuidado se metió en una de las habitaciones más cercanas, desde ahí tendría una vista panorámica de Elena, en cuanto la chica saliese la cogería sin importarle las consecuencias. Dejó una raja para poder observar, su tía tuvo que gritar unas veces más para que la castaña volviese a asomar la cabeza, miraba a ambos lados, comprobando si el terreno era seguro, el chico sonrió pícaro, y en cuánto dio un paso en falso se lanzó contra ella, abrazándola con sus musculosos brazos, la chica gritó, pero las manos de Damon le impidieron que sonara como un grito en condiciones, solo fue un hilo de voz, tiró de ella hasta el interior de la habitación en la que se había protegido y la lanzó contra la cama. Victorioso observó el cuarto, era de hombre, pero no parecía ser de Stefan ya que había posters de chicas, recapacitó y se pegó una hostia mental al ver su error…

Elena no pudo moverse, no había entrado a ese cuarto desde la noche antes del accidente y ahora, no solo había entrado sino que encima se había llevado la mayoría de sus objetos por delante, unas lágrimas cruzaron sus ojos, Damon arrepentido se agachó a su lado.

-Lo siento, no me he dado cuenta…-intentó enjugar sus lágrimas pero Elena no le dejó, le golpeó lo más fuerte que pudo y el chico no se resistió, ahora mismo se sentía como una mierda por haberle hecho eso a la chica-a veces soy un monstruo, nunca te lo he dicho pero siento mucho lo que le sucedió a tus padres y a Jeremy.

-No sabes nada-le escupió con odio-y no sientes nada, no me vengas con esas, ¿¡que coño haces aquí!? ¿¡de qué quieres vengarte!?

-Bueno tendría mis motivos-se señaló gracioso la pequeña marca de la mejilla, la castaña murmuró un sonoro "oh"-espero que eso signifique que te arrepientes…

-¿Y tú?-el chico la miró extrañado-¿te arrepientes de algo?

-De nada hasta ahora-parecía que se perdía en sus recuerdos, pues el tono de su azul cogía una oscuridad un tanto profunda-eres tú de lo primero que me arrepiento…

Elena no supo como tomar eso, no sabía si lo estaba diciendo en broma o si con eso quería pedirle disculpas o todo lo contrario, pero tampoco fue capaz de preguntarle, el chico se acercó a ella y le dio un casto beso en la mejilla muy cerca de sus labios, y antes de que pudiese replicarle salió de la habitación, y no volvió más allí.

~Damon & Elena~

Primer Día -Damon Salvatore-

El tiempo pasa demasiado rápido cuando no eres capaz de percatarte de las cosas importantes de la vida; hoy por primera vez en años me atrevo a coger este cuaderno viejo y escribir mis anécdotas, no se porqué no lo he hecho antes, tal vez por pereza o simplemente porque no había nada puro que contar. He hecho una apuesta, una horrible apuesta que seguramente me saldrá realmente cara, mira si me va a salir cara que le he pedido perdón a Elena Gilbert, a la mojigata, la chivata del pueblo. No por ello me replanteó nada, la odio, y pienso hacerselas pasar canutas pero para eso tiene que pasar un mes, un misero mes y la podré tratar como antes, ¿tendré paciencia? Tengo que tenerla me juego mi libertad.

PD: No pienso volver a emborracharme con la panda de inútiles de mis amigos, son unos cabrones.

Damon suelta con odio su diario en una esquina de la habitación, lleva toda la mañana y parte de la tarde hay encerrado convenciéndose así mismo de que no era una buena idea, que había cosas que era mejor no revivir y una de ellas era ese diario de color negro; hacía siglos que no lo tocaba, ni siquiera recordaba donde lo había dejado, ni tampoco como lo había encontrado, solo había llegado allí como un robot y se había puesto a sacar cajas y cajas hasta que lo encontró lo demás fue demasiado lento, pero nadie podía pararle.

No podía quitarse de la cabeza a Elena, la mojigata se las iba a pagar, nadie le cortaba, nadie le hacía daño, ni físico ni psicológico, y solo había pasado un día y ya le había causado ambos dolores, sabía perfectamente que no podía ser tan impulsivo de nuevo, que tenía que ir despacio y convertirse en el príncipe azul de esa chica, pero cada vez que lo pensaba se ponía malo. Era Imposible. Le odiaba.

Dio varias vueltas por la cama cuando recordó una cosa de la fiesta: Katherine Pierce. Con aires de grandeza buscó la tablet de Kol, que él le había dejado, para encontrar su número de teléfono, era un movimiento, esperaba que no le saliese mal.

-¿Katherine?

-Si, ¿quién llama?

-Damon, Damon Salvatore-Katherine estuvo a punto de colgar pero le dio una oportunidad tal vez pudiese pagar lo sucedido con él-te llamaba para pedirte disculpas, te fuistes demasiado rápido de la fiesta.

-Que pena, ¿verdad?-ironizó, Damon puso los ojos en blanco-¿qué planeas Salvatore? Elena me lo ha contado todo…

"Joder con la mojigata…"

-¿Y? Ese problema es mío y de Elena, a ti no te influye…

-Cierto pero soy yo la que decide si hablarte o no, y ya me he cansado…

-¡Mason quiere quedar!-gritó, era su última baza, y rogaba que Rebeckah y las demás no se equivocasen con eso.

Katherine reflexionó, y decidida colgó…