En este episodio vamos a divisar un poco el corazón de Damon pero también vamos a conocer más a fondo su odio interno y principalmente externo contra todos. Y conoceremos parte del pasado de Stefan. Gracias por los reviews :D
Cuarto Día
Nuevas palabras, y nuevos momentos en los que piensas,
¿qué es lo que te ha hecho cambiar de opinión?
Solo somos personas, seres humanos que nos equivocamos, que cometemos errores y que luego, ya sea al instante o en años queremos cambiar y remediar nuestros problemas. Ahora tengo delante el prototipo de persona que creía que nunca cambiaría, y ya veis, hasta esa persona lo intenta. No hay que negarle a las personas una entrada a nuestro corazón por las maldades del pasado, hay que dejarles un hueco cuando intentan solucionar dichos errores, pero siempre con cuidado, porque la maldad está en todos lados; tal vez sea por eso por lo que hay tanta gente en el mundo abandonada emocionalmente, tal vez el miedo a los cambios cierre puertas, os animo que en esta semana abráis la puerta de vuestro corazón a esas personas que te dan la mano aunque en el pasado te hayan apuñalado, tal vez sea un error, tal vez salgáis peor, pero ¿por qué no…?
Esa será la cuestión…
"¿por qué no….?"
Besos E.
Stefan soltó el periódico que había comprado esa mañana encima de la encimera, preparado para que Elena viese su artículo recién publicado, había tardado un día más de lo acordado, pero es que el día anterior en la universidad con el tema de la fiesta fue bastante duro como para pasarse a la imprenta, esa mañana Jenna no estaría en la casa por lo que el ambiente en si estaba mucho más calmado, pues su tía llegaba a exagerar en sentido radical, con el olor a café Elena bajó las escaleras corriendo, llevándose una taza extra grande por el camino, el chico sonríe.
-Elena tengo una sorpresa…
La aludida se acercó corriendo, quedando alucinada al ver su artículo, siempre le pasaba lo mismo, daba igual cuantos publicara, siempre reaccionaba de la misma forma, aunque la alegría fuese fingida o temporal, pero Stefan era feliz con ese poquito, porque sabía que pronto Elena volvería a sonreir, pero la alegría temporal de la chica duró menos de lo pensado, soltó el periódico con desgana y se centró en su taza, Stefan lo recogió.
-¿Qué pasa? ¿no te gustan los colores o algo…?-revisó la decoración, cierto era que es un periódico, pero al ser el periódico universitario se lo curraban con colores e imágenes en alta definición-lo veo bien.
-Esta bien Stefan-bebió-es solo que esas palabras no me dan nada ahora.
-¿En menos de veinticuatro horas has cambiado de opinión?
-Primero que ha sido más tiempo y segundo yo no he cambiado de opinión me han obligado a hacerlo-se levantó dejando la taza en el fregadero-y ahora me tengo que ir a clase…
Se dirigió hasta la puerta, pero Stefan no la dejó continuar, ya que no estaba Jenna y visto lo que sucedió ayer en clase, optó por lo más fácil, que seguramente acabaría siendo lo más complicado.
-Hoy no tengo mucho que hacer en la universidad, solucioné parte de los arreglos con mi director ayer, y he pensado…-se pasó una mano por el pelo nervioso-se que es el instituto y todo eso, pero…
-¿Quieres que haga novillos?-preguntó alucinada, no acababa de creerse que su perfecto hermano estuviese proponiéndole algo así-Tía Jenna te mata…
-No en serio, no sería hacer novillos en toda regla, es como un tour, estás en tu último año, y se que no es bueno que te saltes alguna clase, pero, por un día…
-Tranquilo Stef, que te pones muy nervioso, y si ¿por qué no? No tengo nada mejor que hacer hoy en clase, hay una excursión en primero y muchos de los profesores se van o se quedan organizando las cosas, ya sabes, son muy protectores…
-Entonces…
-Que voy-le aclaró, Elena sabía que Stefan tenía más que averiguado lo sucedido ayer en clase, aunque Elena se había pasado toda la tarde estudiando con las chicas en su cuarto sin salir, no estaba del todo tranquila con el tema de Damon, e ir un día a la universidad era su mejor excusa para olvidarse de ese estúpido, porque una cosa tenía clara, Damon Salvatore se pasaba el tiempo fuera de la universidad, estudiaba, era un alumno modélico, pero desde su casa-llamo a las chicas y nos vamos.
-¿Quieres que nos pasemos por la imprenta?-señaló el periódico, Elena negó, lo hecho hecho estaba-pues entonces te espero fuera…
~Damon & Elena~
Damon escuchó callado toda la charla de los buenos comportamientos que le dieron los directores de su tesis, estaba atacado, no le daban la charla por sus faltas de asistencia, ni por sus "comportamientos" en las fiestas, claro que no, era por haberse peleado en público con una colegiala de instituto y estar entre los primeros vídeos más vistos de youtube, él no tenía la culpa, la chica le había puesto así, y él solo hacía lo que hacía siempre: divertirse, pero una parte de él si que estaba arrepentida, y seguramente sería porque le iba a salir muy caro, tenía que enamorar a la chica no alejarla a kilómetros, un golpe seco le sacó de sus pensamientos.
-Espero que haya quedado muy claro-soltó la señora Star-ya puede retirarse a sus clases-con eso dejaba en claro que hoy tenía que estar el primero e irse el último, Damon asintió-Espera-la mujer se acercó a él analizándole de arriba a abajo, tras pasar una mano por su cabello, y comprobar el estado de su atuendo le dejó salir, Damon estaba peor de como entró.
Y la cosa no mejoraba, Mason y Hayley le esperaban fuera.
-Tío muy mal…-le agarró por los hombros-lo del cartel te pasastes…
-Déjame Mason, la odio a muerte, lo del cartel fue lo de menos, se me fue de las manos…
-De las manos, dices…-rió-de las manos fue cuando ella se te lanzó encima y tu le seguistes el juego, eso es irse de las manos.
-Mira Mason tengo que organizar la fiesta, porque mira por donde por listo soy yo el encargado, tengo que mirar las cuentas de los negocios de mi padre, realizar mi tesis una vez más, y encima asistir a todas las clases personalmente, no me vengas con gilipolleces-le gritó-hoy solo quiero paz, no pienso seguir con la apuesta, no hasta mañana.
-Lo que tu digas pero que hoy es el cuarto día…
-¿Ya?-maldijo en voz baja, el tiempo pasaba volando cuando uno se lo proponía-bueno este no cuenta…
-Lo que tu digas, pero hoy es un día, y ayer la cagastes…-miró su reloj-me largo que tengo presentación, vamos preciosa…
Damon miró por donde se iba, tenía razón, la había cagado, si había conseguido avanzar en algo con Elena ayer lo rompió en mil pedazos, con ese pensamiento en la mente se fue directo a su próxima clase.
~Damon & Elena~
Elena y Stefan se pasaron gran parte de la mañana en la zona de periodismo, organizando el periódico de al día siguiente, y revisando los ejercicios y presentaciones de Stefan; la primera media hora fue entretenida para Elena pero llevaba ya toda la mañana allí y estaba realmente cansada, pero no quería poner a Stefan en un compromiso, ya que le había salido un trabajo de la nada. Mientras miraba por encima de los papeles de trabajo, decidió que lo mejor sería irse a casa, o hacer la visita sin guía, pero esto último era la peor idea. Entre bufidos y suspiros, Stefan le lanzó su bolsa.
-Lo siento-dijo con gesto de circunstancias-pero tienes que irte, no voy a echarte a casa, visita esto, nadie te va a decir nada, con las prisas que hay te tomarán por una más que está hasta las narices de todo…
-Pero…
-Vienen para acá unos compañeros, no puedes quedarte-le lanzó esta vez un lápiz, la chica empezó a quejarse, pero al final acabó yéndose-¡Adiós…!
Sus últimas palabras quedaron suspendidas en el aire, con el ceño fruncido cruzó los pasillos del ala sin saber muy bien a dónde dirigirse, se defendía en ese territorio pero hacía mucho que no pisaba ese lugar, y encima sola, peor se lo ponía.
Caminaba sin rumbo cuando oyó voces, parecía una conferencia o algo más exagerado, pues los gritos se escuchaban desde la posición de Elena, con sumo cuidado se fue acercando, encontrandose de golpe con una protesta ecológica, no parecía proceder de la universidad, pero varios que estaban en la cabeza eran conocidos suyos, y amigos íntimos de Mason por lo que si se trataría de algo programado, pero eso no fue lo que le hizo reaccionar, en la cabeza, cabeza no solo estaba Mason en persona, sino que también estaba Katherine, vestida de verde como él, ahogó una exclamación y se alejó lo máximo posible, escondiéndose en uno de los arbustos de los pequeños jardines, cogió el móvil sin pensarlo, y llamó a su amiga.
-¿Elena?-preguntó preocupada.
-¿¡Tú te has vuelto loca!?-le gritó sin saludarla, su amiga soltó una risita-¡No estoy de coña! ¿¡qué te crees que haces vestida con esas pintas!?
-¿Dónde estas?-dijo en tono de burla-¿Cómo sabes que voy de verde?
-Cuando decías de quedar con Mason, ¿¡hablabas de esto!?
-Salió solo tía-rió-me gusta mucho, y él parece sentir lo mismo, y tranquila no es Damon, tengo mil ojos te lo prometo…-Elena puso los ojos en blanco-Y vamos amiga, tampoco estoy haciendo nada malo.
-¿A no? ¿y qué estáis haciendo entonces? Para concretar más que nada…
-Tenemos que hacer en clase un proyecto para la universidad, ¿verdad?
-Si, claro.
-¿Te acuerdas que no sabía que iba a estudiar?
-Bueno…-Katherine cada cinco segundos cambiaba de carrera, por eso todavía no tenía muy claro lo que iba a estudiar-No me lo digas, ¿vas a seguir a Mason con su carrera…?
-No, esto es horrible, ¿quién quiere estudiar la basura?
-Es más profundo que eso…-caso perdido-Kath, estoy detrás de unos arbustos y tú con el amigo del capullo de Damon, ¿qué quieres que piense?
-Bióloga marina…
-¿Y qué tiene que ver eso con lo qué estás haciendo?
-Ay no me pongas pegas que soy feliz-y colgó, de nuevo Katherine se comportaba como una niña chica, Elena observó el móvil un momento y asomó la cabeza para ver a los compañeros de Mason, seguramente sería alguna charla de ecologismo para los del colegio o a saber, Elena se dejó caer hacia atrás, apoyándose en una pared, cerró los ojos unos segundos.
~Damon & Elena~
La clase se le estaba haciendo eterna, todo lo que le estaban explicando ya lo había dado él hacía tiempo, era lo bueno de estudiar por casa, suspirando, dejó que el tiempo pasara con los auriculares puestos, estaba grabando la clase, por si acaso pero aún así le daba igual. La gente empezó a levantarse, y él lo dejó estar, viendo como algunas le saludaban nerviosas, otros chocaban los puños en su honor, algunas le dejaban notitas, y otros solo saludaban, como si de algún amigo lejano se tratase, tornó los ojos, odiaba ese comportamiento. Tras el último estudiante decidió asomarse por la ventana, viendo a la distancia a Mason con sus colegas a punto de salir para realizar un trabajo físico, sonrió, era el último año, el año del altruismo, suspirando miró hacia el suelo, encontrándose con una figura angelical, una chica apoyada en la pared, con los ojos cerrados y la respiración entrecortada, con los cabellos alrededor, y cayendo en cascada. Vestía con un fino vestido color crema, y unas manoletinas negras, con tiras, parecía una niña, pero era ella: Elena.
No sabría decir cuánto tiempo estuvo admirándola, y seguramente negaría haber estado haciendo tal cosa, tal vez diría que solo planeaba fastidiarla; pero en realidad solo la miraba para calmar sus miedos.
La chica abrió los ojos al sentir unos ojos clavados en su nuca, pero nadie la preparó para lo que vio, no solo era Damon, le estaba sonriendo con ternura, sus miradas se quedaron clavadas durante unas milésimas de segundo, por un momento solo eran ellos dos…
-No lo estropees-susurró Damon cuando vio que Elena iba a decir algo, la chica con tan solo ver el gesto que hizo se calló, estuvieron así durante unos minutos, podrían haber sido perfectamente horas, meses, años, décadas, que ninguno se fuera percatado del cambio-lo siento, me he comportado como un cerdo.
-Siempre te comportas como un cerdo, ¿por qué no puedes ser así siempre?
-¿Cómo? ¿cómo un cerdo?-rió, la chica puso los ojos en blanco-Elena no puedo ser el bueno pues eso significa realizar lo que lo demás esperan, no puedo vivir así.
-¿Vivir cómo? ¿cómo un ser humano?-el chico soltó una carcajada-no es tan malo sabes…
-¿Y tú por que no sonríes?
-Estoy sonriendo-se defendió-cuando lo necesito sonrío.
-No es verdad.
-¿A no?
-Claro que no, la sonrisa no te llega a los ojos, entonces solo finges-le aclaró, la chica solo pudo observarle, él hacía exactamente lo mismo.
-A ti te pasa igual, nunca te visto sonreir hasta ahora…
-Porque soy feliz, sonrío por felicidad.
-¿Y qué causa tu felicidad?
-Que estes aquí y no a kilómetros-le confesó sincero, pero esa sinceridad asustaba a Elena pues no se creía ni una sola de sus palabras.
-Si soy la causa de tu felicidad es porque te cachondeas de mi.
-¿Por qué tergiversas las cosas?
-Yo no hago eso lo haces tu-se levantó señalándole con el dedo.
-Elena ni siquiera sabes decir la palabra-rió
-Si que se decirla, ¿me tomas por inculta ahora?-se enfadó, pero ver la sonrisa de Damon provocaba que dicho enfado se esfumase tan rápido como venía-targiversas-susurró.
-¿Cómo?-se hizo el sordo con una sonrisa en los labios, Elena volvió a repetirlo-¿Qué…? No te oigo bien…
-Vete a la mierda…-susurró más alto-es una palabra complicada, y no estoy de humor.
-Ya, ya…"tergiversar"-le aclaró, y miró a su espalda, la gente de la siguiente clase estaba entrando y él no pintaba nada allí y tampoco quería arriesgarse a que el profesor pensara que si estaba en su hora, casi sin pensarlo le hizo aspavientos a Elena para que se moviera, y dio un salto para caer al suelo, la chica se quejó pero le dejó un sitio en el suelo, Damon con cuidado miró en el interior, ni se habían percatado-uff, menos mal…
-Hipócrita.
-¿Vas a dejar de insultarme en algún momento?-la chica le fulminó con la mirada-Vale, vale, era por saberlo…
El silencio los volvió a inundar, solo se oía de fondo la clase que tenían en la espalda, y las voces de algunos alumnos que daban vueltas estudiando o esperando la siguiente clase. Elena estaba nerviosa, y no dejaba de removerse en el suelo, Damon en cambio se entretuvo con su móvil, ya que tenía varios watsapps sin leer.
-Joder…-murmuró-es que solo me pasa a mi-la chica bufó, pero Damon la ignoró por completo y pulsó la rellamada-¿Papá?
Elena vió como Damon se alejaba, pero no solo ya que le había agarrado con fuerza de la bandolera y se veía arrastrada hasta donde él fuera, quería quejarse, mandarle por enésima vez a la mierda, pero todas sus opciones se quedaron anuladas cuando vio el rostro descompuesto de Damon.
-No puede ser verdad...pero...pensaba que...yo, si claro, no, tranquilo-se mordió el labio inferior y negó con la cabeza-claro que no hay ningún problema, ¿cual iba a ver…? Si claro...ya, bueno….¿¡ahora!? pero tu estas fuera…¿o vienes…?-silencio-¿quieres que me quede a solas con ella? ¿durante un mes?-su voz se quebró en el último segundo, y tiró más de la bandolera, empujando a Elena a unos centímetros de su espalda-Claro, adiós papá…
Elena quería preguntarle qué es lo que le pasaba pero Damon no estaba a la labor de hablar, pues tiró de ella y empezó a andar, la chica no estaba incómoda, no, la verdad es que la situación no le incomodaba para nada, pero si le molestaba.
-Damon…-le llamó preocupada, al ver que este seguía andando y por seguido la seguía arrastrando dejó caer la bandolera, la cual sonó al caerse, la chica rogó que su portátil estuviese de una pieza, pero por lo menos el chico había frenado.
-Quise hacerte daño porque dijistes que era incapaz de amar, es verdad lo soy-murmuró-no soy capaz de amar porque no creo en el amor, no existe, la prueba de ello es mi madre.
-No puedes impedirte sentir nada por tu madre.
-Si que puedo, porque no quiero sufrir como mi padre y menos quiero ser como mi madre-apretó los puños-¡el amor es un asco!
Elena no necesitó mirarle para saber que estaba luchando para no llorar, casi sin pensarlo se abrazó a su espalda, así no tendría que enfrentarse directamente a él y menos le ponía en un compromiso.
-No sé qué habrá pasado...no quiero saberlo, solo quiero saber lo que sientes, no es malo sentir Damon, no te cierres…
El chico se deshizo del agarre, y se enfrentó a Elena, tenía los ojos rojos e hinchados al igual que ella, había estado llorando por él, era demasiado, acarició con ternura sus mejillas, si no fuera por la apuesta la mandaría al infierno para que así se alejara de él, pero no era capaz, sonrió y se fue dejándola allí tirada. Elena iba a seguirle pero unas manos le frenaron, al girarse se dio de bruces con la corte de Rebeckah, y por sus rostros no venían a saludar.
-Hola chicas…-dijo dubitativa, señaló para fuera-tengo que irme a buscar...a mi tía…
-Tu no te mueves de aquí-dijo una morena que Elena no conseguía cuadrar con su nombre, al retroceder se chocó con una pelirroja-no está bien quitarle el novio a Beckah…
-No, no…-soltó la pelirroja con asco, y una sonrisa estúpida en los labios-y tampoco está bien romper las reglas…
-Eso está penado por la ley…-otra chica se acercó demasiado a ella, olisqueando su pelo-¡que asco! Eso va a ser tu castigo, en realidad es más un regalo…-le tiró del cabello, Elena profirió un grito pero las manos de la chica acallaron cualquier sonido-Vamos a divertirnos…
~Damon & Elena~
Mason invitó a Katherine a tomar algo después de la charla con los niños de la escuela, se lo habían pasado bastante bien contando historias a esos niños, y mucho mejor se lo pasaron en la ida y la venida con las risas y las bromas.
-Ha estado bien-le confesó con el botellín en la mano-llegué a pensar que iba a ser un aburrimiento…-dio un largo sorbo, Mason le sonreía, y la imitaba.
-Y si pensabas así, ¿por qué vinistes?
-No, no, no, no me vengas con esas…-el chico se hizo el ofendido-No cuela el tema "vine para estar cerca tuya" no me lo vas a oir decir nunca…
-Pero si lo acabas de decir…-la chica le dio un golpe con la mano, pero las risas eran superiores-pues yo no me averguenzo de decir que es gracias a ti por lo que esto ha sido diferente.
-Pues no te creo-se cerró en banda-no me fio de la gente de Damon.
-¿Por qué metemos a Damon si esto es una cosa de dos?
-Ya claro-susurró-¿cómo en la relación de Stefan y mía? ¿o en la de Matt y Elena? claro…
-Eso fue cosa de Damon-le aclaró-lo nuestro es diferente.
-Mason-colocó el botellín en medio-por ahora no hay "lo nuestro"-le aclaró aún más seria y más alto-y comprende porque estoy así de indecisa…
-No, no lo comprendo, estabas loca por mi…
-Ese es el problema, estaba loca por ti, y tu me ignorabas…-remarcó sus últimas palabras-y mira por donde que después de una charla con Damon tu muestras interés por mi.
-Y es por eso que me acerqué a ti-la chica se quedó pálida-pero me gustas de verdad, solo quiero ver si esto llega más lejos o se queda así.
-¿¡Estas de coña!?
-No, Damon me llamó y me lo pidió-sonrió-pero luego he sentido algo, y me gusta…
-No puede ser verdad, Bonnie tenía razón-se levantó de su asiento-es muy tarde y mañana tengo clase…
-¡Kath!
La chica le hizo la peseta mientras se iba, dandole la espalda por completo, no se podía creer que hubiese estado tan ciega, sus amigas tenían razón, en el tema del amor es mejor mantenerse lejos de los fundadores.
~Damon & Elena~
Stefan llegó a casa reventado, el sonido de la puerta le tocó bastante las narices pero al ver que nadie abría fue directo a mandar a la mierda el primero que le tocase la tarde. Lo que se encontró lo dejó a cuadros. Damon abrió la boca para saludar pero optó por callarse, realmente estaba incómodo.
-¿Vas a decirme a qué has llamado o te cierro la puerta y me centro en la cena?-estaba cerrando la puerta cuando Damon colocó el pie para impedirselo.
-Yo...he venido, ¿está tu hermana?-tras escuchar la palabra "hermana" Stefan cerró la puerta en todas las narices de Damon, no se podía creer que tuviera la cara de venir allí y pedirle ver a su hermana, después de todo el daño que había hecho en su familia. Stefan sonrió, daba igual el daño que le hiciese, estaba realmente bueno, y más vestido de claro…
Stefan llevaba tiempo repasando su plan, quería hacerlo, estaba preparado pero nunca se atrevía a dar el primer paso. Damon llevaba todo el curso insinuandose, pero él, que era tan tonto no quería salir del armario y plantarle un beso en todos los morros, estaba claro que había química entre ellos, pero Stefan en ese sentido era un cobarde. Nadie sabía de su orientación, y nadie iba a saberlo al ritmo que iban, no era un chico que se le notase la pluma ni ningún detalle de esos, pero aún así sus ojos se iban cada vez que veía un monumento, o cada vez que veía al novio de su hermana dando vueltas por casa, o los de su tía cuando venía a presentarle.
-Stefan-su voz sonaba angelical, respirando hondo se giró para saludar a Damon, iba vestido de verde, el mismo color de sus ojos eso lo puso aún más nervioso-¿qué haces tan temprano aquí?
-Eso mismo podría preguntarte a ti-se atrevió a decir clavándole los ojos directamente, y repasando con la mirada su rostro, Damon sonrió tímido, y se pasó una mano por el cabello.
-Quería...cruzarme contigo antes de clase…-comenzó-pero no sabía como ir a tu casa…
-¿No tienes la dirección?
-Si claro...pero…-Damon se acercó más a Stefan, y posó una mano en su camiseta, muy cerca del pecho, e hizo círculos con los dedos-lo que no sabía era como ibas a tomartelo…
-Pues bien…-tragó saliva, no podía moverse ni un centímetro-me lo fuera tomado bien...estaba solo…
-¿Solo? que pena…-se acercó más, y sus rostros se encontraron, estaban a centímetros, Stefan podía sentir la respiración de Damon en su boca, el chico se apartó-Bueno otro día será, tengo clase a primera…
Y salió corriendo, otro día más Damon conseguía alterar todas las neuronas de Stefan, pero llevaba un tiempo que no solo su cabeza se nublaba sino que todo su cuerpo reaccionaba a Damon, y esta vez su erección era notable, avergonzado y sofocado salió corriendo al baño, para poder serenarse antes de la clase.
Las clases se hicieron eternas, y la vuelta a casa más, no había parado de pensar en ese encuentro con Damon y en sus estúpidos miedos, tendría que haberle besado, y no haberse quedado con las ganas, y encima toda la mañana había sentido que la erección continuaba sin estar.
Unas manos se posaron en sus ojos, y un cuerpo se pegó al suyo, alterando así todo su ser, con mala gana se apartó atemorizado, encontrándose con la sonrisa picarona de Damon…
-Hey calma…-alzó las manos-que no soy un violador...bueno si no quieres…-otra vez, una declaración más de una forma diferente y otra vez Stefan buscando una excusa para cambiar de tema.
-Me has asustado, estaba reventado y has aparecido así...tengo examen...solo es eso…-Damon parecía desilusionado a los ojos de Stefan pero este no se atrevía a hacer ni decir nada.
-He tenido una prueba sorpresa, me ha salido bien...y ha sido gracias a ti…
-¿A mi…?-se extrañó, ya que sus carreras no tenían nada que ver.
-Si, si no fuera porque el otro día me ayudastes a estudiar…-rió-bueno más bien me acerqué con esa excusa cuando solo quería pasar más tiempo juntos…-confesó agachando la cabeza.
Stefan estaba a punto de explotar, pero su móvil le hizo poner, una vez más, los pies sobre la tierra, era Damon Salvatore al que tenía al lado, al chico más popular del pueblo, el que tenía a todas las chicas rondando, no solo eso, sino que tenía fama de mujeriego, entonces, ¿qué coño hacía intentando ligar con él? Cierto era que hay muchos gays que tienen una vida sexual con mujeres por no mostrar su verdadera orientación pero aún así Stefan no era capaz de dar el siguiente paso.
-¿Elena?-preguntó ya que el número era el de casa-A Jer, si estoy al llegar, ¿ha pasado algo…?-Damon le observaba con los ojos en blanco, y le hizo una ceña al chico que estaba escondido para que espabilase-Si ya voy para allá…
-¿Vas a irte?-preguntó triste-pensé que podríamos tomar algo en la playa, y un baño nocturno…
-No tengo bañador.
-Ni yo…-se acercó a él-pero no nos hace falta.
-Mi madre ha llamado de comisaría no va a llegar me tengo que encargar de la cena, lo siento…
Stefan empezó a andar rápido, pero Damon no estaba dispuesto a perder otra oportunidad, y desde la distancia le dejó claros sus sentimientos.
-¡Stefan!-le llamó, el chico se giró-¡Me gustas y mucho!
Stefan estuvo a punto de ahogarse con su propia saliva, y si no fuera porque tenía los pies clavados en el suelo se fuera desplomado allí mismo. Gracias a esas palabras tuvo claro su orientación, amaba a Damon, estaba totalmente enganchado a él, no solo su cuerpo reaccionaba a él, sino también su corazón con una sonrisa en los labios siguió su camino de vuelta a casa, pues esta vez no sentía que había perdido una oportunidad esta vez había ganado mucho…
...y mañana sería un día diferente...
Damon le pegó una patada al aire, sin ser consciente de que Stefan vigilaba todos sus movimientos por la mirilla de la puerta, no se fiaba ni un pelo de Damon, había sido muy buen actor en el pasado y eso no iba a cambiar ahora, si tenía alguna intención de hacerle daño a su hermana él no iba a permitirlo.
Damon se pasó las manos por el pelo nervioso, no sabía que decir ni que hacer, Stefan le odiaba y con motivos, y él no se arrepentía de sus hazañas, y mucho menos iba a pedir disculpas cuando no lo sentía. Esperar a Elena podría ser una opción, si es que la chica no estaba ya en su casa, si por lo menos tuviera el teléfono.
-Soy gilipollas…-rió, y sacó su móvil, llamarla no era una opción pues Elena podría muy bien no cogerle el teléfono y él solo quería hablar con ella, tras mandarle el mensaje, saludó a la puerta-Adiós Stefan…
