Os dejo nuevo episodio, seguramente para la semana que viene no tendré internet durante unos días por lo que no podré publicar, espero que esto os compense :D
Quinto Día
Las lágrimas recorrían sus mejillas como si de una cascada se tratase, la castaña no quería limpiarse, no estaba preparada para nada, se sentía hundida en la miseria, y no era solo por lo que le habían hecho hacía unas horas era por todo en general, había llorado por todos los problemas que tuvo y tendrá desde la muerte de sus padres y Jeremy. Elena tiene un aspecto desastrozo, su rostro está destrozado marcado por las lágrimas y el maquillaje corrido, tiene la boca entreabierta y no deja de absorver por la nariz, con los ojos muy hinchados cruza la arena de la playa, es tarde pero la gente sigue en la zona divirtiéndose sin reparar en su figura, el agua roza sus pies, aclarando así su mente, retrocede asustada, ni siquiera recordaba como había llegado hasta allí, su teléfono vibra, asustada, lo recoge casi a trompicones, tiene que tener cuidado, o si no acabará mojado, y en lo peor de los casos roto.
El mensaje es de "Cuervo" sonríe, ni siquiera sabe porque no le ha eliminado o cambiado el nick, tal vez por descuido o porque en realidad no hay mejor manera de identificar a Damon.
De: Cuervo
Para: Elena G.
Tenías razón. No tienes la culpa, necesito hablar contigo, por favor, tengo que contarselo a alguien o me acabará estallando, te espero en nuestro sitio en la playa. xoxo
Elena mira desconcertada el mensaje, claro que sabe a qué sitio se refiere pero no acaba de digerir bien eso de "nuestro lugar", se pasa una mano por el pelo y acaba ahogando, una vez más, un grito, se deja caer de rodillas a la orilla, ¿cómo iba a quedar con Damon? No podía fiarse de él, esas chicas le habían atacado, y ahora estaba hecha un desastre, con lágrimas en los ojos intenta escribir la respuesta, negarse en rotundo, pero es demasiado tarde, Damon la está llamando desde la distancia, podría reconocer esa voz desde kilómetros, y estaba claro que la oscuridad que se cernía sobre ellos tapaba por completo la jugada de la corte eso o que Damon lo sabía mejor que nadie.
El chico corrió hasta alcanzarla, quedándose pálido al verla mejor, arrodillada en la arena, con los ojos rojos, y el rostro repleto de tierra. Pero eso no es lo que sorprende a Damon sino su cabello, ahora mucho más corto hasta el cuello, el corte está mal hecho las diferencias son más que notables, Damon se deja caer a su lado.
-¿Qué...te has hecho…?-intenta coger su rostro, pero la chica se aparta-Elena…
-Tu me has hecho esto…-solloza-tú…
-No te he hecho nada-le aclaró-que yo sepa no voy por ahí con tijeras ni te he amenazado para que te lo cortes…
-¡Tu corte me ha hecho esto!-se levantó gritando, Damon no movió ni un músculo, asimilando la información-¡Las amigas de Rebeckah me amenazaron con quedarme a distancia de ti…! ¡Es tu culpa!
-Yo...no he hecho, no les pedí…-se levantó-Elena me las van a pagar te lo prometo.
-Damon no-retrocedió, alejándose de sus encantos-¿qué te pasa? ¿por qué este cambio? Tendrías que estar riéndote de mí y no apoyándome o pidiéndome ayuda…-la reacción de Elena era normal, él mismo se comportaría así si estuviese en su lugar, él nunca se fuera acercado a ella sino fuera por la apuesta, ahora mismo quería estar a distancia, y no a punto de ayudarla-¿a qué juegas…? No me hagas esto...he perdido a mi familia por favor…
-Elena no…
-¿Por qué los Gilbert? Primero mi hermano, y ahora yo, si fuera estado Jeremy ¿también le harías esto?-Elena no estaba a la labor de escuchar a Damon-Mi familia es íntima de la tuya, ¿por qué…?
-Elena no sigas por ahí…
-No en serio, quiero saberlo, ¿por qué nos haces esto? ¿por qué me odias por la mañana y estas bien por la tarde? No tiene sentido Damon, cuando creo que todo va bien contigo viene algo que me despierta…¡eres la persona más odiosa del mundo…!
-Elena…
-¡No Damon no!-se señaló el pelo-¡esto es solo el principio, estar cerca tuyo es estar en el mismo Infierno! ¡No tienes corazón, esto en realidad no te importa…! Ni siquiera se porque pensé que esto te preocupaba…-le señaló el móvil, dejando en claro que hablaba de la conversación de la mañana, Damon negó con la cabeza, todo eso le estaba superando, y si seguían por ese camino iba a ir a peor-¡Eres un puto, si no fuera por tu dinero nadie querría estar cerca…!-y Damon no pudo más, la abofeteó, arrepintiéndose al instante, Elena dio un traspié y cayó de espaldas al agua…
-Lo siento…
-¡No me toques…!-lloró a moco tendido-estoy harta...cansada…
-¿¡Qué tu estas harta!?-explotó-¡Yo si que estoy cansado, que solo llevo cuatro putos días intentando acercarme a ti y lo único que recibo son evasivas!
-¿¡Y qué esperabas!?-le gritó-¿¡qué te abriera los brazos!? ¡Por favor que no soy gilipollas!
-¿¡Tanto te cuesta creer Elena Gilbert que me gustas!? ¿¡y qué quiero que me perdones, solucionar todo el mal que he hecho!?
-¿Qué…?
Damon se quedó quieto, repasando sus últimas palabras, sonrió victorioso, no se había dado cuenta de lo que había dicho, pero le había servido para ganarse un poco más a Elena, la cual le miraba desconcertada.
-Me gustas…
-No quiero ser tu obra de caridad-volvió a sorprenderle-no quiero que la gente se acerque a mi por pena ni por venganza, solo quiero paz, que me dejéis en paz, tu a mi no me gustas Damon, no puedes tener a todas las mujeres bajo tus pies, no solo eso: te odio, y dudo que esto llegue a cambiar por un "te quiero"-la chica agachó la cabeza-lo siento Damon, si quieres cambiar, hazte monje porque yo no voy a ser tu salvoconducto.
La chica empezó a andar en dirección contraria, Damon necesitaba retenerla, solo un momento más, tenía que convertirla en su novia en treinta días, y las cosas no podían ir a peor…
-¿Y amigos…?-le suplicó, la chica se giró extrañada-¿y puedes ser mi amiga?
-Como esto sea un juego sucio Damon…-la chica negó con la cabeza-Si amigos significa que tu corte me va a dejar tranquila, si, acepto.
-Gracias-vocalizó, y se lanzó a sus brazos, alzándola unos centímetros, la chica rió, pero Damon no era consciente de que esta vez esa risa, esa sonrisa había alcanzado los ojos de ambos-pues como somos amigos, mañana desayunaremos juntos…
-¿Qué…?
-Si, y me encargaré personalmente de la gente que ha estropeado tu hermoso cabello.
-Damon no…
-No hay más que hablar, nos vemos en tu casa a las ocho antes de que te vayas para el instituto, a, y te llevo yo…
-¿Qué…? No, mis amigas…
Damon salió corriendo sin dejarla terminar, la chica no quería que sus amigas viesen que había aceptado ser su amiga, porque sabía lo que dirían, que todo era un truco, que Damon no se merecía ni un "hola" y tal vez tuvieran razón, pero ella se negaba a negarle esa oportunidad…
Damon se pasó una mano por el pelo nervioso, con una sonrisa tonta en los labios llamó al timbre, sabía que no era hora como para tocar ese trasto pero todos los que vivían en esa casa estaban más que despiertos, o eso esperaba. Una destrozada Jenna abría la puerta, confirmando a Damon de que había gente en esa casa que aún seguía durmiendo.
-Lo siento…
-¿Qué?-se extrañó-Oh, no, no te preocupes, es que hoy no entro hasta las doce, y los chicos…-miró al interior-Stefan acaba de salir con Elena.
-¿Se han ido?-preguntó desilusionado.
-No-negó ella, pasando una mano por la cabeza-solo han ido a comprar el desayuno, creo, estarán aquí-la chica lanzó una mirada al interior-los libros de Elena siguen aquí, pasa.
-¿En serio?-preguntó, pues no estaba muy convencido de ello, no entendía como Jenna le había perdondo tan fácilmente, bueno en realidad sí que lo entendía, que la mujer no sabía nada al respecto, y si lo sabía estaba demasiado dormida como para percatarse.
Damon entró no muy convencido, la sala estaba tal y como la recordaba a excepción de unas sábanas en el sofá y unos bols de helado, no había que ser muy listo para saber porque estaba todo eso así: el corte de Elena.
-Está todo revuelto…-se explicó, mientras recogía la mesa-siéntate donde quieras…-señaló las sillas de la cocina, pero Damon se negó y se sentó en el sofá, podía sentir el perfume de las sábanas y hasta el olor a húmedo: lágrimas.
-Estoy bien aquí-cogió una de las sábanas-Esto…¿es por el pelo?-el rostro de Jenna cambió por completo, de estar medio atontada a estar muy enfadada, le quitó la sábana de un golpe seco, Damon se sintió fatal.
-¿¡No tendrás nada que ver…!?
-Yo…
-Mira guapo, si por la casual has venido a tocar las narices a mi sobrina vas a conocer una versión un tanto hija puta de mi, ¿¡entendido!?
El chico asintió inseguro, el sonido de unas llaves los puso alerta, las risas provenían del umbral, Damon suspiró aliviado, Elena estaba de mucho mejor humor pero la duda seguía en su mente, si eran las ocho y diez, ¿la chica se acordaría de su cita? ¿o se lo confirmó solo para librarse de él? Pronto sabría la respuesta, se levantó colocándose a un lado de Jenna, Stefan fue el primero en verle, y su rostro cambió por completo, se tensó, Elena se dio de bruces con su espalda.
-¡Stef!-le regañó, pero al pasar por su lado se quedó pálida-¿Damon?-se le quebró la voz, la tensión iba en aumento, y ninguno sabía como pararlo.
-He traído churros…-alzó la bolsa-también chocolate, con y sin azúcar, no sabía que preferías...también he traído bollos de crema-miró a Stefan-si no recuerdo mal eran tus preferidos.
Su idea de ser un buen invitado iba de mal a peor, solo se tenía que mirar a Stefan para saberlo, el cual apretaba con fuerza los puños, Elena dio un paso vacilante, pero las manos de su hermano le impidieron continuar.
-Ya hemos desayuno, pero gracias-le costó la misma vida pronunciar esas palabras, y tirando de su hermana fue directamente a la cocina a soltar los restos que habían traído para Jenna, Stefan intentaba ignorar con todo su ser a ese cabrón que estaba en el salón, Elena solo observaba-Jenn, ¿dónde dejo las palmeras?
Abrió la nevera en busca de un tupper, y se puso a guardar los dulces en ellos, la aludida entró en la cocina con Damon a unos pasos detrás de ella, se apoyó en el marco, observando a sus sobrinos atentamente, las miradas de Damon y Elena se cruzaron.
-Hoy he decidido estudiar en casa, allí no me dejan ni respirar con el tema de la fiesta del fin de semana…-rió-ni siquiera se si iré…
Elena miró, una vez más, a Damon de reojo…
-Pues yo voy a ir…-sentenció con frialdad, tenía el pelo recogido con un gorro, pero aún así sintió como todos miraban en esa dirección-no pienso encerrarme porque me hayan hecho una jugarreta…
-Por culpa de Damon Salvatore-soltó furioso, lanzando el tupper contra la encimera, trozos de chocolate se esparcieron por el suelo de la cocina, la tapadera cayó a los pies de Jenna y el otro trozo restante rebotó en el suelo, la chica pegó un bote pero mantuvo la compostura, pero Stefan ya no era ese chico de hacía un año que se escondió tras las sábanas por sus problemas, no ahora, era el chico que había perdido todo en la vida y que solo le quedaba su hermana y su tía, eso y el odio.
Stefan respiró hondo, como si estuviera recapacitando, pero no tardó mucho en lanzarse contra Damon, los gritos de Elena y las manos de Jenna intentando frenarle fue una mala idea, Damon no se defendió, todo lo contrario le dio acceso a su cara y a todo su cuerpo, para que se enseñara con él, para que se desahogara.
-¡Hazlo, defiéndete!-le escupió Stefan mientras le daba una nueva patada en las costillas, Damon retrocedió chocando contra una estantería, Stefan se lanzó contra él tirando todo a su paso-¡Que te defiendas capullo!
Damon se dejó hacer, en cierto modo se lo merecía, pero en otra ocasión no le fuera dejado ni empezar, pero esta vez le había dejado empezar y acabar, ¿por qué? no estaba muy seguro pero necesitaba sentirse bien consigo mismo, con Elena, con todos.
-¡Stef lo vas a matar!-gritó Jenna atemorizada, intentando arrancar a Stefan de Damon pero era imposible, el chico acabó empujándola hacía atrás-¡Para!
-Nunca…-escupió y cogió uno de los libros del suelo, y empezó a darle golpes en el estómago-¡Eres un cabrón manipulador, lo perdí todo por tu culpa, a Katherine, a mis amigos, a mis padres, y ahora me quieres quitar a mi hermana! ¿¡qué clase de hijo puta eres!?
Elena observaba la pelea desigualada desde la distancia, sabía que Stefan había sufrido mucho por culpa de Damon, mucha gente le renegó por su condición, pero también sabía que Damon era capaz de defenderse, y no lo estaba haciendo, ¿por qué? ¿por qué se arrepentía? ¿y no es más fácil un "lo siento"? ¿o era por ella?
Elena cansada de ver lo que sucedía y temiendo que todo fuera un truco para exponer a Stefan se lanzó en mitad de los dos, interponiéndose al nuevo golpe, Damon paró el puñetazo de Stefan pues iba directo a la cara de Elena, los tres se quedaron paralizados, sin mover ni un solo músculo, el timbre resonó en sus cabezas, Jenna atacada fue a abrir.
Stefan tenía el rostro descompuesto, había estado a punto de golpear a su hermana en toda la cara, dejando seguramente una buena marca, y Damon, el capullo de los Salvatore había frenado su estupidez.
-Lo siento Elena…
-No...calma...estoy bien-alzó las manos, sentía el cuerpo de Damon muy cerca del suyo, rozando cada centímetro de su piel, Damon dejó caer su mano en el hombro de la chica, liberando el agarre de Stefan-pero soy mayor para tener mis propias equivocaciones…
-¿¡Elena…!?-una Katherine hecha un manojo de nervios atrevesó la estancia y tiró de su amiga hasta tenerla a escasos centímetros-Mato a esas putas…-escupió-¿¡quién!?-miró a Damon y a Stefan-¡Te mato!
-No, no, no…-la paró con ambas manos-no fue él, fueron las chicas.
-¿¡Qué chicas!?-escupió con odio mirando a Damon y a Elena alternativamente, para posar su mirada en Stefan.
-Su corte-dijo serio-fue en la universidad.
-Y me encargaré personalmente-aclaró Damon recogiendo sus cosas, y la bolsa de Elena, Katherine abrió mucho la boca, pero su amiga negó con la cabeza-Vamos, o llegaremos tarde…
-¿Tiene que ser una broma?-oyó decir desde el fondo, Damon sonrió, claro que era una broma, vivía en eso desde que apostó con los chicos, se preguntó una vez más, hasta donde sería capaz de llegar con el tema de la apuesta.
Elena miró alucinada el cámaro azul de Damon, sonrió, le había visto con muchos coches, de distintas marcas, de distintos años, pero nunca le había visto con esa antigualla. Damon parece percatarse de su chiste personal.
-Un poquito de respeto…-le advirtió con un puchero-es mi nene, te mato si le pasa algo.
-Y yo que pensaba que me ibas a meter en esto porque era lo que me merecía-dijo con un hilo de voz, eso era lo que había pensado por un segundo, que Damon no quería ser visto en sus coches con ella.
-Elena guardo y protejo lo que más quiero-señaló el coche-nunca montaría a una psicótica en mi tesoro-le abrió la puerta del copiloto-¿Tesoro?
-Espero que no sea un juego…-le sonrió, y se sentó en el asiento con mucho cuidado, Damon le colocó personalmente el cinturón, alterando cada célula de su cuerpo-puedo sola…
-Claro-se limpió las manos en el pantalón, realmente se había sentido incómodo ante las sensaciones que había sentido al tocarla, de un salto se colocó en el asiento del piloto, tras mirar que todo estuviese bien arrancó, la miró de reojo-No vale…
-¿El qué?
-No puedes mirarme…
-¿Por qué…?
-Porque el que no puede soy yo.
-Oh que mono-le hizo un mohín-pero no te creas tan importante, no te estaba mirando a ti…-el chico alzó una ceja divertido-miraba en tu interior.
-Si quieres que me desnude…
-Idiota-le golpeó-habló de que no entiendo tus cambios, vale la gente evoluciona, pero a ti te daba por perdido…
-Eso ha dolido-le confesó bastante molesto-Elena-dijo más serio, la chica le miró divertida-si tienes algún problema…
Elena se removió inquieta en su asiento, se había olvidado por completo del corte de pelo, y de los problemas que tenía cada vez que estaba cerca de Damon.
-Lo tendré, dalo por hecho, pero no me importa-intentó sonreir pero solo consiguió una mueca sin sentimiento-tu tienes mayores problemas-el chico frunció el ceño-digo, la conversación con tu padre.
-Ah, se supone que ese problema lo tengo desde anoche-sonrió-pero no he pasado por casa, lo haré ahora…-la voz le quebró.
-¿Quién viene para qué estes así?
-Mi hermanastra-se aclaró la garganta pues yo empezaba a sentir ese picor insesante-no nos llevamos bien.
Elena le observó mientras aparcaba en el instituto, había algo más con el tema de su hermanastra, algo que le afectaba en sobremanera, pero no quiso preguntar más nada pues ya llegaba tarde.
-Adiós…-se despidió con la mano pues la verdad es que no sabía como hacerlo, el chico asintió, pero pitó antes de que la chica desapareciera.
-¡Te recojo luego a…! ¿las tres?-la chica asintió con una sonrisa, y se perdió entre la multitud que murmuraba o cotilleaba sobre su nuevo "peinado" o tal vez por Damon, el chico lanzó una mirada desafiante a la gente y desapareció entre la multitud.
~Damon & Elena~
Damon entró en la mansión con el alma en los pies, toda la fuerza de voluntad que se había interpuesto antes se desvanecía por cada paso que daba en su casa, solo se encontraba en la entrada y ya estaba destrozado, no se oía ningún ruido. Sus amigos no estaban ya que él les dejó claro que por un tiempo no se pasaran sin aviso, ellos ni se coscaron. Y ahora estaba solo ante el peligro, pero no tan solo. Soltó las llaves sobre la mesita y fue a servirse un vaso de bourbon, el sonido de unos tacones provocó en su estómago un nudo, y las ganas de vomitar aumentaron al girarse, la chica iba completamente desnuda a excepción claro esta de unos tacones, el cabello corto húmedo pegado en la cara le daba un toque sexy, pero para Damon era un toque repulsivo, pero debía mantener la compostura…
-Hola hermanito…-dijo con sensualidad alcanzando su copa-veo que has estado de marcha…
-No-le quitó el vaso recuperando así su autocontrol-solo te evitaba.
-Sin querer espero.
-Sin querer queriendo-dijo con una sonrisa triunfante-y ahora desaparece de mi vista que tengas que estar aquí no significa que deba aguantarte.
-No solo debes aguantarme…-pasó un dedo por su camiseta de modo sugerente, y se acercó al oído-debes cumplir todos mis caprichos hermanito-enfatizó la última palabra colocando sus labios dulcemente en los de Damon, el chico se estremeció-Me lo debes…
-Te odio Rose…
La chica rió tontamente y subió las escaleras con elegancia dejando una estela de horror y asqueó por parte de Damon, el chico bebió directamente desde la botella, no solo iba a ser un mes largo a causa de la apuesta sino que iba a ser también un mes horrible…
~Damon & Elena~
La mañana había avanzado con recelo para Katherine, la chica no había quitado el ojo de encima de Elena en ningún momento y mira que los profesores la habían separado en todos los trabajos comunes que tenían que exponer, pero aún así su amiga, como buena amiga que era había estado pendiente a cada minuto, y cada vez que alguien comentaba o decía algo hay estaba ella para impedirlo.
La chica se sentó a su lado cuando el profesor de historia decidió darles tiempo muerto, su amiga estaba todavía metida en la historia del sur.
-Elena…-la llamó, pasando una mano por su hombro-¿qué te traes con Damon?
-Nada-dijo seca-solo quiere hacerse el samaritano y ha visto que soy la mejor opción-sonrió con desgana-estoy bien Kath.
-Pues no lo parece, Rebeckah es una cerda que va a tener su San Fermín.
-¿San qué…?
-Nada, ya sabes de mi último novio español-le quitó importancia con las manos, Elena rió-teníais razón.
-¿Sobre qué?-preguntó con una media sonrisa.
-Sobre Mason-Elena se quedó pálida y sin dejarla continuar se abrazó a su amiga-se acercó porque Damon se lo pidió.
-Hijo de puta…-murmuró refiriéndose más a Damon que a Mason-me las va a pagar…
-Pero luego va y me dice que le gusto, le dejé tirado, pero estoy confusa…
-Tranquila…-la abrazó con fuerza-déjame que hable con él, que hablemos nosotras.
-¿Qué…? No…-negó con la cabeza, no era una buena idea que su amiga se metiera en más líos con la gente de Damon-no es una idea factible.
-La es, esta noche iré a la fiesta, todo el mundo irá, Bonnie y yo hablaremos con Mason-cogió sus manos, y las entrelazó con las suyas-tu solo preocupate que ropa ponerte.
-Caroline sería la mejor opción-Elena rió, si su amiga estuviese aquí se plantaría delante de Mason y le estrujaría los huevos hasta confesar-Vale, pero no me gusta del todo la idea.
-Lo que no te gusta es exponerme a riesgos innecesarios...-se levantó para irse a su sitio, ya que el profesor había tocado el silbato para dejar en claro que el tiempo de paz se había acabado.
~Damon & Elena~
Bonnie bajó las escaleras de la segunda planta casi volando, hacía solo unos minutos que había tocado la campana del fin de clases pero aún así no podía quedarse quieta y más sabiendo lo que iba a suceder en unos minutos o tal vez ya estuviese sucediendo, miró su móvil una vez más, ninguna de las chicas le había enviado un aviso con que ya estaba fuera por lo que Bonnie supuso que seguirían en clase, eso era un alivio. La morena se dio de lleno con un chico, cayendo al suelo con un golpe seco, las risas comenzaron.
-Huy...-el chico de ojos azules y rizos dorados tiró sus libros al suelo para ayudar a Bonnie-lo siento de veras...
-Déjalo-se sacudió los pantalones-da igual soy yo la que no miraba por donde iba...
-No en serio, soy un caso-recogió las cosas de ambos-me llamo Caleb.
-Un gusto...-los gritos de las chicas de la corte le hicieron reaccionar-mira tengo un problema y no puedo pararme ya te cobraré la disculpa en el Grill un día de estos...-Bonnie empezó a alejarse, acercándose cada vez más al bullicio de gente, el chico sonrió.
-¿qué tal el sábado?-Bonnie se giró desconcertada, pero tras analizar la información sonrió y salió corriendo, el chico musitó un "si" entrando en la sala de los profesores.
~Damon & Elena~
Elena y Katherine entre risas salieron del gimnasio, estaban rojas como tomates, el profesor les había hecho hacer cincuenta flexiones después de correr una hora entera sin parar ni para respirar, porque cada vez que el señor Lewis creía que te habías parado o que habias aminorado el paso te hacía correr con dos pesas y a la pata coja, esto no sucedía mucho pero cuando pasaba, era un infierno tanto para él castigado como para los demás.
Tres figuras embutidas en trajes negros de cuero rodearon a las dos chicas, los demás alumnos siguieron su camino sin inmutarse, pues era mejor no meterse en medio. Rebeckah, April y Scarlette sonrieron con malicia, la última había sido una de las causantes del nuevo corte de pelo de Elena.
-Pero bueno-dijo divertida la rubia a las otras dos chicas-si es verdad que te sienta bien el nuevo look, ¿cual peluquería usas?
-Zorra-escupió Katherine con asco.
-Por favor, eso duele...-se hizo la dolida April-no puedes insultar a la líder sin recibir tu merecido-se acercó amenazante, Katherine rió con fuerza, le parecía increíble que la niña del pastor Young tuviera tantos aires de grandeza.
-¿Sabes? Yo también sé jugar a ese juego-se acercó divertida, Elena intentó frenarla, la gente se estaba apiñando a su alrededor-¿qué crees que dirá tu padre cuando se entere que te fuistes a la cama con Donovan?
-¿¡Qué…!?-se adelantó Elena, colocándose en medio de ambas-¿Qué has dicho Katherine?
-Elena…
Las chicas de su alrededor empezaron a reir, una de ellas se alejó del grupo para traer a rastras a Matt Donovan que tenía prisa por salir de clase, y que no le hacía ninguna gracia estar involucrado en esos problemas.
-Que te lo diga el mismo…-rió Rebeckah-¿Matt?
-Chicas torturar a mis exs es una cosa que hago en mis tiempos libres no cuando tengo que irme a trabajar-les aclaró con la mejor de sus sonrisas, luego se acercó mucho a Elena-Bonito pelo-le acarició la mejilla, Katherine iba a intervenir pero April se lo impidió, Elena temblaba-tal vez podamos divertirnos si no te da otro ataque como la última vez…
-¡Matt!-la voz de Damon retumbó en las cabezas de todos los presentes, muchos se animaron pues pensaron que la diversión solo iba a aumentar, pero otros se quitaron del medio en cuanto vieron el rostro congelado y frío del recién llegado. Damon dio dos zancadas, apartando a las chicas con su paso-¿¡No llegas tarde!?-le agarró de la mochila, apartando a Elena de sus problemas, se acercó a su oído-es mi juguete, pero que quede entre nosotros…
Elena pudo escuchar sus palabras perfectamente, y fuera querido no ser una espectadora de ellas, estaba jugando con su persona no intentaba cambiar, todo lo contrario, Matt sonrió con desgana y se largó de allí con el rabo entre las piernas.
-No hay nada que ver chicos, fuera-dijo con una sonrisa totalmente falsa, dejando en claro que quien le tocara los huevos lo iba a pagar muy caro, tras despedirse como un niño bueno se giró bruscamente contra Rebeckah, agarrándola fuertemente del brazo, la chica se quejó-¿¡Pero tu de que vas!? ¿¡no tienes nada mejor que hacer!?
-Solo me divertía-hizo un mohín con los labios que a Damon le resultó repugnante, ¿por qué se había acostado con ella?-y tu antes también lo hacías…
-No me toques las narices-le dijo sonriente-desaparece.
La chica bufó y tras lanzar una mirada asesina a las dos castañas se retiró con su séquito por las escaleras principales, Bonnie apareció por los laterales y se lanzó contra sus amigas, las tres se abrazaron, Damon las observó en silencio.
La mirada de Elena le dejó en claro que estaba enfadada…
~Damon & Elena~
-No tenemos porque ir…-empezó Bonnie por tercera vez consecutiva, Katherine tornó los ojos y Elena soltó una risita-¿qué he dicho?
Bonnie iba vestida de negro por completo, pantalones, top y chaqueta en negro, con purpurina en el rostro, el pelo lo llevaba recogido en un moño alto, y con la laca consiguió que los pelos quedaran elevados como si se fuera electrocutado. Katherine iba menos "eléctrica" llevaba una minifalda vaquera con un camiseta de rock and roll en negro, y unas plataformas para alzar su figura. Elena se había dejado el pelo tapado con una boina brillante, y llevaba un vestido negro con chaqueta de plumas falsas en blanco. No iban perfectas, ni siquiera preparadas para una fiesta, pero es que en eso consistían las fiestas de iniciación. Ir como nunca fueras ido.
Las tres imparables, o super nenas como se denominaban cuando eran chicas atravesaron las puertas de la universidad cogidas de la mano, nadie se percató en ellas más de lo necesario, la fiesta continuaba, y solo sellaron sus manos y registraron sus nombres para comprobar que eran de último año. La fiesta era en sí genial.
Stefan se acercó a ellas con un grupo de chicos que eran amigos, y estuvieron charlando y bailando casi toda la noche, pero Elena no se sentía cómoda, sentía en su nuca miles de miradas clavadas, por lo que optó por salir a tomar aire, el chico de la puerta miró su sello y la dejó salir, pronto comenzarían con los vídeos de las novatadas de ese año y por una parte no quería perderselo pero por otra le daba absolutamente igual.
-Hola-la chica pegó un bote, la voz de Damon la embriagó de diferentes sentimientos y emociones, y los más destacados eran el odio y el desprecio por lo que le ignoró-estas muy guapa.
-Como cualquier juguete tuyo-dijo irónica, mirando las luces del jardín.
Damon asintió en silencio, ella le había escuchado hablar con Matt cosa que no le agradó en absoluto, decidido se sentó a su lado, en el suelo, dejandole espacio en el banco, la chica ni le miró, Damon se quitó el sombrero.
-Lo dije para que todo siguiera en su cauce…-silencio-si alguno se enteraba o sospechaba todo…
-Caería, digo tu fachada de tío guay, lo comprendo-sarcasmo al cuadrado.
-Elena me gustas, no sé como decirtelo, he accedido a ser tu amigo, pero esto pone en peligro todo…
-¿Solo para ti? ¿o es que te estás preocupando por mi seguridad? Pues chaval no lo haces bien-se señaló la cabeza, Damon se levantó y le quitó la boina y acarició con cuidado su sedoso cabello, corto o no, la sensación era agradable, la chica le miró extrañada pero no se apartó, dejó que el chico enredara sus dedos en su pelo.
-Elena, pase lo que pase te voy a proteger, tómalo por lo que quieras, piensa si quieres que lo hago por tener paz en mi corazón, o porque de verdad me gustas, piensa lo que desees…
-¿Qué piense lo que desee?-el chico dejó su cabello para concentrarse en sus ojos, y en su rostro, posó sus manos tiernamente en las mejillas-Pienso que lo único que quieres es destruirme-sonrió con desgana-de cualquier forma, y crees que conociéndome vas a hacerme más daño cuando te alejes, y ¿sabes? si sigo con esto voy a acabar sintiendo algo por ti, amistad, amor...lo que sea, y que luego esto me va a afectar, que me vas a dejar tirada cuando te canses, y lo que pienso es que no quiero eso para mi vida, adiós Damon, adiós para siempre.
Muchas gracias por vuestros reviews, sois un cielo, tanto Marta, como DianaGaby, como Daiia, Simone, Sandy y los guest, más las chicas de 100% Delena Forever como las del foro: sois un cielo :D y también a la gente que lee y no comenta, sino fuera por vosotros esto no existiría más que en mi cabeza ;)
Besos
Pd: todo lo que veáis en la historia está escrito por mi jejej ;D
