Hola a todos, he terminado con los exámenes, bueno aún me queda el "speaking" del lunes pero ese lo llevo bastante bien, tal y como os prometí actualizo pronto, mañana o pasado subiré en la otra. Dejad vuestros reviews se echan de menos :( Os quiero :D

Octavo Día

Stefan se removió inquieto entre las sábanas, estaba sudando, nervioso, se sobresaltó, pasó una mano por sus cabellos húmedos, odiaba tener esa pesadilla, siempre era la misma, sus padres gritando, Jeremy suplicando, y el coche derrapando, con él al lado, inmóvil. Con cuidado de no despertar a nadie se asomó a la habitación de Elena, la chica estaba de espaldas a él, pero estaba despierta, sus pies se movían al rítmo de la música, y sus dedos sobre el teclado, escribiendo seguramente su nuevo artículo, no quería interrumpirla, pero necesitaba hablar con ella, aclarar la situación por lo que tocó la puerta dos veces y se tumbó a su lado, mirando el techo con los brazos cruzados tras la cabeza, Elena le miró de reojo, esperando el interrogatorio pero no llegó por lo que se centró en su párrafo.
Llevaba toda la noche con el artículo, y no había conseguido acabarlo aún, no sabía si era por falta de inspiración, de ganas o era por el hecho de tener a Damon incrustado en su cabeza, pero le había costado la misma vida cerrar los ojos o simplemente escribir.
El único sonido perceptible era el de los dedos tecleando…
-¿qué hay entre tú y Damon?-le costó la misma vida pronunciar, la chica tecleó un par de palabras más pero dejó los dedos en suspensión.
-No hay nada físico ni emocional-sonrió ante su ocurrencia y siguió tecleando más calmada-solo somos amigos.
-Elena la amistad es algo emocional-se volvió hacia ella posando una mano en la del teclado-hablo en serio, Damon es odioso, no tengo que explicarte nada, tu ya lo sabes mejor que nadie…
Elena cerró los ojos, y respiró hondo, claro que sabía de lo que Damon era capaz si se le cruzaba los cables, recordaba muy bien esa sensación…

Matt le acarició el pelo con ternura, llevaban así varias horas, sentados en el jardín de los Salvatore, no era común que estuviesen allí pero Damon había decidido reunir a los más cercanos para celebrar su cumpleaños, y Matt, bueno él era uno de sus "más cercanos" por eso estaba allí, y por eso Elena Gilbert reposaba en dicho jardín en sus brazos porque era su novia y por lo tanto una invitada más. No se sentía cómoda allí pero estar en los brazos de ese rubio hacía que todo lo demás importara bien poco. Más o menos.
Kol se sentó a su lado, se quedó un poco chocado al ver a la castaña allí, y le lanzó una mirada reprobatoria a Matt.
-Es mi novia tío, tengo derecho-le dio un apasionado beso sorprendiendo a ambos-y encima, ¿a tí que más te da?
-Vale, vale-se desentendió del asunto-Que cojones, vosotros os odiáis, ¿no podrías tener más consideración?
Antes de que Elena pudiera defenderse, o que Matt acabase con el asunto con algún comentario malsonante, Damon acompañado por Tatia, su nueva conquista, salieron a su encuentro, el chico tenía una sonrisa resplandeciente que se desvaneció al ver a la castaña apoyada en Matt, odiaba que esos dos estuvisen juntos, en un momento lo apoyó, pues pensaba que con eso la castaña le dejaría tranquilo, pero no, los piques seguían ahí. Elena puso mala cara al ver lo cerca que estaban los recién llegados, no podía entender como su hermano podía tener de aliado/amigo a ese depravado, lo dejó estar, estaba allí por Matt no por Damon.
-Veo que vienes acompañado-Kol se temió lo peor, pero Damon solo sonrió-¡Qué comience la fiesta! ¿un poco de tarta?-ofreció un plato, Matt no dudó y se llevó el trozo a la boca, Elena probó el chocolate, le pirraba las tartas solamente de ese sabor, pero no se atrevió a comer mucho por miedo a un comentario o simplemente porque le sentara mal y tuviera que preguntar por el baño.
La fiesta fue más una reunión de amigos que otra cosa, había bebida pero moderada, era extraño ese comportamiento en el rey de las fiestas pero viendo que era su casa donde estaban supuso que era por eso por lo que no traía más bebidas, la música era suave, en un tono moderado, y ninguno parecía quejarse de ello. Kol no traía pareja pero se sentía bien bromeando con Elena y Tatia, a la cual no conocía de nada, hasta tonteó con ella, sin que Damon pusiese queja alguna. Todo estuvo en armonía, hasta que Damon empezó a enrollarse con su novia, y Kol se fue con Ric a preparar unas cosas. Elena se sentía peor que al principio pues Matt estaba empezando a meterle mano, no tenía ningún problema con ello, pero temía que al chico se le escapara lo de sus "trabajitos" por eso se apartó de él cuidadosamente, pero el chico estaba demasiado bebido y cachondo para dejarla escapar.
-No esta vez no-le susurró, luego alzó la cabeza-¡Damon!-el aludido gruñó y apartó a Tatia de un golpe seco para luego fulminar con la mirada a Matt-necesito una habitación nos ha salido una santita.
-¿en serio? ¡Joder!-Elena estaba pálida-No se necesita tanto para una mamada, maldita sea…-la chica ahogó una exclamación, Damon lo sabía-Claro que tiene que valer la pena para que sigas con ella-rió provocativo-siempre puedes hacerme un trabajito después...eso o que se entere todo el pueblo-la chica se quedó pálida y varias lágrima rondaron por sus mejillas, Damon soltó una carcajada-te saldría más barato que te acostaras con ella…-le lanzó unas llaves que Matt tomó en el aire, arrastró a Elena al insterior de la casa, esa fue la primera vez que Elena quiso desaparecer.

-Recuerdo cada una de las veces que Damon me rompió el alma, a mi y a todos-se sentó en la cama, cerrando el portátil-pero también recuerdo las veces, en esta semana que Damon me ha ayudado, me compensa, ¿sabes?
-Te compensa-se repitió mientras se levantaba-¿te compensa unas sonrisitas después de ese corte de pelo, de haberse reído de ti junto a Matt, de lo sucedido con Katherine y Mason…? puedo seguir si quieres…
-Lo sé Stefan, lo sé, pero…-rabió no sabía que decir exactamente sin comprometer a nada ni a nadie, en especial a su corazón que no dejaba de latir nerviosamente cada vez que nombraba o veía a Damon, ¿qué le estaba pasando?-Vete-se aclaró, no tenía una excusa mejor, no sabía que explicarle sin sonar idiota, Stefan rió.
-Claro...eso es lo que provoca Damon-le amenazó desde la puerta-que todo se vuelva en tu contra, que te consuma, ¿sabes? por él confesé mi sexualidad y mira como acabé…
Elena se dejó caer de nuevo en la cama, ella sabía muy bien lo que Damon representaba por eso se alejaba o intentaba alejarse de él, cosa que no conseguía nunca por lo que se había propuesto a ayudarle y a ser ayudada. No se enamoraría, conocía el motivo de Damon, por eso estaba de su lado pero por nada más… Se levantó decidida a cambiarse de ropa, Damon estaría al llegar, rebuscó entre sus cosas, sacó pantalones, camisetas, blusas, shorts, playeras, sujetadores, braguitas, pero no encontró nada que le gustase. Una sombra entró por la ventana, le había costado mucho subir, mientras se acomodaba su camiseta un sujetador voló a su cabeza, con mala cara miró lo que tenía entre manos, y una sonrisa juguetona se dibujó en su rostro, se colocó detrás de la puerta del armario, jugando con la prenda.
-Tengo que renovar mi vestuario-murmuró enfadada, cerró las puertas de un golpe sordo, y pegó un grito al ver la figura que le esperaba tras la puerta, con un sujetador color crema en sus manos, la chica se tapó la boca con ambas manos.
-Demasiado pequeña-dijo refiriéndose a la talla del sostén-pero me conformo-se encogió de hombros, Elena desconcertada se lanzó a por su prenda, tropezando al instante, y dejándose caer encima de su intruso, una sonrisa más amplia se dibujó en su rostro-¡Tranquila tigresa!
-¿¡Qué me tranquilice!? ¿¡qué cojones haces aquí!?
-Hemos quedado-evitó sus manos, no quería devolverle la prenda aún, le gustaba picarla, y más tenerla tan cerca.
-¡Dame eso!
-¿El qué?-preguntó divertido, la chica negó con los labios bien apretados, Damon pasó una mano por su cintura para retenerla aún más, ya que si seguía "arrastrando" iba a coger la prenda-No te escucho…
-¡Joder Damon!-sentir el cuerpo de Damon era demasiado para ella, podía sentir cada centímetro de su pecho, abdomen, y hasta de sus partes nobles, tras ese pensamiento un color rosa cubrió su rostro, sorprendiendo a Damon que no acababa de entender que le había hecho reaccionar así-Devuelveme el sujetador, por favor.
-¿Ves? No era tan dificil…-bajó la mano de apoco, y le entregó la prenda.
-Ahora sueltame-no podía zafarse del agarre, pero Damon no la estaba escuchando, antes no había tenido tiempo en fijarse, pero la chica tenía unas grandes ojeras, los ojos rojos, el pelo recogido en un pequeño moño improvisado, y llevaba puesto su camisa, con unos shorts negros-¿Damon?
El chico se levantó, dejando a Elena sentada en la cama, rodeada por las piernas de Damon, la chica no comprendía que había sucedido pero ver los ojos azules de Damon dilatados, brillantes le hizo pensar que algo malo ocurría, iba a hablar cuando el chico alzó sus manos hasta su cuerpo y empezó a desabrocharle la camisa. La chica se estaba dejando hasta que reaccionó, con velocidad le dio una bofetada que resonó en toda la habitación.
-Lo siento-musitó, después se pasó una mano por la frente nervioso-no sé que me ha pasado, te he visto con ella y, no pude-se levantó con torpeza-es superior a mi…
Elena le observó interrogativa, tras pensarselo mucho cogió una camiseta y una falda vaquera, se metió en el baño, al salir le lanzó la camisa blanca.
-Tienes que superarlo, o tu padre no ganará para camisas-consiguió sacarle una sonrisa, Damon se quitó su camiseta, dejando ver su perfecto y esculpido cuerpo, Elena tragó saliva-hay baños en la casa-el chico sonrió mientras se abrochaba la camisa, lo pensó mejor.
-Me costará menos si eres tú quien me la abrochas-la chica dudó pero al final accedió colocando una mano en su pecho abrochó cada uno de los botones, lentamente y con delicadeza, le había cogido cariño a esa prenda y temía romperla, o romper a su dueño, Damon colocó sus manos sobre las suyas, el calor aumentaba entre ellos, y era casi notable la tensión sexual. Elena alzó la cabeza, tenía los labios entreabiertos, Damon acarició su labio inferior con el pulgar, con delicadeza acercó su boca a su lóbulo-me cuesta mucho tenerte tan cerca…-la chica cerró los ojos al sentir la respiración de Damon sobre su oído-me cuesta mucho no besarte y hacerte mía en esta misma cama, serías mi musa, mi dama…
-Hazme tuya…-murmuró con los ojos cerrados, Damon la zarandeó, y la chica se despertó de su letargo, miró por todos lados, el chico tenía atada la camisa y la miraba extrañado-¿Qué…?
-Te has quedado en la luna, te he dicho si me ayudabas-le señaló los botones-pero ya lo hago yo solo-Elena se quedó quieta, se sonrojó como un tomate y se metió dentro del baño con una exhalación, Damon sonrió victorioso, había escuchado perfectamente esas dos palabras "hazme tuya" esa era la sensación que causaba en una mujer, lo que no entendía era porque no había entrado en acción, había tenido una oportunidad de acabar con la apuesta pero la había desaprovechado-Maldita sea-no entendía que le pasaba, la chica salió mucho más calmada, y maquillada.
-¿Quieres desayunar?
-Oh…
-¿qué pasa?
-No me esperaba esa pregunta, pensaba que ibamos a empezar…
-Este es el comienzo, tienes que ser capaz de vivir cerca de esa persona que quieres, conocer lo bueno y lo malo-sonrió-eso, y que tengo hambre.
-Pero…-Elena la cogió de la mano, sorprendiendo al chico, pues la electricidad que sintió recorrer su cuerpo fue demasiado.
-Pero nada, no te preocupes por mi hermano, ya se habrá ido, y mi tía estará a esto de levantarse, será mejor que te pille abajo.

No le dio tiempo a replicar más nada, se dejó arrastrar escaleras abajo, la televisión estaba encendida pero el casco de Stefan no estaba a la vista por lo que eso significaba que ya se había ido a clase, la chica lo dejó en el salón y fue directa a por una buena taza de café y si era posible por algo dulce.

-Voy acabar engordando un par de kilos como siga así…-le explicó mientras servía dos tazas-¿con o sin?

-Eh…

-¿El café?-removió la cafetera ante sus ojos, Damon había perdido el norte mirando las fotos familiares, y en especial las fotos de Miranda y Grayson, se veían muy bien juntos como si con ellos el amor si fuera sido real y no una enfermedad terminal, sonrió, el amor no los mató, Elena pasó por su lado, viendo lo que él veía, respirando hondo recogió la foto-ellos fueron felices, con ellos si fue real, solo hay que encontrar a la chica adecuada.

-Lo siento…-la chica soltó la foto y le entregó una taza de humeante café caliente, y se sentó en el sofá-siento lo de Jeremy, lo de la habitación, y esto...Todo-la chica negó con la cabeza, y se pasó una mano por su corto cabello-y siento también eso, pero si te sirve de consuelo tienes un cuello precioso.

-Ja,ja,ja-se recostó mejor, dejándole un sitio a su lado-gracias por todo, y por nada.

El chico sonrió y miró a su alrededor, al final se sentó un poco más lejos de ella, no sabía porque reaccionaba así cuando tendría que estar insinuando o lanzándose directamente a ella para terminar cuanto antes con su apuesta, pero no hizo nada de lo que pensaba, solo se quedo observandola desde la distancia con esos profundos ojos azules, Elena sonrió con sonrojo, y ocultó su rostro bajó la taza, Damon sonrió.

-¿Qué? ¿tengo algo en la cara?-se ocultó aún más-Para ya que me vas a hacer sonrojar-el chico soltó una carcajada, claro que no se lanzaba ni le mandaba ninguna indirecta, para enamorar a Elena Gilbert solo se necesitaban pequeños detalles, como ese-¡Déjalo Damon!

-No he hecho nada-el chico soltó la taza y se sentó a su lado, Elena tiró de sus pies para protegerse, Damon estaba utilizando de nuevo su mirada pero con su sonrisa marca registrada, cosa que desagradó a Elena que le lanzó uno de los cojines.

-Vamos a hacer algo productivo-la chica asintió-me has demostrado que se puede estar con una misma mujer varias veces, pero no me has mostrado nada del amor solo de la amistad.

-La amistad es amor Damon-le corrigió acercándose más a él-para mostrarte algo de esa clase de amor-señaló la foto de sus padres-tienes que buscar a alguien que te guste, conmigo no se puede recuerdalo.

-Vale-no estaba de acuerdo en absoluto-pero todo el pueblo me odia o los odio, o partes iguales-se quedó pensativo-siempre puedo utilizar a alguien.

-No vale nadie que hayas dejado tirado-le advirtió, el chico puso mala cara no tenía ninguna intención de intentar algo con alguien que odiase, no se veía al lado de Rebeckah o de Hailey esa idea le ponía malo.

-como Katherine.

-¡Ni de casualidad!-colocó sus rodillas sobre las piernas de Damon ganándose este una mueca de dolor-tiene que ser alguien que no sea conocido, que esté a kilómetros próximamente y que no sepa de tu reputación.

-¿Un extraterrestre?-bromeó, la chica apretó con fuerza sus rodillas-¡Auh! En serio Elena, ¿de dónde quieres que la saque?

La chica se quedó pensativa, conocía la faceta de Damon y por más que este quisiera cambiar acabaría haciendo daño a su víctima por eso necesitaban a alguien que no estuviese mucho tiempo en el pueblo, mirando a su alrededor el folleto de la afterparty apareció como por arte de magia, saltó del sillón hasta él, pícara y sensual volvió a su sitio colocando el folleto en sus narices.

-Aquí-el chico se quitó la hoja de la cara-viene mucha gente de los alrededores, y con ello muchas chicas, elige una de ellas y aguanta una relación el tiempo que puedas, bueno hasta el fin de semana próximo.

-No se yo...es mucho tiempo…

-¡Damon! ¿quieres o no recuperarte? Tienes que confiar en las mujeres y en el amor si no estarás solo para siempre, eso no es sano.

-Pero tampoco perjudicial-la chica se levantó.

-Si lo ves tan bonito no se que haces aquí, no lo entiendo me has pedido ayuda, te la estoy dando y tu te pones tiquismiqui.

-Puedo estar contigo más de un día pero ellas…

-Soy tu amiga, no tu ligue, ni tu novia ni nada por el estilo, ni ahora ni nunca-le amenazó-que te quede claro que quiero ayudarte y que tu me ayudes a mi a no sufrir, no veo el problema.

Elena se encogió de hombros y recogió las cosas de Jenna, Damon la observó con el ceño fruncido, eso no estaba en sus planes, no podía ni debía acceder a lo que la chica le había dicho, tenía que librarse de todo pero bueno utilizaría la opción "amistad" para volverla loca de amor, eso no sería tan dificil.

-¿qué miras?-preguntó al verla parada en las escaleras, la chica le señaló arriba con la bolsa de maquillaje-¿a dónde te crees qué vas con eso?

-Me has pedido ayuda, ¿recuerdas? No pienses que te vas a divertir esta noche, solo voy a "arreglarte", no suena tan mal, vamos.

Damon se dejó hacer, ambos en el baño de la chica comenzaron con el cambio de look, la chica le entregó varias camisas y chaquetas del estilo de Stefan, Damon no estaba muy de acuerdo pero se dejó vestir por la chica como si de un muñeco se tratase, entre miradas y roces casuales la mañana pasó volando, Jenna no les dijo nada al verlos en el baño, pues tenía prisa, pero por la mirada que está les lanzó supo que no estaba todo tan bien.

-¡Si!-gritó Elena al ver a Damon vestido con una camisa violeta y unos pantalones grises, combinaban y con el azul de sus ojos resultaba del todo atractivo, la chica le miró por todos los ángulos posibles, el chico se dejó alagar-¡estas muy sexy!-le removió el pelo-y así mucho mejor, ala, a ganar a la "enfermedad" le dio un cachetazo en el culo, el chico pegó un brinco y fue tras Elena.

-¡Ven aquí cobarde, me toca darte a ti!-bajó las escaleras dando saltos, encontrándose a Elena apoyada en la isla de la cocina, Damon negó con el dedito al ver sus intenciones, pues tenía en la mano un bote de harina-recuerda, la ropa.

-Esa no es la que vas a llevar-le sonrió-iremos a comprar después de una ducha.

-¿Juntos?-susurró sensual, la chica rodeó la isla y se acercó lamiéndose los labios.

-Puede que…-le lanzó medio bote de harina en la cara-¡no!

-Te voy a matar, ven si está muy rica-la agarró de la cintura, la chica empezó a patalear-tu has empezado, no se puede maltratar a mi trasero, le toca al tuyo sufrir…-dijo con tono pervertido, mientras que intentaba mantenerla agarrada con la otra mano intentó darle en el trasero, después cambió de idea y la lanzó contra el sofá, a horcajadas de ella-lo he pensado mejor-y empezó hacerle cosquillas, por el vientre, por el cuello, las piernas, por todo el cuerpo, casi sin darse cuenta dos personas estaban a sus espaldas boquiabiertos, viendo a los chicos en el sofá repletos de harina y riendo. Jenna carraspeó y Ric no pudo más y se rió a carcajadas, Damon tardó cero coma en quitarse de encima.

-Pero bueno, el tapizado…¡la camisa!-reconoció la ropa de Stefan, ella misma le había comprado esa camisa en su cumpleaños, Ric la agarró antes de que se lanzara contra Damon-Os mato, literalmente.

-Vamos Jenny, sube y date una ducha, yo hablo con ellos-la castaña asintió mientras subía los escalones lanzando odiosas miradas hacia Damon el cual no sabía donde meterse.

-Yo…-dijo Elena, señalando la cocina-voy a limpiar el desastre…

-Me está empezando a gustar la apuesta-Damon le miró sin comprender-te está devolviendo a la luz.

-¿Que mierdas dices?-sonrió pícaro, colocándose mejor en el sofá-esto es solo puro teatro me he dado cuenta que es la única forma que tengo de acercarme.

-Damon nunca te he visto así…

-Claro, porque actuó-sonrió de medio lado-y ahora déjame que siga actuando espero no tener que actuar también en los orgasmos…

-Te va a salir caro todo esto-le advirtió-y a mi me gusta mucho Jenna.

~Damon & Elena~

Elena y Damon llegaron a la fiesta, todo estaba perfecto, el chico vestía una camisa parecida a la que Elena le había hecho provocarse esa mañana, había que ser sinceros, Damon parecía otra persona mucho más elegante pero su sonrisa de guasón le hacía quedar claro a Elena de que Damon siempre sería Damon, el chico solo saludó a sus amigos, iba acompañado de Elena la cual vestía de azul celeste con una flor en violeta en el pelo, de cortesía de Damon.

-Ya me he alejado de mis amigos…

-No tienes porqué haber hecho eso-le aclaró, ella no tenía nada que ver con eso-pero estar rodeado de hombres hace que una mujer se sienta más insegura.

-Eso es coña.

-Vale, es verdad, pero es más fácil para ti acercarte a una mujer, si ella cree que lo que estas es riéndote no te haré ni caso.

-Solo tu piensas eso.

-Puede, pero ¿quién está enseñando a quién? ¿eh?-el chico lo dejó estar, y agarrando con fuerza a Elena la llevó hasta la pista del baile-sacarme a mi no te va a ayudar.

-O tal vez si, debemos probarlo, y te recuerdo que las clases son dobles, yo te enseño a ti a divertirte-la chica asintió y se dejó arrastrar, no se le daba bien bailar pero Damon hacía que hasta eso pareciera hermoso.

-Bailas bien.

-No sabes como, tengo movimientos que no has visto en tu vida-le dijo orgulloso, levantando a Elena por los aires para después dejarla caer en sus brazos-¿ves? te vuelvo loco.

-Que hipócrita.

La pareja bailaba y se divertía olvidando a las demás personas, Mason se sentía orgulloso, aunque una parte de él siempre pensó que Damon no aguantaría ni un día pero hay estaba, con tan solo ocho días y había avanzado hasta conseguir su confianza, era un gran logro. No era el único que observaba esa pareja, Bonnie y Katherine también, la primera le había contado lo que se le escapó a Mason por lo que Bonni no estaba muy conforme con dejarlos solos. Rose, acompañada de Trevor tampoco estaba demasiado feliz.

-¿Esa esa es la chica?-Rose gruñó como asentimiento, Trevor sonrió pícaro, y la miró de arriba a abajo contoneándose delante de su amiga-Creo que me voy a divertir acercándome a ella, ¿qué quieres que haga exactamente?

-Solo que seas su amigo, no es tan difícil…-dijo con asco, después de volvió hasta Trevor-hazme tuya en los lavabos, un mete saca, ¡vamos!

-Espera que coja el condón cojones-miró de reojo a esa próxima amiga-Joder me lo voy a hacer con su imagen…

Damon soltó a Elena de una mano para coger una copa, ambos bebieron de la misma mientras observaban el panorama, se habían divertido tanto que ni se habían dado cuenta del motivo real por lo que habían venido.

-¿Ves a alguien que te guste?-el chico entrecerró los ojos e hizo movimientos exagerados de observación la chica soltó una carcajada.

Si, he visto una-Elena se puso más serie para divisar a esa chica, el chico señaló con el dedo por todos lados hasta acabar a escasos centímentros de los labios de Elena-tú.

La chica agarró su mano, y la bajó hasta sus rodillas, sus miradas estaban entrelazadas, sumidos en los ojos del otro, perdidos en los labios de su acompañante, una voz chillona se les acercó.

-Disculpen-era rubia, preciosa, y seguramente universitaria, Damon le sonrió con desgana, le había estropeado su momento pero Elena le sonreía alegre-saben ¿dónde está el baño?-Damon le señaló seco la dirección-Gracias, me llamo Andie Star, soy periodista…

-Yo Elena, él, mi mejor amigo-el chico puso mala cara-se llama Damon, ¿y sabes qué? Vente después, y te invitamos a algo, mi novio está fuera y me aburro bastante con él-le señaló como quien no quería la cosa-no tiene novia-le susurró-le dejó por ser un chico tan-la miró de arriba a abajo como Caroline le enseñó en el pasado-romántico, apasionado, y serio, muy serio en las relaciones…

La chica dudó pero tras darle dos tiernos besos a ambos, reteniéndose un poco más en Damon se fue directa al baño para después volver.

-¿¡qué coño acaba de pasar!? Me siento como un chico pajillero al que le buscan coño-se ofendió.

-Hemos quedado en que te buscarías chica, no lo estabas haciendo, solo me adelanté a lo inevitable-le aclaró una vez más, y como si de un niño chico se tratase Damon asintió a regañadientes cruzándose de brazos y poniendo pucheros, la chica sonrió y se despidió de él con un movimiento de mano-estaré cerca por mi si me necesitas, besitos…

Elena se alejó de él, escondiéndose entre la multitud podía ver perfectamente a Damon desde esa posición, había enseñado unas frases lo demás iría a cuenta de él, que no necesitaba ayuda para nada para ligar, Damon la miró, si quería esto iba a tenerlo, pero a las malas, iba a provocar en Elena puros celos aunque eso le costase la dignidad.

Andie y Damon charlaron sobre las relaciones y el lugar, el chico no dejaba de ponerle ojitos ni de rozarla casualmente, estaban muy cerca, Elena observaba cada movimiento y algo dentro de ella quebró cuando Damon posó sus labios tiernamente sobre los de la rubia, se agarró con fuerza al sitio, le escocían los ojos cada vez que veía ese brillo en la mirada de la chica, Damon lo estaba consiguiendo, lo había conseguido, había enamorado a una mujer…

A ella, a Elena Gilbert….