Episodio dedicado a: Marta, Simone, Mara, Rosario, Clara y Guest
Espero os guste :D
Décimo Día
Elena estaba a punto de explotar, de hiperventilar, eran las tres de la mañana, y estaba hecha un desastre, mojada por completo de cerveza, literalmente, con el maquillaje descorrido y lanzando insultos y palabras sin sentido contra una sola persona: Matt Donovan
Todos se reían a carcajadas, ninguno decía nada coherente ni a favor ni en contra de ninguno de los que se enfrentaban, la risa de Matt y su aspecto hacía que Elena quisiera lanzarse a su yugular para arrancarle de cuajo una confesión, odiaba y quería matarle por lo que acababa de hacer gracias a una muchacha de pelo corto y castaño: Rose.
-¡Os odio! ¡Os odio!-con lágrimas en los ojos se lanzó contra la morena que reía a carcajadas agarrada del brazo de Matt, ambas chicas rodaron por el suelo, mientras los demás se lanzaban con las cámaras de los móviles y de las tablets-¡Me las vas a pagar pedazo de zorra!-gritó con asco la morena, mientras impedía que le lanzara un puñetazo.
-¡Hija de puta...que no tienes personalidad!-gritó una sonriente y dolida Rose, la cual le devolvió el puñetazo a la primera de cambio, nunca se había esperado que al alterar a esa castaña recibiese tales golpes pero estaba disfrutando de lo lindo devolviéndole cada uno de los golpes y si hacía falta con trampas.
Todos se apiñaron a su alrededor, las chicas se arrastraban por el suelo a bases de tirones de pelo, puñetazos y arañazos, Elena con torpeza tiró de ella lejos de la multitud para poder recuperarse, tras secarse la sangre que corría por su labio inferior se lanzó contra la molida morena que se apoyaba con una rodilla clavada en el suelo, ambas rabiaron furiosas y continuaron con su enfrentamiento.
Rose le pegó un cabezazo y Elena se retorció en el suelo, el sonido de las sirenas hizo que la gente empezara dispersarse pero ninguna de las morenas dejó de pelear, varios agentes acabaron agarrando a las chicas de los brazos o de las axilas apartándolas, ninguna parecía ser consciente de a quiénes tenía delante.
-Señoritas acaban de meterse en un buen lío-intentó explicarles uno pero Elena no dejaba de patalear para que la soltaran, Rose parecía mucho más calmada-¡Señorita…!
-Señor suelte a la señorita de verde, Rosalinda usted queda libre de cargos…
-¿¡Qué!?-soltó con asco Elena al darse cuenta por fin de donde estaba y con quién-¿¡Por qué!? ¡Ella fue quien empezó!
Rose se estiró el vestido con ambas manos, estaba un poco manchado pero nada con importancia, se miró al espejo que le entregó una de las agentes, tenía muy mal el pómulo derecho, al tocarse una mueca de dolor se dibujó en su rostro pero lo dejó estar había disfrutado viendo la cara de sorpresa de la castaña. Le pasaron un teléfono.
-Tranquila mamá, todo está bien-"¿¡mamá!?"-si, no, no presentaré cargos si el hermanito se porta bien-dijo con intención de picarla, el agarre del policía era mucho más flojo por lo que Elena se aprovechó de ello para lanzarse encima de Rose-¡Ah!-gritó exagerando, varios agentes retuvieron a Elena, la cual no dejaba de lanzar insultos a diestro y siniestro.
-Elena-la llamó una voz conocida, y por un momento la chica quiso escuchar y ver a su madre, se giró esperanzada pero lo único que encontró fue a Liz la cual calmó por completo el accidente-Yo me encargo de ella, ¿quiere presentar cargos…?
-Salvatore, Rose Salvatore-todos los presentes se quedaron a cuadros, pero Liz era una profesional y le tomó nota-por ahora no presentaré nada hasta que hable con mi hermano-le lanzó una mirada de placer a Elena, la cual se alejaba para meterse en un coche patrulla.
La chica no podía dejar de pensar en todo lo que había sucedido esa noche, en como se había dejado convencer por Jenna y Alaric, en cómo había acabado sola en una fiesta en un pueblo que ni siquiera era el suyo, y como sin tomarlo había acabado enfrentándose a Matt y después a Rose por defender a Damon. Liz no le dijo nada en todo el trayecto al pueblo, sabía que era mejor así conocía a Elena desde que era una cría y sabía que cuando se hundía en su propia burbuja era mejor dejarlo estar. Y ahora que no estaba Miranda era aún peor.
~Damon & Elena~
Damon llegó a la fiesta hecha una moto, con los puños apretados y con la mandíbula tensa, miró a su alrededor en busca de una sola persona, un brazo le frenó antes de que pudiese lanzarse contra su víctima, se giró frustrado, y con la idea loca de partirle el cráneo a quien se atraviese a pararle en esos momentos, encontrándose a Alaric y a Jenna vestidos, seguramente con lo primero que habían encontrado, Damon quería desahogarse con su amigo pero lo único que fue capaz fue relajarse, Alaric y Damon nunca necesitaron palabras para entenderse era una de las razones por lo que su amistad había perdurado en los años, porque podían llegar al alma del otro sin mentiras y sin engaños.
-¿Dónde está?-preguntó con un hilo de voz, había recibido la llamada de Stefan a altas horas de la noche y se había quedado blanco al oírle.
Jenna estaba a punto de hablar cuando su teléfono sonó, los tres se apartaron del gentío, aunque Damon no estaba muy convencido pero acabó yéndose, Jenna solo contestaba con monosílabos, simples "si" o simples "no". Colgó, y soltó todo el aire en tensión.
-Está en la comisaría de Mystic Falls-sonrió, aunque Damon no estaba muy aliviado no acababa de entender lo que estaba bien-la han detenido por pelearse con una chica, pero son los compañeros de Miranda la van a soltar y no van a hablar con servicios sociales-se abrazó a Ric, Damon comprendió a qué se refería con el alivio, nadie iba a denunciarla a ella.
-Os llevo-dijo Damon corriendo hasta su coche, un camaro azul, Ric se quedó blanco al ver cual era el coche, Damon llevaba años sin utilizarlo, la última vez fue cuando vino de esas vacaciones tan horribles del pasado, Ric sonrió, Elena estaba consiguiendo lo que ninguno pudo en el pasado.
~Damon & Elena~
Elena miraba con ternura el despacho de Liz, la cual almacenaba allí recuerdos de su madre, ellas eran inseparables desde chicas, pensaban igual, y actuaban de la misma forma, porque ambas compartían corazón, su trabajo las unió aún más, y que sus hijas fueran inseparables todavía más. La chica echaba de menos a Caroline y Klaus, a veces echaba la vista atrás cuando los cuatro cenaban pizzas en el suelo del salón vestidos en pijama o veían directamente una película de drama para fastidiarles o una de terror para acojonarse, esa época era la mejor, y Elena la echaba en falta porque era más fácil eso que pensar que ahora no tenía nada. Las voces de su tía Jenna inundaron sus cavidades auditivas, alzó la cabeza y la vió a ella junto a Liz, parecían confusas, y seguramente seguirían así si Elena explicase el motivo de su enfrentamiento, apretó el marco de fotos al recordar lo ocurrido, odiaba a Rose, a muerte.
Alaric entró en el despacho mientras las otras dos mujeres charlaban y se sentó justo en frente de Elena, quitándose con ternura la foto que apretaba tanto.
-Siento lo de tu familia, creo que nunca he hablado de esto…-sonrió con secadez-Jenna está muy preocupada piensa que tal vez te esté afectando todo, que quieres llamar un poco la atención…-sonrió-yo pienso que es que estas cambiando…
-Ric no se te da bien hacer de tío-ambos sonríen, y se dan un tierno abrazo, no se conocen mucho pero Jenna los ha unido, eso y que para Ric, Elena siempre será la chica que cambió al destrozado Damon Salvatore-estoy bien solo defendía a una persona…
Alaric estaba a punto de preguntar a quién se refería cuando Jenna entró y se lanzó a los brazos de su sobrina, estaba muy preocupada y no dejó de hacérselo notar hasta que salieron de la comisaría, donde un cámaro azul los esperaba, la chica frunció el ceño no reconocía ese coche para nada.
-Es precioso Ric…-se atrevió a decir, a su padre le apasionaban los coches antiguos y ella había tenido varias estampas con ese modelo, lo acarició con ternura…
-No es mío…-le confesó bastante alucinado-los coches no son lo mío
-Oh, vale…-le extrañaba bastante que su tía se fuera decidido por ese coche por eso los miró a ambos extrañados, hasta que una voz a su espalda le hizo estremecerse, con impotencia se giró, encontrándose con Damon, el cual frunció el ceño al ver el estado de su rostro, la chica le dio la espalda, sabiendo perfectamente de quien era el coche.
Los cuatro llegaron a la casa de los Gilbert en unos minutos, Stefan salió corriendo con solo unos pantalones de dormir, ignoró por completo a Damon y cogió a su hermanita por los aires, la cual empezó a quejarse con tantas muestras de cariño fraternal en público.
-Dios Elena, no me vuelvas a hacer esto…-la miró mejor-¿quién te ha hecho esto?-Damon afinó el oído necesitaba saber de su propia boca quien le había causado tal daño, en su mente se formaban varios nombres.
La chica se soltó de su hermano y empezó a andar directamente para la casa, Damon se mordió la lengua y pasó por al lado de Stefan.
-¿¡Ha sido Rebeckah!?-Elena se paró en seco, Stefan se puso al lado de Damon con los brazos cruzados, conocía a esa rubia y si había sido ella iba a acabar muy mal parada-¡Elena!-le exigió-Si vas a odiarme hazlo pero no me niegues el habla, te he hecho una pregunta…
Stefan comprendió al instante una cosa, si Elena odiaba a Damon eso le beneficiaba, se ahorraba tener que sobre protegerla pero también había un inconveniente: no iba a contestar.
-Elena, contesta-le aclaró Stefan, la chica se giró con una sonrisa muerta dibujada en los labios-¿quién te lo ha hecho?
-Rose-si el suelo o Stefan no fueran esto ahí para sujetarle Damon fuera acabado en el suelo-por defenderte, por querer defenderte, a ti y a mi…
Stefan soltó a Damon cuando vio que este estaba recuperado del todo de la impresión, el chico no conocía a esa tal Rose, pero estaba claro que Damon si y que no se lo había esperado, el chico corrió hasta su lado, cogiendo su rostro entre las manos, la chica intentó zafarse pero fue imposible.
-Chicos será mejor que entremos-aclaró Jenna, haciéndose notar entre la tensión, Ric colocó una mano en el hombro de su amigo para que se relajara, dejó caer las manos atrapando la derecha de la chica.
Jenna pasó por su lado, y abrió la puerta, todos sin excepción entraron en la sala, la tía los dejó estar, esperaría a que los chicos solucionaran sus problemas y mañana echaría la bronca a sus sobrinos, a ella por meterse en una pelea y a Stefan por haber llamado directamente a Damon en vez de ella que era la tutora legal.
Stefan los siguió de cerca, a la espalda de Damon pero los dejó solos ya que se metió en su habitación pegando un portazo, sorprendiendo a la pareja que se dejó caer en la habitación de la chica, bueno Elena, pues Damon se quedó apoyado en la puerta con los brazos cruzados. Ambos se observaron durante largo rato.
-Vamos que me odias pero peleas por mi, no te entiendo Elena…-le dijo sin una pizca de verguenza-intento alejarme pero te has enfrentado a Rose por mi, ¿qué quieres qué piense?
-Me he enfrentado a Rose porque se ha metido en medio de Matt y yo-"¿¡Matt!?" esa idea le puso los pelos de punta y tuve que reflejarse en su rostro porque la chica empezó a explicarle-me lo encontré en la fiesta y fue superior a mi, quería explicaciones…
-¿Sobre qué?
-Pues...joder, el porqué, solo quería eso-se enfadó, no quería explicarle la situación completa, estaba claro que había algo más que a Damon se le escapaba y que no pensaba dejar pasar.
-Elena…
La chica le miró por primera vez en la noche, a esos ojos profundamente azules que la envolvían y sin ser capaz de controlarse empezó a hablar…
Elena llegó a su casa y se pasó la mayor parte de la tarde encerrada en su cuarto bajó el grifo de la ducha necesitaba borrar todas esas sensaciones y emociones, era demasiada información en muy poco tiempo, siempre quiso saber la verdad pero ahora que era portadora de ella no se sentía tan bien, más de una vez pensó que sabiéndolo olvidaría esas sensaciones tan oscuras, pero no, los recuerdos permanecían y amenazaban con dar a la luz, por lo que salió de la bañera con torpeza y empezó a vomitar, las náuseas aumentaba con el recuerdo de Matt, se dejó caer en el suelo, completamente desnuda, mojada y sucia según sus ojos, no supo cuánto tiempo estuvo allí, estaba ajena a todo, su corazón no dejaba de recordarle sus sentimientos por Damon y su cabeza las imágenes de su relación con Matt, no podía más.
Unos golpes secos la devolvieron a la realidad, alzó la cabeza, Stefan llamaba desde su habitación para pedir el baño, la chica buscó a tientas su móvil y vio lo tarde que era su hermano seguramente querría prepararse para ir a la fiesta del pueblo, eso le hizo recordar la cita de Andie y Damon se sintió morir.
-Con permiso…-el chico entró despacio pero al ver el estado demacrado de su hermana corrió hacía ella con su toalla pensando que la chica podría haber tenido una caída o una bajada de tensión, la chica se dejó arropar-Elena…
-Solo...me, dolía el estómago-pulsó el botón para que el agua se llevara los restos de su comida, Stefan no estaba muy convencido por lo que la sacó hasta su habitación-Stef ve, en serio me tomaré la temperatura, comeré algo y me iré a la cama…
-¿A las siete de la tarde?-se cruzó de brazos, la chica miró el reloj de nuevo, y musitó un simple "oh"-vale, haz lo que quieras pero YO te tomaré la temperatura, siéntate…
Desde que Elena le ayudó a superar la depresión, Stefan y ella se han unido mucho más que antes, el chico siempre la evitó pero gracias a que fue "sincero" ahora son los hermanos inseparables, como uña y carne. Stefan coge el termómetro de la cómoda, y se lo coloca a Elena. La chica sabe que no tiene fiebre pero no puede hacer nada para remediar la sobreprotección de su hermano, bufa cuando el aparato pita…
-36º-apretó los labios-no tienes fiebre, estas estable…-se dio golpecitos con el termómetro en la palma de la mano-¿Qué ha hecho Damon?
La chica abrió la boca pero después se calló, jugando con el filo de los cojines ignoró por completo las palabras de su hermano.
-Elena…
-Le pedí que me contara porque me hizo eso…
-¿El qué?-se estaba tragando todas sus preguntas.
-Lo de Matt-susurró-él me dijo que no me gustaría pero yo continué, no puede seguir adelante con nuestra amistad sabiendo todo lo que me hizo y nos hizo, no puedo…-esa idea le resultaba tentadora pero no podía sonreír, no viendo a su hermana tan hecha a polvo, se agachó a su lado.
-Vente a la fiesta conmigo…
Elena sabía a qué fiesta se refería por lo que se negó en redondo, el chico estuvo insistiéndole largo rato hasta que se les unió Ric y Jenna que llegaban de ver una película e iban a cenar juntos, al final Elena accedió por compromiso a su tía. Se arregló sin ganas cuando estaban a punto de llegar el teléfono de Stefan sonó, el chico lo cogió extrañado, y tuvo que disculparse con Elena, la chica no quería volver para molestar por lo que decidió quedarse un rato.
Llevaba un par de copas casi sin alcohol cuando decidió irse a cualquier sitio, coger un taxi o llamar a sus amigas cuando vio a lo lejos a Matt, no sabría explicar si fue a causa del alcohol o los nervios pero la chica se lanzó en redondo a hablar con Matt.
-¡Matt!-le llamó con pesadez, el chico tardó en descubrir quien le llamaba y se sorprendió bastante al verla allí y sola-No quería asustarte.
-No, solo me has sorprendido, tengo prisa…-señaló a unos amigos-y no quiero incomodarte-estaba claro que las palabras de Damon le habían afectado y de lleno.
-No me incomodas solo quiero respuestas…
-Si claro, si está en mi mano…-se encogió de hombros y le señaló un banco la chica dudó pero al final le acompañó de cerca-Di…
-Sé que somos jóvenes y todo eso, pero ¿sentías algo por mi, cuando eso?-le costaba bastante hablar sin verse afectada por las palabras de Damon y las imágenes del pasado, el chico abrió la boca para luego cerrarla como un robot, la chica se miró los nudillos.
-Elena me gustabas mucho, te quise un poco creo...pero, si te hice eso era por algo-apretó los labios se sentía observado-Elena si quieres saber porqué lo hice era porque tu no me dabas lo que quería y por Damon, ya sabes que controla todo eso, si le llevo la contraria puede acabar conmigo.
-Deja de meter a Damon en medio-le rogó más que pedirle, alzando las manos para calmarse y recuperar la compostura-Matt tienes personalidad, podrías haberle dicho que te importaba, pero claro si preferías a Meredith es normal que accedieras, ¿la conseguistes?
-Si, es por eso que Alaric me odia...fue un buen polvo…
-Pues me alegra que tuvieras tu polvo cerdo, porque de mi no ibas a tener más nada-le escupió en la cara, estaba tan concentrada en esas frases que no se dio cuenta que tenía a alguien más detrás de ella, la cual esperaba una señal-
-Bueno si te sirve de consuelo la chupabas bien-se encogió de hombros con una sonrisa tonta en los labios, Elena estuvo a punto de mandarle a la mierda cuando una chillona voz la devolvió a la realidad-
-Oh dios mío, y ¿el hipócrita de mi hermano lo sabe?-la voz de Rose fue un interruptor para Elena que se giro de mala gana para irse de allí cuanto antes, no quería tener problemas ya llevaba varias horas allí como para poder escucharla, pero la voz de Rose la hizo frenar-en cierto modo mi hermano y tu sois iguales: mugre en los zapatos de los demás…
-¡Ni se te ocurra volver a decir eso de Damon o de mi!-la apuntó con el dedo-¡La única mugre eres tú pedazo de puta!
-¿Qué sabes exactamente?-se interesó-¿no eres solo una puta más? ¿se ha enamorado de ti? Pues diviertete a su costa-rió.
-¡No soy como tú guapa, yo no destrozo a la gente!-Rose sonrió victoriosa y se fue con unos amigos, pero antes de quitarse del medio se volvió para Matt.
-Tal vez la chupe bien...por eso mi hermano la aguanta…
Elena no dio creditos a lo que estaba escuchando, mucha gente de la que acompañaba a Matt había escuchado su última frase por lo que empezaron a reirse a carcajadas, de nuevo la historia se repetía, pero esta vez Elena no iba a ser la llorona, si no la que devolviera la hostia. Con pasos firmes de planto delante de esa castaña.
-Por lo menos me aguanta porque a ti no te quiere ni ver en pintura por lo puta que eres…
-Bueno siempre puedo llamar a Verónica, ella se encargará de ponerle en sus trece, ya sabes, maltrato psicológico, ¿no intentabas ayudarle? a ver si esto le anima…
-¿¡Cómo te atrevas a hacerle más daño te mato!?
-La gatita sus garras, que miedo-ironizó aclamando así mas atención, la chica no pudo más y se lanzó contra ella pero los brazos de Matt la retuvieron-Hasta Matt me elige a mi antes que a ti…
Las palabras se le atascaban en la garganta por lo que la mayoría de las veces no se le entendía bien lo que decía pero para Damon no era necesario entenderla, sabía lo que había hecho por él y por si misma, eso era más que suficiente para saber que tenía delante un diamante en bruto, una chica de diez, una musa para sus pesadillas, con delicadeza le abrió los brazos, la chica negó al principio pero se dejó abrazar, toda la noche…
Esa noche fue diferente para ambos, cambiaron muchas cosas en unas solas horas, pero algo seguía presente: la apuesta.
Último capítulo del año! A partir de ahora retomaré la publicación a cada lunes, y con One More Night subiré a final de semana como primer episodio del año, ¿qué os parece?
Quería agradecer todos vuestros reviews son el alma de esta historia, y una pequeña mención a Rosario Bennett que se ha leído NOL entero solo por la espera de este fic, ¡muchas gracias! tb a todos los lectores, ya seais del foro o de aquí: ¡Gracias!
