Ayer no pude publicar debido a que FF no me dejaba, pero bueno con retraso os dejo mi regalo de reyes, espero os guste, y no me matéis a Damon aún xD
Undécimo Día:
Damon llegó a casa reventado, la salida con Andie para compensarla había sido agotadora no había tenido tiempo para nada, ni siquiera había podido mirar su trabajo, el cual tenía que entregar en un par de días, soltó sus cosas en el sofá y se dejó caer en este. Rose llevaba desaparecida desde el otro día y Damon se temía lo peor, que la chica fuera ido con el cuento a su padre o a Verónica, esa idea solo provocaba un dolor de estómago horrible. El sonido de la puerta le hizo despertar de su tortura interna, abrió la puerta encontrándose a Mason y a Kol.
-¿Habíamos quedado?-le preguntó extrañado, mientras los chicos entraban con unas birras y comida basura-porque no lo recuerdo…-les acusó con los brazos en jarra.
-Ayer hizo diez días, y te pasastes la mañana en la casa Gilbert y la tarde aquí encerrado, íbamos a venir por la mañana pero nos hemos enterado que tienes novia, ¿¡a qué coño juegas!?
-Pensé que la apuesta consistía en enamorar y destrozar a la Elena, no a irte con una completa desconocida, Damon, ¿qué te pasa?
El chico bufó, no recordaba haber dicho nada de reuniones cada diez días y mucho menos para hablar sobre el tema de la apuesta y lo despistado que iba, se sentó de mala gana en una de las sillas, no le hacía ninguna gracia hablar de ese tema, la puerta se abrió con el sonido de unas llaves, dos mujeres muy elegantes embutidas en trajes de marca pasaron por delante de los chicos sin inmutarse, fue Rose, la más joven la que habló, ni siquiera Damon fue capaz de encontrar una palabra al ver con quien iba.
-Hola chicos…-los miró uno a uno-Kol, Mason…-sonrió-os presento a mi madre, Verónica…
Ambos chicos abrieron la boca al obtener la información necesaria, Kol fue el primero en reaccionar pues posó una mano en el hombro de Damon para darle su apoyo, apretándole levemente para mostrarle que estaba de su lado.
-Iremos arriba a soltar unas cosas Damon-el chico la fulminó con la mirada-y después me acompañaras a la comisaría.
-¿Para qué?-preguntó seco pues no estaba a la labor de aguantar a esas dos zorras.
-Porque eres uno de los nuestros-le dijo con doble sentido-eso, y porque tengo que poner una denuncia.
-Una denuncia-repitió asimilando cada una de las sílabas-¿contra quién?
-Lo sabes, contra Elena Gilbert-Mason y Kol se miraron atónitos, el segundo dejó caer su mano-le he dado un día, y ayer no apareció para disculparse...
Mason miró a Damon esperando que este dijera algo para defender a la chica pero en vez de eso agachó la cabeza, signo de rendición.
-Un momento-sonrió Mason parando a las dos chicas-no creo que sea necesario a ver las cosas como son…-intentó explicarse pero en realidad no tenía ni idea de lo que hablaba pues era la primera noticia que tenía al respecto por lo que buscó apoyo en sus amigos, Damon ni le miró y Kol no tenía ni idea-Joder, Elena es nuestra amiga.
-¿En serio?-preguntó sin ganas, mirando principalmente a Kol-porque eso no es lo que me ha dicho tu hermana-el rubio alzó la cabeza, ni siquiera sabía que Rebeckah tratase con Rose-ayer estuve haciendo amigas-se encogió de hombros-y me aconsejaron que esa chica es peligrosa y es mejor mantener las distancias.
Rose empezó a subir las escaleras acompañada por Verónica la cual no había pronunciado palabra en ningún momento solo había observado las reacciones de los presentes y en especial las de su hijo.
Mason le lanzó un cojín en la cabeza.
-¿¡Tu eres gilipollas!?-Kol le frenó-¿¡Vas a lanzar todo al traste por el capricho de tu hermanastra!?
-¿Y qué quieres que haga?
-¡Que no dejes que te mangotee! No sé, no veo mejor opción-ironizó cruzándose de brazos dejando caer su cuerpo contra el sofá.
-No puedo o le irá con el cuento a mi padre...nos tiene-susurró-sometidos-Mason abrió la boca para protestar pero el sonido de la puerta los calló a todos, Kol dejando el ambiente caldeado fue a abrir, encontrándose a Katherine en la puerta. El chico dudó pero al final la dejó entrar, Mason se calló de golpe y fue a saludar a su novia sorprendiendose al ver que esta no venía a verle a él.
-¿Podemos hablar Damon?-le preguntó con una mueca de disgusto, Mason intentó besarla pero la chica no se dejaba-Ahora y a solas-los miró a todos, el chico se encogió de hombros y le señaló la cocina.
Katherine miró sin ganas la gran cocina que los rodeaba tenía un estilo rústico como el de la casa pero con un ambiente poco familiar, se sintió fría y sin vida allí pero lo dejó estar al oir el carraspeó de un Damon bastante enojado.
La chica se giró de mala gana.
-No me vayas a venir con esa carita en mi casa-se cruzó de brazos-cambia tu rostro ahora o te largas.
-La que viene a quejarse soy yo-pegó un golpe en la encimera, el chico miró esa mano y después a sus ojos, fulminándola en ese momento-lo sé todo-se relajó, pasando una mano por donde había golpeado, admirando el acabado-y no pienso permitir que Elena sufra por tus jueguecitos con Mason-Katherine no estaba muy convencida de sus palabras, pero necesitaba confirmar sus dudas, Damon no se inmutó, y Katherine jugó su última carta-A Mason se le escapó.
-¿Qué?-saltó-No puede ser…
Damon empezó a dar vueltas nervioso, Katherine solo podía observar…
-Nadie te creerá-sentenció, la chica abrió la boca para luego cerrarla-no tienes pruebas sobre la apuesta..
-¿Apuesta?-cerró los ojos, y una sonrisa cínica se dibujó en su rostro-¿así que es verdad?-el chico la miró extrañado-¡Hijos de puta!-apartó a Damon de un empujón, Kol y Mason entraron en la cocina, el segundo intentó hablar con su novia-¡Elena no se merece esto, has sido su apoyo joder!
-Tu le harás daño si se lo cuentas-sonrió victorioso-Vamos, hazlo me va a encantar ver a quien cree…
-A mi también-le devolvió el golpe-voy a disfrutar viendo como tu puto plan cae en saco roto.
-¿Estás segura?-se mofó-Porque más bien veo a una amiga celosa de que su mejor amiga tenga al chico del pueblo bebiendo los vientos por ella-Katherine se quedó blanca-Oh Katherine, que mal te sientan los celos…-se carcajeó-Ve, ve, me va a encantar como pierdes a Elena…
-Como le hagas daño…
-Ahora mismo eres tú la única que le causará dolor, yo solo-se hizo el silencio-la estoy subiendo a un trono para después tirarla a cuestas con una sonora patada en su trasero-rió, y se acercó insinuante a Katherine-pero bueno después de eso podemos enrollarnos así tu amiga te perdonará para siempre-ironizó, la chica le apartó de un manotazo, con los ojos rojos.
-¡Cabrón!-salió corriendo-¡Y tú!-se giró hasta Mason-¡Olvídate de mi, para siempre!
-¿Crees que le importabas?-intervino de nuevo Damon impidiendo que Mason pudiese explicarse-Que tonta eres-rió en conjunto con Kol, Mason no supo dónde meterse, la chica empezó a llorar y tras tirar unas figuras decorativas salió pegando un portazo. Verónica observaba desde arriba, sólo había podido ver como Damon se reía de esa chica pero aún así se sintió orgulloso del trabajo de Rose.
-¿¡Tu eres gilipollas!?
-Se está volviendo una costumbre que me insultes Mason, una mala costumbre-le aclaró acercándose para coger una copa de bourbon-y no me gusta nada.
-Acabo de perder a Katherine-como si con eso lo explicara todo-por culpa de tu "personalidad"
-Te recuerdo que el culpable eres tú, se te escapó-le aclaró con frialdad-si pierdo la apuesta por culpa de que alguno se le vaya la lengua va a tener que empezar a correr porque no habrá mundo donde esconderos-sonrió-y ahora, ¿a qué habéis venido?
~Damon & Elena~
Elena miró el periódico con una sonrisa resplandeciente, tal vez los últimos días no fueran los mejores de su vida pero esos pequeños detalles que lanzaban destellos de luz era lo que daba sentido a su vida en esos momentos, guardó el periódico en su bolso mientras pagaba al del quiosco, con la sonrisa aún dibujada en su rostro cruzó el camino que le quedaba para llegar a casa de Katherine, su amiga había insistido mucho en que fuera a verla que tenía una cosa importante que decirle, la castaña no se negó, todo lo contrario quería saber que le preocupaba ya que se temía que se tratase de Mason, mientras cruzaba la calle un balón cruzó por su lado, casi golpeándola, se tambaleó pero pudo mantenerse, un chico vino a recoger la pelota.
-Esta vez te he expuesto al peligro…-sonrió, la sonrisa de Trevor era cautivadora pero a estas alturas Elena estaba más que vacunada de él, por lo que le ignoró-Elena-le llamó-Sé lo de Rose, lo siento…
-No, no lo sientes-se giró para enfrentarse a él-si lo sintieras no estarías del lado de esa zorra.
-Es mi amiga-le explicó jugando con el balón-nos criamos juntos, todos tenemos a un capullo de amigo.
-Exacto-sonrió, y el chico retornó con su juego-y yo ya he llenado el cupo de capullos-y le dio esquinazo, recorriendo los últimos metros que le quedaban.
Trevor le había caído bien cuando le conoció, le pareció atractivo un buen partido y todo, pero al saber con quien se juntaba, todo eso le había superado, tal vez el chico tuviese razón, tal vez no se debería juzgar a la gente por quienes les rodean pero ella no estaba a la labor de sufrir más. Llamó al timbre, varias veces, no porque tardara mucho en abrir sino porque estaba realmente nerviosa, la puerta se abrió con una sonriente Katherine, pero su sonrisa no denotaba alegría sino preocupación, Elena bajo sus humos y la abrazó con ternura.
-¿Qué he te ha hecho?-Katherine la miró sin comprender-¿Mason?
-Oh…-ni siquiera había pensado en él desde que volvió a casa, la chica le enseñó el salón, Elena se sentó en la alfombra acompañada por Kath-¿Recuerdas como nos hicimos amigas?
-Amigas, ¿o enemigas?-sonrió-Claro que lo recuerdo tonta...son uno de mis recuerdos favoritos…
-Pues quiero que pienses en todo momento como tu me ayudastes…-Elena asintió temerosa de la información que Katherine pudiese darle.
Stefan entró entre risas con una muchacha de pelo castaño, más oscuro que el de Elena, lleno de tirabuzones, que caían como cascadas sobre sus hombros, era perfectamente odiosa pero Elena tenía que acostumbrarse a su presencia en esa casa porque era la novia oficial de su hermano, con mala cara soltó los vasos sobre la mesa donde Jeremy estaba colocando los cubiertos, ambos sonrieron para transmitirse apoyo. Esa noche iban a cenar solo los hermanos con Katherine, así es como lo habían decidido sus padres para que todo resultase más cómodo para la chica. Elena la odiaba, Katherine nunca le había hecho nada a nadie y menos a ella, pero era una perfeccionista, una odiosa perfeccionista y eso era suficiente para Elena para que no se llevaran bien, ya que la relación era mutua.
-Buenas noches-saludó sonriente, Jeremy le dio dos besos y a mi también, parecían los besos de César-siento molestar.
-No molestas Kathy-sonrió Stefan abrazándola por la cintura, cuando la chica le iba a dar un beso el rubio se lanzó a Jeremy al ver que este estaba colocando mal los platos, Elena miró extrañada a Stefan que estaba más pendiente de cualquier cosa que de su novia, pero lo dejó estar ya que la velada iba a ser eterna.
Cenaron y disfrutaron de una conversación jovial y sin temas comprometedores para ninguno, hasta Elena parecía entretenida, todo resultó hermoso hasta que Jeremy decidió poner una película.
-¿La vemos? acaba de salir…
-Pero-Katherine cogió el Cd y leyó el título-pero ¿no salía en un mes?
-Ya, pero eso es lo bueno de tener un tito con contactos-sonrió-¿os animáis?-Elena dio un salitito al lado de Stefan para animar la cosa, Katherine asintió y se sentó al lado de Stefan, las dos chicas se abrazaban al muchacho, Jeremy se encogió de hombros al ver que Stefan no respondía-Bueno...no os enfadéis...pero no me la ha conseguido tío John…
-Entonces ¿quién…?-pero la pregunta se quedó en el aire, pues el rostro de Damon inundo la pantalla plana de los Gilbert con un mensaje de entrada.
"Os presento al verdadero Stefan Gilbert, que pena me da que se creía que tendría una oportunidad"
Stefan quiso levantarse y apagar la pantalla pero se había quedado prendado en los ojos celestes de la única persona que había sido capaz de romperle el corazón por lo que lo siguiente que pasó nadie pudo frenarlo, ya fuera por curiosidad o por sorpresa.
Diferentes cortos o imágenes inundaron la sala durante los primeros minutos, imágenes de Damon y Stefan estudiando juntos, roces casuales, miradas, sonrisas, todo por parte de Stefan en ningún momento se vio la iniciativa a Damon. Katherine y Elena abrieron la boca, Jeremy estaba perplejo pero no pulso el stop en ningún momento. Y un beso, profundo, deseado...solo por una persona…
-¡Basta!-gritó Stefan, Katherine estaba paralizada a su lado con lágrimas surcando sus ojos, ya había visto cosas pero nunca fue capaz de darles nombre ahora no solo era capaz sino que la habían obligado, la chica salió, literalmente corriendo chocando con un hombre: Grayson que estaba parado justo en el marco de la puerta.
Esa noche para todos los Gilbert fue extraña e incómoda, Grayson no pronunció palabra de lo sucedido el resto de la semana, intentó que todo corriera su camino pero nada era como antes. Elena no pronunciaba palabra cuando estaban todos reunidos, ni cuando estaba a solas, solo su diario o su portátil eran conocedores de sus pensamientos. Jeremy era quien peor se lo había tomado, renegaba de su hermano, no por su orientación sino porque no tuviera la confianza suficiente para decirlo en voz alta, Jeremy era un emo en potencia y nunca renegó de ello aunque cada vez esa faceta suya estaba desapareciendo, no era una buena comparación pero sí la más cercana para que el chico lo comprendiera. Miranda, ella en cambio estaba más cerca de su hijo, apoyándole en todo, pues no solo su familia se había enterado, sino que también todo el pueblo.
Elena era incapaz de ver como los días pasaban y como su hermano no salía de su habitación, siempre le había parecido muy distante y ahora podía ponerle nombre a lo que le sucedía: tenía miedo, y ella no pensaba permitirle que tuviese dicho sentimiento. No era él único que sufría, Katherine había perdido su luz y a sus amigas, por lo que Elena decidió cambiar las cosas.
Katherine estaba en la Clase C, la cual salía una hora antes ese mismo día por lo que decidió saltarse la última hora para esperarla.
-¡Katherine!-la voz retumbó en sus oídos, buscando su procedencia se sorprendió al ver quien la llamaba por lo que tardó en acelerar el paso-¡Joder que me he saltado matemáticas no gimnasia!
-No quiero hablar contigo…
-No pienso dejar que mi hermano y tú os hundáis en la mierda de Damon.
-Damon solo me ha abierto los ojos…
-¿A ti y a todo el mundo? ¿era eso necesario?-ambas chicas se frenaron-Damon podría habertelo dicho o habertelo enseñado a ti, pero no, ha querido destruirnos…
-¿Por qué te unes en el paquete?-se cruzó de brazos.
-Porque es a mi a quien odia-intentó cogerle la mano pero fue inútil-mira no quiero que perdones a mi hermano, yo tampoco sería capaz-respiró hondo-he estado evitando a mi familia todo este tiempo, y ahora creo que he encontrado un camino para llegar a Stefan, y es este, quiero conocerle para poder unirnos…
-¿Y eso que tiene que ver conmigo? ¿de qué me sirve a mi? Lo he perdido todo…-le aclaró con sequedad-todo-repitió, era la primera vez que lo decía en voz alta, las piernas le temblaban-no tengo nada-las lágrimas caían descontroladas-joder le quería…
-Lo sé...deja que te ayude-la chica la miró por primera vez-y me ayudaré a mi misma…confía en mi, haga lo que haga.
Katherine no estaba muy convencida de esas palabras, le sonaban un tanto extrañas sabiendo que ninguna de las dos se tenían aprecio pero una cosa sabía que era cierta, que Elena quería a su hermano, tanto como ella.
-Me estas asustando…
-Tu piensa solo en eso mientras te explico…-la cogió de las manos-Elena ambas queremos el bien para la otra, somos íntimas desde ese día…
Katherine se veía nerviosa.
-Kath confío en ti ciegamente, habla con calma-le sonrió para calmar así sus miedos pero lo único que consiguió fue que se relajara un poco-no tengo todo el día para esto.
-¿Has quedado con alguien…?-le soltó las manos para coger su tila, era la primera vez que bebía tila tan seguido-Con Damon, ¿tal vez?
-No…-dijo con precaución-hemos quedado, tu, Bonnie y yo con Stefan, ¿se te había olvidado?-Katherine frunció el ceño-Katherine, ¿tan atontada estas con Mason que ni te acordabas?
-Mason y yo hemos cortado-Elena abrió la boca pero no pronunció palabra-por ti-esta vez la sorpresa se quedó reflejada en Elena-y por Damon.
-¿Qué? ¿Cómo?-se levantó-No tiene sentido, ¿por qué…?
-Están jugando a un juego peligroso-sonrió-apostar puede llegar a ser peligroso-la castaña se sentó, esta vez en la silla de enfrente para poder analizar los gestos de su amiga-No podía permitir que te pasara nada.
-Me he perdido-acabó diciendo, pasándose una mano por el pelo-en serio Kath, habla claro-sonrió para animarla pero cada vez esa mueca parecía fingida.
Katherine la miró a los ojos un segundo, claro que confiaban ciegamente en la una y la otra pero ahora había visto una cosa que antes no, la chica había sonreído con frialdad como hacía desde la muerte de sus padres, todavía no lo había superado, pero antes, cuando había nombrado a Damon su sonrisa parecía sincera.
-Antes de nada, háblame de Damon…
-¿Es coña?
-No-sonrió-quiero saber porque te interesa como amigo, Damon-una sonrisa tierna se dibujó en el rostro de Elena, no fue capaz de ocultar esa alegría y menos cuando era tan poco vista en ella, Elena estuvo hablando de Damon largo rato, de sus pegos, de sus errores, y de los puntos que se había ido sumando con ella, Katherine no prestaba atención a nada de lo que decía porque a ella le sonaban como mentiras y más mentiras, solo podía estar pendiente de la sonrisa que se le dibujaba en el rostro: Elena sonreía de nuevo y por Damon-mierda-murmuró.
-¿Decías algo?-la chica negó-Damon me ha devuelto algo que creia perdido-la sonrisa desapareció-pero también está provocando algo en mi que quería enterrar…
-Es cierto que te ha dado luz-sonrió con sequedad-pero te va a dar más oscuridad después, une los lazos…
~Damon & Elena~
Stefan disfrutaba de unas copas con Bonnie, hablaban y cotilleaban sobre Caleb el cual no había podido venir porque tenía una presentación en una hora y necesitaba prepararse, Katherine y Elena llegaron minutos después, la primera se quedó en la espalda de Stefan, sorprendiendo a este, y la segunda se llevó a Bonnie para enseñarle su nuevo artículo, porque aunque se sintiera orgullosa necesitaba la opinión de alguien ajeno a su cabecita. Stefan las observó y tras darle un trago a su cerveza se encaró con Katherine.
-¿A qué no son buenas noticias?
-Como me conoces-sonrió y se abrazó a él-no, buenas que digamos no son.
-¿Qué ha pasado Kathy?
-Es una apuesta-el chico la miró extrañado-por eso está cerca de Elena, quiere hundirla.
-Me estoy imaginando una locura, dime que no es verdad-se estaba poniendo bastante nervioso, Katherine miró en dirección a sus amigas y decidió arrastrar a Stefan lejos de sus miradas-Kath no estoy…
-Es verdad, es la verdad, él cabrón me lo ha confirmado, se está riendo de ella de nuevo-suspiró-y no puedo decirselo porque Damon tiene razón, no me va a creer.
-¿Cómo que no? Eres su amiga, antes de creer a un farsante te creerá a ti-bufó-¡Joder que hablamos…!-la chica le tapó la boca con ambas manos cuando las dos chicas se acercaron a ellos, Bonnie frunció el ceño y Elena los miró de hito en hito, cuando Katherine estuvo segura le soltó.
Bonnie lo dejó estar, Elena puso música, esas reuniones se habían vuelto algo común entre ellos cuatro, antes estaba Caroline en el lugar de Katherine pero cuando esta se fue el lugar fue ocupado por la morena, ninguno dijo nada, fue sorprendente la repentina amistad de las dos castañas pero no hubo queja ni siquiera para Stefan, que aunque fue miembro en antaño no llegó a estar implicado hasta que su secreto salió a la luz, era una reunión por así decirlo secreta por lo que nadie se esperó la entrada de un sujeto externo. El timbre sonó. Se encontraban en casa de Bonnie por lo que fue ella quien fue a abrir, Stefan iba a aprovechar ese momento para hablar con Elena.
-Elena tenemos que hablar-la chica le sonrió y le señaló una silla.
-Hoy todos me váis a dar la charla-bromeó entusiasta, y miró de reojo hacia la entrada principal, un muchacho vestido con una camisa blanca y unos vaqueros, acompañado de una chica rubia entró en escena, los ojos celestes conectaron al instante con los chocolate, todos en la sala se quedaron pálidos, hasta la misma Elena que tardó en reaccionar.
-Siento haberme colado-rió la rubia-pero necesito estar con mi novio-imitó sus pucheros-ya mismo me voy del pueblo y quiero pasar más tiempo con él, aunque estoy a esto de replantearme las cosas…
-Eh...no hay problema…-intentó sonreír pero una mueca sustituyó a la sonrisa-Chicos os presento a Andie, Andie ella es Bonnie y Katherine, y él mi hermano Stefan.
-Un gusto-agarró con fuerza la mano de Damon-No os molesto, ¿no?
Las chicas negaron con la cabeza, Stefan estaba perplejo. Lo demás surgió espontáneamente, se pusieron a jugar a las películas, a bailar, beber y hablar sobre la semana, esto último costó un poco más con la incorporación de Damon, pues Andie les era indiferente, uno de los motivos por lo que se creó la reunión era para hablar sobre lo sucedido con los Fundadores por lo que resultó bastante incómodo.
-Voy a por más tequila-sonrió ebria Elena, Stefan la siguió de cerca, encontrándose a su hermana haciendo malabares para coger una de las botellas, el chico la ayudó-Gracias hermaniito-estiró la vocal más de la cuenta.
-Deberías dejar de beber-le sugirió, aunque sonó más a una orden que a una sugerencia-no estás en tus cavales.
-¿Yp?-sonrió exageradamente, y empezó a dar saltitos-¡Mi vida es un mieeerda pero aa mi no me importa!-rió, tapándose la boca con los dedos en gesto de silencio-pero no cuentes el secreto, bebo por no arrancarle las mechas a la rubia-se mordió la lengua, y salió con las botellas, dejando en estado de shock a su hermano, era demasiado tarde: Elena estaba pillada por Damon por no decir enamorada.
Andie y Damon se pasaron gran parte de la velada mandándose miradas, roces casuales, y sonrisas perversas, hundidos en una burbuja de felicidad, o eso creía Elena, pues Damon lo único que intentaba era llamar su atención.
-¿Y si hacemos algo divertido?-sugirió Elena más contenta de lo normal para sus amigas-No sep, algo como…-sonrió pícara-¿jugamos a Verdad o desafío?-cogió la botella de tequila, aún quedaba por lo menos varios tragos, la chica frunció el ceño al ver el contenido por lo que se lo bebió todo de un trago, Katherine le quitó la botella pero ya era demasiado tarde: estaba vacía, Elena soltó una risita contagiosa.
-Estas fatal-le regañó Katherine-y es una tontería…
-¿Por qué no?-sugirió Andie-es bastante aburrido seguir bebiendo, y Elena no está para más copas.
-No está para más nada y punto-el enfado de Katherine iba en aumento-y no vamos a jugar.
-A suertes-sonrió Andie-¿quién quiere jugar?
Stefan se lo pensó, sería un buen momento para dejar al descubierto a Damon pero Elena no estaba en la situación de juzgar nada por su propio criterio, pero por intentarlo no perdía nada, colocó su mano sobre la de Andie. Bonnie ante la iniciativa también colocó su mano seguida de Elena, Damon y Katherine no hicieron nada.
-No seais aburridos…-les gritó Elena-¡Vaaamoss!-sonrió pícara-¿o es que sois unos gallinas?-se mordió una uña.
-Tu manicura-escupió Katherine, colocando de una vez por todas su mano con las demás, Damon sonrió, no le quedaba otra.
El juego comenzó siendo eso, un juego inocente entre amigos, pero habiendo avanzado la tarde, Katherine, Damon y Stefan se enfrascaron en un descubierto, y Elena fue directamente a por Andie, por lo que Bonnie se sintió una intrusa en esa jauría de animales, por lo que decidió cortar el juego cosa que no consiguió.
-Chicos ya resulta aburrido-"demasiado personal"-hagamos otra cosa, tenemos que preparar la noche de pijamas chicas…
Pero nadie le prestó atención, Elena, la cual estaba mucho mejor, cogió la botella y con aires de grandeza la hizo girar, pero a diferencia de las otras veces esta fue directamente a Damon, ambos observaron la botella y después así mismos, el silencio reinó.
-¿Verdad o desafío?-preguntó insegura Elena.
Todos los presentes observaron a Damon el cual interactuaba con el color chocolate de los ojos de Elena, había esperado este momento toda la noche, aunque fuera preferido que fuera sido al contrario, el chico tragó saliva.
-Verdad-toda la noche había optado por el desafío, había bebido los granos de café con agua helada, se había comido unas rodajas de limón con tequila, se había fumado un cigarro, el cual le provocó una tos horrible y hasta náuseas, hasta había gritado en la calle que era un cerdo insensible, había hecho todo lo que le habían pedido, todo eso era mejor que elegir verdad, pero ahora lo había hecho, había elegido verdad, y todos esperaban a Elena.
La chica había pensado miles de cosas a lo largo de la noche pero ahora se sentía indefensa ante la posibilidad de ganarlo todo y perderlo al mismo tiempo.
Estaba a punto de hablar cuando Katherine se adelantó a cualquier pregunta, estaba esa opción que alguien ajeno preguntase.
-¿Qué quieres de Elena Gilbert?
Ya mañana comienzo las clases, tendré menos tiempo para escribir pero intentaré sacarlo de algún lado. Gracias por todos los reviews, gracias a vosotr s la inspiración llega. También agradezco a todos lectores comenten o no. Gracias por leer ;D
