Os dejo con el doce, muchas gracias a todos vuestros reviews, sois los mejores, y también a todos los lectores fantasmas, se os quiere mucho!

Duodécimo Día:

"¿Qué quieres de Elena Gilbert?"

Era extraño escuchar esa pregunta de los labios de Katherine, pero más extraño fue escuchar la respuesta de Damon, no me agrada en absoluto recordar ese momento porque en sí me sentí bien conmigo misma pero me dio pena Andie, Damon había conseguido avanzar mucho con ella, y ahora lo había dejado todo por mi, ¿por mi? sigue sonando extraño, y creo que no me sonará de otra manera.

"Su corazón, ser merecedor de él"

Casi puedo sentir su sonrisa, su aliento, sus ojos clavados en los míos, pero lo más sorprendente no es que sienta eso por mi, es que ha sucedido en once días, todo ha cambiado en muy poco tiempo, puede que las cosas ya fueran cambiado antes y yo no me fuera dado cuenta de ello, pero ¿cómo iba a darme cuenta? La mayor parte del tiempo me lo pasaba llorando o sufriendo por lo de mi familia y la otra parte aguantando las burlas del Salvatore. Era imposible. He oído en sonoras ocasiones que del amor al odio hay un paso, eso me lo creo, pero del odio al amor es mucho más irreal, pero ahora empiezo a dudar de ello, ¿y si es verdad? ¿y si Damon me ama como dice? Andie le montó un pollo después de eso, y salió por patas de la casa, Damon fue tras ella, y yo solo fui capaz de sonreír, de sentirme eufórica, Katherine no me explicó porqué lo hizo pero me dio igual, me daba igual, duermo con ellas ahora mismo, no son ni las dos y aún no tengo sueño, por eso estoy escribiendo en mi móvil, por eso soy conocedora del tiempo, y por eso voy a hacer una locura.
Elena suelta el móvil e intenta salir sin mover a ninguna de sus amigas, las fiestas de pijama se había vuelto algo natural que provocaba el síndrome de la rutina por lo que ninguna se sorprendía cuando una decía que la fiesta sería el día tal a la hora tal. Con ese pensamiento entró al baño.
Las dudas surgieron cuando pulsó el botón de llamar iba a colgar pero la llamada ya era entrante por lo que si colgaba quedaría marcada en el móvil de Damon, era ahora o nunca. Un pitido, dos pitidos…
-¿Elena?-preguntó un somnoliento Damon, que bostezó para mostrar su cansancio, la chica no supo que hacer-Elenaaa…-profundizó la vocal para burlarse de ella.
-Lo siento no quería molestar…
-No molestas-sonrió, aunque esta no podía verla sabía perfectamente lo que estaba haciendo-y menos si eres tú, a otro ni le fuera cogido.
-Seguro-rió-antes no he podido hablar, ¿qué pasó con Andie?
-Adelanta su viaje-contestó tranquilo, la chica quiso pronunciar algunas palabras de consuelo pero Damon no estaba a la labor de dejarla hablar, por lo menos no por ahora-me ha dicho que si siento algo que me vaya con ella-rió-Vamos hombre en eso estaba pensando…
-Hace once días…-el chico se quedó pálido-fuera pensado que era una broma, o que simplemente te estabas echando unas risas pero me has demostrado que he sido tu amiga y tu mi amigo…-sonrió-Estoy dispuesta a arriesgarme.
-¿A qué?-preguntó alegre, esperanzado.
-¿Me vas a obligar a decirlo en voz alta?
-Bueno peor castigo sería tenerme delante con mis penetrantes ojos azules-se burló-en serio Elena, necesito oirlo…
-Lo necesitas, y lo necesito, no sé como lo haces, pero consigues sacar lo peor de mi y lo mejor, en ambas proporciones.
-No te oigo-volvió a burlarse, pero realmente estaba nervioso pues agarraba las sábanas con fuerza.
-Quiero estar contigo, intentarlo pero sin sufrir, ¿me lo prometes?-Damon dudó, pero al final asintió, claro que quería intentarlo llevaba así desde el primer día pero las cosas no estaban como ese día.
-Claro que te lo prometo, dios me mate si no es así.
-Gracias-sonrió-nos vemos mañana
-No vengas para mi casa porque tengo visita dolorosa, mi madre-le aclaró, la chica se quedó blanca-lo sé, lo sé, pero sobreviviré, te recojo en la playa, ¿en nuestro sitio?
-Nuestro, suena bien, a las diez, te quiero-casi no fue consciente de esas palabras pero las había dicho, en voz alta y seguramente esperaba su respuesta la cual no llegó.
-Nos vemos preciosa-y colgó.

Elena se quedó absorta mirando su teléfono, solo eran dos palabras pero las había dicho en voz alta, miró su reflejo en el espejo, y si solo eran dos palabras, ¿por qué le daba tantas vueltas? Seguramente hubiera quedado más claro si Damon le fuera correspondido, se niega así misma sufrir sin fundamentos, salió del baño y se introduce entre las sábanas sin despertar a ninguna de sus amigas, ahora comenzaba su nueva vida y esperaba que fuera diferente en muchos de sus aspectos.

Bonnie es la primera en despertarse, tira de sus amigas, es temprano pero no pueden quedarse mucho tiempo pues sus padres estarán al llegar, Katherine se niega a levantarse y hace aspavientos con las manos, aún con los ojos cerrados sabe perfectamente lo que está haciendo, y uno de los golpes va a parar a Elena, la cual ni se había inmutado.

-¡Joder chicas!-se despertó, empujando a Katherine fuera de la cama-Podrías haber puesto el despertador.

-Entonces lo fuéramos hecho bien-sonrió Bonnie, la cual ya estaba vestida-mis padres llegan en media hora, y no pueden vernos así todavía y menos en su cama, ¡vamos!

Katherine corrió hasta el baño, encerrándose a él, Elena se quitó el pijama con parsimonia, típica de un zombie ante la atenta mirada de Bonnie.

-Os escuche-dijo sin más-te vi hablando por teléfono, oí tu confesión-se sentó en la cama, ya que la chica se había dejado caer de nuevo-no sufras por favor.

-¿También me vas a dar la charla?

-No-sonrió-no soy Caroline ni Katherine; Elena tu siempre has tenido todo lo que has querido y más, nunca te he comparado con Rebekah ni con Damon, y nunca lo voy a hacer-la chica se abrazó a sus piernas-pero sé que Damon es capaz de mucho por venganza, ten cuidado.

-Lo he tenido desde que mi corazón dejó un huequecito pero ya es demasiado tarde, ayer fue la ráfaga de viento que necesitaba para despejar mis ideas-sonrió tristemente-él me ha hecho muy feliz.

-Y muy desdichada cuando se lo ha propuesto, y muy buen actor pero ayer sí fue actuación se lo curró y mucho.

-¿Me ayudarás?

-No me queda otra

Ambas amigas se fundieron en un abrazo, después de eso discutieron con Katherine la cual se había quedado dormida encima de la taza del váter con la baba colgando, las tres chicas entre risas desayunaron y dejaron todo preparado para cuando llegaran los padres de la anfitriona, que si Elena no se equivocaba venían de una reconciliación que pasaría muy pronto a otra discusión, Bonnie nunca hablaba de ello, no era necesario pues todo el pueblo lo comentaba, un reality show en directo.

-Adiós chicas-las despidió con un gesto de mano-¡Nos vemos a la tarde!

Elena y Katherine siguieron su camino por el paseo marítimo, la primera estaba muy concentrada en su móvil reescribiendo su artículo mientras Katherine se colocaba los cascos, era extraño que el silencio las inudara pero ninguna dijo ni preguntó nada.

-Oh mierda-murmuró Katherine al ver quien se avecinaba haciendo footing, Elena alzó la vista ruborizandose al instante al ver a Damon secándose el rostro con su camiseta, la misma que le puso cuando estuvo en su casa, Katherine agarró a Elena pero era demasiado tarde para dar media vuelta.

-¡Kath por favor!-gritó un Mason suplicante, agarrando a Elena que era la persona que más tenía a mano-deja que me explique.

-¿Tu oyes algo?-ignoró al chico, solo se dirigió a su amiga la cual conocía de primera mano esa estrategia-Porque yo solo el rumor de las olas, ¿vamos a mi casa?

Elena no sabía donde meterse miró su móvil quedaba media hora para la cita con Damon el cual estaba de cuerpo presente con las manos puestas en sus rodillas, todo el cuerpo sudoroso y jadeando, ni siquiera las miraba.

-Kath…

-O a la tuya no tengo problema-Elena negó con la cabeza y señaló con esta a los chicos-para mi no existe.

-Deja de ser una niña…

-¿Tienes algún problema?

-Si-dijo Damon acercándose a ellos.

-¿Me afecta a mi?

-No-negó Damon que le quitó la toalla a Mason para poder secarse mejor ya que su camiseta estaba empapada.

-Pues entonces sufre en silencio-dijo seca, acercándose amenazadora, Elena la paró gritando su nombre, no era plan de tener problemas en esa zona, donde seguramente estarían rodeados por gente de Damon

-Vámonos.

El chico de ojos azules sonrió al rubio, tras recuperar un poco el aire alzó fuertemente la voz, no solo para dejarlo claro ante la multitud de vecinos sino también para aclararle a la morena que tenía el poder sobre su amiga.

-¡Suelta a mi novia que hemos quedado!

Intentó evitar sonreir victorioso pero fue superior a sus fuerzas, la primera en frenar fue Elena la cual tiró de Katherine al volverse, su estado no era de sonrojo ni de alegría pero Damon tardó en darse cuenta que lo que había pasado era que la había cagado hasta el fondo.

-¿¡Pero qué te crees que soy!?-le gritó liberándose del agarre de su amiga-¡No me puedes tratar como un objeto!

-Elena no exageres-intentó calmar los humos de la chica-solo quería decirle que habíamos quedado, no es que te esté atando.

-¡A mi no me vengas con esas ahora! Claro que he quedado contigo, iba a llevar a Kath a casa y después de ducharme iba a venir aquí contigo, no es que te fuera a dejar tirado.

La discusión fue en aumento, ninguno de los dos dejaba de decir tonterías sin sentido, Mason y Katherine tenían la boca abierta, no sabían cómo tomarse eso, ni tampoco veían el fundamento de la pelea, pero estaba claro que no iba a terminar en mucho tiempo.

-Elena, yo tengo que irme, quedé con Stefan para que me ayudara no sé si lo sabes-no estaba dispuesta a dejarlos solos pero tampoco veía la forma de que la chica le siguiese-adiós.

Mason dudó miró a su amigo y después a su ex novia, estaba claro lo que iba a elegir, se despidió de Damon con un saludo gutural para irse tras su novia.

~Damon & Elena~

-Gracias por todo, nos vemos pronto-Verónica colgó el teléfono agotada, el jet lat le estaba afectando más de lo previsto, y solo llevaba unos días, ¿cómo era posible? pues eso, que era demasiado torpe para esas cosas, y no es que viajar estuviese siempre en sus planes, miró a su hija la cual descansaba a su lado, era tan hermosa, la pobre no tenía nada, nunca lo había tenido pero eso iba a cambiar ahora, ellas lo iban a cambiar por su bienestar-Rose querida…-la zarandeó un poco, el teléfono sonó, pero esta vez no era el suyo, Rose alzó el brazo buscando algo en la mesilla, tras cogerlo contestó, sorprendiendo a Verónica, no sabía que su hija tuviese esos instintos.

-Hola Silas…-tardó unos segundos en recomponerse-¿Qué? Repite…-el rostro cambió de cansado a enfadado en cuestión de segundos-¿¡Será broma!?

Se levantó a trompicones tirando consigo las sábanas, mientras se cambiaba pronunciaba insultos inaudibles para Verónica pero dirigidos todos al chico del teléfono.

-¿¡Es qué Trevor no puede hacer nada bien!? Tendría que haberte enviado a ti, ¡joder!-la chica se colocó la blusa-Si, a ti no te conoce que yo sepa, si solo a Trevor, es demasiado extraño si te llevo a ti, maldita sea, esto no estaba en mis planes, te dejo, si, claro, tenemos que librarnos de la chica, si, lo sé, vale, adiós amor.

La chica lanzó el móvil contra la cama, sorprendiendo a su madre que no entendía nada de lo que estaba sucediendo, Rose miró el reloj tenía tiempo, por lo que se tiró en la cama, abrazándose a su madre.

-Quiero conseguir la herencia de los Salvatore-la miró esperanzada-si lo sé mamá, no soy una Salvatore, nada me une a Giuseppe, por eso quiero crear algo que si me una.

-Es una locura-al comprender lo que quería hacer su hija le dejó claro lo que pensaba-Damon nunca te tocaría, y lo sabes.

-Nunca no, si me tocaría, le enamoré y pensé que me resultaría fácil intentarlo de nuevo pero ha aparecido esa chirusa, Elena.

-¿Quién? ¿con la qué peleastes?

-Exacto, y voy a utilizar eso en contra de Damon-se levantó-luego te explico los detalles, necesito que llames a Giuseppe y le digas que quiero a los mejores abogados, concretamente a los de Damon a mi cargo.

-¿Y eso?

La chica se giró con una sonrisa en los labios.

-Para que no puede utilizarlos a favor de Elena.

Tras esas palabras, Rose salió de la habitación con una elegancia típica de un gato, Verónica sonrió, se había sentido tonta en un momento, su hija se podía proteger sola y ella solo iba a ayudarla cuando lo necesitara, como ahora, cogió el teléfono para hablar con Giuseppe.

~Damon & Elena~

-¡Katherine espera por favor!-le gritó desde la distancia, sabía que la casa de la chica estaba cerca, ya no podía esperar a que se dignase a girarse-Deja que me explique.

-¿¡Dejarte!? Eso es lo que he hecho-sonrió-esta vez me he adelantado, solo tengo que convencer a Elena para que haga lo mismo-sonrió-¿o es que eso también estropea tus planes?-se mofó-Pues vete acostumbrandote.

Mason pegó una patada al aire, no podía decir nada sin perjudicar la apuesta, cosa que le estaba importando cada vez poco. La siguió hasta la esquina, solo quedaba una calle hasta llegar a su casa, seguramente allí la perdería del todo por sus padres o los vecinos, por lo que decidió recorrer los últimos metros para alcanzarla-¡Capullo!

-Katherine te quiero y es real-le suplicó, agarrandola por los hombros-siento lo de la apuesta pero eso ya está hecho y no puedo pararlo

-Si quieres que te crea habla con Elena y explícaselo-dijo cortante-cuando lo hagas hablaremos.

-No puedo hacerlo, Damon me mataría.

-¿Damon te mataría?-preguntó con tono de burla-¿de quién fue la idea? Porque Damon odia a Elena como para querer estar detrás de ella…

Se hizo el silencio…

-Me lo imaginaba, tuya-sonrió-por eso no quieres decir nada, porque sea lo que sea lo que os hayáis apostado vale más que lo que dices que sientes por mi.

-No es así Katherine.

-Pues eso es lo que parece, olvídate de mi…

Katherine comenzó de nuevo su trayecto pero esta vez sin guardaespaldas, Mason la quería pero no era capaz de elegir entre un juego y ella, había preferido mil veces la broma.

~Damon & Elena~

Elena bufó cansada, dio varios pasos en dirección a la playa, sabiendo que Damon le seguirá de cerca, no entendía cómo habían acabado discutiendo sobre una cosa que no tenía siquiera ni pies ni cabeza, tal vez fuera sus miedos infundados por el chico o simplemente porque estaban destinados a chocar continuamente, esto último era lo más evidente, se paró en seco.

-No entiendo a que ha venido eso-se defendió el chico esta vez con un tono más tranquilo-pensé que las cosas iban mejor entre nosotros-agachó la cabeza, un gesto de vergüenza-siento si no piensas como yo.

-¿Y Andie?-el chico alzó la cabeza para analizar sus palabras, no comprendía porque preguntaba por la chica cuando ella sabía perfectamente lo que había pasado-¿qué ha sido Andie para ti? Porque no llevabais ni cuatro días.

-Ya es más de lo que he durado con otras-se burló.

-¿Eso va a ser nuestra relación?-se alteró-¿¡Cuatro o cinco días!?-"más concretamente treinta" dijo una voz en su cabeza, Damon apartó ese pensamiento de una bofetada mental.

-Claro que no-intentó agarrarla-Elena tu me has cambiado, has hecho que mi vida tenga sentido, no van a ser unos días, va a ser lo que tenga que ser, días, meses, años...lo que nuestros corazones pidan-esta vez sí, cogió sus manos-Elena lo necesito…

-No es un te quiero pero me vale-la chica se soltó y le abrazó, llevaba deseando desde que lo vio, sentir su cuerpo desnudo y húmedo sobre ella le hizo recordar la gracia de cuando se coló en su cama totalmente desnudo, se sonrojó por lo que tardó un poco más en separarse.

Para Damon fue un refugio, estar cerca de Elena era un soplo de aire fresco, estar entre sus brazos era ser protegido, no querer escapar de ahí nunca más, se sintió débil pensando eso, pero le dio igual, la chica se separó un poco, cruzando así sus miradas, sus ojos se conectaron, y fue un momento de debilidad, podían sentir la respiración entrecortada del otro, como la boca de la chica se entreabrió al contacto de su respiración, como acercaban sus rostros casi sin pensarlo. El chico pidió permiso a Elena con una sola mirada, la chica se apretó más a él, Damon la besó, fue un beso tierno sin profundizar, la chica abrió la boca para dejarle acceso a su lengua, tímidamente Damon saboreó sus labios introduciendo su lengua poco a poco, uniéndose a un vals de emociones, sus manos no se quedaron quietas, jugaron con la espalda de la chica, atrayendola más hacia él, la chica gimió contra su boca, el chico sonrió, y la besó con pasión y fuerza. El tiempo pasó por delante de ellos sin percibirlo, Damon sonrió contra su boca, y tiró de ella hacia el agua, la chica estaba eufórica pero se dejó llevar por su profesor, su mentor y su perdición.

Llevaban unas horas bajo el agua, la chica era un caso perdido, pero no porque fuera torpe sino porque se entretenía robándole besos, caricias, sonrisas, resumiendo: porque su profesor conseguía despistarla al máximo, y más cuando sus manos jugaban sobre su ropa interior, pues no tenían trajes de baño, excepto Damon.

-Así no voy aprender nunca-bufó, el chico soltó una carcajada-deja de tocarme, sueltame.

-¿Estás segura?-le señaló el agua, y la distancia que había a la orilla, el agua los cubría enteros si dejaban caer sus cuerpos-por mi no hay problema, mi cuerpo puede aguantar-se burló-pero ¿y tú?-el chico estaba soltando poco a poco su agarre, la chica pensó en sus posibilidades y al ver que el chico la iba a dejar libre se agarró con fuerza en su cuello, el chico rió a carcajadas, y la chica empezó a patalear-Elena me vas a ahogar y a ver quien te saca del agua…

Elena soltó un poco de su agarre manteniendo el suficiente para que el chico no cumpliese con su amenaza, ambos flotando en el agua unieron sus labios con deseo y amor, porque esa conexión era única entre ellos.

~Damon & Elena~

-Hablé con Giuseppe, mañana mismo tendrás a los mejores abogados de América por no decir del mundo.

-Perfecto-dijo victoriosa por la línea-bien le daré una última oportunidad a Damon antes de quitarle a Elena su libertad.

-¿Qué planeas exactamente?-le preguntó curiosa-si puedo ayudarte…

-No mamá, para esto solo necesito a Silas y a Trevor-aguantó la respiración pues estaba a punto de llegar al climax-debo...dejarte mamá…

La chica soltó el teléfono en el suelo y gimió de placer, la risa alocada de Trevor llegó hasta sus oídos, el chico lamía con fervor sus pezones erectos mientras Silas provocaba un placer inimaginable con sus dedos en el sexo de la chica, rozando casi el clítoris, ahora la chica debía elegir con quien pasar el momento de correrse, pero Rose no estaba a la labor de eso ahora, tenía algo más importante que hacer por lo que cogió con ambas manos el pene de Silas y se penetró así misma, fueron solo unas embestidas y ella ya acabó, dejando a los dos chicos patidifusos.

-No hay tiempo amores-les aclaró, totalmente desnuda y con claras pruebas en su sexo y en sus piernas de lo que acababa de pasar-debemos tener una pequeña charla con Damon, me voy a duchar.

Los dos chicos se miraron sin mirar nada en concreto, habían perdido un momento muy preciado por culpa, una vez más de Damon Salvatore.

~Damon & Elena~

Damon llevó a Elena a comer al Grill, antes no habían tenido oportunidad de quedar en un sitio público sin tener que aguantar las miradas acusatorias de nadie, pero ahora eso no le importaba a ninguno de los dos, pues estaban sumidos en su propia burbuja, la pregunta era, ¿tanto tenía que fingir Damon? ¿era algo real? Esas preguntas torturaban al mismo Damon, intentaba callarlas pero las voces continuaban.

-¿Qué bebes?-le preguntó con una sonrisa de medio lado, que aunque pasaran años la chica no conseguía resistirse-¿agua con gas?

-No seas malo-le regaña, miró el menú como si no fuera entrado antes al bar-tomaré...algo sin alcohol.

-Lo que he dicho, agua con gas-se mofó, recibiendo así una patada por parte de la chica, que fue más que un mero roce-¡Auh!-se hizo el dolorido-no seas mala…

-¿Que no sea mala?-se cruzó de brazos, sacándole la lengua después, una camarera, Vicky se acercó a ellos.

-¿Qué apunto chicos?

Elena se decidió por una coca cola, mientras que Damon optó por un vaso de bourbon, era aún muy temprano para beber pero eso no parecía preocupar al chico que no apartó los ojos de los de Elena ni un segundo ni siquiera cuando la camarera le hizo ojitos, él la ignoró.

-Acabas de perderla-le aclaró de mala gana, el chico puso mala cara no entendía a qué se refería-Vamos hombre, ¿no la has visto? Babeaba, literalmente.

-No llevamos ni veinticuatro horas y ya estás celosa…-se mofó-que mala.

-No soy celosa, solo que dejo claro que estas conmigo y si alguien te zorrea no me voy a quedar de brazos cruzados.

-Ajá, así que si alguien te "zorrea" puedo utilizar la misma regla de tres, ¿verdad?-ambos empezaron a reir cuando, esta vez un camarero vino a traer los pedidos.

-Gracias Jer…-se quedó pálida, las manos le temblaron, Damon se levantó para sentarse a su lado, la chica rió nerviosa-Dios le he visto y...oh, lo siento estoy montando un número…

-No, no montas números, es normal-la abrazó para consolarla, varias personas giraron sus cabezas para ver el alboroto, pero pronto se concentraron en sus respectivas charlas y vidas normales-shh, calma…

-Gracias…-se acurrucó más en el pecho de Damon, buscando su escondite-te quiero…

-Tranquila, ¿quieres que nos vayamos?

-No-sorbió por la nariz-debo aprender que Jer no está aquí, que Vicky ya no es su novia, que Tommy no está ocupando su sitio solo está trabajando…-se limpió los mocos con las mangas, Damon cogió una servilleta y hizo su trabajo-eres demasiado bueno para mi.

-Te equivocas, tu eres demasiado buena para mi…-el chico le dio un tierno pero casto beso en los labios después pasó un brazo por los hombros de la chica para reconfortarla-Si quieres algo más fuerte…-le señaló su copa, la chica negó en redondo, si su tía o su hermano la veían la matarían.

Estuvieron un rato bebiendo, el chico le ofreció jugar una partida del billar.

-Soy bastante mala que quede claro…-le advirtió al ver los pucheros de su acompañante, cogiendo una nueva coca cola fue directa a probar, cogió bastante mal "el palo" como ella denominó al taco, se concentró exageradamente en la bola blanca, Damon se tronchó de risa cuando la chica impulsó el taco y ni siquiera rozó la bola.-Ya te dije que soy mala.

-Pero no pensé que tanto-se carcajea-en serio, no te enfades-la chica se alejó unos pasos, dándole la espalda-Ven anda, te enseño…

-Si claro como a nadar…-bufó, el chico rodeó su cintura, y le dio tiernos besos en la espalda, pues al tener el pelo corto tenía mayor acceso a su cuello, se tensó al recordar que fue culpa de su corte-Damon…-le costó decir.

-¿Mmm?

-Para…-el chico sonrió contra su cuello, para después girarla e intensificar el beso, esta vez profundizando con deseo.

Los dos chicos se quedaron absortos y concentrados en esa muestra de amor diciendo lo que con palabras no eran capaces de decir. El chico llevó a Elena a su casa, intentando retrasar lo máximo lo evidente: tener que despedirse de ella, la chica rió al ver como intentaba alejarse de ella profundizando demasiado el beso.

-Te echo de menos-le dijo por teléfono todavía en su puerta, la chica rió al ver lo poco que había tardado en llamarla-¿no puedo entrar?

-Adiós Damon-se rió-te quiero.

-Jo-el chico alargó lo máximo posible el contacto pero la despedida era inevitable por lo que dejó que ella fuera la que colgara, tardó unos minutos más en irse desde la puerta, por más que se engañase se había divertido y se había sentido más vivo que en años: Elena era su humanidad.

~Damon & Elena~

Elena llegó a la cocina, donde había luz encontrándose a su tia con una carta en la mano, Elena le sonrió y fue a coger un poco de leche.

-Dios por primera vez he podido permanecer en el Grill sin verle en todos lados, ha sido duro pero ha valido la pena…-Elena miró a su tía, la cual le pasó una carta, la chica la leyó por encima, el brick de leche cayó al suelo-No puede ser...


Reventada como estoy, y solo es lunes, espero os haya gustado el episodio.

Gracias por leer :)